Muchas controversias generan estos temas, los evolucionistas afirman que sus teorías dotadas de lógica explican el origen del universo y los creacionistas damos Fe de que Dios lo hizo… ellos explican con detalles, argumentos y estudios sus cuestiones y nosotros respetamos el espacio de Dios y le damos gracias por haberlo hecho. El problema radica es cuando el uno invade el espacio del otro.

Ocurre que la biblia no da muchos detalles, después de todo, ésta no es un libro de ciencias y biología en el que Dios haya querido explicarnos a nosotros todo lo que hizo para ponernos aquí, es decir, tus padres nunca te van a explicar cómo te hicieron a ti con lujo de detalle: “mire mijito yo agarré a su madre y la tiré en la cama aplicando una fuerza de 12N/Inch2 desde el costado derecho a una altura de 1.4m desde el nivel del suelo y… ”, No lo creo... sólo te dicen “somos tus padres, una noche de amor tuvimos intimidad y Paf!, te hicimos”. Imagínate que La Biblia haya explicado con exactitud cómo se hizo el universo, créanme que sólo el 0,01% de la población mundial entenderá al como mucho el 0,0001% de lo que diría allí y al menos el 80% de ese 0,01% se aburrirá cuando vaya por el Génesis capítulo 879 versículo 2453… apenas empezando y ni hablar de las traducciones, cada país tendría su propio modo de embolar los zapatos. En segundo lugar toda esa información habría alterado el curso de nuestro desarrollo como especie civilizada y muchas de las cosas que son hoy no habrían existido, no habríamos descubierto nada, no hubiera sido necesario hacer nada, ¡todo estaba hecho!: “-mamá, la biblia dice que los huevos de las gallinas se pueden fritar. -¿en serio?, ¿explica cómo se fritan? –Sí -ah bueno”… y ya…

Entonces yo creo que Dios no se puso a explicarnos todo eso porque, en primer lugar, la mayoría de las personas no entendería lo que diría ahí así que mejor dejó que nosotros descubriéramos cómo funciona todo para así en verdad poder entender cómo es que le entra el agua al coco. Y en segundo lugar para no extenderse en ese tema, al fin y al cabo, entender cómo Él creó al mundo no te va a llevar al cielo.

Por otro lado la ciencia pretende explicarlo todo, los países gastan miles y millones en estudios, investigación, experimentos, pruebas, exploraciones, simulaciones, modelos, algoritmos, observaciones, metodologías, instrumentación y otras miles de horas en cálculos, debates, documentales, foros, conferencias, construcción, programación, validaciones… en fin… y lo bueno del caso es que ¡LO HAN LOGRADO!, a mí me parece genial ver todo lo que ha avanzado la ciencia, cada vez que los escucho hablar me quedo admirado de lo genial que es todo esto, me causa risa de alegría cuando leo sobre algún nuevo descubrimiento o logro y gracias a eso yo vivo maravillado de lo perfecto que es mi universo, mi planeta, mi cerebro, mi cuerpo, la naturaleza, yo mismo paso horas meditando sobre el tema y de vez en cuando saco mis propias conclusiones (aunque después termino enredado hehehee), y todo marcha perfecto hasta que ¡PUM!, me encuentro con algo que yo llamo una “puerta de vidrio”, las puertas de vidrio te dejan ver lo que hay del otro lado pero no te dejan pasar a necear.

Es el caso de la ciencia y sus límites, los científicos no hemos podido responderlo todo, no tenemos la capacidad ni los medios para hacerlo, a veces los resultados no son los que esperamos, a veces la sala de debate se queda en silencio mientras nos miramos las caras esperando que alguien diga algo con respecto a la última pregunta que se hizo, a veces tenemos que retroceder y buscar otra salida, revisar los algoritmos para ver qué salió mal y, aunque duela admitirlo, muchas veces no entendemos nada. (apague y vámonos).

El universo es extremadamente complejo, ni siquiera podemos llegar al punto más profundo del mar, tampoco podemos entender qué rayos es la gravedad, que por cierto, es la base más fundamental del equilibrio del cosmos, si apagamos la gravedad, se acabó. Cada cosa, cada detalle, incluso cosas que tenemos en nuestras narices como la conducta humana, el apego de un perrito a su dueño, las famosas “casualidades” y cosas tan extrañas como el de-ja-vú, todos esos factores se nos escapan de las manos todavía, necesitamos avanzar más para poder manejar esa información.

Las personas no creen en Dios sólo porque apenas abren la Biblia lo primero que encuentran es “Al principio, creó Dios los cielos y la tierra”, y arrugan la cara y piensan “¡que nadaaa!, ¿con tantos descubrimientos y todavía con eso?”, se creen sabios en la opinión de otro (ni siquiera la suya propia), cuando lees un libro de biología o de matemáticas encuentras muchos apellidos allí y eso da la impresión de que podemos confiar en esa información porque ya alguien la corroboró y además da la sensación de que eso no existía hasta que fulanito lo descubrió: “nodos de Ranvier, tubos de Malpighi, trompas de Falopio, iteraciones de newton-raphson, regla de simpson”… en fin.., no te digo que confiar en la ciencia sea malo, al contrario, siempre le digo a mis amigos que se eduquen todo lo que puedan, el problema es cuando pensando en que el mundo no tiene nada de ilógico descartan a Dios del paseo y allí es donde meto yo el pecho por mi Fe. En realidad, si mi ciencia está en lo cierto, es posible pensar en Dios como un ser multidimensional el cual tiene dominio total sobre nuestro espacio y tiempo, de la misma manera como nosotros, seres tridimensionales, tenemos dominio total sobre las dos primeras, área y longitud; en otras palabras, Dios es omnipresente y omnipotente desde cualquier lugar de referencia en el tiempo.

Dios nos dijo en un solo capítulo con 31 pequeños versículos que Él creó el universo, pero también nos dejó un libro entero con 66 partes, 1188 capítulos y más o menos 31.152 versículos demostrando por qué podemos creerle.

No es sabio apartar la ciencia de la Fe, la ciencia es el resultado de nuestra curiosidad por entender lo que Dios hizo, cada vez que damos un avance sólo estamos sacando a la luz algo que ya Dios pensó desde un principio, nada de lo que hay aquí es ilógico y los únicos puntos inexplicables de nuestras teorías son esos en los que Dios quiso reservarse los derechos de autor y por eso siempre he dicho, “Mi biblia dice que Dios creó los cielos, la tierra y todo lo que hay en ella, y mi ciencia me explica cómo lo hizo”.

No seamos sabios en nuestra propia opinión (Proverbios 3:7).Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios y rechazaré la ciencia de los inteligentes. (1 Corintios 1:19, Isaías 29:14)Dios los bendiga mucho . Shalom.

Ing. Cristian Mejía.

Facultad de Ingenierías
Universidad Autónoma del Caribe.
Iglesia Centro Bíblico Internacional Barranquilla
Barranquilla, Colombia.