OPTOMETRIA


Optometría


La optometría (del griego ὄψ "ojo" y μέτρον "medida" es la ciencia encargada del cuidado primario de la salud visual, a través de acciones de prevención, diagnóstico, tratamiento y corrección de defectos refractivos, acomodativos, musculares y enfermedades del segmento anterior. También se ocupa del diseño, cálculo, adaptación y control de lentes de contacto y lentes oftálmicas.

Comúnmente, la optometría se centra en la medida del estado refractivo de ambos ojos mediante procedimientos como la esquiascopía o retinoscopía y, sobre todo, a través de métodos de refracción ocular. De esta forma se detectan, compensan y corrigen numerosas anomalías visuales como la miopía, hipermetropía, astigmatismo, queratocono o estrabismo, entre otras.

Sin embargo, la optometría también comprende la detección de manifestaciones sistémicas, enfermedades, trastornos y patologías relacionadas con el sistema visual, como aplicación clínica y la derivación hacia un oftalmólogo. Además, analiza e investiga toda la estructura ocular en sí, mediante técnicas de queratometría, biomicroscopía, paquimetría, integridad de las superficies oculares con tinciones (Rosa de Bengala o Fluoresceína), presión intraocular con métodos invasivos y no invasivos, evaluación del nervio óptico y estructuras internas con oftalmoscopio directo o indirecto.

El especialista en adaptar gafas, anteojos, lentes de contacto rígidas o blandas mediante técnicas especiales, tratar las anomalías binoculares asociadas al uso de ordenador o de visión cercana prolongada, así como de indicar y supervisar la terapia visual, se llama optometrista u óptico optometrista.


Miopía, hipermetropía, astigmatismo... ¿cuáles son sus diferencias?


La miopía es un error en el enfoque visual que causa dificultad de ver los objetos distantes, mientras que los objetos cercanos se ven sin dificultad.

En este caso, la imagen se enfoca delante de la retina, y no directamente sobre ella, por lo que la imagen que llega a ésta no es nítida.

Los expertos consideran que la miopía puede estar causada por un excesivo alargamiento del globo ocular o por existir una distancia focal demasiado corta del cristalino, aunque los factores genéticos son también determinantes.

Esta alteración, que afecta por igual a hombres y mujeres, puede desarrollarse muy rápidamente y suele requerir frecuentes cambios de graduación de las gafas o lentillas. La miopía tiende a estabilizarse a partir de los 18 años.


Hipermetropía.



La hipermetropía es un error en el enfoque visual que dificulta la visión de los objetos cercanos, mientras que los objetos lejanos se perciben a veces sin dificultad.



En este caso, la imagen se enfoca detrás de la retina, y no directamente sobre ella.

La existencia de un diámetro longitudinal menor de lo normal o el escaso poder de enfoque de la córnea y el cristalino, figuran entre las causas más frecuentes de la hipermetropía.

La mayoría de los niños nacen hipermétropes (entorno a +2.5 D), pero con el tiempo y durante el periodo de crecimiento, este defecto visual tiende a corregirse ya que en la infancia se aprende a regular la potencia de enfoque mediante la contracción o relajación de la musculatura del ojo. Si tras la infancia no se corrige adecuadamente el enfoque, surge la hipermetropía en el adulto.


Astigmatismo.



El astigmatismo se produce cuando la córnea no presenta la misma curvatura en todas sus zonas y la luz incide en varios puntos o ejes provocando la visión borrosa y distorsionada.



La irregularidad de la estructura de la córnea suele estar determinada genéticamente o bien haber sido provocada tras las intervenciones quirúrgicas.

Existen varias clases de astigmatismo: simple (afecta a un solo eje), compuesto (astigmatismo asociado a miopía o hipermetropía) y mixto (un eje se enfoca delante de la retina y el otro detrás de la misma)


TRATAMIENTO


El tratamiento de los defectos refractivos es básicamente con lentes correctores. Se emplean lentes de poder negativo para la miopía y lentes de poder positivo para la hipermetropía. La corrección del astigmatismo se hace con cilindros orientados en determinado eje en combinación o no con lentes positivos o negativos, según sea el caso.

La base de la corrección visual mediante la cirugía refractiva se basa en la transformación de la forma de la superficie corneal en una combinación de los lentes mencionados anteriormente, eliminando las aberraciones visuales asociadas al uso de los anteojos (sea por el material empleado, la graduación respectiva o la distancia al vértice de la córnea), dando como resultado una imagen más clara.

El avance de la tecnología permite una corrección personalizada para cada paciente en el sentido que la eliminación de la aberraciones producidas por imperfecciones en el sistema óptico humano pueden ser eliminadas en el mismo procedimiento laser (VIDEO). Además ahora es posible el tratamiento de mayores defectos refractivos que antes y el tratamiento de córneas "delgadas" que limitaban el rango de corrección de problemas de refracción mediante un sistema 100% laser, eliminando el uso de navajas para la creación del flap que han sido sustituídas por un laser de femtosegundos