El caso Binner: ¿una oposición normal?

Por Jorge Cicuttin

Se sentó frente a un auditorio que ya sabía lo que estaba a punto de anunciar. Acomodó las hojas en las que había escrito los ejes centrales de su discurso. Leyó.

El caso Binner: ¿una oposición normal?


"La discrepancia y el desentendimiento han generado un escenario en el que quieren cobrar protagonismo las fuerzas conservadoras y una neodirigencia que reniega de la política y pretende gestionar el país como si se tratara de una empresa y no una nación poblada de ciudadanos que se rigen por la Constitución y la democracia."

De esta manera, el líder socialista Hermes Binner anunciaba una decisión que ya había madurado con su círculo más íntimo y que distintos hechos políticos ayudaron a precipitar: resignar su precandidatura presidencial.

Parece que pasó mucho tiempo, hasta décadas, pero no. Hace menos de cuatro años que Binner fue el candidato opositor más votado en las últimas elecciones presidenciales. En 2011 fue segundo –desplazando al radical Ricardo Alfonsín– claro que a mucha, muchísima diferencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El ex gobernador santafesino y ex intendente rosarino aparecía entonces como un referente importantísimo de la oposición. Alguien ubicado en el podio para volver a la discusión en 2015. Pero no pudo mantener ese lugar. Más por actitudes propias y manejos de los socios políticos que eligió dentro de la oposición que a la confrontación con el kirchnerismo.

La decisión de Binner de bajarse de la pelea presidencial hay que entenderla más a partir del comportamiento de la dirigencia opositora que la oficialista.

Así, el hombre que pretendía llegar a la Casa Rosada con la consigna de "Un país normal", se quedó en el camino víctima de una oposición que, cabe preguntarse, ¿ayuda a construir un país normal?

Hubo un momento –hace menos de un año– en que se subió a un escenario para levantar los brazos junto a otros dirigentes políticos en el lanzamiento de una alternativa de poder de centroizquierda no kirchnerista. Fue la presentación en sociedad del Frente Amplio Unen. Estaban allí Elisa Carrio, Julio Cobos, Humberto Tumini, entre otros. A Binner le tocó levantar los brazos del radical Ernesto Sánz y del ex peronista Fernando "Pino" Solanas. Hoy, el primero se desespera por ser el compañero de fórmula de Mauricio Macri, en tanto que el segundo no sabe bien donde hubicarse después de coquetear con Sergio Massa y de la atomización del Fa-Unen.

Binner conservó su palabra de no aliarse con la derecha. De no ir detrás del jefe de gobierno porteño, que tanto criticó, con tal de llegar a ganar una elección presidencial. El socialista santafesino defiende una posición ideológica que no les interesa a sus socios políticos, como los radicales. Plantea construir desde una identidad común, otra cosa que no le interesa a sus socios, que caen "bajo el protagonismo de las fuerzas conservadoras", tal como dijo al anunciar su renunciamiento.

Binner entendió en un momento que el comportamiento de la oposición en el Congreso, si se quiere "un país normal", debía ser más responsable y consecuente con su historia. Por eso acompañó con el voto socialista algunos de los proyectos de ley kirchneristas que estaban de acuerdo con las banderas históricas que levantó su partido. Eso le valió la crítica y el rechazo por parte de otros opositores que mantenían la estrategia de oponerse a todo lo que presentaba el oficialismo, sin importar lo que estaba escrito en el proyecto.

En un momento, esto también hay que decirlo, Binner cayó en esa trampa. Como cuando estaban velando Hugo Chávez, hizo declaraciones públicas en favor de la derecha venezolana, para asombro de los propios socialistas que estaban en Caracas participando de los homenajes a Chávez. Eso le valió incluso la crítica y toma de distancia de la Juventud Socialista. Porque la suya no era una "actitud normal" para un socialista.

Binner cae porque sus socios están en otra y porque tampoco mide en las encuestas a nivel nacional. Y también porque debe concentrarse en el único bastión de poder que tiene el socialismo: la provincia de Santa Fe. Y que corre serio riesgo de perder en los próximos meses. El socialismo gobierna una provincia y una ciudad, Rosario, acosada por la violencia del narcotráfico. En este punto no se entiende por qué Binner mantiene el respaldo público a uno de los responsables de esta situación, el ex jefe de la policía provincial, comisario Hugo Tognoli, detenido y a la espera del juicio oral por connivencia con el narcotráfico.

El ex gobernador deberá ahora concentrar todos sus esfuerzos en tratar de garantizar que su delfín, Miguel Lifschitz, llegue a la Casa Gris y retener la gobernación santafesina. Lo amenaza el macrismo, con Miguel Del Sel, junto a los peronistas que siguen al flamante aliado macrista, el también ex gobernador Carlos Reutemann. Binner aún no decidió si irá como candidatoi a senador por Santa Fe en las elecciones generales de octubre. Pero la situación es difícil y los números de las encuestas no parecen acompañarlo.

Aspirar a un "país normal" siendo poder, significa que se debe comportar con "normalidad" cuando se es oposición. Si para llegar se bajan las banderas históricas, las bases ideológicas, los compromisos y hasta el comportamiento "institucional", no se sientan las bases para ese promocionado "país normal". Porque en el futuro se verán codicionados por esta construcción.

Binner dice sostener esta idea, por eso se espanta de las actitudes que están tomando esos mismos dirigentes con quien compartió escenario un año atrás en el lanzamiento del ya atomizado Fa-Unen.

Porque "un país normal" requiere de una construcción opositora "normal". Y Binner entendió que le estaban proponiendo algo "anormal".

3 comentarios - El caso Binner: ¿una oposición normal?

@generalNandico +2
Los radicales y carrio apoyaron a este tipo cuando creian que podia ser presidente, ahora que creen que macri es el candidato, lo dejaron de garpe, pasaron de asociarse con el socialismo a asociarse neoliberalismo sin mas que una simple declaración
@ppichihuinca +1
Es increíble, todo por un puestito. Garcas
@perr0x_X +2
que lastima que binner no rima con narco o falopa o algun otro tipo de estupefaciente para hacer un chiste ingenioso
@Chiromalmsteen
Buen post ! Te faltaron mas narcos y homicidios violentos , pero buen post