"Si no eres parte de la solución, entonces eres parte del problema."


Si quieren saber qué es exactamente el capitalismo, no es para nada necesario leer los libros más completos sobre las tesis de Adam Smith, para adentrarse en la frialdad que conforma este sistema. De hecho, podríamos decir que todos los aquí presentes tenemos idea alguna, por lo menos, de en que consiste este sistema, pero, ¿Somos realmente concientes de lo que implica para más de la mitad de la población, para las especies que conviven con nosotros o incluso para nuestro mismo mundo; continuar manteniendo este sistema?.
El Capitalismo.

Si quieren saber con exactitud que es el capitalismo, solo presten atención. El capitalismo es la gente que vive en el Chaco y que todos los días muere a causa de no recibir atención médica para recuperarse de la diversidad de enfermedades que contraen por no vivir en condiciones dignas ni poder alimentarse correctamente; el capitalismo son todos los niños que viven en las villas de emergencia, carentes de un futuro cierto que viven a la deriva de los subsidios que el gobierno de turno les regale para así mantenerlos en el mismo estado de improductividad y conseguir más votos, el capitalismo son los mexicanos, que deben dejar a su familia, que arriesgan su vida cruzando la frontera a Estados Unidos, en busca de una vida menos indigna, realizando trabajos de todo tipo, para ser discriminados por su condición de inmigrantes por las autoridades yanquis.
consumo

Pero también existe la otra cara de la moneda, porque, ¿Cuál seria la razón para mantener este sistema si la gente es tan miserable como dan a entender las palabras anteriores?. Tan simple como la satisfacción de unos pocos. Porque mientras uno vive preocupado de cómo va a llegar a fin de mes, existe una pequeña elite de personas que parecen no jactarse de lo que pasa más allá de sus billeteras. El capitalismo también son las multinacionales que se instalan en países latinoamericanos explotando sus recursos naturales, contaminando sus aguas, sus tierras y su aire, y contratando empleados también latinoamericanos para pagar sueldos inferiores a los que pagarían en el país donde se creó la compañía; el capitalismo es también los líderes políticos que en lugar de preocuparse en cómo mejorar la situación de las personas que no viven dignamente, malgastan su tiempo viajando o comprando bienes, manteniendo a la gente tranquila con promesas lejanas o con subsidios excesivos que no fomentan el desarrollo de la población que los recibe;
injusticia

el capitalismo es toda la publicidad que brota de nuestros televisores, desfilando ante nuestros ojos como si en la vida no hubiera preocupaciones más importantes que comprarse el nuevo celular de “Personal” o aprovechar el martes de rebajas de la tarjeta de crédito, que lo único que trasmiten es “¡necesitas!”, “¡tenés que tener!”, “¡comprá!”, y lo peor es que esto se inculca cual parásito en los ideales de los infantes desde que son pequeños produciendo así adultos los cuales sus preocupaciones estarán limitadas a “debo comprar” y “debo gastar”.
Capital

Pero lo más curioso de todo esto, es que teóricamente muchísimos individuos saben lo que es este sistema, pero a pesar de esto, a nadie parece importarle modificarlo, y cada quien va tranquilo enfrascado en sus preocupaciones cotidianas, pareciera que ignorando que la comida con la que uno alimenta a sus hijos es producida por la misma empresa que le vendió a Estados Unidos el agente naranja que se roció sobre la selva vietnamita durante la guerra por el petróleo con Vietnam dañando genéticamente a su población con estos defoliantes, la misma empresa que compro la formula del PCV que enfermó de cáncer a millones de personas durante años y que solo unos cuantos millones de dólares se necesitaron para guardar estos secretos en las entrañas de estos corruptísimos empresarios; y pareciera que somos enormemente misericordiosos para perdonar las atrocidades de esta compañía y confiarle el origen de nuestros alimentos, o simplemente hay muchísima gente que no esta informada y estas compañías sacan provecho de todo esto.
capitalismo

Pero lo más alarmante de toda esta situación es que la frialdad del ser humano llego a alcanzar tal punto que ya directamente rechaza concientemente esta información para seguir aferrados a un sistema que no los beneficia, muchas personas que saben de los componentes altamente tóxicos que contienen los alimentos para abaratar sus costos, los siguen consumiendo a diario; muchas personas que saben que multinacionales como Nike levantan sus fabricas en países de bajos recursos para beneficiarse con la mano de obra barata incluso de niños pequeños, y lucen sus lujosas zapatillas que cuestan más de $500 solo por tener el nombre de esta compañía; la mayoría de las personas conocen el efecto de los desechos sobre la capa de ozono, de la contaminación en las aguas y de nuestro estilo de vida con respecto al calentamiento global, pero increíblemente, nadie hace nada!
El Capitalismo.

Pero, ¿Cómo se puede pedir a la población que se preocupe por el prójimo, que se preocupe por si misma en aspectos menos superfluos que “cual es el calzado de moda”, si los propios lideres políticos, gerentes de empresas importantes o gente de poder que tienen documentos científicos que corroboran el daño que hacen todos los químicos que usan, los desechos que causan y el estilo de vida que promueven, venden su silencio por unos cuantos trozos de papel verde?; ¿Cómo se puede pedir a la población esto, si a los mismos seres humanos no les importa destruir el medio en el que viven, ni las especies que lo habitan, ni siquiera a otros seres humanos; mientras ellos tengan sus televisores ultimo modelo, sus sopas instantáneas para cocinar en microondas y sus autos con combustible que los trasporten a los mega-shoppings atestados de productos encarecidos solo por el nombre que han bordado en sus etiquetas? ¿Qué precio tiene el Glaciar Perito Moreno? ¿Qué precio tiene La Selva Amazónica? ¿El aire? ¿La vida de toda la gente que se ve gravemente perjudicada en este sistema?.
consumo
Esto, no es nada más y nada menos que el mismísimo capitalismo, un simple intercambio entre un/os bien/es por dinero; pero hay que tener en cuenta que en la cultura en la que estamos insertados la definición de objeto/bien parece haberse deformado ampliándose hasta abarcar cosas impensables que definitivamente no deberían incluirse dentro de esta categoría tan innecesariamente indispensable en la vida humana. Pero lo que la gente debe saber es el cambio no se logra votando prometedores representantes de partidos políticos que decoran las calles con publicidades de lo más bizarras, que usan el dinero para sembrar sombrillas en las esquinas cuando hay elecciones políticas y que luego pasan su vida viajando por otros países como si quisieran ignorar el panorama que generan las decisiones que ellos mismos toman, para que no les duela la poca conciencia que aun les queda;
injusticia
el cambio ha estado y siempre estará en el pueblo, en los ideales de la gente, en el poder de las masas; el cambio lo hace el pueblo, que es quien compra los productos fabricados por las multinacionales que contaminan su medioambiente, que es quien compra los productos fabricados por empresas sin escrúpulos a la hora de ganar dinero; porque esa gente, que derrocha su dinero en esas compañías es la gente de la que depende que continué en funcionamiento este sistema; toda esa gente no es nada más y nada menos que el ratón que corre en la ruedita de todos los empresarios que los ven como simple materia prima.
Capital

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