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(Cuento triste mio) El Angel que se enamoro del Sol

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Gente! Este es uno de los cuentos que escribi. Me gusta escribir, y queria compartirlo aca. Si no te gusta perfecto! Pero no insultes! Espero sea de su agrado, seguire subiendo mas, va a ser algo estilo Blog creo yo (si encuentro tiempo entre el trabajo y la facu).

El Angel que se enamoro del Sol
Tras otra obra de bien, el Angel, Intael, agradecio a su amor por haberlo guiado una vez mas con su interminable luz a la victoria. Con sus ojos sobre la esfera de fuego, sus camaradas lo observan con extrañez, otra vez sin comprender que pasaba por la cabeza del angel enamorado. Intael, se reune con su unidad una vez pasada su hora de plegarias hacia la estrella. Sus amigos lo observan y le preguntan tranquilamente que pasaba por su cabeza, el porque de sus oraciones hacia la bola inmolada. Y al ver como las nubes se posaban otra vez sobre el cielo, triste responde: "Aprovechando mis oportunidades". Los guerreros se observan entre si sin entender mientras el soldado de luz mira el suelo, incapaz de llorar pero triste de todas formas. Y es que los Angeles, ya no pueden sentir, y nadie puede entender a Intael. El habia rechazado a su "compañera", la pareja que ha de enseñar y aprender de los mortales en el planeta. El angel femenino murio en batalla años atras, e Intael no sintio nada, pues su corazon estaba atrapado en un solo amor. El sol. La estrella: Jari. La que iluminaba al planeta de forma grisasea, y que los mortales esperaban pocas veces al año para apreciar su esplendor majestuoso. Luz incomparable, abrigo total del Angel. Un milagro que el nublado planeta recivia cada eternos entretiempos. Y es que el corazon de todo ser vivo, divino o infernal, yacia carente de emociones desde hace siglos. Y las parejas celestes devian recuperar los perdidos sentimientos para entregarlos a los Dioses Benevolos, y hacer entender que el planeta era hermoso, y no una espacio residual. Pero Intael perdia cada vez mas el interes en sus misiones y se consentraba solo en verla.
Asi, batalla tras batalla, Intael recivio cada vez mas heridas. Perdiendo su estado hermoso y decayendo constantemente sin preocuparse por nada mas que ella. Ella, que solo lo observaba a el, esforsandose por demostrarse diferente, fuerte pero distinto. Distrayendose por sus miradas y seducciones, Jari, coquetearia por siglos con Intael, dandole la espalda al final de cada conflicto. Cada ocasion hacia que Intael rezara mas tiempo, pero tambien, le hacia peor a su cuerpo. Los Dioses comenzaron a prestar atencion a Intael. Sus sentimientos llamaban la atencion de las Divinidades. Pero fue poco el tiempo que tardaron para darse cuenta de lo que pasaba, el Angel, enfermaba. Si bien, Jari era un sol, los Dioses sabian bien que ella ocultaba una forma que pocos podian apreciar. Ella se interesaba en seres, y era su interminable luz lo que la hacia irresistible. Mas de una vez, mortales, angeles y hasta Dioses cayeron en su trampa. Y era la promesa de romper con la soledad lo que hacia caer a todos ellos. La fantasia, la Ilucion de abandonar ese mundo gris, vacio, carente de sentido, frio, duro, hostil, impredesible, sin sentimientos y sobre todo, triste. Y la tristeza de Intael se habia instalado en su corazon desde su creacion, haciendolo especial, diferente entre los demas celestes. Pero habia algo muy oscuro de parte de Jari. Su luz corrupta, solo se deshacia ante la maldad. Ignorarla, instultarla y mofarse de ella heria su orgullo y hacia que sus esfuerzos se concentraran sobre los mortales, Demonios o Archidioses que no la aceptaban. Fue entonces cuando uno de los Dioses no resistio seguir viendo agonizar al Angel. Y despues de otro servicio a sus amos, un Dios llego a la barraca donde el reposaba. Ya casi llegando, un Tronos le aviso al Dios que un liquido corria por los ojos y mejillas del ser Luminico. Ningun medico tenia idea de que era. Pero la situacion era grave. Tras siglos de sufrimiento, Intael habia masterizado el dolor, el llanto y la tristeza, por tratar de encontrar el camino a la volatil figura. Tras presentarse, el Dios pregunto entonces:
-Llevas años buscando el camino a algo imposible. ¿Por que te molestas siquiera? ¿No te das cuenta de que no existe forma de llegar? Eres un Angel, estas creado para servir, eres un guerrero, inteligente, fuerte, habil, agil y practicamente perfecto a nuestros ojos. ¿Que es lo que buscas?
Seco su rostro, despacio, el herido comenzo a hablar. Contesto:
-Hace siglos, nos asignaron una compañera, o un compañero, para recuperar los sentimientos, aquello ya perdido en este muerto mundo. Y los buscamos ciegamente, frios, sin alma alguna, por todos lados. Observando a los mortales, como nos ordenaron. Y pase muchos años junto a mi compañera buscando a cambio de nada. Hasta que llego aquel momento donde me abandono, gracias a la guerra que luchamos todos los dias. No senti nada, pero fue esa luz, la que me hiso comprender lo que pasaba. Ella me vio solo, y noto mi carencia de interes en este mundo. Jari, me susurro y acaricio durante siglos, y me hiso sentir lo que nadie jamas podra. Su calor, su belleza. Su resplandor, su figura dentro de ese capullo. Sus palabras y su simple perfeccion en un planeta perdido y gris, hacen que jurarle amor, sea nada a cambio de saber que me observa y me ama, como yo a ella.
El Dios entonces comprendio, que Intael habia descubierto el amor. Mas aun, se habia enamorado. Y siguio prestando atencion. Gesticuló con su mano para que este siguiera.
-Oh Padre mio, deberia ver como me ha aceptado. Todos mis esfuerzos, mis siglos de guerra han servido poco a poco. Por cada victoria, su sonrisa incrementaba. Mis heridas no son nada, mas no tenerla, me hace sufrir como cuando descubri la soledad. Durante esos oscuros tiempos senti ese vacio. Decadas y decadas, interminables, me hicieron dar cuenta que la soledad es un forma de morir tan tragica y tan horrible como lo debe ser el infierno mismo. Pero fue ella quien me rescato, y hoy es correspondido.
El Dios llamo al Tronos y pregunto por las memorias del herido. Por mas de que el podia acceder a Intael, se decidio a dejar reposar al servidor, despidiendose brevemente de el, pero alerto de que regresaba en unos pocos minutos. El Tronos le mostro y conto todo acerca de Intael, desde la base de datos. Siglos y siglos de informacion resumidos en algunos segundos le mostraron al Dios el dolor, la pena y angustia que el Angel llevaba bravamente dentro, con la esperaza de salvarse con un solo sentiemiento: El Amor. Horrorisado, el Dios volvio a la habitacion y miro clementemente al Angel. Este, listo para proseguir con su relato fue interrumpido por un dedo llevado al frente de los labios por parte del Dios. Intael enmudecio.
-Dime Hijo -exalo la Divinidad- ¿Hace cuanto tiempo estas unido junto a Jari?
El Angel observo sorprendido y respondio:
-¡Siglos!
-Oh...ya veo, ¿Mas alla de nunca haber tenido contacto con ella?
-¡Pero claro que he tenido contacto! ¿O acaso no escuchaste cuando hable sobre sus rayos de luz envolviendo mi espalda y mi pecho?
-Ya veo -dijo meintras se inclinaba, ya sentado, hacia delante, llevando sus manos al menton- ¿Pero... la has tocado?
Dubitativo, respondio:
-...No.
-Bueno. Entonces dime... has luchado por ella durante siglos. ¿Ha alguna vez intento ayudarte?
E intentando recordar respondio lentamente:
-...No.
-Ahora hijo, alguna vez... ¿Busco tu bien estar?.
Varios segundos pasaron y el Angel desintio con la cabeza.
El dios entonces cerro los ojos e inalando profundamente con un aire de preocupacion dijo a su hijo prudentemente:
-Guerrero -pausando- tu estas enamorado. Pero debes entender una simple cosa. El amor es destructivo, sino es mutuo ni bien llevado.
Con una mirada indignada, el Angel se puso de pie y dijo:
-Pues te equivocas, por que mi amor es bien llevado y mutuo.
Miro hacia la puerta y camino. El Tronos se acerco rapido, pero el Dios gesticulo con su mano otra vez. Intael decidio volar hacia el cielo hasta una altura jamas antes lograda. Sus alas estaban destruidas, y el frio de aquella altura era mortal. Su armadura eran ya arapos y su sangre divina envolvia cada extremidad lentamente. Sus ojos apenas podian informarle de lo que sucedia a pocos metros. El angel estaba destrozado. Pero esperaba la llegada de la ardiente esfera. Asi, horas pasaron, en la mitad de la opaca noche el guerrero la espero. Recordando cada momento en el que ella le sonreia, le hablaba, reian, y se buscaban en la mitad de la soledad. Por horas, atormentandose en la helada noche, el ser aguanto con una credula sonrisa mirando las estrellas y entreviendo la perfecta y provocadora figura de la unica estrella que el deseaba. Por fin se decidiria a unirsele, para dejar la eterna agonia de la soledad. Todos sus esfuerzos serian recompenzados. Era el dia. Pocas horas pasaron y alli se divisaba, el debil resplandor de Jari ya estaba entrando en sus ojos. Aniquilado, Intael volo con el resto de su energia a Jari para acortar el tiempo. Al fin. Era ya su hora.
-¡Amor mio! -grito el Angel
-¡¡Por los Dioses!! ¿Y tu quien eres? -grito asustada y sorprendida
Soltando una pequeña carcajada, aventuro:
-¡Quien mas! ¡Yo! ¡Intael! ¡Tu amor!
-¡Intael! -dijo la Estrella alegremente
-¡Si! Escucha mi Diosa, se que desapareci unos años, perdoname, estaba malherido, ¡Pero heme aqui! He volado con toda mi fuerza a pedir tu compania, y unirme como tu querias. Estoy listo, ¡Ya no puedo esperar mas, mi vida!
Levantando su seño y con una pequeña sonrisa seria y alegre advirtio:
-Escucha, yo no me he de unir a nadie. Soy libre, perdon, pero no pense que llegarias tan lejos. Y el hecho es que he encontrado a un guerrero eterno, que me ha tenido a su merced por siglos. Es un gran demonio del que me habia desinteresado hasta que resurgio glorioso de una batalla imposible. Solo un Dios podria compararse a el.
Atonito Intael hablo:
-¿Dem...Demonio? Pero... ¿Que hay de las promesas... el amor, tus susurros y caricias? ¿No dijiste que habias estado esperando algo asi por milenios? Que... ¿Que yo era a quien querias? ¿Que estando yo, nadie mas era necesario?
-Es que asi fue, -acompaño la estrella- realmente me has sido un exelente...
Pero Intael interrumpio lentamente, mirando desepcionado hacia las nubes
-Jueguete...
Y sonriendo Jari le dijo:
-Es que eres muy bueno para mi.
Simplemente miles de pensamientos pasaron por su cabeza. Miles. Su energia llego al final. Ya nada podia sostenerlo. Solo una lagrima lo acompaño en su ultimo momento, su descenso. Intael solo se dejo caer, y Jari miro con algo de lastima y siguio su camino pensando simplemente "Pobre, ya le llegara alguien". La luz que habia buscado Intael por años, que podia sacarlo de tanta sombra no fue mas que una ilusion. Su caida era su libertad, y mientras atravezaba las nubes con su cuerpo maltrecho, los Dioses se aparecieron y le preguntaron si ya habia aprendido lo que el amor era, y si deseaba salvarse. Pero indiferente ya, el Angel aviso:
-El amor puede ser hermoso, pero solo si es mutuo y bien llevado. Aprendi mi leccion.
Y de todos los Dioses, solo uno pregunto
-¿Y que has aprendido, soldado?
-Que -y reincorporandose- de entre un mundo lleno de tinieblas... nada bueno puede salir. Mi lucha termino, y mi sufrimiento DEBE concluir.
Con lastima y piedad, el dios no pudo contener su oferta y le exclamo:
-Tu sufrimiento nos entristeze guerrero, pero podemos salvarte si asi lo deseas. Solo dilo, y te curaremos y volveras a ser lo que fuiste siempre. Un combatiente con siglos de experiencia, ¡podrias hasta ascender!
Pero el Angel seriamente contesto:
-No. Seguir en un mundo triste con el corazon manipulado para la diversion de otro me ha dejado agotado. Mi experimento debe terminar inmeditamante. Solo les dire, que mas alla de que hayan visto mi vida, ustedes jamas entenderan el dolor de esperar la oportunidad de triunfar entre las tinieblas, encontrar a un ser que ame y acompañe tu cuerpo, mente, alma y corazon. Lo unico que quise en esta vida, desde el principio, fue eliminar esa tristeza. Y crei que lo lograria. Me esforce y luche siglos, reciviendo un sinfin de cortes, puñaladas y golpes creyendo que asi seria retribuido. Busque el amor y aposte a el con tanto esfuerzo, para nada... No... No me salven. Al fin aprovechare lo que encontre despues de tanto buscar.
-Pero dinos Intael, ¿Que encontraste?
Y con su ultimo aliento y tranquilidad, Intael solo exclamo:
-Mi oportunidad
Menos que segundos tomo terminar su dolor. Intael ya no sufriria jamas. Su batalla final, la unica que esperaba ganar, fue perdida. Despues de años de dolor, de batallas, de tristeza y de la busqueda del amor y lo sentimientos, finalmente encontro algo que no le seria quitado nunca. Algo que ningun sentimiento podria jamas compararse, no importa cuan fuerte sea. Siglos de dolor eternos, tanto en el cuerpo como en el alma, lo recompenzaron, con algo mas fuerte incluso que su voluntad. Y eso, eso, no era mas era su merecido denscanso. Su pausa definitiva en la eternidad de la guerra, un momento unico e incomparable a cualquier sentir. El final de su ciclo y comienzo del nirvana. Ya ni la descepcion podria rebajarlo mas de lo que su caida lo habia hecho descender. La ultima caricia, la verdadera y unica que le regalaria, a cambio de nada, su paz y su calma final.
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Buenas tardes y nos vemos en el proximo post

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2 comentarios - (Cuento triste mio) El Angel que se enamoro del Sol

@pepriix
muy largo y no se entiende mucho.

a lo mejor no puse las neuronas suficientes.
@zz_Manuel_zz
reelelo cuando kieras n.n muy largo? yo diria muy corto