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Ana Torroja se baja de los escenarios para ir al banquillo

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La ex cantante de Mecano podría ingresar en prisión por fraude y blanqueo de capitales


Ana Torroja se baja de los escenarios para ir al banquillo

Ana Torroja vive en Londres y por eso no ha de rendir cuentas al Fisco español. Ese es el principal argumento de los abogados de la ex de Mecano, que se aferra a una vida londinense para no verse entre rejas. La Fiscalía Anticorrupción cree que ha pasado del «maquíllate maquíllate» a ensombrecer sus cuentas. Torroja lleva investigada desde 2007 y, desde 2009, además de cantante, ostenta el título de «imputada» que ahora le puede llevar a la cárcel.

Todo comenzó con la Operación Relámpago, la Agencia Tributaria registró el despacho de abogados Feliu de Palma de Mallorca ante la creencia de que se utilizaba para el blanqueo de capitales y el fraude fiscal. Era 2007, los inspectores creerían que el bufete era casi un paraíso. Tantos clientes utilizaban los servicios del bufete que la fiscalía decidió abrir piezas separadas para facilitar la investigación. Una de dichas piezas era la de Ana Torroja.

Cinco causas, tres años

Primero fue sospechosa de dos delitos: fraude y blanqueo de capitales. Era 2009, la llamaron a declarar, se negó a entonar esa voz –descrita como «atípica» o «que transmite sensibilidad»– y pidió amparo. Que ella vivía en Londres, que ella no tenía que declarar, ni a Hacienda ni al juez. Se lo denegaron y siguieron investigando. La bola creció y la conclusión llega cuatro años después: el paraíso de Torroja no está en Hawai si no en Panamá, donde tendría más de medio millón de euros. A estos dos delitos se suman otros tres por impagos de cuotas tributarias que ascenderían a más de medio millón de euros.

Tal vez cansado de que Torroja se niegue a hacer uso del instrumento que la da de comer, el magistrado del juzgado de Instrucción número siete, Antonio García, ha decidido comenzar el juicio oral. Más de tres años de cárcel le pide el Abogado del Estado, 18 meses solicita el fiscal y, como no hay riesgo de fuga, le imponen una fianza civil de dos millones de euros que tendrá que pagar junto con Gabriel Feliu y Octavio Fernández, sus exasesores de Palma.

Ante la amenaza de verse entre rejas, la artista ha decidido depositar su confianza en otro abogado. Será Enrique Molina, exfiscal de la Audiencia Nacional y representante de Baltasar Garzón o Carlos García Revenga, secretario de las Infantas. Puede que Ana haya escogido a este letrado asesorada por su tío Eduardo Fungariño, también fiscal de la Audiencia.

Su isla querida

Quizá la artista piense que la isla que tanto quiso ahora amenaza su libertad: ahí tiene su casa de veraneo y fue en una cala de Palma donde en 2003 se desposó con el técnico de sonido Rafael Duque. Luego tuvieron a su hija Jara. Y todos eran felices. Atendiendo al argumento de su letrado, vivían en la capital británica exentos de pagar impuestos y veraneaban en España.

Pero con la investigación de Hacienda la suerte desapareció en la vida de Torroja. Era octubre de 2008 y ella volvía a casa con su marido y Esther Arroyo cuando su coche se empotraba contra otro en Barbate (Cádiz). Tampoco su música ha terminado de tener éxito en este tiempo. En 2010 sacó su último disco, «Sonrisa» y, si bien su página web habla de conciertos en México, se esperaba que la gira fuera el reencuentro de Mecano. Así se anunció hace dos años. Sin embargo, a falta de recitales, todos la veremos próximamente: Ana se baja del escenario y se sienta en el banquillo.

3 comentarios - Ana Torroja se baja de los escenarios para ir al banquillo

@Marcoss_mei
Que la salve las disqueras y los de la ley SOPA.