Lo que fue es y sera

Esa noche no quería saber de nada ni de nadie, aun no creí que mi novio había terminado nuestra relación. Después de haber pasado llorando toda la tarde, ya era momento de dormir. Cuando disponía para hacerlo sonó mi celular, no quise verlo, ya que no quería saber de nada, así que decidí dormir. Me desperté con el sonar de la alarma ya alas 7am, tenía clases y además un parcial; hasta eso se me había olvidado, pero como en esa materia ya la llevaba pasada y no tenia problemas pues no me preocupe. Creo que el rompimiento con mi novio había afectado todo en mi vida, y claro, como no hacerlo si eran 4 años de noviazgo. Aun tenía el mensaje sin leer, pero como tenia que llegar a la universidad no le preste mucha atención y me fui. Llegue a la universidad presente mi parcial y como no tenia mas nada que hacer Salí del salón y me dirigí al cafetín. En ese momento leí el mensaje y para mi sorpresa era de Alfonso el que era mi novio, me sentí muy incomoda pero al leerlo decía: Hola Elena, quisiera verte y así poder hablar de muchas cosas que no he podido explicar. Por un momento pensé: Si lo veo seria lo mejor, y así podría haber una posible reconciliación. Pero tenia otra voz en mi cerebro que me decía: No Elena, dile que no. No tenia bien claro lo que debía hacer, así que le respondí secamente: Ok. Esta bien, sabes donde verme. En ese momento llego una compañera de clases. — ¿Elena, como estas? — ¿Bien, y tu? —Bien, y cuéntame ¿Que vas hacer ahorita? — Pues, irme a mi casa. —No, mejor ven conmigo, iré a una fiesta, y ya sabes que hoy es viernes. —Hummm, la verdad que no tengo ánimos de salir. —Pero Elena, no seas tonta, anda la pasaremos súper bien. —No, lo mejor es que no. —Bueno, está bien, no seguiré insistiendo. —No me he sentido nada bien, mi novio termino conmigo hace una semana y aun no lo supero. Hubo un silencio por 10 segundos. —Aun no puedo creer como una relación de 4 años pudo romperse. —No sabes como me duele lo que esta sucediendo, El para mi significaba TODO, no se como le hare para recuperar 4años de mi vida. —Tranquila Elena, yo se que todo se solucionara, seguramente él se dará cuenta que no puede estar sin ti. —No lo se maría, no lo se. En aquel momento decidí irme a mi departamento, no tenía nada que hacer y no tenia ánimos. Llegue a mi casa, al entrar la vi tan sola, y todos los recuerdos vinieron a mi mente, todas las veces que compartimos en ella, las veces que solía quedarse a dormir, en aquel momento cada rincón de mi casa tenia su olor. Parecía que aun su presencia estaba junto a mí, pero solo eran espejismos. Encendí el ordenador y coloque música mientras me echaba un baño, al terminar me dispuse a prepararme un sándwich. Mientras me comía el sándwich veía tele y en ese momento sonó el timbre. Me quede en silencio por varios segundos, no sabia quien era ya que no esperaba la visita de nadie, pero imagine que seguro seria mi hermana o alguna amiga; sin pensarlo mucho decidí abrir la puerta, al abrirla me sorprendí al encontrar a mi ex novio en ella. —Hola, ¿Como estas? Lo mire un poco desubicada. —Estoy bien. — ¿Puedo pasar? —Claro, pasa. Mi tono de voz y mi aptitud fue un poco desentonad e inmadura por decirlo de esa forma, pero no podía actuar de otra manera, había sido el quien decidió terminar la relación y que ahora después de 1 semana se aparecía en mi casa. —Elena. Yo tenía que venir a explicarte muchas cosas que no he podido. — ¡A si! Hummm que bueno. ¿Y que quieres explicar? ¿Qué ya no me quieres como antes? ¿Qué se te acabo el amor?, ¿El maldito amor? ¿Qué tienes a alguien más? Dime Alfonso, maldita sea, DIME. —Elena cálmate. Mi tono comenzaba aumentar cada vez más, y cuando me dijo que me calmara, pude recordar nuestras antiguas discusiones, y cada vez que me decía: Cálmate, Woao, era el santo remedio. Hubo 10 segundos de silencio entre los dos. — ¿Come quieres que me calme Alfonso? (Mi voz ya era pacifica en aquel momento) —Elena, se muy bien que estas alterada, y tienes toda la razón. Yo no he sabido controlar mis emociones en estos últimos dos meses, sabes muy bien que nuestra relación ya estaba convirtiéndose en una monotonía en que tus estudios, mi trabajo y nuestro tiempo comenzaron hacer un holló grande en nuestra relación. — ¿Y tu crees que yo no estoy consiente de ello? Pero tampoco es razón para terminar, porque sabes muy bien que hemos sabido sobrellevar cosas más difíciles. — Lo se, y por eso vine. — No se ni que pensar. — Yo te amo Elena, y te amo demasiado lo sabes. Mi mirada fue un tanto sarcástica. — ¿Me amas? ¿Y demasiado? Si así fuera, no me hubieses dicho lo que me dijiste hace una semana, por favor Alfonso, no me hagas reír. —Elena, entiende que estaba estresado, mi trabajo no es fácil, y tú lo sabes. — ¿Y es que tu crees que mi vida es muy sencilla acaso? Tu siempre llevando la defensiva y asiéndote la victima en todo, pero ya Alfonso se acabo. — Elena, tu sabes muy bien que el día que te dije que terminábamos yo no estaba de muy buen humor, yo te he tolerado tus arranques de histeria por mucho tiempo, pero debes entender que todo tiene un limite, y tu me llamaste para reclamarme sabiendo perfectamente que no nos podíamos ver. — ¿Ahora resulta que yo soy la culpable? ¡Que belleza! Alfonso, ¿Tu sabes cuantas veces me he quedado sin tu compañía por mas de 1 mes? — Entiende que yo he tenido que trabajar, y mi trabajo es exactamente de viajar por todo el país y fuera también, ¿O es que acaso quieres tener un flojo como novio? —No Alfonso, yo no quiero un flojo, pero tampoco quiero un esclavo en su trabajo. — ¿Te parece que soy un esclavo? — ¿Mira sabes algo? Lo mejor es que te vayas y vengas otro día, o quizás nunca. — Pero Elena, siquiera me has escuchado. — Tampoco me interesa hacerlo fíjate, así que Adiós. Esa tarde al cerrar la puerta no solo me sentí mal, si no con ganas de desesperantes de llorar. Agarre lo primero que encontré y lo lance, y con eso los cuadros, y los adornos de vidrio alrededor, me sentía horrible y llore mas que nunca. Como era posible que mi novio el amor de mi vida, a el que había entregado y dedicado todo mi tiempo, ahora simplemente era mi ex. Esa tarde y parte de la noche pase tomando, bebí un par de sedantes para dormir, creo que eso fue una explosión para mí. Desperté a las 3 pm y al despertar encontré todo el apartamento tirado y horrible, ni recordaba lo que había echo. Al ver mi apartamento tan feo lo primero que se me ocurrió fue llamar a mi hermana, pasó media hora y llego al apartamento. — Elena. (Con cara de asombro) Me imagino tu bebida ayer. — Deja de hablar y ayúdame. — Bien además te preparare una sopa para que se te quite esa borrachera. — No estaría mal. Esa tarde mi hermana limpio todo el apartamento y me preparo una sopa para que se me pasara el malestar. Mi hermana además paso toda la semana conmigo, fuimos de compras y al cine, ya me encontraba de vacaciones y necesitaba despejar mi mente un bastante rato. — Esta semana ha pasado rápida. — Yo la veo igual que todas. —Ay Elena por favor, anímate un poquito. Una cara de triste, esa era la mía en aquel momento. —No quiero animarme, lo que quiero es arrancar mi corazón, eso quiero. —Elena, porque no mejor vamos esta noche a un café o una discoteca, hace mucho que no salimos juntas a divertirnos un poco. — Eliana, ¿Tu de verdad crees que yo quiero salir a beber y bailar en un café o una disco? No, para eso lo hago en mi casa. —Pero Elena, no seas aburrida, apenas tienes 21 años. —Esta bien, iremos a la taguara que tu quieras, pero si veo que no me gusta, me regreso. — Ya veraz que si te va a gustar, además nos conseguimos parejita y bueno. — ¿Y bueno que? —Ay no, ya Elena, pareces una vieja. —No soy ninguna vieja, pero eso de andar besándome con cualquiera que no conozco OLVIDALO. —¡Ay! pero tampoco me grites. Esa noche efectivamente llegamos a un café. Fuimos vestidas para la ocasión. — ¿Qué tal te parece? —Si, esta bonito. —Elena ya deja el sarcasmo por favor. — ¿Ya viste aquellos niños lindos que están allá? —Si, son lindos. —Elena. Mira quien esta allá. — ¿Quién? —Juan, el palo de agua del liceo— ¿Cual Juan chica? —Juan Medina. ¿Recuerdas? — ¡Ah! Tú dices el estúpido que dijo que me había dado un beso y era mentira. —Ese mismo, y parece que los años lo han cambiado porque esta bien lindo. —Eliana por favor. —Le llamare para que venga. —Eliana por favor NO. —Cálmate. Ese momento fue un tanto incomodo, pero no le preste mucha atención. —Hola Juan, no me recuerdas. — Huummmp, pues no. —Soy Eliana la hermana de Elena. — ¿Elena? No me suena. —Estudiamos en el mismo colegio. — ¿En el Santo tomas? —Si, ay mismo. —Claro, ahora recuerdo, ¿Y tu hermana? —Ahí esta. —Hola Elena, tanto tiempo. —Si vale, tanto tiempo. Mi tono sarcástico no dejo de escucharse por toda la noche, la pasamos bien, y luego llegue a mi casa un tanto ebria. Esas escenas repitieron varias semanas, aun no conseguía olvidarme de mi gran amor, Alfonso, y lo peor es que ni una llamada, ni un mensaje en la red, NADA. Recibí un mensaje de mi hermana preguntándome: ¿Que harás hoy? Unas amigas quieren ir a la finca de San Bernardo, anímate. No tenia nada que hacer aquella tarde, y justamente esa finca me recordaba a Alfonso, así que no sabia si ir o no, pero como era sábado y la tarde estaba bien para ir de piscina, me decidí a ir. — Elena que bueno que viniste, te estábamos esperando. —Bueno, no sabia si venir pero aquí estoy. — Ven para presentarte a migas. Mientras me presentaba a sus amigas no sabia si sonreír o que, ya comenzaba a sentirme un tanto de mal humor. —Ahorita llegan unos chicos que están guapísimos Elena, ya veraz. —Eliana tu no entiendes que no me interesa saber de chicos lindos o lo que sea. — ¡Ay Dios! Me vas a decir que cuando eras novia de Alfonso nunca viste a otro chico y tal. — ¿Que estas insinuando? Que le fui infiel y por eso me termino, NO NIÑA jamás, y mira sabes que, mejor me voy. — Espérate Elena yo no quise decir eso, discúlpame. —Es que se nota la diferencia entre tú y yo pero demasiado. —Si es cierto, tu y yo nunca hemos sido iguales, pero solo quiero ayudarte a superar a Alfonso. —Yo nunca en la vida lo voy a superar, es que no entiendes que ese hombre es el amor de mi vida. Mi voz parecía aumentar cada vez más y con ello las lagrimas. —Elena cálmate, si ese es tu verdadero amor, te aseguro que va a volver. —Es que si vuelve no se que decisión tomar, ya sabes como lo trate la ultima vez que nos vimos. —Bueno, tranquila y disfrutemos de la tarde. Parece que esa tarde pasó más lenta imposible, y con lo divertida que la estaba pasando, pero claro lo de divertida solo era sarcasmo. Ya eran las 6 pm cuando ya los amigos de mi hermana comenzaban a irse. Pero en ese momento parece llegar alguien, y escuche a mi hermana llamarme. — ¡ELENA, ven! — ¡Ya voy! No supe que reacción tomar, si regresarme a mi habitación o simplemente quedarme ahí viendo a Alfonso, pude ver como mi hermana me sonreía y como Alfonso estaba un tanto nervioso, y mi hermana nos dejo a solas para que pudiéramos hablar, al parecer ya todo estaba planeado, o mejor dicho ambos habían planeado todo. — ¡Hola Elena! —Hola. — ¿Como has estado? —Pues bien. ¿Y tú? —Bien, un poco cansado con el trabajo, pero bien. —Me imagino, ¿Y eso que viniste? —Bueno, porque resulta que el amor de mí existir se encuentra aquí y por idiota lo estoy perdiendo. Hubo cierto de silencio por unos cuantos segundos. —No se que decirte. —No digas nada, perdóname porque se que no debí haber terminado nuestra relación, me imagino que me deje llevar por los impulsos de la rabia en aquel momento. —No te preocupes Alfonso, más bien soy yo la que debe pedirte perdón por haber dicho tantas cosas de las cuales me arrepiento, tú eres el gran amor de mi vida y no voy a cansar de decir jamás que te amo, y que contigo he aprendido tanto. Alfonso me callo con un beso el que dio paso a la reconciliación.
—Elena, tu fuiste eres y serás mi vida entera. —Lo que fue; es y será, no dejara de ser nunca, te amo Alfonso. Al parecer aquella noche fue larga, mi hermana hizo el papel de Cupido mas increíble, a ella le agradezco hoy por haber echo todo. Hoy ha pasado un año, no ha sido una relación perfecta ni lo será, pero al estar con el amor de mi vida, eso lo cubre todo. Ya pronto será mi acto de grado, estoy feliz, con mi familia, mi novio y futuramente toda una licenciada en administración. Y ahora se que no debo ser egoísta con el tiempo de las personas, mi novio también aprendió a controlar mas sus impulsos.

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