Clasificación de las competencias en el aprendizaje

Clasificación de las competencias

Clasificación de las competencias en el aprendizaje

Bueno, dejo a usted querido lector la anterior reflexión en remojo. Hasta ahora hemos determinado que la COMPETENCIA es un tipo de Enseñanza, único y exclusivo de los seres humanos que involucra las tres dimensiones de la mente humana, y que difiere de muchos otros tipos de Enseñanzas que, en síntesis, no conjugan tan magistralmente a la mente humana.

No obstante para definir conceptualmente a la COMPETENCIA falta determinar el último, pero no por ello menos importante, aspecto: las clases o tipos de COMPETENCIA que existen.

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Varias clases de COMPETENCIAS se han trabajado desde las definiciones – algo imprecisas por cierto – del MEN y el ICFES. Una de las más socorridas clasificaciones habla de las COMPETENCIAS interpretativa, argumentativa y proposicional. En Pedagogía Conceptual diríamos que, aunque procesos pedagógicamente válidos y, de hecho, básicos en el aprehendizaje de las COMPETENCIAS, es una visión sesgada y claramente cognitivista. Tocamos aquí un punto básico para poder comprender algunas de las diferencias entre las concepciones del MEN y las nuestras: el enorme peso que se le da a una sola dimensión de la mente, la COGNITIVA. Al entender a las COMPETENCIAS solo en el marco de procesos mentales generales de interpretación o argumentación – tal como lo propone el ICFES – estaríamos desdeñando una serie de elementos indispensables en la enseñanza de COMPETENCIAS: ¿Qué es lo que se va a interpretar o argumentar? ¿Por qué se tienen que hacer interpretaciones y argumentaciones? ¿Por qué interpretar o argumentar unos conocimientos, afectos o praxias?

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¿Son acaso estos los únicos procesos mentales superiores que puede hacer la mente humana? ¿O es que son los procesos centrales? Eso sin contar con que la argumentación y la interpretación como procesos mentales ÚNICAMENTE están referidos a operaciones de la esfera cognitiva, desligados entonces de los elementos afectivos y práxicos que ya sustentamos son pilares vitales en la enseñanza de las COMPETENCIAS. La razón de esta línea de pensamiento tan sesgada a la Dimensión Cognitiva es la Psicología Cognitiva, vertiente Pisopedagógica que entroniza al sistema cognitivo como el centro de todos los procesos mentales, que establece que la única forma de poder entender y transformar las realidades es mediante la cognición razonada y consciente, que determina que los humanos, ante todo PENSAMOS. En esta línea de ideas la tercera COMPETENCIA, la propositiva, se entiende como la manifestación, mediatizada por el lenguaje, de las interpretaciones y argumentaciones que hace el estudiante y que lo conducen a proponer un discurso coherente en sí mismo.

Como podemos ver no es que sea, ni mucho menos, una visión ingenua o poco fundamentada de las COMPETENCIAS, el inconveniente es que es una visión demasiado cognitiva, que no permite la reflexión sobre la pertinencia de los aprendizajes, que se limita única y exclusivamente a OPERACIONALIZAR el proceso de enseñanza-aprehendizaje como el simple ejercicio de tres operaciones mentales, dos de ellas puramente cognitivas, la interpretación y la argumentación, y una cognitivo-expresiva, la proposición.

Otra perspectiva más actualizada y de mayor profundidad, ha sido la adoptada por el MEN en el trabajo sobre los lineamientos y estándares de las áreas de ciencias – naturales y sociales – que establece tres tipos de COMPETENCIAS: Cognitivas – Procedimentales – Actitudinales. Sobre las primeras no considero necesario extenderme mucho, puesto que presupone la OPERACIONALIZACIÓN de procesos mentales como la interpretación, el análisis, la identificación y la argumentación, pero avanza claramente al introducir la discusión sobre la INSTRUMENTALIZACIÓN de una serie de saberes específicos y disciplinares, es decir, del aprendizaje y apropiación de un cúmulo de conocimientos propios de las disciplinas científicas, los cuales son indispensables para poder PENSAR científicamente.

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Mención especial merecen las COMPETENCIAS Procedimentales, claramente referidas a las formas como, para el caso particular, los científicos HACEN ciencia – si extendiéramos el discurso a las demás disciplinas, hablaríamos de HACER matemáticas, lenguaje, arte, práctica física, etc. –. Naturalmente puede surgir en usted, amigo lector, la idea que estas COMPETENCIAS Procedimentales son una forma de nominar a la Dimensión Expresiva. ¡Nada más erróneo! Reducir la Dimensión Expresiva a una serie de procedimientos y métodos, que si bien son una parte valiosa de esta dimensión que permite comprender una práctica y formar hábitos hacia la misma, deja de lado la expresión de los sentires y pensares propios del individuo, así como también coarta tremendamente la creatividad, la inventiva, la posibilidad de crecer e ir más allá de la simple repetición de "recetas", la curiosidad, la consulta, la investigación y el cuestionamiento permanente.

Y en cuanto a las Actitudinales podríamos "cometer" un análogo error: asimilarlas a la Dimensión Afectiva. En tanto las Actitudes son posturas específicas hacia una realidad, posturas que implican juicios valorativos, podría en realidad decirse que la COMPETENCIA Actitudinal no es más que un sinónimo para COMPETENCIA AFECTIVA. Pues bien, tan solo diré que si creemos que solo de Actitudes está conformada la Afectividad Humana, estaríamos desechando una amplia gama de elementos tales como los SENTIMIENTOS, los VALORES, las diversas operaciones afectivas – VALORAR, OPTAR, PROYECTAR – así como los anhelos, expectativas, necesidades – las denominadas AUTODEMANDAS por los Psicólogos – que existen en la mente y que, según entendemos nosotros, son susceptibles de ser enseñadas – por ende aprehendidas –, moldeadas y transformadas para beneficio de nuestros estudiantes y de la comunidad en general.

Entonces ¿qué tipos de COMPETENCIA propone Pedagogía Conceptual? ¿Acaso COMPETENCIAS Afectivas, Cognitivas y Expresivas? Durante mucho tiempo pensamos que justamente esa era la respuesta: una COMPETENCIA por cada Dimensión. Pero con el tiempo caímos en cuenta que eso no era otra cosa que "más de lo mismo", una visión que desligaba las Enseñanzas según una Dimensión, una forma artificial de entender el problema, como si realmente la mente pudiera aprehender de forma parcelada. ¡No!, la mente humana cuando aprehende lo hace por que conjuga y estructura de forma coherente y sistemática las tres dimensiones de la mente – notable diferencia con la propuesta de los Estándares de Ciencias – además que - ¡tremendo descubrimiento! - ENTRONIZA no a la Dimensión Cognitiva sino a la Afectiva como el gatillo, el mecanismo disparador de todo aprehendizaje humano. Esto implicó una secuencia en el proceso de enseñanza-aprehendizaje que privilegiaba la "afectación" de la Dimensión Afectiva – ver documento Una Propuesta Didáctica Innovadora –, pero también generó la siguiente reflexión: Si toda COMPETENCIA involucra las tres dimensiones ¿Entonces no existen clases de COMPETENCIAS? ¿Entonces las COMPETENCIAS son las mismas en Matemática, Ciencias, Relaciones Laborales, Afectividad Interpersonal, Proyecto de Ciudadanía, por solo mencionar algunos de los tantos aspectos susceptibles de enseñar a nuestros estudiantes?

Las competencias de acuerdo a las realidades Popperianas

Teoría de los tres mundos según Popper

Karl Popper hace referencia a tres mundos o sustratos de la realidad y los denomina Mundo 1, Mundo 2 y Mundo 3. Primeramente tenemos el Mundo 1 compuesto de objetos no solo palpables, visibles o materiales sino que en este mundo podemos encontrarnos con realidades como energías, campos magnéticos, etc.

El Mundo 2 estaría compuesto por estados mentales: conscientes o inconscientes (aquellos durante el periodo de sueño). Incluye en estos estados mentales las sensaciones de placer, dolor, pensamientos, percepciones (de formas o movimientos, por ejemplo) y los procesos de razonamiento. El paso del Mundo 2 al Mundo 3 se establece en la objetivación de pensamientos o ideas y la herramienta más clara al servicio de este proceso es el uso del lenguaje (objetivable y a su vez parte del Mundo 1).

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En el Mundo 3 nos encontramos con los productos de la mente humana que se reflejarían de forma más compleja en productos de arte, teorías científicas o argumentos y dichos objetos podrían igualmente formar parte del Mundo 1 y Mundo 2. Lo más importante a destacar es su existencia real y la prueba para demostrarlo se basa en el hecho de que dichos objetos pueden producir un efecto causal en el Mundo 1 (físico y palpable) a través de decisiones individuales o colectivas del ser humano capaces de incidir no sólo en el Mundo 2 de percepción y reconocimiento sino en el, que ya nombramos, Mundo 1. Digamos que una escultura en mármol no sólo es un un objeto esculpido y cincelado por su autor o autores, sino el resultado de un proyecto previamente planeado y elaborado por una mente individual o colectiva.

El Conocimiento

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El conocimiento subjetivo tiene su escenario en el Mundo 2, pero de ahí adquiere la autonomía necesaria para hacerse objetivo, comunicable y transferible a otros conocimientos subjetivos. El conocimiento objetivo del Mundo 3 goza de otra peculiaridad: apertura al criticismo. La veracidad de diversas teorías o hipótesis no las hacen excluyentes del Mundo 3, sino que las hace parte integral ya que el criticismo y comprobación de su falsedad o veracidad son características definitorias de este mundo del conocimiento objetivo y abierto a la crítica o la comprobación. Podemos decir que en el Mundo 2 se encuentran los procesos mentales o asociaciones que nos llevan a las ideas o contenidos del Mundo 3. Los relatos históricos, mitos explicativos, teorías científicas, obras de arte y cualquier otra producción del intelecto y creatividad humana son objetos

Interacciones entre los tres mundos

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Como hemos dicho anteriormente, el Mundo 3 existe porque sus objetos pueden interactuar y producir cambios en los objetos del Mundo 1, por lo tanto, las decisiones, proyectos y rectificaciones tomados en el Mundo 3 pueden alterar el mundo físico y el mundo mental de nuestra representación.

Las relaciones entre los tres mundos actúan recíprocamente. Primeramente tenemos el primer mundo sin el cual ninguno de los otros objetos sería posible (el mundo de la materia, neuronas, células y energía). Dicho mundo permite al Mundo 2 existir (la base neurológica de nuestro cerebro) y este último opera sobre el anterior activamente (experimentando, observando…).

Nuestro conocimiento subjetivo elabora, igualmente, contenidos, autónomos y comunicables; se está produciendo una interacción en el Mundo 3. Una vez que dichos conceptos o ideas adquieren autonomía pueden ser rectificados, desarrollados o contrastados. Por último, el Mundo 3 no solo actúa sobre los procesos mentales sino que es capaz de alterar y predecir fenómenos naturales o físicos.

En este entramado de relaciones e interacciones, no hay cabida para un reduccionismo simplista al mundo físico o mental. De todo ello se extrae que el Mundo 3 es el más valioso y productivo ya que gracias a él podemos entre otras cosas hacer filosofía, razonar y sin el cual el diálogo intelectual o, sin ir más lejos, este escrito sería imposible.

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La reflexión generada por los anteriores cuestionamientos nos llevaron a descubrir que las COMPETENCIAS son las formas en como enseñamos – y aprehendemos – a interactuar eficientemente con la realidad – algo que ahora resulta bastante obvio, y que viéndolo desde esta perspectiva rescata el contexto que tanto defiende el MEN –, pero entonces surge la pregunta ¿Qué es la realidad? Diríamos que REALIDAD es todo aquello con lo cual la mente humana interactúa, todo situación, evento, fenómeno, ser, información, conocimiento que la mente percibe, procesa, que la afecta. Viéndolo así entonces tendríamos tantas COMPETENCIAS como realidades podamos evidenciar. Esto claramente lleva a la siguiente pregunta ¿Entonces el número de COMPETENCIAS es infinita? Claramente esto sería un absurdo, pues jamás estaríamos en capacidad de determinar unas Enseñanzas específicas, y terminaríamos cayendo en el peligroso relativismo constructivista, que propugna que cada ser humano conoce las realidades de forma particular y sus aprendizajes son estrictamente individuales – algo bastante injusto con la historia cultural de la humanidad –.

La respuesta equilibrada la encontramos en el trabajo monumental del filósofo Karl Popper, quien propugna que las realidades humanas – es importante admitir que no hay solo una, así como tampoco hay una sola inteligencia – se pueden agrupar en tres grandes categorías:

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Realidades o Mundo 1: Referida a todos los eventos, fenómenos y situaciones susceptibles de ser percibidos de forma directa por lo órganos de los sentidos. Aquí introducimos entonces todos los aspectos naturales, técnicos y tecnológicos.
Realidades o Mundo 2: Denominado también como el Mundo de las Subjetividades Humanas. Aquí estamos hablando de las valoraciones, los sentimientos, los valores, las relaciones. El aprehendizaje de COMPETENCIAS en los ámbitos intrapersonal, interpersonal y sociogrupal – dentro del cual enmarcaríamos las Competencias Ciudadanas – es el propósito básico en esta realidad
Realidades o Mundo 3: Popper denomina a este el "Mundo de las Ideas", refiriéndose a todas las creaciones culturales propias y exclusivas del ser humano: las artes, las ciencias, la filosofía, el lenguaje, por solo citar algunos.

De esta manera las COMPETENCIAS serían:


COMPETENCIAS Mundo 1 (Realidades Objetuales – Naturales – Práxicas)
COMPETENCIAS Mundo 2 (Realidades Intra – Inter – Socio Subjetivas)
COMPETENCIAS Mundo 3 (Realidades Culturales)
Obviamente cada uno de estos tipos se subdivide en las múltiples disciplinas, artes, ciencias y oficios que la cultura humana ha creado a lo largo de milenios, COMPETENCIAS necesarias hoy y en futuro, cercano o lejano. Por supuesto, en cada uno de estos ámbitos será fundamental enseñar – y lógico, aprehender – lo afectivo, lo cognitivo y lo expresivo, para que así nuestros estudiantes sean COMPETENTES.


Pero además de responder de forma muy clara y evidenciable los ámbitos en los cuales formar en COMPETENCIAS, la reflexión sobre los Mundos nos llevó más allá. Ya anteriormente había citado a Gardner en el contexto de las necesidades afectivas del proceso de enseñanza-aprehendizaje. Ahora lo citaré en, tal vez, la discusión por la que más se le conoce: La teoría de las múltiples inteligencias. Gardner propugna por una multiplicidad de inteligencias, oponiéndose por tanto al concepto tradicionalmente aceptado que postulaba una sola inteligencia. A mediados de los 80 este autor propone que hay al menos 7 tipos de inteligencias – hoy en día ya considera 9: lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, kinestésico-corporal, interpersonal, intrapersonal, naturalista y existencia– en los cuales los seres humanos se desempeñan, pero, aun más importante, determina que no todas las personas son igualmente COMPETENTES en las 7 o 9, sino que algunos lo son más en unas y menos en otras. Siendo así, las COMPETENCIAS no son tan generalizables y, según nuestra concepción actual de los tipos de COMPETENCIA, existe la necesidad de determinar con claridad en cuáles ámbitos es más COMPETENTE un ser humano, dar auténtica respuesta a las preguntas del tipo ¿Para qué aprehender esos conocimientos y habilidades? ¿Por qué aprehender esos y no otros? ¿Realmente los triángulos, adverbios, polinomios, reacciones químicas, discursos, tipos de textos, me hacen mejor o peor ser humano? ¿Estos aprendizajes garantizarán que pueda conseguir y mantener un buen empleo o tener éxito en el mundo empresarial?

Esta idea, que actualmente desarrolla la Pedagogía Conceptual, se denomina la TEORÍA DEL TALENTO HUMANO, pero hablar de ella nos tomaría tanto espacio y tiempo que desbordaría por completo el objeto de este artículo.

Las competencias según el tipo de estructura mental

Sin embargo , resulta evidente la clasificación de las competencias según las realidades, existe un segundo criterio de tipificación que ha inquietado por mucho tiempo no solo a la Pedagogía Conceptual, sino en general a todos los enfoques pedagógicos contemporáneos, y es el de la forma en como la mente estructura los conocimientos, destrezas, habilidades o, en el contexto de nuestro análisis, las COMPETENCIAS.

Según los estudios llevados a cabo por muchos psicopedagogos – Ausubel, Novack, Feuerstein, De Zubiría, etc. – la mente humana estructura y procesa la realidad de dos maneras complementarias e interdependientes: como instrumentos y como operaciones.

Vamos a analizarlas por separado aun cuando, como ya hemos comentado, en la mente los aprehendizajes se dan por la complementariedad de estas dos herramientas de la mente:

Instrumentos y Competencias Instrumentales

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Los instrumentos y las operaciones son mecanismos o herramientas mentales que implican un procesamiento de informaciones, afectos, habilidades, etc., que aprehendemos culturalmente. La particularidad de los instrumentos es que ellos se circunscriben a una realidad muy puntual y específica, muy disciplinar si se quiere ver de esa manera. Así, cuando hablamos del aprehendizaje del concepto MAMÍFERO, desde los enfoques pedagógicos contemporáneos, estaríamos tratando del aprehendizaje de un Instrumento de Conocimiento, puesto que se refiere a una realidad bastante específica y disciplinar, en este caso, la de un concepto que hace parte de las ciencias naturales y se refiere a un tipo específico de animales. Hasta este punto necesariamente surge una pregunta ¿Qué hace que no llamemos a esto información o conocimiento sino Instrumento de Conocimiento?, si determinamos aprehender MAMÍFERO como un Instrumento de Conocimiento ¿En qué diferirá este aprehendizaje de los tradicionales aprendizajes de la escuela industrial-tradicional? Las respuestas a estas preguntas se resumen en una sola: Al aprehender el concepto MAMÍFERO como un Instrumento de Conocimiento, no nos quedamos con la memorización de una simple definición, por ejemplo, LOS MAMÍFEROS SON ANIMALES HOMEOTERMOS CUBIERTOS DE VELLO, sino que entramos a establecer – enseñar y aprehender – una serie relaciones claras con respecto a los MAMÍFEROS. El aprehendizaje del concepto MAMÍFERO pasa por:

Reconocer las características de los MAMÍFEROS
Diferenciar a los MAMÍFEROS de otros animales en la naturaleza
Clasificar a los MAMÍFEROS dentro de una tipología de animales específicas
Reconocer las diversas clases – especies – de MAMÍFEROS existentes
Saber identificar si un animal cualquiera es un MAMÍFERO o no
Entender la forma en como los MAMÍFEROS se relacionan con otros animales y con su hábitat
Y muy posiblemente algunas otras ideas más. Como podemos ver aquí, no se trata de memorizar, sino de interrelacionar una amplia gama de conocimientos e informaciones, de hacer diversos procesamientos mentales – identificar, reconocer, diferenciar, clasificar, comparar, entender – teniendo como eje el concepto MAMÍFERO, de usar este conocimiento en posibles situaciones contextuales y realistas. Pero no solo eso. También es parte del aprehendizaje de un concepto – por caso – el que en la mente formemos una ESTRUCTURA que nos permite "ver" mentalmente un esquema que nos resuma todos estos "contenidos", que nos permita relacionarlos y operacionalizarlos y que, en última instancia, nos de la oportunidad de "transferir" este Instrumento a nuestra estructura mental general, es decir, que entre a hacer parte de nuestros "discursos" o mejor, nuestros aprehendizajes, y estemos en la capacidad de encadenarlos con los demás aprehendizajes que hemos formado a lo largo de nuestra vida.

Cuando el estudiante sea capaz de hacer todo esto, entonces podremos decir que él (ella) aprehendió el concepto MAMÍFERO y, según lo que actualmente entendemos en Pedagogía Conceptual, este estudiante habrá formado una COMPETENCIA INSTRUMENTAL, ha sido capaz de estructurar su mente en torno a una realidad puntual y específica que le permitirá comprender la realidad, modificarla, resolver situaciones, etc.

Por esta vía, parecería evidente que el número de COMPETENCIAS por desarrollar en nuestros aprendices sería enorme, casi infinita, sin embargo, si recordamos lo comentado en las secciones finales del apartado LAS COMPETENCIAS EN LAS REALIDADES POPPERIANAS, es tarea del docente y la institución determinar cuáles son los Instrumentos que debe aprehender un ser humano en dependencia de sus expectativas, pasiones, intereses, anhelos, capacidades, en síntesis, de sus TALENTOS.

Para cerrar esta sección vale la pena comentar que podemos formar – por tanto enseñar y, lo más importante, aprehender – instrumentos tanto de las tres realidades como de las tres dimensiones, es decir, procesos mentales puntuales y específicos de índole afectiva – Instrumentos Afectivos como los Sentimientos o los Valores – cognitiva – las nociones, los conceptos – las categorías – y expresiva – básicamente los lenguajes – en las realidades naturales, físicas, interpersonales, culturales, científicas, artísticas, etc.

Operaciones y Competencias Operacionales


Otra ruta pedagógica, asumida por enfoques contemporáneos tal como la Modificabilidad Estructural Cognitiva propuesta por Reuven Feuerstein, es el de enseñar y aprehender no instrumentos sino Operaciones, es decir, formas de procesamiento general de las informaciones, los conocimientos, en síntesis, de las realidades, pero sin la necesidad de inscribirse a una especificidad de índole disciplinar.

Así se enrruta entonces el proceso de enseñanza-aprehendizaje a trabajar en Operaciones o procesamientos mentales tales como la lectura, la escritura, el análisis, la síntesis, las comparaciones, las clasificaciones, etc., sin importar mucho a que conocimientos o realidades concretos nos podemos referir.

De esta manera, cuando trabajamos en la operación CLASIFICAR, la idea es que en la mente del estudiante se forme una clara concepción de lo que implica el proceso de clasificar: ¿qué es clasificar? ¿cómo se clasifica? ¿existen formas de clasificación? ¿cuántas y cuáles? ¿cómo hacer uso de ellas? ¿qué criterios se asumen en un caso dado?

De nuevo vemos que la situación no es un simple definir qué es una operación X , sino relacionarla, formarse una estructura en la mente, saber como, cuando y donde emplearla, dar razón de porqué se implementa de un modo concreto y no de otro, etc.

Igual que con las COMPETENCIAS INSTRUMENTALES, solo podremos decir que nuestro estudiantes son COMPETENTES OPERACIONALMENTE cuando se encuentren en capacidad de hacer todos estos procesamientos mentales.

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De nuevo, y al igual que con las COMPETENCIAS INSTRUMENTALES, las OPERACIONALES existirán en las tres realidades y dimensiones, pudiendo tener procesamientos de índole cognitiva – ampliamente estudiados como leer, comparar, analizar, identificar, etc. – afectiva – poco estudiadas a nivel pedagógico pero si mucho a nivel psicológico y entre las cuales destacaríamos valorar, optar – y expresiva – escribir, exponer, manifestar, explicar – en todas las realidades ya por nosotros conocidas.

Pero ya vistas estas dos clases cabe preguntar ¿por qué estudiarlas por separado? ¿acaso los seres humanos no procesamos mentalmente de ambas maneras y de forma simultanea? Es por esta razón que en un principio establecí que eran dos formas interdependientes y complementarias, es decir, no podemos INSTRUMENTALIZAR sin el auxilio de las operaciones mentales - ¿cómo poder reconocer las diversas especies de MAMÍFEROS si no sé como CLASIFICAR? – así como tampoco soy capaz de OPERACIONALIZAR sin echar mano de los instrumentos – por caso y tomándolo al contrario, ¿cómo saber CLASIFICAR sino tengo unas realidades a las que pueda aplicarlo? –. Así, lo que tenemos es rutas pedagógicas y didácticas que enfatizan uno de los modos de abordar las COMPETENCIAS por sobre el otro, pero sin desconocer la necesidad y realidad del otro tipo.

Modelos como Aprendizaje Significativo, la Enseñanza para la Comprensión, asumen el proceso de enseñanza-aprehendizaje de COMPETENCIAS INSTRUMENTALES preferencialmente. Modificabilidad Cognitiva o Aprendizaje Basado en Problemas se ocupan de hacerlo desde las COMPETENCIAS OPERACIONALES.

En Pedagogía Conceptual entendemos que estas visiones son claramente parcializadas y, aunque sus implementaciones han dado positivos resultados, definitivamente la enseñanza de las COMPETENCIAS no se puede restringir a solo una de estas tipologías, so pena de caer en el clásico error de la parcelación del conocimiento, tan desacreditada por todos los científicos, filósofos y pensadores de nuestros tiempos.

Fuentes: http://www.suite101.net/content/karl-popper-y-los-tres-mundos-a30005
http://www.monografias.com/trabajos23/competencia-pedagogia/competencia-pedagogia.shtml

3 comentarios - Clasificación de las competencias en el aprendizaje

@assasonnad
Me sirvió de mucho gracias!
@delvipadilla1234
gracias.. esto no lo consegui en wikipedia.. te dejo +10