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Una muerte... una vida 2 (Subcomandante Insurgente Marcos)

Don Luis, creo que coincidirá conmigo en que, respondiendo a estos provocadores textos de Tomás Segovia, la reflexión sobre Ética y Política debe tocar el asunto del Poder.
Tal vez en otra ocasión, y llamando a otros, podamos intercambiar ideas y sentimientos (que no de otra cosa son los hechos que animan estas reflexiones), sobre este asunto.
Por ahora, vaya este llamado a Don Tomás Segovia, quien declaraba que no tenía tiempo para no ser libre y sin empacho confesaba: “casi toda la vida me la he ganado honestamente, o sea, no como escritor”.
No sólo para traer aquí su palabra irredenta, porque sí viene al caso, o cosa, según.
También y sobre todo, porque más que el poeta de las dos orillas, es el pensador que abrió una tercera puerta hacia el movimiento indígena zapatista. Mirando, viendo, oyendo y escuchando, Don Tomás Segovia cruzó esa puerta.
Es decir, entendió.
III.- El Poder y la Práctica de la Resistencia.
Municipio Autónomo Rebelde Zapatista San Andrés Sacamchen de Los Pobres, Altos de Chiapas. La mañana del 26 de septiembre del 2011, el comandante Moisés se dirigió a trabajar a su cafetal. Como todos los dirigentes del EZLN, no recibía salario o prebenda alguna. Como todos los dirigentes del EZLN, tenía que trabajar para mantener a su familia. Lo acompañaban sus hijos.
El vehículo en el que viajaban se despeñó. Todos quedaron golpeados, pero las heridas que sufrió Moisés fueron mortales. Cuando llegó a la clínica de Oventik ya era finado.
Ya en la tarde, como es costumbre en San Cristóbal de Las Casas cultivar rumores, la muerte de Moisés atrajo periodistas carroñeros que pensaron que el muerto era el Teniente Coronel Insurgente Moisés. Cuando supieron que no era él, sino otro Moisés (el Comandante Moisés), perdieron todo interés. A ninguno de ellos podía importarles alguien que no había aparecido en público como dirigente, alguien que siempre había estado en la sombras, alguien que aparentemente era sólo un indígena zapatista más…
En el calendario debe haber sido en 1985-1986. Moisés supo del EZLN y decidió sumarse al esfuerzo organizativo cuando en los altos de Chiapas los zapatistas se contaban con los dedos de las manos… y sobraban dedos.
Junto a otros compañeros (Ramona entre ellos), comenzó a caminar por las montañas del sureste mexicano, pero entonces con una idea de organización. De entre la niebla salía su pequeña figura a los parajes tzotziles en la zona Altos. Y su palabra reposada iba desglosando el dilatado historial de agravios en contra de quienes son el color que son de la tierra.
“Hay que luchar”, concluía.
La madrugada del primero de enero de 1994, como un combatiente más, bajó de las montañas a la altanera ciudad de San Cristóbal de Las Casas. Participó en la columna que tomó la presidencia municipal, rindiendo a la fuerza gubernamental que la custodiaba. Junto a los otros integrantes tzotziles del CCRI-CG, se asomó al balcón del edificio que daba a la plaza principal. Atrás, en las sombras, escuchó la lectura que uno de sus compañeros hacía de la llamada “Declaración de La Selva Lacandona” a una multitud de mestizos incrédulos o escépticos, y de indígenas esperanzados. Junto a su tropa se replegó a las montañas cuando corrían las primeras horas del 2 de enero de 1994.
Después de resistir los bombardeos e incursiones de las fuerzas gubernamentales, volvió a bajar a San Cristóbal de Las Casas como parte de la delegación zapatista que participó en los llamados Diálogos de Catedral con representantes del supremo gobierno.
Regresó y siguió caminando los parajes para explicar y, sobre todo, para escuchar.
“El gobierno no tiene palabra”, concluía.
Junto a miles de indígenas, levantó el Aguascalientes II, en Oventik, cuando el EZLN aún sufría la persecución zedillista.
Fue uno más de los miles de indígenas zapatistas que, con sus manos desnudas, se enfrentaron a la columna de tanques federales que querían posicionarse en Oventik en los días aciagos de 1995.
En 1996, en los diálogos de San Andrés velaba, como uno más, por la seguridad de la delegación zapatista, cercada como estaba por cientos de militares.
De pie, en las heladas madrugadas de Los Altos de Chiapas, resistía la lluvia que hacía huir a los soldados a buscar techo y refugio. No se movía.
“El Poder es traidor”, decía como disculpándose.
En 1997, junto a sus compañeros, organizó la columna tzotzil zapatista que participó en la llamada “Marcha de los 1,111”, y recabó información vital para esclarecer la matanza de Acteal, el 22 de diciembre de ese año, perpetrada por paramilitares bajo la dirección del general del ejército federal, Mario Renán Castillo, y con Ernesto Zedillo Ponce de León, Emilio Chuayfett y Julio César Ruiz Ferro como autores intelectuales.
En 1998 organizó y coordinó el apoyo y la defensa que, desde Los Altos de Chiapas, se dio a [email protected] compañ[email protected] [email protected] por los ataques contra los municipios autónomos por parte del “Croquetas” Albores Guillén y de Francisco Labastida Ochoa.
En 1999 participó en la organización y coordinación de la delegación indígena tzotzil zapatista que participó en la consulta nacional, cuando 5 mil zapatistas (2500 mujeres y 2500 hombres) cubrieron todos los estados de la República Mexicana.
En el 2001, después de la traición de toda la clase política mexicana a los llamados “Acuerdos de San Andrés” (entonces se aliaron PRI, PAN y PRD para cerrar la puerta al reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura de los pueblos originarios de México), continuó andando por los parajes tzotziles de Los Altos de Chiapas, hablando y escuchando. Pero entonces, al terminar de escuchar, decía: “Hay que resistir”.
Moisés había nacido el 2 de abril de 1956, en Oventik.
Sin proponérselo siquiera y, sobre todo, sin tener ninguna ganancia, se vio convertido en uno de los jefes indígenas más respetados en el EZLN.
Apenas unos días antes de su muerte, lo vi en una reunión del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN, donde se analizó la situación local, nacional e internacional, y se discutieron y decidieron los pasos a seguir.
Explicamos que una nueva generación de zapatistas estaba llegando a los cargos de dirección. Jóvenes y jóvenas que nacieron después del alzamiento, que se formaron en la resistencia, y que se educaron en las escuelas autónomas, son ahora elegidos como autoridades autónomas y llegan a ser miembros de las Juntas de Buen Gobierno.
Se discutió y acordó el cómo apoyarlos en sus tareas, acompañarlos. Cómo construir el puente de la historia entre los veteranos zapatistas y ellos. Cómo nuestros muertos nos heredan compromisos, memoria, el deber de seguir, de no desmayar, de no venderse, de no claudicar, de no rendirse.
No había nostalgia en ninguno de mis jefes y jefas.
Ni nostalgia de los días y las noches en los que, en silencio, forjaron la fuerza de lo que mundialmente sería conocido como “Ejército Zapatista de Liberación Nacional”.
Ni nostalgia por las jornadas en que nuestra palabra era escuchada en muchos rincones del planeta.
No había risas, es cierto. Había rostros serios, preocupados en encontrar juntos el camino común.
Había, eso sí, lo que Don Tomás Segovia llamó alguna vez “nostalgia del futuro”.
“Hay que contar la historia”, dijo el Comandante Moisés, a modo de conclusión, al final de la reunión. Y se fue el Comandante a su champa en Oventik.
Esa mañana del 26 de septiembre del 2011, salió de su casa diciendo “vengo luego”, y se fue a su trabajadero para conseguir de la tierra el sustento y el mañana.
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9 comentarios - Una muerte... una vida 2 (Subcomandante Insurgente Marcos)

Zeballitos
kommybr dijo:Es un texto de S.C.I. Marcos


Pero le hubieras puesto algo para adornar, porque muy poca gente va a leer todo así, parece mucho mas que si lo hubieras puesto separado
guason125 +1
TE SALVÉ EL PRIMER POST. YA NO ESPERES QUE TE SALVE ESTE....
GU13
Zeballitos dijo:De imagenes ni hablar


creo que si es texto no da para ponerte dibujitos..
guason125
GU13 dijo:
Zeballitos dijo:De imagenes ni hablar


creo que si es texto no da para ponerte dibujitos..


guason125 dijo:TE SALVÉ EL PRIMER POST. YA NO ESPERES QUE TE SALVE ESTE....
Zeballitos
GU13 dijo:
Zeballitos dijo:De imagenes ni hablar


creo que si es texto no da para ponerte dibujitos..


Dibujitos no, alguna imagen que venga al caso, no pegar un texto asi nomas, eso lo hacemos todos si queremos, esta bueno entrar a un post y notar que hay dedicacion
marce2086 +1
te comento, hay formas de lectura mas ,apropiadas para que un post sea agradable a la vista y al gente pueda leerlo tal como esta este un texto transcripto no sirve , dudo mucho que alguein pueda leerlo porque es incomodo,te comento si vas a hacer algo que sea positivo y agregar algo a la comunidad que APORTE y no un post de copy page te recomiendo que

1 , coloques viñetas .

2. de esa manera logras identificar ideas basicas

3. no todo el texto en negrita,

4 es mejor que resaltes en negrita palabras o titulos principales

5 algunas,palabras importantes en mayuscula




De esta manera lograras que el lector ,se tome el tiempo se, sienta mas aliviado a la lectura y se tome el tiempo de leer,aunque el texto sea una porqueria.


saludos
marce2086