Hola amigos taringueros. Este es mi primer post, es un trabajo que tuve que hacer para la facultad. Considero que está bastante completo y lo quería compartir con todos ustedes que tanto me brindan día a día.
Saludos y espero que les sirva!!


Antecedentes
El papel fundamental de Argentina desde el auge del modelo agroexportador y luego de adherir a la División Internacional del Trabajo es ser el proveedor de divisas para financiar las importaciones y los pagos de los servicios de la deuda.
Esta etapa comienza alrededor de 1880 y termina con la crisis de 1930 y el comienzo del período sustitutivo de importaciones.
Como hitos importantes, tenemos:
•La creación del Virreinato del Río de la Plata.
•La Revolución de Mayo de 1810, que abre el comercio sin el monopolio de España, sino utilizando la Flota Inglesa.
•Desde el punto de vista económico, al comienzo del período teníamos una economía, pero de condiciones de subsistencia, produciéndose un cambio a partir de éste modelo. Para ello se dieron factores externos e internos que permitieron este gran desarrollo agropecuario que tuvo la Argentina en éste período. Las condiciones externas fueron los adelantos tecnológicos que permitieron la construcción de buques de gran porte, que podían transportar mercaderías de mucho volumen, la construcción de puertos, el tendido de vías férreas que posibilitaron llevar la producción desde el interior del país hacia el puerto de salida, el puerto de Buenos Aires.

Se llamó Modelo Agroexportador porque la vitalidad de la demanda estaba en el exterior, lo que generaba gran crecimiento económico era producir para exportar, Argentina contaba con una pampa húmeda extensa, muy productiva y poco explotada.
La distribución de las tierras estuvo muy concentrada, grandes extensiones fueron entregadas a unos muy pocos estancieros que, en principio, se dedicaban fundamentalmente a la ganadería, porque era la forma de producir con poca mano de obra; luego al llegar trabajadores por las inmigraciones, comenzó a aumentar la agricultura.

Características del modelo agroexportador
El modelo fue:
Abierto
Se adoptó el librecambio (favorecido con las normas aduaneras de 1877 y 1906) que impuso una apertura general de la economía y desalentó la actividad manufacturera e industrial.

Dependiente
El endeudamiento internacional se agravaba por la asimetría cada vez mayor del comercio internacional. Argentina exportaba productos de escaso valor agregado, a excepción de la carne enfriada, mientras las importaciones eran cada vez de mayor valor.

Vulnerable
Esta vulnerabilidad se manifiesta a través de la "coyuntura inversa", ya que las etapas de crecimiento económico de los países industrializados coincidían con las de Argentina, mientras que las recesiones de esas economías generaban las crisis del modelo.

Además, el modelo carecía de mecanismos de compensación: el modelo estaba basado en el librecambio, por tanto, el Estado sólo debía proteger la libertad económica y auspiciar la entrada de capitales extranjeros. Las clases subordinadas resultaban siempre las más afectados.


Causas que originaron el auge del período
•Enormes superficies de tierras fértiles, mejora en las condiciones del transporte mundial que bajan los costos de los fletes, aparición del mercado internacional de productos agropecuarios.
•Ingreso de capitales extranjeros, fundamentalmente ingleses, que permitieron el tendido de vías férreas, la construcción de puertos, caminos, rutas, sistemas telegráficos.
•La Revolución Industrial que trajo aparejada la División Internacional del Trabajo, concentrando la producción agropecuaria en los países sin producción manufacturera, adhiriendo Argentina como proveedor de materias primas agropecuarias.
•Gran inmigración entre 1857 y 1930, de alrededor de cuatro millones de inmigrantes, en donde el 90% se radicó en la región pampeana.
•El ordenamiento jurídico-político del país que unifica a las provincias y nos constituye como Nación, indispensable para tomar los compromisos de endeudamiento con el exterior, que fue necesario para crear la infraestructura.
•La conquista del desierto que anexa alrededor de treinta millones de hectáreas para ser explotadas.
•Las economías regionales, cuya producción no se destinaba al mercado internacional, volcaron su producción al mercado interno.

Todo este período agroexportador podemos decir que fue una "época de oro de la Argentina", en el sentido de que nace un país pujante, en el que se veían en ese momento grandes perspectivas de desarrollo, alcanzando nada menos que el sexto puesto del PBI mundial en 1928. Cuando termina este período, el PBI por habitante era alrededor del 70% del PBI por habitante de EEUU.
Entre 1919 y 1929 el PBI de la Argentina creció al 3.61% anual, superando considerablemente a Canadá (2.65%), Estados Unidos (2.16%) y Australia (1.64%). También el aumento del PBI per cápita argentino fue el más alto de los cuatro países, promediando el 1.75% anual.


Auge del período
Entre 1852-1914 se produjo un crecimiento económico y una modernización que coloco al país dentro de las principales economías mundiales, este crecimiento se relacionó con el aumento de las exportaciones agropecuarias. La demanda de cueros y lanas proporcionó la ocupación de la zona del litoral pampeano, las estancias eran la unidad productiva dedicada a la actividad ganadera, los nuevos territorios incorporados luego de la conquista del desierto también fueron ocupados por estancias.
Cuando el mercado Europeo aumentó su demanda de alimentos y los adelantos tecnológicos permitieron transportar grandes volúmenes de granos y carnes refrigeradas a menor costo, la región pampeana comenzó a especializarse para satisfacer la demanda, esto fue posible por que poseía la extensa llanura pampeana. El transporte marítimo se había abaratado notablemente. Los países industrializados o en vía de industrializarse de Europa podían concentrarse en esas actividades, y adquirir los alimentos y materias primas de esas regiones que tenían enormes superficies fértiles; para los cuales era fundamental asegurarse la provisión de alimentos en cantidad y precio conveniente para alimentar la mano de obra ocupada en sus industrias, por lo que se ocuparon de crear las condiciones necesarias para que cumplieran esta función.

Muchos capitales llegaron a la región pampeana para dotarla de los medios de trasporte y de la infraestructura portuaria para poder despachar la producción agropecuaria. Así obtenía importantes ganancias como la construcción y administración de esta infraestructura. Algunos beneficios que el país obtenía por la venta de productos agropecuarios permitían pagar la importación de los bienes manufacturados que se consumían.
Este modelo se basó en un recurso natural: las tierras fértiles de la llanura pampeana.

La nación se organizó social y políticamente en torno de las actividades agropecuarias: se construyeron caminos, ferrocarriles y puertos; se propició la inmigración de mano de obra y se crearon las condiciones jurídicas que aseguraron el ingreso de capitales y bienes del exterior.
Hacia 1914 el éxito del modelo era evidente, todo el país funcionaba en torno a la economía pampeana. Las economías del interior decayeron por la competencia de las manufacturas importadas y de los alimentos pampeanos más baratos, sólo los acuerdos políticos consiguieron algunas protecciones y fue posible seguir produciendo (Mendoza con respecto al vino).

El grueso de la explotación agropecuaria se destinaba a la exportación, y el cambio de relevancia de los productos exportables, de ganaderos a agrarios, también provocó un cambio en la utilización de la tierra. El mayor auge de las ventas externas del ganado vacuno sobre el ovino, obligó a la adecuación de la actividad, quedando la explotación del ganado ovino en las regiones con tierras menos fértiles.

Alrededor de 1915, las tierras más aptas para la producción agropecuaria estaban casi totalmente ocupadas y en uso, por eso el área cosechada prácticamente llega a su máximo en esa época. Una vez ocupada plenamente la superficie cultivable, la única manera de incrementar la producción total era aumentando el capital invertido, pero esto no se hizo y se llegó a fines de la década de 1920 con la misma tecnología que a fines del siglo pasado.
Como ya no había nuevas tierras para ser incorporadas a la actividad agropecuaria, y el mercado interno consumía una parte cada vez mayor de la producción, provocaba la disminución del saldo exportable. La crisis de 1929 tuvo efectos negativos irreversibles sobre el modelo económico, ya que a partir de ésta, las grandes potencias cerraron sus economías para tratar de recuperarse. Los precios de los productos primarios disminuyeron, mientras que las manufacturas aumentaron, lo que deterioró los términos de intercambio del país que no pudo asegurar los niveles de importaciones.
El comercio se organizó entre los países que mantenían vínculos esenciales (Inglaterra y sus ex-colonias) y el resto quedo marginado.

Esto significó que aún si no se hubiera producido la gran crisis de 1929, el sector agropecuario en la Argentina ya no podría ser el motor del desarrollo.

La Economía Mundial y La Demanda de Bienes Exportables
El contexto internacional fue decisivo en la estrategia de crecimiento agroexportador que constituyó la base del proyecto implementado en el siglo XIX en la Argentina. La Revolución Industrial, iniciada en Inglaterra en el siglo XVIII constituyó la expansión de la producción inglesa generando una nueva organización de la economía mundial.
Hacia el siglo XIX el desarrollo de la industrialización en Europa y en los Estados Unidos definió una nueva división internacional del trabajo. Los centros industrializados comenzaron a demandar nuevos productos de los países periféricos: materias primas que necesitaban como insumos para sus industrias y alimentos para su población.
La Argentina se insertó entre los países proveedores de materias primas y alimentos y receptores de capitales, manufacturas e inmigración. Nuestro país produjo y exportó, en ciclos sucesivos, lana, trigo, carne y cereales.

En Argentina los grupos sociales con mayor poder económico y político comenzaron a organizar la economía como complemento de la de los países industrializados, particularmente de la sociedad inglesa.
A partir de 1880 los grupos dirigentes impusieron su modelo de desarrollo económico basado en las exportaciones crecientes de cereales y carnes. Esto generó transformaciones en la sociedad argentina.
Los diversos cambios acaecidos en la estructura económica se reflejaron en el ritmo y composición del comercio exterior. Algunas de sus características más significativas fueron, en primer lugar, que el intercambio comercial aumento constantemente durante el período aunque con un ritmo desigual, permaneció relativamente estancado hasta el 1880 luego repunto y alcanzó la máxima aceleración a partir de 1886 - 1887. En segundo lugar corresponde indicar que salvo durante el primer quinquenio, las importaciones crecieron con mucha mayor rapidez que las exportaciones. De tal manera que durante la década del 1880, la balanza comercial arrojo permanentes saldos negativos. En cuanto a las exportaciones, el hecho más importante fue la irrupción de los cereales que de haber presentado tan solo un 2% del total en el quinquenio 1875 - 1879, pasaron a constituir algo más del 16% en 1890.

Los productos ganaderos preponderantes continuaron siendo las lanas, los cueros y el tasajo, aunque en los años '80 comenzaron ya las exportaciones de ganado en pié y se enviaron las primeras partidas de carne enfriada (especialmente ovino).

Por su parte las importaciones de bienes destinados al consumo sufren una gradual pero continua disminución (en términos relativos) hasta 1884 (pasan de un 85% del total en 1875 a un 34% en 1884), y a partir de allí se estabilizan. Esta caída se debió al gran incremento de bienes reproductivos importados como consecuencia de las inversiones en capital social básico que tuvieron lugar durante el período.

Por último, hay que recordar que la inversión masiva de capital británico consolidó definitivamente la posición del Reino Unido como primer país exportador, aunque Alemania, Estados Unidos e Italia también aumentaron su participación (esta última como consecuencia de la demanda de sus productos creada por los inmigrantes). Francia, en cambio, disminuyó el monto de inversión en nuestro país.
Gran Bretaña también incrementó en gran medida sus compras de productos argentinos, aunque Bélgica y Francia se mantuvieron como los principales compradores de nuestra producción rural.


Productos exportables:
•1874: trigo y harina.
•1890: aumento del precio internacional del trigo, éste desplaza al maíz.
•1895: exportación de vacunos en pié a Inglaterra y se realizaron mejoras en el sector agropecuario.

El Modelo Agroexportador, la estructura productiva y las políticas públicas
Para responder a la nueva situación internacional, la estabilidad política era un requisito indispensable. La consolidación del Estado nacional constituyó en marco propicio para llevar adelante el proyecto. Bajo los grupos hegemónicos de los terratenientes y comerciantes bonaerenses, en combinación con grupos dominantes de las provincias tradicionales, el país se incorporó al mercado mundial y al esquema de división internacional del trabajo como proveedor de materias primas y alimentos y como consumidor de manufacturas. Al mismo tiempo, se consolidó la conformación de un mercado interno con centro en Buenos Aires y en las ciudades pampeanas, que actuó como dinamizador de la producción de distintas áreas del territorio.

En el último cuarto del siglo XIX se inició un proceso de ocupación efectiva del territorio, incorporando nuevas tierras a la producción.

Dos elementos fueron esenciales para que el proyecto político-económico fuese viable, y ellos son: la llegada de capitales extranjeros y la de inmigrantes. Los capitales tuvieron un rol fundamental en la valorización de los recursos productivos y, especialmente, en la circulación de la producción. La mayor parte de los capitales extranjeros procedían de Gran Bretaña y se radicaron principalmente en la región Pampeana. Si bien no tuvieron una participación directa en la producción agropecuaria, su papel fue decisivo en el tendido de la red ferroviaria, en la industria (frigoríficos y molinos) y en los puertos.
El Estado argentino tomó ciertas medidas para favorecer la llegada de capitales e inmigrantes para así llevar a cabo este modelo y poder insertarse en el mercado mundial como proveedor de materas primas.
La política oficial favorecía el desarrollo agrícola, especialmente a través de la expansión de la frontera y de la construcción ferroviaria, aunque también otra serie de modelos gubernamentales tendían al mismo fin: la ley de Aduanas de 1876, que protegió la producción de trigo y la elaboración de harinas, y la política crediticia del Banco Hipotecario que mediante la emisión de cédulas, acercó fondos al productor rural.

Los ciclos económicos
Ciclo de expansión horizontal de la agricultura (1880 - 1914)
Alrededor del 1880 el capital extranjero intervino con más fuerza para financiar ciertos aspectos de la economía de exportación.
Uno de los más importantes indicadores del crecimiento de esta economía argentina del momento está dado por el volumen y el valor de las exportaciones.
Entre 1880 y 1914 (duración de este ciclo), el valor de las exportaciones se multiplicó diez veces: de 50 millones a 500 millones de pesos oro, siendo el Reino Unido el principal comprador de las mismas.

El crecimiento de las exportaciones favoreció el hecho de que se extienda el tendido férreo, que crezca la población y aumenten las importaciones. Éste crecimiento se debe a que la demanda de alimentos superó a la de textiles. Así nuestro país aprovechó la oportunidad y puso en marcha el desarrollo de los rubros cereal y carne. El trigo fue el máximo exponente de exportación a partir de que en 1870 se produjeron excedentes del mismo; su radio de expansión geográfica fue más amplio que la lana, abarcó a Buenos Aires, sur de Santa Fe y Córdoba y nordeste de La Pampa. En esa zona no solo se generaba la producción exportable sino que también se invirtió el grueso de capitales (nacionales y extranjeros), lo que trajo aparejado un acelerado crecimiento urbano.

En este ciclo, la Argentina, pasó a ser uno de los mayores abastecedores de maíz del mundo, el principal exportador de lino, de carnes enfriadas, en conserva y congeladas y de avena. La elevada tasa de exportación de trigo y la harina del mismo hicieron llamarse a la Argentina “ el Granero del mundo”.

Desde 1880 aparecieron en el país las innovaciones tecnológicas para conservar la carne y también trasladarla, fueron los modernos buques con cámaras de frío; se aplicaron en las estancias técnicas de mestizaje para mejorar las razas y se optimizaron las pasturas, así se combinó el agro y la pecuaria, o lo que es igual se conjugó la cría bobina y los cereales.

El ferrocarril, estos "caminos de Hierro" financiados casi todos por empresas británicas ayudaron a la integración de todo el territorio productor y más tarde se homogeneizó a casi todas las provincias, creando así también un importante intercambio cultural en la población.

A pesar del aumento del volumen comercial el déficit de la balanza comercial Argentina no se corrigió.

Ciclo de desaceleración o demora (1914-1930)
En 1914 las dificultades que generaba la agricultura extensiva llegan al límite de la expansión horizontal, a esto se le suma el comienzo de la Primera Guerra Mundial, que apareja competencias y dificultades para disponer de bodegas en el embarque de granos.
La guerra además de deteriorar el volumen y el valor de las importaciones, acentuó un incipiente proceso de sustitución por industrialización nacional.

El Estado implementó también, medidas de emergencia, como una feria bancaria y cambiaria, moratoria por 30 días, suspensión de la ley de conversión y la prohibición de importar oro.
Hasta 1921 descendió el área sembrada por la dificultad para comercializar los cereales. Se inicia la desaceleración del crecimiento en la economía argentina que se prolonga hasta la superación de los ribetes más agudos de la crisis estructural y orgánica de 1930.

Hacia 1918 la "cuestión social" es irreversible, ya como fenómeno que afecta a la ciudad y al campo.
Los chacareros se asocian al movimiento anarquista para presionar al Estado y así obtener la Ley de Arrendamientos Rurales, que rige las pautas de contrato para superficies arrendadas que no excedan las 300 has.

La Primera Guerra Mundial trae aparejada la crisis ganadera de posguerra y desde el Estado se intenta retomar el camino de preguerra con resultados oscilantes, introduciendo las menores reformas posibles al sistema vigente.

El congelado de la carne vuelve a dar paso al enfriado. Los sectores vinculados al congelado no pueden colocar el stock ganadero acumulado y los precios caen precipitadamente. La Sociedad Rural Argentina reclama protección al Estado nacional, pero el presidente Irigoyen no adopta resoluciones sobre el asunto, en cambio Alvear toma una acción decisiva frente al problema y responde a las demandas de la Sociedad Rural Argentina.
Desde la Sociedad Rural se levanta hacia 1927 el lema "comprar a quien nos compra", en directa alusión a su rechazo hacia los nexos comerciales con Estados Unidos, los ganaderos argentinos refuerzan así su estrecha e histórica conexión con el mercado y los inversores ingleses.

Durante los años siguientes debido a los conflictos entre el Estado y las distintas producciones regionales; el Estado toma el perfil de un Estado intervencionista que avanza y se consolida.

La Actividad Industrial a fines del siglo XIX
El sistema económico liberal mundial, enfrentó entre 1873 y 1876 una grave crisis que puso en duda su eficacia, en el caso de Argentina, por la excesiva dependencia a los mercados extranjeros.

En 1873 Francia terminó de pagar la indemnización que anualmente entregaba a Alemania como consecuencia de la Guerra Franco - Prusiana. Esto originó la disminución del capital que Alemania destinaba a la compra de productos. El comercio internacional sufrió una restricción de la demanda que afectó a los países industrializados y repercutió en Argentina por su dependencia por las exportaciones y por su calidad deudora a las grandes potencias. Entonces las grandes potencias disminuyeron sus importaciones, lo cual produjo una baja generalizada de precios que afectó a las lanas y cueros.

A consecuencia de esta crisis, en Argentina renacieron los proyectos proteccionistas con una forma de diversificar la producción y liberar a la economía de la dependencia externa que la hacía vulnerable en momentos de crisis internacional.
La oportunidad se dio en 1875, al presentar el presidente Avellaneda el proyecto que dio origen a la Ley de Aduanas; la ley proponía un aumento de los derechos de importación y una disminución de los de exportación. Apuntaba a reducir la importación y a tornar favorable la balanza comercial para poder superar la crisis.

El sector proteccionista vio la oportunidad para implementar un sistema de producción industrial. El proyecto fue modificado elevando los derechos de importación al 20% para la generalidad de los productos y al 40% para los que se producían en el país. La Ley de Aduanas fue aprobada según el proyecto de Diputados.
Como consecuencia disminuyeron las importaciones y la balanza comercial registró en 1866 un saldo comercial favorable; la actividad industrial tuvo un sensible aumento.

Las industrias se vieron influenciadas por la economía agropecuaria, por esto se desarrollaron:
•industrias que procesaban materias primas para la exportación, como molinos harineros;
•frigoríficos;
•industrias productoras de bienes insumidos por el sector agropecuario o de transporte como talleres de reparación de material ferroviario y maquinarias agrícolas;
•industrias de bienes perecederos como alimentos y vestidos.

La Ley de Aduana favoreció a las industrias nacionales, sin embargo, con la llegada del ferrocarril al interior, decayeron las tejedurías tradicionales que no pudieron competir con el bajo costo de los textiles europeos.

El Impacto de la Primera Guerra Mundial y el incipiente desarrollo Industrial
La relación económica que existía entre Argentina y Gran Bretaña se remontaba a los tiempos de la colonia y consistía en un intercambio, en el cual Argentina exportaba materia prima como lo hacían los demás países periféricos hacia Gran Bretaña y luego importaba las manufacturas producidas por este. La Primera Guerra Mundial puso en evidencia los límites y vulnerabilidades de este modelo.

El presidente argentino de ese entonces, Victorino De La Plaza, declaró la neutralidad del país ante el conflicto bélico; medida que continuaría Irigoyen durante su presidencia.
La Guerra traerá a Argentina la falta de muchos productos importados y una drástica baja en los ingresos aduaneros, con graves consecuencias fiscales. Entonces, el presidente, Victorino De La Plaza, ordena el cierre de la caja de conversión, evitando así la evasión del oro, y crea la Dirección de Industrias para promover la fabricación de las mercaderías que ya no vendrán de Europa.

Sin embargo, la apenas insinuante industrialización por sustitución de importaciones que promueve la Primera Guerra Mundial en nuestro país no alcanza a modificar nuestro perfil agroindustrial.
La guerra obligó a Gran Bretaña a priorizar sus necesidades domésticas por sobre sus compromisos externos. Indirectamente, esto benefició a Estados Unidos al permitirle posicionarse como el principal proveedor de manufacturas y capital para la Argentina. Entonces nuestro país necesitó cada vez más de los Estados Unidos para la colocación de sus exportaciones y para la provisión de manufacturas y capitales.


Su finalización: causas mediatas e inmediatas. La crisis de 1929/30
Sobreviene la Crisis del '30 que comienza en EEUU. Su manifestación inmediata fue la caída en la cotización de las acciones en Wall Street, rápidamente se nota una disminución en el nivel de actividad de alrededor del 25%, entre 1929 y 1933 en EEUU el PBI cae en un 25% y el nivel de desocupación está por encima del 25% de la PEA. Esta depresión se va a ir trasladando al resto del mundo, donde los países para protegerse de ese impacto exterior, comienzan a cerrar sus economías a través de altos aranceles y con producción destinada fundamentalmente para el mercado interno.
Argentina no es ajena a esa corriente de crisis internacional, donde se ve muy afectada, porque realmente era una economía que dependía del comercio internacional. Entre la baja de la cantidad exportada y del nivel de precios, el valor de las exportaciones se reduce a la mitad, lo que generó una caída en la entrada de divisas, disminuyendo también su capacidad de importar.
En el modelo agroexportador, el dinamismo de la economía estaba dado por la demanda externa, tanto de productos primarios como productos con cierta elaboración (productos harineros, industria láctea). Al disminuir notablemente en 1930 la demanda que hacen otros países de los productos argentinos, provoca que las exportaciones caigan de manera importante, por lo que lleva a plantearse en cómo reemplazará sus importaciones.
Esto llevará a la necesidad de un cambio en el modelo, pasando de un modelo sustentado en la exportación de productos agropecuarios, a otro de sustitución de importaciones, el que sería llamada "Modelo Sustitutivo de Importaciones", que quedará vigente hasta mediados de los '70, en donde en su primera etapa se daría como un fenómeno no buscado, ya que no se debió a decisiones políticas internas sino por consecuencias externas.
Si dijimos que el modelo agroexportador fue la época de oro para el país y para el sector, el sustitutivo fue todo lo contrario, por lo menos para el sector agropecuario, porque todo el esfuerzo estaba puesto en desarrollar la industria, de que ésta absorba el personal desocupado por el agro, entonces el agro sufrió durante todo este período y la producción prácticamente se mantuvo estancada durante cuarenta años ya que de 20 millones de toneladas que se producían en 1930 cuando finaliza el período agroexportador y comienza el sustitutivo y hasta el fin de éste a mediados de la década del '70, se siguió produciendo lo mismo, esto es 20 millones de toneladas; o sea que transcurren cuarenta años y la producción del sector agropecuario siguió siendo la misma.
En síntesis, el cambio de modelo se debió principalmente a:
•que se llegó al límite de las posibilidades de producción en la región pampeana;
•la caída de los precios internacionales de las materias primas y cierre de las economías debido a la crisis internacional;
•el aumento de la población, aumentando el consumo interno y debilitando la capacidad exportadora.

Consecuencias del modelo
El comportamiento de la economía estuvo condicionado por dos factores:
Las exportaciones agropecuarias
El volumen y el precio de los productos agropecuarios, y por ende su comercialización, dependían de la demanda externa, que a su vez estaba condicionada por las fluctuaciones económicas de los principales países. Esta "coyuntura inversa" condicionó el desarrollo económico y social del país. Además, las limitaciones del modelo agroexportador radicaban en la falta de mecanismos de compensación económica y en la ausencia de una política activa por parte del Estado Nacional para interferir en los mecanismos de mercado.

El endeudamiento externo
El endeudamiento externo fue un factor clave para explicar la evolución de la economía en el período. Fueron acumulándose créditos, junto con dificultades de pago. El endeudamiento potenciaba los problemas fiscales, mientras los requisitos impuestos por los acreedores condicionaron las políticas económicas, y los créditos que debían servir para suplir la falta de capital para el desarrollo, se convirtieron en una traba mayor.
La forma en que fueron contraídos los préstamos disparó especulaciones que llevaron al desencadenamiento de crisis monetarias, fiscales y de balance de pagos, como en 1873, 1885 y 1890.
El endeudamiento externo se origina con el empréstito Baring, entre cuyos destinos se encontraba la construcción del puerto. El pago del préstamo estaba garantizado por el Estado de Buenos Aires con sus bienes, rentas y tierras. De todas formas, no se cumplieron ninguno de los objetivos programados.

http://www.altillo.com/examenes/uba/economicas/ciclogeneral/histecargentina/histecargentina2010modeloagroexportador.asp