resumen libro el socio de jenaro prieto muy bueno

bueno aca esta el resumen


el socio
resumen (un poco largo pero muy bueno)


En la esquina, un grupo de gente se arremolinaba entorno a un coche de alquiler. Julián se acercó también. Miraban un caballo. Ahí estaba el pobre animal con las patas rígidas, ojos turbios, el cuello como una tabla y los dientes apretados parecía que sonreía. ¡Oh! Esa sonrisa del caballo parecía decirle: – hermano pardo, no me mires con esos ojos tristes, no creas que me río de tu suerte, sufrir me enseño a ser benévolo. Julián miro a su alrededor. En el compacto círculo de curiosos se destacaba una mujer casi niña. Los ojos de una fingida ingenuidad subrayaban una sonrisa de gioconda.


–Oie, Pardito, ¿tienes plata?. –Si; un peso….para comprarme unos cuadernos. -no importa; yo mañana te lo traigo, m lo consigo con mi hermano que es muy tonto. ¡Oh! Desde el punto de vista de la audacia, Goldenberg no había cambiado en lo más mínimo, seguía siendo el mismo de antes, con = gesto de seguridad del chiquillo rubio y regordete de la 3ª preparatoria. Entonces Goldenberg invito a julian a cenar, y hablaron de negocios, hablaron sobre un negocio aurífero, el cual iban a tener con don Fortunato Bastias, se constituye la sociedad aurífera el tesoro; -le explicaba Goldenberg- los accionistas caen como moscas y nos compran nuestros derechos en 40000 libras (₤). Julian dijo: imposible!!...tengo que consultarlo con mi socio- Goldenberg se largo a reír, y dijo que el cuento ese del socio era un mito.

Después de hablar con Goldenberg, julian, rendido del cansancio, se detuvo en la puerta de del correo. No quería llegar así a su casa. La gente entraba y salía precipitadamente. Ni un negocio ficticio le serviría para excusarse de aceptar un negocio inadmisible.

De pronto: – sinvergüenza, mirando a las mujeres – – ¿yo? – Dijo julian – lucho! – – si julian, el propio lucho – – sabes quien me hablo de ti? La esposa de goldenberg, la señora Anita Velasco, me dijo que t había visto ayer mirando un caballo muerto, y te hecho una talla y te enojaste –

Después terminaron la conversación.

Hacia un rato que Goldenberg, tapizado en una absurda bata china, trabajaba en su escritorio, cuando en altos empezó a sonar un timbre eléctrico. Se tranquilizó al oír pasos de la vieja empleada que subía pesadamente la escalera. Anita no dejaba cantar a la pastoriza, así que le dijo a la empleada que le dijera a la pastoriza que no cantara. Después la dejó cantar. Allá en su escritorio, Goldenberg estaba imponiéndose a la correspondencia. Al leer la carta de julian pardo, “muy señor mío: He consultado con mi socio…...” goldenberg no pudo remitir un gesto de disgusto. El socio no aceptaba en modo alguno que Pardo entrara en la negociación y hasta se permitía hacer reparos al negocio mismo. “Mi socio se permite hacer presente a ud que el río tiene 2 márgenes y que a 50 metros de distancia el riberano opuesto también podría ofrecer arena aurífera”. Esa carta podría destruir el negocio de Goldenberg, Bastias tendría 50 acciones menos.

Nada más natural para un hombre serio era, como debe serlo un corredor de propiedades, que despertar en su casa y en su cama. Sin embargo, esa mañana al despertar en la suya. Julian abrió los ojos con espanto ¡Q’ horribles nauseas! Con razón le dolía tanto la cabeza. Se acordaba vagamente de que, abrazado a uno de los almohadones del sofá, mientras una vieja flaca le amarraba una toalla a la cabeza, el pensaba y decía bajito: - estoi borracho- En ese momento, entraba su mujer a su pieza: Julian le habló: – ¿no me das lo buenos días? – – Creí que estabas durmiendo – – amorradazo solamente, anoche llegue muy tarde – – ¿sii? No manifestaba ni disgusto ni extrañeza. La última vez que julian vio el reloj eran la 3:00 AM. En el bar, don fortunato y julian estaban hablando de negocios, y don fortunato le pregunto el nombre del socio, y julian no hallaba que inventar, ý vio un nombre en una servilleta, y entonces dijo, el socio se llama Walter Davis. Y dijo que estaba en Bolivia.

Al día siguiente, julian fue invitado para cenar con la familia de goldenberg, julian no conocía a nadie, excepto a una vecina que parece que lo conocía íntimamente. Todos hablaban de la bolsa y el mercado. Julian le mostró a Anita una poesía que hizo el, pero el se avergonzaba de aquella. Anita y Julián se pusieron de acuerdo para hacer una novela. Durante un largo rato, los ojos de Anita lo perseguían, hasta que el se fue. Había llovido. Todo estaba mojado. Miraba todas las casas, pensaba en Davis. Llego a su casa, su hijo estaba muy enfermo.

A julian se le murió se tio, y le dejo de herencia $15000 y un escritorio antiguo, invirtió $2000 en acciones de la empresa adiós mi plata y Goldenberg dijo que no era un buen negocio. Julian hablo con en sr. Gutiérrez (un corredor de la bolsa) y dijo que Walter es admirable. Y julian dijo que davis iba a Valparaíso. El hijo de julian seguía cada día peor. Él había arriesgado su dinero, él había especulado; él había estudiado los negocios; él había ganado en buena lid esos ochenta o cien mil pesos que Gutiérrez tenía en su oficina y ahora resultaba que ese dinero era de Davis, que para entregárselo necesitaba una autorizaciỗn de Davis. Obraba en defensa propia y no retrocedería ni ante el crimen; si era preciso asesinar a Davis...

No pudo menos que reírse. – ¡que ridiculez!, ¿matar a Davis? ¿Estaba loco? Davis al fin y al cabo no era nada: mejor dicho,¿Le pedían un poder? Perfectamente: era lo mismo que julian pardo autorizara que le dieran plata a julian pardo. No iba a dañar a nadie. En cambio, si el no se daba ese poder dañaría a su familia, a su hijo.

De la paz, Davis se había venido a Valparaíso. Davis se acercaba.

La esposa de Julian supo que Julian va a falsificar una escritura, al final, acepto la mentira. Julian viajo a Valparaíso y fue a una notaria, pero antes fue a almorzar a un restaurant y pregunto cual era el notario más viejo de Valparaíso y le dijeron y fue donde el, entonces se compro unas gafas negras y se hizo pasar por Davis, después consiguió el dinero, rompió la gafas en el suelo, y desde lejos oyó la vos de Davis: – Mister pardo: ud hace mal, esos anteojos son verdaderamente míos Tomo el tren, regresó y se fue directo a la bolsa de comercio.

Julian fue donde Gutiérrez y liquidó el pixulon Ahora con el cheque en el bolsillo, la modesta fachada de su casa le parecía + alegre, el chico salio a su encuentro: – ¡papa! ¡papa! dame plata Julian lo tomo en brazos. Julian, fue a dejar al tren a Nito y Leonor (su hijo y su esposa). Se fueron al campo. Julian volvio y llego el cesar cesar le tomo la pixula y le corrio la mea paja en la colocación en el sofá, con las piernas abiertas, para dejar sitio al abdomen, el le explico a Julián que x culpa de Davis, Goldenberg le disminuyó 50.000 acciones. y julian le cortó, y después sonó el teléfono era ella de nuevo, recordándole lo de la novela. Don fortunato bastias dijo a julian que goldenberg le iba a agrandar unas tierras, la hacienda el peralillo, saco un papel, era un esquema, del río y de la hacienda el peralillo, aporte de bastias a la sociedad aurífera el tesoro. Una raya negra avanzaba como un muelle en la corriente y una línea de puntos indicaba el presunto aumento de de la propiedad a costa de cause. Fortunato pidió que davis lo ayudara. Julian dijo que el lo ayudara pero no tenia que decírselo a nadie. Ese día julian no fue a la bolsa. Durante un mes había tenido abandonada su oficina. A el lo invitaron a cenar a la casa de goldenberg, estaba anita llorando, el la consoló y le beso las manos. Llego el viejo magistrado don Cipriano, seguido de otro señor moreno, el coronel carranza. El magistrado empezó a hacer un discurso sobre los fenómenos oculares. Después apareció goldenberg. Hablando de las adiós mi plata. La comida fue triste. Julian se sentía vigilado, anita estaba muy triste, el único que hablaba era don Cipriano. Y después que julian se fue, goldenberg discutía con anita sobre Julián, y anita lo defendía, pero goldenberg planeaba un golpe contra Davis.

Al otro día, julian fue a las 8:00 AM a la casa de Gutiérrez. Lamentable mente no estaba. Según le dijo el mozo, Gutiérrez se había ido la noche antes a la quinta con el señor López. ¿Qué señor López? Don Willy López, un caballero joven, de Valparaíso. Faltaba solo un cuarto de hora para la rueda, cuando frente a la oficina de Gutiérrez, se estaciono el auto de Willy López. Julián se precipito a la portezuela. – y el palta Gutiérrez hizo 1 signo con los ojos diciendo que estaba ahy el qliao Sacoewuea dijo fuera del auto y nerviosamente cerró y extendió un dedo pa hacerle un oyuo veces consecutivas: – ¿Cómo? ¿15? $ 15mil, no se pudo vender más acciones, termino medio $27. Gutiérrez quería que julian le avisara a Davis por teléfono, julian se negó. Después julian se metió en un teléfono público, e hizo como si llamara a davis. A Willy le habían dado la dirección de davis, la cual era 3420 de Valparaíso, al final era un liceo de niñas. La venta de acciones que no la tenía ni Davis ni Julián, que carecí




comenten por favor
resumen libro el socio de jenaro prieto muy bueno

Fuentes de Información

Dar puntos
0 Puntos
Votos: 0 - T!score: 0/10
  • 0 Seguidores
  • 18.466 Visitas
  • 1 Favoritos

4 comentarios

@AlexGargolax Hace más de 1 año
reza porkee me sake un 7 qliaoo! o te haqueo tooo! jaja
@uc_matias_uc Hace más de 1 año
Wea mala de resumen!...
@titoXD11 Hace más de 5 meses
gracias
@xaviblancohernan Hace más de 1 mes +1
Malo, yo leí el libro y no alcanzaste a llegar ni a la mitad, estaba buscando un buen resumen pero la embarraste XD así que el de arriba ya debe tener el 2.0 asegurado aunque fue hace mas de una año