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Bunny Threads/Kaitlyn Irving (Creepypasta por Beni100)

Bunny Threads/Kaitlyn Irving (c) Beni100/yoArte (c) Beni100/yo-Gracias a DenisseBloodshandow por apoyarme durante la creacion de este Creeepypasta- Esta creepypasta ha sido diseñada y creada el 17 de enero del 2015, su publicacion el 12 de abril del 2015 en DeviantART por el usuario y creador del mismo, Beni100.


La brisa de la primavera llegaba a las calles como cada día, hoy sería el día más importante para la pequeña Kaitlyn Irving, una linda niña de 7 años de edad, de un hermoso pelo color castaño muy claro hasta la mitad de su espalda, ondulado y suave dejando pequeños mechones cubriendo sus cejas, de unos ojos grandes y tiernos de color verde Jade, con varias pecas en linda cara, con 2 de sus dientes más grande que los otros dando la apariencia como si fueran de conejo, su tono de piel era entre un color bronceado, de estatura apenas media 1.20; Kaitlyn estaba lista para ir a su primer día de clases, su madre era una mujer muy joven aun para tener una niña, su madre habia tenido a Kaitlyn cuando tenía 16 años por las malas influencias y dejarse llevar con las malas intenciones de su antigua pareja, sus padres no la apoyaron, ellos le habían advertido las posibles consecuencias de sus actos, pero ella no las habia escuchado, aun después de todo la madre de Kaitlyn quería lo mejor para su pequeña hija, para que pudiera lograr lo que ella no habia logrado hacer, Kaitlyn estaba muy entusiasmada, en su pequeña mente solo pasaban las ideas de poder hacer amigos, jugar y divertirse, su madre le explicaba que iba a poder hacer todo eso pero también tenía que poner mucha atención a lo que su profesor o profesora le decía, que tenía que aprender mucho también, pero la pequeña niña no entendía lo que su madre le decía, entre preguntas inocentes de la pequeña Kai sin darse cuenta ya estaban en la entrada de la escuela:
- ¿Ya tienes que irte mami? No quiero que me dejes aquí.
Pregunto Kaitlyn estando algo triste el no saber si se quedaría en ese lugar para siempre, como cualquier niño pequeño que no quería separarse de su madre o padre por miedo a que los dejen.
- Tranquila cariño no te voy a dejar solo estarás aquí desde la 1 hasta las 5 de la tarde –contesto su madre mientras le besaba la frente- Ya verás que te vas a divertir el tiempo pasa muy rápido, volveré pronto.
Su madre se despidió de ella y fue a tomar el metro para poder irse a su trabajo, Kaitlyn suspiro algo nerviosa, su entusiasmo por un momento se habia ido para pasar a los nervios, no conocía a nadie y sentía algo de miedo a sentirse muy pequeña, entro a la escuela, los niños y niñas corrían y jugaban por toda la escuela, algunos platicaban, comían, hacían el aseo en sus salones, camino buscando su salón entro los 12 que habían por toda la escuela, de salón en salón preguntado tiernamente:
- ¿Este es 1ro B?
Con un -No- de respuesta cada vez, la escuela no era tan grande pero pera una niña como Kai era algo difícil por no saber el grado de cada salón y por ser nueva, hasta que sonó el timbre, todos los niños se formaron en el patio principal, se formó junto a los niños y niñas de su estatura, una mujer de apariencia mayor que la de su madre de un traje formal negro, con una camisa verde y tacones del mismo color se paró al frente de todos los chicos y chicas y en medio de los profesores y profesoras de la escuela, saco una hoja y leyó con un micrófono en mano:
- Buenas tardes estudiantes y profesores de esta escuela –Dijo en un tono de entusiasmo aquella mujer- Este es el sexto aniversario de nuestra escuela primaria, es honor poder ser parte de esta escuela que entre muchas personas logramos ponerla en pie y hacer que avance durante estos 6 años, espero que nuestros nuevos alumnos que van ingresando a 1er grado se sientan bien con nuestra bienvenida, ahora, cada profesor ira nombrando el nombre de sus nuevos 21 alumnos, cada niño ira formándose en fila enfrente de su profesor, que tengan un buen día –Dijo aquella mujer y se retiró a la dirección-
Miro entre todos los profesores y ninguno le parecía ¨amigable ¨ o ¨divertido ¨ algunos profesores ya eran mayores de edad, otros algo serias, algunas profesoras con una sonrisa algo fingida, o simplemente para ella no eran buenos profesores, sin embargo, uno de los profesores era muy joven, de piel algo morena, de ojos verdes, y su color de pelo era parecido al de ella solo que más oscuro, se quedó quieta por unos segundos, era un chico muy lindo y se miraba muy simpático, no podía quitarle la vista de encima, los minutos pasaban rápidamente sin que Kai los pudiera sentir, prácticamente Kai estaba en su mundo con la mirada totalmente pegada hacia aquel chico, aquel chico menciono en voz alta:
- Kaitlyn Irving.
Kaitlyn reacciono al escuchar su nombre, el chico miro a Kaitlyn con una simpática sonrisa, con una seña le ordeno que se formara en la fila con los demás niños, ella corrió a formarse, al estar atrás de unos cuantos niños, siguió mirándolo fijamente, habia algo en el que llamaba mucho su pequeña atención, no sabía lo que era, de todas las personas nuevas que habia conocido era la primera vez que sentía tanta curiosidad y atracción hacia una en especial, cada profesor termino de nombrar a cada uno de sus nuevos estudiantes en tan solo unos cuantos minutos, todos los niños siguieron a sus profesores correspondientes a sus salones, los compañeros y compañeras de Kai eligieron rápidamente un pupitre mientras acomodan sus mochilas de la manera más cómoda para ellos, Kaitlyn fue la última en entrar, se asomaba desde la puerta por sus nervios, el chico le toco el hombro mientras la miraba sonriendo, ella lo miro de vuelta directo a sus ojos:
- Vamos pequeña Kaitlyn, no seas tímida –le dijo el chico mientras se agachaba a su estatura y le acariciaba la cabeza tratando de animarla un poco- Si quieres puedes sentarte en ese pupitre que esta frente a mi escritorio, es el único que queda –hablo mientras señalaba el único pupitre disponible en el salón-
Kaitlyn movió su cabeza afirmando con una leve sonrisa, camino algo rápido tratando de que sus compañeros no dirigieran sus vista directo a ella, acomodo su mochila en su asiente, se sentó mientras miraba al profesor entrando al salón con una célebre bienvenida:
- Hola pequeños y pequeñas –dijo el chico aun sonriendo- Yo seré su nuevo profesor, me llamo Kevin tengo 25 años, es mi primera vez que trabajare en esta escuela ya que estuve estudiando para profesor y para poder enseñarles a ustedes pequeños-siguió hablando mientras tomaba asiento en la silla de su escritorio- Bueno niños, como yo ya me presente sería muy educado y justo que ustedes me dijeran su nombre también –hablo mientras saca su lista para tomar lista mientras los pequeños decían su nombre uno por uno.
Llego el turno de que Kaitlyn hablara, se quedó en silencio mientras bajaba la mirada, apretó un poco los puños mientras pasaba por su mente un pensamiento bastante extraño hasta para sí misma, ¿Porque tenía que decir algo de ella? ¿Acaso era bastante necesario decir su nombre, edad y lo que le gustaba hacer? ¿Qué tal si después de que dijera eso le podría pasar algo a ella?, en ese instante, el profesor preocupado por la actitud de Kai, se acercó a ella mientras toma suavemente su frente para revisar si tenía fiebre o algo por el estilo, Kaitlyn dijo rápidamente con la mirada hacia el estando levemente sonrojada:
- Me llamo Kaitlyn Irving, tengo 7 años, me gusta cocer, los conejos y ayudar a las personas a ser felices con otra persona-
Después de hablar sonrió estando bastante nerviosa y apenada, el profesor sonrío al saber que estaba bien, regreso a su asiento mientras los demás niños seguían diciendo su nombre, ella lo miro de nuevo mientras volvió a pensar, ¿Realmente el profesor se habia encariñado con ella?.
Las clases fueron bastante divertidas como nunca lo hubiera imaginado Kaitlyn; aprendiendo el abecedario, los números, los colores con canciones y juegos bastante divertidos y educativos para ella, siempre con la vista directo hacia Kevin, de todos los niños y niñas que habia en el salón Kai era la preferida, Kevin la miraba bastante tierna y amigable, los demás niños eran iguales pero no tanto como ella, aparte de que ella nunca lo soltaba, él pensaba que era por los mismos nervios que siente un niño al estar con gente que apenas va conociendo y necesitas una figura paterna o materna para sentirse a salvo, después de los juegos y cantos, llego el momento de poner a prueba lo que habían aprendido, los ejercicios eran fáciles, eran con base a lo que habían escuchado y jugado hace unas horas, cada niño hizo el trabajo correspondiente, escribir los números del 1 al 10 y el abecedario en letra minúscula, los niños y niñas sacaron sus cuadernos y empezaron a escribir, Kai hizo lo mismo, el momento de realizar el trabajo fue bastante fácil para ella, su inteligencia era mucho mayor para su corta edad, una niña muy aplicada e inteligente, pero no tan inocente como finge serlo, ella sabe y entiende perfectamente cosas que niños a su edad no logran entender o recordar, su madre pudo haberla inscrito en 3er grado si tan solo supiera el nivel de su inteligencia, era el momento de entregar el trabajo, el profesor califico los trabajos, era normal que algunos niños se confundieran, olvidaran escribir unos cuantos números o letras, que los acomodaran unos cuantos de manera incorrecta o que escribieran unos cuantos de la manera incorrecta o con mala letra porque apenas iban aprendiendo, el momento de revisar el trabajo de Kai, se quedó sorprendido, podría ser normal que un niño recordara todo lo que aprendido en ese mismo día, pero que escribiera números más allá del 20 y el abecedario con letra mayúscula y minúscula hasta con letra cursiva era algo sorprendente para él, Kaitlyn lo miro con los ojos bien abiertos y con una linda e inocente sonrisa, como dicho anteriormente, la inteligencia de Kaitlyn era como la de un niño de 3er grado pero sabía que tenía disimular bastante, fingir saber un poco más que un niño de 1ro para llamar la atención de su profesor y que el pusiera y dedicara todo su tiempo en ella porque en verdad quería eso:
- Me tienes bastante sorprendido pequeña Kai –dijo Kevin mientras la miraba bastante feliz- tu primer día conmigo y demuestras ser un poco más inteligente de lo que esperaba –continuo hablando mientras ponía una calcomanía azul en forma de estrella en su frente por haber hecho un gran trabajo-
- Gracias Kevin –rio un poco Kaitlyn mientras le seguía sonriendo-
Sus demás compañeros al ver lo que recibió Kaitlyn por entregar un buen trabajo, empezaron a levantar la mano pidiendo también una estrella, sería una buena manera de animar a los pequeños a aprender más al igual que pusieran atención.
- Okey tranquilos niños –dijo de nuevo Kevin mientras se paraba al frente- ¿Qué les parece si hacemos esto? Pondremos una tabla con el nombre de cada uno con la fecha de este día hasta el día que termina el primer bimestre, por cada buen trabajo que entreguen y por participar recibirán una estrella, el que junte más estrellas gana un regalo, ¿están de acuerdo?.
Todos los pequeños gritaron entusiasmados aceptando el pequeño acuerdo que habia propuesto el profesor, de repente, se escuchó el timbre para salir a recreo, Kevin abrió la puerta del salón, los pequeños salieron corriendo al patio para jugar, Kaitlyn prefirió quedarse adentro, Kevin la miro confundido, a todos los niños les gusta salir a divertirse, ¿Por qué a ella no?.
- Kaitlyn…-dijo Kevin mientras se acercaba a ella- ¿Pasa algo? ¿Te sientes m-
Fue interrumpido por Kaitlyn mientras le deba un cálido abrazo.
- No…-dijo Kaitlyn fingiendo un tono triste mientras lo seguía abrazando- no sé si le pueda agradar a los demás niños…no sé si pueda hacer amigos...
- Oh tranquila pequeña –contesto Kevin mientras correspondía el abrazo- estoy seguro de que les vas a agradar eres muy inteligente y se nota que eres muy amable con los demás.
- ¿Enserio? –Contesto Kaitlyn mirando con ojitos tiernos-
- Por supuesto pequeña –la tomo de la mano y la lleva hasta la puerta del salón- Estoy totalmente seguro que podrás hacer amigos, ahora –le sonrío- vamos y demuéstrame que lo puedes hacer.
Kaitlyn le devolvió la sonrisa, corrió directo a un grupo de niñas a escuchar lo que platicaban, ellas eran de 5to grado, eran más altas que Kai, las niñas al verla decidieron ignorarla, pensaban, una niña no podría entender a su corta edad sentimientos hacia los chicos ni menos llegar a enamorarse de alguien estando en 1er grado:
- Aun no sé si poder decirle lo que siento a Michael –dijo una de las 5 chicas estando algo triste- ¿Qué pasa si no soy su ¨tipo¨ de chica?.
- Oh por favor Caroline no digas tonterías –contesto otra chica- es lógico que él nunca te va a querer, ya sabes que él es muy serio y aislado, tu eres una chica muy simpática y traviesa, de seguro le gusta otro ¨tipo ¨.
Kaitlyn escucho con atención la plática, a ella le gustaba que las personas estuvieran felices con las personas que más amaban, aunque fuera pequeña ella entendía perfectamente los sentimientos amorosos, en su familia, ella habia ayudado a conseguir pareja a varios de sus familiares aunque fuera muy extraño decirlo, sus consejos eran muy maduros aunque con su tono de voz y en la forma que los explicaban se escuchan bastante inocentes servían de gran ayuda, si alguna o alguno de sus familiares estaba enamorado de alguien, y esa persona no la quería, ella lograba convencerla de una manera u otra, con más raro que suene, Kaitlyn llamaba todo eso un ¨hilo amoroso¨, hilo es cuestión del curso que siguen las cosas o las ideas en este caso, el ¨hilo ¨que sigue el curso y la idea del amor hasta que lo demuestra, ella misma habia llegado a crear sus propios ¨hilos amorosos ¨, era el momento perfecto para que un ¨hilo amoroso¨ siguiera su curso hasta demostrar su amor.
En unos minutos logro encontrar al chico llamado Michael, él se encontraba en las bancas que estaban retiradas de los juegos donde se encontraba la mayoría de los niños, Kaitlyn se le acerco sin ningún nervio y se sentó a un lado de el:
- Hola Michael –le dijo mientras sonreía-
- Hola…-contesto el chico con un tono algo triste -
- ¿Pasa algo? Te miras triste.
- No creo que lo puedas entender pequeña…-contesto Michael mientras le daba la espalda tratando de terminar la conversación-
- Vamos por favor dime, te prometo que te ayudare.
Después de insistirle un buen rato, Michael acepto, el problema de aquel chico era que por culpa de los malos comentarios hacia él, sentía que no podría hacer que Caroline, la chica que estaba en el grupo de las 5 chicas sintiera algo por él, fue el momento perfecto para actuar, Kaitlyn le explico el problema, cada vez que decía algo se podía tonar el entusiasmo para lograr que ellos 2 estuvieran juntos, para ella es algo muy importante aunque no conozca tanto a las personas, todos tienen derecho a ser felices y pasar la vida con alguien que los ame hasta la muerte, ella tenía esperanzas de que su nuevo ¨hilo amoroso¨ pudiera cumplir su curso, y funciono perfectamente, aunque no sonara totalmente impresionante, es algo muy tierno como una niña ¨inocente¨ logre unir a 2 personas posiblemente para el resto de sus vidas.
El tiempo paso rápido que ni Kaitlyn pudo sentirlo, se escuchó de nuevo el timbre, todos los niños corrieron a sus salones, ya dentro del salón de Kai, Kevin siguió con la rutina preparada para el día, cada ejercicio que escribía en la pizarra, Kai era la primera en contestar correctamente, el profesor pensó que ella entendía perfectamente los problemas por ser una niña muy inteligente, aparte de eso, simplemente Kaitlyn quería llamar aún más la atención de Kevin, ella tenía la necesidad de que fuera su centro de atención, solo ella, Kaitlyn fue la que recibió más estrellas en un solo día, Kevin se sentía muy orgulloso de que Kaitlyn fuera muy aplicada, sentía que su trabajo realmente estaba dando frutos, su forma de enseñar era perfecta para los niños de 1ro, nadie sabía que Kaitlyn escondía bastantes secretos que por miedo nunca se atrevería a decirlos. El tiempo paso hasta que fueron las 5pm, todos los niños se fueron a sus casas acompañados de sus padres, la única que se quedo fue Kai, desesperada y triste por que miraba que su madre no pasaba por la puerta principal de la escuela, soltó en llanto, Kevin, que fue el último profesor en quedarse en la escuela junto con Kaitlyn, se dirigió al estacionamiento pero vio a la pequeña niña llorando esperando a que su madre llegara por ella, no podía dejar a una niña de tan solo 7 años expuesta a tantos peligros, se sentó a un lado de ella, la abrazo y le dio una pequeñas palmaditas en la espalda tratando de consolarla:
- Tranquila Kai, no llores, me quedare contigo hasta que tu mami venga por ti.
- Okey..-contesto Kaitlyn mientras limpiaba sus lágrimas, lo miraba con una leve sonrisa y correspondía su abrazo-
Pasaron lo minutos, nadie cruzaba esa puerta, el sol se iba escondiendo entre las montañas, Kevin necesitaba irse de inmediato pero no podía dejar a Kaitlyn, dieron las 5:38pm, la madre de Kaitlyn corrió rápidamente entrando por la puerta principal buscando a su hija, Kaitlyn al verla, lloro un poco mientras corría directo a abrazar a su madre:
- ¡mami, mami! –Grito Kaitlyn mientras abraza a su madre con fuerza-
- Oh cariño –dijo su madre mientras la cargaba y abraza estando bastante preocupada- lo siento mucho profesor –dijo la madre estando bastante avergonzado dirigiéndole la palabra al profesor de Kaitlyn-
- Tranquila señora –contesto Kevin sonriendo- entiendo que usted haya llegado tarde por algún problema en su trabajo, no se preocupe si vuelve a suceder yo cuidare a Kaitlyn hasta que usted llegue por ella, debo decir que es una niña bastante lista.
- Muchas gracias profesor, se lo agradezco mucho –dijo la madre mientras bajaba a Kai-
- ¡Nos vemos mañana Kevin! –Dijo Kaitlyn mientras mira a Kevin con una gran sonrisa-
- Adiós pequeña cuídate mucho –le contesto Kevin mientras la despeinaba suavemente con su mano en forma de cariño.
Kaitlyn se sintió muy feliz en su interior, habia podido crear un nuevo ¨hilo amoroso¨ y poder ganarse el cariño y la atención de Kevin, su mente desde ese instante simplemente quería pensar solo en él, aun no podía entender por qué sentía algo tan raro por él, su madre la miraba algo preocupada, no era porque sentía algo extraño en su hija o porque habia sonreído más de lo normal frente al profesor, ella le mentía a su hija diciéndole que trabaja pero realmente no era así, la razón por la que Kaitlyn y su madre no se habían quedado sin recursos económicos era porque el abuelo de Kai mandaba dinero cada semana para su nieta, a pesar de que los abuelos de Kaitlyn no quisieran a su hija por sus malas acciones no tenían que odiar a una linda conejita que no tenía la culpa de nada, pero aun así, sus abuelos podrían haberse quedado con Kaitlyn desde un principio pero no tenían las suficientes pruebas para tener la custodia total de la niña aparte de que no consideraban que tuvieran los suficientes recursos económicos para cuidar a su nieta, mientras caminaban para llegar a su casa, la madre de Kai estaba en una decisión que podría arrepentirse por el resto de su vida; quedarse sin dinero y sufrir con su hija la falta de recursos o dejar a su hija, vivir sola y no tener que encargarse de ella, como se habia dicho, ella quería lo mejor para su hija, pero no era lo suficiente madura para saber que la decisión que iba a tomar seria el peor error de su vida, tanto para ella como para Kaitlyn.
La noche estuvo bastante fría comparada con otros días que la temperatura no era tan alta, definitivamente, la madre de Kaitlyn ya habia escogido su decisión, volteo para ver a su pequeña hija mientras jugaba con sus conejitos y cosía una pequeña bufanda de color azul para su profesor, nada le importaba en ese momento, no importaba lo que pasaría con Kai o con ella, la tentación de las malas influencias de antes era muy fuerte, pongamos por caso, imaginen que los sobrevivientes de un naufragio quedan a la deriva. Después de muchas horas, el agua de mar les parece apetitosa, quienes la beben, en vez de mitigar su sed, la aumentan, al grado de enloquecer y mueren más rápido, las malas influencias de cuando tenía 16 años eran como el agua de mar, ya habia bebido de esa agua, su sed aún seguía aumentando cada vez más, ella tuvo la oportunidad de encontrar al agua pura después de tanto tiempo de lucha y esperanza con el amor de su hija, pero, quiso destruir su vida y siguió bebiendo…
A la maña siguiente, Kaitlyn se despertó más tarde de lo que acostumbrara 11:25am no era buena hora para poder darse un baño, alistarse, desayunar y poder irse caminando a la escuela, raramente sus útiles y su ropa ya estaban listas, no era tan raro, Kaitlyn se quitó su pijama y se puso el uniforme, bajo a la cocina en su mochila, su madre la estaba esperando con una bolsa para el almuerzo, Kaitlyn no dijo nada, su madre parecía estar enojada con ella pero no sabía la razón, tomo su almuerzo y camino con su madre directo a la escuela, el cielo estaba algo nublado y el clima era frio, ella no soportaba el frio miro a su madre que llevaba puesta un abrigo al parecer bastante acogedor, su madre solía darle ese abrigo cuando estaba haciendo frio, estaba confundida y a la vez triste, ¿Por qué se estaba comportando de esa manera con ella si otra veces eras más cariñosa?.
Al llegar a la escuela Kaitlyn pudo mirar a lo lejos a Kevin entrando por la puerta principal, quiso gritar su nombre pero recordó que debía despedirse de su madre, al momento de darse la vuelta y decirle adiós a su madre, no habia nadie, miro a sus alrededor estando algo triste, ¿A dónde habia ido su madre? ¿Por qué no se habia despedido de ella? Tal vez tuvo que irse para poder alcanzar a llegar al trabajo, suspiro. Las clases empezaron, Kevin tría algo que de seguro a los niños les iba a encantar, era normal que en la escuela hubiera una mascota por cada salón, algo tradicional desde el inicio, la mascota tenía que ser del profesor o profesora podían llevarla el día que quisieran para que los niños se divirtieran un poco, en este caso, Kevin habia llevado un pequeño conejito blanco, los niños quedaron fascinados con el pequeño animal en especial la pequeña Kaitlyn:
- Acércate Kaitlyn –dijo Kevin mientras sostenía al pequeño conejito en sus manos-
Kaitlyn se acercó lentamente para evitar que el pequeño conejito se asustara, suavemente acaricio su cabeza y poco a poco al ganarse su confianza lo cargo, Kevin sonrió y acaricio la cabeza de Kai, mientras los niños acariciaban y admiraban al pequeño animalito el profesor fue explicando sobre la naturaleza de los conejos, algo sencillo y corto para que los niños pudieran entender fácilmente aun que Kaitlyn fue la única que pidió que el profesor lo dijera en un modo menos sencillo, durante la hora de recreo todos los niños de la escuela jugaron con las mascotas o se dirigían a otros salones para mirar a los demás de otros salones, Kaitlyn no quería compartir el conejito, algo en ella le decía que era solo suyo y de su maestro, no tuvo otra opción más que compartirlo para evitar que su maestro la regañara, no podía dejar que eso pasara, no podía ser una niña mala o su maestro se enojaría con ella y la dejaría de querer, el recreo se acabó, cada niño regreso a su salón junto con su mascota, Kaitlyn le entrego el conejito a su profesor con un hermoso hilo azul en forma de moño decorando su orejita, el profesor algo extraño miro detalla mente el conejo después miro a Kaitlyn, ella tenía una pequeña trenza y un hilo azul igual trenzado del lado derecho, Kevin sonrió y le dio un beso en la frente, el trato de entender lo que significa tal vez quiso decir que a ella le gustaba que le dijeran de cariño ¨conejita ¨ por sus dos dientes que destacaban mucho por ser un poco más grandes o simplemente una pequeña muestra de cariño, pero Kaitlyn quiso dar entender que el pequeño conejito es ella y estaría con el pase lo que pase.
Como era de esperarse, a la salida, Kai se volvió a quedar hasta tarde, los minutos fueron pasando, el frio aumentaba al igual que las lágrimas de Kai, empezó a oscurecer y Kaitlyn soltó en llanto, extrañamente, Kevin habia regresado por su portafolio donde tenía cosas importantes, el llegar encontró a Kaitlyn, ¡¿Cómo una niña podía estar sola en ese lugar?! ¡¿Por qué nadie se habia encargado de ella?! Bajo de su auto corriendo directo a donde estaba ella.
La pequeña Kai llora desconsoladamente mientras gritaba por su madre. Kevin tratando de contener las lágrimas, la cargo y trato de consolarle, él era muy cariñoso con los niños, el también paso por lo mismo que estaba pasando con Kai en ese momento, la pequeña siguió llorando mientras lo abraza más fuerte, él no sabía exactamente qué hacer en ese momento, tal vez ocurrió lo mismo que el otro día, suspiro con la respiración muy agitada, tomo su portafolios aun cargándola, regreso a su automóvil, emprendió rápidamente el camino hacia la casa de Kai lo más rápido posible, gracias a que en la boleta de inscripción venían los datos y nombre de donde vivía, podría encontrar su casa, ella vivía algo retirado pero en cuestión de minutos lograron llegar a su casa, todo estaba en frio silencio, las luces de toda la casa estaban apagada, no habia señal de que alguien estuviera dentro, Kevin trato de entrar a la casa de todas las maneras posibles, todo estaba cerrado, pero recordó, por suerte, de que en varias casas dejaban el duplicado de la llave debajo del tapete, movió el tapete, ahí se encontraba el duplicado, suspiro de alivio pero sus nervios aún no se calmaban, si sonaba la alarma podría meterse en serios problemas, introdujo la llave en la cerradura, abrió la puerta y encendió las luces: Todo estaba normal, cada cosa en su lugar parecía que la casa no habia sido abandonada totalmente, Kaitlyn aun con lágrimas en sus ojos, entro corriendo mientras gritaba por su madre, no hubo ninguna respuesta a los llantos y sollozos de la pequeña, busco en su cuarto y el de ella, no habia nada, las pertenencias, ropa y otras cosas que le pertenecían a su madre…ya no estaban, Kevin encontró una nota en el espejo y una carpeta con documentos en el mueble, al igual que la pequeña, aguanto sus lágrimas, tomo la nota, empezó a leer, lo que leyó, no sabía si Kai lo podía soportar:
- Cualquier persona que este leyendo esto, debería considerarse la más noble del mundo, en cambio, yo debería considerarme una persona sin corazón ni remordimiento de mis actos, tal vez desde este mismo momento ya sea quien lea esto, empezara a odiarme, fue una decisión bastante difícil, no tenía otra opción más que hacerlo, he bebido suficiente agua de mar como para poder encontrar el agua pura de nuevo, sé que ahora mi pequeña Kaitlyn estará en mejores manos, de la forma que sea, por favor, logren que ella se olvide de mí, no quiero que ella me recuerde, ¿Por qué debería recordarme después de lo que le hice? Si me hubiera quedado con ella solo la dañaría más, nunca me considere una buena madre, con más que intente serlo, nunca pude, prefiero que mi hija quede en buenas manos que se quede conmigo y desperdicie su vida, por favor no intenten buscarme y hacerme comprender las cosas, si lo hacen de seguro me encontraran con una condena perpetua o muerta por una sobredosis, no puedo seguir con esto, aun que regresara mi hija nunca me lo perdonaría, espero que usted se pueda hacer cargo de ella.
En la carpeta se encuentran todo los datos sobre ella, acta de nacimiento, boletas, copias de mis papeles, todo lo que usted necesita para saber de ella al igual que las citas al médico y cartas de vacunación.
Por favor, trátela como su fuera su propia hija, dele todo lo que yo no pude darle.

Kevin al terminar de leer derrama lágrimas que pasaron lentamente por sus mejillas, Kaitlyn se acercó a él, tomándolo del brazo, levanto la mirada aun llorando, pregunto:
- ¿Dónde está mi mami?...

Jueves 16 de febrero del 2014.
Estoy furioso, desesperado, enojado, frenético. ¿Cómo pudo pasar lo que paso? ¡Tengo tantas ganas de salir corriendo, llorar, gritar y reclamarle a Dios! Hoy ya no sé qué pensar. Cierro los ojos y veo en la mente, a la madre de la pequeña Kai abandonándola simplemente por el hecho de no poder superar su adicción. Tengo la cabeza llena de problemas y cosas que no podre entender. No puedo superarlo. Lo peor es que no tengo suficiente apoyo económico como para poder encargarme de Kai, pero, me agrada de no poder estar solo y ayudarla en el momento más duro de su vida, en mi caso, nadie me ayudo a mí, solo una señora mayor que me cuido como su propio hijo y me dio todo el amor que necesitaba, el abandono de mis padres fue duro para mí, pero sin duda, la muerte de que ella mujer lo fue aún más, para Kai puede ser lo mismo, nadie sabe lo que me puede pasar de ahora en adelante. Todo ha cambiado en mi interior, estoy muy confundido e incluso asustado por cosas que no deberían pasar, me gustaría preguntarle a Dios… ¿Por qué permite que esto suceda?

Kevin dejo de escribir y se puso de pie, ofuscado, desorientado. Cuando calculo, Kaitlyn ya se habia dormido, salió de su cuarto, fue al pasillo donde estaban los libros, encendió la luz y busco algo que lo ayudara a razonar mejor. No podía apartar de su mente las cosas que le podrían afectar a Kaitlyn por lo sucedido, dirigió la vista directo a la ventana, con la vista perdida a través del cristal, tuvo la sensación de estar siendo observado. Se giró para mirar sobre sus hombros, la pequeña Kai aun adormilada, tallaba sus ojos mientras bosteza:
- Maestro –pregunto tiernamente mientras trataba de despertar- ¿Qué está haciendo aquí?
- Nada Kai –contesto mientras suspiraba- Deberías seguir durmiendo, recuerda que mañana tú y yo iremos a la escuela –agrego mientras la cargaba y se dirigía a la habitación de la niña-
Kaitlyn se acomoda en sus brazos mientras volvía a bostezar, Kevin la recostó suavemente en la cama, mientras la arropaba, ella lo miro con sus lindos ojos, tratando de llamar su atención, él le regreso la mirada:
- ¿Pasa algo Kai? –Pregunto confundida mientras la seguida mirando y se sentaba aun lado de ella-
- ¿Mami no va a volver, verdad?...
Kevin se quedó un rato en silencio, no sabía si explicarle, mentirle o simplemente cambiar de tema, tal vez lo podría entender o tal vez no, cada niño actúa, reacciona y comprende de diferente manera, no quería hacerla sentir mal o mucho menos mentirle, en la carta que habia dejado su madre, podían salir tantas teorías, ¿Qué tal si algún día, reflexiona y regresa por su hija?.
- Tranquila Kai…-respondió mientras la besa la frente- Ella solo quiere lo mejor para ti…-agrego finalmente, apago las luces y fue a su habitación.

Durante los siguientes días, el problema pareció no afectarle a Kaitlyn, parecía que la pérdida de su madre la habia liberado de algo que no la dejaba ser ella misma, pero no totalmente: Gracias a una persona que anónimamente ayudo a Kevin a adoptar a la pequeña niña, por órdenes del estado, Kevin tenía que mudarse en la casa de Kai ya que tenía más espacio y estaba mejor adaptado para la niña, Kaitlyn se sentía muy feliz de tenerlo en su casa, ahora tenía más oportunidad de estar con el…solo con él y nadie más. Kevin, al igual que ella, se sentía bastante bien quedarse al pendiente de ella y cuidarla como su propia hija, pero su estabilidad sería más incómoda mientras pasaran los días.
Todo estuvo bastante bien los primeros días en que Kevin y Kai estuvieron juntos, ella seguía comportándose de manera infantil y tierna con él, tanto como en la casa como en la escuela, Kevin estaba bastante alegre de que Kaitlyn pudiera superar el mayor problema de su vida, aunque, ¿Era normal que Kaitlyn lo superara tan rápido? ¿Por qué no demostraba por lo menos algo de tristeza al no saber que su madre ya no estaría con ella, si aquel día estuvo tan deprimida? Habia tantas preguntas acerca de su comportamiento, que tan solo de pensarlas dirías que ella no lo hace a propósito o ella no tiene nada de eso, pero el decidía ignorar esos pensamientos, el confiaba en que Kai era una buena niña, aunque no fuera como los demás. Todas las noches, después de leerle un cuento para ayudarla a dormir, inesperadamente a la misma hora de cada noche, Kaitlyn aparecía dormida entre los brazos de Kevin, para él, los primeros días que ocurría esta ¨inesperada ¨sorpresa era algo tierno, tal vez ella necesita una figura paterna para poder reemplazar la figura paterna de su padre biológico que nunca tuvo, aunque, la respuesta, era la misma: ¨ Tuve una pesadilla ¨, Kai podría seguir con el trauma de la pérdida de su madre aunque no lo demostrara este podría actuar en forma de una pesadilla continua todos las noches, pero, si es que tanto tuviera ese ¨trauma ¨, ¿Por qué actuaba de forma tan natural al momento de dar detalles de esa ¨pesadilla¨? ¿Estaría fingiendo solo para estar con él o realmente le habia ganado cariño y ya lo consideraba su padre?
Tantas preguntas con tantas posibles respuestas pero sin saber aún cual era la correcta, ¿Por qué todo empezó bastante bien y término siendo de una manera tan inesperada para él?

Martes 8 de julio del 2014.
Durante varias semanas no he hablado con casi nadie. Sé que está mal, pero si lo hago tengo miedo de que Kai se moleste conmigo en un punto demasiado lejos en el cual no debería actuar, por los noches pienso todo lo que me dice en esas situaciones que se han estado vuelto más seguidas cada día, con la intención de algún día poder entender lo que le pasa. De esa manera supongo, que podré conseguir ayuda si en verdad en necesario. En la calle me he vuelto más callado que de costumbre. Tengo temor a salir a los descansos para no hacer sentir mal a Kaitlyn, creo que piensa que la dejare como lo hizo su madre, pero no es mi intención hacerla sentir de esa manera, procuro hablar un poco en la oficina pero observo a la nueva maestra; una mujer 2 años menor que yo, de un hermoso pelo rubio ondulado hasta debajo de los hombros, sus ojos color miel, su piel blanca y a simple vista podía notarse que era suave, siempre vestida con su ropa formal de color azul marino al igual que unos zapatos sencillos de color negro. Kai es el tema principal, la mayoría critican a su madre y chismorrean de vez en cuando cosas de mí, creo que piensan que soy un pervertido o pedófilo, pero eso no es verdad, vienen comentarios morbosos de vez en cuando de parte de los demás profesores, acepto de aquella chica, pero, evitando salir del tema ¨principal ¨. El otro día hable por teléfono a la casa de la chica para preguntar por el siguiente curso para profesores ya que no me habia enterado de los siguientes cursos que se darían este mes, ella me contesto con su simpática voz de siempre, la plática no fue ni larga ni tan corta, algo sencillo y mis palabras simplemente fueron sencillas, no quería llevar la conversación a algo exagerado que no venía a nada, aquella chica me gusta en verdad, pero no debería actuar de la manera indebida, mientras estuve platicando, me sentía observado, cualquiera persona que me estuviera mirando en ese momento le interesaba saber acerca de mi platica, no solo presentía su mirada estar pegada fijamente hacia mía si no que cada vez se acercaba más y más, rápidamente me despedí de la manera incorrecta, colgué el teléfono y volteé para ver quién era el que me estaba vigilando, Kai estaba parada a unos cuantos metros mientras cargaba mi conejo, su sonrisa no se borraba de su cara y aún tenía su mirada fijamente hacia mí, estaba algo nervioso, no sabía que decir, sin más que hacer me retire a mi habitación, me encerré en mi habitación bastante confundido y sinceramente…con algo de miedo…suspire al sentirme seguro, escucha unos ligeros pasos, evite hacer el menor ruido posible, agache mi cabeza hasta poder ver en el pequeño espacio que dejaba la puerta, me quedo algo temeroso, Kai estaba afuera, enfrente de la puerta de mi habitación, no se movía, parecía estar al tanto de cualquier ruido o sonido que yo hiciera. Fue bastante raro, me sentía acosado.
Siento que el mundo se ha vuelto loco...

Termino de escribir Kevin con un pequeño dolor de cabeza mientras estaba en la dirección de la escuela, el ¨tic-tac¨ del reloj lo desesperaba, las risas y gritos de los niños eran un infierno total, ya no sabía qué hacer, todo el peso que tenía encima, lo pudo soportar pero no sabía en qué momento la carga aumentaría hasta el punto de caer al suelo y no poder seguir más con su meta en esta vida. Eso se pensó mientras recostaba su cabeza en la mesa frente a su libreta, con algo de frustración se garro la cabeza y sollozaba un poco ante su situación, el ruido dela puerta abriéndose hizo que levantara la mirada algo extrañado, aquella chica estaba frente a él, se quedó mudo por la inesperada sorpresa, ¿Qué podía decir? No tenía nada en mente o por lo menos un tema para una conversación decente, dudoso y temblando para evitar decir cualquier palabra que provoque o arruiné su oportunidad te decirle lo que sentía por aquella chica, entonces, fue cuando ella hablo para romper el hielo:
- Me han dicho muchas cosas extraordinarias acerca de su alumna Kai.
- ¿Enserio? ¿Cómo cuáles?
No se podía poner peor la situación, el tratando de despejarse acerca de todas las cosas extrañas que han estado pasando con Kai, quiera o no hablar de eso, tenía que dar una actitud positiva para poder quedar bien frente a ella.
- Que es una buena niña, bastante inteligente, amigable y sobre todo bastante tierna.
- Me alegro mucho de recibir buenos comentarios acerca de Kaitlyn, tanto como usted –Contesto Kevin dejando de lado sus preocupaciones y centrarse en lo positivo- Bueno, ¿Necesita algo? ¿Algunas copias que necesite sacar?
- Oh no, no se preocupe no es nada de eso –Dijo la chica con una simpática con sonrisa- solo quería decirle que si necesitaba algo, puede confiar en mí y con gusto lo ayudare –Dijo mientras tomaba una silla y se sentaba aun lado de el-
Kevin se sonroja levemente, no sabía que pensar acerca de esa acción, lo más seguro era que ella también sentía algo por el pero trataba de hacer lo mismo que él, evitar acelerar las cosas e ir poco a poco:
- Okey, confiare en usted –Contesto Mientras tomaba la mano de la chica de forma amigable con una sonrisa leve-
La chica devolvió la sonrisa simpáticamente y correspondía, él se sentía bastante feliz, pero su felicidad se apagó cuando volvió a sentir esa mirada seria al tanto de todo estar fija a él, giro sus ojos lentamente hacia la ventana, trago saliva y quedo casi ¨medio muerto¨ al ver quien estaba mirándolo:
Desde la ventana se podía notar la mitad de la cara de Kai, desde la nariz hacia arriba, la pupila de sus ojos era bastante pequeña, en su mirada no lograba distinguirse cualquier tipo de sentimiento, por cada segundo más que la viera Kevin sentía que cometería el mayor error de su vida, estando algo asustado, se despidió de la chica, ella se quedó confundida, sentía que habia fallado o habia cometido un error, fue entonces cuando ella sintió lo mismo que Kevin, rápidamente giro su cabeza hacia la ventana…no se encontraba nadie.
Las últimas horas de clases fueron algo difíciles para Kevin, mientras escribía en la pizarra el trabajo para los pequeños no podía evitar voltear a verla, sus ojos no se despegaban de él, aunque el supiera que ella estaba enojada nunca quitaba su ¨inocente¨ sonrisa, a veces, pensaba, ¿En qué demonios le pasaba a esa niña? Antes era todo un angelito, una niña bastante tierna e inocente, pero, ¿Qué le habia pasado? ¿Por qué se habia vuelto de esa manera?
Después del día, al terminar las clases, fueron como cualquier otro, excepto por que Kai se quedó callada, no era de costumbre que se quedara callada durante el camino de la escuela a la casa, pero lo más raro era que su sonrisa aún no se borraba de su cara, cada vez que Kevin dirigía su mirada al frente para poder manejar, podía sentir la mirada de Kai estar centrada en él, rápidamente giraba sus ojos para verla, pero ella solo se concentraba al frente, Kevin ya no sabía que pensar de esa niña, era totalmente extraña, ya no podía comprarse con la Kai que habia conocido antes.
Al llegar, rápidamente Kai bajo del auto, entro a la casa como si estuviera apurada por algo, aventó su mochila directo al sofá mientras corría hacia su habitación, Kevin se quedó confundido al verlo la acción de Kai, ¿Qué era lo que tramaba esa niña?
Kaitlyn cerró la puerta de su habitación con llave, recostó su cabeza contra la puerta sollozando un poco;
- ¿Por qué me haces esto Maestro? –Se dijo así misma mientras varias lagrimas pasaban por sus mejillas lentamente y aprieta las manos- Yo lo amo…-Se quedó un rato en silencio, pensando acerca de todo lo que pasaba, después de unos cuantos segundos, sonrió y soltó una pequeña risa burlona- Yo lo amo a usted y no dejare que se aparte de mí jeje…
Kaitlyn se dio la vuelta mirando el gran especio en blanco que tenía su habitación, era perfecto para dibujar, tomo sus crayones, lentamente empezó a dibujar a ¨Maestro¨ , aunque sus pequeños garabatos eran normales para su edad si algún la viera daría un poco de ternura o hasta miedo si supieran en lo que su ¨pequeña¨ mente lo que estaba planeando hacer, poco a poco fue terminando su pequeño dibujo:
unos muñecos figurando ser Kevin y el otro siendo ella, tomados de las manos, con un crayón color rojo dibujo un listón azul atado a los extremos de las manos de cada uno, los momentos que paso con el pasaron por su mente, a ella le gustaba que su Maestro le dijera ¨conejita azul ¨ por ser las 2 cosas que más le gustaban en ese mundo, se acercó a la pared recostando su cabeza mientras sollozaba de nuevo, entre lágrimas aun sin desvanecer su sonrisa dijo susurrando:
- Lo amo maestro…usted es solo mío…
Esa mañana, Kevin habia reacomodado su closet y gran parte de la casa para darle un mejor aspecto, Kaitlyn bajo las escaleras tallando tiernamente sus ojos mientras bosteza para despertar, al ver todo de una manera diferentes se quedó quieta sin decir nada, un pequeño ¨tick¨ se produjo en su ojo derecho, fue algo inesperado para ella, pero, ¿Cuál fue pensamiento al ver todo de una manera diferente? De seguro otra persona estuvo con él y lo ayudo a ordenar todo, su sofá favorito siempre estaba al lado derecho de la jaula de los conejos:
- ¡Maestro! –Grito Kaitlyn estando bastante molesta -
- ¿Qué pasa Kai? ¿Por qué gritas? –Pregunto Kevin estando bastante confundido y algo preocupado-
- ¿Por qué todo esta desacomodado? ¿Por qué mi sofá favorito no está en su lugar?
Kevin volteo a ver el sofá al cual se refería Kai, tan solo lo habia movido unos cuantos centímetros, él no podía notar la diferencia, la respiración de Kaitlyn se aceleró un poco, corrió directo al cuarto de Kevin, en la siguió tratando de detenerla para que le explicara lo que estaba basando, ella miro el closet en solo unos segundos y dijo en un tono serio:
- ¿Por qué tu ropa no está en su lugar?...¿Vino alguien a la casa y no me avisaste?
Kevin, prácticamente, quedo bastante confundido, ¿Por qué ella decía esas cosas como si se tratara de una relación donde él le estaba siendo infiel?
- Solo quise cambiar un poco las cosas, no estuvo nadie conmigo, ¿Por qué preguntas eso Kai?
- Jeje...-rio un poco ella al escuchar la pregunta, giro con una sonrisa en su rostro- Solo era una duda.
- Okey…-Contesto Kevin sin nada más que decir-
Durante los siguientes días, el amor entre Kevin y aquella chica se fue demostrando poco a poco, esta llegar al punto de ser un romance secreto, entre visita y visita en la dirección de la escuela, Kevin olvido por completo las consecuencias que podía pasarle, a más de esto, Kai también empezó a notar un comportamiento raro en él: salía más de lo necesario a la dirección, tardaba aproximadamente 10 minutos en regresar, la posición de su corbata y peinado regresaban un poco fuera de su lugar, nadie podría notar ese pequeño cambio excepto ella, podía distinguir ese pequeño cambio sin que nadie más lo pudiera hacer, de tan solo verlo como regresaba al salón de clases la ponían furiosa, apretando sus dientes y su mano aun sin dejar de sonreír, aquella tierna y espeluznante sonrisa parecía permanente, ¿Por qué su Maestro la estaba remplazando? ¿Ya no era su linda conejita azul? ¿Acaso lo habia desobedecido? Sus preguntas eran más y más en cada minuto, en la hora de recreo sus ojos miraban a todos lados desesperadamente, tenía que encontrar el problema, a aquella persona que estaba interponiéndose entre ella y su maestro, no importa lo que hiciera, él tenía que estar con ella.
En un abrir y cerrar de ojos encontró a su maestro en la dirección, asomo su cabeza, mirando a los lados muy astuta para asegurarse de que no hubiera nadie, Kevin se sentó en una silla mirando el expediente de Kai para las próximas visitas al médico que eran necesarias y poder programarse con tiempo, Kai camino hacia donde estaba el, le jalo la camisa tiernamente para que la viera:
- ¿Eh? Oh…-dijo Kevin al bajar el expediente y ver a Kaitlyn cara a cara- emm…hola Kai…-Dijo algo nervioso al verla seria, era la primera vez que la veía de esa forma-
- ¿Se puede agachar un momento? Tengo que decirle algo…-Contesto Kaitlyn mientras bajaba la cabeza-
- ¿Qué quieres decirme pequeña? -Pregunto confundido Kevin al verla de esa manera-
Se agacho un poco, la tomo del mentón haciendo que la viera para poder hablar mejor con ella pensado que se encontraba triste, sin pensarlo dos veces Kaitlyn dio un pequeño paso al frente y lo beso, Kevin se quedó en shock al no saber cómo reaccionar, ¡¿Por qué lo habia besado?! Nada podía empeorarse para Kaitlyn, como ese día era la reunión para los profesores acerca del curso, la mayoría de los profesores entraron a la dirección, hubo un total silencio al verlo besándose con una estudiante de menor de edad, la directora totalmente disgustada al ver tal acto, levanto la voz:
- ¡¿Qué significa esto!?
Kevin se separó rápidamente, mirando algo enojado a Kaitlyn solo por unos segundos, miro muy preocupado a la directora, detrás de ella estaba aquella chica a la que tanto amaba, trato de decir algo en su defensa, las palabras no podían salir de su boca.
- Kaylee –Dijo la directora bajando la voz tratando de calmarse pero aun estando bastante molesta- llévate a la niña de aquí por favor…
La chica miro a Kevin sin poder decir algo también, ¿Por qué lo habia hecho? ¿Ella le habia demostrado que lo amaba, porque tuvo que pasar esto? Sin más que hacer, tomo a Kaitlyn del brazo y camino directo a su salón, Kaitlyn bajo la mirada, ella misma se dijo:
- ¿Estuvo mal lo que hice?
Lamentablemente, es muy fácil saber lo que le pasó a Kevin por ser encontrado haciendo tal cosa que el problema lo ocasiono Kai…Despidieron a Kevin, no investigaron a fondo acerca del problema, para ellos, era ilógico que una niña de 7 años lo pudiera besar, cada palabra que decía Kevin no resultaba para poder defenderlo.
Por lo dicho, los siguientes días Kaylee, fue la nueva profesora del grupo de Kaitlyn, aunque, ella ya sentía malas vibras acerca de la niña desde que la conoció, no confiaba en ella, habia algo en Kai que ella podía notar bastante bien, que era posible, que ninguna otra persona se pudiera dar cuenta de eso, durante una de las horas de clases, después de terminar de apuntar en la pizarra el trabajo para los pequeños, salió del salón directo a la dirección, asegurada de que no hubiera nadie para evitar problemas con la directora, entro a la oficina donde se encontraban cada uno de los documentos de cada uno de los niños de esa escuela primaria, busco por orden alfabético el apellido de Kai, en cuestión de minutos lo pudo encontrar sin ninguna dificultad, se podían mirar el acta de nacimiento y otros documentos que representaban la identidad de ella, sus citas médicas eran bastante seguidas, pero, parecía que la madre nunca la llevo los días correspondientes, la siguiente seria en 2 días, pero ninguna podía resolver su duda, ¿Por qué actuaba de esa manera? ¿Si era más inteligente, porque no lo demostraba? ¿Acaso quería evitar que se enteraran de algo? Suspiro la maestra al no poder encontrar nada útil para descubrir lo que tenía esa niña, al tratar de acomodar la carpeta en su lugar correspondiente, los papeles resbalaron, todos callaron al suelo esparciéndose por todo el suelo, rápidamente, los junto todos y los acomodo los más rápido posible para evitar ser vista ya que estaba prohibido ver la información de los estudiantes cuando no se tenía un justificante de la razón por la cual era necesario tener esa información, el título de una de las hojas de servicio médico, llamo bastante la atención de la maestra, lentamente, tomo la hoja para poder leer lo que contenía, algunas palabras estaban borrosas e evitaban poder leer y comprender lo que decía, parecía que fueron borradas por alguna razón, porque fueron los documentos que dejo la madre de Kai antes de abandonarla:

Hospital General del estado de Arizona.
Tel. ---------- Cel.--------
sábado 12 de octubre de 2013.
16;48;12 Horas.
Paciente: Kaitlyn Irving
Sexo: Femenino.
Edad: 6 años.
Fecha de nacimiento: 17 de enero del 2007.
Medico: 5290 --------
Psicóloga: Mrs.-……….
Observaciones: el/la paciente demuestra un 40% más de inteligencia que debería tener a su corta edad, comprende y memoriza palabras, cosas u objetos sin ninguna dificultad, su aprendizaje es bastante impresionante, no presenta dificultades para realizar trabajos.
Dificultades: Su comportamiento pasa a un punto agresivo pero logra controlarlo, presenta dificultades al diferenciar acciones positivas o negativas, la mayor dificultad se cuestiona en los sentimientos: Puedo confundir una emoción con otra que provoca una gran confusión y actúa de la manera inadecuada en ese momento.
Observaciones extras: Como se dijo anteriormente, su nivel de inteligencia es un 40% más en su edad, el/la paciente actúa y se comportaba como si no conociera algo que el mismo (a) sabe que conoce, sus emociones o sentimientos son muy difíciles de reconocer o percatarlos a simple vista, parece disimularlos para evitar que otra persona los note. Su memoria es bastante impresionante, aunque, podría presentar un síndrome muy difícil de creer por su corta edad: el/la paciente puede recordar exactamente la posición de un objeto ya sea de mayor o menor tamaño, bastantes prendas en un solo lugar y reconocer el error de inmediato.


Esto dejo bastante impresionada a la maestra, pero, ¿Podría presentar un síndrome? ¿De cuál se trataba? Sin pensarlo 2 veces, saco copia del documento para investigar mejor y encontrar tal síndrome, después de llegar a su casa, bastante cansada por el trabajo pero aun con la duda, encendió la computadora e investigo a fondo todo lo posible para poder descubrir y revelarle a Kevin acerca de lo que tenía esa niña.
Eran las 8 pm de esa mismo día, Kevin se encontraba recostado en el sofá buscando en los periódicos, en las parte de clasificados, revistas, agendas, números de teléfonos revueltos en el suelo y mesa para poder encontrar un trabajo, ser aceptado en otra escuela para poder pagar los gastos de la casa, Kaitlyn se encontraba arriba en su cuarto decorando su pared con más dibujos de su Maestro y ella, el timbre se escuchó por toda la casa, haciendo que los 2 se quedaran quietos y dejaran de hacer lo que estaban haciendo, Kaylee entro a la casa con unas fotocopias:
- ¡Kevin!-Dijo en voz alta mientras cerraba la puerta y se acerca a el rápidamente con las copias en sus manos- Necesito enseñarte esto…es muy importante.
- ¿Por qué importante? Nada es importante ahorita…no tengo trabajo y no podre mantener a mi pequeña conejita azul si no consigo trabajo rápido…-Contesto estando deprimido y sin esperanzas ante la situación-
- Por favor Kevin, escúchame –lo tomo de las mejillas haciendo que la viera- Kaitlyn es la que necesita ayuda…
- ¿Por qué lo dices? Ella está bien…no tiene nada de malo…solo es una niña…
- No, ella no está bien –Le entrego las copias a Kevin-
Kevin tomo las copias, el titulo decía ¨Síndrome de Otelo: Celos enfermizos¨ .
- ¿Qué esto? ¿Qué tiene que ver Kai con esto? –Pregunto algo molesto Kevin mientras miraba a Kaylee directamente-
- El síndrome de Otelo, como lo dice el mismo título, son celos enfermizos, en pocas palabras cuando el hombre o mujer que tiene este síndrome busca excusas o pruebas en una relación para demostrar que su pareja le es infiel, pueden memorizar posiciones de objetos como sillas, sillones, o hasta incluso la ropa entera de un closet, con la excusa de que si algo está fuera de su lugar significa que el amante pudo estar en ese lugar.
- Pero ella solo es una niña…
Kaylee suspiro y le entrego la hoja de observaciones psicólogas de Kaitlyn.
- ¿Ves? Sus observaciones demuestran que puede confundir los sentimientos o emociones que una persona le demuestra a ella, en este caso tú le demuestras que la quieres, tal vez ella piense que tú la amas.
Kevin se levantó y dijo en voz alta para defender a la niña:
- ¡¿Cómo te atreves a decir eso de ella?! Mi conejita azul no tiene ninguna enfermedad, síndrome o esas cosas, ella solo necesita una figura paterna para demostrarle que no está sola.
- Por favor, Kevin, entiende, no sabemos cómo pueda actuar la próxima vez, que tal si te puede lastimar.
- ¡Ya basta Kaylee! ¡Retírate por favor!.
Kaitlyn se encontraba fuera de su habitación viendo todo con una gran sonrisa de satisfacción en su rostro, al fin, lo que le pertenecía seria suyo y de nadie más, en ese mismo momento, Kaylee evitando derramar lágrimas, tomo a Kevin y lo beso sin presentir aun a Kaitlyn, Kevin no pudo evitar corresponderle, el en verdad la amaba y quería estar con ella por el resto de su vida, Kaitlyn mordió su labio fuertemente, trato de contener esas ganas de deshacer lo que interrumpía en su camino, Kaylee se separó de Kevin al verla en las escaleras, rápidamente tomo sus cosas y salió de la casa, Kevin cerró la puerta, giro su cabeza y vio a Kaitlyn, ella se sentía traicionada, sollozando y derramando lágrimas al ver su a Maestro con otra persona, corrió a la cochera donde se encontraban las otras jaulas de los conejos mientras lloraba, Kevin se sentía en una parte mal pero tenía que entender que Kaitlyn necesitaba ayuda, al llegar a la cochera todo estaba oscuro, solo se podían escuchar los sollozos de la conejita azul en una esquina:
- ¿Kaitlyn? ¿Estás bien conejita? –Pregunto Kevin mientras tomaba una linterna y la encendía en la dirección de dónde venían los sollozos-
La pequeña Kai abraza los conejos mientras lloraba en una de las esquinas evitando verlo, él se acercó a ella tratando de consolarla:
-Kaitlyn…-Dijo Kevin mientras le acariciaba la cabeza suavemente-
Kaitlyn guardo silencio al sentir la mano tocar su cabeza.
- Conejita…vamos no estés triste…Kaylee y yo te vamos a ayudar..
- No permitiré que tengas a nadie más…
Kevin soltó la linterna y retrocedió.
- ¿Qué? –Dijo tartamudeando al escuchar sus palabras en un tono bastante inocente pero a la vez aterrador-
- Maestro, te amo –Contesto Kaitlyn mirándolo con los ojos bastante abiertos y con su misma sonrisa de siempre de mejilla a mejilla-
La única opción de Kevin fue acercase de nuevo a ella para hacerla entender, fue su mayor error, Kaitlyn no estaba cuerda en ese momento, ya su Maestro seria de ella únicamente, si alguien se atreviera a quitarlo de su lado, prefería devorarlo y era prácticamente lo que haría, se abalanzo contra Kevin haciéndolo caer al suelo, ella no era tan delgada como pensaba y tenía fuerza aunque no lo pareciera, Kaitlyn busco de forma inmediata algo que fuera puntiagudo para poder ¨devorarlo ¨ de una manera divertida, aun lado de ella se encontraba una caja con varias herramientas, en ellas un par de ganchos de fierro, los tomo, puso sus piernas sobre los brazos de Kevin para evitar que los pudiera mover, aunque él era más fuerte, sería más difícil de acabar con él, en un intento de enterrarle un gancho, por un movimiento inesperado Kaitlyn terminó enterrando la punta del gancho en su piel del brazo derecho, su pequeño grito de dolor se escucha solo en una parte de la casa, trato de retirarlo con fuerza pero al accederse termino retirándolo pero con partes de su piel, aguantando sus gritos para evitar llamar la atención de los vecinos trato de hacerlo lo mismo con el otro gancho, Kevin sabía que no podía matarla pero mucho menos dejar que lo matara, enterró el gancho en el otro brazo de Kai, lo retiro de la misma manera arrancándole parte de la piel de su brazo, Kaitlyn soltó el grito de dolor con varias lágrimas al no poder soportarlo, Kevin logro quitársela de encima pero, necesitaba encontrar la linterna y la llaves de la puerta de la cochera, ya que una vez que se cierra accidentalmente se laquea, rápidamente busco la linterna, pero Kaitlyn no iba a dejar que su Maestro se fuera tan fácilmente, su pequeña vista era mejor que la de el en la oscuridad, en un momento de buscar sus ganchos, encontró un gran pedazo de hilo de cáñamo, sin pensarlo 2 veces, tomo el hilo, lo amarró en los extremos de los ganchos ,tomo uno de los ganchos y lo aventó directo a Kevin enterrándose profundamente en su pierna, Kevin grito al sentir como ese pedazo de fierro se enterraba en su pierna sin poder evitarlo, cayó al suelo y trato de retirarlo pero solo provocaría una gran pérdida de sangre, Kaitlyn, se acercó lentamente a él, tomo el hilo, lo enredo en su cuello y lo jalo con fuerza para asfixiarlo y cortar lentamente su garganta cada vez que hacia presión, Kevin tratando de retirar el hilo de su cuello selo hacia que Kai jalara con más fuerza, lentamente Kevin dejo de respirar y de luchar para poder liberarse, derramando lágrimas al ver como la niña que considero su hija acababa de terminar con él, Kaitlyn respiro profundo aun sobre el cuerpo de Kevin, rio un poco mientras retiraba el hilo alrededor de su cuello, enredo el hilo en su mano manchadas de sangre, retiro parte de piel de Kevin para remplazar la piel que se habia perdido mientras lo trataba de asesinar, fue a su habitación, saco hilo y aguja, y empezó a coser la piel nueva en su respectivo lugar en cada brazo, los pinchazos dolían pero poco a poco el dolor fue pasando, retiro también otra gran parte de piel, con unos pequeños pedazos de plástico encorvados sirvieron de soporte para la piel y formar una pequeñas orejas parecidas a las de un conejo, de nuevo, cosió las orejas en su cabeza mientras aguantaba los gritos y quejidos del dolor, sus lágrimas resbalaron por sus mejillas cada vez más y más, manchado su pelo de un color carmesí al igual que sus brazos, suspirando aun con lágrimas en sus ojos, con su dedo manchado de la sangre de su Maestro, remarco en un el dibujo de pared el hilo que había dibujado amarrado en los extremos de cada mano, sonriendo dijo mirando el dibujo y abraza el cuerpo de Kevin:
- Ahora estaremos juntos por la eternidad…
Pasaron los días y no habia ninguna señal acerca de Kevin y Kai, Kaylee termino de alistarse para ir a buscar a Kevin durante la mañana, al abrir la puerta miro bastante asustada a aquella niña de 7 años de edad, de un hermoso pelo color castaño muy claro hasta los hombros, ondulado y suave dejando pequeños mechones cubriendo sus cejas, con un pequeño listón azul trenzado en un mechón de su pelo del lado derecho manchado de sangre, con orejas de conejo de piel humana derramado aun sangre que manchaba su cabello, de unos ojos grandes y tiernos de color verde Jade, con varias pecas en linda cara llena de sangre, con 2 de sus dientes más grande que los otros dando la apariencia como si fueran de conejo, su tono de piel era entre un color bronceado, con piel de diferente color cosida en sus brazos, con una camisa verde claro, un suéter del mismo color pero más oscuro, con unos shorts cortos azules, con unas medias verdes claras con manchas de sangre en todo su ropa, sosteniendo los ganchos con la sangre derramando por sus manos y con su hermosa sonrisa de mejilla a mejilla, la miro directo a los ojos sabiendo que su miedo se incrementaba más y más, con una voz burlona y dirigiendo sus palabras hacia ella, finalmente agrego para matar el silencio:
-Maestro, te amo…





Bunny Threads/Kaitlyn Irving (Creepypasta por Beni100)

2 comentarios - Bunny Threads/Kaitlyn Irving (Creepypasta por Beni100)

Mr-Luna
Estuvo bastante buena la historia n.n
excelente trabajo