Una de las cosas más íntimas y personales que yo puedo hacer para alguien, es sentarme a imaginar, inspirarme en esa persona y echar a volar la imaginación en relación a ella, porque son cosas escritas que salen de mí.
Al llegar de la universidad empecé a subir las escaleras rumbo a mi hogar, por más cansancio que tuviese sabía que allí me esperaba una cama suave y cálida, apure el paso abrí la puerta rápidamente, cerré y me dirigí a ella, quite las ropas de mi cuerpo, me recosté y mi cabeza toco la almohada… fue cuando sentí que empecé a soñar…
sin razón alguna aparecí en cualquier lugar y en este era una noche habitual, esta tenía poca luz de luna, una luna a la mitad como si escondiese algo que no quisiera que viese, mire a mi alrededor y me encontré en un puerto desconocido y solitario, mis ojos se centraron en un hermoso velero rojo atado del muelle, este se resaltaba de los demás por su forma esbelta, camine hasta él y sin nadie a mi lado, sin permiso y motivo alguno lo aborde… decidí ser el piloto de este porque me sentí cómodo en el mismo, con lo poco que sabía de navíos, aliste las velas y espere a que el viento hiciera su papel como motor fuera de borda, me senté a esperar a que una ráfaga me impulsase mar adentro… impaciente estuve por el viento… y en ese instante, tan de repente quede estupefacto… abordo una mujer de cabello dorado brillante, de una piel blanco marfil, de labios rojo fuego y de unos ojos azul océano, solo pude mirar por que nada pude decir, sentí como un escalofrió me hacia tiritar cada parte del cuerpo.. uhh! q sensación mas rara… y me pregunte? Esperaba por mí, o yo esperaba por ella… sin que otra cosa pasara en ese momento tome el timón, le di un giro, desate cabos en el muelle y una brisa le dio rumbo al viaje, gire mi cabeza y mire a los ojos a esa extraña mujer que con su mirada me hacia sentir algo.. Ella asintió con la cabeza donde me confirmo que quería que fuese el capitán de una trayectoria mágicamente sin rumbo.
Rápidamente el velero se alejo de la costa, y la brisa hacia que las olas del mar rompiesen contra el bote y salpicaran nuestros cuerpos, era una agua cálida que bajaba por mi rostro, no sabía q decirle a esta mujer, recuerdo que tenía un atuendo blanco tanto como las estrellas brillantes de esa noche intrigante y una bufanda de colores q abrigaba su cuello… cada hora que pasaba junto a ella sentía q ella me hablaba con los ojos, había cierta conexión y entendimiento a cada cruce de miradas, mis retinas se congelaban por ese brillante azul de su iris, y se concentraban en su lenguaje corporal… quería conocerla, saber que pensaba, sentía y quería, sentir sus manos en mis manos, abrazarla fuertemente, quería q se recostara en mi pecho y me tomara por la cintura mientras murmuraba sus emociones, quería acariciar su tierno rostro, quería susurrarle palabras profundas al oído, quería colocar ese cabello detrás de sus orejas, y poner mi mano es su mentón, quería q mis manos se deslizara por su espalda y tomaran rumbo por su columna, quería q mis labios bajasen por su cuello y morder sus hombros… todo esto porque quería que cuando cerrara sus ojos no olvidara los míos…
La temperatura empezó a descender por lo que nos obligo a bajar a la recamara del bote, este por estar hecho en madera abrigaba el calor, pensé: en todo bote hay una lámpara y rápidamente descubrí la escotilla en el techo para que ingresara la luz de la noche, vi una lámpara de gasolina en una esquina de la recamara, la tome y la bombee, le di chispa y se prendió su mecha dando iluminación al cuarto, había algunas cosas en este, volví a mirar a esta mujer y como si estuviese leyendo mi mente inicio lo mismo que yo, examinamos el lugar, había una cama con un edredón en forma de cebra, un baúl vacio esperando guardar cosas de valor, 1 portarretratos añorando una fotografía y algo q me llamo la atención fue un escritorio con una vela, me acerque a él donde habían un pluma cargada de tinta y hojas en blanco esperando ser escritas, sobre este encontré una llave muy curiosa, la cual pertenecía a la cerradura del cajón ubicado en el escritorio, intente abrir el cajón pero este estaba asegurado, me causo mucha intriga saber que había dentro de este, tome la llave y la lleve a la cerradura, pero esta se me resbalo de la mano cayendo hacia el suelo, algo que me tomo por sorpresa fue que no sonó por lo cual no pude ubicar con exactitud hacia qué lugar habría rebotado, alumbre con la lámpara pero no di con su paradero… ahh! carajo la buscare cuando salga el sol, me gire y la vi a ella en la cama arropada por ese edredón, no quise molestarla pero eso tome la silla del escritorio y cerré los ojos esperando la mañana siguiente… continuara
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