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POLLICITA IMPULSO LA INSOLITA DENUNCIA CONTRA CFK Y TIMERMAN POR “ENCUBRIMIENTO”

Por hechos que nunca ocurrieron

El fiscal insistió en la línea planteada por Alberto Nisman. Fundó su requerimiento al juez Daniel Rafecas en acontecimientos inexistentes, como la supuesta pretensión de levantar las alertas rojas contra los sospechosos iraníes y la instalación de una pista falsa.

El fiscal federal Gerardo Pollicita impulsó, tal como era previsible, la denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés Larroque y otras personas. El delito es el de encubrimiento del atentado contra la AMIA. Pollicita insiste –siguiendo la denuncia formulada por Alberto Nisman antes de morir– en hechos inexistentes: dice que se pretendió levantar las alertas rojas contra los sospechosos iraníes, pero no se levantaron; afirma que se estaba por constituir una Comisión de la Verdad que iba a garantizar la impunidad de los iraníes, pero no se constituyó; sostiene que se iba a instalar una pista falsa de que el atentado fue cometido por “fachos locales” y no terroristas islámicos, pero esa pista falsa nunca se presentó. Y concluye en que todo se haría para concretar una mejora en las relaciones económicas, cosa que tampoco ocurrió. El juez Daniel Rafecas deberá ahora resolver qué criterio adopta frente a la denuncia “Debería desestimarla –señaló ayer el jurista León Arslanian–. No vemos ni siquiera el comienzo de ejecución, ni un acto preparatorio de un acto delictivo.” Arslanian explicó queestá claramente documentado, hasta en la propia denuncia, que el canciller insistía frente a Interpol que de ninguna manera las alertas rojas debían ser levantadas”. Pollicita pidió que la causa quede bajo secreto de sumario, no dio a conocer las 50 medidas que propuso –para no frustrar la investigación– y requirió colaboración de la flamante Unidad AMIA.


Fiscales

Pollicita –al que el oficialismo vincula con el macrismo porque tuvo cargos en Boca durante la presidencia de Mauricio Macri–, trató de enderezar sutilmente la denuncia de Nisman, porque ya percibió que en los últimos días de vida del fallecido fiscal sus argumentos habían sido demolidos por el ex secretario de Interpol, Ronald Noble; por el juez Rodolfo Canicoba Corral, que dijo que “la denuncia de Nisman tiene nulo o escaso valor probatorio” y que se fundaba “en un trabajo de servicios de Inteligencia” y por la documentación que certificó que el canciller Timerman le recalcó a Interpol, desde el primer momento, que las alertas rojas no podían modificarse ya que cualquier cambio sólo era facultad del juez.

Pollicita casi no tenía otro camino que impulsar la causa: era impensable que dijese que la denuncia de Nisman carecía de fundamento. Menos aún ante la marcha golpista '18F' que protagonizarán el miércoles los otros fiscales de Comodoro Py, muy cercanos a él.


Alertas rojas

El fiscal federal no podía escaparle a la cuestión central de la denuncia de Nisman: las alertas rojas. Lo formuló reiteradamente en el escrito que presentó ante Rafecas: “En base a ello, el fiscal Nisman interpretó que la notificación operativa e inmediata del Memorándum de Entendimiento fue la excusa para solicitar a Interpol que diera de baja las notificaciones rojas, esto entendido como una ayuda dirigida a evitar la detención de los prófugos”.

Como señaló la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona, en el escrito presentado en defensa del Estado ante el juez Rafecas, cuando el canciller le informó a Interpol de la suscripción del Memorándum –en carta del 15 de febrero de 2013, dos semanas después de la firma–, sostuvo: “Cualquier cambio en los requerimientos de capturas sólo puede ser realizado por el juez argentino que entiende en la causa, doctor Rodolfo Canicoba Corral”. Y en la misma carta firmada por Timerman, un párrafo más abajo, dice: “La firma del Memorándum ni su entrada en vigor producen cambio alguno en el status en el procedimiento penal aplicado ni en el requerimiento de captura internacional arriba mencionado”. A raíz de esta carta –según declaró el ex secretario general de Interpol, Noble–, Timerman pidió una respuesta por escrito. Y un mes más tarde, el responsable legal de Interpol, Joel Sellier, un juez francés, contestó y ratificó que la firma del Memorándum, al que consideró un paso adelante, no implicaba ningún cambio en las alertas rojas.

De forma asombrosa, Nisman primero y Pollicita ahora saltean la existencia de la carta original de Timerman advirtiéndole a Interpol que no había cambios en las capturas y saltean también el pedido de que la organización internacional ponga por escrito ese concepto. Noble fue categórico en recordar todos estos pasos, considerando falsos los planteos de Nisman.


Juez

En el texto presentado por la Procuración del Tesoro, además se hace notar que ya en su momento el juez del caso AMIA, Canicoba Corral, se pronunció sobre el tema ante un planteo de AMIA-DAIA:No se ha logrado probar en autos la existencia de la lesión referida a la cancelación de las alertas rojas”. O sea que el magistrado ya dijo en su momento que no se verificó ningún intento del Ejecutivo de levantar las alertas rojas. Y Abbona insiste en un concepto adicional: aun cuando la Cámara Federal declaró la inconstitucionalidad del Memorándum, lo hizo por considerar “la incidencia que podría tener la Comisión de la Verdad, pero no porque la firma del Memorándum pusiera en juego la plena vigencia de las alertas rojas”.

Pese a las evidencias, Pollicita –siguiendo a Nisman– argumenta que las alertas rojas no cayeron por la firmeza de Interpol, cuando la documentación y hasta el testimonio del norteamericano Noble indican que “el gobierno argentino se mantuvo firme y coherente en este tema”.

Pollicita pretende utilizar como fundamento que Teherán dice que “no le cumplieron” con el levantamiento de las alertas rojas y por eso desistió del Memorándum. Lo objetivo, en cualquier caso, es que “no hubo ayuda para los imputados”, como requiere el delito de encubrimiento, entre otras cosas, porque el canciller y la Presidenta le reiteraron a Interpol que la firma del Memorándum no cambiaba las órdenes de captura.


Ocultando

Pollicita se dio cuenta de que algún aspecto de la denuncia de Nisman no resistía el menor análisis. En concreto, por ejemplo, aquello del cambio de petróleo por granos. Es que ya quedó claro que la Argentina no tiene refinadoras de petróleo que puedan procesar hidrocarburos con tanto azufre como el iraní.

De todas maneras, para instalar la idea de la existencia de un canje de impunidad por mejora en la relación económica, Nisman y ahora Pollicita apelaron a las escuchas telefónicas entre Yussuf Khalil, un argentino de la comunidad chiíta, Luis D’Elía o Fernando Esteche, líderes de Miles y de Quebracho, y el supuesto espía Allan Bogado. Entre ellos hablan de negocios fabulosos y dicen que provienen de diálogos con la Presidenta, el ministro de Planificación, Julio De Vido, o el diputado Andrés Larroque. En ninguna de las escuchas aparece evidencia alguna y, como sostiene la procuradora del Tesoro, “se trata de terceros no investidos de ninguna representación del Estado argentino”. A esto se agrega que Bogado había sido denunciado por la propia Secretaría de Inteligencia.

Rebajando un poco lo de petróleo por granos, Pollicita lo transformó en que la Presidenta y el canciller buscaban “mejorar las relaciones económicas”. Lo real es que eso tampoco se verificó. El Ministerio de Economía y la AFIP, en documentación presentada a través de la Procuración del Tesoro, demostraron la inexistencia de crecimiento en el vínculo comercial. Con informes de la FAO, además, se explicó que los leves cambios en las compras a la Argentina tuvieron que ver con sequías en Irán y no con razones políticas. En todos los casos, las ventas de soja a Teherán se concretaron a través de empresas privadas, no del Estado.


Fachos

Uno de los argumentos de la denuncia de Nisman era que existía el plan de crear una pista falsa respecto del atentado. Se le iba a adjudicar responsabilidad a un grupo de “fachos locales”, para de esa manera sacar de la acusación a los iraníes. En el texto original redactado por el fiscal fallecido no se daban mayores explicaciones y se salteaba un aspecto decisivo: cualquier pista nueva debía pasar por el juez Canicoba Corral y el fiscal Nisman.

Además, lo cierto y concreto es que, pese a que supuestamente el plan empezó a elaborarse en 2011, hasta 2015 no se había presentado nada semejante.

En el escrito redactado por Pollicita se afirma que lo de la pista de fachos locales sería planteado por la Comisión de la Verdad, un cuerpo previsto en el Memorándum. Extrañamente, se habla de que estaría integrado por un par de iraníes, cuando el texto dice lo contrario: expertos en derecho internacional, ni argentinos ni iraníes. Pero ese cuerpo sería el que instalaría la idea de que el atentado fue cometido por argentinos de derecha. “Específicamente, Nisman advirtió sobre un cambio de hipótesis y un redireccionamiento de la investigación judicial del caso AMIA, hacia nuevos imputados, fundado en pruebas falsas y destinado a desvincular definitiva y fraudulentamente a los acusados iraníes, lo cual sería materializado a través de recomendaciones de la Comisión de la Verdad cuya observancia el Estado argentino estaba comprometido.”

Por lo que se sabe, no hay ninguna evidencia de eso: sólo surge de escuchas en las que hablan, por ejemplo, Khalil y D’Elía, siempre en tono elíptico. Pero, por ejemplo, no mencionan a nadie, ningún “facho local”; no existe un papel, un documento, algo concreto que indique que ese plan de la pista falsa se iba a poner en marcha alguna vez. Y es evidente que el primero que iba a tener que evaluar –y frenar– cualquier movida de ese estilo era el propio Nisman.


Comisión de la Verdad

En el texto entregado ayer, se le da a la Comisión de la Verdad, creada en el Memorándum, una relevancia completamente distinta de la que tenía. Se dice ahora que era el gran plan de impunidad.

La debacle de la mayor parte de los argumentos presentados por Nisman llevó a Pollicita a poner a la comisión en el centro de la escena. El más grave problema que tiene esa movida es que el Memorándum de Entendimiento, que incluye a la Comisión de la Verdad, fue votado por el Congreso Nacional, de manera que si su creación constituye un delito, participaron los diputados y senadores.

En realidad, el Memorándum no está en vigencia ni lo estuvo nunca, porque el paso clave consistía en la entrega de cartas reversales, es decir de cartas en las que ambos gobiernos aceptaban los términos firmados. Irán nunca terminó de convalidarlo, pese a que la oposición siempre sostuvo que le resultaba muy ventajoso. En el texto, la Comisión de la Verdad podía realizar recomendaciones, pero no vinculantes, es decir que de todas maneras las resoluciones judiciales sólo corrían por cuenta del juez argentino. Es curioso que hoy la oposición proponga una Comisión de la Verdad para investigar el caso Nisman.

A la luz de lo sostenido en la denuncia –dice Pollicita–, en el caso se habrían realizado una serie de actos, en especial la creación de la denominada Comisión de la Verdad, orientados a la desvinculación de los imputados iraníes de la causa AMIA y a la creación de una hipótesis acusatoria falsa con entidad suficiente para que aquellos eludan cualquier tipo de responsabilidad.”

Esto significa suponer que una Comisión de la Verdad que nunca existió, que era parte de un texto aprobado en el Congreso pero que nunca entró en vigencia, iba a presentar una pista falsa que se nunca presentó y que de esa manera se iba desvincular a iraníes que nunca fueron ni desvinculados ni se les suprimieron las órdenes de captura con alertas rojas.




Falsa imputación contra la presidenta

El Gobierno presentó pruebas contra la denuncia de Nisman

El escrito de 68 páginas de la Procuración del Tesoro Nacional asegura que “documentos de carácter técnico” producidos por el Gobierno "desbaratan las afirmaciones" de la denuncia del fallecido fiscal del caso AMIA, cuyas acusaciones no presentan pruebas que demuestren conductas "susceptibles de ser encuadradas en ilícitos penales tipificados" en el Código Penal, por parte de la presidenta Cristina Kirchner o funcionarios del Poder Ejecutivo.

No existe prueba alguna, ni siquiera de carácter 'indiciario'" que demuestren un delito, puntualiza el escrito que la Procuración del Tesoro de la Nación presentó esta mañana ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal número 3, a cargo de Daniel Rafecas, quien que tiene a su cargo la investigación de la denuncia formulada por el fallecido titular de la Unidad Fiscal de Investigación de la causa AMIA.

El escrito sostiene también que “ninguna actuación de las autoridades del Gobierno argentino tuvo por objeto la desincriminación de los ciudadanos iraníes, en particular aquellos alcanzados por las notificaciones rojas de Interpol”, en el marco de la investigación del atentado a la mutual judía.

El objetivo que persiguió el gobierno argentino a través de dicho acuerdo fue el de favorecer el progreso de la causa Amia, cuyo trámite se vio gravemente obstruido por la imposibilidad de someter a declaración indagatoria a varios ciudadanos iraníes imputados en el proceso, debido a la inexistencia de acuerdos bilaterales previos que obligaran a Irán a extraditar a esas personas”, consigna el escrito.

Ni del texto del Memorándum de Entendimiento ni de lo actuado por las autoridades del Gobierno argentino en forma previa, concomitante o posterior al acuerdo, se infiere la existencia de acuerdo alguno destinado a alcanzar un objetivo distinto al anteriormente señalado”, asevera el documento difundido por la Procuración, que hoy presentará formalmente en sede judicial.




A continuación se analizan los principales puntos de la denuncia.

1 El fiscal dijo que se acordó levantar los alertas rojos de Interpol, rebajando las capturas de los sospechosos iraníes. ¿Cómo explica que el secretario general de Interpol lo desmiente en forma tajante?

La secuencia es muy categórica. En primer lugar, se exhibió la carta del canciller Timerman a Interpol dos semanas después de firmado el memorándum. En 20 renglones el ministro le dijo dos veces al secretario general de Interpol que la firma del acuerdo no cambiaba el status de las órdenes de captura y que cualquier cambio sólo podía provenir del juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral. Dos meses después, Interpol contestó aquella carta diciendo que efectivamente los alertas rojos no se tocaban. El viernes, Noble le envió un mail a Timerman respaldándolo en un ciento por ciento y diciendo que nunca la Argentina hizo una gestión para que se levanten los alertas. En la entrevista concedida a Página/12, sostiene que lo afirmado por Nisman “es falso”. “Al contrario, señor Nisman –dice Noble–, el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Héctor Timerman, y cada uno de los funcionarios del gobierno argentino con los que me encontré y hablé de esta cuestión, tuvieron siempre la misma posición: los alertas rojos de Interpol contra los ciudadanos iraníes debían mantenerse sí o sí”.

Nisman sostuvo en su denuncia, que, por ejemplo, “en septiembre de 2013, Timerman se reunió con Noble para convencerlo de que autorice el cese de las notificaciones rojas”. Noble dice exactamente lo contrario: “Timerman vino a Lyon a reafirmar que la firma del memorándum no significa ningún cambio en los alertas rojos. Recuerdo la pasión con la que habló”, recordó el secretario general de Interpol.

Estas respuestas de Noble dejan a Nisman girando en el vacío: el principal protagonista dice que lo afirmado por el fiscal es mentira.



2 ¿Dónde está la pista en la que se involucraría como autores del atentado a “fachos locales”? ¿Por qué no se la informó al juez?

En el resumen que distribuyó Nisman sobre su presentación judicial, se dice que en noviembre de 2012 el ex juez Héctor Yrimia se reunió con el dirigente de la comunidad argentino-iraní, Alejandro Yussuf Khalil, y combinaron armar una pista falsa destinada a echarles la culpa del atentado a “fachos locales” y sacarles la responsabilidad a los iraníes.

¿Dónde se presentó esa pista en estos dos años y tres meses? Si no se presentó en ningún lugar, ni siquiera constituyó una tentativa de encubrimiento, de desviar la causa. Como sostiene el ex integrante de la Corte, Raúl Zaffaroni, aun en caso de probarse lo que dice el fiscal, es la preparación de un delito, no un delito. Y la preparación es impune porque no se ha llegado al principio de ejecución. Y de todas formas ¿cómo se llegaría de una conversación entre Yrimia y Khalil a la participación de la Presidenta y el canciller?

El juez Rodolfo Canicoba Corral, encargado de la causa AMIA, dice que es gravísimo que no se le haya informado que podía existir otra pista, aun si no fuese verdadera, en el caso AMIA. “El fiscal hizo una investigación paralela y clandestina sobre algo que tenía que ver con el atentado en sí mismo. Eso es muy serio y tengo que estudiar si no incurrió en una gravísima desviación de la causa”, razonó el magistrado.

Hay una pregunta retórica inevitable: ¿ante quién debía presentarse la nueva pista de los fachos locales? La respuesta es obvia: ante el propio Nisman y el juez. De manera que la supuesta intención de desviar la causa ni siquiera tenía posibilidades de prosperar sin el visto bueno del fiscal.



3 ¿El plan tenía el objetivo de cambiar petróleo por granos?

Ya se ha dicho que eso tampoco ocurrió. Argentina nunca le compró una gota de petróleo a Irán y tampoco hubo ningún convenio. Nunca hubo una misión comercial de Argentina a Irán o de Irán a la Argentina. El país sólo compró petróleo en 2013 y provino de Nigeria y otros combustibles se le compran a traders cuyo proveedor en ningún caso fue Irán.

Nisman sostuvo que el canciller mintió cuando dijo que no se le vendía a Irán por los embargos internacionales. Pero no fue así. Aquella frase fue pronunciada por Timerman en una visita al Congreso cuando el diputado radical Ricardo Gil Lavedra le preguntó si era verdad que Argentina le vendió una central nuclear a Irán. Ahí Timerman contestó justamente que de ninguna manera, que no se le podía vender una central nuclear a Irán por los embargos internacionales de una instalación sensible como ésa.

Argentina le vende muy poco a Irán y las cosas no cambiaron para nada con la firma del memorándum. El 80 por ciento de los 1200 millones de dólares que Argentina le vende a Irán es soja que no provee el Estado, sino que buena parte sale del grupo Grobocopatel, que nada tiene que ver con el Gobierno.

Para Federico Bernal, director general del Observatorio de Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (Oetec), las denuncias de Nisman sobre la supuesta necesidad de importar crudo iraní son “falacias”, ya que importar petróleo desde Irán sería “inviable” por su alto nivel de azufre, incompatible para su tratamiento en las refinerías argentinas.

El crudo iraní, además, tiene como particularidad un alto nivel de azufre, es decir de impureza, “que es 4 veces la cantidad que las refinerías argentinas pueden soportar. Esto lo torna totalmente inviable, porque encarece mucho ese petróleo”, puntualizó Bernal.

Es increíble que (Nisman) no recurriera a funcionarios del gobierno, secretaría de Energía, CAMMESA o del Enargas, que son los entes que tienen la información estadística oficial”, dijo y agregó: “Son errores que no comete ni un estudiante de primer año de la carrera de Derecho”.



4 Nisman sostiene que en la ciudad siria de Alepo, Timerman pactó la impunidad con el canciller iraní. ¿Cuál es la prueba?

En su escrito, el fiscal asegura que el canciller iraní Alí Salehi y Timerman se reunieron en esa ciudad siria en 2011. Fue público que el canciller argentino se encontró con el presidente de Siria, pero en todo caso no constituía ningún delito que Timerman se reuniera con Salehi: la Argentina desde hacía rato trataba de lograr un acuerdo con Irán para encontrar un tercer país donde hacer el juicio AMIA o buscar una forma de que los sospechosos se presentaran a la Justicia. Nisman dice que su prueba es que el periodista José “Pepe” Eliaschev afirma que vio un documento supuestamente de Salehi al presidente de Irán donde le contaba que había pactado con Timerman. ¿El texto? No, el documento de Salehi no está. Ni existe la más mínima posibilidad de que se pueda probar que era auténtico. La pregunta que seguramente tendrá que responder Nisman es ¿le parece que eso es una prueba?



5 ¿Quién apañó al supuesto agente pro iraní de la ex SIDE? ¿De quién dependía?

Es público y notorio que el sostén de Nisman ha sido el poderoso ex jefe de Operaciones de la SI, Jaime Stiuso. En la página 16 de su denuncia, Nisman transcribe una escucha de un agente de la SI que habla con el dirigente supuestamente pro-iraní, Khalil. “Tengo un chisme... Me dijeron ahí en la casa (la ex SIDE) que Interpol va a levantar los alertas rojos.” No parece una prueba de envergadura y todo indica que es de hace, cómo mínimo, un año y medio. Pero, además, a ese agente o a otro –no está claro en el texto del fiscal– también lo involucran en el armado de la pista de los fachos locales.

Es decir que dentro de la Secretaría que manejaba Stiuso a su antojo, permitió –supuestamente– que operaran durante un año y medio agentes proiraníes que, hasta el momento, no se sabe quiénes son.

Aún así, Nisman dijo que respondían a la Presidenta, pese a que no tiene ni una escucha de la mandataria, ni siquiera del diputado Andrés Larroque y apenas frases del dirigente argentino pro-iraní, de Luis D’Elía y Fernando Esteche. Ninguno de estos tres es funcionario ni allegado a la Presidenta. Como señaló el juez Canicoba Corral, ni siquiera las escuchas son pruebas en sí mismas: es la SI la que dice que Fulano afirma tal cosa. Hay que ver si es verdad, hay que ver en qué situación se produjeron esas conversaciones y se necesita determinar si en tal conversación el protagonista quiere agrandarse para hacer negocios políticos o económicos.



6 El fiscal insistió en que el memorándum es la pieza clave del plan criminal de encubrimiento. ¿Un documento votado por el Congreso constituye un delito?

El ex secretario de Interpol Ronald Noble dice que el memorándum fue un paso adelante porque se buscó una forma de llevar a los sospechosos a un juicio. Amnesty International afirmó: “El Memorándum de Entendimiento, una oportunidad para alcanzar justicia y reparación para las víctimas”. Se podía estar políticamente a favor o en contra, pero lo cierto es que lo votó el Congreso y buena parte de los familiares dijeron que había que hacer el intento. Cuando se acordó el juicio por el atentado en Lockerbie, en que Estados Unidos y el Reino Unido acusaban a dos libios, el principal negociador –en silencio– fue Nelson Mandela.

En su escrito, Nisman considera como prueba que “tiene un enmarañado proceso de aplicación”, lo que es evaluar judicialmente una decisión política tomada por diputados y senadores. En todo caso, como siempre sostuvo el Ejecutivo, la Justicia intervendría en su momento resolviendo si lo firmado era compatible con el sistema judicial argentino. Sin dudas la pregunta que tendrá que responder mañana Nisman es: una ley puede ser inconstitucional, pero ¿puede ser delito?






Este es el mamarracho presentado por Nisman



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2 comentarios - Falsa imputación contra la presidenta

@0huevo0 +2
Y que se puede esperar en argentina? Aca todos los politicos son inocentes de todo, y los pelotudos se creen que es asi...
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