Esto no pretende ser un punto central de decir, Que hay en contra del comunismo? o que problemas tienen? ni de ser el punto de discordia entre partes.
Es lo contrario, leean antes de comentar con desagrado por asi decirlo. Un articulo para aquellos quienes degustan leer, pensar y entender.
Otro articulo escrito por Keith Green.

Una comparación entre el comunismo y el cristianismo

"¡Estos hombres que trastornan el mundo entero también han venido acá!" (Hechos 17:6)

Cuando Jesús dio Sus instrucciones finales a los discípulos, antes de ascender al Padre, El aclaró que ellos tenían un trabajo de proporciones gigantescas a cumplir. "Y ustedes serán mis testigos en Jerusalén, y en Judea y Samaria, y hasta las partes más remotas de la tierra." (Hechos 1:8). Esta fue la primera vez que los discípulos fueron instruidos a mirar más allá de su pequeño país. De hecho, en su viajes misioneros anteriores, Jesús les había mandado a "no andar por los caminos de los gentiles (personas que no eran judíos), y no entrar en las ciudades de los samaritanos; sino ir a las ovejas perdidas de Israel." (Mat.10:5-6). De repente sus ojos fueron abiertos, su visión expandida. Todo prejuicio, toda hipocresía, todo nacionalismo y toda atadura cultural tuvo que desaparecer ante las palabras de Jesús: "Samaria y las partes más remotas de la tierra." Ningún judío de buena autoestima hubiera siquiera puesto el pie en territorio samaritano, ni mucho menos hablado con un samaritano; ¡y "las partes más remotas de la tierra" hubiera significado predicar a los gentiles paganos! "Seguramente", habrán pensado los discípulos, "esto significa predicar a los judíos esparcidos en el extranjero." Es casi chistoso, cuando continuamos leyendo Hechos, como uno por uno, Dios demostró a cada discípulo que El quiso decir exactamente lo que dijo... "Yo te he puesto por luz a los gentiles, para que lleves salvación hasta lo último de la tierra." (Hechos 13:47)

Un gran vacío
Hay un gran vacío en el mundo, y en los corazones de todos los hombres. Este es el vacío que Jesús debe llenar, en cada nación como Rey, y en cada corazón como Señor. Si el vacío permanece, entonces los hombres y las naciones intentarán desesperadamente llenarlo con algo diferente. Satanás siempre está dispuesto y listo para proveer una paz alternativa, falsificada. El peligro más grande de una falsificación es que se ve exactamente como la cosa verdadera, pero no tiene ningún valor.

El cristianismo barrió el mundo en el primer siglo. Es la fuerza de la verdad que responde y satisface la sed en toda la humanidad por una razón y un propósito de la vida. Lo que hizo que los oyentes de aquel tiempo creyeran rápidamente en estas Buenas Nuevas, no fue el mensaje en sí ... ¡fueron los mensajeros! Charles Finney escribió una vez: "Los cristianos mismos son la razón más grande para aceptar a Cristo. Pero ellos son también la excusa más grande para rechazarlo."

¿Qué hizo que los primeros cristianos fueran tan convincentes? ¿Qué hizo que 3'000 personas se convirtiesen en un solo día, y que fuesen bautizados en una ciudad que estaba hostil contra el evangelio... una ciudad que había asesinado a su Señor solo pocas semanas antes? (Hechos 2:41) Fue su entrega. Fue su estilo de vida. Fue el Espíritu Santo que inspiró la vida y la imagen de Jesús en personas que literalmente habían dejado todo atrás, estaban dispuestos a sufrir todo, y estaban dispuestos a dar todo lo que tenían (sus posesiones, su tiempo, incluso su sangre) a cualquiera, para demostrar que su mensaje fue la única verdad que podía salvar el alma humana del sufrimiento eterno.

El celo de los comunistas sobrepasa el celo de los cristianos
Es esta misma entrega, esta misma disposición de dejar todo y a todos atrás por la "causa", por el "pueblo", y por el "partido" - este mismo deseo de "salvar" el mundo entero del sufrimiento bajo la injusticia y los males sociales, que hace que personas individuales, naciones, e incluso continentes enteros se vuelvan a una falsificación atea - una que promete unir el mundo para el bien común, y establecer un "orden mundial" que pondrá fin a la opresión del "pueblo común". Nuevamente, en realidad no es el mensaje, pero los mensajeros que están convenciendo las masas. ¡Y esto nos hace avergonzar como cristianos!

Muchos cristianos se sintieron fuertemente reprochados cuando Billy Graham leyó por primera vez la siguiente carta, escrita por un estudiante de un colegio en Estados Unidos, que se había convertido al comunismo en México. El propósito de la carta fue explicar a su novia por qué él tuvo que romper su compromiso:

"Nosotros los comunistas, tenemos que contar con muchas bajas. Somos aquellos que somos calumniados y ridiculizados y despedidos de nuestro trabajo, y en cualquier otra forma nos hacen la vida lo más difícil posible. Un cierto porcentaje de nosotros será matado o encarcelado. Vivimos en pobreza. Devolvemos al Partido cada centavo que ganamos más allá de lo que es absolutamente necesario para mantenernos con vida. Nosotros los comunistas, no tenemos tiempo ni dinero para muchas películas o conciertos o parrilladas o casas bonitas y carros nuevos. Nos llaman fanáticos. ¡Somos fanáticos! Nuestras vidas son dominadas por un solo factor que eclipsa todo lo demás - la lucha por el Comunismo Mundial.

Nosotros los comunistas, tenemos una filosofía de vida que ningún monto de dinero podría comprar. Tenemos una causa para luchar por ella, un propósito definitivo en la vida. Sometemos nuestros egos insignificantes bajo un gran movimiento de la humanidad. Y si nuestra vida personal parece dura, o nuestro ego parece sufrir por la sumisión bajo el Partido, entonces somos adecuadamente recompensados por el hecho de que cada uno de nosotros, a su manera pequeña, está contribuyendo a algo nuevo y verdadero y mejor para la humanidad. La causa comunista es mi vida, mi negocio, mi religión, mi pasatiempo, mi enamorada, mi esposa y amante, mi pan y carne. Trabajo por ella de día y sueño con ella de noche. Su dominio sobre mí crece, y no disminuye, mientras el tiempo pasa. Por tanto, no puedo seguir con una amistad, una relación amorosa, o siquiera una conversación, sin relacionarla con esta fuerza que guía e impulsa mi vida. Yo evalúo a las personas, los libros, las ideas, y las acciones, según cómo afectan la causa comunista, y según su actitud hacia ella. Ya he estado en la cárcel por causa de mis ideas, y si fuera necesario, estoy dispuesto a parecer ante un comando de ejecución."

Si los comunistas pueden ser tan entregados, ¡cuánto más deberían los cristianos derramar sus vidas en una entrega intensa a su Señor glorioso!

El mundo pertenece a los disciplinados
(El libro "The Disciplined Life" (La vida disciplinada), por Richard S.Taylor, Bethany House Publishers, 1962, fue usado como fuente para esta sección.)

Una de las revelaciones más alarmantes que salió del mundo comunista, es acerca de la disciplina y el entrenamiento áspero al cual someten a sus jóvenes. En contraste, nunca antes ha habido un tal peregrinaje masivo al altar de la diversión en América. Lo más deseable para cada americano es relajarse y recrearse. El mundo occidental ama los juegos. ¡Los americanos, en promedio, miran cada día por hogar más de ocho horas de televisión!

En la década de los 1920, los debates entre colegios atrayeron grandes multitudes. Ahora los debates se llevan a cabo en cuartitos pequeños, mientras las multitudes hacen barra en el juego de basket. Se necesita disciplina para aprender un nuevo arte, una ciencia, o una habilidad; no se necesita ninguna disciplina para mirar un juego de fútbol o una lucha deportiva. El cambio del interés y de la emoción popular desde los debates hacia el deporte, es una señal de decadencia cultural. Como alguien dijo una vez: "O hay disciplina, o hay decadencia."

Y la iglesia no escapó de ello. Nunca hubo un tal interés en el deporte entre "los santos". Entre cristianos en iglesias y escuelas dominicales, escuché mucho más conversación y emoción acerca de las clasificaciones nacionales de los equipos deportivos, que acerca de cómo ganar el mundo para Dios. Hace poco escuché un ejemplo casi increíble: Una iglesia grande en Texas temía que durante un encuentro deportivo, iba a haber poca asistencia en el culto de la noche. Entonces el pastor y los ancianos tenían una idea maravillosa: ¡Trajeron un proyector de video a la iglesia y "divirtieron" a los asistentes con una presentación en pantalla gigante de "dándoles y golpeándoles por Cristo"! - Este es quizás un ejemplo extremo. Pero el espírito de "diversión en el Hijo" esta amenazando con destruir la poca esperanza que nos queda todavía, de evitar el juicio y tener un verdadero avivamiento que busca la cruz. "Porque es tiempo que el juicio empiece con la casa de Dios... y si con dificultad se salva el justo, ¿que será del impío y del pecador?" (1 Pedro 4:17-18)

El comunista Lenin dijo: "Con un puñado de gente entregada que me darán sus vidas, yo controlaré el mundo." Esto debe haber sonado como una declaración precipitada para aquellos que la escucharon, pero no fue una jactancia vacía. En 1903, este único hombre, con 17 seguidores, empezó a atacar el mundo. En 1918, el número había crecido a 40'000, y con estos 40'000, él consiguió controlar a los 160 millones de habitantes de Rusia. Y el movimiento ha avanzado y controla ahora más de la tercera parte de la población del mundo. Con esto en mente, considere la advertencia del presidente americano, Theodore Roosevelt:

"Las cosas que destruirán América, son: la prosperidad a cualquier costo, la paz a cualquier costo, la seguridad primero en vez del deber primero, el amor a la vida fácil, y la teoría de la vida que quiere ganar riquezas rápidamente."

El ejército de Dios (Ef.6:10-18)

Lo que necesitamos hoy, es un ejército. ¡Una fuerza verdaderamente cristiana, armada hasta los dientes con amor y con el poder de Dios, con completa confianza en Dios que El suplirá sus necesidades y los guiará a la batalla y a la victoria!

Escuché reportes de misioneros que volvieron a casa, de que había mucha división y contienda entre misioneros en el campo misionero. Las mismas diferencias doctrinales que aquejan nuestras denominaciones aquí, están dando una reputación mala al Señor en otros países. "Una casa dividida entre sí misma no podrá permanecer" (Marc. 3:25) ¿Qué haremos? Un mundo muriendo de hambre por la verdad, no esperará hasta que nosotros hayamos terminado de ensayar nuestra presentación ... nos pasarán por alto y beberán de la última filosofía o religión dulce que venga por el camino. Los mormones, los testigos de Jehová, y los seguidores de Mun ganan a mucha gente no solo aquí, sino también en el extranjero. Ellos parecen determinados, entregados, y dispuestos a sacrificar todas las comodidades, para divulgar sus "buenas nuevas". Los cristianos, en comparación, son perezosos, apáticos, y hechizados por el mismo materialismo que está ahogando toda la vida de la civilización occidental.

Hablando filosóficamente, ¿qué tiene el mundo occidental realmente a ofrecer? Si hablamos de países del "Tercer Mundo" en Africa y Asia, donde el promedio de los ingresos anuales por persona está por debajo de los cien dólares, ¿tiene la idea de un sistema capitalista de empresas libres realmente algún atractivo? Estos pequeños grupos de "predicadores" comunistas viajan por el campo, y comparten su visión de una "sociedad de un mundo unido" con una economía que "distribuye las riquezas" a todos. ¿Le sorprende que tantos campesinos son inspirados a unirse a ellos?

Ellos han visto llegar a las compañías transnacionales de petróleo y minerales, construyendo fábricas grandes, mientras sus propios ingresos no suben. Ellos han visto como los gobiernos occidentales colonizaron sus economías y recursos, sin elevar el nivel de vida de los campesinos (¡en algunos casos incluso rebajándolo!). Todo lo que estos pueblos han visto de la cultura y democracia occidental, solo despierta sospechas y cinismo en ellos. ¿Y cómo podemos culparles? ¿Hay alguna respuesta real en la filosofía detrás de la cultura occidental? Por lo menos los comunistas ofrecen una promesa - yo admito, una promesa muy vacía - pero por lo menos, una promesa.

¡Dios mandó a la iglesia "ir por todo el mundo, y predicar el evangelio a toda criatura" (Marc.16:15)! Si realmente estuviéramos haciendo nuestro trabajo y viviendo la vida que Jesús nos mandó, entonces la gente en aquellos países podría ahora comparar la verdad de Jesús y Sus santas promesas con estos sueños marxistas vacíos.

¿Es el comunismo realmente el peor enemigo de Dios?
"Y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará su pueblo de sus pecados." (Mat.1:21)

Quiero tener mucho cuidado de no ser malentendido. Creo que el comunismo es una falsificación que tiene su origen en el infierno. Pero tenemos que examinar todas las prédicas fuertes contra el comunismo, que hemos escuchado en los últimos años. (N.d.Tr: Este artículo fue escrito cuando todavía existía la Unión Soviética.) ¿Realmente se preocupa Dios tanto por los sistemas, como se preocupa por el pecado? ¿Realmente cree usted en su corazón que el comunismo engendra más pecado que "el sueño americano"? Pregúntese esto: ¿piensa usted que existe más adulterio en Rusia que en América? ¿Más fornicación? ¿Más avaricia y lascivia? ¿Más robos y asesinatos? ¿Qué de la pornografía y las drogas, la corrupción y el engaño? ¿Ve usted lo que quiero decir? Dios está tremendamente herido, dolido en su corazón por el estado del pecado que el mundo occidental ahora ha aceptado y ha declarado como "socialmente normal".

Por supuesto, no puede existir un "comunista cristiano". Usted no puede defender un sistema que niega la existencia de Dios, y a la vez participar de la justicia de Dios. ¿Pero cuál es peor? ¿Alguien que niega la existencia de Dios, y actúa de acuerdo con su convicción? ¿O alguien que cree que Dios existe, y sin embargo lleva una vida que totalmente niega a Dios? "Porque de aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará" (Luc.12:48), y "al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado" (Stgo.4:17). ¿Qué cree usted que entristece más a Dios? Una nación que dice "la religión es el opio del pueblo", o una nación en cuyo dinero dice "En Dios confiamos" (Inscripción en los billetes de dólares americanos - N.d.Tr.), pero que está llena de pecado, violencia, e inmoralidad?

Ezequiel 16
Recuerde, el dolor de Dios acerca de Su pueblo Israel fue mucho más grande que Su decepción acerca de Egipto o Babilonia. De un país lleno de brujería e idolatría, El esperaba que iba a actuar de manera malvada y perversa. Pero Su corazón se quebrantó cuando El vio a Su novia, Israel, cometer adulterio y prostitución con los paganos y sus ídolos. Recuerde, el enemigo de Dios no es el comunismo, el enemigo de Dios es el pecado. Y el avivamiento actual que se reporta en la iglesia detrás del "Telón de Acero" solo demuestra que un sistema ateo no puede impedir que Dios se mueva entre Su propio pueblo. Pero mientras la iglesia occidental está enamorada del dios del materialismo, no verá ningún gran movimiento de Dios entre ellos, porque su pecado es mucho más grande que el pecado de los comunistas.

En un país de libertad, donde los creyentes nunca han tenido una oportunidad más grande de ver la gloria de Dios descender sobre una nación, la exclamación "¡Apartaos de mí; nunca les conocí!" le espera a una novia infiel que amó sus placeres y programas, que se deleitó en recaudar fondos y construir edificios, más que en el santo placer de entregar América y su botín a un Dios poderoso, por medio de un verdadero avivaiento de oración, arrepntimiento, y santidad. (Vea Mat.25:14-30).

La iglesia perseguida no tiene otra alternativa que perseverar en sus tribulaciones hasta el fin. (Mat.24:14) Pero la iglesia occidental engordada y rica "que no tiene necesidad de nada", estará horrorizada cuando verá que sus templos fueron construidos de madera, heno y hojarasca (1 Cor.3:12-14), mientras su oro, plata y piedras preciosas (las almas preciosas de los hombres, y la honra de Dios restaurada) se quedaron echados por tierra, ignorados, nunca puestos en el tesoro del Señor.

"Por tanto, porque eres tibio, y no caliente ni frío, te vomitaré de mi boca. Porque dices: 'Soy rico, y me he enriquecido, y no tengo necesidad de nada', y no sabes que eres desventurado y miserable y pobre y ciego y desnudo..." (Apoc.3:16-17)

Estamos en gran peligro de ser juzgados como la iglesia en Laodicea. Recuerde, hay dos atletas en la carrera - el avivamiento y el juicio. ¡Pongámonos de rodillas para vencer!