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Mes del miedo, Creepy Pastas!!!

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Aqui mi treser posts o el segundo no se por que me an eliminado uno

En este mes de octubre les traigo unas:
Creepy Pastas

sin mas preanbulos iniciemos

No Duermas, Sofia

Mes del miedo, Creepy Pastas!!!

Era uno de esos días que provocaban pereza y sueño sin razón aparente. La escuela fue insoportablemente tediosa y al salir de clases, Sofía y algunos de sus amigos se tumbaron en el césped y hablaron un poco a cerca de algunos mitos que se segregaban como virus en el plantel y que tenían a todos muy interesados en como algun ente ajeno a la realidad ordinaria había logrado apoderarse de la voluntad de un chofer de camióny hacían travesuras inofensivas y a veces hasta divertidas a sus pasajeros. Sofía se burló del ente y criticó fuertemente e hizo énfasis especial en la estupidez del chofer de haberse dejado embriagar por el ente. Obviamente las historias que contaban eran invenciones y, por tanto, todos rieron de las afirmaciones que ella hizo.

Después de unos veinte minutos de estar echada prácticamente haciendo nada, Sofía decidió que ya era tiempo de volver a casa, así que tomó su bolso y su libro y se encaminó hacia la carretera donde esperaría el autobús.

Como tenía sueño, cerró los ojos para dormir un rato en tanto llegaba a su destino. Para cuando se despertó ya no quedaban más que el conductor del autobús y ella, así que se apresuró a descender por miedo de haber desatinado la estación que debió parar frente a su casa. Sin embargo no lo había hecho; miró a su alrededor y se dio cuenta que estaba en el lugar correcto.

Un poco confundida caminó hacia el zaguán, tratando de hallar la llave correcta que lo abriese, cuando otra cosa atrajo su atención; el autobús en donde ella venía no había arrancado aún y esto le provocó un extraño escalofrío que bajó rápidamente por su espalda y se alojó después en su estómago, haciendo que tuviera un poco de náusea. Sin embargo decidió no tomar mayor importancia a aquel acontecimiento y metió la llave en la cerradura de la puerta para abrirla, lo que ocasionó un sonido chillante y Sofía sintió una angustia como si alguien cercano a ella hubiera fallecido.

Sofía entonces abrió la puerta y poniendo los pies en polvorosa hasta su cuarto, se encerró e inmediatamente encendió el radio, que transmitía a esa hora El Club de Los Beatles. pues necesitaba relajarse de algún modo, sin embargo en ese momento, aunque el aparato estaba en la frecuencia correcta, lo único que emitía su bocina monofónica eran sonidos incomprensibles que ella jamás había escuchado; altas frecuencias de chillidos que no parecían ser humanos. Se apresuró a mover la antena para conseguir una mejor recepción, cuando le llenó todo el cuerpo una brisa tan helada como la noche, al darse cuenta que de camino a su cuarto no había nadie en la casa; la edificación estaba completamente vacía .

No lo pensó dos veces y salió de su cuarto para caminar por el pasillo que daba a las escaleras que debía bajar para llegar a la sala, el comedor, la habitación de sus padres y la de su hermano Arturo. Mas en su exhaustivo y alicaído recorrido por dicho pasillo y escaleras, el silencio que reinaba no era común; de hecho era un tanto siniestro, misterioso y desesperante. Buscó impávidamente en la sala, el comedor, la cocina, cada rincón de las habitaciones de esa casa que yacía solitaria y silenciosa. Salió de nuevo a la calle que se encontraba desértica. Le recorrió de nuevo un estremecimiento extraño, pero esta vez más profundo y siniestro que el anterior al ver que el autobús que la había dejado frente a su casa aún seguía allí, como esperando subir pasajeros.

Corrió hacia el autobús, pues sabía que podría encontrar ayuda en el conductor, que de algún modo, ella sabía, aún se hallaba dentro del vehículo. Sin embargo cuando subió los pequeños peldaños para alcanzar al chofer, la portezuela se cerró estruendosamente detrás de ella, causándole una enorme impresión, pero no pudo ser comparada con el acontecimiento que le siguió a esta acción.

El autobús quedó inmutable, petrificado sobre la acera vacía que ya no se veía dónde terminaba; lentamente Sofía buscó el rostro del conductor, quien se había agachado al cerrarse la puerta con tal brusquedad. Pero al ver aquella figura, Sofía no pudo hacer más que lanzar al vacío un grito ahogado de horror y dolor; de tristeza y amargura; tenía ante sus ojos algo tan raro, ignoto e indescriptible como jamás una persona podría imaginárselo: una gran protuberancia del color y textura del hueso salía de una abertura sangrante en una masa amorfa de carne y piel envueltas en textiles sucios y harapientos; otra similar, pero más pequeña se hallaba incrustada a unos veinte centímetros de la primera. Encarnadas en los costados de la criatura, dos extremidades se asomaban simulando brazos, pero que parecían sólo hueso cubierto de una piel tosca y llena de erupciones; la pus agusanada de entre lo que parecían esfínteres hacía más alicaído el aspecto tambaleante de aquella muestra de inhumana tortura moderna.

Sofía no pudo abrir la puerta del vehículo y se decidió a huir por una de las ventanas abiertas de los costados del autobús. corrió hacia su cuarto aterrorizada y desconcertada por el suceso. Quiso dormir para así poder despertar y caer en cuenta de que todo había sido un simple sueño; una jugada cruel de su mente y…

Cuando despertó salió de la habitación ofuscada y buscó rápidamente a su familia, de la cual no encontró rastro alguno. Desesperadamente tomó un cuchillo de la cocina y se aventuró a salir de nuevo a la calle sólo para encontrar una escena avasalladora; la calle que alguna vez recorrió con alegría en su niñez de había convertido en una plataforma del terror, de todos lados brotaba un insoportable olor a podrido que casi hacía imposible siquiera el simple acto de caminar por entre los senderos de excreciones cutáneas que dirigían a un sólo lugar: el autobús en donde se hallaba la criatura insoportable.

No le quedó de otra a Sofía que caminar hace el horrible lugar. Entró con un salto al vehículo, blandiendo hábilmente su chuchillo cuando la apresaron unos cúmulos de carne informe que salían de todas direcciones.

Al día siguiente se encontró el cuerpo de Sofía en su cama, parecía no tener heridas físicas pero la autopsia reveló hemorragias internas y lo más insólito: estaban ausentes sus pulmones y su estómago aunque no se habían encontrado incisiones o siquiera heridas en todo su cuerpo.

Cuando sus padres regresaron del crematorio encontraron sobre el escritorio de Sofía una nota salpicada de pus que decía las siguientes palabras: “Jamás te duermas en el autobús“.

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El Hombre De La Basura

La figura encorvada del viejo asomó por encima de un montículo de basura y se recortó con nitidez entre la línea irregular del horizonte y el cielo gris. Había dejado atrás la zona baja del volcadero, donde un grupo de caballos y cerdos comían algunos desperdicios y unas máquinas motoniveladoras trabajaban sobre el terreno; escaló una montaña empinada y, una vez en la cúspide, descendió por un barranco acolchonado de residuos y recorrió unos trescientos metros hasta llegar al corazón del basural.

Revisaba la basura con la concentración de un neurocirujano durante una operación de médula espinal. Utilizaba el mismo nudoso bastón que le servía como sostén para revolver entre los desechos a medida que avanzaba. Tenía el ojo entrenado para reconocer a la distancia la materia, composición y origen de los residuos, o detectar un alimento comestible de uno tóxico identificando su nivel de descomposición por la cantidad de gusanos. Podía clasificar la basura en cientos de categorías con sólo verla a algunos metros. Eran taxonomías del todo empíricas, nunca podría haber explicado con palabras el funcionamiento intelectual ni los mecanismos mentales que realizaba cada vez que escaneaba la basura con la mirada, pero no por falta de estudio, sino porque comprendió muy pronto que para sobrevivir de los desechos debía olvidarse sistemáticamente de todo lo que había aprendido sobre el mundo en su vida anterior, cuando todavía usaba una corbata decente y bebía Jack Daniel´s.

El viejo se detuvo. Levantó la cabeza y contempló el panorama. Más allá de las dunas se agitaban las siluetas de familias enteras, cientos de hombres y mujeres de todas las edades, con el cuerpo torcido hacia los residuos, y una docena de niños correteando, que permanecían ahí esa tarde de sol pálido y mucho frío. Un viento helado sacudió la melena rala del viejo, pero éste se mantuvo inmutable. La temperatura era algo que había dejado de preocuparle hacía bastante. Su rostro era una máscara descolorida donde el tiempo había acumulado incontables capas de mugre, formando una especie de membrana ultrarresistente que lo protegía de cualquier inclemencia climática.

De alguna manera, se había efectuado una asimilación simbiótica entre el basural y su organismo, como ocurre con las bacterias que habitan en el intestino humano. El olor hediondo —que hubiera hecho que cualquier persona se desmaye de asco a los pocos segundos, víctima de un ataque de náuseas y vómitos— y las enfermedades que pululaban en el aire como un gas venenoso, era lo que él respiraba y lo mantenía vivo.

Sacó un cigarrillo arrugado y a medio fumar de algún lugar de sus raídas ropas y lo encendió. Inspiró una bocanada profunda, que le produjo un ardor placentero en la garganta, y exhaló una voluta de humo con forma de anillo. Algunas costumbres nunca se pierden. Luego lo apagó, se lo guardó y continuó caminando algunos metros, siguiendo la misma metodología: hundía el bastón en la inmundicia y la revolvía, al tiempo que lo sacaba y lo volvía a hundir, y con la mano libre espantaba la nube de moscas que sobrevolaba continuamente sobre la superficie y le dificultaba el paso.

El bastón se paralizó a pocos centímetros del suelo y se mantuvo en el aire como un perro de caza señalando con el hocico a su presa. Sobre una bolsa abierta llena de restos de comida podrida, el viejo había descubierto una manzana. Era roja como la sangre, brillante, del tamaño de un puño. Lo primero que notó fue que estaba intacta: nadie había clavado los dientes en ella. La contempló durante un momento, saboreando de antemano el sabor dulce de sus jugos, sintiendo la frescura natural de la fruta disolviéndose en su boca. Involuntariamente, un hilillo de baba salió por la comisura de sus labios. Luego se agachó y extendió la mano con decisión. Estaba a punto de tomarla cuando, para su sorpresa, la manzana se hundió en la basura, como queriendo escapar de sus garras. Volvió a estirar la mano en la misma dirección y el puño se cerró en el aire: otra vez, la manzana se había hundido aún más. El viejo se levantó y se rascó la barbilla, mirando con recelo para todos lados. Se volvió a inclinar y esta vez la manzana se hundió por completo. Y junto con ella, toda la basura que estaba alrededor comenzó a caer como en una especie de embudo. El viejo se apartó con un gesto de sorpresa, pero no de miedo, y vio cómo los desperdicios eran tragados por el vacío, formando un pozo donde segundos antes había encontrado la manzana.

El viejo conocía los efectos del gas metano que producía la materia orgánica en descomposición, pero nunca había visto algo parecido. Un círculo perfecto de negrura de un metro de diámetro se había abierto frente a sus narices. El hombre se acercó hasta el borde, se inclinó sobre la boca del pozo y sólo vio oscuridad. Se quedó un rato observando hacia el fondo como hipnotizado y creyó oír unos sonidos sordos y acuosos que provenían del interior, como de algo viscoso que se movía en una ciénaga. Por un momento, la oscuridad le pareció casi viva, expectante. El olfato, que creía haber perdido hacía tiempo, detectó un olor más nauseabundo del que hubiera sentido jamás. El viejo se acercó más, casi metiendo la cabeza adentro. Y entonces lo escuchó:

— Hola, Viejo… —dijo una voz gutural y cavernosa que salió de las profundidades del pozo.

El hombre se incorporó de un salto, miró el pozo y luego alzó la vista. La persona más cercana a él era una mujer entrada en años que se encontraba a unos cincuenta metros y estaba concentrada metiendo cajas de leche en polvo en una bolsa de plástico.

¿Qué clase de truco es este?, pensó el viejo. Alguno de los vagos le estaba gastando una broma que no le causaba ninguna gracia.

— No es ningún truco, Viejo… Y tampoco se trata de ninguna broma —dijo la voz con una determinación que esta vez sí lo impresionó.

El hombre volvió a mirar para todos lados. La gente estaba demasiado lejos como para escuchar —o como para que se tratase de algún artificio sonoro—. Por otro lado, sólo se oía el zumbido constante de las moscas y, más allá, en el límite del basural, el tronar de los motores de las máquinas motoniveladoras que trabajaban en los montículos.

— No te convences ¿eh? —siseó la voz con un tono que al viejo le hizo erizar los pelos de la nuca—. Mira hacia tu derecha, Viejo.

El hombre obedeció. Un grupo de chicos, de entre siete y diez años, jugaba mientras sus padres hurgaban entre la basura. Corrían, se reían y gritaban. Había dos que tiraban de una soga, haciendo equilibrio entre las bolsas, y otro festejaba luego de haber rescatado una pelota grande, blanquecina, que enseguida colocó sobre su cabeza haciendo piruetas. Mientras tanto, una nena de dos años seguía los movimientos con sus enormes ojos negros abiertos como platos.

— Mira la niña, Viejo… mira la niña… —Esta vez, el hombre no pudo determinar si el sonido de la voz había surgido del agujero o si resonó en su propia cabeza. Como fuera, cada vez que hablaba brotaba del pozo un efluvio de putrefacción.

El hombre tenía los ojos fijos en la niña, que estaba parada sobre una caja de cartón. Seguía mirándola con creciente interés, como le había ordenado la voz del pozo. Y de pronto, como en un predecible truco de magia, la niña desapareció de su vista. En un segundo se encontraba ahí y al siguiente… ya no estaba. La basura se la había tragado.

— Pero… ¿cómo lo hiciste? —preguntó el hombre. Estaba atónito.

— Espera… la función no ha terminado…

Volvió la vista hacia donde estaba el grupo de chicos y esta vez el que estaba con la pelota, que saltaba de un lugar a otro, se hundió súbitamente. Y luego siguió otro, y otro. Los demás chicos, que vieron lo que estaba sucediendo, corrieron para dar aviso a sus padres. En cuestión de minutos una multitud se había congregado alrededor del lugar donde habían desaparecido los niños. Estaban inclinados, apartando las bolsas y cavando con desesperación. Las mujeres gritaban, histéricas. El momento del gran acto había llegado. Sin obedecer a ninguna ley lógica, como si de pronto hubiera desaparecido el suelo en el que hacían pie, todos cayeron al vacío, desapareciendo ellos también.

Pasaron algunos segundos de silencio, durante los cuales el viejo se preguntó si todo aquello estaba ocurriendo realmente o si era producto de una alucinación, si no sería tan sólo una mala pasada que su estropeada mente le estuviera jugando. No había terminado de discurrir este pensamiento cuando comenzó a oírse un sonido grave y acompasado que provenía de debajo de la superficie. El suelo tembló bajo sus botas, todo el basural se estremeció con un movimiento sísmico. Y de repente, desde el montículo de basura donde había desaparecido el grupo de gente, salió eyectada una descarga de sangre fulminante junto con trozos de carne y huesos, como una erupción volcánica de cuerpos licuados, y luego cayó en forma de lluvia tiñendo de rojo el aire del atardecer.

El hombre se llevó una mano a la boca, ahogando un grito.

— Pero… ¿Quién…? —empezó a decir, y luego se corrigió—: ¿Qué eres?

— Basura, Viejo… Igual que tú.

— Pe… pero… no… no es posible… —balbuceó. El horror de lo que acababa de ver le impedía hablar y pensar con fluidez.

— Es posible, Viejo. Claro que es posible —afirmó la voz roncamente—. Mira hacia el norte, a nuestra Gran Creadora, allí… ¿Puedes verla, Viejo?

Podía verla. Claro que podía. El sol había comenzado a caer y las luces de la Ciudad formaban una constelación de diamantes en el horizonte. La misma Ciudad en la que él había caminado con la frente bien alta y la misma que lo había expulsado y condenado al destierro.

— Imagínalos ahí, toda esa gente linda, suave y agradable. Personas educadas y de buenos modales, produciendo miles de toneladas de basura diarias. Arrojando al volcadero sus porquerías… Y no son sólo las bolsas con restos de comida, papeles y plástico, no… Son también megalitros de semen envueltos en preservativos, el fruto sangriento de infinitas menstruaciones, la cría de animales que nadie quiere, los cadáveres mutilados y los embriones semimuertos, producto de las violaciones y embarazos no deseados. Lo que arrojan son sus propias miserias: la mezquindad, la hipocresía, el cinismo, la barbarie…

Los ojos del viejo brillaron de entendimiento. Un estallido de conciencia le hizo comprender lo que la voz le quería decir. Imaginó a todo esa bazofia revolviéndose en el fondo del basural desde el inicio de los tiempos, coagulando, formando un amasijo putrefacto nacido de la rabia, el remordimiento y el odio más visceral. La sola idea lo hizo marearse de entusiasmo.

— Somos la basura, los desechos, los desperdicios, la resaca de la sociedad. Somos lo que el mundo arroja de sí, la cara de la humanidad que ya nadie quiere ver… Somos Basura.

“Ven a mí. Ven, buen hijo mío.”
“Ven a mí.”
“Ven…”

El viejo percibía el llamado cada vez con más fuerza y premura. Se dejó caer sobre las bolsas y sintió que la basura lo envolvía en un abrazo de reconocimiento, protegiéndolo, recibiéndolo en su seno con el calor de una madre. Notó que se hundía, pero no sintió miedo, sino alivio. La tranquilidad de saber que al fin la disolución sería completa. Sintió que la basura se le metía por la boca, la nariz y los ojos. La putrefacción comenzaba a correr por sus venas, llenando sus pulmones y estómago. Y ahora sí, su corazón y la basura formaban un solo, rítmico latido. Una sola pulsión.

El basural entero se sacudió en un asqueroso maremágnum de podredumbre. Si alguien hubiera obtenido una toma satelital del terreno en ese momento, habría visto cómo la mancha oscura que formaba el basurero se había ensanchado repentinamente, ocupando de pronto más espacio que antes.

— ¿Qué fue eso? —gritó el joven con el traje de dril naranja mientras bajaba de la cabina de la máquina motoniveladora. Estaba pálido.

— ¿Qué? —preguntó su compañero desde la otra máquina. Luego bajó y encendió un cigarrillo.

— José, creo que me estoy volviendo loco. Estoy alucinando. Acabo de ver cómo se movía el basural, parecían las olas de un océano, hermano.

El otro miró la montaña que se extendía cientos de kilómetros hasta donde alcanzaba la vista, mientras daba una larga pitada, y luego miró a su compañero.

— Es verdad —respondió—. Estás loco de remate.

— No sé, hermano, no sé…

— ¿Qué? —apuró con fastidio.

— Hace años que trabajo de esto y no termino de acostumbrarme a ver tanta… —hizo un gesto con las manos que intentaba abarcar todo el paisaje.

— ¿De qué carajo hablas?

— Mira, hoy estuvimos trabajando todo el día y toda la tarde moviendo esta mierda para que no llegue hasta la autopista. ¿Y para qué? Al final de cada jornada, parece que no la hemos movido ni un centímetro, incluso parece que estuviera más cerca que antes.

El otro miraba distraídamente a un lado y a otro mientras escuchaba, fumando con tranquilidad.

— ¿Sabes lo que pienso? Pienso que va llegar un día en que la basura nos va a tapar a todos, a todos y cada uno.

El otro se lo pensó un momento, mientras daba una larga pitada al cigarrillo, exhaló el humo y luego lo aplastó contra la puerta de la máquina.

— Cuando ese día llegue —dijo al fin—, pondremos la basura en cápsulas y las lanzaremos al espacio.

Se dio vuelta para arrojar la colilla y se encontró con un muro de oscuridad: un tsunami de desperdicios se alzaba varios metros por encima de su cabeza. No llegó a comprender las dimensiones del horror de lo que vendría. La basura se estrelló contra los hombres y comenzó a correr por la autopista con una impetuosidad que, aparentemente, no tenía visos de terminar. Pronto alcanzaría las calles, las arterias menores.

Porno normal para gente normal

Todo mundo sabe que si navegas en la web lo suficiente, encontrarás muchas cosas enfermas. Esto es en especial verídico si intencionalmente habitas en el lado oscuro de la web. He visto algunas cosas que no me cuesta trabajo admitir, pero una en especial que siempre recordaré es un sitio llamado normalpornfornormalpeople.com

La primer cosa extraña sobre este sitio, es que yo no lo encontré en un viaje por la red. Me lo envió un desconocido por e-mail. El correo era el siguiente:
Hola
Encontré este sitio, es muy lindo, y pensé que te gustaría
normalpornfornormalpeople.com
Pásalo, por el bien de la humanidad

Una cadena de correo bastante estándar, aunque la url del sitio y la última frase despertaron mi curiosidad. Estaba teniendo un día muy aburrido cuando me llegó esto, así que me aseguré que mi antivirus estuviera trabajando y luego entré en la página.

Era algo muy normal, el sitio me parecía bastante genérico. Daba la impresión de que a los creadores les importó una mierda el diseño profesional. El autor parecía tener un conocimiento muy tenue del inglés, y la primer página era una diatriba larga, incoherente y aburrida, que no recuerdo.

El sitio tenía un eslogan muy extraño (que aún hoy en día la gente no entiende bien qué significaba) que decía:
Porno Normal para la Gente Normal. Un sitio dedicado a erradicar las anormalidades sexuales.

Y por la forma en que eso sonaba, yo no estaba seguro si estaba aquí para ver porno, o si había tropezado con algún tipo de programa eugenésico. Pero estaba aquí, y estaba muy curioso por ver lo que la “gente normal” le parecía genial. Así que bajé por la diatriba y… nada. La página no parecía vincularse hacia cualquier otro sitio, y estuve a punto de largarme cuando me di cuenta de que cada palabra en la diatriba tenia su propio hipervínculo. Así que hice click en uno de ellos, y fui enviado a una página en blanco con una larga lista de vínculos como:

normalpornfornormalpeople.com/(letras aleatorias)

Me detuve por un momento y me dediqué a pensar si estaba dispuesto a perder Dios sabe cuánto tiempo accediendo a links aleatorios hasta que me infestara la máquina de virus. Pensé que tal vez debería intentar por cinco minutos, sólo para ver si algo surgía. Clickeé uno de los enlaces, y fui enviado a otra página. La url de ésta era totalmente distinta a la anterior.

Estuve a punto de decir “que se joda esto”, cuando clickeé el tercer link, que un video se empezó a descargar. Se llamaba “peanut.avi”. Fue un video de 30 minutos de un hombre, una mujer y un perro en una cocina. La mujer preparaba un sándwich de mantequilla de maní, y el hombre se lo acercaba al perro para que comiera. Era todo lo que pasaba por treinta minutos. Era obvio que el camarógrafo tuvo que parar el rodaje y esperar hasta que el perro estaba dispuesto a comer de nuevo, el perro parecía bastante enfermo por el final del video.

Sé lo que estás pensando: “¿Qué demonios tiene eso que ver con el porno?” No tengo ni idea. He visto un poco más de dos docenas de vídeos de este sitio, y la mayoría no tenía actividad sexual en absoluto.

Después de ver peanut.avi, fui a un board de imágenes que frecuento para jugar en línea a Mostrar y Explicar, como siempre hago con mierdas extrañas como ésta. Pero alguien ya había hecho un thread de ello, un tipo que había recibido la misma cadena que yo. El thread estaba realizado por un puñado de personas que no tenían nada mejor qué hacer que indagar en esa página, y es así como logré ver más videos.

La mayoría de esas dos docenas de videos eran muy sin incidentes, y se componía de gente hablando a la cámara en una habitación sin nada dentro, más que un escritorio y algunas sillas. Quiero decir, literalmente, nada en las paredes, o en términos de los muebles. Toda la habitación tenía una sensación muy fría y estéril en ella.

Las conversaciones eran bromas vanas sobre trabajos anteriores o hechos vergonzosos de la infancia. Me quedé esperando alguna sobre lo que fuera que se estaba filmando, o sobre el lugar en el que se encontraban, pero nada. Tú nunca sabrías qué tenía que ver todo esto con el porno si lo ves fuera de contexto. Sin embargo, me atrevo a decir que quienes salían en los videos eran bastante atractivos.

Sin embargo, los demás videos donde realmente cumplían las funciones para decir que eran contenido “sexual” fue donde todo empezó a ponerse raro.

Daré una breve explicación de algunos de esos videos. Si quieres verlos porque te gana la curiosidad, puedes tratar de conseguirlos en alguno sitio de torrents.

lickedclean.avi
Un video de 10 minutos filmado por una cámara oculta en la que vemos un técnico trabajando en una máquina de lavado para los primeros 2 minutos. Cuando está arreglada, el técnico habla con el dueño brevemente, y luego se va. El propietario se asegura de que el técnico se ha ido, y comienza a lamer toda la parte superior de la lavadora. Esto continúa durante 7 minutos.
jimbo.avi
Un video de 5 minutos de un mimo obeso realizando su acto. En realidad, fue bastante divertido, sobre todo una parte donde se pretende levantar una silla, y luego pretende que se rompe a causa de su peso. En los últimos 30 segundos del video, la cámara corta brevemente a estática y corta de nuevo al hombre llorando en silencio, todavía con el traje de mimo y el maquillaje. ¿Una especie de fetichismo oscuro?
dianna.avi
4 minutos de video con las conversaciones del camarógrafo con una mujer en una habitación diferente a la “sala de entrevistas”. Esta habitación luce como cualquiera que encontraras en una casa común. En dónde se encuentran nunca se especifica, así como Dianna hablando sobre su forma de tocar el violín. Ella obviamente toca el violín, pero ella se sigue distrayendo en cualquier cosa.

No me di cuenta hasta que alguien presente en el thread señaló la imagen, pero si se mira en el espejo del fondo, se puede ver a un hombre gordo con una máscara de pollo masturbándose.
jessica.avi
Otro video de camarógrafo de 4 minutos. Esta vez es fuera de una casa, hablando con otra joven. Ellos hablan de paseos en canoa. La cámara hace zoom hacia fuera para revelar las calles de la ciudad detrás de vez en cuando. Lo extraño es: Nadie hasta ahora ha sido capaz de identificar dónde es esta calle. Las suposiciones se han extendido por todas partes de Europa a Australia a las Filipinas, pero no hay aún un veredicto por la calle se muestra en el video.
tonguetied.avi
Video de 10 minutos. Los primeros cinco minutos consisten en una anciana besando a un maniquí. El video se corta como lo hizo en jimbo.avi a medio camino, y la escena es ahora un grupo de maniquíes apiñados en un círculo alrededor de la cámara. Las luces se han atenuado, y la mujer de edad avanzada ya no se ve en ninguna parte. Desde este punto, no hay sonido.
stumps.avi
Video con duración de 5 minutos, donde un hombre sin piernas intenta bailar breakdance en un tapete de DDR, en lo que parece ser la cocina de peanut.avi, pero mucho más sucio. Hay un radio tocando música oculto en el fondo, pero ésta se detiene en el minuto 4, donde el hombre se desploma por el cansancio.

Él respira con dificultad y le pide a alguien fuera de cuadro que le deje descansar, pero éste se pone furioso y le grita para que siga bailando, lo cual hace. Se pueden escuchar los gritos del hombre fuera de cuadro hasta que el video se corta abruptamente.
privacy.avi
La mujer de dianna.avi se masturba en un colchón en la “sala de entrevistas”, mientras el hombre de stumps.avi camina de manos mientras lleva una especie de máscara de duende.

La puerta del cuarto usualmente aparece cerrada en los videos, pero ahora está abierta. En este video es la única luz en la habitación y el pasillo es oscuro. Cerca del final del video, se puede ver un animal rápido correr por el pasillo.

Y finalmente, el último video que descubrimos:
useless.avi
En este video de 18 minutos, una mujer rubia de uno de los videos de entrevistas anteriores está atada a un colchón en la sala de entrevistas. Intenta gritar, pero su boca está tapada. Después de 7 minutos, un hombre con un traje negro y una máscara abre la puerta, pero él no entra.

Mantiene la puerta abierta para el animal que estaba corriendo en el video anterior. Se revela como un chimpancé adulto, totalmente rapado y pintado de pies a cabeza de rojo. Parecía estar muerto de hambre y que había sufrido de abusos, con varias heridas a lo largo de sus hombros y espalda.

Cuando el chimpancé entra en la habitación, el hombre enmascarado cierra la puerta detrás de él. El chimpancé olfatea el aire por un momento (posiblemente era ciego), y se da cuenta a la mujer atada al colchón. El chimpancé entra en un frenesí, y la empieza a mutilar.

El asalto se prolonga durante 7 agotadores minutos, hasta que la mujer finalmente muere. El chimpancé se come carne de su cadáver durante 4 minutos hasta que el video termina.

El thread explotó con la actividad después de este video fue descubierto, y la gente lo discutió hasta bien entrada la noche. Cuando regresé al board al día siguiente me encontré con que el tema se ha eliminado. Traté de empezar otro, y me bannearon. Intenté enviarle mensajes al sujeto que me había mandado el link, le envié cinco mensajes y no respondió.

He tratado de hablar sobre este sitio web en varios lugares, y me bannean con frecuencia. El sitio en sí también se eliminó aproximadamente 3 días después de useless.avi fue descubierto, probablemente porque alguien se dirigió a las autoridades al respecto.

La única prueba que existía era normalpornfornormalpeople.com unas pocas screencaps y vídeos que algunas personas tomaron desde el sitio y fueron subidos por torrents. El más popular es useless.avi, que encontró su camino en algunos sitios de gore.

Donde sea que los quieras subir, los videos de normalpornfornormalpeople.com son borrados después de poco tiempo

La Maldición de Tails Doll

paranormal

“Tails Doll es uno de los personajes ocultos del Sonic R (1997), que se obtiene en la pista “Radikal City” encontrando los 5 tokens y acabando la carrera entre los tres primeros. Este personaje nace de la mano del Dr. Robotnik, padre del “Metal Sonic” y del “Metal Knucles” (entre otras creaciones), quien a la hora de replicar en forma de robot a Tails, optó por utilizar algodón, trapo e hilo.

Tal vez su mirada perdida en el horizonte, sus visibles costuras o su aspecto inquietante hayan sido las razones para que se escribieran y contaran infinidad de historias trágicas en las que Tails Doll es protagonista de misteriosos asesinatos, suicidios y muertes rodeados de extrañas circunstancias. Muchos de estos relatos aseguran que este muñeco diabólico es el mensajero de la muerte que, antes de robar el alma y la vida a su víctima, le mostrará la luz roja de su antena.

El mito nació hace unos años en Los Ángeles, California. La leyenda nos cuenta que una madre llamó varias veces a su hijo para cenar, pero que éste no bajaba. Cuando subió extrañada a su habitación al ver que no contestaba, se lo encontró muerto con los labios azules, las pupilas dilatadas y espuma en la boca. Tenía la mirada perdida, y la televisión repetía una y otra vez la canción de “Can you feel the sunshine?“.

En la declaración que firmó la madre ante la policía aseguró que su hijo solía pasar demasiado tiempo jugando a la videoconsola, y que últimamente andaba obsesionado con desbloquear a un nuevo personaje o algo así.

Según la autopsia se descubrió finalmente que el niño murió asfixiado por culpa de un ataque epiléptico, lo cual era raro puesto que no tenía ningún antecedente familiar con esa enfermedad.

El día del funeral, la madre decidió regalar las pertenencias de su hijo entre los asistentes (algo común en los Estados Unidos) y le regaló la Sega Saturn al mejor amigo de su difunto hijo. Éste encendió la consola y vio que traía dentro el juego “Sonic R”, y al empezar a jugar descubrió que lo último que había hecho su amigo antes de morir era desbloquear a Tails Doll.

Esta historia fue publicada en un foro por alguien llamado “IRon7HuMB” que aseguraba que era el mejor amigo del difunto. A partir de ahí el mito de Tails Doll se extendió como la pólvora por Internet. De entre las miles de historias que tratan el tema de la maldición de este muñeco de peluche he seleccionado una que curiosamente traslada el inicio de la maldición a la década de los ochenta.

En Estados Unidos durante la década de los ochenta tuvieron lugar una serie de asesinatos que la policía nunca logró explicar. La matanza más brutal de todas sucedió en una casa donde murieron cinco personas de una forma inhumana y otras dos resultaron gravemente heridas. En la pared se podían leer dos letras escritas con sangre: “TD”.

La policía interrogó a los supervivientes para intentar averiguar qué había sucedido. Uno de los heridos antes de morir aseguró que había sido atacado por un oso con ojos de fuego que estaba cubierto de sangre y que no paraba de saltar. El único superviviente sufrió alucinaciones y pesadillas durante el resto de su vida.

Los medios de comunicación dedicaron un amplio espacio dentro de sus telediarios a este asesino sanguinario, el cuál incrementaba su popularidad matando y firmando las paredes con las letras “TD”, escritas con la sangre de sus víctimas.

La gente de la ciudad dormía todas las noches atemorizada. Los asesinatos se sucedían y nadie lograba atrapar al autor de las matanzas.

Una noche más, una pareja de oficiales lograron divisar una figura extraña en las sombras escribiendo las letras “TD” en la pared de un oscuro callejón durante turno rutinario. No dudaron abalanzarse sobre el sospechoso, pero éste se dió cuenta y escapó corriendo. Los policías pidieron refuerzos y lograron seguirle hasta un cementerio cercano gracias a la estela de sangre que el asesino dejaba a su paso.

Al entrar en el cementerio, los policías no tomaron las debidas precauciones. Les dominaba el ansia de atrapar cuanto antes al criminal, que tantos conocidos se había llevado por delante, y ese fue su error. De repente, uno de ellos cayó al suelo sangrando a borbotones por la garganta y su compañero tuvo que auxiliarlo, pero logró sacar una foto con una cámara que portaba en el bolsillo a la zona oscura del camposanto donde se debía encontrar el criminal. Cuando reveló el carrete la sorpresa fue enorme, al lado de una de las tumbas se podía apreciar la silueta de un oso de peluche con una luz roja en la cabeza portando un hacha en su mano izquierda.

Las foto se hizo pública y los rumores se extendieron. Muchos de los habitantes de la ciudad llegaron a creer que se trataba de un demonio, y tanto es así que lglesia decidió tomar parte en el asunto y propuso una serie de ritos y oraciones para intentar combatir con la Fé al causante de las desgracias.

Se llevaron a cabo múltiples misas, rezos y procesiones sin que el asesino cesase hasta que un día, TD apareció de la nada y se situó delante de la atemorizada multitud. Lloraba sangre y increpaba a gritos a todos los que oraban. El sacerdote se acercó sin titubear al muñeco de trapo y lo roció con agua bendita, y en ese instante, TD comenzó a expulsar sangre por todas sus extremidades hasta que se arrodilló y explotó delante de la gente.

El demonio fue vencido y la gente pudo volver a dormir tranquila para siempre, o al menos eso creían hasta que en 1998 ocurrió un asesinato similar a los anteriores en el que aparecía escrito en el propio cadaver: “Muchas gracias por vuestro miedo; y a SEGA por resucitarme. A partir de ahora no tendré cuerpo ya que soy el Tails Doll”.

Existe también una bendición que disipa los efectos demoniacos de Tails Doll. Según cuentan los rumores, Miyamoto creó un sello para bloquear la maldición del diabólico muñeco de trapo, pero este sello tiene un punto débil: Si se juega en el modo “Tag 4 characters”, se elige como personaje a Tails Doll y se captura a Super Sonic (otro personaje secreto), el sello se rompe y el muñeco de Tails te atormentará hasta el fin de tus días, y entonces se hará con tu alma.

“Sonic es propiedad de Sega, pero tu alma es propiedad de Tails Doll.””

El Suicidio de Calamardo

historias

Este es uno de los creepypastas más macabros que jamás haya visto. Debo darle mucho crédito al autor, puesto que usa un léxico y estructura impresionante y espeluznante, además del hecho de que una vez que empiezas a leerlo no paras por mas que sabes que te vas a asustar más y más con cada palabra que leas. Por cierto, acompaño el creepypasta con un video (mismo que aun no me atrevo a ver (cualquiera que lo quiera ver por favor comente de que trata) ), lo que lo convierte en un video-creepypasta. Sin mas preámbulo aquí la tienen: El Sucidio de Calamardo:



“Comenzaré diciendo que si quieren una respuesta al final, estarán decepcionados.
No hay una.

Fui interno enNickelodeon Studios durante el 2005 para obtener mi título en animación. No me pagaban; de hecho la mayoría de las pasantías no son pagadas, pero tuve algunas experiencias más allá de la educación.

Los adultos no lo ven como un buen trabajo, pero la mayoría de los niños se cagarían si pudieran estar ahí. Como trabajaba con editores y animadores, me tocaba ver los capítulos nuevos antes de que salieran al aire. Iré al grano sin dar muchos detalles.
Acababan de hacer la película de Bob Esponja y el staff entero estaba falto de creatividad, así que les tomó mucho tiempo iniciar lasiguiente temporada. Pero en realidad, el retraso duró más por razones perturbadoras.

Hubo un problema con el primer episodio de la temporada que retrasó por meses a todos y a todo. Otros internos y yo estábamos en elcuarto de edición junto con los animadores principales y los editores de sonido, listos para hacer el corte final. Recibimos una copia de lo que se suponía era “Fear of a Krabby Patty” y nos reunimos alrededor de la pantalla para ver. Ahora, dado que no era el corte final, a veces los animadores ponían un título falso en tono de broma, un chiste interno como “Como no funciona el Sexo” en lugar de “Rock-a-by-Bivalbe” cuando Bob y Patricio adoptan una ostra.Nunca fue nada en particular gracioso, pero siempre fueron chistes relacionados con el trabajo. Así que cuando vimos como título “Squidward’s Suicide (el Suicidio de Calamardo)” no pensamos que fuera algo más que una broma mórbida. Uno de los internos incluso emitió una risa seca.

Comienza con la música alegre de siempre.

Inicia conCalamardo, practicando con el clarinete, errando algunas notas como siempre. Oímos a Bob riéndose afuera; Calamardo se detiene y le grita que se calle, puesto que tiene un concierto esa noche y necesita practicar. Bob dice que sí, y se va a ver a Arenita junto con Patricio.

La splash screen de burbujas aparece y entonces vemos el final del concierto de Calamardo.
Aquí fue donde todo se puso raro.

Al estar tocando, algunos cuadros se repitieron una vez, pero el sonido no (en este punto el sonido ya está alineado a la animación, y eso no era común), pero entonces deja de tocar, el sonido termina como si nada hubiese pasado. Hay murmullos en la multitud antes de que comiencen a abuchearlo.

No eran abucheos de caricatura comunes en el show, se podía escuchar malicia en ellos.

Calamardo estaba visible de pie, nervioso y viéndose asustado. La imagen cambia, esta vez hacia el público; Bob Esponja está en el centro, y también abuchea, comportándose muy diferente a como lo hace siempre.

Lo más raro de todo, es que todo mundo tiene ojos híper realistas. Muy detallados. Claramente no fotos de ojos reales, pero algo un poco más real que CGI. Las pupilas rojas. Algunos nos miramos entre sí, obviamente confundidos, pero como no éramos los escritores, nunca nos preguntamos como le atraería eso a los niños… aún.

La toma cambia: Calamardo sentado en la orilla de su cama, viéndose muy mal.

Por su ventana se ve la noche, así que espoco después del concierto. La parte más aterradora es que en este punto, no hay sonido. Literalmente. Ni siquiera el sonido de los speakers en la habitación. Como si estuviesen apagados, aunque estaban trabajando perfectamente.
Calamardo solo estaba ahí, sentado y parpadeando en silencio como por 30 segundos, entonces comenzó a llorar. Sonaba como una pequeña brisa a través de un bosque. Luego se cubrió la cara y lloró en silencio por un minuto, mientras el sonido poco a poco comenzó a intensificarse.

La pantalla poco a poco comienza a acercarse a su rostro. Por “poco”, me refiero a que solo es notable si miras las tomas con 10 segundos de diferencia. Su llanto se vuelve más fuerte, lleno de dolor e ira. La pantalla se deforma, como si se doblara sobre sí por un segundo antes de volver a la normalidad. El sonido leve como de viento se vuelve más intenso y más severo, como si hubiese una tormenta.

La parte tétrica es que este sonido y el llanto de Calamardo suena demasiado real, como si el sonido no viniera de los speakers, como si estos fueran agujeros y el sonido viniese de otro lado.

Aún si el estudio tiene un buen equipo de sonido, no tienen el equipo necesario para producir sonido de esta calidad.

Bajo el sonido del viento y el llanto, algo comenzó a sonar, una especie de risa en intervalos raros y nunca durando más de un segundo para que no pudieras oírlo con facilidad (vimos esto dos veces, así que perdónenme si las cosas suenan muy específicas, pero he tenido tiempo para razonar sobre ellas). Luego de treinta segundos de esto, la pantalla se puso borrosa, se torció violentamente y algo parpadeó rápidamente sobre la pantalla, como si faltara un cuadro de animación. El editor principal de animación puso pausa y regresó cuadro por cuadro.

Vimos algo horrible. Era la foto de un niño muerto, de no más de seis años de edad. Su cara estaba deformada y ensangrentada, un ojo

colgando sobre su rostro. Estaba en ropa interior, con el estómago abierto y las entrañas yaciendo a su lado. Estaba tirado en una especie de pavimento, probablemente algún camino.

La parte más aterradora era que se podía ver la sombra del fotógrafo.
No había cinta del crimen, no había evidencias o marcas, y el ángulo estaba completamente erróneo para ser parte de evidencia de un crimen. Parecía como si el fotógrafo fuese el culpable de la muerte del niño. Estábamos mortificados por supuesto, pero seguimos, esperando que fuera una broma torcida y enferma.

La pantalla regresó de nuevo a Calamardo, aún llorando más fuerte que antes, y con la mitad del cuerpo en la toma. Ahora, había sangre corriendo por su rostro, saliendo de sus ojos; los cuales estaban dibujados de forma hiper-realista, como si al tocarlos, pudieses mancharte de sangre. El viento ahora sonaba como un huracán a través de un bosque; incluso con sonidos de ramas rompiéndose.

La risa, un barítono profundo, ahora duraba más y era más frecuente. Tras 20 segundos, la pantalla volvió a deformarse para mostrar una foto de un solo cuadro. El editor dudó en repetirla, pero sabíamos que debía hacerse.

Ahora, la fotografía era de una niña pequeña, no mayor que el niño de la primera. Estaba tirada sobre su estómago, un charco de sangre a su lado. Su ojo izquierdo también había sido extraído, y estaba en ropa interior. Sus entrañas estaban en su espalda, saliendo de un corte. De nuevo, el cuerpo estaba en la calle y se podía ver la sombra del fotógrafo, similar en tamaño y forma a la primera.
Casi vomité, y una interna, la única mujer de la habitación, salió corriendo. El show continuó. Luego de cinco segundos tras la foto,Calamardo se calló al igual que todo sonido, como cuando empezó. Se retiró las manos y sus ojos estaban dibujados en híper-realismo como los otros al principio del episodio.

Sangraban, inyectados de sangre y pulsando. Solo miraba la pantalla, como si viese al espectador. Luego de 10 segundos, comenzó a sollozar, esta vez sin cubrirse los ojos. El sonido era agudo y fuerte, y mezclado con gritos. Lágrimas y sangre escurrían por su rostro como un torrente.

El sonido de viento volvió junto con la risa de voz profunda, y esta vez la fotografía duró por 5 cuadros.

El animador pudo detenerla en el cuarto y retrocedió. La foto era de un niño de edad similar a los anteriores, pero esta vez era diferente.
Las entrañas estaban saliendo del estómago, siendo arrancadas por una gran mano; el ojo derecho arrancado y colgando, sangre escurriendo de él. El animador procedió.
Era difícil de creer. Avanzó al siguiente cuadro, la misma cosa. Volvió al primero, reproduciéndolos rápidamente y entonces yo me quebré. Vomité en el piso; los animadores y editores estaban viendo horrorizados la pantalla.

Los 5 cuadros no eran 5 fotos diferentes, eran los cuadros de un video. Vimos como la mano levantaba lentamente las tripas, vimos los ojos del niño enfocándose en la mano, y vimos parpadear al niño los últimos dos cuadros. El editor principal de sonido nos dijo que paráramos, que tenía que llamar al creador para que lo viera por sí mismo. El Señor Hillenburg arribó quince minutos después, confundido y sin saber porqué lo habían llamado, así que el editor siguió con el episodio. Una vez que terminaron los cuadros, Calamardo volvió a aparecer, viendo al espectador, la toma enfocada en su rostro por 3 segundos. La toma se abrió, y una voz dijo “hazlo”, mientras Calamardo sostenía una escopeta.

Inmediatamente pone el arma en su boca y jala el gatillo. El muro tras él acaba salpicado por sangre y materia gris realista, y Calamardo sale despedido hacia atrás con fuerza.
Los últimos cinco segundos muestran su cuerpo sobre la cama, de costado, y un ojo cuelga de lo que queda de su cabeza, viendo fijamente el suelo.

El episodio acaba. El señor Hillenburg está furiosoy demanda saber qué demonios está pasando. Muchos dejaron el cuarto en este momento, así que solo unos cuantos de nosotros lo vimos de nuevo. Ver el episodio de nuevo solo sirvió para que se grabara en mi mente y me produjera muchas pesadillas. Siento mucho haberme quedado.

La única teoría que tenemos es que el archivo fue editado por alguien en la cadena desde el estudio de dibujo. Llamaron al CTO para que analizara qué había pasado. El análisis del archivo muestra quele grabaron material nuevo; y por más que intentamos averiguar qué había ocurrido, no logramos encontrar nada.

Hubo una investigación respecto a las fotos, pero no obtuvimos información de ellas. No se identificó a ningún niño, yno encontramos pistas de la información o pistas físicas en las fotos.

No creía en fenómenos inexplicables antes de esto, pero ahora sé que cuando algo pasa y no puedo probar qué lo ocasionó, lo pienso dos veces.”


No le temas a la oscuridad

“Ya son las 8:50 y se acerca la noche y estoy asustada porque hace muchos días no he podido dormir, me asusta la oscuridad y no puedo dormir. Son las 9:30 y en cualquier momento mis papás me van a decir que vaya a dormir. pero yo no quiero ir, estoy muy asustada, aunque estoy viendo televisión y eso me tranquiliza un poco. Escucho unos pasos, eran mis papás y, adivinen que me dijeron. Mamá apaga la TV y me dice que me vaya a dormir y ahí, les cuento todo, porque no sabían, y mamá me dice: – Emily, no le temas a la oscuridad, ¿de acuerdo? – ; yo le contesto que si y subimos a mi habitación, me dieron el besos de buenas noches, cerraron la puerta y se fueron a dormir.

Yo pensaba que mamá iba a decir algo mas, pero fue lo único que me dijo, soy una niña de 6 años y creo que es normal que sienta miedo, ¿pero porque?, no tengo una razón para hacerlo, yo se que no existen los monstruos, los fantasmas, los vampiros y los zombies, bueno creo que debo cerrar los ojos y no abrirlos hasta quedarme dormida… mmm… lo intentare.

¡Yupi!, pudo hacerlo, pude dormir, se lo debo contar a mamá. ¡Mamá, ¡mami!, voy a abrir la puerta. ¡Mami!, pude dor… ¿mamá?,¿papá?, que raro, ¡oh!, hay una linea roja que va hacia abajo, voy a seguirla, quizas me lleve donde estan. ¡Mamá!, la linea llega a la puerta de entrada, voy a abrir la puerta. ¿Eh? ¿Porque están durmiendo en el pasto?,¡oigan, pude dormir toda la noche!… ¿Mamá?,¿Papá?, despierten…”

Recordaba cada palabra, cada pensamiento de lo que pasó ese día. Ahora tengo 16 años y a mis papás los habían asesinado sin piedad, no se porque a mi no me mataron , quizás tuvo compasión, realmente nosé, pero no me sirve de nada vivir se no tengo papás, ahora vivo con mis tíos y ese fue mi relato de lo que paso ese horrible día, pero veré el lado positivo de esto, desde ese día no le temo mas a la oscuridad.


Hello Kitty murder

miedo

Hello Kitty Murder es el nombre por el que se conoce el caso de tortura y asesinato más espeluznante que haya conocido Hong Kong en mucho tiempo.

En marzo de 1999, Fan-Man-yee, de 23 años, alternadora de un club nocturno de Hong Kong, fue secuestrada por tres miembros de la Tríada china y torturada durante un mes hasta morir, en un apartamento del distrito de Tsim Sha Tsui, en el área de Kowloon, Hong Kong.

El cadáver fue descuartizado, y la cabeza alojada dentro de una gran muñeca Hello Kitty, lo que dio nombre al caso.

La víctima

Fan Man-yee, apodada Ah Map, fue abandonada cuando era pequeña, y criada en un hogar para niñas del barrio de Ma Tau Wai, distrito de Kowloon, Hong Kong.

Llegada la adolescencia, su vida se desarrollaba entre algunos pequeños delitos, prostitución y consumo de drogas.

Muchos de sus clientes, y eventuales amantes, eran miembros de la Tríada. Así conoció a su ‘marido’, adicto como ella, en mayo de 1996, mientras se desempeñaba como bailarina en el club nocturno Empress Karaoke. Se fue a vivir con él y tuvieron un hijo. Los repetidos y escandalosos episodios de violencia, que despertaban a los vecinos, pusieron fin a la relación.

El caso

En 1997, Fan Man-yee trabajaba en el Romance Villa, un prostíbulo del área de Kowloon. Uno de sus asiduos clientes era Chan Man-lok, un exitoso, despiadado rufián, usurero, consumidor y vendedor de drogas, miembro de la Tríada. Entre noches de sexo y consumo desenfrenado de estimulantes, trabaron amistad. Todo hubiera ido bien, si Fan no hubiera tenido la nefasta ocurrencia de intentar quedarse con una billetera de Chan, con 4.000 dólares. Fue descubierta y tuvo que devolver dicha cantidad, además de 10.000 dólares adicionales, a modo de compensación. No considerándolo suficiente, Chan le exigió 16.000 dólares más, en concepto de “intereses”.

El 17 de marzo de 1999, Chan Man-lok, de 34 años, y sus dos compañeros de Tríada, Leung Shing-cho, de 27, y Leung Wai-lun (apodado ‘Gangster’), de 21, secuestraron a Fan Man-yee de su apartamento.

Chan Man-lok ocupaba un lujoso apartamento de siete habitaciones sobre la elegante Gransville Road, el paseo de compras más famoso de Kowloon. El plan era tener a Fan Man-yee allí encerrada, y explotarla hasta que hubiese producido el dinero que Chan consideraba que le debía.

Pero las cosas no salieron de acuerdo a lo planeado. Al igual que Fan, los tres mafiosos eran asiduos consumidores de ‘hielo’ (clorhidrato de metanfetamina), un psicoestimulante, pariente de la anfetamina, mucho más potente y sumamente adictivo.

Bajo los efectos de la poderosa droga, tener a la indefensa muchacha allí resultó irresistible.

Comenzaron a castigarla asiduamente por simple diversión, o cuando estaban aburridos y no había nada en la televisión.

Los torturadores obligaban a Fan Man-yee a sonreír o reír a carcajadas, simulando estar feliz, mientras la golpeaban salvajemente.

De vez en cuando una jovencita de 14 años, novia de Chan Man-lok, los visitaba y se sumaba a la diversión. Siendo menor de edad, para las actas del juicio recibiría en su momento el nombre de ‘Ah Fong’.

“Era como un juego”, declararía Ah Fong en la Corte. “Si ella no lo hacía, la golpeaban con más violencia. Le decían que se riera mientras la quemaban. Había una atmósfera de diversión.”

Los tres hombres encontraron en la propia cocina del apartamento todo lo necesario para sus torturas.

Sujetaban a Fan, prendían fuego a unas pajillas y dejaban gotear el plástico derretido sobre las plantas de sus pies, hasta que la piel se ampollaba y empezaba a supurar. Luego le derramaban aceite de guindilla sobre las heridas. Cuando se les terminaba la paciencia, le quemaban los pies directamente con fuego, y le golpeaban los pies lastimados con un palo.

En varias oportunidades, los tres hombres le orinaron en la cara y en la boca, y la obligaron a tragar la orina, castigándola a golpes cuando no conseguía hacerlo.

En una oportunidad, se divirtieron haciendo que la niña Ah Fong defecara dentro de una caja de zapatos, y obligaron a Fan a comerse las heces.

Conforme pasaban los días, aumentaba la brutalidad de las torturas infligidas por los tres hombres, bajo los efectos de grandes cantidades de clorhidrato de metanfetamina.

Algunas veces, cuando no había nada en la televisión, ataban a Fan con cables eléctricos, la colgaban de un gancho en el cielorraso y la golpeaban con barras de hierro. Más adelante, ni siquiera se tomaban el trabajo de descolgarla. Fan quedaba allí colgada toda la noche.

Hacia el final de sus días, Fan estaba tan enferma y maltrecha que alternaba momentos de consciencia con períodos de inconsciencia, mientras permanecía tirada en el piso o colgando del techo. Así solían dejarla, mientras los cuatro salían a jugar videojuegos de arcade en un local cercano.

Cuando en la Corte se le preguntó a Ah Fong por qué participaba de las torturas, ella explicó con esfuerzo que Fan le caía bien, pero ella “quería saber cómo se siente castigar a alguien.”

“Ella estaba destruida y divertirse torturándola ya no era tan divertido. Pero igual continuamos, no había otra cosa que hacer.”

El final

Hacia el final de su calvario, Fan Man-yee permaneció tirada en el piso del baño por dos días. Una mañana, Ah Fong se despertó, fue al baño y la encontró muerta. Había muerto durante la noche.

Los tres mafiosos discutieron qué hacer con el cadáver. Como no llegaron a ninguna decisión, la dejaron donde estaba y se fueron al local de videojuegos.

A la mañana siguiente, bajo los efectos de una fuerte dosis de ‘hielo’, tomaron una decisión.

Depositaron el cadáver en la bañera y lo cortaron en trozos. Chan tomó un serrucho y separó la cabeza. Sus dos compañeros de Tríada desnudaron el cuerpo, lo cortaron, envolvieron los trozos y los guardaron en el refrigerador.

Cuando Ah Fong se despertó, Chan sostenía una bolsa de plástico delante de sus ojos. “Son los intestinos de Fan. Llena la bolsa de agua caliente, hasta que deje de echar olor”, fue la sencilla explicación de Chan.

Mientras Leung Shing-cho cocinaba la cabeza, llamó a la niña: “Ven aquí, y échale una mirada”, le dijo. “No, me da miedo”, dijo ella. “Sólo haz de cuenta que estás viendo televisión”.

Más tarde Ah Fong declararía en la Corte: “Cuando miré en la olla y vi la calavera hirviendo, resultó verdad. Era como una que había visto en la televisión.”

Al mediodía pararon para almorzar. La cabeza se hervía en una de las hornallas, mientras los fideos se cocinaban en la otra. Usaron la misma cuchara para revolver ambas ollas.

Una vez la cabeza fue hervida hasta quedar reducida a una calavera, la cosieron dentro de la cabeza de una enorme muñeca Hello Kitty. Tiraron la mayor parte del cuerpo a la basura, y les dieron los brazos y las piernas a unos perros vagabundos.

La venganza de Fan Man-yee

Todo hubiera ido bien para los tres compañeros de Tríada, de no ser por las pesadillas que, tal vez por la impresión o el remordimiento, comenzaron a asolar a la jovencita Ah Fong. Fan Man-yee se le aparecía en sueños. Volvía a verla atada con alambres, colgando del techo.

Cuando ya no soportó más, acudió a la estación de policía de Tsim Sha Tsui, Hong Kong, y confesó todo. Contó a los asombrados oficiales que estaba siendo asediada por el fantasma de una mujer que ella había ayudado a torturar, matar y descuartizar. Pese al escepticismo inicial, los policías acudieron, guiados por la niña, hasta un lujoso apartamento sobre Gransville Road.

Sólo pudieron encontrar un diente, algunas visceras y, dentro de una enorme muñeca Hello Kitty, la calavera de la infortunada Fan Man-yee.

El fallo de la Corte

El asesinato se convirtió rápidamente en un suceso en los medios informativos de Hong Kong.

Al cabo de un juicio de seis semanas, el trío fue condenado por homicidio involuntario y privación ilegítima de la libertad por un jurado de la Corte de Primera Instancia. Ello se debió a la condición de adicta a estimulantes pesados de Fan Man-yee. Los exámenes forenses no pudieron determinar de forma fehaciente que la muerte se hubiese producido exclusivamente a raíz de los castigos recibidos. El ya de por sí minado organismo de Fan Man-yee pudo haber sucumbido en parte debido a su adicción.

La niña Ah Fong no fue imputada, debido a su colaboración durante el juicio.

El juez Peter Nguyen, que dictó la sentencia, estableció: “Nunca en Hong Kong en años recientes una Corte ha oído de tal grado de crueldad, depravación, insensibilidad, brutalidad, violencia y perversidad.”

Referencias culturales

La enorme repercusión que tuvo el caso en los medios de Hong Kong, motivó que se produjeran dos películas sobre el caso.

烹屍之喪盡天良 Peng shi zhi sang jin tian liang (aka: Human Pork Chop), 2001, dirigida por Benny Chan Chi Shun.

人頭豆腐湯 Ren tou dou fu shan (aka: There is a Secret in my Soup), 2001, dirigida por Yeung Chi Gin.

Un episodio de la serie de televisión Bones, titulado “The Girl in the Mask” trata sobre el hallazgo, dentro de una máscara, de la cabeza de una joven escort japonesa en Estados Unidos.


Violacion,Venganza…

FLASHBACK:

-Ven…No tengas miedo, no te voy a hacer nada malo.
-…
-¿Porque no dices nada?…Somos vecinos, no tiene nada de malo que vengas a mi casa…
-No Gracias, Mis papas estan por llegar.
-Lily no mientas…Yo mismo vi cuando partieron hace solo unos minutos.
-…
-Oye…Te estoy hablando!…
-No quiero ir.
-¿Porque no?
-…
-Responde!
-Dejame en paz Mario… Tienes 18 años y dices que quieres jugar conmigo que tengo 10…Juega con los de tu edad.
-Lily…La edad no tiene nada que ver..
-Ya te dije que no.
-No me des la espalda!…Lily! Te dije que vengas aqui!
-¡Sueltame!!! Mario, bajame! ¡Ayuda!
-Shhhhh!…Silencio!…Si gritas te voy a hacer daño…Tu tranquila…Veras que te va a gustar.



-¿Que te dije?…Lo disfrutaste verdad?
-…
-Lily, contesta!
-Ya dejame ir…Me siento mal.
-No exageres… Un poco de sangre no hace daño… Pero lo disfrutaste verdad?
-Me duele..Y no lo disfrute!, Le voy a decir a mis papas!
-Jajaja…No te van a creer…Yo soy mas grande!…Hey! Deja de llorar! No duele!
-Ya dejame ir…
-No… No vas a ir a ningun lado… Yo..Yo

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