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Perder peso para siempre: Manual hyper completo

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Hábitos que se deben aprender:

Oblíguese a comer sentado. Cuando lo hace de pie o caminando de prisa, se ingiere mayor cantidad de alimentos.
No coma rápido, mastique bien; si lo hace, se sentirá satisfecho más pronto y con menos alimento. ¡y nunca repita!
Siempre que sea posible, haga mercado después de haber comido; así tendrá menos tentaciones de adquirir cosas que engordan.
Antes de comprar alimentos haga una lista detallada de las cosas que necesita y no se salga de ella.
Después de cada comida es recomendable descansar 15 minutos y luego caminar durante tres cuartos de hora. Una actividad realizada después de una comida quema bastantes calorías.
Para saciar el hambre a la media mañana un puñadito de ciruelas pasas, un vaso de leche descremada o un mini-sándwich con pan integral, es lo más indicado.
Si a las medias nueves o en la merienda de la tarde come ciruelas pasas o una manzana o un albaricoque seco, o alguna otra fruta para engañar el estomago, es bueno conservar la última porción en la boca durante un rato.
Mientras come, se aconseja no realizar otra actividad, como ver televisión o leer; de esta forma podrá concentrarse en los sabores y disfrutará cada bocado. Se tiende a comer más cuando se hace mecánicamente.
Cuando esté comiendo, es aconsejable dejar descansar los cubiertos cada tres bocados ingeridos. Rompe el ritmo al alimentarse y obliga a comer menos.
Cocine solo la cantidad necesaria para cada comida y guarde en el refrigerador lo que no consuma.
Hay que ingerir solo dos platos en cada comida: carne y acompañante y un poco de queso o fruta.
Divida el almuerzo y la comida en dos partes. Primero ingiera la comida fuerte (carne, legumbres o arroz y pastas) y la ensalada. Dos horas después, queso o fruta, o ambos.
Disfrute de cada bocado como si se tratara del más exquisito caviar. Consuma pequeñas cantidades y saboree lentamente. Otro recurso: imagine que le racionaron los alimentos y que cada bocado es el último.
Con poca cantidad de alimentos puede satisfacer el apetito. Pruebe con un huevo duro, un pedazo de queso y una buena ensalada. Algunos bocados de pan sirven también para calmar el hambre.
Después de cada comida hay que permanecer sentado por lo menos un cuarto de hora para que aparezca la sensación de haber saciado el apetito. Una comida ingerida de prisa, no satisface.
Se debe comer a las horas en que se queman más calorías. La cronobiología enseña que la asimilación y desasimilación del organismo varía con las horas del día. Es mejor aligerar la comida mas que el desayuno, por que si come antes de entrar en actividad, gasta calorías. Esto no sucede si come antes de ir a dormir.
No se pese después de un día en que haya comido mucho. Al día siguiente puede compensar con una semi-dieta basada en caldo de legumbres con poca sal, aguas aromáticas o té ligero y productos lácteos descremados. El próximo día puede regresar a la alimentación habitual.
Recursos para engañar el apetito

Antes de cada comida ingiera un vaso de agua. Esto le dará la sensación de llenura.
Es mejor tomar medio vaso de jugo de naranja con agua mineral. Así proporciona mejor sensación de sociedad y contiene menos calorías.
Cuando vea televisión, en lugar de “picar” cosas que engordan, coma una ensalada de lechuga, repollo o alcachofa, hojita por hojita.
Un recurso agradable es preparar cubitos de hielo con agua de menta, vainilla, fresa… y saborearlos si siente deseos de comer.
Cuando se sienta con ganas incontrolables de comer alimentos que engordan, más vale tomar un trozo de queso con pan, que una galleta.
Antes de asistir a un cóctel, cena u otra reunión tentadora, lo mejor no es comer un huevo duro como aconsejan tantas dietas, si no un yogurt. Esto disminuye el apetito.
Las naranjas no deben exprimirse para hacer jugo. Lo mejor es comerlas en trozos. Resulta muy fácil beberse el de tres naranjas; en cambio, comérselas no.
Comience las comidas con un pedacito de proteínas (puede ser carne, queso, pollo) y una taza de claro de legumbres, pollo o carne de res desgrasada, que se puede preparar cada tres o dos días. Después de ingerirlo, se come mucho menos
Un buen recurso para disfrutar ricos sabores sin engordar es preparar sorbetes de naranja, mandarina o toronja y vestirlos en las gavetas de hielo. Cuando congelan se pueden sacar de uno en uno.
Se puede congelar también café en cubitos de hielo de la misma forma y triturarlo después para servirlo en una copa grande.
Se sugiere comenzar la comida con el queso para saturar el apetito.
Es bueno tener en la nevera pepinillos en vinagre. Cuando sienta hambre, corte algunas rodajitas y coma despacio, saboreándolos.
Si no puede aguantar los deseos de comerse un chocolate cómaselo, pero al terminar la comida o con el pan. Comerlo solo engorda el doble.
Beba dos o tres vasos de agua antes de cada comida. No tanto para llenar el estómago, sino por diluir en al sangre la sustancia que estimula el apetito.
En el refrigerador tenga solo alimentos que no engorden, como productos lácteos o quesos semidescremados, carne magra cocida, frutas o legumbres crudas, huevos, etc.
Prepare varios platos en porciones individuales para no comer tanto: huevos en distintas formas, o mousses de verduras, de mariscos, tomates rellenos…
En cuanto aperitivos, lo mejor es sustituir los clásicos que pueden engordar, por rábanos, bastoncitos de apio, de zanahoria o de coliflor.
Es excelente ingerir huevos pasados por agua en el desayuno, acompañados de una tajada de pan de varios granos, con pechuga de pollo o pavo, o también con queso gruyere. Así tendrá un buen aporte de proteínas.
Para un almuerzo de afán, prepare un perro caliente con una salchicha delgada y añada un toquecito de mostaza. Al pan debe retirársele la miga, dejar solo la corteza.
Hay que ingerir alimentos que contengan pocas calorías. Pan sin levadura, por ejemplo, tan fino como una hoja de papel de cigarros, sobre el que se puede poner una capa de mantequilla casi transparente o una porción mínima de mostaza.
Buena receta para un aperitivo: un jugo de tomate con algunas gotas de tabasco o salsa inglesa. Se parece al bloody mary y engorda mucho menos.
Mini-economías de calorías.

Para que la carne asada a la parrilla pueda cocinarse por mucho tiempo sin resecarse, úntele mostaza. Nada de aceite.
Para aligerar la tortilla, bata los huevos con un poco de agua (1/2 cucharada por huevo) y obviamente hacerla sin grasa.
No es conveniente humedecer las carnes asadas con su propia sustancia, que es grasa, sino con caldo o agua.
No envuelva las carnes y aves con tocineta, hágalo con salchichas.
En las sopas a base de legumbres sustituya las papas por calabacines, que no alteraran su agradable sabor.
Para calentar la comida sin que se pegue a la olla o a la sartén, ponga en el fondo un poco de agua o de vino, en lugar de cualquier tipo de grasa.
Para el desayuno es aconsejable elegir cereales con “volumen” como trigo inflado o corn flakes, mejor que los tipos muesli que son bastante mas pesados.
Para los sándwiches nunca usar pan blandito ni panes con todo el relleno.
Un truco valido para la tortilla es usar un huevo entero y tres claras, en lugar de dos huevos enteros.
Para acostumbrarse a tomar el café o el té sin azúcar se puede comer mientras se bebe, una manzana verde o un vaso de agua.
Cuando no endulce el café con azúcar, hágalo con granos de pimienta. Le acentúa el aroma.
Si no le es posible rechazar un whisky, lo mejor es mezclarlo con agua con gas o soda y varios cubos de hielo.
Haga dulces almibarados de manzana, sin azúcar. Esta fruta tiene la ventaja de que contiene 15 por ciento de azúcar. Resultan deliciosos añadiéndole un poco de canela.
Para las vinagretas de régimen, en que el aceite es sustituido por un producto lácteo, es preferible usar yogurt natural. Para darles más sabor, añada vinagre de sidra.
Si no puede prescindir del jugo de frutas al desayuno, tome el de toronja porque su acidez favorece la eliminación de las toxinas.
Al masticar chicles con azúcar se deben rechazar las primeras secreciones salivares en las que está contenida el azúcar. Si no lo hace así, está ingiriendo el equivalente a dos cubitos de azúcar.
Para aligerar los helados hay que añadirles un poco de gelatina, que es una súper proteína con pocas calorías.
Para cocinar a fuego lento la carne, es bueno colocar en el recipiente un par de pedazos de tocino con la parte grasa hacia abajo. Así, nunca se pega.
Tenga siempre en el refrigerador una salsa de tomate sin grasa, para usarla fría o caliente en varios platos. Puede hacerla con un kilo de tomates cortados en trocitos. Colóquelos en una cazuela con cebolla picada, un diente de ajo, cuatro hojas de laurel, una ramita de tomillo y medio terroncito de azúcar. Se añade una pizca de sal, pimienta y medio vaso de agua. Esto se cocina a fuego lento, durante 45 minutos, removiendo de vez en cuando. Antes de servirse se tritura.
Las ensaladas deben prepararse con aceite de oliva. Al ser más espeso y con un sabor más fuerte se utiliza menos cantidad.
Al hacer mayonesa, sustituya el aceite por dos yemas de huevo cocidas y duras, pasadas por la batidora y mezcladas con una rebanada de queso blanco, jugo de limón, albahaca y pimienta.
Si come pizza, encójala con algunos de estos ingredientes; legumbres, cebollas, pimentón, champiñones o pimientos.
Cuando se prepara carne asada no debe usarse una sartén antiadherente. En la común y corrientes, la superficie queda tostadita, muy sabrosa.
Los pasteles y los patés pueden hacerse sin grasa, utilizando migas de pan, leche, gelatina, clara de huevo y frutos secos para darles consistencia.
Un buen recurso para distraer el hambre y la sed es tener siempre en el refrigerador una patilla cortada en rebanadas. Es mejor que el agua porque llena más.
Una manera de sustituir la mantequilla derretida en los alimentos cocidos con agua o vapor, es poniéndoles vinagre de sidra o salsas frías (verde, rosada, de tomate, de hierbas), pimienta verde y queso blanco.
No es necesario privarse de las delicias que ofrecen los postres, si se aprende a endulzarlos con edulcorantes artificiales.
Se pueden sustituir los ingredientes grasos por otros que no engordan, como las pulpas de legumbres cocidas, aplastadas y batidas en caldo desgrasado.
Algunas personas que se someten a un régimen de adelgazamiento se quejan de que no han aprendido todavía a excluir el azúcar de sus alimentos. Lo ideal es sustituirla por azúcar de fruta. Como su poder para endulzar es más alto, es posible utilizar una tercera parte menos. También se puede emplear azúcar cristalizada.
El repollo picado y fermentado (chucrut) tiene la falsa reputación de que engorda. El repollo contiene
poquísimas calorías si se consume en estado natural.
Uno de los mejores trucos para un régimen de adelgazamiento es la clara de huevo batida. Contiene proteínas puras y es voluminosa. Puede añadirla sistemáticamente a las tortillas y bizcochos, e incluso a los helados de fruta o de café.
A veces se debe desconfiar de las frutas o legumbres crudas, que muchos creen poder comer siempre sin medida alguna. Esto es cierto si sabe escogerlas bien… y si cuenta con un colon fuerte. Las zanahorias, las remolachas y los nabos aportan un 13 por ciento de azúcar.

Trucos para perder peso con rápidez
Según un artículo publicado en webraydian.com, los siguientes diez trucos ayudan a perder peso con rapidez. Los primeros cinco hacen, que el metabolismo trabaje más rápido y por tanto, queme las grasas con mayor rapidez, mientras que los cinco últimos ayudan a perder peso con facilidad.
5 trucos sencillos de desintoxicación natural:

Tomar cerezas y fresas: estas frutas son ricas en ácido elágico, un nutriente que ayuda a eliminar los radicales libres y a combatir contaminantes como el alcohol y, como consecuencia, impulsa la función cerebral. Se pueden incluir también las frambuesas, como alternativa a las dos frutas anteriores.
Comer uvas: las uvas son ricas en flavonoles, que ayudan a las arterias a trabajar al máximo y hacen que la sangre fluya suavemente y con rapidez por el cuerpo.
Tomar frutas cítricas, como las bayas: estos alimentos son ricos en vitamina C y E, que ayudan a limpiar y desintoxicar el hígado, haciendo que funcione de forma más eficaz.
Tomar ciruelas y fibra: las ciruelas y la fibra limpian de forma natural el colon, estimulando el intestino, y ayudan a evacuar los residuos con rapidez.
Tomar albaricoques: una fruta especialmente útil para los fumadores, ya que es rica en beta-carotenos y vitamina C y ayuda a reparar el daño que el tabaco produce en los pulmones.
Tomar arándanos o su zumo: este fruto contiene proantocianidina, antioxidantes que ayudan a limpiar y evacuar los riñones.
5 trucos para perder peso con rapidez:

Beber al menos dos litros de agua helada al día calma los accesos de hambre. Además, el cuerpo quemará unas 100 calorías para calentar el agua a la temperatura corporal. Añadir limón al agua si, además, se desea limpiar el hígado. El agua ayuda también a metabolizar la grasa almacenada.
Beber 5 tazas al día de té verde: las investigaciones demuestran que esto puede quemar unas 80 calorías al día. También se cree que las catequinas presentes en el té verde impulsan el metabolismo y ayudan a quemar las grasas.
Tomar salsa Chilli y mostaza: estos alimentos incrementan la capacidad para quemar calorías entre un 5 y un 10% hasta dos horas después de su consumo.
Consumir productos lácteos bajos en grasa: esto ayuda a quemar grasas en la zona abdominal, debido al calcio que contienen, que libera la grasa de las células sebosas y reduce la cantidad de grasa absorbida.
Tomar alimentos ricos en fibra, como fresas, manzanas, arroz integral, garbanzos, etc. que además de ayudar al funcionamiento del intestino, producen sensación de saciedad.

60 Trucos para bajar de peso sin hacer dietas

Ya tomó la decisión de adelgazar. Ahora llegó el momento de eliminar algunos hábitos que pueden atentar contra su objetivo y de incorporar otros que le permitirán perder kilos con facilidad.

Engordar o adelgazar depende, en gran medida, de la actitud que tengamos frente a la comida. La forma de elegir los alimentos, el tiempo que le dedique a la alimentación, la capacidad de incorporar costumbres saludables y de beneficiar a nuestro cuerpo con actividad física pueden ser determinantes para despedirse definitivamente de los kilos de más. En esta nota encontrará las claves necesarias para llegar a figura deseada.

Hábitos con efecto a largo plazo

Siéntese siempre a la mesa, especialmente cuando se trata de alimentos más calóricos. Ya que ha decidido darse un gusto es importante dedicarle el tiempo y el espacio que merece. Si come rápido, al terminar, las ganas de ingerir algo rico seguirán intactas.

Lleve los platos servidos a la mesa. Con la fuente frente a usted será más difícil controlarse.

Destine un solo lugar para comer y evite dejar alimentos cerca de la cama o los sillones.

Las sobremesas prolongadas o las tertulias familiares pueden hacerse tranquilamente sin comidas tentadoras de por medio.

Para perder 5 kilos en un año sin hacer dieta sólo deberá quitar unas 100 calorías de la alimentación diaria. Para lograrlo reemplace la medialuna del desayuno por una tostada y para ahorrar el doble cambie una porción de tarta de jamón y queso por una de pascualina.

Muchas veces se retienen líquidos que aparentan ser kilos de más. Para eliminarlos evite los alimentos que suponen un esfuerzo para el hígado, como, por ejemplo, el café y el azúcar incluido en la pastelería y las golosinas. Por el contrario, aumente el consumo de frutas, verduras, agua y realice actividad física.

También puede recurrir a mezclas de hierbas destinadas a eliminar naturalmente la retención de líquidos, pero antes de adoptarlas consulte con su médico para descartar posibles causas orgánicas.

Anote todo lo que come. De esta manera logrará tomar conciencia de lo que se lleva a la boca y además podrá planificar comidas más calóricas, que consumirá esporádicamente.

Cada 15 días pese o mida lo que come. Así recordará con exactitud las medidas adecuadas y evitará que con el paso de los días una porción se convierta en media.

Nunca deje de desayunar. Es una buena manera de quemar calorías desde las primeras horas de su día.

Muévase más. La mejor forma de bajar de peso es incrementar el gasto calórico y para eso basta con salir a caminar todo los días, subir y bajar escaleras o hacer las tareas de la casa con mayor movimiento. Otra opción es adoptar un perro: es más barato que contratar a un entrenador personal y la obligará a sacarlo a pasear varias veces al día.

Jugar con sus hijos también puede ser una excelente forma de quemar calorías. Retome los patines, la bicicleta y el baile.

Evite usar el coche para ir a cualquier lado, como, por ejemplo, a hacer las compras de todos los días. Vaya caminado y si viaja en colectivo bájese dos paradas antes.Todos comen,
yo también
No hace falta aislarse ni obligar a toda la familia a hacer dieta junto a usted. Con algunos trucos podrá disfrutar de comidas deliciosas con menos calorías.

Si prepara pastel de papas para toda la familia, hágalo sin aceite y reserve un sector de la fuente para cubrirlo con puré de calabazas en lugar de papas.

Prepare distintas guarniciones para acompañar un plato principal. Por ejemplo, si hizo un pollo al horno acompáñelo con trocitos de zapallo, ajíes, cebollas y papas para el resto de la familia.

Cuando decida disfrutar de un plato de pastas, recuerde que puede disminuir su contenido calórico si las acompaña con una salsa hecha sin grasas y algunas verduras salteadas con rocío vegetal y gotas de caldo. Eso sí, evite servirlas con queso rallado.

Al preparar pizza no se exceda con el queso y utilice para las cubiertas rodajas frescas de tomate, cebollas desflemadas, morrones asados y poca cantidad de Mozzarella descremada rallada. Si piensa utilizar algún fiambre prefiera el jamón desgrasado.
Si va a tomar helado fuera de su casa prefiera aquellos elaborados en base de agua y frutas en lugar de los de crema, que tienen el doble de calorías.

Adiós a los ataques de hambre

Tome mucho líquido en el día. Al menos dos litros. Esto no sólo le servirá para hidratarse,sino que también le ayudará a bajar de peso, ya que muchas veces se confunden la sensación de hambre y de sed. Además ocupa un lugar en el estómago que podría ser ocupado, si no, por alimentos con más calorías.

Mientras cocina tenga a mano alguna taza de sopa caliente de verduras, pickles, trocitos de apio, bastoncitos de zanahoria, tomate con albahaca o daditos de manzana verde. Así dejará de lado la costumbre de probar lo que cocina.

La fibra brinda sensación de saciedad. Por eso, incluya vegetales o pan integral en sus almuerzos o desayunos.

Para evitar la tentación mientras prepara la merienda de los chicos, en lugar de cocinar tortas o budines, cómprelos hechos y así sólo tendrá que cortarlos o servirlos.

Hablar de lo que no puede comer sólo le dará más hambre. Que la comida no sea su único tema de conversación.

Al llegar a casa después de un día de trabajo ponga el agua para tomar un caldo caliente y dése una ducha. Cuando salga se olvidará de la idea de abalanzarse sobre la heladera a comer cualquier cosa sin pensar.

Coma algo antes de salir de compras, ya que es muy difícil elegir bien y no tentarse con dulces o snacks.

Un plato de sopa liviana o una ensalada de hojas antes de la comida le ayudarán a reducir el apetito y la cantidad de alimentos que comerá luego.

No se prometa no tocar nunca más un alfajor o una torta. Propóngase un límite razonable de una o dos veces por semana para incluir alguna pequeña porción de estos alimentos.
n Para los momentos en que necesita desesperadamente comer algo dulce tenga siempre en la heladera gelatina dietética para poder comerla sola o mezclada con frutas picadas, yogur del mismo sabor o crema light.

Que un alimento sea considerado bajo en grasas no quiere decir que pueda comerse sin límites. Si come un súper plato de puré de zapallo no bajará de peso. En cambio, con una pequeña porción de puré de papas, se dará el gusto y estará adelgazando.Compras
inteligentes

Haga una lista con todo lo que necesita comprar. Así caminará lo menos posible entre las góndolas. Deténgase, en cambio, ante las verduras y frutas frescas para poder apreciar las de estación y las más novedosas servirán para variar su alimentación.

Lea siempre las etiquetas de los envases. De esta forma podrá elegir los alimentos más livianos, como, por ejemplo, mayonesas bajas en grasas, salchichas light, galletitas dietéticas y quesos hipocalóricos.

Prefiera los cortes de carne que sean más magros: nalga, bola de lomo, peceto, lomo y cuadril. Con ellos podrá preparar todo tipo de recetas, incluso asado o brochettes con carne y verdura.

Si compra comidas preparadas y le cuesta controlarse, lleve pequeñas cantidades siempre menores a un kilo.

Comiendo fuera de casa

Si tiene que estar muchas horas sin comer nada, consuma una buena cantidad de líquidos, yogur descremado y licuados. Tendrá menos hambre y no estará pensando en lo que va a comer luego.

Cuando sienta ganas de comer algo que engorda, comparta la porción y acompáñela con ensaladas, panaché de verduras o palmitos con limón. De postre elija entre una copa de frutillas con poca crema, una manzana asada con Marsala o una macedonia de frutas.

Prefiera los sandwiches de pan árabe con bastante verdura como tomates, lechuga, pepinos frescos o en vinagre o rúcula. En lugar de embutidos grasos elija fiambre de pavo magro, lomito ahumado, jamón desgrasado o bien carnes frías, como pollo, pavita, peceto o pastrón.

En los kioscos puede comprar yogures descremados, ensaladas de fruta o barritas de cereales bajas en grasa. También puede comer alguna salchicha sin el pan o bien pedir en una confitería un licuado de fruta y agua o leche sin azúcar.

Si se lleva la comida de casa envuelva rollitos de jamón o bastoncitos de queso. En un recipiente, tenga trocitos de manzana rociados de jugo de limón que le servirán para sacarse el hambre a media mañana o a media tarde.

Métodos de cocción más sanos

Cambie el aceite por spray vegetal y utilice recipientes antiadherentes para minimizar el consumo de grasas.

En los platos al horno añada una taza de caldo mezclado con la misma cantidad de vino tinto o blanco. Evitará el uso de aceite y el resultado final será más rico y liviano.

La cocción a la sal es otro de los métodos que puede emplear para evitar las grasas en las preparaciones al horno.

Envuelva los alimentos en papel manteca o aluminio. Tendrán mucho más sabor.

Otra opción son las marinadas: deje la carne durante un día en una mezcla de vinagre y hierbas aromáticas o vino con especias. Guárdela en un recipiente con tapa dentro de la heladera.

Reemplace cada huevo por dos claras. Reducirá la cantidad de grasas sin alterar el resultado final.

Retire la piel del pollo antes de comenzar la cocción y para evitar que la carne se seque cúbrala con rodajas de manzana o con fetas de jamón magro.

Una forma de desgrasar los alimentos es preparar algunos de ellos con un día de anticipación. Así la grasa se solidifica y se puede retirar con facilidad antes de calentar.

Para dar buen sabor a los alimentos sin necesidad de exagerar el uso de aceites, cremas o mantecas agregue hierbas aromáticas y especias. Así tendrá distintos sabores en un mismo plato.

Al elegir las verduras para una ensalada recuerde que las de hoja, el tomate, las coles y los zapallitos rallados tienen la mitad de las calorías que la zanahoria, remolacha, palmitos y calabaza. Por lo tanto puede comer el doble de las primeras sin temor a engordar.

Ocasiones especiales y fiestas

Si recibe gente a cenar coloque una bandeja con flores y frutas en el centro de la mesa. De esta manera podrá distraer su atención de otras comidas que servirá.

Consuma poco alcohol y prefiera la sidra, el champagne seco o los vinos y cervezas livianas. Recuerde que cuanto más dulce o de más graduación alcohólica sean las bebidas, más calorías tendrán.

Cuando sirva una picada agregue tomatitos cherry, champiñones con ajo y perejil, palmitos, pickles, bastoncitos de apio y zanahorias crudas, cubitos de carnes frías, de paleta desgrasada y de quesos magros. Podrá así evitar los palitos, papas fritas y otros ingredientes supercalóricos.

No ayune antes de ir a una fiesta ni se programe un ayuno posterior dándose tácitamente el permiso para comerse todo durante la reunión. Tenga un almuerzo y una merienda liviana antes de la ocasión.

Una vez en la fiesta, evite las primeras bandejas, ya que es imposible conseguir algo que sea liviano y, además, una vez que comenzó a comer pan es imposible poder contenerse con el resto de los alimentos. Elija en cambio quesos y fiambres magros y ensaladas si las hubiera. Retire las salsas y controle las guarniciones del plato principal. Coma moderadamente para darse un gusto y poder elegir alguna pequeña porción de postre.
n Si se excedió en las comidas descarte el ayuno. Las frutas, el yogur y mucho líquido le servirán para limpiarse por dentro.


Reemplazos que achican calorías

Comience con un reemplazo paulatino en sus recetas habituales y podrá reducir cientos de calorías. Los resultados se verán enseguida.

Reemplace el aceite como condimento de ensaladas por una mezcla de yogur natural descremado, mostaza, sal, pimienta y una pizca de mayonesa dietética. Así ahorra la cantidad de calorías equivalente a un alfajor o a un bocadito de dulce de leche.

Eligiendo un producto de menos calorías usted puede darse el lujo de suplantar esa diferencia en calorías con algún alimento que usted extrañe. Cada 100 gramos de mayonesa dietética usted se ahorra el equivalente a una porción de tallarines con salsa y queso rallado.

En los postres, cambie la crema Chantilly por quesos blancos bajos en grasas batidos con azúcar o edulcorante y esencia de vainilla.

La salsa blanca se puede preparar con leche descremada mezclada con poca fécula, sal, pimienta y nuez moscada. Queda con la misma consistencia y tan rica como la tradicional.

Prepare copas heladas con cremas bajas calorías y espolvoréelas con copos de maíz inflado sin azúcar. Como salsa mezcle yogur descremado con gotas de su licor preferido y cacao dietético.

“Estire” los alimentos. No es lo mismo comer un trozo de queso de 50 a 60 g que al rallarlo parece insignificante que gratinarlo sobre las verduras. Lo mismo ocurre con 200 g de carne vacuna, que puede ser un bifecito o transformarse en un abundante plato si se combina con vegetales en una cazuela.

Lleve los platos servidos a la mesa. Con la fuente frente a usted será más difícil
controlarse.

Si va a tomar un helado con su familia, prefiera aquellos elaborados en base de agua y frutas en lugar de los de crema que tienen el doble de calorías.

La fibra brinda sensación de saciedad. Por eso, incluya vegetales o pan integral en sus almuerzos o desayunos.

Coma algo antes de salir de compras, ya que es muy difícil elegir bien y no tentarse con dulces o snacks.

Fuente: Weight loss files

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1 comentario - Perder peso para siempre: Manual hyper completo

@alumis_20
muy buenos consejos gracias..!!!