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Almorzando con U2

Almorzando con U2

LA NACION compartió una comida informal con los músicos irlandeses. Anécdotas, sus comienzos y cómo conviven en gira hace 35 años


Martes 29 de marzo de 2011 | Publicado en edición impresa

Sebastián Ramos
Almorzando con U2
Brochettes y cervezas para Bono, Adam Clayton, The Edge (en la foto) y Larry Mullen (tapado). / Eoin Mc LoughlinVer más fotos


LA NACION

Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen ríen a carcajadas. Paul McGuinness, el mánager histórico de U2, el quinto miembro del grupo y, por cierto, a los 60 años, el más serio de esta pandilla de rockeros irlandeses, también. Hace una hora que la banda está almorzando con un reducido grupo de periodistas argentinos a manera de encuentro oficial e informal con la prensa local en su tercera visita al país y las anécdotas van del amor incondicional por la leyenda del fútbol George Best a las frases más sensacionalistas de Pelé, de la clase de Frank Sinatra al poder sin igual de los comediantes en el siglo XXI; de la necesidad de armar un espectáculo tan grande como el 360 Tour en estos tiempos y de las responsabilidades que tiene una estrella de rock para con su público. La postal es inusual. Luego, sí, se pondrán un poco más solemnes y tratarán de explicar qué hacen aún girando alrededor del mundo tras 35 años ininterrumpidos, intentarán convencer a sus interlocutores de su real compromiso con la libertad del ser humano aquí, allá y en todas partes y adelantarán que las Madres de Plaza de Mayo subirán nuevamente a escena con ellos en la serie de tres conciertos que comenzará mañana en el Estadio Unico de La Plata.
"Queremos que vean que son seres humanos", había bromeado unas horas antes Frances, la publicista neozelandeza de U2, para explicar el formato del encuentro, el primero que se realiza en América latina y la tercera experiencia de este tipo a nivel mundial. "Esto no es una conferencia de prensa, la idea es que puedan charlar de lo que quieran con ellos, con los cuatro juntos -algo que no sucede a menudo, por cierto- y puedan comprender un poco mejor la química que tienen entre ellos cuando no es necesario hablar de un disco o un show en especial".
Allí están entonces, los cuatro miembros de U2, sentados a la mesa, dispuestos a almorzar con nosotros.
-¿Por qué decidieron hacer un espectáculo tan megalómano en este momento?
Bono: -Bueno, fue hace tiempo, estábamos comiendo como hoy, charlando de cualquier cosa y tomamos unos tenedores y comenzamos a armar una estructura...(el cantante forma una garra en escala tenedor) Es muy peligroso ser una estrella de rock porque si le pides a alguien que haga algo por ti, por más imposible que pueda parecer, lo hace...
Edge: -Creo que la respuesta a tu pregunta es que lo estuvimos planeando desde hace mucho tiempo. Cuando se trata de un show así, no se piensa un día y a los seis meses estás de gira. Cuando empezamos a planearlo era un mundo diferente. Nos suelen preguntar por el aspecto ecológico de montar tamaño escenario y nosotros lo tenemos en cuenta. Aunque la gente jamás se hace la misma pregunta en otro tipo de eventos, como los Juegos Olímpicos o la Copa del Mundo. Allí nunca se considera tener una pisada de carbono neutral. Nosotros sentimos que el rock and roll es muy responsable en ese sentido.
-¿Y cómo se siente tocar dentro de esa terrible estructura?
Edge: -Fue un desafío al principio, pero poco a poco nos dimos cuenta de que tiene otra dinámica y para tocar es muy cómoda. Para nosotros es un gran momento.
Bono: -Cada show de estadio que he visto en mi vida tiene la misma estructura (ahora el cantante intenta armar un escenario convencional con trozos de pan de salvado). Y es realmente una pena. Y está bueno volar por los aires esa estructura y empezar denuevo. De hecho, si ves los primeros shows de los Beatles, o mismo el del Shea Stadium, ellos no tienen nada alrededor y crea cierta sensación psicológica cuando ves a los cuatro sobre el escenario. En esta gira, después de un tiempo que empezó el show, la escala desaparece y lo único que ves es un pequeño escenario en el medio de un estadio como los shows originales de rock and roll de los Beatles o los Stones.
McGuinness: - La única diferencia es que nadie de los que está aquí vio a los Beatles, ja, ja.
-¿Usted vio a los Beatles?
-Sí, en el sur de Inglaterra, en Portsmouth, en 1964. No escuché nada, solo gritos. La verdad es que no reconocí ningún tema debido a los gritos.
De los Beatles a La Plata, apenas un bocado de brochette y la incredulidad de los cuatro músicos por las colas de fans que desde ayer se instalaron en los alrededores del Estadio Unico para ver su concierto. "Tendríamos que mandarles pizza", sugiere Bono y Edge asegura que "todas esas cosas hacen que subir al escenario cada noche sea una gran responsabilidad para nosotros".
-¿A ustedes les gusta que la gente hable de lo increíble e imponente que es el show y la puesta incluso a veces más que de la música?
Bono: -No sé cómo va a sonar esto pero la gente habla sobre el valor del dinero y el arte al mismo tiempo como una contradicción y no lo es. La gente paga sus entradas, que son caras, luego de trabajar mucho, de estudiar y allí hay una responsabilidad que nosotros tomamos. Cuando nos metimos en el punk rock, en los años 70, fuimos a ver a The Clash y todo cambió. Por entonces ese movimiento que comenzaba era en contra del rock progresivo, donde los músicos se ubicaban por arriba de todo y el público les importaba una mierda. Las estrellas de rock no debían ser gente común y su humor era más importante. Si estaban de buen humor era un gran show, si estaban en un mal día, no importaba. No había una conexión real. Para nosotros nunca fue así.
-¿Cómo se sienten en cuanto a la energía mental y corporal después de todos estos años en la ruta?
Edge: -Seguro que es diferente, pero tratamos de utilizarlo en nuestro favor. Cuando uno se sumerge en todo esto, amo el lugar donde estoy, pero es cierto que hay algo de la energía del rock and roll que te exprime.
Bono: -Recientemente vi a The Who y fue muy interesante, porque pude ver el hecho físico que produce Pete Townshend al tocar la guitarra, que por supuesto es muy violento, es como si hiciera sonidos de una naturaleza muy violenta y al mismo tiempo como si tuviera en sus manos un arma extraordinariamente poderosa. Pero estaba tan cerca que pude ver cómo se movía de la manera más fluida. Algo que jamás hubiera pensado. Era danza. Y fue increíble darme cuenta de que el nivel de energía no viene del cuerpo, sino de la música y del tipo de música que haces y de cómo suenas. Al abandonar el escenario uno no puede pensar en otra cosa, como cuando tenía 20 años, pero no hay nada igual. Vas a casa o al hotel y allí está. Nosotros lo llamamos el fantasma de la gente, que tras el show te deja vacío, pero a la otra noche vuelves a estar lleno de energía. Es asombroso.
Bono cierra su concepto, bebe otro trago de cerveza y por primera vez se saca sus lentes y deja ver sus ojos azules. Dice que este concierto es más hermoso si lo ves de más lejos, "es realmente un viaje psicodélico, creo que la gente debería tomar hongos extraños antes de ir al show". El tipo es un comediante 24 horas al día y todos disfrutan de su show, también aquí, en este almuerzo descontracturado en un restaurante de Palermo. Es más, Bono se sincera y admite que envidia a los comediantes profesionales. "Son muy movilizadores para mí porque el humor puede ser tan serio y tan gracioso al mismo tiempo. A veces veo a ciertos comediantes que me dan celos, porque nosotros nos sentimos comediantes que tomaron la ruta del rock and roll. De hecho, el rol del rock and roll, en el pasado, era decir las cosas que nadie decía. Ahora, los comediantes son los que hacen eso. El poder, en cualquier habitación, lo tiene el tipo que dice lo que nadie puede decir, sea en tu casa o con tus amigos. Y los comediantes disfrutan ese poder. Envidio su libertad.
CUANDO EL ROCK TRATA DE NO SER EL CENTRO DEL MUNDO"Como cantante, la idea es tratar de no estar tan centrado en uno mismo o al menos intentarlo. Es horrible esa imagen de la estrella de rock encerrado en su cuarto, juzgando a todo el mundo según la calidad del servicio a la habitación que reciba. "¿Qué te pareció Rusia?" Bueno, no sé los huevos estaban un poco fríos. La gente no sale de sus cuartos. Y para nosotros es muy divertido estar en la calle, en las galerías de arte", sostiene Bono para explicar un poco más por qué prefieren este tipo de encuentro. Les gusta salir, escuchar y, por supuesto, hablar de su fe.
"Lo que es revolucionario y de avanzada ahora no es lo mismo que cuando nosotros empezamos -dice el cantante-. Creo que nuestra banda llegó con un primer álbum que era una oda a la inocencia. En ese momento el rock and roll era sobre destruir esa inocencia. Y nosotros escribimos un disco diferente para la época. Y el segundo disco era sobre la experiencia religiosa y parecía que estábamos cometiendo un crimen. Podías escribir un disco sobre cómo le pegabas a tu mamá pero era algo prohibido e ilegal escribir sobre tu fe. Bob Dylan fue una excepción en esto. Patti Smith también, pero mayormente, en nuestro mundo, escribir un disco como el nuestro era algo ilegal. La compañía discográfica que teníamos en ese momento cuando llegamos con nuestro segundo álbum nos apoyó mucho, creía que los artistas teníamos el derecho de hacernos esas preguntas en relación a la fe. Para el rock and roll hecho por músicos blancos hay una reglas no escritas muy estrictas que tenés que volar por el aire. Y creo que ahí es dónde se vuelve interesante. Arcade Fire, por ejemplo, me hace sentir cosas que sentí también en nuestra banda. No hay nada en común entre los dos grupos pero hay un interés por la exploración, por el espíritu humano, un intento de entender de qué se trata estar despierto, vivo, el miedo a la muerte, el sentido de comunidad. Cuando los escucho me doy cuenta de que todos esas ideas siguen vivas.
The Edge: -Ojalá esas ideas tuvieran un sentido más político tanto en los Estados Unidos como en Europa. Porque para mí ésa es la parte del rock que tiene fuerza. Y si mirás lo que está pasando en Egipto, en el mundo árabe, con Internet y los teléfonos celulares, la música acompaña y ayuda a estos cambios. Para mí es ahí donde vive el rock. En esa idea de que el cambio puede suceder. En EE.UU. el rock and roll empezó como entretenimiento, pero como está pasando en Africa, el cambio es instigado por gente joven, que empieza a creer que su situación puede ser mejor. Para nosotros, en Irlanda a fines de los años 70 el equivalente de lo que sucede ahora era pensar que la violencia no era la manera legítima de cambiar las cosas. The Clash fue una inspiración para nosotros porque ellos tenían interés innato por la política.

2 comentarios - Almorzando con U2

Zigs
chabon nunca vi un post con esta categoria xD
ricardokorn
ponelo en noticias, no en reviews