Origen de Los Pueblos Americanos: Teorias Monogenistas, Teoria Autoctonista y Teorias Poligenistas

Teoria Autoctonista

La teoria autoctonista fue presentada por el cientifico argentino Florentino Ameghino (1854-1911) en su obra la antiguedad del hombre en el plata. segun Ameghino, el hombre americano es originario de las pampas argentinas, y de alli se desplazo hacia otros continentes hasta formar los diferentes pueblos planetas.Ameghino se baso en la idea de la existencia de un continente subtropical formado por Suramerica, africa, antartida, nueva zelanda, y australia, que permanecio unido durante la aparicion delos primeros mamiferos que dieron origen al ser humano. este continente de nombre Arquelenis se separo en diferente bloques que se desplazaron a traves de los mares. Para demostrar su teoria, Ameghino presento una serie de restos fosiles,como un femur y una vertebra cervical encontrados en la argentina, supuestamente pertenecientes al homo pampeanus.No niega la posibilidad de emigraciones hacia América, pero niega rotundamente que alguna de ellas haya dado origen al pueblo americano, que remonta a una época muy anterior a todas las pretendidas emigraciones.

Para su época los descubrimientos hechos o inspirados por Ameghino fueron sensacionales y revolucionarios. Según él, América habría sido el centro de evolución de todos los mamíferos; y ciertos antecesores del hombre que, en las planicies desprovistas de vegetación arborescente de la Argentina, "se vieron obligados a levantarse sobre sus miembros posteriores para explorar el horizonte", habrían dado nacimiento al verdadero precursor del hombre, es decir, al primer ser adaptado a la posición erecta, que llamó Tetraprothomo; y de este habrían nacido por evolución progresiva el Triprothomo, el Diprothomo y finalmente el Prothomo, antecesor inmediato del hombre actual.

Debilidades de esta teoria

*El Continente Americano para la epoca terciaria, ya se presentaba tal como esta en la actualidadcon sus mismas caracteristicas de aislamiento.
*las condiciones de esa epoca no brindaban facilidad para el desarrollo de la vida humana.
*su escenario natural, las pampas, se formaron al inicio de la epoca cuaternaria.

Teoria Monogenistas

El período geológico que transcurrimos el Holoceno, comenzó hace unos 10.000 años, con la última glaciación del planeta.

Las glaciaciones, ocurrieron en el período anterior, el Pleistoceno, fenómenos climáticos que modificaron profundamente el relieve continental y el nivel del mar; la masa de agua de los mares se reducía y con ello el nivel descendía en proporción a la masa de hielo sobre los continentes.

Hace casi 40 mil años, cuando el mar alcanzó su nivel más bajo, entre 100 y 150 metros, afloró una masa terrestre de casi 2.000 kilómetros, de norte a sur, conocida como Beringia, dándose las condiciones óptimas que permitieron el paso a los habitantes del extremo noroeste de Siberia hacia América.

Con la última glaciación, en el estrecho de Bering el mar descendió alrededor de 50 metros, de tal manera Siberia y Alaska, quedaron unidos por una llanura de la que sobresalían unas montañas, que ahora son las Islas Diomedes.

El actual estrecho de Bering lo forman las aguas que cubren la plataforma continental que une a la península siberiana de Chukchy con la península de Seward en Alaska. Su profundidad media es de sólo 37 metros.
Beringia ofrecía a las bandas de cazadores que moraban en ella una gran diversidad de recursos alimenticios. Cerca de la costa había focas, morsas, leones marinos, peces y moluscos, así como aves acuáticas de varias especies. Tierra adentro, la principal fuente de recursos provenía del caribú, el bisonte, el caballo y el mamut lanudo, que podían alternarse con algunas raíces, plantas y bayas.

Buscando climas más propicios se desplazaron hacia el sur, bordeando los Montes Rocallosos, poblando las llanuras centrales y las costas de California y Oregón en Norteamérica y Sudamérica posteriormente.

Los sitios geográficos del extremo nordeste de Siberia están en suelos conocidos como permafrost. Dichos suelos están continuamente helados. Cuando en esas altas latitudes cercanas al Ártico llega el tenue verano, solo la superficie de la tierra alcanza temperaturas de descongelamiento. Apenas desciende nuevamente la temperatura, las aguas infiltradas, vuelven a congelarse bajo la superficie, lo que genera que el subsuelo sea un bloque de hielo permanente. El permafrost no sólo imposibilita el delicado trabajo de excavar superficies finas de tierra en los sitios arqueológicos, sino que explica los importantes grados de de perturbación de dichos suelos desde el inicio del Holoceno. Los materiales arqueológicos en los yacimientos reptan, se desplazan y hunden en el lodo veraniego hasta sacar de contexto al sitio, y hacerlo irrecuperable como fuente precisa de conocimiento.

En Alaska y en las áreas cercanas del Canadá, se han realizado diversos proyectos de investigación contando con amplios recursos, sobre sitios específicos en los cuales no hubo, o fueron mínimas las perturbaciones. Los resultados obtenidos señalan no sólo la existencia de los colonizadores en América, sino la presencia en los sitios de fauna hoy extinguidos, como mamuts y rinocerontes cohabitando con los humanos.

Las primeras referencias escritas, de las migraciones asiáticas, las encontramos en 1590 con la publicación del libro "Historia Natural y Moral de las Indias", de José de Acosta, suponía que los habitantes de América habían llegado del norte de Asia "...lo hicieron no tanto navegando por mar, como caminando por tierra; y este camino lo hicieron muy sin pensar, mudando sitios y tierra poco a poco...". En esa época no se conocía bien el norte de América, y menos el oeste, así que de Acosta pensó que habrían pasado por algún territorio desconocido para la época. Según él estos pobladores habrían sido cazadores que ... "hayan penetrado, y poblado poco a poco aquel mundo..." persiguiendo animales.

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Ya en el siglo XIX el rigor científico comenzó a liderar las teorías. Alexander von Humboldt, en 1810, decía que las poblaciones americanas eran de origen asiático y que habrían llegado por el estrecho de Bering.

Fue Ales Hrdlicka, padre de la "escuela americana", le dio envergadura a la teoría, siendo generalmente aceptada hasta mitad del siglo XX, cuando la posibilidad de dataciones más precisas con carbono 14, plantearon interrogantes y discusiones. Ya en 1940 investigadores de la Universidad de Harvard, admitían diferencias en los grupos humanos americanos que reconocían como provenientes de aportes proto-australoides, proto-negroides, mediterráneos, caspianos y alpinos. Esto se debía a que los antiguos tipos de Asia oriental ya presentaban mezclas en su constitución física al momento de su ingreso en América.

El antropólogo norteamericano Marvin Harris, explica como se produjeron las migraciones por el estrecho de Bering: "El puente de Beringia existió antes del 35.000 a. C., estuvo sumergido entre el 32.000 y el 28.000 a. C., volvió a emerger entre el 28.000 y el 13.000 a. C., y está sumergido desde entonces". Pero los cazadores que utilizaron el puente afrontaron un nuevo obstáculo, barreras de hielo de una milla de altura cubrían parte de Alaska, bloqueando el camino hacia el sur. Sin embargo, el bloqueo no fue total. "En diferentes intervalos hubo un corredor libre de hielos que conectaba la costa norte de Alaska con las grandes llanuras al este de las montañas Rocosas. Este corredor permaneció abierto entre el 36.000 y el 32.000 a. C., entre el 28.000 y el 20.000 a. C., y desde el 13.000 a. C. en adelante . Las migraciones hacia el sur de gentes y animales debieron ocurrir al menos durante uno de estos intervalos, y es probable que se aprovecharan las tres oportunidades".

El antropólogo norteamericano Howells, en 1940, afirmaba que los humanos que atravesaron el Estrecho de Bering eran todavía físicamente no especializados y que esta especialización se realizó paralelamente del lado americano y asiático; cuando se produjeron nuevas migraciones, los recién llegados aportaron el carácter mongoloide típico que señalaba Hrdlicka.

Los esquimales, últimos en llegar, eran el ejemplo de mongoles puros, su identidad lingüística, es aún evidente entre los habitantes esparcidos alrededor del Ártico en la América del Norte, todos descendientes de las últimas migraciones asiáticas.

El ingreso al continente americano no fue el resultado de la acción de un único grupo y de una aislada acción. El mantenimiento de las condiciones ambientales en dicha área permitió sostener la comunicación terrestre sobre el puente de forma tal que sucesivos grupos fueron ingresando en amplios períodos de tiempo, lo que habría permitido ingresos de poblaciones con diferentes características.

Los ingresos humanos tampoco se produjeron solo por caminantes. Es indudable que importantes grupos de inmigrantes ingresaron de a pie. Muchos grupos lo hicieron bordeando el litoral, utilizando la navegación costera. Es inclusive verosímil que fueran éstos los primeros que alcanzaron las costas de América.

El parentesco físico entre los amerindios y los pueblos mongoloides del Asia Oriental es bastante evidente. Ambos grupos comparten, en diversos grados, rasgos tan básicos como la piel de amarillenta a cobriza, los ojos pardos, el pelo negro y liso, la braquicefalia y los pómulos altos.

Por otra parte, la inmigración inicial desde el nordeste de Siberia debe haber ocurrido antes de que los mongoloides se difundieran tan al norte como lo hicieron en el lado asiático, dado que los primeros cráneos humanos del Nuevo Mundo, procedentes de Minnesota, Arizona, el este de Brasil o el estrecho de Magallanes son predominantemente dolicocéfalos.

En cuanto a las capas de población Hrdlicka admite las cuatro siguientes:

+Capa dolicocéfala, de la que se han derivado todos los dolicocéfalos
americanos (algonquinos, iroqueses, sioux, shoshones y pima-aztecas en América del Norte, y representantes de la raza de Lagoa Santa, que llegan hasta el extremo meridional de América del Sur).
+ Capa Braquicéfalos, del tipo tolteca, repartidos por todo el continente.
+Braquicéfalos atapascos, los cuales ya no se hallan más que en Norteamérica, como corresponde a su llegada más reciente, siendo sus representantes más meridionales los apaches del norte de México.
+ Esquimales.

La doctrina sustentada por los partidarios de esta hipótesis puede reducirse en lo esencial a estos cuatro postulados:

+ El hombre americano, pese a las pequeñas diferencias de detalle que puedan existir entre los distintos grupos, es racialmente uniforme;
+los primeros pobladores de América procedían en su totalidad de Asia;
+ la entrada se efectuó por la sola ruta del Estrecho de Bering;
´+ al llegar esos asiáticos a América eran portadores de sólo una cultura de tipo inferior, habiéndose producido el ulterior desarrollo y la subsiguiente diversificación cultural en este continente.

Teorias Poligenistas

El antropólogo francés Paul Rivet, propuso una Teoría Oceánica, de origen múltiple del hombre americano, según la cual la población americana se llevó a cabo por cuatro oleadas migratorias denominadas de acuerdo a sus lugares de procedencia:

+mongoloide
+australianos
+melanesio-malayo-polinesio
+esquimales

Las oleadas estuvieron separadas por distintos espacios de tiempo, aportando caracteres asiáticos, australianos y melanesio-polinesios.

poblacion

Elaboró su teoría con múltiples evidencias como: rasgos biofísicos (estatura, color de piel, etc.), datos culturales y datos lingüísticos, tanto de los asiáticos, como de los americanos y polinesios con el objetivo de encontrar correspondencias que le permitieran reconstruir las posibles rutas migratorias que habrían seguido los primeros hombres americanos. Sus críticos sostienen que fueron insuficientes los datos arqueológicos considerados.

Mongoloide

Los primeros en ingresar a América serían los asiáticos, a través del Estrecho de Bering; separados en el tiempo, los diversos grupos aportarían elementos pre-mongólicos y mongólicos propiamente dichos, evolucionando física y culturalmente en forma diferente.

Australianos

En segundo lugar, hicieron su arribo los elementos australianos, demostrado, según Rivet, por grandes similitudes físicas entre los cráneos de los patagones y de los australianos, del predominio del grupo sanguíneo 0 en ambos grupos y del común uso de producciones culturales como la cerámica, los mantos de pieles animales, las chozas circulares de ramas, el uso de troncos ahuecados como canoas, parecidas ceremonias religiosas, etc.

Pero es en el aspecto lingüístico donde Rivet pone mayor énfasis, demostrando que existen analogías entre las lenguas patagónico-fueguinas y las australianas, mencionando vocablos similares para los mismos objetos.

Las latitudes de Australia y la Patagonia difieren notablemente y por lo tanto, la inmigración australiana no pudo arribar directamente, sino que debió hacerlo por el norte o por el sur. Por el norte es poco probable, puesto que no hay huellas de su paso más allá del sur argentino, por lo que sólo resta la vía del sur, es decir la región magallánica. A esta conclusión arribó el portugués Mendes Correia, formulando la hipótesis de que los australianos llegaron a América sorteando el camino antártico.

La distancia entre Australia y el extremo sur de América se acorta si en lugar de navegar el océano en línea recta, se aprovecha un puente formado por las islas de Tasmania, Auckland, Campbell y otras para arribar a la Península Antártica y de ahí a las islas del Cabo de Hornos. Mendes Correia afirmaba que hace unos 6.000 años las condiciones climáticas favorables pudieron haber hecho posible tal recorrido y que la excepcional adaptación de los pueblos magallánicos a aquellas heladas regiones sería testimonio de una prolongada experiencia subantártica.

Melanesio-Malayo-Polinesio

La tercera oleada que arribó a América, según Rivet, aportó el elemento melanesio-malayo-polinesio, extendido en el Nuevo Mundo y que presenta mayores analogías antropológicas, culturales y lingüísticas.

Vale mencionar el tipo dolicocéfalo, común a algunos grupos indígenas americanos y melanesios; el predominio del grupo sanguíneo 0; el uso de armas comunes como el atlatl o propulsor, cerbatanas, mazos, arcos y hondas; la utilización de morteros de madera, redes, mosquiteros; la ejecución de instrumentos musicales como la trompeta de concha, la flauta de caña, el tambor de madera y membrana de cuero; idénticas técnicas de navegación con piraguas dobles, balsas de cañas; la preparación de bebidas alcohólicas con semillas, el cultivo de tubérculos como la batata; la amputación de los dedos en señal de luto, etc.

Americano

La posibilidad de contactos entre el mundo americano y el transpacífico se reforzaría con las piezas de cerámica halladas en Valdivia, Ecuador que tienen su similar en las elaboradas por la cultura Jomon (Japón). Además, las fuentes indígenas de Colombia, Ecuador y Perú hablan del arribo de extranjeros a sus costas. Incluso las crónicas incas mencionan la expedición del Inca Tupac Yupanqui a las islas occidentales que llevó al Tahuantinsuyo prisioneros de piel negra, oro y otros objetos que se conservaron en el Cuzco.

Thor Heyerdahl, afirmaba la teoría que los polinesios eran originarios del Nuevo Mundo. Para probar su teoría, se enfrascó en un exitoso viaje de América a la Polinesia en una nave, la Kon-Tiki, construida con materiales propios de los pueblos prehispánicos. Sus conclusiones se basaban en las diferencias notables entre los pueblos polinesios y sus vecinos melanesios, micronésicos, malayos y mongoles, diferencias que eran insignificantes con respecto a los grupos amerindios. Con estos elementos concluyó que los polinesios, diferentes de sus vecinos y culturalmente más afines a los pueblos americanos, necesariamente debieron salir del Nuevo Continente.

Esquimales

Penetrando por Beringia, representando la última oleada migratoria.

El antropólogo español, que estudió en Alemania, y se nacionalizó argentino Salvador Canals Frau, propone también una teoría de carácter múltiple con cuatro oleadas migratorias, clasificándola en cuatro tipos culturales:

+Bajas Culturas: Primera invasión paleolítica que entró por Beringia, y se extendió por América.
+Culturas Medias: Segunda oleada migratoria, procedente también de la Mongolia, a través de un grupo de canoeros mesolíticos que entró por las Islas Aleutianas.
+Altas Culturas Maya y Azteca: de nivel neolítico, procedía de la Melanesia y se asentó en Centroamérica
+Alta Cultura Inca: La cuarta corriente de nivel neolítico procedente del sureste asiático, que tomó el camino de las islas situadas entre Australia y Sudamérica, incluyendo la Isla de Pascua.

El resultado fue la gran diversidad racial y antropológica del aborigen americano. Los rasgos mongoloides, de pómulos salientes y ojos oblicuos, están presentes a lo largo de todo el continente. Sin embargo, las tallas varían ampliamente, desde los altos patagones que llegan a superar 1,90 m. de estatura hasta los diminutos changos del Perú cuya talla puede ser tan baja como 1.45 m. También hay variaciones en las características del cráneo y conformación de la nariz, así como en el color de la piel y los cabellos. Desde el punto de vista lingüístico la diversidad es aun mayor, lo que hace muy difícil la clasificación por familias lingüísticas.

RELACIONES TRANSPACIFICAS

Los sostenedores de las teorías de los contactos transpacíficos, tratan de establecer las influencias de altas culturas de Asia, que hayan estimulado el crecimiento de sus similares en el Nuevo Mundo.

El descubrimiento de los juguetes con ruedas en México, y el hecho que vehículos en miniatura con ruedas ("carros culturales" fueron ampliamente usados en regiones de Europa y el Cercano Oriente durante y después de la Edad de Bronce, es una hipótesis para trabajar.

La práctica llegó hasta China en la época Han, en que se hizo común el uso de formas de ave con una rueda a cada lado, y ha continuado en uso hasta la actualidad.

Las miniaturas de pequeños animales con ruedas tienen también larga historia en India, y han sido encontrados etnográficamente en Japón y Siberia. Hay algunas diferencias de opinión entre quienes han estudiado los vehículos ornitomorfos chinos en cuanto a sí originalmente fueron confeccionados con fines ceremoniales o si siempre fueron simples juguetes. Pareciera que, probablemente, tuvieron uso ceremonial: tanto porque estaban moldeados en bronce por su amplia distribución. También parecería erróneo referirse a los juguetes con ruedas mexicanos como juguetes, pues han sido encontrados en tumbas o escondrijos ceremoniales.

Otros indicios arqueológicos:

Los sellos de cerámica que han sido encontrados en algunas de las más antiguas altas culturas de México y Perú. Aparecen un poco fuera de lugar en estas tempranas culturas preclásicas, en las que aparentemente no tuvieron función específica visible como la que tuvieron los sellos que aparecen en los períodos tempranos del Cercano Oriente o India. En estas últimas culturas, los sellos de cerámica se desempeñaban como marcas identificatorias en relación con un sistema de escritura.

Los espejos de pirita de hierro que aparecen en Mesoamérica, de ningún modo son un desarrollo "necesario", y sus paralelos con los espejos de bronce de China los hacen aparecer como emparentados con estos últimos.

Las finas hachas de cobre que fueron usadas como circulante en el período Azteca de México, y que aparecen también en Ecuador, deben haber tenido alguna conexión con las hachas y cuchillos moneda de China.

La cerbatana, la confección de telas de corteza, las flautas de Pan y la masticación de coca son rasgos que pueden ser mencionados como ejemplos entre otros muchos que muestran diversas características arbitrarias y semejanzas con objetos del Viejo Mundo, y que señalan conexiones históricas.

Ekholm, sostiene que los amerindios también tuvieron desarrollo propio, lo que prueba que aquí fue su origen: "el uso del caucho; el valor de sus propiedades fue descubierto y aplicado a usos diversos, como para impermeabilizar, para confeccionar pelotas y siringas. Se trata de un desarrollo exclusivo del Nuevo Mundo.

El fumar, o sea la inhalación directa de humos provenientes de la combustión de ciertos materiales por medio de pipas, cigarrillos o cigarros, es también exclusivo del Nuevo Mundo.

Recién se están comenzando a conocer nuevos descubrimientos en México que demuestran que los estadios iniciales de la agricultura se desarrollaron independientemente en América. Si retrocedemos en el tiempo hasta 5000 o 6000 a. C., hay poca posibilidad de que influencias externas puedan ser responsables de su introducción, pues en el oriente de Asia la práctica de la agricultura no es tan antigua.

Reiteradamente se ha señalado que la utilidad de cantidad de plantas alimenticias específicas, y la posibilidad de su cultivo, fueron descubrimientos efectuados en América, pues las plantas a las que nos referimos son exclusivamente americanas.

Existen también muchos desarrollos especiales de formas y motivos particulares que tienen clara y completamente origen americano: por ejemplo, el vaso silbador es una modificación o invención específicamente americana, que por lo que yo sé no aparece en el Viejo Mundo. No hay ejemplos extraamericanos de grecas escalonadas: un motivo decorativo que por alguna desconocida razón tuvo amplísima distribución y larga historia en Mesoamérica y los Andes."

Evidencias

La forma más probable en que se produjeron los contactos, serían pequeños grupos que hayan pisado tierra en diferentes lugares y penetrado hasta algunos de los grandes centros de culturas. Sea cual fuere la influencia ejercida sobre esas culturas locales, desde esos centros pudieron haberse difundido de diversas maneras. Si suponemos, que hubo contactos regulares y estrechos entre la mayoría de los diversos centros centros de cultura del continente, es posible que algunas ideas o rasgos introducidos hayan arraigado mejor en algunos centros bastante distantes del lugar en el que ocurrió el primer contacto. Se puede entonces fácilmente concebir la existencia de un registro de contactos transpacíficos muy difuso.

Esto explicaría la falta de un lugar con una concentración masiva de poblaciones masivas con rasgos asiáticos y culturas totalmente asequibles.

Conocemos por documentos históricos referentes a China y Europa que, desde los tiempos de Cristo hasta el siglo XVIII, entre esas dos áreas los viajeros fueron y vinieron con creciente regularidad, lo cual produjo la transferencia de muchas ideas culturales, e implementos mecánicos y técnicos, tales como la brújula, el papel, los tipos móviles para imprenta y la ballesta, que fueron hacia Occidente. Es probable que haya habido otros muchos rasgos de otras clases que tomaron el mismo camino. Tenemos de todo esto un conocimiento histórico, pero si no existieran documentos sería muy poco probable que pudiéramos reconstruir la historia de esta difusión por medio de una reconstrucción arqueológica. Este ejemplo explica que puede ser extremadamente difícil, y quizás imposible, localizar cualquier centro o complejo en el mundo de Occidente que pueda demostrar el origen chino de aquellos diversos rasgos.

El tipo de cerámica localizado en Valdivia, Ecuador, muy semejante a la alfarería Jomón de Japón, conforma en realidad un complejo de elementos que incluye formas, rasgos decorativos y terminación de la superficie que pueden demostrar la existencia de contactos.

En 1960 el arqueólogo ecuatoriano Milio Estrada Icaza, escribió un artículo muy polémico en la revista Vistazo titulado "Asiáticos desembarcaron hace 2.000 años en el Ecuador", con las deducciones que obtuvo en los sitios Esteros y Bahía, costa central de Manabí, donde reconoció una serie de rasgos ajenos, que le condujo a formular el primer planteamiento bien fundamentado sobre un contacto transpacífico anterior a la era cristiana.

En Mesoamérica es de especial interés la cultura Olmeca, en el estado actual de nuestros conocimientos, parecen haber sido la más antigua de las altas culturas de Mesoamérica, y presenta algunas características extraordinariamente sofisticadas, para las cuales no se ha encontrado aún una secuencia previa de desarrollo. En términos generales, la cultura Olmeca aparenta haber mantenido antiguas relaciones con la edad del bronce temprana en China: en especial con las culturas de la dinastía Shang que datan desde el siglo XVI hasta el 1027 a. C..

Se debe mirar con atención la gran importancia atribuida al motivo del tigre tanto en el arte Olmeca como en el Shang. La forma de representar el tigre en el arte Shang están también presentes en el arte Chavín de América del Sur. El arte Chavín y el Olmeca están indudablemente relacionados. Encontramos además tanto interés y eficiencia técnica en el trabajo del jade en Olmeca y en Shang, que bien puede suponerse que constituya un indicio de relaciones (pese a que no hay mas que semejanzas generales, con excepción quizá de unas pocas formas de implementos ceremoniales).

Nativos

Como pudieron efectuarse
El océano pacífico es una gran barrera para los viajes humanos y la difusión de las culturas, a partir de las similitudes culturales encontradas, existen tres posibilidades de como pudieron haberse realizado:

I- Navegación transpacífica directa

Existen documentos escritos chinos que se refieren en diversas ocasiones a viajes bastante largos en veleros por el área del sudeste asiático alrededor del año 400 d. C..

La brújula magnética fue inventada en China, pero la época de su aplicación a la navegación es aún materia de conjeturas. Es famosa la habilidad de los pueblos oceánicos, en especial de los polinesios, para realizar extraordinarios viajes a lejanas islas, y esto puede reflejar el origen de una tradición de navegación mucho más compleja en algún lugar de las costas de Asia.

También tiene gran importancia la afirmación de Clinton R. Edwards ("Aboriginal watercraft on the Pacific coast of South America", 1960), según la cual en tiempos precolombinos las balsas de Perú y Ecuador contaban con aparejos marinos con velas que posibilitaban navegar contra el viento: este tipo de aparejo es un mecanismo complejo, que por sí mismo constituye una evidencia de contacto transpacífico.

II- Navegación costera alrededor del Pacífico norte

Una vez que se conociera la ruta y se determinara la forma de reconocerla, no harían falta los adelantos técnicos en materia de navegación que parecen ser necesarios para cruzar directamente el Pacífico.

La navegación costera era conocida desde tiempos relativamente tempranos en Asia, y fue llevada a cabo por romanos, hindúes y árabes; en algún sentido parece la forma mas probable de contacto entre Asia y América, más que el cruce directo del Pacífico.


Al igual que en el caso del cruce directo, la navegación costera debió haber dejado probablemente pocos indicios arqueológicos de su posible realización efectiva, o por lo menos una evidencia tan débil que no podemos esperar que haya sido encontrada.

Es presumible que los navegantes costeros deben haberse detenido en ciertos accidentes geográficos especialmente convenientes, pero estas recaladas deben haber sido realizadas sólo para aprovisionarse de alimentos y agua.

Tocar tan débilmente la costa y por períodos tan cortos no deja casi señales que puedan ser arqueológicamente reconocidas, de manera que esta misma inexistencia de indicios no prueba que los viajes no se hayan realizado.

III- Viaje por tierra a través del estrecho de Bering y luego por América del Norte.

La travesía por tierra, a través del estrecho de Bering y que se continuara luego hacia el sur a través de Estados Unidos, puede explicar contactos entre China y Mesoamérica.




Fuentes:
Fiedel, Stuart,"Prehistoria de America"Barcelona, Critica
Gordon F. Ekholm : "Problemas culturales de la América precolombina" (1976)