Destino - El corto animado de Dalí y Disney


Queriéndola yo
me la supiste robar,
destino tan cruel,
daga mortal.


Basándose en una canción de Armando Domínguez, Salvador Dalí y Walt Disney comenzaron en 1945, luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, un cortometraje que nunca se terminó. Llevaban ocho meses trabajando y Dalí, junto a John Hench (artista del estudio de Disney) habían avanzado mucho en los bocetos, pero finalmente, por causa de las altas pretensiones monetarias de Dalí y el mal estado económico de la Disney luego de la SGM, el proyecto fue abortado y quedó en el olvido, a pesar de que Hench produjera 17 minutos de animación para reactivar el interés de la compañía, pero finalmente se decidió que no era rentable económicamente.

Pero fue en 1999 que el sobrino de Walt Disney, Roy E. Disney, se encontró con los bocetos mientras trabajaba en el largometraje Fantasía 2000 y decidió devolverle la vida. Es así que el pequeño estudio parisiense de Studios Disney se encargó de desentrañar el storyboard y terminar el cortometraje, con el animador Dominique Monfréy estrenándose como director.

surrealismo
Boceto original del cortometraje.


El resultado fue una animación de aproximadamente 7 minutos, mayoritariamente animada de manera tradicional pero con algunas animaciones por computador integradas. Se añadieron también los 17 segundos de animación hechos por Hench, el cual es el segmento donde interactúan las dos tortugas.

destino
Fotograma de la secuencia donde fue insertada
la animación original hecha por Hench en 1946.


El cortometraje fue estrenado el 2 de junio del 2003 y narra la historia del desafortunado amor que siente Chronos (Dios del Tiempo en la mitología griega) hacia una mujer mortal. La historia continúa con la mujer danzando en un paisaje surrealista inspirado en las pinturas de Dalí.

Walt Disney
Salvador Dalí, Walt Disney, Gala y Lilian Disney en la casa del pintor en Port Lligat.






La letra de la música en la cual se basó el cortometraje:
Destino
Autor:Armando Domínguez

Leyeron en la palma de mi mano
la línea de mis bienes y mis males,
y nunca me dijeron
mi destino de amor.

¡Ay! vida,
¡ay! que negro destino,
qué difícil camino
y lo tengo que andar.

Destino,
si ella supo, olvidarme,
haz que vuelva a adorarme
no la puedo olvidar.

Queriéndola yo
me la supiste robar,
destino tan cruel,
daga mortal.

Destino,
haz que vuelva a mi lado,
ya que a mi lado,
ya que tanto he llorado
por ese ingrato amor
.




Fue gracias a este video que llegué a este corto,
la canción es "La Metamorfosis de Narciso", del músico Juan Agustín López.


Salvador Dalí