¿Quienes eran los vikingos

El movimiento vikingo, que casi todos hacen nacer alrededor del año 793, fecha del saqueo de la abadía de Lindisfarne, pasa por varias fases:
1. del año 800 al 850, cuando se limitan a dar pequeños golpes de mano al azar, y en lugares vulnerables por carecer de defensas adecuadas, como abadías o monasterios, por ejemplo.
2. Del 850 al año 900 ya organizan mejor sus expediciones y empiezan a asediar a quienes atacan. Los vikingos son maestros en golpes de mano rápidos, pero todavía carecen de experiencia como guerreros avanzados. En este período es cuando definen las cuatro rutas principales que más tarde seguirán; hacia Gran Bretaña, Islandia y Groenlandia, hacía Francia y España, llegando hasta Gibraltar, la ruta del Norte y la del Báltico, en busca del preciado ámbar. En este momento ya establecen algunas colonias en Irlanda, Islandia e Inglaterra. La propia Rusia debe su nombre a los vikingos, llamados “varegos” en aquellas latitudes, o RUS, de donde proviene Rusia. Ellos proporcionaron a muchos rusos su colorido rubio rojizo o francamente pelirrojo. Pero en pocos casos podemos hablar de colonización en el sentido actual del término, con la excepción de Islancia.
3. De 980 a 1050, época en la que personajes como Sven el de la Barba Hendida o su hijo Knut el Grande adquieren supremacía en Escandinavia y Gran Bretaña.

¿Cómo eran físicamente los vikingos? No hay una unidad étnica completa, aunque predomina el tipo de hombre alto, rubio y de ojos claros, pero las Sagas hablan también de algunos castaños e incluso morenos. En realidad, lo que mayormente define al vikingo es su sentido de pertenencia a una familia y a un clan, por encima de su importancia como individuo. Las familias se organizan en clanes, y éstos en comunidades, llamadas Land. Otra cosa que les une es que todos los vikingos hablan una lengua común, aunque con pequeñas variantes.
La base de la sociedad vikinga es, como hemos dicho, la familia en sentido amplio, pues incluye a padres, hijos, abuelos, hermanos, amigos, criados, hermanos jurados, parientes adoptivos y pobres a cargo de la casa. Lo normal es que las familias englobasen, en algunas ocasiones, hasta a cuarenta personas. ¿Había esclavos en la sociedad vikinga? Probablemente no en un primer momento, pero al iniciar los golpes de mano y pillajes es de suponer que traerían a prisioneros que colocarían a su servicio. Y se sabe que más tarde, en Bizancio, se iniciaron en el tráfico de esclavos hacia el Este. De hecho en las Sagas se habla de cautivos al servicio de los grandes jefes vikingos. Pero los esclavos podían llegar a ser libres con bastante facilidad, mediante el pago de una suma convenida, o por prestar ciertos servicios durante un tiempo.
A los niños varones se les da generalmente el nombre del padre o de algún antepasado importante. El hombre libre puede actuar como demandante de justicia y ejecutar los ritos privados del culto religioso, y dentro de lo que cabe, elegir profesión, aunque ésta suele pasar de padres a hijos. Los vikingos fueron buenos navegantes, pero también practicaron el comercio, sobre todo de pieles y ámbar.
En las Sagas se cuenta que los vikingos conocían, aunque de manera bastante primitiva, la Medicina, y tenían pasión por las Leyes, basadas siempre en la religión, como se colige de la Saga de Njall el Quemado.
En las aldeas vikingas el herrero gozaba de gran prestigio, y en los actuales museos se refleja, pues era uno de los artífices de los barcos vikingos. No se sabe a ciencia cierta si existía la figura del sacerdote como tal, pues parece difícil que recibiese una especial formación. La religión de los vikingos no tiene dogmas de fe ni textos sagrados, sino que se reduce a meros rituales en circunstancias excepcionales, como solsticios, equinoccios, bodas, nacimientos o muertes.
¿Quienes eran los vikingos
Los campesinos y artesanos constituían una clase media muy generalizada e integraban la asamblea local, como propietarios de tierras. Los guerreros estaban en una escala superior y por encima de todos, los reyes. Cuando se consagraba a un rey como tal, se le hacía subir a una piedra sagrada y luego tenía que recorrer un itinerario marcado de antemano, ante todo el pueblo. Como ejemplo de grandes reyes vikingos podemos hablar de Harald el de la Hermosa Cabellera, Olaf Tryggvand y Olaf Haraldsen. Si no conseguían los éxitos en la guerra que de ellos se esperaba, eran destituidos por el pueblo. En las Sagas se describía la vida cotidiana, cuyo centro era la granja, donde se practicaba una agricultura de autoabastecimiento. En la sociedad vikinga generalmente quienes ejercían de médicos e incluso cirujanos eran, en su mayoría, mujeres, o por lo menos en mayor medida que los hombres. No se sabe si su ciencia es autóctona o la han aprendido de otros, como puede ser el caso de los sames, los actuales lapones. Se sabe, por las Sagas, sobre todo en la de Hrafn Sveinbiarnarsun, que desde muy pronto practicaban la crioterapia; una técnica de curación mediante la aplicación de frío. Otra profesión muy respetada era la de jurista, porque los vikingos eran muy amante de las leyes.
El vikingo, dada sus especiales condiciones de vida y los lugares donde habita, de climas duros, tendrá muy acentuado el sentido de la vida dentro de una comunidad, y por tanto suelen poner en común bienes y trabajo para aprovechar mejor el esfuerzo de todos. El comercio en esta época era muy complicado e inseguro, y por eso se crean vínculos muy fuertes y juramentos entre cofradías de mercaderes. El vikingo nunca podía ser un hombre solitario, necesitaba a sus aliados y sobre todo a su clan.
Quien vea a los vikingos como hombres profundamente machistas y en posición dominante frente a las mujeres, está bastante equivocado. Los matrimonios solían hacerse por acuerdos familiares, pero en las Sagas también se habla de algunas uniones hechas fuera de la ley o de los convencionalismos. Los niños son muy importantes dentro de la familia y sólo se abandonan cuando nacen con graves malformaciones. Al niño se le empezaba a considerar parte de la familia cuando el padre le coloca sobre las rodillas. En la época vikinga la husfreya o señora de la casa tenía un status profundamente privilegiado en la sociedad, que ya se indicaba por las llaves que portaba en su cintura, pues era ella la que gobernaba la casa y todas las propiedades. En la Saga de Snorri se explica el “modus vivendi” y se puede decir sin temor a equivocarse que la mujer era el alma de la sociedad vikinga y el hombre era tan sólo el brazo poderoso y ejecutor. Ella era la guardiana de las tradiciones familiares y la encargada de inculcarlas a sus hijos. Es ella también quien vela por el honor de la familia y quien empuja al hombre a tomar venganza cuando hay quien reparar algún ultraje al clan. En las Sagas se habla incluso de algunas heroínas encargadas de vengar a sus hermanos o a sus esposos. La magia y todo tipo de brujería entran también en el terreno femenino. Desde luego, las mujeres no tomaban parte en los combates, pero tampoco eran vistas simplemente como reproductoras y quienes daban placer sexual, sino que se las respetaba y se oían sus consejos y opiniones.
El matrimonio era monógamo, aunque existía el concubinato, pero la concubina no era vista como una rival, porque no tenía derechos legales; no entraba en la herencia y sus hijos eran bastardos. La señora de la casa administraba la fortuna de su esposo, cuidaba la casa, se ocupaba de la comida y educaba a los niños; no solo a sus hijos sino también a los de las concubinas y a los de los parientes, pues se seguía la costumbre del fostr, que también se practica en el mundo celta y hasta en la Escocia del siglo XVIII, con el nombre de fosterage, y que consistía en enviar a un hijo a que fuese educado en casa de un pariente, generalmente un tío, para estrechar lazos familiares. También se ocupa de dirigir los trabajos de la granja y de proveer de vestidos a todos los miembros de la familia, mediante la costura y la tejeduría. De la mujer de clase media se sabe poco o casi nada en la sociedad vikinga.
¿Había pobres en la sociedad vikinga? De hecho ningún país escandinavo era excesivamente rico, más que nada por su clima y geografía. Por lo tanto, había bastantes pobres y la comunidad no les dejaba de lado, según podemos ver en las Sagas y en las leyes. Los pobres rotaban de casa en casa por un tiempo y las familias más acomodadas se hacían cargo de ellos. Los niños se convertían en adultos entre los doce y los catorce años.
La arqueología nos ayuda a saber como vivían los vikingos. La comunidad habitaba en granjas, y sus construcciones adyacentes. Los muros solían ser curvos y se hacían de bloques de turba. No tenían ventanas, sino tragaluces hechos de vejigas de cerdo tensadas. Tampoco había chimenea, sino un agujero en el techo para la salida de humos. En el centro de la casa había un hoyo para el fuego que además de ser el lugar en donde se cocinaba, servía también para iluminar y calentar la estancia. Los vikingos se sentaban en una especie de bancos que tenían una tapadera y que de noche se convertían en camas. El mobiliario se completaba con armarios donde se guardaban los alimentos; y las mesas eran planchas móviles articuladas sobre dos pies. El suelo era de tierra batida y las lámparas eran barras de hierro que terminaban en recipientes semiesféricos donde ardía sebo en aceite de pescado. Se abrigaban con pieles, tanto más valiosas cuanto más rico fuese el jefe de la casa. A veces los muros se adornan con tapices, grabados o hermosas espadas y hachas de hierro.
Las construcciones anejas a la granja son establos, la lechería, forja, despensa, hangar de barcos, granero, y los excusados, que suelen estar bastante alejados. También había un pabellón dedicado especialmente a las mujeres, llamado Skemma. Los vikingos no eran en absoluto los hombres sucios que solemos imaginarnos, con las barbas y las ropas llenas de mugre, pues con frecuencia solían tomar baños de vapor en un edificio especial llamado bastofa o bastu en sueco moderno, y que serían las actuales saunas. Se calentaban en un foso de la estufa unas piedras sobre las que se vertía agua, para obtener el vapor.
La ciudad no existe todavía en esta cultura, sino que la gente se agrupa en aldeas
Todos nos hemos hecho una imagen del vikingo que poco o nada se corresponde con la realidad. Por ejemplo, ¿cómo se vestían? Los hombres solían llevar pantalones largos y con algo de vuelo, aunque en algunas zonas eran más ceñidos al cuerpo, y también podían ser una especie de calzones ahuecados, con calzoncillos largos de lana por debajo para luchar contra las bajas temperaturas. La camisa llega hasta medio muslo, aunque se recoge ceñida a la cintura, por medio de una tira de cuero con placas de bronce, que en el caso de los hombres ricos, suelen ir labradas. La cabeza se cubre con un gorro de lana o de fieltro, y los zapatos están hechos de una única pieza de cuero, a los que añade la suela, y que van atados a los tobillos. Usan manoplas de lana para proteger las manos de las bajas temperaturas. Por encima de la camisa va una especie de capa sin mangas, que se fija al hombro con un broche oval. El motivo es para que el brazo derecho quede libre para empuñar la espada, que va colgada de la cintura por el lado izquierdo; y para tener más soltura al montar. La mayoría de los vikingos, casi podríamos decir que todos, llevaban una poblada barba, que a menudo trenzaban. Cuidaban mucho de su cabello, y de hecho hay reyes que se conocen con sobrenombres alusivos a este detalle (el de la Hermosa Cabellera).
Las mujeres llevaban un vestido largo, hecho de lana plisada. Buscaban sobre todo la funcionalidad para el trabajo, tanto hombres como mujeres. En el caso de éstas, el vestido se abría sobre ambos pechos para poder dar de mamar cómodamente a sus hijos, pues casi siempre tenían algún niño de pecho. Esto se lograba con dos broches que a veces se adornaban con ricas y labradas fíbulas, dependiendo de la condición social de la dama. Los brazos están profusamente adornados de pulseras ricamente trabajadas. Por encima del vestido y para protegerlo, llevaban un delantal que podía cubrir casi todo el cuerpo, bien de tejido liso o bordado. Los cabellos se trenzan y luego se recogen en un moño o en una cola de caballo, pero en el caso de las señoras casadas, siempre van cubiertos por una fina tela y sujetos a la nuca. Tanto hombres como mujeres usan pieles para abrigarse.
Los vikingos se preocupan mucho de su aspecto físico, según se ve en las Sagas, y de hecho en ellas se describe de manera gráfica el aspecto de los grandes guerreros, incluso con más lujo de detalles que el de las mujeres, de quien se suele alabar una fina tez o un hermoso cabello rubio.
Imprescindible en el hogar vikingo es la skali o bastidor vertical, que se sujeta en forma oblicua contra la pared y los hilos se tensan por medio de pesos, que no son otra cosa que piedras horadadas. Y es que el tejido hecho a partir de la lana de cordero no solo se usa para confeccionar los vestidos de toda la familia, sino también como moneda de cambio. Los colores que predominan son aquellos que se obtienen de manera natural: negro, marrón o beige, pero también se usan tinturas hechas a partir de conchas o plantas machacadas, que dan origen a otros colores. De otras culturas adoptan modas, como el cuello redondo de los italianos o los calzones de los celtas. Adoran las telas exóticas, como las sedas y los terciopelos, y gustan especialmente del color escarlata. vikingosEscandinavia
Según la historia de Snorri Sturlusun, que escribe varias sagas de jefes islandeses, el año tenía simplemente dos estaciones: invierno y verano. Se iniciaba el cómputo del año a mediados de nuestro actual mes de abril, lo que ellos llamaban el tiempo del cuco, o tiempo de la siembra, cuando la nieve ya se había fundido y el ganado empezaba a salir a los pastos. Es entonces cuando el Bondi o jefe de la familia ordenar arar los campos; al principio con un arado de lo más primitivo, y más adelante ya con el moderno arado de vertedera. Luego será el momento de sembrar cebada, alcacel, avena, algo de centeno y una pequeña cantidad de trigo, que era el cereal que menos se cultivaba. Es también la hora de extraer la turba para el fuego y para la construcción de los muros de las granjas. Y se corta la madera, que sirve a la vez de combustible, de material de construcción y como base para esculturas.
En primavera se reforma todo aquello que durante el invierno ha sufrido algún menoscabo, desde las cosas de la casa hasta los barcos de pesca y las herramientas. En mayo se desteta a los corderos, se les corta la lana que han acumulado durante el invierno y se inicia la época de trashumancia en busca de nuevos pastos. En el verano se usan halcones para la caza y se pesca, tanto en ríos y lagos como en el mar. Generalmente se aprovisionan de arenques, abadejo y bacalao. También los vikingos suelen cazar las ballenas que acaban varadas en las playas, según la ley del reki, que dice que uno puede aprovecharse de todo aquello que llega a la orilla.
En junio se celebra la gran fiesta del solsticio de verano, y es cuando tiene lugar la asamblea de hombres libres o THING, donde se toman decisiones que afectan a toda la comunidad. También en junio llegan los barcos que vuelven del extranjero, y salen nuevas embarcaciones vikingas, que al menos estarán fueran durante tres meses.
En julio se siega el heno, se rastrilla y se almacena; y en septiembre se empieza a reunir el ganado, que antes había sido debidamente marcado. Se produce también la matanza y se hace provisión de carne salada y pescado ahumado para pasar el invierno. La base cárnica suelen ser los animales domésticos de la matanza, pero también cazan alces, ciervos, osos y aves.
En octubre ya es invierno y la despensa debe estar abastecida de pescado, carne, cerveza. Es el momento de hacer fiestas y de recibir invitaciones a otras celebraciones de parientes y amigos, a las que nunca se llega con las manos vacías. La calidad de vida del invierno dependerá de si hay suficiente combustible y comida almacenados. En invierno hay poca actividad, y la única manera de salir al exterior es patinando o en trineo. Es el momento de la noche eterna, de tallar y esculpir madera, y cuando las mujeres aprovechan para coser, bordar y tejer tapices. También es cuando se reparan las herramientas y cuando más trabajan los herreros en sus forjas.
Pero los vikingos también se divierten; les gusta cantar y recitar poemas, contar historias de sus antepasados y celebrar competiciones. Y también se hacen sacrificios para que el sol llegue de nuevo y se acabe la oscuridad. Para la fiesta conocida como Jol se fabrica una cerveza especial y se consume la carne del cerdo sacrificado. El julskinka o jamón de Navidad es un recuerdo que todavía tienen los modernos escandinavos de esta antigua costumbre.
Según la historia de Snorri Sturlusun, que escribe varias sagas de jefes islandeses, el año tenía simplemente dos estaciones: invierno y verano. Se iniciaba el cómputo del año a mediados de nuestro actual mes de abril, lo que ellos llamaban el tiempo del cuco, o tiempo de la siembra, cuando la nieve ya se había fundido y el ganado empezaba a salir a los pastos. Es entonces cuando el Bondi o jefe de la familia ordenar arar los campos; al principio con un arado de lo más primitivo, y más adelante ya con el moderno arado de vertedera. Luego será el momento de sembrar cebada, alcacel, avena, algo de centeno y una pequeña cantidad de trigo, que era el cereal que menos se cultivaba. Es también la hora de extraer la turba para el fuego y para la construcción de los muros de las granjas. Y se corta la madera, que sirve a la vez de combustible, de material de construcción y como base para esculturas.
En primavera se reforma todo aquello que durante el invierno ha sufrido algún menoscabo, desde las cosas de la casa hasta los barcos de pesca y las herramientas. En mayo se desteta a los corderos, se les corta la lana que han acumulado durante el invierno y se inicia la época de trashumancia en busca de nuevos pastos. En el verano se usan halcones para la caza y se pesca, tanto en ríos y lagos como en el mar. Generalmente se aprovisionan de arenques, abadejo y bacalao. También los vikingos suelen cazar las ballenas que acaban varadas en las playas, según la ley del reki, que dice que uno puede aprovecharse de todo aquello que llega a la orilla.
En junio se celebra la gran fiesta del solsticio de verano, y es cuando tiene lugar la asamblea de hombres libres o THING, donde se toman decisiones que afectan a toda la comunidad. También en junio llegan los barcos que vuelven del extranjero, y salen nuevas embarcaciones vikingas, que al menos estarán fueran durante tres meses.
En julio se siega el heno, se rastrilla y se almacena; y en septiembre se empieza a reunir el ganado, que antes había sido debidamente marcado. Se produce también la matanza y se hace provisión de carne salada y pescado ahumado para pasar el invierno. La base cárnica suelen ser los animales domésticos de la matanza, pero también cazan alces, ciervos, osos y aves.
En octubre ya es invierno y la despensa debe estar abastecida de pescado, carne, cerveza. Es el momento de hacer fiestas y de recibir invitaciones a otras celebraciones de parientes y amigos, a las que nunca se llega con las manos vacías. La calidad de vida del invierno dependerá de si hay suficiente combustible y comida almacenados. En invierno hay poca actividad, y la única manera de salir al exterior es patinando o en trineo. Es el momento de la noche eterna, de tallar y esculpir madera, y cuando las mujeres aprovechan para coser, bordar y tejer tapices. También es cuando se reparan las herramientas y cuando más trabajan los herreros en sus forjas.
Pero los vikingos también se divierten; les gusta cantar y recitar poemas, contar historias de sus antepasados y celebrar competiciones. Y también se hacen sacrificios para que el sol llegue de nuevo y se acabe la oscuridad. Para la fiesta conocida como Jol se fabrica una cerveza especial y se consume la carne del cerdo sacrificado. El julskinka o jamón de Navidad es un recuerdo que todavía tienen los modernos escandinavos de esta antigua costumbre.
¿Qué comían y bebían los vikingos? Se comía dos veces al día, siendo la primera el desayuno, la más importante. Era el dagveror, que se solía tomar a las nueve de la mañana, después de hacer los primeros trabajos en la granja. La segunda comida se llamaba nattveror, y se hacía a última hora de la tarde, lo correspondiente a nuestra cena. En la hora del mediodía se solía tomar un ligero refrigerio, y de prisa para continuar con la faena diaria. El plato estrella era una especie de sémola llamada grautr, que sería el actual porridge inglés. Se acompañaba de pan hecho de cebada molida, sobre el que se extendía mantequilla salada. El plato fuerte era el pescado, casi siempre seco, y que podía presentarse hervido o asado y acompañado de distintos tipos de algas. En las ocasiones especiales se comía carne. Como platos usaban unas escudillas de madera, que poseía cada miembro de la familia, además de cucharas y cuchillos. El tenedor, como tal, no era conocido. Hacían pasteles de miel de abeja y eran muy aficionados a las sopas, sobre todo en invierno. Otro postre era el skyr, una especie de cuajada, o el queso hecho con leche de cabra y prensado. No comían mucha fruta, por razones obvias de producción, a excepción de manzanas, diversas bayas silvestres, y frutos secos como las avellanas o las nueces. Pero le prestaban especial atención a la bebida, pues no había celebraciones sin cerveza o hidromiel. EL vino lo conocieron a través de sus viajes, y lo apreciaban como un artículo de lujo. Todo banquete que se preciase debía terminar con una buena borrachera generalizada. Se bebía en cuernos, naturales o de metal, que se sostenían sobre soportes para que se pudiesen mantener de pie sobre la mesa. Más tarde empezaron a importar copas de cristal de Renania. La borrachera era lógica si se piensa que la buena educación en la mesa obligaba a cada comensal a beber al menos tanto como su vecino, y era una nota de virilidad beber hasta caer sin sentido. También era normal beber a dos, sobre todo entre un hombre y una mujer que esperaban terminar en la misma cama. El héroe vikingo tenía que estar ducho, pues, en el noble arte de emborracharse y sobrevivir a ello.
Por tierra el medio de locomoción vikingo es el caballo, pero no eran unos jinetes si igual, porque el tipo de caballo que usaban es una raza intermedia entre el pony y el caballo normal, los actuales caballos islandeses, más pequeños y con las patas más fuertes que el resto de los caballos. Se lo llevaban en los barcos cuando hacían sus expediciones y también se usaba como animal de tiro, unido a un carro de cuatro ruedas, aunque no se podían transportar enormes pesos, por lo pequeño de su tamaño. Otro medio de transporte durante el invierno, eran los trineos. Pero el medio por excelencia para moverse de los vikingos, sobre todo en los viajes largos, era el barco, que al principio al menos no eran de gran capacidad, sino tan solo para una media de cuarenta hombres y sus provisiones. Era tan importante el barco en la vida de los vikingos que incluso sus enterramientos trazaban la figura de un cascarón de barco visto desde arriba, y los grandes jefes vikingos se hacían inhumar en sus barcos. En las Eddas se cuentan los funerales de Baldr, cuyo cuerpo se deposita en un barco incendiado que desaparece mar adentro. Snorri Sturluson cuenta en la Saga de Olaf Tryggvason como este rey manda construir la “Serpiente Larga”, uno de los Knorr más grandes. El vikingo no es nadie sin su barco, y por eso representa una de sus preocupaciones cotidianas. Los principales tipos de embarcaciones son el Knorr, skeip y el langskip. La figura que iba a la proa servía para designar el barco, pero la que más comúnmente se representaba era el dragón o drakkar, y de ahí deriva el nombre del barco vikingo por excelencia.
Según las sagas, antes de la batalla naval la flota se disponía en orden, y empezaba la lucha con el lanzamiento de proyectiles, que casi siempre eran piedras, pero también flechas, venablos o jabalinas. Cualquier enfrentamiento acababa cuando se rendía el jefe.
¿Cómo se orientaban los vikingos si no conocían la brújula? En algunos textos se habla de la piedra solar, que sería una variedad de cuarzo que indicaba la posición del sol; pero también ha aparecido en Canterbury una varilla y un disco de madera tallada en Groenlandia, que datan aproximadamente del año 1200, y que servían para indicar la dirección mediante una aguja móvil. De todos modos, los itinerarios vikingos eran conocidos y pasaban de generación en generación, además de que tenían buenos conocimientos astronómicos. En las largas travesías la vida a bordo era complicada, por la escasez de alimentos y de espacio. Se comía en turnos de a dos, y la higiene era algo complicado de mantener, así como el descanso adecuado. Se practicaban golpes de mano y rapiñas para obtener víveres de repuesto y esclavos, que luego se vendían. Lo normal era acodarse en una isla o bahía, cerca de alguna abadía o feria, y desembarcar de prisa con los caballos para un ataque por sorpresa. Había puntos fijos de escalas, que eran tan conocidos y apreciados por los vikingos, que hay casos en que algún jefe era enterrado en el mismo enclave. Ibn Fadlhan habla en sus crónicas del enterramiento de un jefe rus a orillas del Volga.
incursiones
Pero no debemos creer que el vikingo se embarcase dispuesto a guerrear, sino que su interés principal era el comercio y los negocios; y guerreaba cuando era necesario, además de practicar la piratería. Pero tampoco se puede negar que hubo reyes que fueron grandes guerreros, como Sven el de la Barba Hendida y su hijo, Knut el Grande.
El propietario del barco es también el stirimaor o capitán, y quien organiza la expedición. El principal arma que usa el vikingo es el hacha, que puede ser de varios tipos, y en el caso de los grandes jefes, su hoja puede llevar incrustaciones de plata. También puede servir como arma arrojadiza. Pero más prestigiosa era la espada, que era larga y se usaba con una sola mano. Había también jabalinas, venablos y lanzas, que solían usarse como estoques desde el caballo. El casco vikingo no llevaba cuernos, tal y como lo representan siempre en las películas y comics, sino que era cónico y se prolongaba en un protector nasal. El escudo o sköjldr era redondo, hecho de madera de tilo y en ocasiones recubierto de metal, pintado y decorado. Parece que también se usaron las cotas de malla de anillas y otras veces se hacían a base de placas de metal unidas entre sí. Eran especialistas en lo que hoy conocemos como las guerras de comando, y los golpes de mano.
¿Con qué comerciaban los vikingos? Principalmente con ricas pieles de marta cebellina, de armiño, de zorro azul o visón. Se solían cambiar por vino, sal, estaño, trigo, objetos de vidrio, seda o especies. A menudo robaban esclavos para venderlos, casi siempre en Bizancio.
Dice Ibn Fadlhan que los rus, varegos o vikingos eran altos como palmeras (una evidente exageración), rubios y de ojos y tez clara. De sus mujeres cuenta que cubrían sus pechos con placas de cobre o de oro y allí guardaban puñales y cuchillos, adornándose profusamente con collares de oro o de cuentas de vidrio. Habla despectivamente de sus costumbres higiénicas, aunque si atendemos a otras crónicas ponían especial cuidado en su pelo y usaban a menudo la sauna. Cuenta también que los rus venden pieles y esclavos a los búlgaros. A menudo los varegos en sus viajes, aunque no fuesen hechos con fines guerreros, tenían que luchar para sobrevivir, pues a menudo se debieron enfrentar a otros pueblos, entre ellos a los pechenegos. Llegaron a tener tal maestría en la lucha, que el Basileus tenía su propia guardia de elite de origen varego.
El viajero árabe Al Tartushki habla de Hedeby, hacia el año 950, como un gran asentamiento vikingo, protegido por una muralla circular, y con casas pequeñas cuyos techos eran de caña trenzada, con pozos de agua potable en el centro de la ciudad. York, en la actual Inglaterra, fue otro importante centro de asentamiento vikingo.
Cuando una mujer vikinga está embarazada, se dice hon var eigi ein saman, ella no está sola. Es un hecho que por lo frecuente, el embarazo no merece una especial atención, porque se repite muchas veces a lo largo de su vida. Da a luz de rodillas o en cuclillas, asistida por aquellas mujeres del pueblo que más experiencia tienen como comadronas. Después de que al bebé se le corta el cordón umbilical, es rociado con agua y elevado hacia el cielo, en una ofrenda a los dioses. Pero no siempre el hijo se conservaba, pues en ocasiones especialmente difíciles, el padre tenía derecho a decidir si quedárselo o no. A veces se le dejaba abandonado a merced de los animales salvajes, sobre todo si era un bebé débil o con malformaciones. Los nombres solían repetirse con frecuencia, y por eso los vikingos son tan aficionados a los apodos o sobrenombres. El fostr al que hemos hecho alusión en otro capítulo se hace para crear la institución de los hermanos jurados, es decir, aquellos que aunque no lo sean de sangre, se tratan como tal, por haberse criado juntos. La hermandad y amistad entre hombres tiene la máxima importancia en la sociedad vikinga. Cuando al niño le sale el primer diente, la familia y amigos le hacen regalos; y en algunas zonas de Escandinavia todavía se mantiene esta costumbre. En la época vikinga no hay ritos de iniciación propiamente dichos, aunque el chico solía ir a los catorce años por primera vez en las expediciones con su padre o familiares adultos.
Un Bondi rico podía tener varias concubinas, que estaban excluidas, al igual que sus hijos, de la herencia. Sin embargo, en las familias reales se han dado caso de hijos bastardos que han sucedido a su padre en el trono, porque el padre siempre gozaba de la posibilidad de dar legitimidad al hijo. En Dinamarca y Suecia se hacía simplemente colocando al niño sobre las rodillas del padre. En Noruega era necesario matar un buey de tres años y fabricar unas botas con el cuero de la pata derecha del animal. Luego, en una fiesta, el padre, el niño y todos los miembros de la familia debían introducir el pie derecho en la bota.
La herencia se podía vender a un tercero, a cambio de que éste sostuviese las necesidades del vendedor de por vida. Pero la ley decía que algunas propiedades, sobre todo los bienes raíces, no podían ser divididos, y le correspondían al hijo mayor. Si el heredero vendía las tierras, debería compartir las ganancias con los herederos más próximos.
Existía el divorcio, y aunque era fácil , no abundaban las parejas separadas. La mujer podía divorciarse del marido si era impotente; y el marido podía también divorciarse de la mujer alegando una justa causa, pero entonces estaba obligado a devolver la dote, por lo cual en raras ocasiones se llegaba a este punto. Cuando muere un vikingo, alguien de la familia se encarga de tapar su nariz y todos los orificios del cuerpo, para evitar que su alma se escape. Luego se hace un agujero en una de las paredes de la casa para sacar el cuerpo, y se vuelve a tapar. En una primera época los cuerpos solían incinerarse y en otras ocasiones se enterraban en tumbas colectivas; pero más tarde la tumba se convierte en individual y al difunto se le entierra vestido, con víveres y algún animal. En algunos casos también se entierra con él su concubina favorita o una esclava. Así lo narra en sus crónicas Ibn Rustah, cuando habla de los rus, aunque no sabemos si se trata de un testimonio totalmente fiable. Ibn Fadhlan también abunda en el mismo tema, añadiendo que a la esclava se la estranguló primero. Al muerto se le entierra sentado o en posición fetal. Como metáfora de que se emprende un viaje, a menudo las tumbas tienen forma de barco. Las mujeres son enterradas con todas sus joyas y adornos.
La palabra Hel sirve para designar el otro mundo, pero más en el sentido de infierno, dominado por una diosa de horrible aspecto y color negro azulado. Y en el lado opuesto está el Walhalla, una concepción que mezcla la magia y el espíritu guerrero. Allí habita el dios Odín, que reúne a su lado a todos los héroes y guerreros que mueren en combate. Los vikingos no temen a la muerte, quizá porque esperan la recompensa de alcanzar el Walhalla. Para que el alma vikinga descanse, habrá que asegurarse de que el muerto lo está de verdad, y no se consigue hasta que sus herederos no han celebrado debidamente el banquete de los funerales y no han bebido en su honor. A menudo, según nos cuenta Ibn Fadhlan en sus crónicas, el pariente más próximo del difunto es el encargado de prender fuego al barco donde se inhuma el cadáver. No hay una línea que divida claramente el mundo de los muertos y el de los vivos.
Ya hemos hablado de la importancia y presencia del Derecho en la sociedad vikinga, y de hecho todos los actos importantes de su vida tienen que hacerse de acuerdo a unas normas precisas y a las leyes. La religión a menudo enlaza directamente con el mundo de la ley. En el panteón vikingo el dios más antiguo es Tyr, garante de conseguir y mantener el orden en el mundo, para lo cual ha aceptado perder la mano derecha para meterla en la boca del lobo Fenrir, que es el símbolo del Mal. Cuando algo va mal, los dioses se reúnen para legislar al respecto. En la Saga de Njall el Quemado se dice: “por la ley se edifica un país, por la ilegalidad perecerá”. La justicia y el Derecho son regalos de los dioses y atentar contra el honor de un hombre es un sacrilegio. En las sagas islandesas se habla a menudo de disputas entre hombres en que es necesario recurrir a las leyes sagradas.
La venganza es plenamente admitida en el mundo vikingo para restaurar el honor mancillado. De ahí la enorme importancia de la Asamblea, llamada THIN o PING. Lo primero es elegir un emplazamiento adecuado para celebrarla, pues hay que hacer una especie de consagración antes de empezar las sesiones. Podía durar varios días e incluso semanas, y a menudo se levantaban campamentos con tal fin. Para presidir la Asamblea se elegía a un BONDI por tres años, como regla general, y debía recitar la ley para que todo el mundo supiera a qué atenerse, además de dirigir las discusiones. La sociedad vikinga no conocía, que se sepa, un ejército regular ni policía que ejerciera medidas coercitivas, sino que el propio vencedor quien se encargaba de que la sentencia fuese ejecutada. Cada BONDI tiene capacidad ilimitada de expresar sus cuitas. De hecho se dice que la palabra “germano” que a veces se aplica a los vikingos proviene del celta y significa literalmente “gritón, aullador”, porque se escucha mejor en la asamblea a quien más capacidad tiene para gritar. Había tres formas de arreglar las diferencias:
1. de manera amistosa, por medio de los llamados “hombres de buena voluntad”, o goodviljamenn, aunque son más propios del momento en que los vikingos empiezan a tomar contacto con las ideas cristianas.
2. La venganza sangrienta, que no podrá recaer contra el culpable de la ofensa, sino sobre algún miembro de su familia, porque es todo el clan a quien se ha ofendido. Cuando se optaba por aceptar una compensación en lugar de la venganza, solía estar mal visto y se consideraba una manera poco viril de zanjar el asunto. Cuando a un jefe se le insta a que llegue a una solución pacífica, suele temer que esto provoque que su figura sea maltratada luego en las sagas.
3. La mejor solución seguía siendo el proceso lógico ante la justicia. Los jueces o buakvior eran dignatarios locales, y el veredicto podría variar en razón del delito cometido.

Era raro que se impusiese la pena de muerte, pues se solía preferir una pena que conllevase algún tipo de compensación, como el pago de una multa en plata o especies, y en casos más graves el destierro o ser proscrito. El destierro solía ser de tres años, y luego el reo quedaba rehabilitado. Cuando alguien era declarado proscrito se convertía en un vager, hombre de los bosques o lobo, y era reducido a la condición de un animal, lo cual para un vikingo era más duro que la pena de muerte. En las Sagas se habla de Girli Sursson y Grettir Armundson el Fuerte, que sobrevivieron varios años en los bosques en estas condiciones y luego fueron considerados valerosos héroes.Queda también la posibilidad del arbitraje, aunque parece que se practica poco y en todo caso en la última etapa. En las Sagas es verdad que se habla de Ordalías, pero no podemos estar seguros de que sea propio de la cultura vikinga; más bien parece haberles llegado como reflejo de las tierras meridionales. Se habla en estas Sagas de métodos como llevar un cepo de hierro, meter las manos en un caldero de agua hirviendo para recoger una piedra o caminar sobre rejas de arado calentadas al rojo. De las heridas o quemaduras producidas los expertos sacaban la conclusión si el acusado era inocente o culpable.
De la ley de Västergötland, en Suecia, se pueden sacar varios ejemplos de cómo eran los castigos. En las asambleas también se dan las noticias de las cosas que han pasado en el mundo exterior a la aldea y es la ocasión ideal para el encuentro con familiares y amigos que viven lejos.
Los antiguos escandinavos y en general los pueblos germanos rendían culto a las fuerzas de la Naturaleza y sus manifestaciones, como fuentes, ríos, árboles, montañas, bosques. La religión quedaba reducida al culto y al sacrificio, que podía ser público o privado. A veces se sacrificaban animales que pudieran ser consultados por los augures, pero también para ser consumidos en un festín. El vikingo escogía casi siempre una especie de protector particular con el que mantenía una especial relación, y al que llamaba “amigo querido” o kari virn, e incluso llevaba un amuleto con su imagen. Pero fuera de este detalle y de los momentos especiales, era un hombre fundamentalmente pragmático y poco religioso.
La figura de los dioses se hizo muy pronto antropomorfa, y de hecho ya en el 1500 a. C. aparecen en los grabados rupestres la figura de un gigante con lanza y un personaje que lleva un hacha y martillo, que evocaban a Odín y Porr. Porr es el dios del trueno y con su martillo reduce todo aquello que puede hacer daño a los dioses o a los hombres. Baldr es un dios bastante enigmático al que se conoce por los mitos relacionados con la muerte y los funerales. La diosa madre presente en todas las religiones aquí, en realidad, son unos gemelos, equivalentes a los Dióscuros griegos, hombre y mujer: Freyr y Freyja. Völundr es el herrero mágico que puede fabricar alas y volar, y en algunas Sagas o en las Eddas se le asocia a las valkyrias. Los Helgi se corresponden con lo que podemos entender como héroes y son protagonistas de muchos poemas. Fafnir o Sigfried en la tradición alemana es el héroe que mata al dragón. Los gigantes personifican las fuerzas de la Naturaleza y conocen todos los secretos de la antigüedad, por lo cual incluso los dioses acuden a ellos cuando tienen dudas. Son enemigos personales de Porr. Loki es la personificación del desorden y el caos, y puede convertirse en yegua, foca, halcón o mosca. Algyr es una divinidad de agua y dios de la cerveza. Su esposa, Ran, acecha a los marinos para atraparlos con su red y darles muerte. Odín también es el dios de los muertos y el gran señor del Walhalla, donde las valkyrias están al servicio de los guerreros muertos en combate. También, por extensión, es el dios de la victoria. Aunque las runas no tienen en sí carácter mágico, lo cierto es que han podido servir a fines mágicos. El vikingo habita en un mundo fatídico en el que la magia tiene mucha importancia, bien sea magia ofensiva, defensiva, amorosa o protectora.
El vikingo es un hombre de acción y amante de la vida al aire libre. En las Sagas se admira a aquellos atletas que realizan proezas físicas, y se canta a quienes resisten más tiempo esquiando o montando a caballo sin desfallecer. Practicaban habitualmente la natación, el tiro con arco y la lucha, para la cual se rodeaba la parte alta de los muslos, la cintura y los hombros con correas de cuero, a las que se agarraban los dos luchadores, y ganaba el que antes tirase al suelo a su adversario. Pero su actividad preferida para el tiempo de ocio era la lucha de caballos, según se desprende de lo narrado en las Sagas y también en la piedra grabada de Häggeby, en la actual Suecia. Se obligaba a los animales a que se enfrentasen, mordiéndose el cuello hasta que uno de ellos derribase al otro. Cada caballo era sostenido por un hombre que le excitaba a la lucha con un grueso bastón. Se sabe que solían hacer apuestas para este tipo de luchas. Existían también juegos de pelota y maza, que podrían considerarse antecedentes del béisbol. Y otro pasatiempo vikingo era simplemente caminar, por el mero placer de hacerlo y estar en contacto con la Naturaleza.
Practicaban un juego llamado “de las tablas”, del cual se han encontrado vestigios en Limerick, Irlanda, y en ciudades suecas como Ockelbo. Puede que hayan conocido también el ajedrez, pero no hay seguridad de ello, y sí sabemos que eran grandes amantes del juego de los dados.
En cuanto a las runas, datan aproximadamente del año 200, y al principio se trataba de un alfabeto de 24 signos, que se grababan en piedra con un objeto puntiagudo, lo cual hace que todos los textos sean cortos. Los vikingos hablaban un a lengua germánica procedente del indoeuropeo, y casi todas las palabras llevaban el acento en la primera sílaba. Quizá el idioma actual que guarda más similitud con esta lengua sea el islandés. La gramática estaba bastante evolucionada y la sintaxis era compleja.
El principal soporte del arte vikingo es la madera, que se solía tallar en las largas noches invernales, al lado del fuego, aunque también se hacían trabajos en marfil, cuero o metal. Se trata de un arte decorativo pero funcional a la vez, porque no concebían el arte por el arte. A menudo pintaban animales en movimiento, con figuras muy estilizadas, y también decoraciones vegetales. Les gustaba tocar el arpa y el luorj o tambor, pero poco más sabemos acerca de su posible dominio de la música. Por los grabados si podemos estar seguros de que danzaban, sobre todo danzas rituales.
Hubo una cultura y una civilización que les fue propia, y no podemos seguir pensando que la palabra vikingo equivale meramente a salvaje. Simplemente se adaptaron al tiempo y sobre todo al lugar difícil e inhóspito donde les tocó vivir, pero destacaron en actividades como el comercio, la navegación, la talla en madera, además de ser guerreros valientes y entregados cuando era necesario. De hecho, en la actual Rusia encomendaron a los varegos la seguridad y protección de su territorio.

Fuentes de Información - ¿Quienes eran los vikingos

El contenido del post es de mi autoría, y/o, es un recopilación de distintas fuentes.

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10 comentarios - ¿Quienes eran los vikingos

@lucky23my Hace más de 2 años
Genial..como siempre ; )
@Belisarivs Hace más de 2 años
Interesante. Dejo algunos fragmentos del texto de ibn Fadlan:

"I saw the Rūsiyyah when they had arrived on their trading expedition and had disembarked at the River Ātil. I have never seen more perfect physiques than theirs—they are like palm trees, are fair and reddish, and do not wear the qurṭaq or the caftan. The man wears a cloak with which he covers one half of his body, leaving one of his arms uncovered. Every one of them carries an axe, a sword and a dagger and is never without all of that which we have mentioned."

"They are the filthiest of all Allāh’s creatures: they do not clean themselves after excreting or urinating or wash themselves when in a state of ritual impurity (i.e., after coitus) and do not <even> wash their hands after food. Indeed they are like asses that roam <in the fields>."

"Every day the slave-girl arrives in the morning with a large basin containing water, which she hands to her owner. He washes his hands and his face and his hair in the water, then he dips his comb in the water and brushes his hair, blows his nose and spits in the basin. There is no filthy impurity which he will not do in this water. When he no longer requires it, the slave-girl takes the basin to the man beside him and he goes through the same routine as his friend. She continues to carry it from one man to the next until she has gone round everyone in the house, with each of them blowing his nose and spitting, washing his face and hair in the basin."
@Tyrwovelson Hace más de 2 años
Muy interesante, me lo leeré tranquilo en la semana. A favoritos y recomiendo. Gracias.
@Tyrwovelson Hace más de 2 años
Me he tomado el tiempo y he podido leerlo, muy detallado y completo.

Son muy confusos los datos de los vikingos en su mayoría y conforme pasan los años, sobre todo porque no hubo tantos trabajos y revisiones históricas acerca de su cultura y costumbres (o si los hubo se perdieron de seguro); se los ve directamente como salvajes y toscos. Una pena que se haya perdido gran cantidad de información sobre pueblos vikingos, que para bien o para mal son antepasados de los actuales habitantes europeos.

Dejo mis puntos del día. Gracias.
@prayer63 Hace más de 2 años
Excelente tema, pero hasta ahora no tengo claro quienes fueron los varegos, los que fundaron Rusia o los vikingos que vivían en lo que hoy es Suecia, saludos.