Muchos creen que los judios y los israelies son millonarios

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Israelíes bajo el nivel de pobreza
Los gobernantes están bajo la lupa

Bernardo Ptasevich

Cuando se espera que 90.000 personas caigan por debajo del nivel de pobreza, entre ellos 44.000 niños, no podemos menos que lavarnos la cara, mirarnos en el espejo y darnos cuenta de que esa cruda realidad sucede en Israel.
Podemos entender que la economía del país pasa por momentos difíciles. Sabemos que estos problemas provienen de los errores y las decisiones equivocadas de los últimos años. Aceptamos que hay un componente internacional que provoca crisis en muchos países del mundo y que nuestro país tiene un gasto adicional en defensa que nos condiciona. Lo que no podemos aceptar es que las consecuencias de esta situación no sean igual para todos. Hay poca gente cada vez más rica y mucha gente cada vez más pobre. Nuestro gobierno favorece abiertamente a los primeros. El país de la tecnología, de los inventos, de los innovadores y emprendedores, el país que tiene los mayores descubrimientos y patentes, el que según sus detractores tiene incidencia en decisiones de orden mundial, no puede darse ese nefasto lujo. El país de la seguridad y los servicios sociales avanzados, no está haciendo lo que debe hacer. El gobierno no está haciendo lo que debe. Proteger a sus ciudadanos es su obligación y en casos límite mirar hacia otro lado es casi criminal. Las consecuencias de la inacción y la falta de preocupación por los que ya no tienen alternativas ni camino para recorrer afectan al final a toda la población y al propio gobierno. El cuadro existente daña el alma y la moral de quienes creemos ser solidarios y gente de bien. El informe con estos datos no viene en este caso de ninguna agencia internacional, no tiene que ver con el odio a Israel ni con antisemitismo. La información la proporciona el propio Bituaj Leumí.(Organismo del Estado)

Decepción y escepticismo que causa indignación

Las noticias de estos informes en la prensa israelí son acompañadas con fotos que recuerdan los lugares más abandonados de otras zonas del mundo. Ver gente revolviendo contenedores y sucias calles buscando algo para comer o elementos que sirvan para convertirlos en monedas es cada vez más frecuente en todo el país. He visto con mis ojos niños pequeños juntando envases, niños de familias de clase media que recurren a lo que pueden tratando de no aceptar lo que les toca vivir. Ancianos pensionados que deberían estar en su casa o en otras actividades recorren las ciudades buscando lo que deberían recibir por derecho adquirido. La decepción que se siente al ver tanta gente hurgando en la basura prende una luz de alarma en nuestro pensamiento, lastima el alma y golpea el corazón. Quiero saber si nuestros dirigentes tienen alma y si tienen corazón. Quiero saber si su mente les permite entender lo que está sucediendo. Quiero saber si van a hacer algo, o como siempre, van a quedar inmóviles ante esta desgracia que por ahora no les toca en carne propia. Tienen que saber que esto empieza así, pero no termina así. Las consecuencias que generará este camino si no lo pueden revertir, les van a afectar.

Señores gobernantes, bajen por favor de sus autos

No hace falta mirar los diarios. Bajen por favor de sus autos y aléjense un poco de vuestra seguridad personal. Caminen por las distintas ciudades cuando cae la noche y vean cuantos ancianos y niños revuelven los tachos de basura. Para entender lo que pasa hay que mirar, hay que salir de los despachos de lujo y no ver el país a través de sus secretarios. Deben demostrar su sensibilidad ante los ciudadanos. Las personas no son números, aunque a ustedes muchas veces no les cierren las cuentas. Gastan dinero en tanta estupidez innecesaria y muestran que no solucionan este asunto solamente porque no quieren.
Consecuencia de las últimas medidas y de otras anteriores
Las informaciones dicen que este aumento en la pobreza está calculado de acuerdo a las nuevas medidas del gobierno. Sin embargo, mucho antes conocimos un informe de OCDE que nos hizo ver cual es la realidad actual de nuestra población. En el mismo ya se indicaba que uno de cada cinco israelíes y uno de cada tres niños en Israel vive en la pobreza. Todo esto antes de las últimas medidas que por supuesto acentuarán la pésima situación de esta gente. El informe publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico sitúa al Estado de Israel en el primer lugar. Lamentablemente no hemos ganado ningún premio ni una mención por nuestros logros. Estamos primeros en la tasa de pobreza entre las naciones desarrolladas. Una lamentable posición para quienes creemos ser tan fuertes, autosuficientes y tan decisivos en el concierto internacional. Un país que no puede resolver este problema no estará capacitado para resolver otros en los que nos jactamos de ser poderosos. El poder debe usarse en primer lugar para que no haya gente que pase estas necesidades básicas. Sólo un poco de ese poder puede resolverlo con las decisiones adecuadas y la asignación de sólo una parte de los muchos recursos que se utilizan en otras áreas. Es un tema político. Se necesita decisión y responsabilidad política, decisiones concretas ahora mismo.

Lujos innecesarios, a veces con dinero público

El día que entendamos que nuestros gobernantes no son nuestros dueños sino que son nombrados para representarnos, que no les debemos pleitesía sino que ellos nos deben responder con sus actos de gobierno, pasaremos a ser parte de una Nación democrática y libre de verdad. Nuestros políticos con sus actos quieren dar por tierra con todo lo bueno que tiene nuestro país. El día que nos demos cuenta que cuando el gobierno nacional o los gobiernos de las diferentes ciudades malgastan el dinero están regalando nuestro dinero, vamos a dejar de venerarlos, de hacernos partidarios de uno u otro según nuestro gusto, para pasar a exigirles el cumplimiento de sus obligaciones. Intendentes y gobernantes gastan en cosas innecesarias cifras impensables, compran cosas irrelevantes con el dinero que pagamos por impuestos. El dinero público no es propiedad del gobierno de turno. Los gobernantes son empleados de la población que los elige. Ministros y otros cargos son empleados de los gobernantes que los nombran y deben asumir la misma responsabilidad.
En ambos casos tienen que responder cumpliendo con sus obligaciones. Ver junto a los informes de pobreza en Israel informaciones sobre desmedidos aumentos en gastos de altas personalidades del gobierno nos muestra cuan cambiadas están las prioridades. Primero hay que atender los problemas graves. Después si sobra quizás, se pueda gastar en otras cosas, y la verdad es que no sobra nada. Debemos exigir que los fondos se destinen con un orden de prioridades. El Ministro Lapid tuvo la oportunidad pero aún no la ha aprovechado. En lugar de resolver este y otros asuntos nos ha regalado un paquete de medidas que nos pondrán contra la pared y nos puso una soga al cuello mucho más apretada aún de la que ya existía. La población israelí no ha reaccionado en defensa de sus derechos. Muchos contestan ante una consulta sobre lo que pasa con un tradicional “Es así”, o incluso, “No hay lo qué hacer”. Lamento comunicarles que “No es así”, y que “Sí hay lo que hacer”. Solamente hay que querer hacerlo. El futuro es lo único que se puede cambiar.

3 comentarios - Muchos creen que los judios y los israelies son millonarios

@elkemero21 -1
porque son unos cospiranoicos y necesitan hechar culpas
@pepinozo -1
Israel no tiene de que preocuparse, han salido de cosas peores para ellos desde hace más de 6,000 años, esto sólo es un pequeño obstaculo.