¿ Se puede hablar con los muertos ?


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Es Muy Curioso Leelo =)





En este nuevo artículo quiero hablarles de una cuestión sumamente curiosa.
No cabe duda de que la muerte, con su halo de misterio, llama la atención de mucha gente. Sobretodo por la incentirdumbre que se plantea con respecto de la supervivencia de la consciencia más allá de la podedumbre del metro y medio de tierra que la alberga y que recibe el nombre de cuerpo.
Muchos ejemplos hay de la transcomunicación instrumental, el espiritismo Kardeciano con su Oui-ja o los antiguos nigromantes mediante campanas de electro o inusuales procederes que hacían hablar cabezas decapitadas. La literatura es abundante a este y otros respectos y a poco que uno indague encontrará una desbordante cantidad de información que, separada la paja del grano (ya que no es oro todo lo que reluce), no hace sino producir una estrepitosa incógnita en nuestra mente que no puede sino catalogarse como misterio.
En tiempos más recientes, con las cosas de la tecnología, las psicofonías y las psicoimágenes – yo prefiero sustituir el prefijo “psico” por “caco”, dadas las connotaciones de ambos – aumentan el número de registros de este intento desesperado de conocer que hay más allá del umbral de la puerta por la que todos habremos de pasar (al menos por el momento).
He de confesar que yo mismo he realizado estos experimentos y otros que hoy reciben nombres tales como Frank Box – que en mis tiempos era un filtro de ruido blanco (que uno se tenía que construir), en lugar de una radio digital – u otros nombres más o menos “ingeniosos”.
No voy a aburrirles con los resultados, con los fracasos y con las decepciones. Tampoco con los éxitos y de como deben de realizarse las “psicocosas”, no. Eso es cosa de los interesados, por supuesto.
De lo que si les voy a hablar es de un cacharro tan infernal – y entiéndase la ironía – como aquella “Caja de los Truenos” que en su día construí y que tantos quebraderos de cabeza me produjo.

misterioso

Aunque tal engendro es el que fuera denominado como el Psycho-Phone (de ahí psicofonía), inventado por A.B. Saliger en el siglo XX, me servirá para ilustrar la historia que vengo a contarles.
Thomas Alva Edison, que dadas sus dotes de cuatrero, era considerado un prolífico inventor, también fue a fijarse en la transcomunicación instrumental De hecho, en la década de 1920 comentó en una revista que estaba trabajando en la construcción de una teléfono que permitía hablar con los muertos (y Crowley suelto por ahí).
No existe constacia de que Edison llegase a construir tal ingenio. Pero de lo que sí la hay es de que Nicola Tesla ideo los componentes que más tarde conformarían el teléfono, con el propósito de captar las voces del más alla. Y ya sabemos que pasó con el asunto del teléfono, con Edison y Marconi por medio.


Es posible que Edison no llegase a contruir tal ingenio (idea, diseños y desarollo de Nikola Tesla), debido al alubión de respuestas recibidas por la tal revista, entre las que destacan las siguientes:
¡Demasiado tarde! Los fantasmas ya están trabajando en la misma máquina ¡Este teléfono nos matará a todos!*
¡Necesitamos creer en Dios y la inmortalidad!*
De todos es conocido que muertos no tienen memoria, así que ¿cómo es posible comunicarse con ellos?*
¿Cómo puedo obtener uno de estos teléfonos? O, ¿puedo venderlos cuando lleguen a las tiendas?
¿Cómo funciona la máquina?
Obviamente, no se puede hablar a los espíritus a menos que se utilice a un/a medium humano/a, ¡tonto!*
¿Otra máquina para comunicarse con los muertos? ¡Ya tengo una de esas!*
¡Tenga cuidado, señor Edison! ¡Los espíritus que contestarían a este teléfono son malos!*
Soy medium, por lo que: ¡no dude en llamarme si necesita ayuda, Sr. Edison!*
¡Apoyamos de todo corazón la creación de esta máquina!*
De esta selección, tres cartas parecen ser de personas que han recibido algún tipo de formación reglada sobre ciencias. El resto – siete, marcados con asterísco, más de dos tercios – son de fundamentalistas que asientan sus respuestas sobre los constructos mentales de la anormalidad. Insultos, advertencias sobre la malignidad de lo desconocido, religiosidad exacerbada, tontuna crónica, son algunas cosas que pueden verse en esta breve selección de respuestas.

Que

A este punto, cabe preguntarse: ¿Reaccionaría la gente de la misma manera que en los años 20 del pasado siglo XX, si hoy día se ideara una maquina de este tipo?
La respuesta es evidente: Sí.
Y a las pruebas me remito. Se mire por donde se mire, este tipo de respuestas aparecen. Insultos, advertencias sobre la malignidad de lo desconocido, religiosidad exacerbada, tontuna crónica…
Una cosa son segundos propósitos a la hora de hacer funcionar ciertos inventos (por ejemplo el C.E.R.N.) y otra es la cantidad de testimonios que en base a nada se hacen y emiten de forma tan absurda como gratuita.
Inventos tales como la televisión o el micrófono tienen unos orígenes similares, la transcomunicación experimental. De hecho, en 1.979, el técnico en electrónica Bill O´nell, miembro de la Metascience Fundation, comenzó a trabajó en un sistema para comunicarse con las conciencias descarnadas que popularmente conocemos como muertos.
En el año 1.982, y ayudado supuestamente por un Ingeniero en electrónica fallecido, que le daba consejos sobre la fabricación de ése sistema desde el más alla, el Dr. Muller, llegó a terminar el trabajo. El nombre de SPIRICOM, apócope de “espiritual comunication”, fue el nombre que O´nell dio a su máquina.


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Durante algunos años Bill O´nell llegó a registrar unas veinte horas de conversaciones con ese supuesto más allá, luego la máquina – tal como le advirtiera el Dr. Muller - dejó de funcionar.
Esto abre unos más que interesantes frentes en el campo de la transcomunicación intrumental y sobre todo, y por encima de todo: ¿Puede realmente hablarse con los muertos?


¿ Se puede hablar con los muertos ?


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