El Hombre ilustrado, de Ray Bradbury

Ciencia ficción, Cuentos: El hombre ilustrado de Ray Bradbury
Una visión de futuro

Recopilación de cuentos, publicada en 1951, un año después de Crónicas Marcianas. La fecha de la publicación y el tema de los cuentos nos hacen pensar si no son los cuentos del Hombre Ilustrado los que quedaron en el cartapacio de Bradbury cuando publicó las Crónicas, pues, como veremos más adelante, muchos de los cuentos de esta segunda colección bien podrían haber pertenecido a la primera.

Y la misma existencia de las Crónicas, sustraen a esta obra de algo que, para mi gusto, había sido fundamental en la primera, esto es, la originalidad del contenido y de la expresión. Pues Bradbury había convertido en literatura, lo que se estaba convirtiendo en un clásico del cómic: la temática escapista hacia otros mundos o hacia otros tiempos.

Recordemos el boom que existió para este tipo de publicaciones, no sólo en EEUU, sino en todo el mundo, a partir de la crisis de finales de la década de los 20 y que llegó a su época cumbre en la década de los cuarenta y de los cincuenta, tendríamos que preguntarle a Bradbury cuántos cómics de Buck Rogers leyó y qué le quedó de este teniente de aviación que, tras dormir 500 años, despierta y tiene que salvar a la tierra; o qué de Flash Gordon y su estética de futurismo ecléctico, en el que se mezclan castillos medievales con los más ingeniosos avances científicos; o qué de otros de los muchos cómics que con esta temática se editaron en los años 30 y 40 en Estados Unidos. Muy lejos queda Julio Verne, demasiado lejos de Bradbury, con clara ventaja para el francés.

En un mundo en el que el racismo, la guerra, el desempleo eran algunas de las notas dominantes, el deseo de huida, de búsqueda de otros lugares distantes en el espacio o en el tiempo, no es extraño. Pero Bradbury no recrea mundos ni futuros más felices, sino que los convierte en una continuación mucho más aterradora de lo que a él mismo le toca vivir en su tiempo y en su mundo. Muy pocos cuentos son esperanzadores en esta recopilación del Hombre Ilustrado. Veamos, uno a uno, de qué tratan

Antes, por supuesto, tendríamos que explicar a qué se debe el título. Igual que Crónicas Marcianas tenía a Marte como hilo conductor, aquí hay un hilo conductor también: un viejo feriante con su cuerpo completamente tatuado, quizás, por eso, debería traducirse mejor, El Hombre Tatuado, sin embargo, lo de Ilustrado se debe a que estos tatuajes no son simples dibujos, sino que se abren como si se trataran de un libro, o mejor aún, de una película y se proyectan ante los ojos de quien observa, mostrándole escenas del futuro, haciendo del viejo una especie de sabio pronosticador de cosas por venir. Este personaje del viejo feriante sólo tiene que ver con las historias contadas el hecho de que estén tatuadas en su cuerpo, y podemos considerar su propia historia contada en el prólogo como el cuento número 1, convirtiendo la recopilación de 18 cuentos en 19 cuentos, sólo que el cuento del viejo no terminará hasta el epílogo, un epílogo algo macabro, pero que no desentona para nada con la mayoría de los cuentos.



Lo que quiero decir con eso de que no tiene nada que ver con el resto de los cuentos, es que cada uno de los cuentos es independiente, no hay enlaces entre ellos y hasta la misma anécdota del hombre tatuado podría obviarse o estar en el mismo nivel que el resto, pues su argumento es tan fantástico e irreal como cualquiera de los demás argumentos de la colección.

Volviendo al libro en sí, la historia empieza cuando el narrador se topa con un tipo bastante extraño: pese al calor sofocante que hace, lleva su camisa cerrada hasta el último botón. La razón es que va enteramente tatuado y que sus tatuajes despiertan el horror en todos aquellos quienes los ven. A pesar de las advertencias, el narrador no resiste la tentación de ver qué hay representado en ellos. Y en ellos, hay 18 escenas, 18 videos, perdón, 18 cuentos.

1. La pradera: Una familia, compuesta por padres y dos hijos, viven en una casa totalmente automatizada. La casa les proporciona todo, les hace todo, desde la comida hasta el cepillado de dientes. Los niños tienen una habitación de juegos, cuyo mecanismo les permite vivir en una especie de realidad virtual todo aquello que imaginan. Hay que reconocer el logro creativo de Bradbury de idear la realidad virtual unas cuantas décadas antes de que realmente existiera. Este mundo ideal se convierte en una pesadilla, cuando los chicos se rebelan contra sus padres, a través de la misma virtualidad: recrean una pradera africana, con leones feroces y hambrientos.

2. Caleidoscopio: Como los colores en un caleidoscopio se mueven los navegantes de un cohete a través del espacio, en caída libre, pues su nave ha sufrido una explosión y ellos han salvado sus vidas, sólo para ver cómo les llega la muerte a través de la inmensidad del universo, entre recriminaciones, enfrentamientos y reproches de unos a otros, hay quien se aproxima mucho al sol, quien choca contra asteroides, otros porque se quedan sin aire en la escafandra y el narrador del cuento porque choca contra la misma atmósfera terrestre, pensando para qué habrá servido su vida. Sin saber que un chico lo cree una estrella fugaz. Patético final.

3. El otro pie: en un Marte colonizado por negros, llega un cohete con tripulantes blancos. Los negros se disponen a tratarles igual que los blancos hicieran con ellos en las antiguas ciudades que habitaban. Los blancos, que huyen de la guerra atómica y de la destrucción final en la Tierra, sólo ven una esperanza: Marte y su atmósfera limpia. Al final, un toque de esperanza: en Marte puede darse la fraternidad entre razas que no existía en la Tierra. El tema no es nuevo en Bradbury.

4. La autopista, un campesino mexicano ve, con indiferencia, como todo el mundo huye, a través de la autopista que pasa junto a sus campos, de una guerra masiva y atómica. Lo único que le preocupa es qué será eso que llaman ‘mundo’.

5. El hombre, una nave llega a un planeta. Frente a lo que pensaba la tripulación, nadie acude a verlos, ni tan siquiera por mera curiosidad. Cuando investigan descubren que justo una hora antes ha llegado al pueblo otro visitante, un extraño hombre que difunde la paz y la armonía entre todos los habitantes. Un hombre que habla de amor y de alegría. El segundo de a bordo decide quedarse en ese planeta para conocer más de la doctrina de este hombre, que, al parecer ha seguido viaje a otros planetas. El capitán lo quiere conocer personalmente y marcha en su búsqueda. En realidad, el capitán no entendió bien el mensaje, porque el hombre sigue allí. Su viaje será en vano. Es un final un poco sin sentido, ni queda muy claro el por qué hacen creer que el hombre se ha ido cuando sigue allí.


6. La lluvia. Agua y más agua es lo que cae sobre los astronautas que han llegado a Venus, tanta que si se descuidan morirán ahogados por la maleza, convertidos en plantas. Su única esperanza es encontrar unos edificios con sol artificial, lo que llaman una ‘cúpula solar’. ¿Llegarán a tiempo?

7. El hombre del cohete, un chico cuenta qué siente ante la profesión de su padre, astronauta, que lo hace estar grandes temporadas fuera de casa, pareciendo un extraño cuando regresa. El joven se pregunta qué pasaría si se enteraran que el padre ha chocado contra una estrella, probablemente no volverían a mirarla. Un día llega la noticia tan temida, el cohete de su padre cayó en el sol y no hay sobrevivientes. El muchacho y su madre deciden que nunca más volverán a mirar el sol. Mejor el desarrollo que el final.

8. Globos de fuego. Unos sacerdotes llegan a Marte como misioneros, uno de ellos decide que a quienes habría que evangelizar es a los habitantes autóctonos, pero descubren, con estupefacción que éstos, convertidos en globos de fuego, son pura energía, castos y sin pecado alguno.

9. La última noche del mundo. ¿Qué pasaría si todo el mundo soñara a un mismo tiempo lo mismo: todo va a terminar la noche siguiente? Este es el planteamiento de este cuento. Increíblemente todos se lo toman con gran filosofía y esperan tranquilamente a que llegue el momento.

10. Los desterrados. En Marte hay unos habitantes muy peculiares, viven allí, desterrados, todos los escritores (y personajes) de fantasía y ciencia ficción que en la Tierra ha habido. Han sido expulsados de la Tierra, donde los combaten quemando los libros. Cuando el último ejemplar que han escrito o que han protagonizado arde, ellos desaparecen. Unos astronautas llegan para luchar contra ellos, ¿qué sucederá después? Interesante por la selección de autores y obras que hace Bradbury. La idea de lo perjudicial que pueden ser los libros para ciertos regímenes políticos no es nueva, desde luego.

11. Una noche o una mañana cualquiera, dos tripulantes de un cohete discuten sobre el paso del tiempo en el espacio, uno de ellos está obsesionado: si el tiempo no existe en el espacio, ¿qué es real y qué no lo es? Llega a la conclusión, aterradora, que nada es real, incluso duda de sí mismo. Y como duda de que el espacio exista, va a comprobarlo por sí mismo.

12. El zorro y el bosque. México. 1938. Una pareja venida del futuro disfruta de una fiesta popular. Han huido de las guerras, pero él es un importantísimo científico, vital para la fabricación de bombas. Descubren que un hombre los persigue, ha venido siguiéndoles la pista desde el futuro. Para despistarle, se hacen amigos de una troupe de cineastas. Acaban con su perseguidor, pero no todo es lo que parece. Se ve venir cómo va a acabar.

13. El visitante. Marte es una especie de estancia para enfermos terminales. Allí van a dar todos aquellos terrícolas que esperan la muerte, hay un espíritu de tristeza y abatimiento. No les quedan esperanzas. De pronto, llega un joven con un peculiar don: tiene la capacidad de hacer realidad (o algo semejante a la realidad) todo aquello que los otros imaginan. Vuelve Bradbury al tema de la realidad virtual, ahora no a través de mecanismos electrónicos, sino de una mente privilegiada que proyecta los anhelos de los demás, como en una especie de espejismo. Los hombres se pelean por tener a este muchacho con ellos y acaban destruyendo al prodigio. Pero… ¿no sería que era precisamente esto lo que el joven quería?

14. La mezcladora de cemento. Los habitantes de Marte invaden la Tierra. Frente a lo que cabría esperar, los terrícolas los acogen de forma amigable, demasiado amigable, en realidad. Sólo uno sospecha de las verdaderas intenciones de los terrestres. El argumento tiene demasiadas vueltas y el final era sobradamente previsible.

15. Marionetas, S.A. Dos amigos charlan, uno de ellos le confiesa al otro que ha gastado parte de sus ahorros comprándose un robot, exactamente igual que él, de esta manera, podrá hacer creer a su mujer que está con ella, mientras que está haciendo otras cosas más interesantes para él. El amigo queda fascinado y se propone hacer lo mismo. Sin embargo, cuando mira su cuenta corriente para hacer cálculos, descubre que su amantísima esposa ya ha hecho un gasto desorbitante. De todos, es el cuento más cómico, al menos para el lector, no tanto para los dos amigos.

16. La ciudad. Una ciudad fantasma espera en un lejano planeta a que lleguen los invasores. La ciudad ha sido preparada para, por sí sola, vencer a los que quieran dominarla. Un grupo de astronautas terrestres llegan hasta ella y, como era de suponer, la ciudad los vence. Pero no se contenta sólo con ello, porque también tiene el poder de domar la mente de los hombres y hacerles que cumplan su voluntad como si de autómatas se tratara. La Tierra recibirá un mensaje desde muy lejos.

17. La hora cero. Los niños del planeta Tierra tienen un nuevo juego, se llama la Invasión. Son tan felices que sus padres se sienten contentos y satisfechos. Hasta que descubren que algunos juegos son más peligrosos que otros. En concreto, este juego infantil no es tan infantil ni, de ninguna manera, inocente. Quizás los niños puedan ser una maravillosa y temible ‘quinta columna’.

18. El cohete. Bodoni es un chatarrero que ha estado ahorrando toda su vida para cumplir el sueño a alguien de su familia: viajar a Marte. Cuando consigue tener lo suficiente, ninguno de los familiares quiere ser el que disfrute solo del viaje, todos quieren que vaya el otro. Bodoni tiene una idea: él hará el cohete y así podrá llevar a todos sus hijos a pasear por el espacio. Su mujer se niega, con ese dinero no se puede comprar un cohete que vuele en condiciones. Pero el plan de Bodoni es tan maravilloso y está tan lleno de amor que sólo puede salir bien. En mi opinión, el mejor cuento de toda la recopilación. Un canto a la vida sencilla en familia y a lo hermoso de hacer realidad una ilusión, junto a los que más quieres.

Si la recopilación hubiera terminado aquí, casi hubiera sido mejor, pero, claro, teníamos que volver a la historia del hombre ilustrado o tatuado, que por algo se llama así la colección de cuentos. La última escena, en mi opinión es lo que más sobra de toda la obra, podría haberse evitado.

Léanlo y luego opinen, y ojo con los tatuajes y con quienes los lucen. Detrás de una mariposilla tatuada puede haber tantas cosas…

4 comentarios - El Hombre ilustrado, de Ray Bradbury

@rochichola +4
muy buen post; amo el libro ya ray bradbury, habre leido ese libro unas cuatro veces y no me canso al igual que cronicas marcianas y memoria de crimenes. acabo de terminar fareheint y lo ame, soy un poco fan de este autor asi q ame tu post, no hay mucha gente en donde vivo que lea bradbury, me alegra saber que todabia hay gente q lo hace
gracias por el post!
@ElMilloo
Me salvaste la vida!. Gracias :B