La Sociedad de los Poetas Muertos – Mr. Keating y Neil Per

Podemos definir que la Educación es un proceso permanente y consciente, que tiene como fin el pleno desarrollo de todas las dimensiones de la persona, para construir su propio proyecto de vida en profunda interacción, con el resto de sus semejantes.

En cuanto a esta definición, en Welton, el gran ausente desde el punto de vista institucional es tal vez la posibilidad de autodefinirse construyendo su propio proyecto de vida. El proyecto de vida en este caso, viene dado desde lo externo, como imposición familiar, social o de clase.

La institución actúa como custodio de esas expectativas asegurándose que los alumnos se conviertan en dóciles intérpretes y ejecutores de la voluntad que les es impuesta.

El modelo prevalente de enseñanza en Welton se caracteriza como aquel en que tanto alumnos como profesores son componentes pasivos; los alumnos por ser considerados receptores pasivos del conocimiento, recipientes vacíos que deben ser llenados y los profesores que pasivamente reciben el "conocimiento" (aquello que deben transmitir) y cuya misión consiste simplemente en trasladar ese conocimiento. Los profesores se ven inhibidos de elaborar su propio programa y escoger libremente sus estrategias de trabajo.

Mr Keating actúa entonces como contrafigura de ese orden preestablecido, de esa tradición.

Muy poco conocemos acerca de los métodos de Mr Keating. Tal vez sería aventurado juzgar por la escasa evidencia que se nos presenta en el film (sólo 4 o 5 clases y todas ellas excepcionales). Desconocemos su modelo teórico y la estructura didáctica de su plan de trabajo a largo y mediano plazo. Si debemos reconocer que hay en todo su accionar docente un innegable intento deliberado por desarrollar la creatividad de sus alumnos.

Su relación profesor-alumno es personal, no institucional o masificada.

Con su prédica, va logrando que muchos de los estudiantes vuelvan sobre sí mismos y sus acciones, para producir una nueva valoración de ellos mismos, de lo que hacen a diario, de sus aspiraciones y sus planes para el futuro.

Esta "toma de conciencia" impulsa a varios de los alumnos a enfrentar condicionamientos internos y externos
Estamos ante una sociedad cerrada -la Academia Welton-, con un fuerte espíritu de cuerpo, donde cada uno conoce su papel y lo representa. El hijo de abogado será abogado, el de médico será médico, etc. Todos son afortunados (el mejor colegio, futuro prometedor) y para seguir siéndolo les basta con obedecer, seguir los planes que sus padres han forjado para ellos, dejarse vivir.

Neil Perry: podría ser considerado el líder del grupo de compañeros. Siempre de buen humor y optimista. Estudiará medicina, aunque le gusta la poesía y actuar en teatro. Sueña con ser actor y consigue actuar en “Sueño de una noche de verano”, a pesar de la oposición de su padre. Es decir, en un principio Neil se limitaba a acatar las normas que su padre le imponía. Era muy responsable y buen alumno.

Fue a quien más le afectaron las ideas de Keating, y por esto pudo descubrir su pasión por la actuación. Actuar es su sueño, pero no se siente con fuerzas de hacerlo realidad, de enfrentarse con su padre, de luchar por su propio papel...y por eso decide seguir soñando y se suicida ‘ensoñadoramente’.

Le tenía mucho miedo al padre. Este no quería ni oír hablar del tema (actoral). La vida de su hijo Neil ya estaba cuidadosamente planificada para que éste pudiera aprovechar las oportunidades que sus padres, no tuvieron, y que sólo tras muchos sacrificios consiguieron darle a su hijo. No eran esas las oportunidades que Neil quería, pero ¿qué sabía él? Sólo era un jovencito recién llegado a la vida, y que debía obedecer a su padre por su propio bien. El señor Perry sabía bien lo que hacía. Si su hijo se desviaba del plan, una pequeña riña ponía las cosas en su sitio. Si no atendía a razones, una reprimenda y un castigo para enseñar disciplina devolvían las cosas a su sitio.

El señor Perry no vio la actuación, ni los aplausos, ni la felicidad extática de su hijo, ni los vítores de sus amigos, ni el acto de valentía que implicaba para Neil actuar en esa obra, enfrentándose no sólo al público, sino a su padre, ni vio que estar en ese escenario significaba tanto para Neil. El señor Perry sólo vio desobediencia. Máxima desobediencia que exigía máxima disciplina. El señor Perry ya había tomado una decisión: sacaría a su hijo de Welton y lo matricularía en la escuela militar. Luego lo enviaría a la Universidad para que estudiara medicina.

Supongamos que Neil Perry no era el verdadero nombre del chico, que “mató” al actor que llevaba dentro, y siguiendo los planes de su padre, fue a la escuela militar, luego a la universidad y se hizo médico. Oncólogo.

Y durante los años de universidad conoció al futuro doctor Gregory House (gran héroe de la serie Dr. House) y ahora, muchos años después, el chico se ha hecho un hombre, está felizmente casado y trabaja en el mismo hospital que él, siendo además el único que sabe manejar su cinismo y sus burlas (de House). El chico, que en realidad se llama Wilson, es ahora un hombre casado y feliz, orgulloso de su trabajo y satisfecho con su vida.

Hasta sigue llevando el mismo peinado…

Entonces, después de todo, resultó que su padre tenía razón...

-- MUCHAS GRACIAS A LOS QUE ME DIERON SU APORTE PARA LOGRAR ESTE TRABAJO --