Introducción


En este informe se desarrollara la situación de los collas, su historia, su habitad, su modo de vida y su situación actual, sus costumbres y como han podido adaptarse a la vida en la sociedad actual manteniendo sus costumbres




Son un grupo de aborígenes del noroeste argentino descendientes los pueblos diaguitas, omaguacas, atacamas, quechuas o aimaras, asentados en la Puna o provenientes de ella


Porcentajes de habitantes en nuestra región
En el noroeste argentino, en las provincias de Salta y Jujuy, la población colla es de 30.019 personas.

Actividades

En períodos coloniales su economía era de tipo extensiva, y desarrollaron prácticas de monedas para el intercambio de sus productos. En la actualidad combinan estas prácticas con el trueque.
Su economía está ligada a la cordillera, es así como se dedicaron básicamente a la crianza de ganado caprino y también de ovejas, mulas, etc. en períodos anteriores, de llamas y vicuñas. Con la crianza de estos animales también desarrollaron productos derivados como queso, quesillo, yogur, mantequilla.
Se debe agregar a la crianza de animales y a los productos derivados de ellos, la artesanía textil y de cuero que les permitió confeccionar variados productos.
La agricultura la desarrollan mediante el regadío dándose en los estrechos pero fértiles valles de los ríos. Siendo los cultivos más importantes las hortalizas, viñedos, alfalfa, frutos y cereales.
La cerámica y los tejidos constituyen los principales hallazgos hechos. La cerámica colla es negra sobre blanco, negra sobre el fondo natural y negra y rojo sobre fondo blanco. Algunas de estas piezas se asocian a la cultura Mollo de Bolivia.
Las formas son jarras típicas con asas, jarros ovoides, ollas de cocina, cántaros grandes y numerosos platos. La decoración es casi exclusivamente geométrica a veces con reborde blanco, en escalonados zig-zag y pequeños espirales el conjunto de los motivos es tanto horizontal como vertical.

Costumbres
A pesar de la aculturación sufrida debido a la acción colonizadora, aún practican algunos de sus rituales y mantienen otras formas culturales como la minga, antigua forma de cooperación; el serviñakuy o prueba de pareja y rituales vinculados al culto de la tierra: la Pachamama, señalada o marcación de animales, apachetas o descanso de viajeros, entierro y desentierro de pucllay o kacharpaya (carnaval), chaya y chayar (beber) y corpachada (dar de comer a la tierra); Tinkunakuy, topamientos o encuentros de compadrados, musiqueros, parcialidades o comunidades.4
El vestido masculino era una especie de túnica corta, hasta las rodillas, y sin mangas, llamada ucu; tenía unas franjas que la decoraban en el pecho y en la cintura. Como prenda íntima , llevaban una especie de taparrabos.
Las mujeres usaban una vestimenta que envolvía su cuerpo desde las axilas hasta el tobillo, con una tela rectangular que sujetaban encima de los hombros y la que se ceñían a la cintura mediante una faja adornada, llamada chumbi. De calzado usaban las ojotas.
Sus instrumentos musicales tradicionales como quena, anata, siku, charango, erke y erkencho, y sus ritmos típicos han ingresado a formar parte de la música folklórica de Argentina, como por ejemplo: el Carnavalito.
Ll lengua que poseen es según la región donde viven pero general mente hablan español o quechua


Alimentación

Fue un pueblo ganadero que tuvo la capacidad de aprovechar la escasa agua existente y obtener cosechas abundantes. Debido al escaso terreno agrícola, los alimentos de este origen no eran suficientes por lo cual se criaban las llamas y alpacas como animales de carga y también se alimentaban con su carne y se vestían con sus pieles y la lana que obtenían de ellas.
Al igual que los quechuas, crearon un sistema de siembras en terrazas, con el fin de que el agua no escurriese y evitar el arrastre de la capa del suelo orgánico y fértil. Sus cultivos fueron variados, se alimentaban principalmente de verduras que ellos mismos sembraban y cosechaban: calabazas, zapallo, ají, porotos, tabaco tunas, maíz y sobre todo papas y quinoa.
Características de su habitad
Los collas se ubican preferentemente en el noroeste argentino, en las provincias de Jujuy y Salta. En la actualidad el territorio que habitan los collas comprende “la precordillera y la cordillera de los Andes y parte del altiplano de las provincias de Chañaral y Copiapó en la tercera región de Atacama. Estas aéreas se localizan entre 2000 y3000 metros de altura.
El aspecto climático presenta un clima típico de la región: temperaturas elevadas durante el día y frio extremo durante la noche, la región en donde viven son generalmente desérticas con muy pocas lluvias anuales
El relieve de la región presenta montañas, quebradas y extensas mesetas
La vegetación se presenta escasa pr ejemplo: cactus y arbustos espinosos. Es posible encontrar al interior de los valles y en algunas quebradas una vegetación de tipo mediterránea, la cual es favorecida por la presencia de cursos de agua permanentes, así se encuentran olivos, frutales, etc.



Orígenes
Los collas provienen de varios grupos étnicos originarios. A la población de origen omaguaca, "diaguita" y atacameña, los incas les sumaron grupos de aborigenes principalmente chichas que dieron comienzo al mestizaje que continuó con las encomiendas y traslados poblacionales que efectuaron los españoles.
Tipos de viviendas
Su vivienda era localizada de acuerdo a la estacion del añon.En el verano se ubicaban en zonas de altura y recibían el nombre de majada, en cambio en invierno se les llamaba ruca y se ubicaban en las zonas más bajas.
En el presente el colla, construye su casa la que está compuesta por dormitorio y cocina a leña con una sección de horno para el pan. Las construcciones son de adobe (ladrillo de barro ) El techo es generalmente techo de paja y barro. Adjunto a la vivienda hay una pequeña parcela de tierra, donde cultivan tubérculos y maíz





Creencias, leyendas y rituales



Los collas tienen la religión católica como base heredadas de los españoles, en las que resaltan distintas adoraciones de la Virgen, los misachicos y los pesebres conviven con antiguos rituales populares heredados de los indígenas.

La pachamama: La Pachamama (madre tierra) es la creencia que aún sobrevive con fuerza en algunas regiones de nuestro país a pesar de la evangelización no se logra sacarla de la vida espiritual de las comunidades aborígenes, ni termina con las manifestaciones rituales campesinas con las que se la venera

La leyenda de la coca: Cuando llegaron las corrientes conquistadoras de los blancos destruyendo ciudades, quemando templos, derribando ídolos, exterminaron a la realeza del Imperio Incaico - dominaron a los nativos - quienes en su desesperación retrocedieron en busca de refugios naturales en las laderas de las montañas (Pucará) o en las altas cumbres. En su retirada solo invocaban la protección de sus dioses, Inti (Sol) Quilla (luna) ante la eminencia de una derrota total, se pusieron a salvo las riquezas del Imperio, para ello se encomendó a un viejo sacerdote tan difícil misión, quién a pesar de los recaudos fue tomado prisionero y torturado por los invasores blancos para que diga donde había escondido el tesoro, nada consiguieron no pudieron vencer su juramento; Oh admirable anciano! en el silencioso escenario apareció la misteriosa Quilla, se le acerco al oído y le dijo: Supremo sacerdote, me envía Inti tu Dios, para salvarte porque has sabido guardar los tesoros de nuestro pueblo, nuestra religión y has sido fiel a nuestra raza. En recompensa pide lo que quieras que será concedido. Este meditó unos momentos y respondió: Oh diosa! protectora nada te pediré para mí, pero sí para mi raza vencida, no te pido ni armas, ni riquezas, danos un bien con el cual podamos soportar tal sometimiento y que a su vez ese bien en manos del enemigo se transforme en un mal, en un peligro para su raza opresora. Entonces Quilla le respondió Fiel servidor mira hacia atrás ahora sigue con tu mirada el destello de luz que se ha detenido en esa planta de hojas verdes y ovaladas. Presta atención a ella, Inti le ha otorgado una secreta virtud, la de adormecer penas y mitigar fatigas. Que tu raza arranque sus hojas y las mastiquen su jugo será mejor remedio para soportar todo sufrimiento y si la raza invasora los imita tendrá su castigo. Su jugo que para nosotros es vida, para ellos significara la muerte, un vicio repugnante que al cabo de un tiempo aniquilará su raza. A la mañana siguiente el Anciano llamó al grupo que lo acompañaba y les dijo - Por voluntad de nuestros dioses en estos cerros ha nacido esta planta llamada COCA, les contó sus beneficios y también les dijo que si querían saber los secretos del destino bastará tomar un puñado de ella y arrojándola al viento la dirección que tomen marcará el rumbo del bien, cuando el invasor de nuestra raza quiera sacar igual provecho sufrirá un castigo. Así nació la planta de la Coca, regalo divino, elemento mágico de rituales de nuestro pueblo.
Día de las almas: El 2 de noviembre se conmemora el Día de las Almas y, preparan figuras de masa pan que representan los objetos que el difunto amaba. También se deja comida, bebida y una escalerita para que el alma nueva se alimente y pueda regresar al Cielo.
El misachico: Casi la totalidad de las familias nativas de quebrada y puna son poseedoras de imágenes de la virgen María o de santos de su devoción. Estos le otorgan devoción organizando misas y procesiones compuestas por niños
El añanamiento o sirviñuaco: este ritual se realiza entre un hombre y una mujer jovenes cuando se despierta su amor. La primera parte del Sirviñacu consiste en la comunicación por medio de la "espejeada", rito que consiste en la iluminación de espejos con los rayos solares, desde cerros lejanos determinados por ellos

El duende: Le llaman “dobente” en la Puna. Es el duende universal en su versión puneña. Creen en él y le temen. Son espíritus de la naturaleza que vagan en todas las soledades campesinas del mundo. Su genio travieso, inquieto y juguetón y su constante afición por torturar a los hombres, niños y mujeres de mil maneras distintas. En la puna se lo identifica desnudo y de no más de 50 centímetros de altura; tiene una mano de hierro y otra de lana y un enorme sobrero, que le cubre por entero desde arriba su pequeño cuerpecito.

La flechada: Este ritual se realiza cuando una familia nativa desea construir su casa, una habitación, o alguna otra parte de la casa, cumplen con ritos a la Pachamama, bendiciendo la tierra, el agua, herramientas y para que la obra se realice sin dificultades. Transcurrido el tiempo necesario, levantada la casa, en la habitación principal de la misma se lleva a cabo una ceremonia denominada flechada. De la parte media del techo, cuelga un espaciado tejido que a manera de cesto sostiene un huevo. Esta parte central está adornada de coloridos pompones. En el piso de la habitación cavan un pequeño hoyo, donde deberá caer el contenido del huevo una vez rota la cascara de este. El dueño de la casa elige entre familiares, amigos y vecinos a los flechadores para cumplir este rito, con lo que la casa quedará inaugurada y bendecida por la Madre Tierra
La flechada en sí comienza cuando el primer participante lanza la flecha al huevo, de fallar en el primer intento podrá repetir las veces que pueda en el lapso de tres vueltas alrededor de la habitación, cumplido este tiempo el siguiente flechador efectuará su propósito y así sucesivamente hasta que uno resulte triunfador. Se expande agua bendita en toda la habilitación a la vez que queman aromáticos sahumerios. Se declaran compadres al dueño de la casa y al triunfador de la flechada. Todo esto se realiza para liberar de visitas de malos espíritus. Festejando luego en forma prolongada hasta el otro día

Coquena: un hombrecito pequeño, con barba, poncho tejido y gran sombrero. Es el patrón de los animales, del campo y los cerros. Es el hijo de la Madre Tierra, Pachamama, llamado también el mago coquena, guardián de las majadas, tropero de las nubes, tejedor de brumas y nieves, sembrador de tormentas, duende de abras y bosques, tata de los cerros, músico de arroyos y ríos. El Coquena es considerado como la divinidad protectora de las vicuñas, guanacos y que se hace extensiva a toda la fauna silvestre, actualmente se encuentra vigente en los ámbitos de Puna y Quebrada. castiga a los cazadores que las matan con armas de fuego

Fiesta del inti raymi: Un grupo de personas en el afán de querer recuperar la memoria de las buenas cosechas. Se selebra cada 21 de Junio. La fiesta por el sol comienza la noche del 20 de junio en torno al reloj solar que marcala ubicación exacta del Trópico de Capricornio. Con las últimas luces del día se prenden cuatro fogatas colocadas cada una en un punto cardinal. Estas se mantienen encendidas durante toda la noche. A las 24 horas se produce el año nuevo solar, los presentes festejan este hecho cantando, bailando, y tomando chicha, donde también se abre la boca a la Pachamama. También se realizan las ofrendas correspondientes que consisten en dar a la tierra de comer las comidas tradicionales como mote, mazorca de maíz hervidos (Tijtinchas) carne de corderos, frutas, bebidas en especial la chicha, vino cerveza, alcohol, se encienden cigarrillos en la misma boca, la coca y el incienso no debe faltar como también los sahumerios que son partes de los elementos mágicos que se utilizan para este ritual. Por la mañana se espera la salida del Tata Inti, con los primeros rayos se iluminan los espacios y se renueva la alegría salud se dice y se comienza de nuevo.

La cacharpaya: es uno de los rituales que marcan la culminación del carnaval. El último día, llamado Domingo de Tentación , se cava un hueco en las afueras de la ciudad y en él se entierra la corpacha (ofrendas para la Pachamama) y el diablito.


Enfermedades

La medicina de este pueblo es básicamente con hierbas y todo lo que se relacione con la Pachamama. En la etnia colla existen dos personajes la meica (la cual es mujer) y el yatiri (hombre) quienes mezclan los elementos de la naturaleza para obtener beneficios. Tanto la meica como el yatiri dicen tener dones que les facilitan sanar a los enfermos.


Actualidad
Producto del proceso de aculturación que ha vivido la etnia colla, ha surgido en los componentes de esta etnia la necesidad de revitalizar su cultura
El colla quiere que su pueblo tenga una identidad fuerte que no se olviden de sus valores, de su cultura, sus costumbres. Se debe convivir no separando estas situaciones.
Con esto plantean que se continúe con la práctica de ritos de adoración a la tierra, y al sol porque son parte de la concepción astronómica y de las creencias de sus antepasados.
Así sostienen que los ritos son una forma de tener un contacto con la naturaleza, que es un ser viviente al igual que las plantas y las piedras. Ya que todo posee un sentido de vida, no sólo el hombre es el que maneja su entorno. Por esta razón el colla cree en una complementariedad entre el ser humano y su entorno.
Al preguntársele sin son cristianos, sostienen que creen en un dios superior que es parte de la cosmovisión indígena, se puede decir que es un dios todo poderoso. Pero agregan que lo más importante es el contacto y el respeto por la naturaleza.






































Poema

No te rías de un colla - Fortunato Ramos





No te rías de un colla, que bajó del cerro,
que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus habales yertos.
No te rías de un colla, si lo ves callado…
si lo ves zopenco, si lo ves dormido.
No te rías de un colla, si al cruzar la calle,
lo ves correteando igual que una llama, igual que un guanaco.
Asustao el runa como asno bien chúcaro;
poncho con sombrero debajo del brazo.
No sobres al colla si un día de sol,
lo ves abrigado con ropa de lana; transpirado entero.
Ten presente amigo, que él vino del cerro donde hay mucho frío,
donde el viento helado, rajateó sus manos y partió sus callos.
No sobres al colla si lo ves comiendo,
su mote cocido, su carne de avío,
allá en una plaza, sobre una vereda o cerca del río,
menos si lo ves coquiando por su Pachamama.
El bajó del cerro a vender su lana, a vender sus cueros,
a comprar l’azucar, a llevar su harina,
y es tan precavido que trajo su plata,
y hasta su comida y no te pide nada.
No te rías de un colla que está en la frontera,
pa lao de La Quiaca, o allá en las alturas del Abra del Zenta.
Ten presente amigo, que él será el primero en parar las patas,
cuando alguien se atreva a violar la Patria.
No te burles de un colla, que si vas pa´l cerro,
te abrirá las puertas de su triste casa.
Tomarás su chicha, te dará su poncho, y junto a sus guaguas,
comerás un tulpo… y a cambio de nada.
No te rías de un colla que busca el silencio,
que en medio de lajas, cultiva sus habas,
y allá en las alturas, en donde no hay nada…
¡así sobrevive con su Pachamama!

Conclusión

Este informe nos permitió comprender que el colla no esta alejado de la sociedad sino, que se relaciona con ella pero sin perder sus costumbres, como combatir sus enfermedades con el uso de hierba y no asistir a centros médicos. Es una cultura extensa y rica en respecto a su modo de vida. Nuestra sociedad podría aprender un poco del amor que mantienen por la naturaleza, ya que la estamos destruyendo.