El arsénico es un contaminante natural que constituye un problema sanitario importante en bastantes zonas de nuestro país y es un gran desafío para la provisión, para consumo humano.
Para comprender su dinámica es necesario conocer previamente la dinámica del agua subterránea depende de muchos factores entre ellos:
1) la calidad del agua superficial que lo origina
2) las formaciones geológicas del suelo por el que circulan
3) el tiempo de permanencia que tenga el agua en el subsuelo (a mayor permanencia, mayor constancia de las características físico químicas del agua)
El agua puede tardar meses, décadas, siglos o milenios desde su infiltración, hacia área de descarga.
Cuando llueve el agua comienza a interactuar con las primeras capas del suelo, realizando intercambios químicos. Cuando llega a la napa el agua tiene características distintas a esa primera de lluvia.
Esta circulación es muy lenta en la zona pampeana es de dos a diez centímetros por día. De esta interacción que el agua realiza con el suelo, van a resultar las combinaciones químicas con los distintos minerales presentes en el suelo.

Impactos en la salud
El arsénico se acumula en el organismo siempre y cuando supere el máximo recomendado por la OMG (organización mundial de salud).
A lo largo del tiempo este máximo a variado:
1958: 0,2 miligramos por litro
1963: 0,05 miligramos por litro
1974/84: (se reafirma)
1993: 0.01 miligramos por litro
Cuando se supera el 0.05 máximo se empieza a acumular en el organismo en viseras y piel. Provoca cáncer de piel, vejiga riñones y pulmones.
Evolución de hidroquimica en profundidad además del arsénico en el suelo existen flúor, magnesio, calcio y sodio. La presencia de arsénico en el agua es muy dinámica porque su concentración puede variar:
1) entre zonas muy cercanas es decir en pozos cercanos
2) entre distintas profundidades de un mismo lugar, es decir verticalmente.
3) Según el régimen de lluvias
4) Según la extracción para consumo humano

Es muy difícil hacer un mapa del arsénico y sus concentraciones sin embargo sabemos que las provincias afectadas son: Córdoba, Formosa, San Luis, Santa Cruz, Buenos Aires y principalmente, Santa Fe.
La población tiende a pensar que el agua no contiene ningún tipo de sustancia peligrosa, sin embargo el agua que consumimos tiene múltiples sustancias en solución. Por eso es necesario establecer limites aceptables para que no afecte la salud.