José Maria Guido es un abogado es el presidente de la cámara del senado, en la época en donde se produce el golpe contra Frondizi, cuando los militares hacen el golpe, asume este civil. Debido a que el vicepresidente renuncia y no había ningún presidente.

Comienzo del gobierno de Onganía a partir del golpe de estado en 1963, tras destituir al doctor Illia como presidente, este gobierno militar se va a extender entre el 1966 y el 1973, con la característica de que Onganía, le va a abarcar un poco la impronta a este gobierno. Su gobierno se va a autodenominar como la “Revolución Argentina” y consistió más que nada en un estado autoritario y burocrático. Con autoritario hacemos referencia a que se va a abusar de la autoridad y con burocrático hacemos referencia a la parte administrativa de un organismo institucional, el problema es cuando se le da mas importante a la parte administrativa que al propósito principal del organismo de la institución, por ejemplo: Corroborar que en una escuela los alumnos paguen la cuota antes de ver si es buena la educación que se ejerce.

Durante su gobierno, se realizaron múltiples obras públicas que generaron trabajo, mediante un plan de estabilización y desarrollo, a diferencia de Frondizi que su plan fue solo de estabilización y no de desarrollo, por eso las cosas se le fueron de las manos.

Con estabilizar nos referimos a que como la moneda de nuestro país es inherente a su producción, siempre va a valer menos la moneda de un país que exporta materia prima antes que un país que exporta material industrializado, por esto, lo que puede hacer el estado es regular el valor de la moneda extranjera con el de la moneda nacional, mediante los planes de convertibilidad, donde el estado interviene y logra que el valor de la moneda no decaiga demasiado con respecto a la moneda extranjera, y lo equilibra mediante prestamos, o simplemente con plata para las reservas, con el propósito de respaldar el valor de la moneda, se recauda plata mediante las retenciones o diferentes impuestos o con los prestamos.

Por esto el problema de argentina es estructural, debido a que argentina es un país condenado a la producción de materia prima, por ende, su moneda siempre va a valer menos que la moneda internacional. Durante todos los gobiernos se implementaron planes de convertibilidad. Estabilizando la economía, recaudando plata mediante impuestos, pidiendo un préstamo, o simplemente reduciendo los gastos públicos.

Durante el gobierno de Frondizi, lo que va a pasar es que empieza ya en la argentina, lo que va a ser la deuda externa con el fondo monetario internacional, al final de los años cincuenta, aunque no es tanta la deuda en un principio, lo que inflo esta deuda fue el hecho de que se pateaba entre gobierno y gobierno, haciéndose cada vez mas grande, debido a que nadie iba a pagarla. (Una genuina solución, seria industrializar la argentina, para competir en la economía global de una forma más decente y a la par de las grandes multinacionales extranjeras).

Otro gran problema estructural de la argentina, que nace en la época de Frondizi es que al pedir plata al exterior, hay una mayor libertad de capitales extranjeros, por ende, se empiezan a integrar mas profundamente las empresas multinacionales, a las cuales uno después, no puede detener debido a que tampoco le pueden cobrar impuestos, ya que si uno lo hace, la empresa se va del país a otro lugar mas rentable, dejando a miles de desempleados. Además, las empresas que se quedan, no traen riqueza al país ya que toda su ganancia va a parar a la caza matriz.


Onganía, va a congelar el valor de la moneda, reduciendo algunos gastos del estado, además revocó las medidas de nacionalización y control de capitales del gobierno de Illia, y contuvo la inflación congelando los salarios y devaluando un 40% la moneda nacional. Se alejó, sin embargo, de la ortodoxia liberal afrontando obras públicas, con lo que mantuvo el ritmo de la actividad industrial. La participación de los salarios en la renta nacional estuvo cercana al 43% durante el período 1967-1969. Las exportaciones se mantuvieron altas, pero el sector agrario fue perjudicado por la devaluación y por el aumento de los porcentajes de retención a las exportaciones, así como por la supresión de las medidas de protección. En lo laboral se sancionó una ley de arbitraje obligatorio, que condicionó la posibilidad de hacer huelga. Durante su gobierno desarrollo la teoría de la necesidad de atender primero el 'tiempo económico' sobre el 'tiempo social' y el 'tiempo político'. Onganía intentó mantener la participación de los distintos sectores del país en su gobierno mediante la formación de comités consultivos en áreas específicas de la política agraria, industrial y económica. Esta medida recibió fuertes críticas de los sectores más conservadores del ejército; finalmente, la disensión que provocó resultaría en el derrocamiento de Onganía y su pase a retiro.

La medida de congelar los salarios de los trabajadores, además de los precios, en Córdoba no fue tolerada, debido a que se habían instalado muchas empresas multinacionales en la época de Frondizi, y por ende, los trabajadores, salieron a reclamar.

El problema ideológico, nace en las universidades, y las diferentes ideas de reclamos, logran que el estado tome la medida de la represión, dando origen a la noche de los bastones largos, que a su vez, genera una “fuga de cerebros” es decir, que todos los profesionales e intelectuales se van del país mientras pueden.
En pocas palabras, Onganía no era un hombre de malas intenciones, sino que no poseía amplias capacidades para llevar adelante el país, debido a su formación completamente militar, es decir, que el intento hacer las cosas bien, intento implementar sus medidas, pero no tuvieron demasiado éxito.

En 1973, en marzo, se llama a elecciones después de 10 años sin hacerlo, van a ganar Héctor Cámpora y Solano Lima, Cámpora era un viejo peronista había sido secretario de perón durante muchos años, y su imagen fue muy apoyada por la juventud de izquierda y Solano era más que nada un conservador, cuya figura era con el propósito de compensar la parte un poco mas conservadora. Ganan en marzo, Cámpora asume en mayo y renuncia en julio, para permitir que se llame a elecciones en septiembre.

Y fue en el 20 junio cuando se realiza la oficial vuelta de Perón a la argentina, día también en donde se llevo a cabo, la “Masacre de Ezeiza” (se produce una gran concentración para darle la bienvenida a Perón, y se produce un fuerte enfrentamiento armado entre la extrema derecha y la extrema izquierda.

En septiembre hay nuevas elecciones donde lógicamente estaba de candidato Perón, junto con Maria Estela Martines de Perón (Isabel Perón) quien fue su esposa durante quince años cuando el estaba en España. Por supuesto que triunfa Perón, aunque el primero de julio de 1974 muere Perón. Su mujer, le sucedió en su puesto pero su administración estaba lastrada por los problemas económicos, conflictos dentro del partido y el creciente terrorismo practicado por insurgentes y movimientos paramilitares. Un nuevo golpe militar tomó el poder el 24 de marzo de 1976.


En 1974 se creó la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A), una organización parapolicial-terrorista de extrema derecha, dedicada a atentar contra la vida de dirigentes y colaboradores de tendencia izquierdista, artistas, opositores y empresarios, entre otros, mediante una metodología basada en asesinatos selectivos, atentados, secuestros y torturas. Se sospecha que fue organizada y conducida por el Ministro López Rega, hombre fuerte del peronismo y hombre de confianza de Perón. Investigaciones recientes intentan determinar la participación del líder laborista y su esposa en el accionar de esta organización terrorista.

A partir del 1974 y hasta el 1976, nacen tres procesos completos, el amplio enfrentamiento entre los sectores (con atentados, bombas y muerte), en 1975 se dispara un proceso hiperinflacionario, a manos del ministro de economía Peronista, Rodríguez, existió en esta época una violencia política llevada al extremo, y lo mas importante, una de las organizaciones armadas llamada “Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP), se instala en el monte de Tucumán, con la idea de empezar la guerra de guerrillas. Aparentemente, Isabel Perón, les dio la autoridad al ejército de “Aniquilar” a los subversivos, y de esta palabra se van a agarrar los militares, para hacer el golpe de estado, para justificar diciendo: “nos pidieron que aniquilemos”, de aquí nace el “Proceso de Reorganización Nacional”. Que es mejor llamarlo Dictadura cívico- militar.

José Alfredo Martínez de Hoz, fue el ministro de economía durante la dictadura cívico-militar. Cuyo plan económico se pudo llevar a cabo, solo porque habían un control social muy grande, por ende, nadie la podía cuestionar y mucho menos podía salir a protestar. El plan de Martínez de Hoz, se trataba principalmente de la desindustrialización de la Argentina, mediante la “Apertura económica” o “Apertura al marcado internacional”, es decir, cobrarle pocos aranceles aduaneros a los productos internacionales industrializados. Pero lo interesante era que en la concepción de Martínez de Hoz, tenia la idea de que se estaba haciendo para mejorar la industria nacional, debido a que si entraban productos industrializados del exterior con nuevas tecnologías, el producto local, iba a incorporar esas nuevas tecnologías para poder competir. Esto a nivel práctico no funciona, debido a que los productos extranjeros, iban a venir mucho más baratos y por lo tanto, la industria local, tenia que hacer un recambio tecnológico para reducir sus costos, y por ende, tenia que hacer una gran inversión, ergo, era muy difícil ponerse a la par de empresas que ya tenían esto solucionado.
Pero lo más importante, es que el proceso de desindustrialización, nace en la dictadura, pero se consolida en los años noventa con el gobierno de Menem.

Las políticas neoliberales, se comienzan a implementar en la época de la dictadura cívico-militar del año 1976 el rol del Fondo Monetario Internacional es clave
(Dato: Argentina pide sus primeros préstamos en los años 1957-1958, aunque son sumas que no complican la economía (aunque se inflaban de a poquito) de la Argentina, empiezan a crecer a partir de 1976).
El rol que tiene el Fondo Monetario Internacional, sostiene a los países del llamado tercer mundo, o “en crecimiento” para evitar que entren en el “Segundo mundo” es decir, que no adopten el socialismo.

Martínez de Hoz, realiza al pie de la letra, los mandatos del Fondo Monetario Internacional, de a achicar el poder del estado, reducir los gastos públicos, desindustrializar el país y endeudarse. También, se toma del neoliberalismo en esta época, el control de la moneda, “Lo que demuestra que un país es fuerte, es que su moneda sea fuerte”. A pesar de que en realidad, lo que sostiene una moneda es la producción (como ya se dijo anteriormente). Pero ahora, van a nacer la fusión de las empresas, para formar las MEGA empresas, que van a ser los que mueven el mercado financiero, lo cual va a perjudicar no solo a los pequeños productores, sino que también, los ahorradores que van a tener que comprar dólares debido a su crecimiento (con ahorradores se hace referencia tanto a los países en desarrollo como las personas que quieren ahorrar). Por esto, nació la “Tablita” de Martines de Hoz, en donde se marcaba día a día, como iba a crecer el dólar. Para detener el crecimiento del dólar, el gobierno debe comprar dólares para respaldar las reservas.

Pero ahí es cuando nace la lógica del FMI, en donde te presta plata, para que compres dólares, para tus reservas, pero con la plata de las reservas le pagas al FMI. Por ende, hay que reducir gastos, etc. Así es como empieza la presión del FMI de achicar los gastos (ya que este es uno de los requisitos para que el FMI te preste plata) para prestarnos plata porque sino después no le vamos a poder pagar.

Y a nivel ahorrista de pequeños empresarios, hace que entre la lucha inalcanzable de competir contra MEGA empresas, sumado a que aumenta la especulación financiera debido al crecimiento y decrecimiento del dólar, hace que se sierren todas las fábricas locales, para invertir en comprar dólares y plazos fijos.

En conclusión, termina la dictadura, y el país se queda en la situación de un gran porcentaje de desocupados, sumado al endeudamiento monumental de un 354% más de lo que se debía antes de 1976. Si se preguntan donde fue a parar toda esa plata, además de sostener la moneda, al estar en dictadura, alguien tenía que presupuestar todos los gastos que implica una dictadura.

En estos años de dictadura cívico-militar, van a gobernar cuatro juntas militares, la primera fue la de Jorge Rafael Videla (como presidente), durante casi 5 años (donde se implemento toda esta movida de Martínez de Hoz), luego fue la de Roberto Eduardo Viola quien no duro mucho, debido a la gran crisis financiera, la múltiple quiebra de bancos y por el crecimiento desmesurado de la deuda internacional.

Por esto, es que Viola, fue reemplazado por la junta de Leopoldo Fortunato Galtieri, quien no tuvo mejor idea que declarar la guerra de Malvinas. En La guerra, se distorsiono mucho la información, porque Inglaterra no tardo más de una semana en llegar a la capital (después de desembarcar), arrasando con el obsoleto ejército argentino, el cual no estaba preparado para enfrentar los avances tecnológicos del ejército ingles.
Después de esto, Galtieri, se tiene que ir, debido a la gran protesta por parte del pueblo argentino, después de firmar la rendición ante Inglaterra. Por esto, asume Reinaldo Benito Bignone (presidente de la última junta militar que gobernaría en Argentina), a Bignone, lo único que le toca hacer es llamar a elecciones. Se empiezan a organizar los partidos políticos.

El 30 de octubre de 1983 se realizaron las elecciones para elegir a las autoridades democráticas. Raúl Alfonsín, candidato por la Unión Cívica Radical resultó elegido con el 52% de los votos, superando al Partido Justicialista (peronismo) que obtuvo el 40%. En el Parlamento el radicalismo obtuvo la mayoría en la Cámara de Diputados pero el peronismo obtuvo mayoría en la Cámara de Senadores. El 10 de diciembre de 1983 asumió el nuevo gobierno democrático.

El gobierno de Raúl Alfonsín debió enfrentar el problema de la transición a la democracia en un país con una larga tradición de gobiernos militares que había llegado a la tragedia del terrorismo de estado y la guerra. El 15 de diciembre de 1983 sanciona los decretos 157 y 158. Por el primero se ordenaba enjuiciar a los dirigentes de las organizaciones guerrilleras ERP y Montoneros; por el segundo se ordenaba procesar a las tres juntas militares que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas.

El mismo día creó una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas CONADEP, integrada por personalidades independientes (Ernesto Sabato, Magdalena Ruiz Guiñazú, Graciela Fernández Meijide, entre otros) con la misión de relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, para fundar el juicio a las juntas militares. En septiembre de 1984 la CONADEP produce su famoso informe titulado “Nunca Más”. El 4 de octubre de 1984 la Cámara Federal (tribunal civil) toma la decisión de desplazar al tribunal militar que estaba enjuiciando a las juntas para hacerse cargo directamente al mismo. El gobierno de Alfonsín estuvo permanentemente amenazado por sectores de las Fuerzas Armadas que se negaban a aceptar el enjuiciamiento por violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar anterior. En la Semana Santa de 1987 se produce una gran rebelión militar encabezada por jóvenes oficiales que se denominaron “carapintadas”. Al mismo tiempo que los jefes militares demostraban que no estaban dispuestos a obedecer las órdenes del presidente Alfonsín y reprimir la insurrección, millones de personas salieron a las calles para oponerse al alzamiento militar. Durante varios días el país estuvo a borde de la guerra civil. Finalmente Alfonsín, sin poder militar para frenar un golpe de estado, negocia secretamente con los líderes militares una serie de medidas para evitar que se realizarán nuevos juicios contra militares por violación de derechos humanos. Esas medidas se concretarán en las leyes de Obediencia Debida (no juzgar a personas que solo obedecieron ordenes) y Punto Final (No se puede seguir juzgando, ósea, se acaban los juicios contra los militares), no sin antes sufrir otras dos insurrecciones militares durante 1988 (18 de enero y 1 de diciembre) y un permanente estado de insubordinación de las Fuerzas Armadas.

Y en la presidencia de Menem, sale la ley de amnistía, en donde se excarcela a los militares que habían sido juzgados, quedan en libertad y no se los enjuicia más hasta que se abrieron a partir del 2003, durante la presidencia de Néstor Kirchner. Además de reabrirse las causas sobre los hijos de desaparecidos y demás.

En el área económica Alfonsín asume su gobierno en momentos en que se producía la gran crisis mundial de la deuda externa. Durante el gobierno militar la deuda externa había crecido de 7.000 millones de dólares en 1976, a 66.000 millones de dólares en 1983. Adicionalmente, gran parte del aparato productivo, sobre todo en el sector industrial, había quebrado. Ante esta situación, Alfonsín decidió aplicar en 1985 un plan económico, el Plan Austral, que él mismo calificó como "economía de guerra".
El Plan Austral logró durante un tiempo contener la inflación, pero no pudo resolver los problemas estructurales que mostraba la economía argentina en aquellos años. El congelamiento de los salarios, la decisión inicial de Alfonsín de atacar a los sindicatos, la persistencia de la ley sindical fascista de la dictadura, la identificación de los sindicatos con la oposición peronista, llevó a una larga pulseada entre el gobierno radical y la CGT que se expresó en 13 huelgas generales. Finalmente, el gobierno radical termina negociando con los sindicatos y sancionando con unanimidad una nueva Ley Sindical.

Los graves problemas económicos se expresaron en una tasa de inflación de 343% para el año 1988 y el estallido de un proceso hiperinflacionario a partir de febrero de 1989 superior al 3000% anual, que hizo aumentar la pobreza hasta alcanzar un record histórico hasta entonces: 47,3% (octubre de 1989, Gran Buenos Aires).
En esas condiciones se realizan las elecciones presidenciales del 14 de mayo de 1989, triunfando el candidato opositor, el peronista Carlos Menem, con un 51% de los votos. La magnitud del caos económico-social obligó a Alfonsín a anticipar el traslado del mando, renunciando el 8 de julio.

A partir de aca, termina mi resumen escrito:

Gobierno de Carlos Saúl Menem (1989-1995 y 1995-1999)

Carlos Saúl Menem gobernó Argentina entre 1989 y 1999. Su primer mandato comenzó en 1989 tras vencer por casi 15 puntos porcentuales (47,2% a 32,4%) al radical Eduardo Angeloz y recibió el gobierno el 8 de julio de 1989, tomando el control de un país descontrolado que atravesaba una grave crisis económica e hiperinflacionaria luego del mandato de Raúl Alfonsín.
Con el objeto de estabilizar la situación inflacionaria del país, se sancionó la Ley de Convertibilidad, impulsada por su ministro de economía Domingo Cavallo, que estableció la paridad 1 a 1 entre los valores de la moneda nacional y del dólar estadounidense. De esta manera, se reduciría el aumento de precios vinculado a la importación de insumos. Privatizó numerosas empresas, algunas de ellas monopolizadoras de los servicios de electricidad, agua, gas, combustible, correo, transporte y telecomunicaciones. Liberalizó el comercio internacional y firmó el Tratado de Asunción que puso en marcha al Mercado Común del Sur (Mercosur) con Brasil, Uruguay y Paraguay, con el objetivo de formar un fuerte bloque económico sudamericano y establecer un mercado común entre sus miembros. En este primer mandato sucedieron los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, en 1992 y 1994 respectivamente, en los que murieron casi 100 personas. También se produjo la explosión de la Fábrica Militar de Río Tercero en 1995, hecho por el cual el propio Carlos Menem se encuentra procesado. Dicha explosión dejó numerosas víctimas, entre ellas 7 fatales.

En 1995, y con las nuevas condiciones establecidas en la reforma constitucional de 1994, se impuso nuevamente en elecciones presidenciales acompañado por Carlos Ruckauf venciendo por 20 puntos porcentuales al candidato del FREPASO, José Octavio Bordón.
El segundo gobierno de Menem (1995-1999) estuvo caracterizado por el aumento de los indicadores negativos, como el desempleo, la pobreza y el trabajo precario no registrado. Además la deuda externa aumentó en casi 82.000 millones de dólares. Dichos indicadores se agravarían con el transcurso de los años, dando inicio en 1998 a un período de recesión económica que duraría más de 4 años.

A fines de 1998, la Corte Suprema decide que el Presidente Menem no puede presentarse a elecciones presidenciales por tercera vez consecutiva. Carlos Menem volvería a postularse para presidente en 2003 y obtendría la victoria en primera vuelta, pero renunciaría a presentarse al ballotage.

Gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001)

A raíz de los crecientes cuestionamientos hacia el gobierno de Carlos Menem, fundados sobre todo en la corrupción y la incapacidad de combatir del flagelo de la desocupación, fue surgiendo una fuerza política conformada a partir de un acuerdo entre la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frepaso, una confederación formada por los partidos Frente Grande, Socialista Popular, Socialista Democrático, Intransigente y Demócrata Cristiano. En 1997 se concretó esa unidad mediante la creación de la "Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación", más conocida como "Alianza".

De sus filas salió la fórmula Fernando de la Rúa- Chacho Álvarez, ganadora de la elección presidencial celebrada el 24 de octubre de 1999 con el 48,5 % de los votos, y una ventaja de 10,5 % sobre el oficialista Eduardo Duhalde.

El 10 de diciembre, la fórmula aliancista asumió el poder en un clima de esperanza, incluso entre muchos de los que no la habían votado. Sin embargo, ya desde el discurso de asunción, De la Rúa comenzó a socavar su base política, anunciando la necesidad de una serie de subas de impuestos y ajuste de la estructura estatal de considerable magnitud.

El gabinete de ministros, a la postre extremadamente inestable, estuvo compuesto, entre otros, por José Luis Machinea en el Ministerio de Economía, Ricardo López Murphy en Defensa, Adalberto Rodríguez Giavarini en Relaciones Exteriores, Juan José Llach en Educación. Era un gabinete integrado por radicales, frepasistas e incluso cavallistas, y con gran cantidad de economistas.

La situación argentina en materia económica y social era muy delicada: una desocupación que ya superaba holgadamente el 15 % y que subía implacablemente, inseguridad en las calles, desconfianza de parte de los mercados financieros internacionales y una voluminosa deuda externa eran algunos de los principales temas urgentes a tratar en la agenda del gobierno.

Desde el Ministerio de Economía se habían trazado ciertas medidas financieras, tendientes a encauzar el déficit fiscal, buscando principalmente el beneplácito del Fondo Monetario Internacional (FMI) para adelantar un nuevo empréstito. El gobierno se comprometía a mantener la Ley de Convertibilidad, que ordenaba que un peso tuviera el valor de un dólar.

A partir de febrero de 2001 grandes flujos de fondos empezaron a abandonar el país. Al mes siguiente asumió como Ministro de Economía López Murphy, pero fue repudiado por la oposición, e incluso por los propios radicales, al anunciar el arancelamiento universitario. Tras la renuncia de López Murphy, y en una sorprendente decisión, el gobierno nombró como Ministro de Economía a Domingo Cavallo, hasta entonces identificado por la opinión pública como un símbolo del gobierno de Menem.

El 1 de diciembre de 2001, Cavallo toma la decisión de imponer el corralito, un paquete de medidas económicas que impuso una bancarización total de la economía, mediante la prohibición de extraer dinero en efectivo depositados en bancos públicos y privados. Esta medida, que afectó en gran medida a las clases medias, sumó apoyos en los mercados y organismos financieros internacionales, pero la población comenzó a manifestar un enorme descontento.
Hacia mediados del mes de diciembre se produjeron algunos estallidos entre las clases populares de algunas ciudades de las provincias, llevados adelante por los denominados piqueteros. Concretamente, varios comercios de zonas empobrecidas del interior del país sufrieron saqueos por parte de sectores de la población desocupadas e indigentes.

A partir del día 19 de diciembre de 2001 se produjeron las manifestaciones populares conocidas como el cacerolazo, en las que la gente se agrupaba golpeando ruidosamente cacerolas. Durante ese día se produjeron graves disturbios y revueltas sociales en diferentes puntos de país, con epicentro en la ciudad de Buenos Aires. Durante los graves enfrentamientos entre manifestantes y efectivos policiales, de los cuales fueron los más violentos los que tuvieron lugar en las inmediaciones de la Casa de Gobierno, perdieron la vida al menos 5 personas.
Frente a este panorama, el presidente decidió anunciar por cadena nacional que había decretado el estado de sitio, que suspendía las garantías constitucionales de los ciudadanos. Espontáneamente, miles de personas se lanzaron a las calles, disgustados con las recientes medidas civiles y económicas. Pacíficamente, la población manifestó su descontento durante toda la noche, mientras la policía intentaba alejarlos de la Casa de Gobierno, utilizando gas lacrimógeno; esa noche renunciaba el Ministro de Economía Domingo Cavallo.
El día 20 de diciembre se produjeron nuevos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes reunidos en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, y en otros puntos del país. Esta vez, se calcularon en 30 los muertos por los diferentes enfrentamientos.
A las 4 de la tarde, visiblemente debilitado, el presidente pronunció un discurso por televisión convocando a la "unidad nacional" y ofreciendo al justicialismo cogobernar el país. Ante la respuesta negativa de parte de éste y la enérgica repulsa popular, el presidente Fernando de la Rúa presentó su renuncia.

Eduardo Duhalde: (La era de Duhalde) (chan chan chaaaan!!)

Asume la presidencia de la Nación en forma interina el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta. El día 23 de diciembre se reúne la Asamblea Legislativa, que nombra como presidente provisional de la Nación al hasta entonces gobernador de la provincia de San Luis por el Partido Justicialista, Adolfo Rodríguez Saá. En su discurso en el Congreso de la Nación, el flamante presidente anuncia el "default", o cesación de pago de las obligaciones por préstamos a los diferentes organismos internacionales de crédito, y a particulares que tuviesen en su poder títulos de la deuda pública argentina.
Una serie de nuevos enfrentamientos, en Casa de Gobierno y en el Congreso Nacional entre algunas facciones más radicales de los manifestantes que continuaban acercándose a los edificios de gobierno, y las fuerzas de seguridad, ponen nuevamente en jaque la estabilidad de este nuevo gobierno. Se oyen repulsas contra los miembros de la Corte Suprema de Justicia, contra miembros del nuevo gabinete, y contra senadores y diputados, que no contaban con el apoyo popular. El lema más recordado de los manifestantes era el "que se vayan todos", que resumía el descontento que sufrían las gruesas mayorías de la población, respecto de la clase dirigente. Algunos enfrentamientos tuvieron lugar dentro del palacio del Congreso de la Nación y se produjeron pequeños incendios y rotura de cristales y mobiliario. Sin el apoyo de importantes gobernadores, aún de algunos de su mismo partido político, el efímero presidente de la Nación, Rodríguez Saá decide presentar su renuncia al cargo, hacia el día 30 de diciembre.
Asume la presidencia en forma interina el hasta entonces presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño. El Partido Justicialista propone a Eduardo Duhalde como presidente provisional. El 31 de diciembre la Asamblea Legislativa aprueba la propuesta por gran mayoría, y Duhalde asume el cargo el día 2 de enero de 2002. Pocos días después de su acceso al poder, el nuevo primer mandatario dispuso sus primeras medidas para hacer frente a la crisis económica: abandono del tipo cambiario fijo, devaluación del peso, pesificación de la economía (incluidos depósitos bancarios) y la distribución de planes sociales para atenuar los efectos de una economía en recesión y había incrementado la pobreza e indigencia hasta índices nunca vistos antes en la Argentina.
En abril de 2002, el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, dimitió ante las protestas suscitadas por el denominado "Plan Bonex", que preparaba junto a Duhalde para canjear por bonos de deuda pública los depósitos bancarios a plazo inmovilizados. Los demás miembros del gabinete pusieron también sus cargos a disposición del presidente, el cual aceptó, entre otras, la renuncia del jefe de gobierno, Jorge Capitanich, y designó titular de Economía a Roberto Lavagna; quien anunció que no se produciría el retorno a un tipo de cambio fijo (siguiendo así las recomendaciones del FMI) y que persistirían las restricciones bancarias. El gobierno vio cumplidos algunos de sus principales objetivos en junio: el Senado derogó la llamada Ley de Subversión Económica, se acordó un pacto fiscal con los gobiernos provinciales para reducir en un 60% su déficit, y se dispuso un nuevo Plan Bonos. Pero el eje del programa gubernamental, cumplir las exigencias del FMI para recuperar su ayuda económica, generó todo tipo de actitudes opositoras y agudizó la conflictividad social. Pese a que la crisis continuó, el gobierno intentó normalizar progresivamente el sistema financiero; en noviembre de 2002, casi un año después de su implantación, finalizaron las restricciones para retirar efectivo de cuentas corrientes (acababa así el llamado "corralito", y en marzo de 2003 se levantaron las limitaciones para retirar fondos de depósitos a plazo fijo (el denominado "corralón".
El 26 de junio de 2002, se produce la Masacre de Avellaneda en el que el gobierno nacional ordenó la represión de una manifestación de grupos piqueteros. Ante este hecho Duhalde anticipó seis meses el llamado a elecciones presidenciales y anunció que no iba a volver a presentarse.

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Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007)

El 27 de abril de 2003 se realizó la primera vuelta de elecciones para elegir presidente. Cinco candidatos reunieron la mayoría de los votos: Carlos Menem (24%), Néstor Kirchner (22%), Ricardo López Murphy (16%), Adolfo Rodríguez Saá (14%) y Elisa Carrió (14%).
Carlos Menem, el candidato triunfante por mayoría relativa en la primera vuelta, no se presentó a la segunda vuelta al conocer los resultados de las encuestas que señalaban un porcentaje de sufragios en su contra del orden del 70% y por lo tanto resultó elegido el presidente Néstor Kirchner, quien asumió su mandato el 25 de mayo de 2003 hasta el 10 de diciembre de 2007.

Kirchner asumió confirmando al ministro de economía de Duhalde, Roberto Lavagna, y su política económica siguió los mismos lineamientos que la de su antecesor, manteniendo la devaluación de la moneda mediante una fuerte participación del Banco Central en la compra de divisas, impulsando mediante las exportaciones un crecimiento económico con tasas del PBI cercanas al 10%. Por otro lado logró sacar al país de la cesación de pagos, canjeando deuda por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico. Los índices de pobreza y de desempleo disminuyeron notoriamente.
Durante el gobierno de Kirchner, Argentina y el Fondo Monetario Internacional han mantenido una relación tirante.Una de las principales medidas de su gestión fue cancelar por anticipado la totalidad de la deuda con este organismo internacional por un monto de 9.810 millones de dólares, con el objetivo declarado de terminar con la sujeción de la política económica a las indicaciones del FMI. Durante el año 2005, se realizó el canje de la deuda, que iniciaba las renegociaciones por los bonos que habían quedado en default desde 2001.

Los críticos a la política económica del gobierno argumentan que el alto crecimiento económico se debe más a una tendencia mundial que a particularidades argentinas: en especial, al elevado precio internacional de los granos y cereales. Sostienen que la recuperación económica también tiene por causa la depresión de los salarios, y que el canje de la deuda externa sólo significa una nueva deuda que crece indefinidamente. Los defensores de los logros de la política económica sostienen que la mayoría de los demás países de la región han tenido un desempeño económico-social más acotado que el argentino, debido precisamente a la política económica adoptada.

Kirchner ha llevado adelante una activa política para promover los derechos humanos, incorporando a su gobierno a reconocidos integrantes de organizaciones de derechos humanos. Además, ha impulsado el enjuciamiento a los responsables por crímenes de lesa humanidad ocurridos durante los años 70, realizados por la Triple A y por el gobierno del Proceso de Reorganización Nacional. Para conseguirlo, fueron anuladas las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, las cuales mantenían frenados dichos juicios desde el gobierno de Raúl Alfonsín.

Desde los sectores de derecha o liberales se han criticado estas políticas como contrarias a la reconciliación nacional. Desde la izquierda, en cambio, se le critican gestos contrarios a los Derechos Humanos, como las represiones a algunas manifestaciones en la Patagonia y el envío de tropas argentinas a Haití en el marco de la MINUSTAH de las Naciones Unidas.

A nivel internacional, Kirchner formó parte de un grupo de mandatarios de varios países latinoamericanos, junto con Lula (Brasil), Tabaré Vázquez (Uruguay), Evo Morales (Bolivia), Michelle Bachelet (Chile), Rafael Correa (Ecuador) y Hugo Chávez (Venezuela), de tendencias no-liberales. Uno de los momentos más destacados de la política internacional, fue la IV Cumbre de las Américas de 2005, realizada en Mar del Plata, en la que el gobierno de Kirchner impulsó exitosamente, junto a otros gobiernos latinoamericanos, la oposición a la firma del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), impulsado por Estados Unidos, estableciéndose una nueva política continental con eje en la creación de empleo decente. En sentido coincidente, Argentina apoyó la decisión de formar la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), cuya constitución se concretó en 2008.

Conflictos:

En las elecciones de 2005 (gobernadores y legisladores nacionales) se produjo una ruptura entre el kirchnerismo y el duhaldismo, que llevó a la exclusión de éste último del Frente para la Victoria y al enfrentamiento electoral entre ambos sectores. La confrontación fue especialmente destacada respecto al cargo de senador nacional por la Provincia de Buenos Aires. En esa oportunidad el FPV llevó como candidata a Cristina Fernández de Kirchner, mientras que el duhaldismo con el Partido Justicialista presentó a Chiche Duhalde, resultando ganadora la primera.
Tras las elecciones legislativas de octubre de 2005, Kirchner ha obtenido una mayoría a nivel nacional y ha logrado desplazar a Duhalde del control del aparato político del conurbano bonaerense. Esto se ha reflejado en importantes cambios en el gabinete — fundamentalmente la sustitución de Roberto Lavagna por Felisa Miceli en el ministerio de economía.

No obstante el control del Congreso, Kirchner continuó preferiendo, en reiteradas ocasiones, hacer uso de decretos de necesidad y urgencia en lugar de seguir los trámites ordinarios previstos para la sanción de leyes. Desde su asunción y hasta mayo de 2006, fueron sancionados 201 decretos de necesidad y urgencia; unos 67 decretos por año de promedio, frecuentemente comparados con los 55 por año de Carlos Menem.

En 2004 los pobladores de la ciudad de Gualeguaychú iniciaron un amplio movimiento de oposición a la instalación de dos plantas de celulosa en la orilla uruguaya del Río Uruguay, que derivó en un conflicto diplomático entre ambos países. El conflicto llevó a una frustrada mediación de Juan Carlos I de España, una demanda argentina ante el Tribunal Internacional de La Haya y a la relocalización de una de las dos plantas.
Durante los dos últimos años de su mandato se aplicaron crecientes restricciones a las exportaciones de carne y controles de precios, con el fin de controlar la inflación y el aumento del precio de los alimentos.
En abril de 2007 se produjo se descubrió una serie de maniobras delictivas realizadas por la empresa multinacional Skanska, de origen sueco; algunos políticos de la oposición sostuvieron que algunos funcionarios del gobierno habían cometido ilícitos relacionados con el caso, algo que el Ministro del Interior negó. A mediados de ese mismo año, la ministra de economía Felisa Miceli se vio envuelta en un escándalo, debido al hallazgo casual de una bolsa con gran cantidad de dinero en el baño de su despacho, que llevó a su renuncia y abrió una investigación penal en el curso de la cual fue procesada por encubrimiento y destrucción de intrumento público.
Durante el año 2007 se produjeron varias crisis, en particular enfrentamientos con los representantes de los productores rurales por las retenciones y serios cuestionamientos a la probable manipulación de datos estadísticos a través del Indec.

No obstante las dificultades en que transcurrió el último año de su mandato, y a pesar de los pronósticos negativos causados por ciertas derrotas de sus aliados, el apoyo popular a su gestión se vio incrementado, y el Frente para la Victoria volvió a ganar en las elecciones presidenciales de 2007, duplicando los votos obtenidos en 2003. Murió el 27 de octubre de 2010 a causa de un paro respiratorio.

Fuente:
Mis Apuntes de historia.