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evangelio diario: Mateo 6,7-15.

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Jesús dijo a sus discípulos:
Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados.
No hagan como ellos, porque el Padre que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan.
Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre,
que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido.
No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal.
Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes.
Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.


La oración, para que sea fecunda, tiene que brotar del corazón y llegar al corazón de Dios. ¡Mira como Jesús enseñó a sus discípulos a orar! Cada vez que recitamos el Padrenuestro, Dios, -así lo creo yo-, dirige su mirada hacia sus manos, ahí donde nos tiene grabados: “en las palmas de mis manos te tengo tatuado” (Is 49,16) Dios contempla sus manos y nos ve en ellas, acurrucados en ellas. ¡Qué maravilla la ternura de Dios! (Madre Teresa)

Jesús, le hablaba a gente que ya tenía la costumbre de rezar. Quiere modificar su estilo lleno de palabras, pues creían que diciendo más, siendo más elegantes, poniendo más OH Dios mío, o llenando de frases altisonantes conseguirían la atención de Dios. A veces vemos gente que por rezar, se alejan de la gente, están allá arriba, en un pedestal que se hicieron solos, y quizás por una cuestión temperamental, tienden a creer que son superiores al común de los cristianos que solo saben decir abba, es decir papá bueno, amigo fiel.

Por eso Jesús, lo primero que nos enseña a decir es Padre Nuestro: no es padre mío, o padre tuyo, es NUESTRO… principio de fraternidad, de igualdad entre todos, del rico y del pobre, del místico y del laborioso cristiano que ofrece su día como oración, del negro y del blanco, del Papa y del último de los fieles de una Iglesia. ¿Dónde quedan los títulos pomposos que a veces nos ponemos? Todos somos igualitos delante de Dios Padre. Esto sirve para abajar a algunos y para elevar a muchos que creen que porque son simples laicos son menos a los ojos de Dios.

Venga su reino a nosotros y que se cumpla su voluntad. Un reino de tranquilidad y de paz. Parece que no estamos pidiendo con fe esto, porque nuestro mundo parece alejarse cada vez más de los planes originales de Dios. El sol, la luna, las estrellas, cumplen el orden , la voluntad del creador. Nosotros, seres creados, casi casi que rompemos esa voluntad, destruyendo y destruyéndonos, rompiendo la fraternidad, peleándonos unos con otros, haciendo un mundo inmundo o sea todo lo contrario a lo que Dios pensó, destruyendo los paraísos, matándonos entre nosotros .o será que nuestra oración no se condice con nuestras acciones?

El pan, el perdón, la victoria sobre el mal, la libertad, quizás todo lo que nos hace falta para vivir. El pan no es solo el del día, es el trabajo, la profesión, el oficio, es honrar la vida y no viviendo como aquellos peregrinos del desierto esperando que caiga maná del cielo, es vivir en la lucha por hacer un mundo más acorde a la voluntad de Dios, es sacrificarse, es trabajar como que todo depende de uno y rezar como que todo depende de Dios (san Agustín)

Que nos perdone como nosotros lo hacemos, ¡vaya medida!. Que no nos deje caer en la tentación, o sea habrá tentaciones, referidas a lo sexual sí, pero también a caer en la pereza, en la corrupción, en el cohecho, en la vida fácil del juego, en querer vivir la vida de arriba, en el -no sacrificio-, en querer que otros decidan sobre mi vida, en vivir porque si, sin un proyecto de vida, en estar metidos a cada rato en la vida de los demás, hablando de los otros, “sacándoles el cuero”, en hacer de la religión un refugio para no salir al mundo… si, hay tentaciones. El tema es no caer y luchar para triunfar. Si le pedimos a Dios que nos libre de la tentación, ¡hagamos el esfuerzo! Si no es como rezar esto y a la vez preparar el “machete” para copiar en el examen.
Una buena dosis de Padrenuestro es un programa de vida para el día que vivimos. Ojalá que podamos rezarlo contemplando y orando cada frase.

http://sergiovaldezsauad.blogspot.com.ar/2015/02/el-padre-nuestro-mateo-67-15.html

4 comentarios - evangelio diario: Mateo 6,7-15.

@m4x1m1l14n0 -3
Hermosa lectura para comenzar la mañana con la palabra del señor












No mentira, denunciado por querer inculcarnos tus creencias religiosas.
@Chano_full
Cristianismo en tairnga jaja pone un par de imagenes sino te lo sacan por crap pero dentro de todo bueno