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519 años no son nada o las manos abiertas de América Latin

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LO TENÍA DESDE EL VERANO, Y CREÍ QUE LO HABIA PUBLICADO, PERO NO, AHI TA JUSTO HOY:




519 años no son nada,

son puños florecidos, las Manos Abiertas de América Latina


para qué puede servir averiguar la edad del universo, medir el tiempo, tener conciencia de eso, habiendo puesto en nuestras manos cosas que han hecho de la vida un privilegio para algunos en base a exclusión, exterminando especies naturales por nuestra responsabilidad, destruyendo el medio, poniendo en riesgo la propia especie, y la conciencia de sí y de todo, relegando la lucha por la supervivencia para la vida en su más amplio sentido, que intente el equilibrio con lo que integralmente somos, si ni siquiera intentamos permitir que lo que se puede no solo saber sino intuir un momento, sea en la pequeñez que nos toca en el todo, la grandeza de que sea lo que es, para ser lo que somos que ha hecho posible que florezcamos en esta tierra por milenios, y que por más que algunos de nuestra especie se crean con poder de impedirlo, con terror, alienación, manipulaciones, nada en el todo, no podemos permitir que siga siendo



PLANETA TIERRA 11 DE OCTUBRE DE 2011 - 519 años no son nada, las naciones de lo que se conoce hoy como América, preexistentes a la invasión de los con-dios a los s-in-dios, colonización y a los estados nacionales, a pesar del exterminio que continúa en forma sistemática, están presentes, vivas, fluyen en todas las cosas, aguardan en la herencia de sus representantes, en lo que somos, fuimos y seremos, lo veamos o no, lo entendamos por la razón o no, lo asumamos o no, actuemos en consecuencia, o no. Estamos porque están, como un todo en la diferencia y por igual, existimos, y si el exterminio continúa, se prologará nada más el sufrimiento, no habrá victoria de nadie con capacidad de valorar tal cosa, que no tiene por qué ser, si supone una derrota que a nadie se le puede desear, si no nos respetamos y nos movemos alegres de hacerlo, con el dolor, para que no haya más de eso ocurriendo de modo evitable, que a lo sumo se dará en otros cuerpos, o cosas, pero es el mismo en lo diverso, de todos y todo.


Este puede ser el momento y la oportunidad de escucharnos, aprender, integrarnos, dar cada paso concientes desde cada átomo que nos compone por igual en cuerpo, razón, espíritu, que de nosotros depende, no por mera voluntad, sino por movimiento natural contra el que no podemos ir, no ya más; para dejar de impedir, propiciar el reverdecimiento de nuestra propia historia ocultada, volver a cultivar, recolectar lo que no deja de dar la generosa naturaleza por más relegada y explotada que sea por algunos, tan seres vivos como nosotros que nunca fueron quien para hacer lo que hacen, o han hecho, pero se creen quien y nos quieren hacer creer que es imposible de cambiar, que no lo es, que no somos quien tampoco para continuar permitiendo aunque a algunos privilegiados puedan distraerle la necesidad. Escuchemos qué dice nuestra sangre, el agua que ella es, y todos los elementos.


Aquellos que son tanto como nosotros y como cualquiera, no son otros, hacen daño, nosotros permitimos, si tenemos mínima libertad, la tienen inexistentes para el estado nacional como son algunos Qompi y Wichíes, y tantos excluidos del sistema, que se presenta como universal para los derechos pero no lo es, no podemos no tenerla todos, asumamos la responsabilidad y el ejemplo. Cuántas veces más podemos dejar pasar lo que ya no permite en sí mismo dejarse pasar, los que no podemos más de esto, por no poder ir más con lo que va contra nosotros mismos. Nos encontramos en esta lucha, nos reunimos en nosotros mismos, con lo aparentemente demás y los demás. Vibra en cada cosa, algunos lo sentiremos, otros seguirán con lo que creen que es lo suyo, sin ver que eso es lo ajeno, ajeno a todo para lo cual nacemos, fuimos materia antes que pensamiento y lo seremos de algún modo.


Tenemos un pasado, experiencia y sabiruría, más alla de la historia que por más que quieran imponernos y limitarnos a aceptar a medias, fluye en lo que somos. Más allá de la historia permitida hasta ahora y de todo, en todo. Que ninguna razón ni biblioteca puede comprender ni excluir por mera voluntad humana.


Estando presentes a esto, dispuestos, atentos, con respeto, firmes, reafirmándonos, siendo consecuentes en los actos, confiando en lo que somos y hacemos para ser, poniendo la vida en la vida, y lo que nos atraviesa del pasado que traemos en nuestra materia, con la que interactuamos, y nos componemos, tenemos un futuro que parece nuevo, si alguna vez creímos que ya no lo había, tenemos para más perspectiva de posibilidad. Los que siempre trabajamos y buscamos este camino de no conformarnos, por llamarlo de algún modo, con perspectiva de más armonía y equilibrio, o un poco aunque sea, que ya sería mucho, como todo futuro implica ser y tantos aceptan que les quiten sin siquiera cuestionarlo.


Somos lo mismo, compuestos de lo mismo en la diferencia, con la misma historia ¿o somos de otro planeta? y ni aunque lo fueramos, somos de este universo, dejemos de dar preminencia a algunos que imponen lo que no debe ser, a los títulos, a lo metafísico inventado para excusa de la dominación y el poder. Las cosas de cierta cultura impuesta que hace que nos desconozcamos en nosotros mismos y entre los demas, y lo demás, que no es demás, es justo y propio.


Parece haber un desequilibrio entre palabra-razón, cuerpo-naturaleza, no puede estar por encima una de otra, como dominar por sobre las demás una cultura que hace culto de eso, con la ciencia de unos pocos, para la ignorancia y negación de la sabidura de la experiencia milenaria compartida, que no se negocia, que no es suceptible de ser mercancía, por más que hasta ceremonias en su nombre sean de compra y venta, parte de la cultura invasora que de palabra reniegan, los que lo hacen, como dogma y religión, que avala la destrucción de lo que generosamente permitió desarrollarla. ¿Cómo lo permitimos? ahora ya ocurrió, transcurre, es historia, está en nosotros, como está también hacer que todo sea mejor, o como cada cual tenga en sí valorarlo, pero no por lo que nos señalan desde mandatos absurdo (que para quien los crea y cree hay que respetarlos, son así, pero no por eso permitir que no nos respeten) tan asumidos y fomentados hasta ahora, que no hay por qué darle más crédito que a cualquier otra cosa o ponerlos por encima, si se puede dar en comunión desde nosotros mismos, y en eso mismo con los demas y lo demás, lo propio.

Eso sí, así sí. Lo sagrado no está mas alla, ni es propiedad de un grupo que lo maneja para imponer las cosas a su antojo y hecharnos a todos a perder en su derrotero, lo sagrado está en nosotros, lo supremo en eso también, tengámonos más respeto, y desde ahí a todos y todo, no un respeto enunciativo, de mera forma y cáscara, un respeto profundo, integral, de igual a igual y acorde a la correspondiente circunstancia cada vez, sea transpiración, sea palabra, sea arte, música, baile, filosofia, con ética y armonía entre hacer y decir, entre acción y objetivo, de nacer para la vida, luchar por eso. Todos podemos hablar escuchar desde todo, en lo común, lo particular, según la circunstancia, la posibilidad, todo nos comunica y nos habla.


Desde siempre ahora es cuando lograr el cese del plan sistemático de exterminio indios y de excluídos de un sistema cuyos psicópatas beneficiarios multimillonarios y poderosos, con sus lacayos políticos burgueses, fetichistas de la mercancía y la ideología y sus cómplices, que propician que se sostenga lo insostenible, que sea posible lo imposible e imposible lo posible, que merecen urgente juicio, castigo y aislamiento porque son los únicos desquiciados incurables que no son quien más que nadie para imponer nada, al contrario.

Para recuperarnos como seres de la naturaleza también, reconocer nuestra historia, la materia que nos une, aprender lo que podamos de lo que nos enseñaron a desconocer y/o menospreciar, si así fue, y constituye hoy una falta de algo necesario para toda la humanidad, no solo desde el intelecto, desde la vísceras, la energía que respiramos, nos compone y atraviesa a todos.


Desde siempre que no haya sido así, si no lo fue alguna vez, ahora es cuando lograr el cese de la explotación del medio que nos da la vida, no para destruirla. Dejar que lo nominalmente universal lo sea. Derechos humanos universales para todas y todos, con formas de decidir, organizarnos y compartir que superen la lógica que sostiene este sistema de privilegio en base a sufrimientos evitables: la competencia que es la madre de la propiedad privada, del sometimiento de iguales hacia iguales y todo lo que los hace posibles de ser para destruirlo, mercantilizarlo, apropiarlo, negarlo, la verticalidad. Que la sabiduría y espiritualidad, de los pueblos llamados cazadores recolectores y pescadores, indios de la actual llamada américa, con sus formas de organización y de ser con el medio, puede sumarnos a todo y todos para recuperar el objetivo de la madre de todas las luchas, que nos une, que es por la supervivencia. Para intentar, no solo subsistir, que es a lo que, los que abusan y someten, nos pretenden condenar, así como al suicidio de la propia especie, como sacrificaron ya a tantas, a fuerza de inteligencia y ciencia brutales, que no es capacidad que hayamos desarrollado para eso; sino para vivir de un modo más sustentable entre todas, todos y todo.



AGUA, TIERRA, AIRE, ENERGÍA, SER VIVA, ANIMAL, SER HUMANA


link: http://www.youtube.com/watch?v=bDZlPdXOe7M

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2 comentarios - 519 años no son nada o las manos abiertas de América Latin

@LouGypsy
Esto pinta sumamente interesante. Lo agrego a favoritos, mas por lo pronto van +10, más que por el post, por la conciencia colectiva que suscita.

Un saludo
@AuKaChe
la invasión de los con-dios a los s-in-dios

Esta frase la verdad que me parece tan buena y tan exacta que tal vez leer el resto del texto sea una redundancia.
Comparto, de todos modos.