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Indio Solari en la Biblioteca Nacional

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Durante sesenta días, la Biblioteca Nacional será sede de una muestra que acercará el mundo íntimo y artístico del ex cantante de los Redondos con el público.

Indio Solari en la Biblioteca Nacional

El Tesoro de los Redonditos


Desde el sábado 7 de febrero, la Biblioteca Nacional Mariano Moreno abrirá sus puertas a la muestra Indio en Biblioteca, El Tesoro de los inocentes, en la que se podrá apreciar gran parte de la obra de uno de los músicos más importantes de la cultura rock argentina, Indio Solari.
La exposición, que estará abierta al público en la Ciudad de Buenos Aires durante sesenta días, recorre el proceso compositivo de Solari y da a conocer las piezas artísticas e intelectuales que lo influenciaron en su etapa creativa.
-La idea surgió después de los conciertos masivos que hizo Indio –dice Bárbara Maier, curadora de la muestra-. Conocíamos su trayectoria, pero esto lo veníamos pensando desde hacía bastante tiempo porque lo consideramos un artista y un escritor contemporáneo de relevancia. En la Biblioteca solemos hacer muestras de escritores en las que exhibimos sus manuscritos, como también hacemos homenajes y celebraciones de diversos artistas. Y, a contrapelo de lo que siempre suele suceder, nos resultó muy fácil el dialogo con él. Indio colaboró mucho desde el principio para poder terminar en este proyecto.
El primer contacto con Indio, dice Maier, se dio a través de un correo electrónico. Y enseguida el ex cantante de los Redondos respondió que se sentía honrado por la invitación y estaba a total disposición para colaborar con los requerimientos de la Biblioteca.
-Indio tiene una relevancia poética y una literatura muy masiva acompañada por su música que se refleja en cada concierto o disco que edita –dice Maier-. Pero, al margen de eso, nos parecía necesario mostrar su faceta de escritor por encima de la de músico.
"Con mis lecturas, a través del tiempo, me he comportado como un peregrino revoltoso –escribió Solari para el catálogo de la muestra-. He curioseado todo lo que trajo hasta mí la cultura rock. Así como un músico me invitó a otro, mi guía fueron los escritores de esa nueva izquierda quienes me acercaron a otros autores que el sistema había desechado y hasta prohibido por inadecuados y peligrosos. Nada de orientación académica ni notas reflexivas en el margen de las páginas. Una diversidad producto de la renuncia al sentido común de la sociedad que me arrastró de Gurdjieff a Conrad, de Artaud a Cooper y Laing. De Schwob a Roussel. La generación beatnik, Idries Shah, autobiografías de cineastas, haikus y Kenneth White, correspondencias (Wagner y Liszt, los hermanos Van Gogh), Durrel, Vonnegut, Capote, Wolfe, Vian, Cohen, etc, etc..."
El Director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, escribió también en el catálogo que en la poética de Indio podemos percibir, sin dejar de estar preparados para cualquier desmentida —de él mismo y sus andarillos—, el proyecto de comentar la voz inaudible de los suicidados por la sociedad, y un tipo de acción poética que no tan poco remotamente se inspira en el haiku, con su inocente cadencia que se hilvana sobre la eternidad de lo aparentemente insignificante. "Con su caligrafía experimentada, recoge emociones últimas, les ofrece un pequeño comentario y produce una pequeña adivinación —un acto de libertad hermenéutica—, ligando dos situaciones cuyos nombres operan de distinta manera en la conciencia contemporánea –escribió González-. Caryl Chessman y Brigitte Bardot. ¿Pero cuáles son esas enormes diferencias? Casi las sabemos por el simple empleo del sentido común —que nos provee distancias, existencias diversas, separaciones convenientes para pensar cada cosa—, pero en la poética del Indio Solari se amenaza, con un tridente interno de raspones meditantes y doloridos, para que esto que sabemos diferente, se convierta en una invitación a dejar flotar dos nombres juntos. Que enlacen su heterogeneidad. Alguna veta oculta se desata para pensarlos en una misma agujeta provocativa.


indio solari

Luego de varias reuniones e intercambio de correos electrónicos con la curadora de la muestra, Indio fue cediendo los manuscritos de las letras que escribió para los discos de los Redondos –páginas amarillentas de su cuaderno-, su antigua máquina de escribir, dibujos y cuentos que en la década del ochenta publicó en revistas como Cerdos & Peces –dirigida entonces por Enrique Symns-, pinturas, imágenes de sesiones de fotografías realizadas en la ciudades de Epecuén y un cine de Tandil, y algunos objetos personales: camisas, anteojos, la guitarra que le encargó al lutier De Castro para componer canciones, máscaras que utilizó para pensar la estética del disco PAJARITOS, BRAVOS MUCHACHITOS (2013) y hasta el famoso gorro con orejeras que usó en el frío show de Mendoza, en septiembre de 2013.
A pesar de que en el último tiempo Indio ha dejado de escribir a mano y abandonó el lápiz y la pintura para pasar trabajar con computadoras en técnicas de fotomontaje, el material que se expondrá en la muestra son obras originales que conservó el músico en perfecto estado durante décadas.
-Creo que lo más valioso que se puede rescatar de esta muestra son dos cosas: sus escritos y sus lecturas –dice Maier-. Los escritos porque en ellos puede verse cómo fue el proceso de escritura de sus canciones y cómo se transformaron hasta convertirse en las letras finales que se publicaron en los discos. Y las lecturas porque en ellas puede descifrarse de dónde proviene esta escritura encriptada y de dónde surgen sus letras. La pregunta recurrente siempre es: "¿Qué nos estará queriendo decir Indio?". Y creo que, si uno conoce un poco las generaciones literarias que lo influyeron, va poder develar parte de ese misterio.
Edgardo Kevorkian, fotógrafo de Indio desde 2007 y autor de la mayoría de las imágenes del ex cantante de los Redondos que pueden verse en la Biblioteca, dice que le produce una gran alegría esta muestra porque los homenajes le parecen más interesantes cuando se realizan en vida.
-Veo a esta exposición como un reconocimiento a un artista –dice Kevorkian-, que va más allá de lo musical, acercando al público a una faceta de Indio menos conocida pero muy rica. En la Biblioteca podrán ver, entre otras cosas, una serie de fotos que realizamos en Epecuén, en 2010, en medio de una ciudad arrasada y desolada, con tintes surrealista, convertida en ruinas.
Desde la organización advierten que no está previsto llevar la muestra de Solari a otra ciudad -ni replicarla- debido a que el músico es muy cuidadoso con su imagen y planteó desde un principio que aceptó la propuesta porque reconocía a la Biblioteca Nacional como una institución cultural relevante y de renombre, y que le honraba mucho ser parte de ese lugar.
Para los que no puedan acercarse en los próximos dos meses hasta la Ciudad de Buenos Aires y el edificio de la biblioteca, en la web trapalanda.bn.gov.ar se podrá descargar en forma gratuita un catálogo con imágenes de las obras que forman parte de esta exposición.
"Los mitos saben muy bien vivir la vida de su propio pasado –escribió González-. El Indio Solari llama rock a una de las tantas formas de vivirse en el presente del mito".

2 comentarios - Indio Solari en la Biblioteca Nacional

@S0rete +1
Grande indio
@Mariiano14 +1
Es algo increible este indio, los tesoros que nos revelo.