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[Terror Psicológico] The Dark Curse: Evil Within [Sección 1]

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¡Saludos!
Estoy escribiendo un libro/historia y lo estoy subiendo a Taringa! en mi Comunidad y en una Comunidad de Creepypastas vecina. Espero que les guste.
El libro tiene 5 secciones principales y una extra. (6)
Espero que les guste
¡Disfruten!

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Sección 1

Capítulo 1: Memorias del Pasado

Recuerdo esos días... esos días que yo era feliz con mi familia. Nadie lo podía negar... mi amada Jenn; me has dado los días más preciados de una vida, me has dado una preciosa hija a la cual amar... mi preciada Evelyn... nunca olvidaré tus cabellos de oro, que se volaban con la suave brisa del campo, tu sonrisa que reflejaba la felicidad de nuestra familia... la felicidad del mundo.
Recuerdo esos días en el que yo estaba bien, y que nada me afectaba, porque estaba apreciando todo lo que tenía, era feliz.
Pero... esos días pasaron. No se cómo, por qué... a dónde se fueron... no se nada, estoy perdido y tengo miedo. Mis pesadillas me atacan, me atacan y me siguen atacando... no puedo vivir en paz, en armonía, como antes vivía, como antes era, como antes estaba.
Todo pasó muy rápido, demasiado rápido. Solo un día de diferencia, yo estaba en un infierno oscuro, donde no hay escapatoria, donde la tortura de mi vida me afecta en todos los rincones de mi alma. ¿Cómo llegué aquí? No se. No se como de estar en el mismo cielo, el paraíso... pasé a estar en este sucio, oscuro infierno. Donde la maldad habita en él, y donde en él reina. Reina la oscuridad y la maldad tomados de la mano, porque no te dejan escapatoria, te encierran, te dejan solo... te abandonan.
Nunca pude aclarar mi mente después de lo que pasó. Intenté e intenté, pero nunca se aclaró. Solo se nublaba más y más.
Estos recuerdos que me asechan, provienen de algún lugar oscuro de mi alma, de mi pasado. Intento olvidarme, intento avanzar, intento iluminar mi camino que ahora está oscuro. Y debajo de mi camino, muy profundo, yace mi amor; el amor que perdí, y fue enterrado vivo. Y es por eso que no puedo avanzar. Mi camino está oscuro, y no encuentro el amor que me guíe a través de tan oscuras cuevas. Tinieblas que me asechan sin cesar, sin importar cuánto sufra. Ellas solo se alimentan de mi miedo. Estas tinieblas yacen en mi pasado; pero, sin embargo, no puedo olvidar estas memorias del pasado.

Capítulo 2: Aquel primer día

Todo esto si pasó en un mismo día, pero este día fue demasiado largo, y todo empieza en el bosque Urioca, el bosque verde, que todos los días sus árboles reflejan esa tenue luz del amanecer. En ese bosque tan preciado, que se encuentra cerca de mi pueblo; al que solía ir con toda mi familia; es ahora unos de los lugares más oscuros que puedo conocer, y nunca... jamás... volvería a ese bosque, aunque fuese lo último que deba hacer. A menos, que sea la llave de la victoria. La clave para salvar mi familia.
Eran las 7 de la mañana, yo me había levantado más temprano, para recolectar un poco de leña y así crear una pequeña fogata. Hacía frío ese día, y planeábamos quedarnos hasta el atardecer. Salgo de la carpa; una carpa de tamaño mediano, que en ella tranquilamente podíamos dormir los tres, y seguía habiendo lugar para 2 más. En lugar de dos personas más, teníamos una pequeña nevera, que funcionaba a baterías, y allí guardábamos nuestra comida y bebida.
El bosque estaba tranquilo, y se podía escuchar a los pájaros cantar, mientras el sol ascendía y variaba de colores preciosos.
Los árboles tenían un color verde claro, el cual me causaba una sensación de alivio, de tranquilidad. Y aún no conozco la razón por la cual me pasaba eso. Solo pasaba.
Camino por el pequeño sendero del bosque. Era de grava, algo naranja, grava y piedras; el pasto era imposible de verlo; aunque en realidad, solo se veían crecer unos brotes de flores magenta.
Una fresca brisa hace mover mis pelos, lo cual, ni bien había recorrido unos 50 metros; volví para buscar mi abrigo. Ya me suponía que iba a suceder en esa fría mañana... en realidad, no fría... "templada".
Vuelvo por donde vine, y luego, seguí por donde iba. Las rocas rozando la grava hacían ese sonido de quiebre, que era divertido, o al menos, relajaba.
Estaba con una remera verde oscura con mangas largas, una campera roja con capucha y un chaleco naranja. Mi gusto al respecto de la moda siempre fue así, colores combinados, pero oscuros. Mis pantalones vaqueros evitaban que el frío afecte mis piernas, solo eso. Y mis botas parecidas a la de los militares, eran lo suficientemente gruesas, que no se pueden cortar con un cuchillo normal.
Llego a un pequeño puesto donde vendían leña, me acercó y le digo al vendedor, un señor que aparentaba tener entre 60 y 70 años, pelo blanco y un poco arrugado.

 - Buenos días señor, ¿tiene leña?
 - ¡Buenos días joven! ¡Claro! ¿Cuánto quiere?
 - Media docena de troncos tamaño chico.
 - Y... es lo único que vendemos aquí. No podemos vender árboles enteros. - El vendedor se ríe. Yo no le encuentro mucha gracia, ya que... está vendiendo el árbol en sí... finjo una risa para parecer amigable y no admitirle que su chiste no es un chiste. 
 - ¿Cuánto es todo? 
 - Serían unos $45. Es difícil encontrar leña de estos árboles, son especiales para la leña. Pero por suerte los replantamos.
 - ¡Que bien!
 - Si, supongo.
 - Una pregunta, ¿por qué las temperaturas bajan tanto?
 - No lo sé hijo. Pero supongo que será por el cambio de estación. Igual ya hará más calor.
 - ¡Que suerte!
 - ¡Que tenga un buen día!
 - Igualmente, joven.

Camino por el sendero por el cual vine, para volver. Estos puestos de leña facilitaron las cosas para muchas personas.
Llego a la carpa, y veo que Evelyn estaba sentada en la puerta. Cuando me ve, corre hacia mí y me da un abrazo:

 - ¡Papi! Llegaste.
 - ¡Si! Y traje leña para el fuego.
 - ¿Lo cortaste?
 - No hija, esta madera es de otro señor que se la vendió a papá.
 - Ah, ¡está bien!
 - ¿Que hacías aquí afuera? Hace mucho frío.
 - Quería saludarte, ¿está mal?
 - ¡Claro que no! Pero ponte un abrigo la próxima, porque te vas a enfermar.
 - ¡Muy bien!
- Entra y duerme un rato más, yo las despierto para el desayuno.
- Está bien.

Evelyn entra a la carpa y yo me siento en el suelo. Comienzo a recolectar unas pocas rocas para hacer los bordes de la fogata, y que mantengan los leños. Y una vez que agarro las rocas a mis alrededores, las empiezo a acomodar formando un círculo, no tan grande. Luego acomodo los leños y agrego unas ramas secas con un poco de papel de diario.
Enciendo la los papeles y luego el fuego se esparce por toda la estructura, hasta sus límites... las rocas.
Caliento un poco de agua, para poder hacer café para Jenn y para mí. Evelyn tomará chocolate caliente, no le gusta el café.
Estaba esperando que el agua hierba, y siento un pequeño susurro a mi oído, diciendo lenta y profundamente: "Evelyn".
Me levanto y ante mis ojos, el bosque se empezó a oscurecer. Esa oscuridad se acercaba más al claro donde nosotros estábamos. Se acercaba y se acercaba, hasta que de repente, paró. Y escuché otro susurro: "Sálvanos...".
La niebla empezó a retroceder, y la oscuridad se fue alejando.
Nunca supe si eso fue una advertencia, o una amenaza. Lo que si se; es que eso nunca fue una buena señal.

Capítulo 3: Desayuno familiar

Minutos después, mi esposa y mi hija salen de la carpa. Hierbe el agua, y Jenn me da el frasco de café en polvo y un cacao para Evelyn.
Ella me da su taza preferida, con mariposas y flores. Jenn entra una vez más a la carpa, y trae dos tazas medianas. Una de color gris oscuro, la otra de rojo claro.
Evelyn le dice a Jenn:

- ¡Ma! Te olvidaste el azúcar...
- Perdón hija, estoy cansada. ¿Puedes ir tú?
- Está bien. - Evelyn entra a la carpa -
- ¿De qué estás cansada Jenn? - pregunto.
- Anoche no pude dormir, había muchos ruidos afuera de la carpa. Seguro son esos animales pequeños dando vuelta buscando comida. Pero no estoy segura. Para mí era algo más.
- Sea lo que sea, ya no pasará de nuevo. Nos vamos hoy, ¿recuerdas?
- Claro, pero no es ese el problema cariño... es que...
- ¡Aquí está! - interrumpe Evelyn.

Jenn me dirige una mirada de "después lo hablamos" a mis ojos. La capto inmediatamente, y le pregunto a mi hija:

- ¿Cuanta azúcar quieres?
- ¡Mucho!
- No puedes ponerle mucha azúcar, te hará daño al estómago. - dice Jenn.
- Perdón. - dice Evelyn dejando caer su mirada al suelo lentamente.

Le vuelco dos cucharadas de azúcar a la taza de Evelyn, una cucharada y media a la taza de Jenn, y yo, solo tomo con media cucharada.
Luego, vuelco el cacao en la taza de Evelyn y agua caliente. Revuelvo y se lo doy.
Después repito lo mismo con Jenn y conmigo.
Hubo silencio. No estábamos hablando, no sabía por qué, pero tampoco me intrigaba la razón.
Mi mirada iba saltando entre Jenn y Evelyn, y ya se hacía aburrido.
Pasaron momentos en silencio, y la brisa fría de la mañana no parecía afectar a nadie. O al menos eso parecía, todos estábamos inmóviles.
De estar enfocado en mi taza, paso a estar alerta por una sombra que veo pasar entre los árboles.
Una sombra. Una silueta. Que pasaba rápidamente por los espacios vacíos de los árboles.
No le di interés, porque creía que era producto de mi mente. Pero esa sombra empezó a ir más despacio, y unos ojos rojos se estaban asomando desde lo que parece la cara. Y se acercaba lentamente a mi familia. Pasó a dejar la arboleda, y se estaba acercando a nosotros.
Me altero y salto para atrás. Grito:

- ¡Cuidado!

Mi familia se voltea, pero la sombra se había esfumado.

- ¿Qué pasa Ryan?
- Era... una... cosa.

Evelyn se levanta lentamente y da pequeños pasos, acercándose al bosque. Yo voy corriendo a detenerla, pero me hiela la sangre al escuchar:

- Pa... la señora del bosque, quiere que vaya...
- Evelyn, deja de decir estupideces. - Jenn toma la mano de Evelyn.
- ¡No me toques! - dice Evelyn, quitando la mano de mi esposa.
- ¡Evelyn! - grito yo.

Evelyn me mira. Pero con una mirada profunda, oscura, fría...

- ¿Qué... padre?

Retrocedo y ella empieza a caminar mirándome con una cara de muerte. Jenn empuja a Evelyn contra el suelo.

- ¡Basta... todos! - grita Jenn. - ¡Volvamos a casa, Ryan!

Evelyn empieza a llorar, Jenn la abraza y quedan las dos en el suelo. Evelyn da un llanto, diciéndo:

- ¡Vayámonos de aquí! ¡Por Favor! - Llora...

Entro a la carpa, y veo en la esquina, en el rincón; una niña pálida de pelo negro, con un vestido gris claro... sucio:

- ¿Quieres irte Ryan? - pregunta con una voz dulce y aterradora... - Puedes irte... pero todo niño que entre en este bosque, debe quedarse... ella irá a por Evelyn...

Levanta la mirada. Su cara estaba golpeada, con sangre y suciedad. No se le veían los ojos, ya que en su lugar habían dos círculos negros y vacíos.
Al mirarla, lágrimas empiezan a brotar desde sus... "ojos", y luego esas lágrimas se transforman en gotas de sangre... la niña empieza a caer al suelo. Estira la mano para tratar de agarrarme, pero falla, y cae al suelo. Mientras caía lentamente, escucho la voz que sale de su boca, diciendo: "¡SÁLVANOS RYAN!", acompañada de otras voces susurrando.
Cae finalmente y yo aterrado, doy un salto para atrás, me empieza a faltar el aire. Cierro los ojos, y los dejo cerrados un tiempo. Estaba parado adentro de una carpa con una niña demoníaca. Hermoso lugar para estar acampando un fin de semana. Finalmente abro los ojos, y nada estaba ahí, así que empiezo a juntar los bolsos y los llevo afuera. Luego comienzo a desarmar la carpa.
Mi esposa ve algo que se le acercaba a Evelyn poco a poco. Era la misma niña, pero a ella le dice:

- Que linda niña que tienes. Seguramente disfrutará estando con nosotros. Jugaremos todo el día.
- ¡Aléjate de mi niña, monstruo! - es ahí donde yo volteo, y veo a la niña cambiando su expresión de felicidad a una expresión de tristeza. Los ojos de la niña se empezaron a ver, poco a poco, hasta que se revelaron por completo.
- Pensé... que podía hacer amigos... - lo decía mientras retrocedía de a poco. - ¡YO QUIERO SER SU AMIGA! ¡Y lo será!

La niña corre hacia el bosque, y Jenn y yo escuchábamos: "Está viniendo por ella". Pero nunca supe si Evelyn escuchaba otra cosa...

Capítulo 4: Volviendo a casa

Nos levantamos y comenzamos a correr hacia nuestro vehículo. Un sedan familiar, algo grande para ser tres, pero bastante cómodo para guardar equipaje de más, y hoy fue muy útil. Ya que la carpa estaba mal guardada, y los bolsos desordenados.
Apenas todos estábamos en el sedan... aceleré para irnos de ahí. Evelyn dijo que la niña estaba parada, saludándonos mientras sus ojos empezaban a oscurecerse... y una señora estaba acercándose a ella...
Estaciono el vehículo en nuestro garaje. Nadie había hablado nada de nada. No había de qué hablar.
Todos nos sentamos en el sofá, y Jenn se levanta al minuto para cocinar el almuerzo.
Evelyn se va a su cuarto a jugar con muñecas.
Yo me quedé pensando en lo que vi en la carpa.
Pasaron las horas y nadie hablaba y nadie tenía razones para hablar.
Los minutos pasan y Jenn seguía cocinando. Yo seguía alterado por lo que pasó y no podía sacármelo de la cabeza.
El tiempo que pasaba me dejaba apreciar más mi hogar, como por ejemplo las cortinas de las ventanas... y sonidos insoportables como el de la aguja del reloj...
MI esposa prepara la mesa y sirve la comida. Evelyn bajó sin que la tengamos que llamar.
Los 3 comimos lentamente sin hablar y sin mirarnos.
Nuestra mesa tiene 4 sillas, y esa 4° silla se tira para atrás por sí sola.

- No puedo con esto, Ryan... ¿Qué diablos sucedió allá? - se levanta bruscamente Jenn, moviendo los platos de todos.
- Mira, no se que sucedió. Pero está pasando ahora mismo, y hay que enfrentarlo. - digo.
- Está allá... - dice Evelyn.

La niña estaba mirándonos desde la ventana al patio. Su mirada profunda estaba dirigida, con una intención malévola... su mirada aterradora, vacía, maldita... nos estaba acechando poco a poco.
Corro a cerrar las cortinas.
Pero al voltear, veo la niña... sentada en la 4° silla... mi familia aún no la había visto... porque estaba atrás de ellas...
Se voltearon también al ver mi cara de terror, y dieron un salto y comenzamos a correr a nuestro dormitorio. Subimos las escaleras, y Evelyn se tropieza, pero rápidamente la levanto. Al tener que bajar la mirada para levantar a mi hija, veo la niña al pie de la escalera, las estaba subiendo también, pero solo moviendo los pies, mucho más rápido que nosotros.
Giramos a la izquierda y entramos en el dormitorio. Lo cierro con llave. Y la niña empieza a golpear la puerta con mucha fuerza. Los tres estábamos apoyados en la puerta, para que no se esté moviendo mucho.
Jenn mira detrás nuestro, y en nuestra cama estaba la niña, con una sonrisa de mejilla a mejilla... nos dijo:

- ¿Creen que solo vine yo? - se ríe - Están muy equivocados, vine con todos mis amigos que también quiere jugar con Evelyn, y si quieren pueden venir ustedes también...

Jenn es golpeada por... la nada [01000011 01100001 01110010 01110010 01100101 11110001 01101111]... y después de eso siento que soy golpeado en el estómago... caigo al suelo... Evelyn se agarra de mi mano, y la niña empieza a gritar: "¿¡Quieren jugar!?".
Evelyn y yo somos empujados contra la cómoda al otro lado de la habitación. La puerta se abre y entra una señora con otros niños, con apariencia similar a la niña... todos pálidos, y ropa sucia... La señora le dice con una voz oscura y vacía:

- Vamos Alma... todavía no tiene que venir, aun falta tiempo.
- ¡Quiero que venga! - replica la niña, aparentemente llamada Alma.
- ¡VAMOS, AHORA! - grita la señora.

Me doy cuenta como luce esta señora... tapada con ropa marrón, de distintos tonos... cuando nos mira, su pelo era gris oscuro. Su cara no se podía ver muy bien, solo veía ojos verdes brillando en la capucha que tenía...

- Vamos Alma... niños... volvamos a casa. Tenemos muchas cosas por hacer antes que Evelyn venga con nosotros...

Se aleja con los niños. Alma salta al piso y viene hacia nosotros...

- Se salvaron, pero solo por esta vez... la próxima... vendré sola, y sentirán mi furia... - sus ojos se vuelven blancos, y una expresión de odio se dibuja en su rostro - Et mors appropinquet. Magis et magis. Cave. Mors ego sum. - da una risa diabólica - Et vos sentient iram meam. Odium meum. Fortitudo mea...

La niña da pasos lentos para atrás hasta que se esfuma por la puerta... mis ojos se entrecierran. Yo no podía resistir... aunque lo intentaba.
Hasta que dejo caer mi cuerpo al suelo...

Capítulo 5: Despertando de la Realidad

Me hago a un lado las sábanas y me levanto lentamente. Doy la vuelta por la cama para acercarme al lado de Jenn, para ver si estaba despierta o si estaba dormida. Me detengo para abrir las cortinas, pero cuando dejo de caminar, y dirijo la mirada a las ventanas; veo la figura de la niña que nos había atacado. Me asusto, pensé "¡No! ¡Otra vez no!". Reacciono y doy un paso para atrás, sacudiendo mi cabeza... y desaparece, y es por eso que supongo que fue una simple sugestión dado a todo lo que sucedió. Me acerco nuevamente a las ventanas y corro las cortinas, a medida que corría las cortinas la luz naranja-amarilla entraba por los cristales de la ventana, esparciéndola por toda la habitación.
Jenn da media vuelta en la cama y se levanta lentamente, yo volteo y veo a Jenn apoyando las manos en el colchón para levantarse. Sus pelos tapaban su cara, y se escucha un bostezo profundo. Se sienta en la cama y se arregla la cara, revelándola.
Jenn me mira, con una cara de cansancio y sueño, y me dice:

- Buen día, cariño.
- Buen d... - bajé la mirada, y me sorprendí al ver que no se acuerda de nada. O intenta olvidar lo que pasó.
- ¿Pasa algo? - me pregunta.
- ¿Nada sabes? - digo con una voz baja.
- ¿De qué... - se despeja la garganta - ¿De qué hablas? - inclina la cabeza un poco y se pasa la lengua por los labios. - ¿Pasó algo?
- No, no pasa nada. - yo igualmente quería olvidarme de eso.

Jenn se levanta y abre la persianas de la otra ventana, dejando entrar la luz que rebota de la casa del vecino.
Veo una herida de un golpe, el golpe que le habían dado. Se acerca a besarme y a medida que se acercaba la herida se iba desvaneciendo.
Me da una sonrisa y yo le devuelvo con otra. Da media vuelta y se dirige a la habitación de Evelyn.
Sale por la puerta de nuestra habitación, que estaba abierta. Desaparece en la oscuridad de la casa, y después me siento en una silla que hay en la esquina de la habitación.
Apoyo mi manos en mi cara, repitiéndome: "¿Que sucedió?".

- ¡Ryan, cariño! - escucho que Jenn grita desde la cocina. - ¡Ven a desayunar!
- ¡Mami, cuidado! - dice Evelyn - Te vas a cortar. - lo dice con un tono decreciente.

Me levanto y voy rápidamente hacia la puerta, pero esta se cierra en mi cara. Cuando abro, Alma está justo enfrente mío. Ella me grita: "¡Ego sum mortem!". Y da un grito muy fino que retumba en mis oídos. Ella desaparece para cuando reacciono pero su grito hacía eco en mi cabeza. "¿Que pasa? ¿Que hace Alma aquí?".

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Corro por las escaleras para encontrar a mi familia preparando el desayuno. Ambas me miran y me sonríen, y yo también. Intento "fingir" una sonrisa, para disfrazar el pequeño ataque de Alma. Y no se si ellas están fingiendo también o están intentando olvidar todo.
Ya descarto la opción que nada pasó, porque Alma me atacó... me "atacó".

- Pa, te preparé tu café. - lo dice dando una sonrisa tímida - Espero que te guste.
- Si... me insistió tanto... que te hizo el café... - da una pequeña risa.
- Gracias, hija. - sonrío - A ver... - tomo un sorbo del café. Una expresión de sorpresa se dibuja en mi cara. El café estaba en... "perfectas condiciones". - Está muy rico. ¡Gracias, hijita!.
- sonriendo dice - ¡De nada! Lo hice con cariño...
- Y amor. - interrumpe Jenn, dando una sonrisa. Seguida de una carcajada corta.
- ¡Claro! - se ríe - ¡Eso! - dirige su mirada a su madre, sonriendo. Luego me la dirige a mí. - Pa, tuve una pesadilla.
- Jenn da una expresión de tristeza y se acerca a la mesa con dos tazas, una de chocolate caliente con 2 cucharadas de azúcar y la otra de café, con una cucharada de azúcar. - CIelo... - deja las tazas en la mesa y abraza a Evelyn - Fue un mal sueño - aparta su cabeza del hombro de Evelyn - pero ya pasó. - le besa la frente y se levanta. - ¿Vamos a desayunar?.
- ¿Qué pesadilla, hija? - digo con una expresión de curiosidad.
- Era que estaba en casa, sola y estaba todo muy oscuro, no había luz. Tenía una linterna... - da un segundo de silencio - No, era una vela. - suspira - Cuando entro a su habitación, veo que ustedes no estaban. - una cara de miedo se dibuja en su cara rápidamente - Había una niña, sentada en el medio. Ella se para y se acerca. Me dice: "¿Tienes miedo?". Y yo le respondo: "Si". - suspira otra vez y toma un respiro profundo - Me dice: "Si quieres, puedes venir a jugar conmigo y con otros niños... me nombre es [...] ".
- ¡Basta! - interrumpe Jenn, gritando - ¡Tengamos un desayuno normal por una vez en la vida!
- ¿Por una vez en la vida? - me levanto - ¿Que acaso nunca tenemos un desayuno normal?
- ¡Fue tu idea de ir al bosque!

Evelyn se aleja y se sienta a desayunar. Sin preguntar. No me molesta. A mí me importaba saber más de nuestra salud.

- Mira, Ryan... - cruza sus brazos, y apoya su mano en su cara. Suspira y levanta la mirada. - Ese bosque, es peligroso por sus animales salvajes. Evelyn tuvo suerte con ese lobo, tranquilamente pudo haber muerto.
- ¿Qué?
- ¿Ya te olvidaste? ¡Fue ayer!
- No... no me olvidé. - suspiro - Es que hay diferentes puntos de vista a lo que vimos en ese bosque.
- ¿Qué puntos de vista?
- Evelyn... - Evelyn me mira ¿Cómo se llamaba la niña?
- Belén. Era una niña agradable. Vestía bien y tenía pelo castaño. - me responde.
● Me doy cuenta que estuve prejuzgando los sueños de mi hija. Y más bien. La realidad ●
- Está bien - respondo. - Seguro que Belén es una buena niña. - sonrío.
- Ayer nos ataca un oso al desayunar, por suerte era pequeño. Y a Evelyn un lobo. ¿Algo más?
- Fue un mal día... - respondo.
- No. - Evelyn dice, mirándome. - Es un mal sueño.

Los ojos de Evelyn se oscurecen, poco a poco. Y una sonrisa malévola se va dibujando en su cara. Al igual que Jenn, que se estaba alejando de mí...

- ¿Papi? ¡Despiérta!
- Despierta... ¡RYAN!

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Despierto... Jenn y Evelyn estaban a mis lados. ¿Mal sueño?. No lo creo. Igualmente hubiera preferido la realidad aquella, de la cual había despertado.

Capítulo 6: Visitas Inesperadas.

Me levanto agitado y asustado. ¿Estaba muerto?

J - Pensé que habías muerto... ¿estás bien?
E - ¡Pa! Estás bien. - me abraza.
R - ¿Qué sucede?
J - Estuviste inconsciente. 6 horas.

Me despabilo y me doy cuenta que estoy en mi cama. Seguro me han levantado porque estaba quebrando mi cuello contra la pared.

J - Tenemos que irnos, no podemos quedarnos aquí.
R - Evelyn. ¿Puedes traer un poco de agua?
E - Si, pa.

Evelyn se aleja por la puerta de la habitación.

R - Jenn, esa cosa nos sigue. Quiere a Evelyn.
J - Y por eso, ¿vas a dejar a tu hija morir?
R - No es ese mi punto. Estemos aquí o en una isla desierta... nos sigue. El peligro abunda a la noche.

Evelyn empieza a subir las escaleras.

J - Mira, no se va a superar por si solo. Hay que ver como arreglarlo.
R - Todo niño que entre al bosque, debe volver y quedarse en el bosque.
E - Aquí, pa.

Tomo el vaso de agua que Evelyn trajo. Y lo dejo sobre la mesita de noche al lado de mi cama.
Me levanto, Evelyn se hace a un lado.

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El timbre suena. Y a los pocos segundos se escucha golpes fuertes. Evelyn se hace a un lado y da un llanto de horror.
Silencio. Luego un golpe fuerte rompe la puerta. El sonido de madera quebrándose en trozos, retumba en toda la casa y la puerta de nuestra habitación se cierra.

E - ¡No! ¡Basta! ¡No te quiero! ¡Fuera!
Alma - ¿¡Qué!?... - se escucha la voz profunda, con eco, fría de alma - ¿Pues sabes qué? ¡No me iré!
J - ¡No toques a mi hija!
A - Tu hija vendrá con nosotros.

Aparece la figura de Alma. Atrás de Jenn. Ella voltea y se enfrentan cara a cara.
Las ventanas cerradas empiezan a temblar, como todo en la habitación. Parecía un terremoto, solo en nuestra casa. Solo en nuestra habitación.

J - ¿Quieres a mi hija?
A - La queremos.
J - Sobre mi cadáver... demonio.

La cara de Alma, de estar enojada, pasa a estar triste. Y el temblor para.

A - ¿Demonio?

Su cara, hace el proceso contrario. Y ahora es de odio, profundo y eterno.

A - Con mucho... mucho... gusto. - sonríe y pega un alarido con su risa malévola.

Alma deforma su mandíbula, saliendo de su lugar y estirándose hasta 10 cm de donde estaba.
Su cara deformada se hace peor. Sus ojos se oscurecen y sus pupilas se hacen blancas.
Su piel se hace más y más pálida de lo que era. Y, su grito mortal. Impulsa a Jenn hacia el otro lado de la habitación. Alma corre hacia ella. Mientras retoma su forma anterior, su forma normal.

A - ¡No soy un demonio! - le agarra el cuello a Jenn - ¡SOY LA MUERTE!

Me levanto.

R - ¡No toques a mi...! - me golpea algo y caigo al suelo.
A - ¡Quédate ahí, Ryan! Tienes el espectáculo en primera fila.
E - ¡Basta, Alma! ¡Basta!
A - ¡Calla! ¡Irás con nosotros!
E - ¡Alma! ... - un segundo después de usar su "cara de pensamiento", dice - ¡Belén!

Alma, o Belén se detiene.

A - ¿Qué dijiste?
E - ¡Belén! Es suficiente. Ya torturaste a mi familia. Tu madre no hubiera querido esto.
A - Mi madre... está muerta.
E - Fuiste tu quien se acercó al bosque. Yo nunca quise a una amiga mala. Tu no eres mala. Eres mi amiga, Belén.
A - Belén... - levanta la mirada hacia Evelyn y dice - Está muerta.

Golpea a Jenn, impulsándola a través de la ventana.

E - ¡NO! - queda su grito en eco. Las cosas empiezan a temblar una vez más - ¡Maldita infeliz! ¡Pagarás por esto!

Evelyn se impulsa hacia Alma, y la golpea, y mi detalle favorito, a puño cerrado. Su cara se retuerce y cae al suelo.
Alma da un grito:

A - ¡No! Por que me hiciste eso... ¿Por qué?
E - ¿Por qué? - viento fuerte entra desde la ventana - ¡Hiciste daño a mi familia!

Alma toma a Evelyn del cuello. Yo no podía mover nada. Estaba amarrado al suelo, sin ninguna cuerda.

A - Sufrirás mi furia.

Jenn, aparece detrás de mí. Corriendo hacia Alma. Y la toma del brazo, apartándola de Evelyn. Alma se mueve y la muerde, haciendo retorcer a Jenn del dolor. Sus ojos estaban blancos con pupilas celeste... azul, ¿marino?. Sea como sea, era su color favorito.

J - dice con una voz doble, como si hubiera 3 personas hablando con ella - ¡Hak sufer dit familat, et mors vos aogan da fursha! - tira a Alma al suelo y dice - ¡No te metas con mi familia. Déjala en paz. Y lucha conmigo... DEMONIO COBARDE!

Alma da un grito que aturde y me obliga a cerrar los ojos y taparme los oídos. La última imagen que vi fue de Jenn acercándose a Alma, aparentemente para estrangularla.

A - ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! - lo dice en un tono decreciente, haciendo eco.

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Abro los ojos. El viento ya había parado y las cosas habían dejado de temblar, algunas de esas cosas estaban en el piso, y había cristales rotos por todos lados, de la ventana y de las artesanías de cristal y porcelana que teníamos con Jenn.
¿Qué pasó con Jenn? Estaba muerta en el lugar donde estaba con Alma.
¿Alma? Despareció.
¿Evelyn? La veo al asomarme a la ventana con cristales rotos a sus bordes. Ella caminaba hacia el bosque por la calle solitaria que iluminaba la luz tenue de la mañana. Donde aquellas visitas que tuvimos le dijeron que vaya. Al bosque donde debe volver.
Le grito "¡Evelyn! ¡No!", pero no hay caso. Ella no responde. Ni parece escucharme. Y ya sabía por qué. La señora la llamaba. Alma estaba con ella. Y Belén, su amiga, la estaba llevando al lugar, que sería la perdición... el final.

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► Fin de Sección 1◄


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¡Gracias por leer!
Se agradecen comentarios y valoraciones.
¡Adiós!

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3 comentarios - [Terror Psicológico] The Dark Curse: Evil Within [Sección 1]

BichyZ

link: https://www.youtube.com/watch?v=P7K-8juSgvg
Tomy742
[Terror Psicológico] The Dark Curse: Evil Within [Sección 1]
ReptilGnostico +1
me gustó me gustó me pareció entretenida tengo mis dudas quiero continuar leyendo jeje
Tomy742
¡Gracias!
Puedes fijarte en mi pag de creepypastas. Subo en partes la historia antes de subir el post!

http://taringa.net/comunidades/terrorpsicreepypastas
afi336
esto es como los jeff the killer, john the killer, max the killer, carlitos the killer, juan the killer, pedro the killer, anastasio the killer, herni the killer?