Me encontraba ahí, atrapado contra la pared y mis recuerdos, oyéndola, mirándola, observando cada centímetro de su rostro, sus ojos llorando, me miraba con una expresión de desesperación pero parecía no decir nada, apenas perceptibles escuchaba sus palabras. Estábamos sin poder abrazarnos, solo cruzábamos miradas contenidas; rabia, tristeza, recuerdos felices.
Llegue a verla más tarde, estábamos rodeados de naturaleza, se percibía un grito atascado en alguna parte, el silencio era interrumpido solo por mi llanto. Apoyaba mi espalda esperando que me abrazaras a través de todos esos días de soledad… aquel momento se interrumpía por tantas preguntas… solo quería que despertases, no me cansaba de hablarte con tal que despertases, así al fin pude ver tus ojos que lloraban tan desesperados como los míos, y empezaba a amarte con todo mi ser. En un intento desesperado comencé a cavar y cavar, con las manos sangrando, solo por alcanzarte… así es como nuevamente acabe en mi casa, solo, como al principio… oyéndote, mirándote… pero completamente solo. Comprendiendo que ya no estabas conmigo pero convencido de que ambos sufríamos.
2 comentarios