Animales extintos

Thylacinus cynocephalus

Thylacinus cynocephalus), también conocido como lobo de Tasmania, lobo marsupial o tigre de Tasmania; era un carnívoro marsupial de tamaño medio, nativo de Australia.

El tilacino es un ejemplo clásico de convergencia evolutiva en la literatura científica, dado su notable parecido con los cánidos de otros continentes (el cognomen taxonómico cynocephalus significa "cabeza de perro". Al igual que éstos era un carnívoro adaptado a la captura de presas de tamaño pequeño o medio tras lanzarse a la carrera. Tenía un cuerpo estilizado, patas finas aunque no demasiado largas y cola delgada. El pelaje era corto y de color leonado, con rayas negras (o café oscuro) en los cuartos traseros y cola (de ahí el apelativo de "tigre". Las mandíbulas, provistas de 46 dientes, podían abrirse hasta extremos asombrosos (aproximadamente 120°), más propios de un reptil que de un mamífero, permitiéndoles engullir grandes pedazos de carne sin masticar.

La especie se extinguió antes de ser estudiada en profundidad por zoólogos, por lo que no se sabe muy bien qué técnicas usaba para cazar, aunque varios testimonios recogidos hacen suponer que detectaba a sus presas preferentemente por el olfato, seguido del oído; mas el colorido desarrollado de su pelaje proveía camuflaje que indica que era un predador que podía esperar a su presa, ya que antes de la llegada de los colonos ingleses y de los dingos, el tilacino no tenía competencia, por ser marsupial y animal más desarrollado.

Animales extintos

leon

Dinosaurios



Raphus cucullatus

El dodo o dronte (Raphus cucullatus, llamado Didus ineptus por Linnaeus) era un ave no voladora de aproximadamente un metro de altura, con un peso que oscilaba entre 13 y 25 kg. Era originaria de las islas Mauricio, situadas en el Océano Índico, y se alimentaba de frutas. Su pico, particularmente por la forma, le permitía romper las cortezas de los cocos, y anidaba en el suelo.

Se piensa que evolutivamente surgió de palomas que migraban entre África y el sudeste asiático, por esto se trataba de una peculiar ave "áptera", ya que en la ausencia de depredadores, hizo que esta ave no desarrollara su sistema muscular para el vuelo. Era un pariente cercano del solitario de Rodríguez, otra ave de las Mauricio que también se extinguió apenas un siglo después. Se cree que la paloma de Nicobar es el pariente más cercano todavía vivo.

El ser humano llegó a su hábitat en el siglo XVII. Las primeras noticias que en Europa se tuvieron del ave parecen datar de 1674; en 1681 un conquistador español llevó un ejemplar a Europa. Los descubridores portugueses llamaron dodo («estúpido» en el habla coloquial portuguesa) al ave por su torpeza y la facilidad con que podía ser cazada. También se la ha llamado dronte, una denominación algo más científica.

La llegada del hombre acarreó la propagación de nuevas especies a la isla, incluyendo cerdos, macacos cangrejeros, perros, gatos y ratas, la aparición de nuevas enfermedades y la propia destrucción de bosque, del cual dependía en gran medida la subsistencia del dodo. Se estima que el saqueo de sus nidos por parte de las nuevas especies tuvo un efecto más devastador que el de la caza. Como consecuencia se produjo la completa extinción de esta ave un siglo después de la llegada del ser humano a la isla.

tigre



Monachus tropicalis

foca monje del Caribe (Monachus tropicalis) era un mamífero caribeño que se extinguió en el siglo XX. Habitaba en el mar Caribe desde las aguas tropicales de Florida a las zonas costeras de Texas, Grandes y Pequeñas Antillas y la península de Yucatán. Los relatos de avistamientos ocurren esporádicamente, pero varios intentos de encontrar al animal no dieron resultado.

El primer contacto de los europeos con la foca monje del Caribe fue a través de Cristóbal Colón en 1493, que describió a los animales como lobos de mar y notó el interés económico de la especie.

Con la llegada de colonos, la foca monje comenzó a ser cazada por su piel, su grasa y también como alimento. Más tarde se generalizó la idea de que esta foca era una amenaza para la conservación de los bancos de peces y se inició una campaña semiorganizada para exterminarla. El último avistamiento de un animal de esta especie fue en 1932 en las costas de Texas.

Cazadores



Equus quagga quagga

El quagga (Equus quagga quagga) es una subespecie de cebra de planicie (Equus quagga) extinta. Al contrario que las subespecies hoy existentes, el quagga era una cebra de pelaje pardo rojizo no rayado en el lomo y cuartos traseros, y salpicado de rayas negras en cara, cuello, costados y crines. El vientre y las patas eran enteramente blancas. Estas diferencias tan grandes en cuanto a coloración condujeron a que fuera descrita inicialmente (1788) como una especie aparte.

Los quaggas formaban manadas en la zona sureste de la actual Sudáfrica, siendo especialmente abundantes en la provincia de El Cabo. Su nombre procede de la lengua de los Khoi (Hotentotes) y tiene un origen onomatopéyico: es una adaptación del ruido característico del propio quagga.

Los quaggas fueron cazados desde la llegada de los primeros colonos holandeses por su carne y su piel. A mediados del siglo XIX, la colonización del interior ocasionada por el éxodo de los bóers descontentos con la soberanía inglesa sobre la colonia condujo a la matanza de miles de cabezas dentro de un plan general de exterminio de animales salvajes en la zona. Esta política tenía como objetivo el destinar las tierras de pasto de las grandes manadas al ganado doméstico. La población de estos animales en libertad descendió rápidamente, hasta el punto de que la especie ya se había extinguido en Sudáfrica para 1870. El 12 de agosto de 1883 murió el último quagga que vivía en cautividad en el zoo de Ámsterdam, extinguiéndose definitivamente la subespecie.

Pajaro Loco

Animales



Panthera tigris sondaica

El tigre de Java (Panthera tigris sondaica) es una subespecie de tigre, hoy extinta, que se encontraba originalmente en la isla indonesia de Java. De aspecto bastante similar al tigre de Sumatra (Panthera tigris sumatrae), se diferenciaba de éste por su pelaje más oscuro y rayas negras más finas, abundantes y apretadas. Algunos ejemplares de esta subespecie llegaban a tener más de 100 rayas, muchas más que cualquier otra subepecie de tigre. Así mismo, el pelo de las mejillas de los tigres de Java era más largo que el de los demás tigres, y las rayas de los flancos y la espalda se distribuían por parejas.

Se conocen fósiles de tigres primitivos en Java (Panthera tigris trinilensis) de hasta 1.2 millones de años de antigüedad, pero los modermos tigres de Java no descendían de éstos, sino que llegaron a la isla a finales del Pleistoceno o principios del Holoceno, provenientes del norte. Fueron abundantes hasta el siglo XIX, cuando la población humana comenzó a incrementarse en Java y destruyó cada vez más areas de bosque para destinarlas a la agricultura. A esta pérdida de hábitat se añadió la caza, el tráfico de sus pieles y la disminución de las presas potenciales del tigre, que ocasionó a su vez un aumento de la competencia por conseguir lo que quedaba de éstas con otros depredadores de la isla como leopardos y perros salvajes. En menos de 100 años, el tigre de Java pasó de ser considerado una peste a un animal en peligro. En la década de 1950 la población total ya se había reducido a 20 o 25 individuos dispersos por toda la isla, y en 1960 desaparecieron incluso del Parque Nacional Udjung Kulon, famosa reserva natural de Java que acoge a los últimos rinocerontes de la isla. El último lugar donde persistieron los tigres fue una remota área montañosa del sureste de Java llamada Meru - Betiri, que fue protegida en 1972 (aunque eso no le salvó de padecer la tala y roturación ilegal). Ese año se produjo el último avistamiento confirmado en la zona, y en 1979 se localizaron por última vez unas huellas que podrían corresponder a tres ejemplares diferentes. Desde entonces no hay evidencias fiables de la existencia del tigre de Java, a pesar de que se han realizado algunos supuestos avistamientos en Meru - Betiri que probablemente corresponden en realidad a leopardos.

Se sabe que hubo tigres de Java en los zoológicos de Rotterdam, Berlín y varias ciudades de Indonesia, pero toda evidencia de los mismos se perdió durante la II Guerra Mundial. Las reservas creadas en Java a partir de los años 40 eran demasiado pequeñas para sostener una población de tigres y fueron por tanto incapaces de salvarlo.

extinto




Panthera tigris virgata

El tigre persa o tigre del Caspio, es una subespecie de tigre actualmente extinta. Su área de distribución original abarcaba la península de Anatolia, el Cáucaso, el Kurdistán, norte de Irak e Irán, Afganistán y gran parte de Asia Central hasta Mongolia. Esta subespecie, la más occidental de todas, era también la tercera más grande, después del tigre siberiano y de bengala.

Los tigres actuales descienden de una sola población original que durante el Pleistoceno habitaba al sur de Siberia y luego emigró hacia el sur, expandiéndose por gran parte del continente asiático. El tigre del Caspio se originó a partir del único grupo que emigró hacia Occidente, mientras el resto lo hacía siguiendo la costa china. Por ello, el tigre del Caspio sería seguramente la subespecie con más diferencias génicas respecto al resto de tigres. En los albores de la Historia, la distribución del tigre del Caspio ya alcanzaba de lleno el Cáucaso y gran parte de Anatolia, extendiéndose por el este hasta Afganistán y Mongolia. Una leyenda afirma que el río Tigris, en Mesopotamia, recibió su nombre después de que uno de los numerosos tigres de sus orillas cruzase sus turbulentas aguas mientras llevaba una princesa embarazada sobre su lomo.

Con el progresivo aumento de la población y presión humana, el tigre del Caspio redujo lentamente su área de ocupación. Se cree que en tiempos de la Antigua Grecia, el tigre ya sólo alcanzaba por el oeste los límites orientales de Anatolia, y por ello no fue conocido por los griegos hasta las campañas de Alejandro Magno contra los persas. Los romanos capturaron algunos tigres del Caspio para usarlos en el circo, generalmente con el fin de enfrentarlo en la arena al otro felino gigante conocido en el mundo antiguo: el león del Atlas.

El caso del tigre en Turquía es bastante curioso. La legislación de los años 30 en este país consideraba al tigre como una peste en Anatolia oriental, un estatus legal que no se cambió hasta 2004. Cuando se informó de la extinción del tigre en Irán, nadie pensó que pudiera sobrevivir en un país bastante más antropizado como Turquía y la subespecie se consideró como totalmente desaparecida.

Sin embargo, en 1970 se mató un ejemplar en Uludure, al este del país. Un botánico que trabajaba en la zona llegó a fotografiar la piel del animal en 1972, al que se juzgó joven (y por tanto indicio de la presencia de otros ejemplares maduros) según la distribución de sus rayas. Sin embargo, las distintas expediciones de científicos turcos a la zona no han conseguido dar con ningún ejemplar vivo, a pesar de que varios civiles y militares destacados en la frontera con Irak y Siria han afirmado haber visto ejemplares en la zona en alguna ocasión.

Algunos excazadores furtivos incluso aseguran que mataron de 3 a 5 tigres en la región durante la década de los 80 y luego vendieron las pieles de forma clandestina en Irak; pero como era de esperar, siempre aparece el fantasma de una posible confusión con leopardos, que siguen habitando la zona. Una nueva expedición, más exhaustiva, investigó el área en 2005, sin que por el momento hayan trascendido sus conclusiones.

Animales extintos



Campephilus imperialis

El picamaderos imperial o carpintero imperial, Campephilus imperialis, era un ave voladora que habitaba esencialmente en los bosques templados y fríos de México, aunque originalmente también se la encontraba en el sur de Estados Unidos.

El Carpintero Imperial (Campephilus Imperialis), pertenecía al orden de los piciformes, mismo de los pájaros carpinteros que subsisten hasta hoy y su pariente más cercano sería el Pájaro Pico de Marfil del Caribe, el cual también se considera extinto.

La altura de este carpintero imperial oscilaba entre los 51 y los 56 centímetros, aunque se hallaron ejemplares de hasta 60 centímetros. Esto lo convertía en el pájaro carpintero más grande del mundo. En la adolescencia, tenían colores opacos y pardos; ya en la edad adulta, su apariencia era bastante llamativa: machos y hembras portaban un penacho en la cabeza, que en el macho era rojo y echado hacia atrás y en las hembras era blanco y hacia delante. El macho también llevaba manchas rojas en el pecho, y vetas blancas en los costados. Ambos sexos tenían el torso y lomo negros y el pico blanco. Su cola tenía plumas rectas y cortas.

La anterior descripción ya nos recuerda la caracterización más popular que se hizo de esta llamativa especie: el “pájaro loco”, serie animada de la televisión norteamericana; popularidad que no obstante, no contribuyó a salvar este hermoso pájaro.

leon



Aepyornithidae

Los pájaros o aves elefantes eran aves no voladoras endémicas de Madagascar las cuales pertenecían al orden Epiornitiformes. Al igual que las aves no voladoras actuales, los pájaros elefantes eran aves rátidas (corredoras), cualidad que compartían con el avestruz y el casuario, además de la extinta Moa.

Pese al enorme tamaño los pájaros elefantes eran bastante inofensivos y al igual que gran parte de las otras especies avícolas extintas, bastante torpes sumando a su vez sus movimientos lentos que oponían muy poca resistencia a sus captores.

No obstante lo anterior, es un lugar común el establecer como la principal causa de su desaparición, la extracción y depredación de sus huevos, más que la caza directa del animal. Sus huevos eran apropiados por los nativos como recipientes, por su gran tamaño, y como trofeos, por viajeros y corsarios. Con ello, se interrumpía de raíz la cadena evolutiva de esta especie, al impedirse el nacimiento de nuevas generaciones de aves.

A la par de ello, sufrió la constante deforestación de los bosques pantanosos donde vivía y nidificaba. Dicho sea de paso, tal fenómeno se prolongó incluso después de que esta ave desapareciera.

En 1658 el gobernador de Madagascar aún las incluía en su catastro de las especies de la isla, siendo éste el último registro concreto que se conserva de una de las aves más espectaculares que hayan existido, y que por sus dimensiones, debió protegerse como un patrimonio de la biosfera.

Se estima que los últimos ejemplares habrían perecido en los albores del siglo XVIII. Aun así, versiones poco fiables señalan que incluso a mediados del siglo XIX se habrían avistado ejemplares en la isla.

Dinosaurios



Panthera leo leo

El león del Atlas o león de Berbería es una subespecie de león originaria del norte de África que hoy se encuentra extinta en libertad. Se desconoce el número exacto de leones del Atlas que se encuentran en cautividad, incógnita que aumenta cuando se tiene en cuenta que muchos de los ejemplares recluidos en zoológicos y circos no son individuos puros, sino cruces con otras subespecies de leones desde hace varias generaciones.

El área de distribución original del león del Atlas abarcaba el Magreb, toda el área ocupada actualmente por el Sahara, Egipto, noreste de Sudán, Eritrea y norte de Etiopía. A partir del cuarto o tercer milenio antes de Cristo, el Sahara, hasta entonces ocupado por una sabana similar a la del este de África, comenzó a desecarse y convertirse en el desierto que es actualmente. Con la desaparición de las plantas lo hicieron también los grandes herbívoros, y con ellos los leones bereberes. Éstos quedaron entonces divididos en tres zonas distintas, separadas entre sí por miles de kilómetros de desierto: la cordillera del Atlas y Tripolitania, el macizo del Tassili n'Ajjer (en pleno centro del Sahara) y el noreste de África, siguiendo el valle del Nilo hasta las montañas de Etiopía. La primera zona de la que el león del Atlas desapareció por causas humanas, y no exclusivamente climáticas, fue el delta del Nilo, antes ya del 3000 adC. Esta extinción no se debió realmente a la caza del león, (de hecho, era un animal sagrado bajo la figura de la diosa Sekhmet), sino fundamentalmente al impacto sobre el medio que causaron los primitivos egipcios, deforestando bosques, roturando tierras y construyendo presas y ciudades. A medida que la civilización se extendía río arriba, los leones iban retrocediendo.

Otros pueblos del norte de África también reverenciaron al león del Atlas por su fortaleza y ferocidad, entre ellos los etíopes, cuyos reyes (el último de los cuales, Haile Selassie, fue derrocado en 1974) tenían el título de Leones de Etiopía. Pero ningún pueblo dio tanta importancia a este animal como los romanos, que los importaron durante siglos para que participasen en sangrientos combates circenses contra otras fieras, o devorasen gladiadores, prisioneros y condenados cristianos. La posesión de leones llegó a convertirse en un símbolo de poder, hasta el punto de que Julio César llegó a tener un cortejo de 600 leones del Atlas, y Pompeyo, uno de 400. Las capturas de los romanos hicieron mella en las poblaciones del Atlas, pero no tuvieron consecuencias tan dramáticas para los leones como la introducción de las armas de fuego en el Norte de África. El león se extinguió hacia 1700 en Libia, y a mediados del siglo XIX lo hizo del este de África y el Tassili. En 1891 desaparecieron de Túnez y en 1893 de Argelia. Reducido ya a escasas áreas de Marruecos, se comenzó a recluir algunos ejemplares en jardines zoológicos para evitar una extinción que ya se presentía inminente. En 1922, la casa real marroquí recluyó una manada en el Zoológico Real de Temara, cuyos descendientes fueron cedidos en 1975 al Zoológico de Rabat. El último león del Atlas que vivía en libertad fue probablemente un macho tiroteado 53 años antes, aunque ha habido avistamientos sin confirmar hasta la década de 1940.

tigre

Cazadores

Pajaro Loco



Dinornithidae

Las moas eran aves no voladoras gigantes de Nueva Zelanda. Se conocen diez especies de diferentes tamaños, de las cuales la más pequeña era la Eurayapteryx curtus del tamaño de un gallo, siendo las más grandes la moas gigantes (Dinornis robustus o Dinornis giganteus y la Dinornis novaezelandiae o Dinornis struthioides), que medían cerca de 3 metros de altura y tenían un peso 250 kg.

Las moas se extinguieron alrededor del año 1500, poco después de que los primeros cazadores maoríes llegaran a las islas; sin embargo, algunos opinan que existieron pequeños grupos de moas hasta fines del siglo XVIII o inicios del XIX. De hecho, se cuenta algún avistamiento por parte de marineros a las órdenes de James Cook, y llama la atención el estado de conservación de algunas plumas de estas aves. Sea como fuere, antes del arribo de los maoríes el número de moas había acusado un considerable descenso en el último millón de años, causado por tres factores: en primer lugar, los periodos glaciales, en los que casi toda la Isla Sur fue ocupada por el hielo; posteriormente, la disminución de los espacios cubiertos de tussok, sustituidos por selvas y bosques densos debido al aumento gradual de la temperatura y la humedad; y, en tercer lugar, la amenaza de las águilas de Haast (Harpagornis moorei), las mayores aves de presa conocidas, hoy también extintas. Las moas, a diferencia de otras ratidas como el avestruz, el emú, el casuario o el ñandú, durante la evolución habían perdido completamente las alas, tal como ocurre con los supervivientes kiwis, que se consideran emparentados con las moas.

Una moa gigante (Dinornis robustus) alcanzaba muy tardíamente su madurez reproductiva: a los diez años de nacida. Esta demora facilitó su extinción, ya que no se dio una suficiente tasa de reposición ante el ritmo con el que eran cazadas por los maoríes. Las moas se alimentaban de semillas, frutas, hierba e incluso ramas. Para referirse a estas aves los maoríes usan tanto en singular como en plural la palabra moa (sin s final).

Animales



ESPERO QUE RECAPACITEMOS, YA QUE
DENTRO DE POCO, LOS ANIMALES QUE VAN
A APARECER EN ESTA CLASE DE POST NOS VAN A
RESULTAR BASTANTE FAMILIARES

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20 comentarios - Animales extintos

@egpdlp Hace más de 6 años
Muy interesante, no tengo puntos
@Aldebaran77 Hace más de 6 años
Muy bueno e interesant che + 10 para vos
@ignacio-theater Hace más de 6 años
Muy bueno. El Dodo era simpático
@luguercio Hace más de 6 años
muy bueno, conocía a algunos. Excelente!
@gastondarri Hace más de 6 años
muy bueno el post muy interesante
@avenger025 Hace más de 3 años +1
es increíble lo que hace el humano con los animales, maldita sea cuando esto cambiará.
Por suerte esto ya está penado.
+10 toma capo.
@cristian_9519 Hace más de 3 años
ESPERO QUE RECAPACITEMOS, YA QUE
DENTRO DE POCO, LOS ANIMALES QUE VAN
A APARECER EN ESTA CLASE DE POST NOS VAN A
RESULTAR BASTANTE FAMILIARES... esperemos que no... reco
@joserober Hace más de 3 años -7
no ley un carajo
@THIAGOOSTOIC Hace más de 3 años
sabias que los castores son los animales que mas destruy
en el ecosistema despues del humano
@j47336 Hace más de 3 años
Te faltaron una BAAAnndaaAA.. Pero igual "lindo" post.
@CR7argentino Hace más de 2 años
Excelente te dejo todo los ptos que tengo
@He0701_ Hace más de 2 años
muy interesante.
@dirtyzanchez Hace más de 2 años
que mal, me siento triste al ver la destruccion que ha causado el hombre
@dna040 Hace más de 2 años +3
Especializados
@Luz_Cosmica Hace más de 2 años +1
Cuando se hara justicias y se extingira el ser humano?? Triste, muy triste lo que hace el hombre
@Ruucio Hace más de 1 año
Increíble lo maravilloso de alguna de estas especies, me hizo reflexionar mucho
@tomiarrieta7 Hace más de 9 meses
algunas veces me gustaria que todas las personas sean como vos + 10