Historia de las Corralejas

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Historia de las Corralejas

Origen de las fiestas de Corralejas en Colombia

Colombia

Hay personas que piensan que las fiestas en Corralejas, vinieron directamente de España. Traídas por los colonizadores de ese país.

Entre quienes así piensan tenemos a José Cisneros Arriaga, escritor sucreño, quien dice: “Las Corralejas que en la antigua sabanas de Bolívar, hoy sabanas de Sucre, datan del año 1827, cuando el señor Sebastián Zubiría decide celebrar en uno de sus feudos (ahora municipio de Sincelejo), las primeras corridas de toros a imitación de las de España, las que luego lograron extenderse por el litoral Atlántico”.

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César Corena Urzola, en artículo publicado en el Magazín Dominical de El Espectador, comenta al respecto: “Las festividades del 20 de Enero o Dulce Nombre de Jesús realizadas anualmente en Sincelejo tuvieron su origen por iniciativa de un señor Morales, quien celebraba su cumpleaños con bailes y lidia de toros en su hacienda situada en las sabanas de Bolívar, por el año de 1836”.

Por su parte Antonio J. Olier, corresponsal de “El Espectador” en la Costa, a raíz de la tragedia en la Corraleja de Sincelejo, escribió lo siguiente: “Las fiestas de Corralejas de Sincelejo comenzaron por allá en 1820 cuando un sincelejano de origen español -don Chano Romero, organizó la primera fiesta en Corraleja para celebrar su cumpleaños. El primer escenario fue la Plaza de San Francisco, y en ella se celebraron durante 85 años. Pasaron después a la Plaza de Majagual, en el área urbana”.

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Ramiro De la Espriella, sostiene que la primera Corraleja que se hizo en Sincelejo fue el 3 de octubre de 1845.

Otros piensan que nuestras fiestas en Corralejas hicieron escala en la capital del país primeramente para luego venir a establecerse a la Costa. Fundamentan su forma de pensar en la gran similitud que encuentran entre las fiestas que se realizaban en el frío altiplano con las que se hacen en la Costa. El prólogo a las mismas fiesta formado por la desazón y el entusiasmo de la gente, el acarreo de la madera y demás materiales para la obra, la forma de construir la Corraleja con sus palcos, el toril donde se guarda la torada y los garios que dan albergue a las cantinas; la instalación de mesas de juegos, la traída de los toros en medio de la algarabía del público, seguido por un ejército de jinetes, el caos que se ve durante la corrida, etc. Toda esta connotación fiestera entre estas dos culturas un tanto distintas o mejor entre estos dos ambientes disímiles, son los fundamentos para que esta gente piense en tales formas.

También dicen que cuando las Corralejas hicieron su aparición en la Costa Atlántica, ya estos eventos taurinos se venían realizando, con bastante anterioridad, en la capital de la República. Los festejos taurinos se hacían en los barrios de la ciudad. “Empezaban en las Nieves -dice José María Cordovés Moure- seguían en Santa Bárbara y terminaban en San Victorino”. Luego, a alguien se le dio por propagarlas a la Costa Norte del país y allí las tenemos hoy.

En lo que tiene que ver con la aparición o mejor la implantación de las fiestas de toros en Corralejas en el Departamento de Córdoba, hay dos versiones discutibles. Una que tiene mucho fundamento y solidez y está defendida por don Mario Martínez, natural de la región del San Jorge, y por el doctor Mario Giraldo Rodríguez, de la ciudad de Montería. Tanto el uno como el otro sostienen que las primeras fiestas en Corralejas del departamento se realizaron en Ayapel.

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La otra versión es la que defiende el periodista Jairo Polo Herrera, y es un tanto hipotética. El sostiene que las primeras Corralejas de nuestra región se hicieron en Berástegui.

En charla sostenida con el doctor Mario Giraldo, el ilustre galeno me comentaba que estos espectáculos penetraron por la parte oeste del departamento, es decir, que llegaron por la parte del río Magdalena y se establecieron en la región de Ayapel, de allí se propagaron al resto del departamento y de la Costa. Podía ser la consecuencia de las expediciones de ganado que en esa época se llevaban al interior del país. En frases muy bien logradas, Roger Serpa Espinosa, nos describe estas antiguas actividades ganaderas. Serpa dice: ”Por ese camino, a veces polvoriento, a veces enfangados, transitaron recios caporales y vaqueros enfrentando las penalidades del clima y los peligros de la selva y los ríos torrentosos, transportando reses para la montaña”.

El señor Mario Martínez asegura que, en un principio, las corridas de toros no se hacían en una corraleja como se hacen hoy en día. El escenario era una de las calles del poblado la que se acondicionaba cerrando las bocalles laterales quedando así una especie de camellón. En este lugar se corrían, se garrochaban y se manteaban los toros.

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Para referirse a este aspecto taurino en la localidad de Ayapel, Roger Serpa escribe lo siguiente: “Las primeras corridas se hicieron a todo lo largo de la calle San José. Sólo había que tapar las bocalles. Las casas eran de corredores y aleros volados con horcones afuera, que eran aprovechados para la Corraleja. El toril se construía en la plaza, al frente de la iglesia”.

Más adelante Serpa anota: “Pero el pueblo fue creciendo. Y posiblemente en 1918 Gabriel Miranda Espinosa, siendo alcalde dispuso que la Corraleja se hiciera en la plaza de Palo de Mango”.
Este traslado que tuvo la Corralejas de la calle San José a la plaza pública o del Palo de Mango como la llama Roger Serpa, pudo deberse a la búsqueda de mayor comodidad o para complacer las exigencias de una afición cada vez mayor.
Esta forma natal de la Corraleja tiene mucha similitud o se identifica con lo que se viene haciendo, desde épocas inmemorables, en Pamplona (España), para las fiestas de San Fermín.

Los toros que se van a lidiar en la corrida de cada tarde, en vez de estar ya en los chiqueros de la plaza, son llevados a ellos, cada mañana, por un itinerario fijo, por el interior de la población, para ser encerrados enseguida.
Las calles del trayecto se cierran con vallas de madera y carretas, y precedidos por los bueyes o mansos con sus cencerros o esquilones al cuello, los toros se dirigen corriendo hacia la plaza. Los mozos de Pamplona ponen su especial honor en correr delante de los toros bravos a la menor distancia posible de su cornamenta. Es una costumbre que se viene sucediendo desde épocas remotas y fue prevalecido a través del tiempo.




link: http://www.youtube.com/watch?v=wHYGySP_3NM

Había dicho que la segunda versión es la que sostiene Jairo Polo Herrera, la que ha expuesto en una entrega de la revista Expectativa. El dice: “Con toda seguridad se puede decir que las Corralejas -las de Córdoba por supuesto- tienen su “ombligo” enterrado en las tierras berastigueras. Allí en esas tierras, en donde existió la hacienda más famosa y productiva del Sinú, se cuenta que se apastaron los primeros toros españoles traídos a la Nueva Granada, por un sacerdote apellido Berástegui. Al cumplir sus 35 años de edad, se le organizó una fiesta donde se repartió mucho ron , pasteles, bollos; hubo música, se lidiaron algunos toros y se bailó por primera vez el fandango aquí en la Costa.

Historia de las Corralejas

Más tarde estas labores cerriles adquirieron cierto entusiasmo tanto en los amos como en la peonada, que eran aguardadas con cierto interés porque el amo hacía cierto brindis a quienes participaban en ellas. Más tarde empezaron a acudir los nativos de los lugares vecinos, bien porque recibían una invitación como simples espectadores o bien para que les prestaran ayuda a los corraleros amigos. Con el tiempo estos quehaceres rurales fueron trasladados a las plazas de los pueblos vecinos ya con carácter de espectáculo público. Los hicieron coincidir con ciertas fechas solemnes con las cuales se festejaban los patronos de los pueblos. Así tenemos que el Seis de Enero, día de los Santos Reyes se celebran fiestas en Corralejas en el municipio de Ciénaga de Oro; el 20 de Enero, el Dulce Nombre de Jesús, se celebraban fiestas en Montería; Dos de Febrero, La Candelaria en Cereté; Ocho de Diciembre, La Concepción en Sahagún; Sábado de Gloria en Cotorra, etc.

Una vez que estos espectáculos salieron del campo para ir a establecerse a los pueblos de la región y quedaron como patrimonios “culturales” de ellos y la civilización los empezó a ensuciar de modernismo; las Corralejas fueron perdiendo ese sabor folclórico que tuvieron en otros tiempos.
En los pueblos españoles se monta una plaza improvisada, cerrando las entradas con carretas apiladas una sobre otra, y se celebran esas capeas irregulares o corridas de plaza pública, en las que corren toros que ya han sido corridos otras veces.
Hombres y muchachos tratan de atraerse al toro utilizando, sacos, blusas o viejas capeas, igual que cuando se le han embolado los cuernos. La única diferencia es que cuando el toro los coge y los lanza por los aires no es posible desengancharlos de sus cuernos sino es con heridas, ante los que todos los cirujanos del pueblo se encuentran desarmados.

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Los orígenes y la historia de las fiestas en corraleja debemos buscarlos en la difusión de la cultura Española en América; más allá debemos buscarlos en la misma cultura Cretomicénica del Egeo, en la cual el toro fue el animal sagrado, representativo del poder y la fuerza: Animal que fue idealizado en la leyenda del Minotauro. Fue en Creta donde se dieron los primeros espectáculos taurinos que se recuerden, representados en la fuerza del animal frente a la habilidad y destreza del hombre.

Los frescos encontrados en las excavaciones realizadas en los palacios de Knossos y Phaestos, permiten deducir que el salto de toros salvajes, como deporte, era un elemento religioso propio de la cultura minóica. Este deporte consistía en saltar al toro agarrándose de los cuernos, mediante una hermosa voltereta sobre el lomo y caer de pie tras su cola.
Sin embargo, es en España donde la lidia de toros se convierte en un espectáculo que evolucionando llega al toreo moderno o clásico y dado a sus condiciones geográficas y económicas permite la adaptación y levante de toros, razón que lo convierte en centro de la tauromaquia.


A la región caribeña Colombiana llega desde España este legado a la par del ganado y las costumbres que trajo consigo la conquista de los territorios americanos. Respecto a esto se conoce que, en las antiguas sabanas del Estado Soberano de Bogotá, se celebraban una especie de corridas en las haciendas ganaderas.
El primer lote de ganado vacuno procedente de España, entro por Cartagena desde donde fue traído a las sabanas, tal vez por Berruga; algunas de estas reses fueron llevadas a San Benito Abad, donde se funda el primer hato ganadero de las sabanas.


Estas son algunas de esas versiones:

El periodista sucreño José Cisnero Arriaga nos dice: " Las corralejas que se celebran en las antiguas sabanas de Bolívar, hoy sabanas de Córdoba y Sucre, datan del año 1827, cuando el señor Sebastián Zubiría decide celebrar las primeras corridas de toros a imitación de las de España, luego se lograron expandir por todo el litoral Atlántico".

Ramiro de la Espriella sostiene: "Las primeras fiestas de toros, como carralejas, tienen lugar en Sincelejo en Octubre, el 3 de octubre de 1845, en honor a su patrono San Francisco de Asísteniendo, así, como primer escenario la plaza de San Francisco, y en ella se celebraron durante 85 años. Pasaron después a la plaza Majagual en el área urbana; En ese entonces se jugaron toros criollos del ganadero Benito Jaraba, traídos de Caimito. A estos espectáculos populares se les añadió más adelante: garrocheros a caballo con vara de cimbreadora, banderilleros y bandas de viento"


En el año 1864, el Sinceano de origen español Sebastián Romero (Don Chano), verdadero impulsor de las corralejas, logró que los festejos populares fueran trasladados de Octubre al mes de Enero para que se realizara el día de sus cumpleaños lo cual fue aceptado sin problemas por las autoridades y la Curia, puesto que Octubre es un mes lluvioso en cambio Enero es un mes de verano. Para principios del siglo XX las corralejas se extendieron por todos los Municipios del Caribe colombiano entre El Carmen de Bolívar y Ayapel. En este último municipio se realizaron las primeras corralejas del Departamento de Córdoba, para 1906 ya las corralejas se celebraban en Sampués, y en 1908 tuvieron lugar las primeras de la ciudad de Montería

Hoy día esta fiesta se da en el marco de la fiesta religiosa del Dulce nombre de Jesús, donde se realizan cabalgatas, varias tardes de toros, el tradicional desfile de fandangueras y bailes populares con grupos vallenatos y bandas de vientos, principalmente, cuyo día central es el 20 de enero.

Significado del término "Corraleja"

Según lo expresado por J. Santana Vega, en su libro "El Mundo de Las Corralejas", este término no tiene significación en el diccionario, lo cual indica que es un vocablo netamente criollo derivado de CORRAL, y que en su acepción criolla significa: el espacio delimitado por una cerca construida básicamente en madera y en cuyo interior se lidian o "corren" toros bravos.
El término carraleja encierra también un significado más prolijo, cuando se refiere a las fiestas celebradas anualmente en los pueblos del litoral Atlántico colombiano en las cuales el espectáculo más relevante es la "corrida" de toros, que tiene a su vez connotaciones culturales y folclóricas.




link: http://www.youtube.com/watch?v=3zF0e_0FZRc


Construcción de las corralejas

No siempre la corraleja se construyó como se hace hoy día. Anteriormente, los sistemas de construcción y los materiales empleados eran otros. Puede decirse que era construida de una forma más primitiva, pero no por ello menos segura.
En la construcción de la carraleja se han empleado diversidad de materiales, de acuerdo con la época y el crecimiento de las mismas. Según las diferentes fuentes consultadas, en sus orígenes e inicios se utilizaban en la construcción horcones de madera de monte "madrinas" y cañas guaduas. El amarre se hacia con bejuco malebú. Las madrinas servían de soporte a las cañas de guadua y estas constituían el cerco de la carraleja, amarradas horizontalmente a las primeras.

Estos materiales y tipo de construcción resultaban apropiados para aquellas primeras épocas en las cuales las corralejas eran pequeñas y no se construían palcos, por el contrario las gentes se agolpaban a su alrededor o se subían a ella.

Cuando, al transcurrir el tiempo, la corraleja creció, haciéndose más compleja, hubo la necesidad de proporcionar mayor comodidad a los espectadores, que cada vez eran en mayor número, y se adecuaron sitios para que estos pudieran disfrutar los acontecimientos sin ningún tipo de riesgo. Aparecen entonces los primeros palcos ubicados alrededor de la corraleja: Al principio se construía uno solo en el que se acomodaba el dueño del encierro y sus allegados; más adelante se fueron construyendo más palcos, pero siempre dejando espacios libres para que las personas que no tuvieran acceso a estos pudieran disfrutar igualmente las "corridas".
En estos momentos la caña de guadua no es garantía de seguridad y resistencia por lo quebradiza; entonces se utiliza un nuevo material en la construcción de la corraleja: las varas de mangle, más flexibles y resistentes.

Posteriormente, cuando las corralejas se vuelven verdaderos espectáculos con el consecuente atractivo para propios y extraños; los palcos se multiplican, por lo tanto se hizo necesario utilizar materiales más duraderos y resistentes que soporten su continuo y prolongado uso (generalmente las corralejas se extienden a 5 o 6 días). Es, entonces, cuando empieza a construirse la corraleja con una especie de listones de madera llamados "varetas" que se sujetan con clavos y pernos para mayor seguridad.


Los más famosos

Son muchos los pueblos y actores de estas festividades, toros, garrocheros y banderilleros que se han hecho famosos entre los pueblos de las sabanas de Sucre, Córdoba y Bolívar, ya sea por la intensidad y alegría con que se viven sus fiestas o por la valentía y arrojo para enfrentar a los astados en cualquier momento y lugar y por la fuerza, ardentía y peligrosidad que han mostrado estos astados en las distintas plazas a donde han llegado. A continuación se relacionan algunos de estos:

Fiestas de Corralejas más famosas:

La fiesta que tiene mayor trascendencia a nivel regional y nacional es la del 20 de enero que se celebra en Sincelejo, también conocida como la fiesta del Dulce Nombre de Jesús.

Se celebran, también, importantes fiestas en otros corregimientos, pueblos o municipios como Ciénaga de Oro (Córdoba), que celebraban los Santos Reyes el 6 de enero; Tierra Alta en el alto Sinú, Palo de Agua en el bajo Sinú, Ayapel, Montelíbano, Chinú, Cereté, Sampues, Cotorra, Sincé, Sucre, Betulia, Corozal, Planeta Rica,Colosó y Sahagún principalmente. Pero tambien en el interior del pais, en La Region Andina, mas concretamente en el Departamento de Caldas esta el Municipio de Riosucio, donde desde 1950 se efectuan unas corralejas, en medio de las festividades del Carnaval del Diablo, son corralejas similares a las de los sabaneros y siguiendo las mismas tradiciones pecuarias.




link: http://www.youtube.com/watch?v=ys0f1mOHgb4&feature=related

Banderilleros: Francisco Martínez, de las Lamas (Montería), Eladio Monterroza, de Sacana Córdoba; Adalberto “El Binde” Arroyo, de Uré (Monte Líbano), “El Mello” Florez, de Santana (Magdalena); Libardo Castillo, también de Santana, quien banderilleaba sentado en un taburete; Eliécer Molina de los Cayos, “El Mocho” Acuña, padre del muletero Eduardo Acuña, de Sincé, Juan Paternina Castro "El Barrejobo" y Carlos Acosta Villadiego de Sincé. Teodomiro Leguía "El Doroteo", de Majagual (Sucre); José Jaramillo "Gallito Abaleao"; Argemiro Salcedo "Pambelé", de Sincelejo, Rodrigo Ortega "Mala Hora", de Punta de Yánez; Eduardo Suárez "El Indio Zamarro", de Ciénaga de Oro; Benilda Guerrero, de la Mojana, quien coloca las banderillas sentada en una carretilla. Carmen Mendoza "La Mendozina", de Sahagún. Yadira Galván "La Negra", de San Sebastián (Magdalena) y Mayola Villadiego; Richard Arrieta Arrieta "el Rezandero" y Oscar Meléndez, de Cereté. Manuel Peñate "Ahoga Pollo", de las Flores (San Marcos). Carlos Ibañez "Carlos Parches", de la Culebra (Lorica); David Cabarcas, de Bonga Mellas (San Pelayo). Jaime Morales " El Agujo", de Maracayo (Montería); Jairo Manuel Ladeus " Maravilla", de San Antero; Luis "Muelón" Quintero, de la Mojana; Álvaro Yaspe, de San Jacinto; Germán Guzmán " El Palomero", de las Palomas.

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Garrocheros: Se reconoce la labor de Luís Felipe Pérez, el hombre que enseño el arte de garrochar en la Sabana. Felipe "fiestas" Pérez, de Sincelejo. Gregorio y Rafael Coronado "Los hermanos Coronado". Rafael López, Armando Álvarez, “El Dani” Álvarez, de Planeta Rica y de Buena vista, respectivamente. Rafael Peñates de Sampues; Germán Quintero, Jairo Pérez Díaz (de los cayos)y “Goyo” Vázquez, de Caimito, Pedro Pablo Oyola Mercado *el santo de la cruz* de Colomboy). Antonio Bula, Polo Vergara, de Sahagún. José Miguel Arciria (padre e hijo), de Belén San Pelayo. Fidel España, de Carrillo; “El Cojo” Salcedo, Vidal Bedoya, y Onofre Batista, de planeta Rica;

Francisco Cano, también de planeta rica; Diego Argel, de Rabo largo (Cereté). Lácidez Márquez "El ratón"; José Salcedo Baldovino y José Manuel Cuadrado. Los Hermanos Jaraba: Roberto "El lápiz" Jaraba, Ramón, Napoleón, Arturo, y Fabio Jaraba, y Miguel Cabarcas de Rabón (San Marcos). Daniel Rivera, de Tofeme (Caimito); Libardo Pérez, Emil Montes y Libardo Zambrano, de Corozal; José Gaibao, Toño Álvarez, y Los “Mellos” Gaibao, de San Marcos. Rafael Peñates y Polo Vergara; Víctor Rafael Viloria y Liborio Alemán, de Las Flores (San Marcos); John Garay, de Ayapel; Dionisio Gil y César Hernández, de Sucre y José Julio Magallanes "Cuarto Bate", de San Onofre;Tomas Isaac Vergara ( sampues); Donaldo "jacob" Manjarrez (sampues);said isacc tatis(sincelejo); uno de los mas importantes garrocheros del municipio de corozal es el ganadero Antonio Maria Gomez Mulett,Lucho Macareno(sincelejo)

La dinastía de los Matera La historia de la familia Matera y de los demás manteros reconocidos está escrita en el libro Historia de las corralejas de Juan Santana Vega. La familia Madera está conformada por manteros consumados; los cuales han llenado de gloria muchas páginas de la historia de las fiestas en corralejas. Son ellos: Fidel; "El Ñato" y José; "Maderita" (hermanos), William y José Fidel; hijos de "El Ñato" y quienes les han seguido los pasos al padre y al tío, en esto de la tauromaquia. Su verdadero apellido es Baldobino, pero se les conoce y se han hecho célebres con el de Madera.

Toros: El Chivo mono. El barraquete, El 016, El tapa e’tusa, El tres pies, El jabonero, El pluma en el aire, El arranca teta, El caja negra, El camarrenga, El murciélago, El cara e’rula, El bollo maduro, estos toros eran de la ganadería Durán. El higal y El machín, de la ganadería Padilla y Wilches. El berrendo, El balón, El mico, El plaza limpia, El toro negro, del ganadero Juan Perna, El balay del Sincelejano Arturo Cumplido,El carvajalino ; de propiedad de don José María Hoyos Vergara y el Pollera azul toro que en su primera tarde causo revuelo por su bravura, propiedad de Don Jose Antonio "Toñito" Mercado Hoyos natural de Sahagun Cordoba.

Pero si de leyendas se trata, es imprescindible referirse al Negro Rocha, quien constituye una leyenda viva de las corralejas de Sincelejo y de toda la región.

Fue bautizado como Luis Rocha Pérez en 1915. En la actualidad cuenta con 95 años aproximadamente. El Negro Rocha nació en un corregimiento que se llama igual que su apellido, Rocha, en jurisdicción de Maríalabaja (Bolívar). Recuerda que se inició en el mundo de los toros en 1928, en la finca Monzú.

Su arte es derribar a los toros en las corralejas, tomándolos por la cola o por los cachos. Es particularmente recordada una tarde en la que él solo tumbó 40 toros, toda una proeza toreril.

Siempre salía descalzo al ruedo y algunos dicen que está rezado o que tiene pacto con el diablo, porque a pesar de que en la arena abundan los vidrios, nunca se corta. Otros opinan que todo es cuestión de cayo, pero el Negro asegura que lo que sucede es que el vidrio me tiene miedo.

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Resulta sorprendente que con tan larga carrera taurina, el Negro Rocha jamás ha sido víctima de una cornada, mientras que todos los toreros de corralejas de 30 ó 40 años exhiben una larga serie de cicatrices por todo el cuerpo causadas por los cachos de los toros.

El dinero que ha obtenido con su peligrosa actividad y con la agricultura, lo ha sabido aprovechar. Por eso tiene un hijo economista, uno veterinario y una modista profesional. No falta quien asegure que a este personaje es menester erigirle una estatua.



Programación de las fiestas



17 de enero:
- Desfile de carroza con la Señorita Colombia 2009-2010.
- Concierto en la Plaza Cultural de Majagual.
18 de enero:
- Cabalgata.
- Desfile en traje de baño y fantasía de las candidatas al reinado de las festividades.
19 de enero:
- Primera tarde de corraleja.
- Desfile en traje de baño y fantasía de las candidatas al Reinado Nacional del 20 de Enero.
20 de enero:
- Segunda tarde de toros
- Coronación de la Reina Nacional del 20 de Enero.
21 de enero:
- Tercera tarde de corralejas.
- Coronación de la Reina de las Festividades 2010.
22, 23 y 24 de enero:
- Últimas tres grandes tardes de corraleja en la plaza Toro Bravo.
23 y 24 de enero:
- Corridas de toros en el Coliseo de Ferias de Sincelejo con la participación de toresros nacionales y extranjero.


La tragedia de Sincelejo en 1980

sincelejo

Una de las tragedias más significativas dentro de la historia de las fiestas en corraleja fue registrada el día 20 de Enero del año 1980, cuando los palcos de la plaza de tres pisos en ese entonces se vinieron abajo, trayendo en su caída y sepultando entre toneladas de madera y escombros a cerca de un millar de personas entre las que se contaron hombres, mujeres y niños; debido al sobre cupo que existía esa tarde. Esta trágica tarde puso fin a la tradicional fiesta hasta el año 1999, cuando se reanudó.


El fandango patronal.

Leyenda o realidad

Desde el lugar donde se hallaba sentado, bajo un alero de la gran casona, Arturo Cumplido Sierra podía ver los cuarenta toros de lidia que se movían inquietos en los corrales de su hacienda Santa Teresa, como si presagiaran la desgracia que estaba a punto de ocurrir. El sol de la media tarde caía pleno sobre los sabanales, mientras un locutor de acento costeño vociferaba a través del radiotransistor colocado sobre una mesa de madera. La brisa de enero no alcanzaba a ahuyentar el calor, en medio del cual galopaban algunos vaqueros en los pastizales, más allá de los corrales invadidos por el mugido de las reses y el revoloteo blanco de las garzas garrapateras.

Arturo Cumplido había llegado a Santa Teresa un poco antes de las siete de la mañana en compañía de su esposa Arinda. Ese domingo, 20 de enero, no era un buen día para el ganadero.
Desde hacía varios años, los toros de Arturo Cumplido eran toreados cada 20 de enero en la corraleja de troncos y tablas que se levantaba en el sector de Muchila, a unos cinco minutos del centro de Sincelejo. Esa fecha era considerada el principal día de las Fiestas del Dulce Nombre de Jesús, que iban del 19 al 23 de enero.

Pero ese año, 1980, la Junta de las fiestas se había empeñado en que los toros de Pedro Juan Tulena, otro reconocido ganadero de la zona, remplazaran a los de Cumplido en la plaza, en la que hasta la noche anterior se escuchaba el incesante martilleo de los carpinteros encargados de levantar los últimos palcos sobre el terreno arcilloso. Los cuarenta toros que no pudieron ir a esa corraleja pastaban frente a los ojos del ganadero, al tiempo que el locutor anunciaba que una repentina nube negra cubría la enorme construcción de madera. Catorce años después, no son pocos los que juran por Dios que en el resto de la ciudad el sol brillaba como en los mejores días de verano. Los animales de Arturo Cumplido habían amanecido inquietos ese día. Movían sus patas y sus cabezas de afiladas cornamentas, y mugían y chocaban unos contra otros.

En Sincelejo, entre tanto, gruesos goterones se desgranaron sobre la plaza de cuatro palcos en la que las papayeras y las bandas no dejaban de tocar, animados por la gritería infernal de los aficionados que ese día no dejaron espacio para un alma más. Las botellas de ron y whisky iban y venían, mientras unos 300 manteros le hacían quites a los tres toros negros que correteaban en el centro de la plaza.

La lluvia había formado charcos y barrizales en el círculo blanquecino del circo de madera. Cientos de personas se amontonaban en los palcos de la corraleja. Gritos, música y licor llenaban el lugar. El agua caía a chorros desde el tejado de zinc que coronaba la plaza.

Un poco después de las cuatro de la tarde, Inis Amador Paternina, un joven abogado sincelejano que había llegado temprano a las graderías, creyó estar viendo visiones. En diagonal a donde él se encontraba se derrumbaron, igual que castillos de naipes, unos cuarenta metros de palco, arrastrando al gentío que no tuvo tiempo de reaccionar. Muchos murieron sin alcanzar a percatarse de lo que pasó.
Otros cuarenta metros de la construcción, que quedaron sin soporte, comenzaron a caer lentamente. El ruido de la lluvia al chocar contra el techo de zinc ahogaba los gritos. Los tres toros negros permanecieron estáticos en el centro de la plaza, mientras la gente corría despavorida. La escena era apocalíptica. Hombres, mujeres y niños quedaron tirados en medio del barro, bajo el pesado maderamen. Otros se movían como fantasmas en medio del caos. El hospital y los centros de salud no estaban preparados. Hileras de muertos y heridos permanecían tirados en los pasillos y andenes, irreconocibles, debido al fango que cubría los cuerpos.

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Esa noche, buena parte de los habitantes de Sincelejo se dedicó a buscar a sus muertos con una linterna en la mano y una plegaria en sus labios. Las dos funerarias de la ciudad se quedaron sin cajones. Los campesinos de las veredas cercanas echaron a sus finados en caballos y camperos y desaparecieron por las trochas y carreteras que llevan a la sabana.

Nadie sabe a ciencia cierta el número de personas que murió aquella tarde trágica en Sincelejo. Los datos mencionan más de 300 muertos. Lo cierto es que una fila interminable de ataúdes llevados a pulso por miles de personas sollozantes colmó al día siguiente, de nueve de la mañana a seis de la tarde, la avenida que conduce al cementerio. La corraleja no se ha vuelto a levantar en esa ciudad, pero el drama no terminó con aquel sepelio colectivo que muchos no han podido borrar de su memoria.


Es una convocatoria popular a bailar en la plaza pública. Hace parte del programa de las fiestas de corralejas en una población, pero puede ir sin corralejas y se convierte en la celebración central de la fiesta. Este es el caso de los fandangos patronales, dados en el marco de las fiestas patronales, como las corralejas. A estos fandangos muchas personas, amantes del baile, le toman gran cariño y salen a bailar con su pareja, y si no la tienen, entonces la buscan en la plaza.

Fiesta de corraleja que se respete siempre al finalizar sus corridas, se prende el fandango, el cual al lado de las tardes de toros, se festejan las corralejas. El fandango es lo que reitera la tradición. En la noche después de los toros se goza de una verdadera fiesta, para mi concepto ,las mejores corralejas y por ello el mejor fandango se encuentra en Planeta Rica, Cordoba Colombia, la ciudad bella y cordial.

Dato curioso:

Historia de las Corralejas

En el 2003 se inauguró en Sincelejo un estadio en el mismo lugar donde ocurrió la tragedia del 20 de enero de 1980. Este lugar se utiliza como escenario para celebrar toda clase de eventos festivos e invitaciones de artistas de música Salsa, vallenato y porrol

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ESTADIO DE FUTBOL ARTURO CUMPLIDO

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Capacidad: 8.000 espectadores
Este estadio ha sido el más inversión ha recibido en los ultimos años... pasó de ser un estadio con capacidad para 2.000 espectadores a 8.000 y proximamente se le aumentará la capacidad, la idea es que quede con capacidad para 15.000 - 20.000 espectadores... cuenta con excelentes camerinos, la gramilla muy bien cuidada, cuenta con buenos cubiculos para la transmision de los partidos sea en radio o televison... Ha sido sede de partidos de caracter internacional como el Deportivo San Martin (peru) Vs Real Cartagena y tambien de partidos de tipo nacional como la copa mustang y el torneo de ascenso.

El toro inmortal de don Arturo Cumplido

El animal hijo de una casta de toros españoles nació en la finca Santa Teresa y fue herido de muerte con una banderilla envenenada en una corraleja en la población cordobesa de Carrillo, por el hermano de una de sus 40 víctimas que el Balay había matado días antes en una corraleja en Corozal, Sucre.

Estuvo varios días en cuidados intensivos rodeado de los mejores médicos veterinarios quienes luchaban por salvarle la vida a él, y de paso a don Arturo, porque para nadie era un secreto que el toro famoso era su niño consentido. Todo ese esfuerzo científico fue infructuoso porque el Balay murió en San Pelayo.

Pero el Balay no ha muerto. Don Arturo Cumplido lo embalsamó con su efigie cachiencontrada, valiente, de color bayo, parecido, según don Arturo Cumplido, su orgulloso dueño, al recipiente artesanal que tejen los habitantes de San Andrés de Sotavento y que sirve para todo, hasta para echarle los malos pensamientos.

Hoy es toda una atracción este toro valiente y ligero como un rayo en su finca en las afueras de Sincelejo, San Cayetano.

Mucho menos morirá el Balay cuando el compositor Julio Fontalvo le hizo un porro alegre y a la vez sentimental. El autor de temas como ‘Río Seco’, ‘Río Crecido’ y ‘Mírala Cómo Va’, entre otros, quiso que el ‘Toro Balay’ figurara en el cuadro de honor de temas como ‘El Toro Negro’, ‘El Diablo’, ‘El Arrancatetas’, entre otros, toros que por sus excepcionales virtudes fueron premiados con un porro “bien jalao”.

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Don Arturo recuerda al Balay como un toro sencillo, bayo, cuyos cuernos eran su principal fortaleza. Las lágrimas lo traicionan cuando recuerda aquel nefasto día de un año que por fortuna olvidó para que no hiciera más estragos en su corazón la visión del toro que con la mirada le imploraba que no lo dejara morir.
El periodista Alfonso Hamburger dice que Julio Fontalvo se inspiró para hacer esa hermosa canción cuando visitó una de las haciendas de don Arturo y él no le hablaba de otra cosa que no tuviera que ver con el toro muerto. En un viaje en bus de Sincelejo a Bogotá, Julio Fontalvo comenzó a tararear el porro que a la hora y media cuando iba llegando a Planeta Rica ya tenía música y letra y fue grabado a las carreras en los estudios de la otrora CBS apenas llegó.

sincelejo

Confieso sin vergüenza y muy humildemente que no tenía idea de la existencia de este porro obligado en toda corraleja que se respete. Cuando lo escuché por vez primera en la casa del médico Edgar Ruiz Aguilera, me dejó petrificado, sembrado en el taburete, fascinado por la historia del toro contada en un porro de poco más de cuatro minutos.

Y como en esos días estaba de buena suerte, en una reunión familiar en San Fernando, Magdalena, escuché la canción en la voz del cantante vallenato Beto Zabaleta ayudado con el coro de mi hermana Isyoli a quien también cautivó, primero que a todos.

Me propuse rescatar los añicos de esta leyenda para remendar los pedacitos en forma de crónica, porque me parece toda una proeza de este toro, desde su nacimiento, pasando por su dueño, como por muerte trágica y la composición del maestro Fontalvo que alguien debe conocer y propagar para ser conocida por las futuras generaciones y jamás ser olvidada.


Cuando se escucha esta canción, ella con su poder respaldado en bombardinos, bombos, redoblantes y clarinetes, lo arrastra a uno, así no quiera, a un corral de ganado que expele fragancias exquisitas revueltas con el olor inconfundible de bostas frescas de vacas lecheras. Esta canción tiene la extraña virtud de dejarse saborear junto al tinto de las cuatro de la mañana cuando la totuma se agarra con las manos todavía sucias de tetas de vaca.

El Balay, como buen valiente no llegó a viejo y no dejó descendencia, solo sus proezas y sus arrestos. Pero ahí está en el corazón de un ser humano que desde niño ayudaba a armar la corraleja con guaduas en la plaza principal de Sincelejo donde hoy está el monumento a Santander con la ayuda de un sacerdote dominado por las artes misteriosas de la tauromaquia criolla por allá por los años 30.




Fuentes:
http://es.wikipedia.org
http://www.contratos.gov.co/archivospuc1/ADE/270001001/07-1-14439/ADE_PROCESO_07-1-14439_270001001_109131.pdf

1 comentario - Historia de las Corralejas

@hackparade
wuao severo post amigo que belleza d epost!! +10