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Trump y los vecinos no comparten la misma vista

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Trump y los vecinos no comparten la misma vista

Como parte del trabajo que el multimillonario desarrollador Donald Trump ha emprendido para embellecer su complejo de golf Trump National Doral, ha instalado una verja de árboles a lo largo del perímetro de los campos de juego, adyacentes a los hogares de los residentes.

Trump asegura que la idea es darles a los golfistas la sensación de aislamiento de todo menos del campo. Pero los vecinos dicen que El Donald les ha quitado algo valioso – su vista no obstruida de los campos de los greenes y de las “calles” del campo de golf.

Algunos residentes dicen que tienen derechos legales a la vista del campo de golf, basados en los acuerdos entre los dueños anteriores de los campos y la constructora de las casas aledañas. Pero los abogados de Trump dicen que esas promesas no constituyen un contrato.

En una entrevista telefónica, Trump defendió los árboles, y dijo que él sencillamente está tratando de mejorar un resort de fama mundial, donde el recargo por jugar en un green puede llegar a ser de $450, y que intenta garantizar la seguridad de sus vecinos.
Un cargmento de frondosas Arecas son descargadas para ser plantadas en diferentes lugares de los campos de golf propiedad de Trump National Doral Miami, obstruyendo la vista de los vecinos.


“La mayoría de las personas se alegran cuando planto árboles. Se sienten mucho más seguras sin las pelotas de golf que puedan golpear sus ventanas”, dijo Trump. “Mira, yo quiero construir uno de los más grandiosos resorts del mundo. No puedes estar parado frente al hoyo y ver a alguien colgando su ropa de la lavandería, haciendo un asado o ver recipientes de basura colocados en la parte de atrás de las casas. Estos árboles son hermosos”.

Trump agregó que cuando compró la propiedad que estaba en bancarrota en 2012, los acuerdos entre los constructores de las casas y el antiguo dueño de los campos, quedaron anulados.

Las nuevas palmeras areca han obstaculizado a más de 2,500 propietarios de casas desde el comienzo del proyecto de embellecimiento de Trump el año pasado. Las antiguas vistas de las lomas verdes y de las prístinas aguas son ahora bloqueadas por árboles de decenas de pies de altura.

“Todos pagamos una cantidad adicional de miles de dólares y ahora él está bloqueando nuestra vista y nuestro disfrute” dijo Judith Roche, quien ha sido residente de Doral desde hace largo tiempo. “El es egoísta. Ignoró totalmente el bienestar de miles de ciudadanos de Doral. Esa es la esencia de nuestra posición”.

Doral Park es una comunidad que comprende 13 sub-comunidades. Fue una de las primeras construcciones residenciales de la cuidad. Fue desarrollada por Lennar Corp. que prometió a los residentes de Doral Park que tendrían una vista.

Los residentes dicen que KSL Silver Properties les prometió que no bloquearía la vista cuando KSL adquirió el campo de golf de Lennar.

“El campo de golf y los lagos no serán reconfigurados de ninguna manera que elimine o reduzca materialmente la vista de los hogares o unidades adyacentes al lago o al campo de golf”, dice el acuerdo que también dice que se supone que la vista debe estar asociada al terreno, independientemente de cambios de propietario.

Pero los abogados de Trump han estudiado los documentos y han concluido que la promesa no constituye un contrato. Ellos aseguran que KSL le vendió la propiedad a otra compañía la cual más tarde se declaró en bancarrota. Trump compró la propiedad durante la bancarrota en 2012, un proceso que, según Trump, extinguió las promesas de KLS.

Los registros muestran que Trump compró la propiedad por $150 millones.

“Legalmente, el campo nunca fue desarrollado en conjunción con las construcciones alrededor del él. Hay una separación”, dijo el abogado Carlos J. Giménez. “Los constructores que agregaron esa cláusula en el certificado de garantía no tenían la autoridad o representación legal para hacerlo. Es una promesa falsa”.

Un vocero de Lennar dijo que tendría que investigar el asunto antes de ofrecer comentario.

Doral Estates, Doral Colony y Doral Fairways también son comunidades de lujo cercadas ubicadas en Doral que no son parte de Doral Park. Estas tres comunidades están ubicadas en otros campos de golf del Doral Trump National Resort, y también han sido afectadas. Sin embargo, estas comunidades no fueron construidas por Lennar, que desarrolló Doral Park y los residentes entrevistados no están alegando la protección del acuerdo entre Lennar y KSL.

Las palmeras areca no lucen como otras palmeras pero crecen frondosas y densas desde el piso hacia arriba lo cual crea una especie de pantalla.

Trump dijo que los árboles para el campo de golf plateado – el último que fue terminado – costaron cerca de $750,000. Eso no incluye los campos rojo, azul y dorado.

Pero Morgan Levy, de 90 años, un residente de Doral Park durante 27 años, dijo que el precio de los árboles no era su problema.

“No me importa si le costaron $10 millones” dijo. “Yo sólo quiero mi vista de vuelta. Tengo muchos recuerdos aquí”.

Levy dijo que él pago más de $10,000 adicionales por su casa, específicamente por la vista desde su patio.

Giménez dijo que Trump entiende lo que sienten los residentes y está dispuesto a llegar a un acuerdo con ellos.

“Pero necesitan entender que no hay ninguna obligación legal de parte de la organización Trump. En este punto, se trata de ser buenos vecinos”, dijo Giménez. “Trabajaremos duro para cooperar pero al final del día, el hecho de que una constructora les haya vendido una casa prometiendo la vista del campo de golf por el resto de sus vidas, no era una realidad legal”.

Levy inició una petición que llevó al alcalde de Doral y al Concejo de la Cuidad solicitando “una orden inmediata de cesar y desistir que se emita sobre toda las construcciones en los campos de golf de Trump National hasta que una solución aceptable pueda ser negociada con los cientos de propietarios de las casas”.

Más de 150 propietarios habían firmado para el jueves.

Pero los funcionarios de la ciudad dicen que lo único que pueden hacer es tratar de mediar.

El alcalde Luigi Boria dijo que la ciudad está trabajando con Trump y los residentes para llegar a un acuerdo sobre las arecas.

“Estoy trabajando con el Sr. Trump para ver que se puede hacer para resolver el problema”, dijo Boria y agregó que él también es una de las víctimas. Aseguró que su vista del campo de golf desde su hogar de Doral Estates “está completamente obstruida”.

“Sí, estoy molesto pero no puedo culpar a nadie. Donald Trump tiene el derecho legal de hacer lo que quiera en su propiedad”, dijo Boria. “Yo puedo decir que disfruté de la vista por décadas”.

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