El arte mobiliar paleolítico

El arte mobiliar paleolítico.



Introducción.-

Hay diversas variedades de clasificaciones en cuanto al arte prehistórico, para poder estudiarlo con mayor facilidad. La más sencilla de las divisiones en cuanto al arte paleolítico es atendiendo al soporte en el que se realizó:
Arte rupestre o parietal, realizado sobre las paredes de cuevas y abrigos.
El arte mueble o mobiliar, realizado sobre pequeños soportes, manejables y portátiles por su reducido tamaño.
Si bien es verdad que hay algunas formas parietales que de forma accidental o intencionada se han convertido luego en mobiliares. Eso ha ocurrido con algunas plaquetas que se han desprendido de la pared en algunos lugares, como en la cueva del Buxu, en Asturias. En otras ocasiones, grabados y esculturas parietales fueron arrancados de la pared, como la Venus de Laussel en la Dordoña. Y por el contrario hay algunas plaquetas mobiliares que se han definido como parietales por vocación, como las Magdalenienses de la Cueva de la Marche, que se suponían dispuestas sobre las paredes. Y ya por último existe un arte intermedio entre lo rupestre y lo mobiliar, realizado sobre bloques no parietales, pero que por su peso y tamaño no se pueden transportar. Así ocurre con la máscara de Juyo en Cantabria o los bloques esculpidos como figuras animales en Roc de Sers. Tradicionalmente el arte mueble paleolítico ha sido considerado como un hermano menor del arte rupestre, más bien como una artesanía vinculado a las artes decorativas, mientras que el rupestre pertenecía al mundo de las Bellas Artes. Incluso su cronología ha sido siempre establecida vinculada al arte rupestre. Actualmente el arte mueble se valora por si mismo y alguna de sus obras forman parte del Patrimonio de la Humanidad.




2. Concepto y división del arte mueble.


El objeto del arte mueble paleolítico son objetos transportados asociados al yacimiento y con huellas de una acción humana sobre ellos y que se cataloga de artística. Por ello los prehistoriadores han consensuado qué es artístico y que no. Se han propuesto varias divisiones en orden a diversos criterios. El primero de ellos es de 1910 y Chauvet mezcla criterios estilísticos y funcionales. Reinach clasifica el arte por los temas representados; mientras que Breuil y Lantier en 1959 propusieron una clasificación de nueve grupos de objetos, que resulta poco práctica por la mezcla de muchos criterios. Ha habido otras clasificaciones entre las que hay que destacar la de Marshack, y hay centradas en la Península Ibérica las de Barandián y Corchón, basadas en el agrupamiento por yacimientos o cronología. Aunque quizá una de las más importantes sea la de Leroi-Gourhan, que será la que acojamos. En 1965 publica este autor su obra Prehistoria y Arte Occidental donde clasifica el arte mueble paleolítico en tres grupos, según los soportes en que fueron realizadas las obras y el tipo de uso de los mismos. Los grupos son:
El arte de los útiles y las armas
De uso precario: azagayas y arpones
De uso prolongado: bastones perforados, propulsores, espátulas y varillas semicirculares.
Objetos para colgar: colgantes, contornos recortados y rodetes
Objetos religiosos: esculturas y plaquetas decoradas

El arte mobiliar paleolítico



3. Historia de la investigación: los comienzos.



Se descubrió antes el arte mueble que el parietal, pero su reconocimiento como verdaderamente paleolítico tuvo muchos inconvenientes. Por un lado la opinión pública y algunos científicos que eran rehenes de la doctrina de la Iglesia y del relato del Génesis y de otro lado las teorías evolucionistas vigentes en la época, que no concordaban con tal maestría en los artistas paleolíticos.
La primera obra que se conoce es un bastón perforado y grabado con motivos geométricos y un extraño animal, como un ave, que se encontró en Entrembiéres. Poco después se documenta una placa de hueso con dos ciervas grabadas, procedente de Chaffaud. Lartet publica un artículo acerca de las figuras de animales grabadas o esculpidas y otros productos del arte y de la industria relacionados con los tiempos primordiales del período humano. Piette es muy importante en el último tercio del siglo XIX y en esta época se extienden los descubrimientos por toda Europa, incluida España, con las cuevas de Altamira sobre todo. Las comparaciones entre el arte rupestre y el mueble las inaugura Riviere a finales del siglo XIX, pero recibirán su espaldarazo definitivo con el trabajo de Cartalhaic y Breuil sobre el parecido con el arte rupestre de Altamira y su parecido con arte mueble procedente de la excavación de Alcalde del Río.



3. Materias primas empleadas.



Las sociedades de cazadores-recolectores sobrevivieron en un medio agresivo gracias a su capacidad de adaptación, lo cual implica un profundo reconocimiento de los recursos naturales, con su posterior aprovechamiento. De las materias primas usadas en este arte podemos establecer varios tipos:
Soportes orgánicos, como hueso, asta, marfil, dientes de animales, conchas de moluscos y ámbar.
Soportes inorgánicos, como cantos rodados o plaquetas calizas desprendidas de las paredes
En cuanto a los soportes orgánicos, se usaban en mayor o menor profusión según la abundancia. En la Europa occidental y mediterránea abundan los materiales de ungulados como ciervos, renos o bisontes, mientras que en la Europa Central es frecuente el uso de marfil procedente de paquidermos o el ámbar del Báltico. En ocasiones hay desplazamientos de materias primas, fruto de los desplazamientos de grupos humanos. En la Península Ibérica se usa bastante el asta de cérvido en el Cantábrico y en la vertiente mediterránea abundan más las plaquetas grabadas. Los huesos se seleccionan en función de lo que se desea fabricar o decorar. Las piezas recortadas se hacen sobre huesos finos, como escápulas; los silbatos sobre falanges, las flautas sobre huesos largos y finos de aves. Los dientes a menudo se usan como colgantes y el mismo uso decorativo pudieron tener las conchas perforadas.

arte

Los distintos tipos de piedras constituyen, como hemos dicho, los soportes inorgánicos y van desde cantos rodados a plaquetas grabadas, como las figuras femeninas del yacimiento renano de Gönnersdorf o las de las cuevas del Parpalló. Otros minerales se usaron para tallar esculturas, como las areniscas o piedras semipreciosas como las calizas ambarinas. Hay algunas figuras en cerámica en los yacimientos checos de Dolni Vestonice y Pavlov, así como figuras de animales modeladas en arcilla que proceden del yacimiento austríaco de Krems-Wachtberg o un fragmento de Venus adornada de brazaletes de Kostienki. Pero la cerámica para recipientes no se usó en Europa ni en el Próximo Oriente hasta el Neolítico.



4. Los soportes materiales y objetos utilizados.




Seguiremos el esquema de Leroi Gourham
1. Útiles y armas. Se suelen decorar y aquellos para los que se supone una vida más corta, como las azagayas y arpones, tienen decoraciones más sencillas. Suele tratarse de trazos individualizados o formando series, o bien surcos profundos que pueden indicar propiedad o quizá para depositar veneno en las ranuras y apurar la muerte del animal. En las azagayas estos motivos aparecen a veces en los biseles de enmangue quizá para hacer más fácil la adherencia al mango. Los objetos a los que se supone un uso más prolongado tienen decoraciones más elaboradas. Pueden ser:
Bastones perforados que se fabrican sobre fragmentos de asta de cérvidos con una perforación en uno de los extremos, que suele coincidir con la zona de bifurcación de las cuernas, también llamada percha. Se les llamó bastones de mando pero deben interpretarse más bien como herramientas para doblar o enderezar fragmentos o astas de madera con ayuda de fuego para fabricar cordajes o ayudar como apoyo a la jabalina. Tienen decoraciones geométricas, figuras de animales grabadas o talladas
Propulsores. Suelen ser de asta y consisten en una varilla larga rematada en su extremo por un gancho o figura en relieve que sirve de apoyo a un arma arrojadiza. Se usan para dar más fuerza al lanzamiento y a veces se decoran con esculturas animales, como urogallos o cervatillos, caballos o bisontes en posturas inverosímiles.
Espátulas. De hueso, se usaron seguramente en labores domésticas de cocina o para preparar pieles. Se decoran con motivos geométricos o animales y hay algunas con forma de pez.
Varillas semicilíndricas. De hueso o de asta con una parte convexa y otra plana, con complicadas decoraciones geométricas en su cara redondeada.
Flautas y tubos. Hechas de huesos de ave por ser más huecos y finos que los de otros animales. Los estuches se supone que servían para guardar agujas de hueso o colorante y suelen decorarse con trazos en paralelo o en retícula.
Otros. Hay lámparas de piedra, silbatos, bastones de asta, cinceles, cuñas, lapiceros de ocre.
2. Objetos para colgar. Tienen una finalidad decorativa, aunque también los hay utilitarios o de finalidad religiosa.
Colgantes. Los hay de muy variado tipo y se hacen con dientes, piedra, hueso o concha. Los más frecuentes son los caninos de ciervo pero también hay colmillos de oso o dientes de carnívoros como lobos o zorros, con incisiones y perforaciones. Pueden usarse de manera individual o como cuentas de collares. También estas mismas cuentas se pueden coser a la ropa o a gorros de piel.
Contornos recortados. Fragmentos de huesos planos recortados con la figura de un animal con una o dos perforaciones, quizá porque iban cosidos a la ropa.
Rodetes. Discos de hueso con una perforación en el centro y decoraciones geométricas o animales en ambas caras. Tenían una función similar a la de los botones de la ropa aunque también se han interpretado como piezas de sonajas. Una función parecida tendrían las bramaderas.
3. Objetos religiosos. Son los más elaborados.
Esculturas. Piezas de bulto redondo trabajadas en tres dimensiones y que pueden ser de piedra, marfil, hueso, asta, ámbar o incluso de arcilla cocida. Las más conocidas son las Venus paleolíticas; y más escasamente se representan cabezas de varones. También hay esculturas de animales o híbridos de animal y humano.
Plaquetas y cantos. Piedras o fragmentos donde se ha grabado o pintado algún motivo, humano, animal o abstracto.
Huesos grabados. Representaciones sobre los huesos animales más diversos

prehistoria


4. Técnicas de realización.



La decisión del artista sobre el tipo de soporte material está en relación con el diseño previo que mentalmente ha hecho de su obra. La materia prima suele salir de los recursos más inmediatos y se selecciona según el tipo de obra que se pretenda realizar. Las superficies a decorar pueden ser cilíndricas, aplanadas o volumétricas y las técnicas de decoración serán las adecuadas a cada superficie. La técnica más usada y la que mejor se ha conservado es el grabado. Se realiza con un buril directamente sobre el objeto. Se han hecho multitud de divisiones en los tipos de grabado, pero la más sencilla es entre simples o múltiples. Los primeros pueden ser más o menos profundos y presentar múltiples secciones, en U o en V, por ejemplo. Los múltiples o estriados son más superficiales y suelen dar sensación de sombreado o volumen. La pintura es más escasa, aunque en la cueva del Parpalló hay más de mil plaquetas de piedra pintada con animales y signos. La piedra pulimentada se asocia más al Neolítico, aunque de manera excepcional también se emplea en el Paleolítico superior, aplicado sobre hueso, asta o marfil y de manera excepcional sobre piedras blandas. El desgaste es bastante similar, aunque de manera más compleja, usando a veces cuerdas con un abrasivo como la arena. La perforación puede ser directa o mediante el uso de un vástago puntiagudo que gira en un arco de cuerda, y puede hacerse solo por una cara o ser bipolar. El recortado de huesos y astas suele llevar asociado el pulimento de los bordes. Y el modelado en arcilla aunque quizá fue común, se ha conservado peor. Hay algunas esculturas de pequeño tamaño fijadas al suelo, como los bisontes de la región de L`Ariege o las Venus de Dolni Vestonice. El resto son solo fragmentos de arcilla cruda manoseados.


6. Convenciones y cronología.


En este arte hay convenciones o formas de representación socialmente aceptadas que se repiten a lo largo del tiempo. A veces estas formas de representación son exclusivas de un determinado período, por lo que tienen gran valor cronológico. Las principales convenciones hacen referencia a técnicas asociadas a determinadas representaciones. Es el caso de las ciervas realizadas con trazo múltiple, características del Magdaleniense inferior que se encuentran en Altamira o El Castillo. Los trazos pareados durante el Solutrense o los trazos longitudinales y las puntuaciones en los colgantes magdalenienses o azilienses. También hay convenciones específicas para la representación de algunos animales en determinados momentos, como la doble crinera o el pico de pato de los caballos solutrenses, o el despiece en forma de M interior de los caballos magdalenienses. Algunas de estas convenciones son también geográficas e incluso pueden estar circunscritas a una determinada cuenca fluvial. Por ello se han interpretado como referentes culturales de un grupo o como emblemas identificativos. Otras tienen un carácter más general y se vinculan a áreas más extensas. También existen convenciones y temas transversales que están presentes en todo el arte paleolítico, y constituyen su esencia permanente. Esta diversidad muestra la evolución del arte mueble paleolítico a lo largo de 30.000 años y por ello ha sido posible establecer unas bases objetivas que relacionan determinadas técnicas, estilos o temas con una determinada cronología. Tradicionalmente se ha afirmado que el arte mueble tiene una ventaja respecto del rupestre a la hora de datarlo y es que al aparecer en contextos de hábitat paleolíticos su datación está asegurada por el conjunto de restos materiales que lo acompañan. Aunque eso sea verdad, gran parte de las obras mobiliarias han sido halladas fuera de un contexto arqueológico definido. Es el caso de la Península Ibérica. La posibilidad de datar la forma absoluta de los soportes orgánicos mediante la técnica AMS de C14 ha confirmado o variado algunas cronologías tradicionales.

BIBLIOGRAFÍA:
EL ARTE EN LA PREHISTORIA (UNED)

5 comentarios - El arte mobiliar paleolítico

@barrabas_fumado -1
NO PODÍAN HACER UN PUTO CUCHILLO COMO LA GENTE, PERO A LAS PORONGAS LE PONÍAN TODO EL EMPEÑO. PEDAZO DE FORROS
@FrankZippo
barrabas_fumado dijo:NO PODÍAN HACER UN PUTO CUCHILLO COMO LA GENTE, PERO A LAS PORONGAS LE PONÍAN TODO EL EMPEÑO. PEDAZO DE FORROS


¿Por que hay tanta gente infeliz que comenta? Taringa! es un imán de los forever alone, se juntan a comentar estos boludos sin vida que lo único que hacen es sacar a luz y gritar a los cuatro vientos su gran cota de ignorancia
@vladsoft -2
Consoladores paleolíticos

Paleolítico
mobiliar