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Esguinces y Fracturas

ESGUINCE



¿QUÉ ES?


Un esguince es el traumatismo de un ligamento. Es la rasgadura, torsión, distensión o estiramiento excesivo de algún ligamento. Se produce cuando este supera su amplitud normal debido a un movimiento brusco, caída, golpe o una fuerte torsión de la misma.

Son más comunes en el tobillo, codo, muñeca, pulgar, cuello y algunas zonas como la columna vertebral, aunque también afectan a otras regiones corporales. Por lo general la mayoría de las lesiones en los deportistas suelen ser esguinces de tobillo en el ligamento lateral externo. Son mas frecuentes en básquetbol, skateboarding, fútbol y salto con cuerda. En el tobillo, el ligamento que se ve afectado en un 90% de los casos es el ligamento del astrágalo, peroné o calcáneo.

Según la gravedad de la lesión, los esguinces pueden ser de distintos tipos:

-Primer grado: Se produce una distensión del ligamento, la hinchazón es mínima, el paciente por lo general puede empezar la actividad física normalmente en dos o tres semanas si tiene un buen tratamiento.

-Segundo grado: Se rompe parcialmente el ligamento, hay hinchazón inmediata y sangrado dentro de la piel. Generalmente precisan de un periodo de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal. El tratamiento suele ser conservador o quirúrgico en función de la lesión.

-Tercer grado: Se rompe totalmente el ligamento, hay hinchazón inmediata y sangrado dentro de la piel. Generalmente precisan de un periodo de reposo de seis semanas aproximadamente para volver a la actividad normal. El tratamiento suele ser quirúrgico.

-Cuarto grado: Se rompe totalmente el ligamento con arrancamiento óseo. Puede haber tratamiento quirúrgico de acuerdo a la edad. Se precisan ocho semanas o más para que el ligamento cicatrice.



SÍNTOMAS


Los esguinces pueden causar:

-Dolor articular.
-Dolor muscular.
-Rigidez articular.
-Inflamación.
-Sangrado dentro de la piel.



TRATAMIENTO


El tratamiento de los esguinces depende del tamaño de la lesión y de la articulación involucrada. Algunos medicamentos como antiinflamatorios no esteroideos pueden utilizarse para aliviar el dolor, como el ácido acetilsalicílico (solo si es adulto) y el ibuprofeno entre otros.

Por lo general se recomienda:

-Descanso/Reposo: La lesión debe permanecer inmóvil y no se debe aplicar fuerza adicional en el sitio del esguince: por ejemplo, en el caso de un esguince de tobillo, se debe evitar el caminar. Se debe reposar lo mínimo indispensable ya que si se reposa por un largo periodo de tiempo se puede producir atrofia muscular, perdida de habilidad motora, de flexibilidad, etc. en los músculos que rodean a la lesión.

-Hielo: Se debe aplicar hielo envuelto en una tela, no directamente sobre la piel, inmediatamente en el esguince para reducir el dolor e hinchazón producidos por la lesión. Puede ser aplicado durante 10 a 15 minutos (una aplicación más prolongada puede empeorar la lesión en lugar de curarla), de 3 a 4 veces al día. El hielo ayudara a reducir el dolor y la inflamación lo suficiente mientras el esguince se cura por si solo. El tratamiento cuidadoso de la inflamación es fundamental para el proceso de curación ya que el fluido de la inflamación puede saturar el área de la lesión.

-Compresión: Es necesario usar apósitos, vendajes u otro tipo de envolturas para inmovilizar la lesión y brindar soporte. Cuando se hace el vendaje de un esguince, debe aplicarse más presión en la parte más distal de la lesión y disminuirla en dirección del corazón; esto permite que parte de los fluidos de la herida sean dirigidos hacia el torrente sanguíneo y se reciclen. En ningún caso la compresión deberá cortar o comprimir drásticamente la circulación del miembro comprometido.

-Elevación: Mantener elevado el miembro afectado por un esguince aproximadamente al nivel del corazón permitirá minimizar aún más la hinchazón y ayudará a disminuir los moretones.

-Ejercitar la articulación: En los casos de esguinces de primer grado, se puede ejercitar entre uno a tres días aproximadamente después de la lesión. En el caso de otros esguinces se debe esperar que el medico autorice para poder empezar una rehabilitación.
A veces son necesarios ejercicios especiales para poder recuperar la fuerza y ayudar a reducir el riesgo de problemas subsecuentes. La articulación podría necesitar de soporte como ortesis o férulas para así protegerla de posibles nuevas lesiones.



REANUDACIÓN AL DEPORTE


Para volver a practicar deportes, generalmente se recomienda que la inflamación o el dolor no existan o sean mínimos y que puedan realizarse saltos hacia delante o hacia los lados sobre el tobillo lesionado sin sentir dolor ni inestabilidad. En los esguinces más graves es una buena idea proteger el tobillo con una tobillera o una ortesis para disminuir la probabilidad de nuevos episodios de esguince. Su médico y entrenador deben guiarle en su retorno a la práctica deportiva.



EJERCICIOS PARA REHABILITACIÓN DE ESGUINCE DE TOBILLO


Ejercicio de rango de movimiento: "Escribir con el pie"
Aplicar una bolsa de hielo al tobillo durante 10 a 15 minutos aproximadamente. Después trazar las letras del alfabeto en el aire con el dedo gordo. Realizar este ejercicio tres veces al día y hacerlo hasta que se consiga el movimiento completo del tobillo.

Resistencia: Debe iniciar los ejercicios de resistencia una vez recuperada la movilidad completa. Utilizar una banda elástica de un metro o una cámara de rueda de bicicleta. Hacer 30 repeticiones de cada uno de los siguientes ejercicios tres veces al día.

Flexión plantar: Sujetar ambos extremos de la banda elástica con las manos y pasarla por debajo del pie. Al mismo tiempo que se tracciona de la banda empujar con el pie lejos del cuerpo. Contar hasta tres y repetir el ejercicio.

Dorsiflexión: Atar la banda alrededor de la pata de una mesa y pasar el otro extremo alrededor del dorso del pie. Tirar del pie en dirección al tronco. Contar hasta tres y repetir el ejercicio.

Inversión: Con la goma fija a un objeto estático, siéntese en una silla. Apoyando el talón en el suelo llevar el pie hacia dentro contando hasta tres en cada ejercicio.

Eversión: Comenzando en la misma posición que en el ejercicio de inversión pero con la banda elástica en dirección inversa, realizar movimientos del pie hacia fuera contando hasta tres.

Fortalecimiento: Cuando pueda realizar los ejercicios de resistencia descritos fácilmente y sin molestias, doble la banda elástica (haciendo dos lazos) y haga 10 repeticiones de los mismos ejercicios tres veces al día. Alternativamente, haga los ejercicios con una bota pesada o colocando un peso en la suela de una zapatilla deportiva. Añada ejercicios en posición "de puntillas": Póngase de puntillas y cuente hasta tres, primero con el pie apuntando hacia delante y después hacia dentro y hacia fuera. Días después, repetir este ejercicio apoyándose en un sólo pie.

Equilibrio: Posición de "cigüeña": Elevar la extremidad no lesionada manteniéndose sobre la lesionada durante un minuto. Repetir hasta un total de 5 minutos, tres veces al día. Progresar hasta mantenerse sobre una pierna con los ojos cerrados

Cuando pueda caminar sin dolor o cojera, iniciar la carrera por llano. Seguir con carrera realizando giros "en forma de ocho", y finalmente carrera en zigzag.



PREVENCIÓN


Las siguientes medidas pueden disminuir el riesgo de un esguince:

-Utilizar calzado protector durante actividades que ejerzan tensión sobre el tobillo y otras articulaciones.
-Asegurarse de que los zapatos se ajusten a los pies de manera apropiada.
-Evitar zapatos con tacones altos.
-Realizar un estiramiento o calentamiento antes de hacer ejercicio o practicar deportes.
-Evitar deportes y actividades para las cuales no se haya entrenado.



FRACTURAS



¿QUÉ ES?


Una fractura es la pérdida de continuidad normal de la sustancia ósea. La fractura es una discontinuidad en los huesos, a consecuencia de golpes, fuerzas, patología y estiramiento del hueso que supere a su límite de elasticidad.

Las fracturas se pueden clasificar de acuerdo a varios factores:


Según su etiología:

-Patológicas: Son las que se provocan a causa de enfermedades. Por ejemplo cáncer óseo, osteoporosis, etc.
-Traumáticas: Pueden ser por traumatismo directo, en las cuales el foco de fractura ha sido producido por un golpe directo cuya energía se transmite directamente por la piel y las partes blandas como por ejemplo, el golpe de un martillo sobre un dedo, fracturando la falange correspondiente.
O por traumatismo indirecto, en el cual las fuerzas aplicadas tienden a torcer o angular el hueso como por ejemplo, la caída de un esquiador, con rotación de la pierna, produce una fractura a nivel medio de la tibia y el peroné, estando las fuerzas aplicada a nivel del pie fijo y de todo el cuerpo en rotación y caída.
-Obstétricas: Son los que se producen durante el trabajo de parto.
-Por fatiga, estrés o espontáneas: son aquellas en que la fuerza es aplicada en forma prolongada e intermitente en el tiempo. Por ejemplo, la fractura de marcha que se produce en algunos atletas o reclutas del ejército, que se produce en el pie (a nivel del segundo metatarsiano).


Según su exposición:

-Cerrada: Es cuando la fractura no se comunica con el exterior.
-Abierta o expuesta: Es cuando la piel que recubre la extremidad también se rompe produciendo una herida cercana al punto de fractura lo cual se puede infectar a través de microorganismos patógenos provenientes de la piel o el exterior.


Según su ubicación:

-Fractura epifisiaria: Ocurre en el tejido óseo esponjoso del extremo articular de un hueso, la epífisis, el cual es usualmente lugar de inserción de la cápsula articular y ligamentos estabilizadores de la articulación.
-Fractura diafisiaria: Ocurre en la diáfisis ósea, por lo general son lugares con poca irrigación sanguínea.
-Fractura metafisiaria: Ocurre en la metáfisis ósea que se encuentra entre la epífisis y la diáfisis del hueso.


Según el aspecto interno del hueso al romperse:

-Incompletas: Cuando el trazo de la fractura no alcanza todo el espesor del hueso. Dentro de las incompletas encontramos:
-En tallo verde: Fractura en la cual se rompe un lado del hueso y el opuesto se encorva solamente. Se ve más en los niños.
-Completas: Cuando el trazo de la fractura afecta todo el espesor del hueso y lo divide en dos o más fragmentos. Dentro de las completas encontramos:
-Transversales: La línea de fractura es transversal.
-Oblicuas: Se producen por un mecanismo de flexión, presentan con frecuencia un segundo rasgo con separación de un pequeño fragmento triangular, la linea de la fractura es oblicua.

-Conminuta: Se fractura el hueso en tres o más fragmentos.
-Compuesta: Son aquéllas en las que al romperse el hueso, la punta afilada daña los tejidos y en algunos casos perfora la piel.
-En espiral o helicoidal: Son de muy difícil reducción. Son agresivas y generalmente comprometen vasos sanguíneos, nervios y/o piel. Siguen una línea oblicua que gira alrededor del hueso, que acaba cortando en punta.



SINTOMAS


Los síntomas que pueden causar una fractura son los siguientes:

-Dolor intenso, que además aumentará conforme intentemos mover la zona y puede llegar a causar un shock neurogénico.
-Deformidad de la parte del cuerpo lesionada.
-Equimosis (sangrado dentro de la piel).
-Crépito óseo (frote de los fragmentos fracturados).
-Amoratamiento o enrojecimiento de la zona afectada.
-Incapacidad de movimiento.
-Hinchazón.
-Hemorragia que puede causar shock hipovolémico (incapacidad del corazón de bombear la cantidad de sangre suficiente a todo el cuerpo).



FRACTURA EN NIÑOS


Las fracturas en niños son diferentes a la de los adultos por que la anatomía biomecánica y fisiológica de ambos son diferentes. Entre las diferencias anatómicas se destacan la presencia de cartílagos de crecimiento, que ocasionen fracturas en tallo verde, el periostio grueso, resistente y bien vascularizado del niño hacen que los desplazamientos de las fracturas sean menos severas y la consolidación más rápida; la estructura ósea es más porosa lo que confiere al hueso mayor elasticidad.
Esto produce que las fracturas en niños tengan características propias, diagnósticos y métodos de tratamiento diferentes.
El tratamiento de las fracturas en niños suele ser más sencillo y tiene en general mejores resultados que en adultos, debido a la alta capacidad de regeneración y remodelación del esqueleto en crecimiento.



TRATAMIENTO


El tratamiento variara mucho dependiendo del tipo de fractura, localización, y en ocasiones el estado general del paciente, como la edad del paciente que nos permitirá realizar tratamientos mas o menos agresivos.

En términos generales el tratamiento consiste en restablecer la forma del hueso y en inmovilizarlo durante un periodo determinado de tiempo que dependerá de varios factores.
No se puede establecer una pauta de tratamiento estricta para ninguna fractura aunque si existen una serie de consideraciones que los médicos profesionales tienen en cuenta para afrontar las diferentes situaciones:

-El hueso fracturado: Existen algunas localizaciones que requieren en prácticamente todos los casos la cirugía para restablecer la continuidad del hueso. Como por ejemplo en el caso de las fracturas de fémur. Salvo en niños de muy temprana edad, las fracturas de fémur siempre se tratan con cirugía.

-La edad y el estado medico del paciente: Existen fracturas que se tratan quirúrgicamente en casi todos los casos, salvo en pacientes de edad avanzada y con deterioro importante del estado de salud donde la cirugía y la anestesia suponen un riesgo mayor que el dejar una fractura sin tratar.

-El desplazamiento: Las fracturas con mucho desplazamiento suelen ser con mayor frecuencia realizadas con cirugía, ya que suele ser difícil colocar y mantener la fractura en buena posición de otra manera.

Las tres opciones principales para el tratamiento de fracturas de huesos son:

-Inmovilización con férula.

-Reducción abierta y fijación interna. Requiere una operación quirúrgica para reparar la fractura. Con frecuencia se utilizan varillas de metal, tornillos o placas para reparar el hueso, los cuales se mantienen fijos debajo de la piel después de la cirugía. Este procedimiento se recomienda en los casos de fracturas complicadas que no se pueden realinear con una férula, o cuando el uso prolongado de una férula no es recomendable.

-Reducción abierta y fijación externa. Requiere una operación quirúrgica para reparar la fractura y la colocación de un aparato para fijación externa del miembro fracturado. Este aparato es un marco externo que sostiene al hueso y lo mantiene en la posición correcta mientras se consolida. Por lo general, esta técnica se aplica a las fracturas complejas que no pueden repararse por medio de la reducción abierta y la fijación interna.

El procedimiento:

Se hace una incisión sobre el hueso fracturado, mientras el paciente se encuentra bajo anestesia general o local, se coloca el hueso en la posición correcta y se fijan los tornillos, clavos o placas al hueso, ya sea de forma temporal o permanente. Se ligan o cauterizan los vasos sanguíneos que se hayan lesionado. Si un examen de la fractura muestra que se ha perdido parte del hueso como resultado de la fractura, especialmente si hay un espacio entre los extremos quebrados, el cirujano puede decidir que es necesario hacer un injerto de hueso para evitar que se retarde el proceso de consolidación.
Si el injerto no es necesario, la reparación de la fractura puede hacerse a través de uno de los siguientes métodos:

-Se atraviesa la fractura con uno o más tornillos para sostenerla.

-Se coloca una placa de acero con tornillos insertados en el hueso.

-Se introduce un clavo de metal acanalado con huecos por uno de los extremos, a lo largo del hueso y luego se pasan los tornillos atravesando el hueso y el hueco del clavo. En algunos casos, es necesario hacer una reparación microquirúrgica de los vasos sanguíneos y de los nervios después de este tipo de estabilización. Luego, se sutura la incisión de la piel en la forma usual.

Para tratar una fractura se puede utilizar tanto métodos externos tales como yesos, férulas, molde de fibra de vidrio, u otros dispositivos como los fijadores externos, que son unas barras por fuera de la piel unidas a clavos finos en el hueso; cómo también se utilizan métodos internos como placas metálicas, clavos o tornillos metálicos que ayudan a fijar y consolidar el hueso.
Las fracturas pueden tardar varias semanas o meses en soldar, esto va a depender del tipo de herida y del cumplimiento de las instrucciones del médico hacia el paciente.



REHABILITACIÓN


El dolor desaparece mucho antes de que el hueso esté lo suficientemente sólido como para soportar actividades normales. Pero aún después de quitado el yeso se debe restringir las actividades hasta que reciba indicación del médico para comenzar con las actividades normales.

Al tener el área de la fractura inmovilizada los músculos alrededor de la zona estarán débiles, se perderá elasticidad y rango de amplitud articular y también se puede llegar a perder parte de la habilidad motora de la zona afectada.

Para una sana y pronta recuperación será necesaria la intervención fisioterapéutica tanto para la indicación de los ejercicios adecuados como para la rehabilitación por medio de electroterapia, agentes físicos u otras técnicas según sea el caso.

Los tipos de ejercicios que se le deberán dar a la persona después de que el medico lo autorice serán ejercicios de fuerza, para fortalecer la zona muscular afectada, ejercicios de flexibilidad, para mejorar la elasticidad y el rango de movimiento de la articulación que se vio afectada y también la coordinación para mejorar la actividad neuromuscular que pudo haber sido afectada.



PREVENCIÓN


Para prevenir una fractura se recomienda:

-Llevar una alimentación que incluya calcio y vitamina D diariamente.
-Evitar llevar una vida sedentaria.
-Realizar minimamente algún ejercicio físico diariamente, ya sea desde caminar a bajar escaleras.
-Acudir al medico para consultar acerca del estado de los huesos propios.
-Usar zapatos cómodos y en lo posible con suela deslizantes.
-No caminar con medias o calcetines que resbalen.
-Evitar tener objetos en el piso de nuestra propia casa que nos puedan hacer tropezar y caer, como una alfombra, cables sueltos, etc.
-Use indumentaria protectora apropiada al esquiar, montar en bicicleta, patinar y participar en deportes de contacto. Esto incluye: casco de seguridad, coderas, rodilleras y canilleras.
-Evite caídas no parándose en sillas, mostradores u otros objetos inestables.
-Use barandas y luz en las escalas y esteras antideslizantes en las tinas.
-No realizar movimientos bruscos (levantarse de un silla o de la cama de golpe), ya que puede marearse y caerse, provocando fracturas.
-Si se nota algún tipo de dificultad en la vista o los oídos, acudir de inmediato a un especialista.
-Al volcarse algún líquido en el suelo (agua, gaseosa, aceite, etc.), limpiar de inmediato para evitar posibles resbalones.

- Si tiene alteraciones del equilibrio o si es propenso a tener mareos, utilizar un bastón o andador para ayudar a desplazarse. Controlar cada tanto que la goma del bastón esté en buenas condiciones.

-Cree un ambiente seguro para los niños pequeños, como colocar puertas en las escaleras y mantener las ventanas cerradas.
-Enséñeles a los niños cómo estar seguros y cuidarse solos.
-Supervise a los niños cuidadosamente. Sin importar cuán seguro pueda parecer el ambiente o la situación, no hay nada que reemplace una supervisión adecuada.



PRIMEROS AUXILIOS


-Revise las vías respiratorias y la respiración de la persona. De ser necesario, llame al número local de emergencias e inicie la respiración artificial, RCP o control de la hemorragia.

-Mantenga a la persona inmóvil y calmada.

-Examine con atención a la persona en busca de otras lesiones.

En la mayoría de los casos, si la ayuda médica llega rápidamente, permita que el personal médico tome las medidas adicionales.

-Si la piel presenta ruptura, se debe tratar de inmediato para prevenir la infección. No respire sobre la herida ni hurgue en ella. De ser posible, enjuague suavemente para retirar los desechos visibles y otros agentes contaminantes, cuidando de no frotarla ni irrigarla con demasiada fuerza. Cubra con apósitos estériles, como la gasa.

-En caso de ser necesario, inmovilice el hueso roto con algún material que este a su alcance ya sea una tabla, un palo, unos cables, diarios, pañuelos, etc. Inmovilice el área tanto por encima como por debajo del hueso lesionado.

-Aplique compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.

-Tome medidas para prevenir un shock. Coloque a la víctima en posición horizontal, levántele los pies unos treinta centímetros y cúbrala con un abrigo o una cobija; pero no la mueva si sospecha de una lesión en la cabeza, la espalda o las piernas.

-Verifique la circulación sanguínea de la persona, presione fuertemente sobre la piel que se encuentra más distal del sitio de la fractura. Por ejemplo, si la fractura se presenta en una pierna, presione en los pies. La piel primero debe ponerse blanca y luego "rosada" aproximadamente en dos segundos. Otros signos de circulación inadecuada abarcan piel pálida o azulada, entumecimiento y hormigueo y pérdida del pulso. Si la circulación es insuficiente y no se dispone de personal capacitado rápidamente, trate de realinear la extremidad en una posición normal de reposo. Esto reducirá la hinchazón, el dolor o el daño a los tejidos debido a la falta de irrigación sanguínea.

-En caso de sangrado coloque un pedazo de tela limpia y seca sobre la herida para cubrirla.

-En caso de que continúe el sangrando, aplique presión directa en el sitio. No aplique un torniquete en la extremidad para detener el sangrado, a menos que se trate de una situación potencialmente mortal.


Que no debe hacer:

-No mueva a la persona a menos que el hueso roto esté completamente estable.

-No mueva a una persona con lesión en la cadera, pelvis o muslos, a menos que sea absolutamente necesario. Si tiene que moverla, arrástrela hasta un lugar seguro tomándola de la ropa (por los hombros de la camisa, el cinturón o los pantalones).

-No mueva a una persona que tenga una posible lesión en la columna vertebral.

-No intente enderezar un hueso ni una articulación deformados ni cambiar su posición, a menos que la circulación parezca afectada.

-No trate de reubicar una posible lesión de la columna.

-No pruebe la capacidad de un hueso para moverse.

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