Materiales y técnicas en arquitectura

La construcción y los materiales.



Podemos definir las técnicas de arquitectura como los métodos para la construcción con determinados materiales. Para construir existe no sólo el condicionante de los materiales usados, sino también el grado de tecnología que tenga la sociedad en cuestión, las herramientas, el tipo de transporte para los materiales y la durabilidad de éstos. La evolución de las técnicas está condicionada por la fuerza económica, que busca conseguir la mayor estabilidad y persistencia en lo que se construye, y la fuerza estética, que a veces hace florecer incluso nuevas técnicas de aplicación. Se trata siempre de construir una estructura estable; ya que sobre un edificio actúan fuerzas que lo pueden desestabilizar, como es su propio peso y las cargas. Para mantener la estabilidad hay que equilibrar estas fuerzas, lo cual se consigue con una serie de elementos arquitectónicos.

1. Construcciones, materiales y condiciones ambientales.-
Los materiales, por su comportamiento pueden ser:
: • Los que trabajan a comprensión o aplastamiento, como la piedra, el barro, los conglomerados o los hormigones
• Los que trabajan a flexión, como la madera o el acero.

Pero en la construcción además hay que tener en cuenta los procedimientos adoptados por el hombre para aplicar soluciones dedicadas a protegerse y desarrollarse socialmente. Es decir, que podemos definir la construcción como el conjunto de conocimientos sobre materiales, técnicas y medios para la ejecución del edificio ideado . Y debemos distinguir entre la construcción anterior a la etapa industrial o construcción tradicional, y la posterior, en donde se dan cita nuevos materiales como el hierro fundido, el cristal, el acero y los hormigones con base en combinados de cemento. Dentro de las construcciones anteriores a la etapa industrial se usan sobre todo materiales de origen vegetal, pétreos y terrosos, como la madera, el adobe, el ladrillo, la mampostería o la sillería. También pueden ser mixtos, como estructuras de madera y yeso, o entramados de madera y barro…Se han ido resolviendo en estas construcciones los problemas de acondicionamiento climático. La forma más sencilla de alojamiento humano fue en forma de tienda, colgando sobre un mástil las pieles. En los pueblos que practicaban el sedentarismo aparecen las primeras chozas hechas con ramas y barro. En Capadocia, por ejemplo, surgen alojamientos bastante complejos en lo funcional, tallados por el hombre en las rocas compactas, como es el caso de los “conos” en esta región de Turquía. Materiales y técnicas en arquitectura

La construcción en piedra .

Es uno de los materiales mas usados. Las rocas naturales se clasifican en: Eruptivas, que a su vez pueden ser plutónicas, como la sienita o la diorita, de gran dureza y entre las que se encuentra el granito; y volcánicas, como los pórfidos, traquitas y diabasas, que se suelen usar en pavimentación o como componentes de los morteros. Los basaltos se usan en construcciones masivas de fábrica. Sedimentarias, donde destacan las areniscas, formadas por granos de cuarzo cohesionados por cementos naturales. Se pueden tallar fácilmente y por eso se usan en sillerías y en decoración. Las calizas se emplean mucho en construcción, entre ellas la grauwaca o los travertinos. Metamórficas, como el gneis o granito metamorfoseado en todas sus variantes, la serpentina o las pizarras y cuarcitas. El mármol procede de recristalizaciones de las dolomías y de las calizas.

Todos estos materiales los ha empleado el hombre desde el principio, bien en casas o en cercas para encerrar ganado; e inicialmente se ejecutaban sin morteros intermedios, colocando las piedras “a hueso”. Sin embargo, pronto empezaron a usarse los primeros conglomerantes de la piedra, al principio mezclas de barro ricas en grasa que adquiría cohesión al secarse. El resultado es un material estable y bastante aislante. En Egipto se usaban los limos del Nilo como material de cohesión, con yesos y cales grasas. El yeso común se obtiene por la deshidratación del aljez, una roca sedimentaria. Los sillares de las pirámides se traban con yeso y cal. La cal aérea la usaban los griegos en sus construcciones, con morteros de cal viva o apagada, endurecidos y con gran poder conglomerante. Los conglomerantes hidráulicos, además de endurecer en el aire como los demás, lo hacen también en medios húmedos e incluso sumergidos en agua. En 1796 se usan los primeros cementos naturales, mezcla natural de arcilla y caliza y a principios del siglo XX se introducen los artificiales.

Las primeras construcciones de piedra se ejecutan a hueso, unidas con los conglomerantes de que hemos hablado antes. A estas piedras colocadas de manera irregular se les da el nombre de mampuesto , dando lugar a las fábricas de mamposterí a. Al mampuesto pequeño que se usa para calzar los de mayor tamaño se le llama ripio. La cara que queda a la vista se llama mampostería careada, y cuando se trabajan las juntas para su mejor encaje, hablamos de mampostería concertada. Mampostería careada Mampostería concertada. El sillar es una pieza de grandes dimensiones tallada en todas sus caras y la fábrica de sillería es la que se realiza con sillares. El sillarejo es una pieza intermedia entre el mampuesto y el sillar.
Para las piezas mayores hace falta desarrollar técnicas de extracción de grandes bloques en canteras, bien a cielo abierto, en trinchera o en mina. Ya en la cantera se hacen divisiones en bloques y se desbasta, dando una primera forma a la piedra, usando herramientas como la almadena, la escoda o las picas de desbaste. La talla servía para conseguir tanto la textura como la dimensión exigidas por la arquitectura, y se hacía con el cincel, el puntero, la gubia o la bujarda. arquitectura

La construcción en barro se ha extendido por todo el mundo. Con los materiales vegetales originales se creaban estructuras rígidas para cubrir los espacios de los alojamientos. Estas cubiertas vegetales ya no se apoyaban en el suelo, sino en estructuras verticales formadas por entramados de postes de madera recubiertos de barro. Se fija una empalizada al suelo sobre palos, y encima de ellos las vigas de la cubierta, que a veces se apoya en un mástil central. Luego se coloca el material de la cubierta, ramas, paja, heno, brezo, bambú…Posteriormente el barro se mezcla con la paja, con estiércol de vaca o de vaca, y se logra una mayor consistencia.

Pronto se empieza a construir de modo generalizado en barro, preparado mediante mezclas de tierra, arcilla y arena con agua. Las formas más comunes son:
• Adobe, que es como un ladrillo crudo oreado y secado al sol
• Tapial, una especie de conglomerado monolítico compuesto por tierras arcillosas, arcilla y agua que se construye sobre zócalo estable y aislante, casi siempre de piedra, empleando moldes y encofrados paralelos dentro de los cuales se aprisiona el barro por capas. Plinio habla ya de las excelencias del tapial y Vitrubio en sus Diez libros de Arquitectura , expone el modo de construir en adobe. En el sur de Marruecos hay muchas fantásticas construcciones de narro, los Ksars, a base de tapial sobre cimentación de piedra. Y en Hispanoamérica el adobe es la principal forma de construcción, llegando hasta California y Nuevo México, donde destacan estupendos recintos amurallados prehispánicos, como los de Cajamarquilla, Pachacamac o Chan Chan. En España se usa mucho en Tierra de Campos.

El último paso de la evolución de la construcción en barro es mediante el endurecimiento de mezclas arcillosas que se cuecen, lo cual ya se había hecho en Mesopotamia, Asiria y Egipto. Primero se limpia la arcilla de restos vegetales y piedras, luego se le añade agua para humedecerla y se mezcla en artesas de poco fondo. El resultado; ladrillos, tejas o baldosas se colocan en cajas llamadas gradillas, que se lleva al secadero y luego al horno. El material mas usado es el ladrillo, que ha dado lugar al estilo mudéjar. Es un prisma de arcilla cocida de gran densidad y resistencia, con propiedades aislantes, tanto térmicas como acústicas, que se adapta a cualquier forma constructiva y resulta barato.

Los romanos, alrededor del siglo III a. C descubren un material que revoluciona la manera de construir. Se trata de la argamasa romana , el opus caementicium , o sea, el hormigón o cemento. Sin embargo, no es estrictamente hormigón ni cemento tal y como ahora lo conocemos. Se trataba de un material compuesto de mortero de cal, con arena volcánica y de elementos pétreos, que al fraguar adquiría una consistencia que podía usarse no solo como relleno, sino como material de construcción en si mismo. En un primer momento se usaron grandes bloques de piedra, creando un muro falso de opus quadratum, pero más tarde se buscaron soluciones más ligeras, usando piezas
irregulares o mampostería de sillarejo (opus incertum) o de ladrillo (opus testaceum o lateritium), y también mampostería regular reticulada (opus reticulatum). Este último se podía combinar con ladrillo, formando el opus mixtum. Pronto se empezó a emplear como barato sustituto de la piedra y gracias a él podían sustituir los costosos techos planos de madera por sencillas bóvedas. La argamasa romana se aplicó a las nuevas tipologías como teatros, termas o anfiteatros, y hasta a los acueductos.

Otro de los materiales fundamentales en la construcción es la madera, por la facilidad de transformarse, por sus propiedades y por ser un buen aislante térmico y acústico. Hay maderas muy duras como el boj, la encina, el roble; duras como el ébano, el haya o el olivo; medias son la acacia, el alerce o la caoba, el castaño, fresno, pino o nogal, y blandas como el ciprés, avellano o chopo. Hay que tener en cuenta también que se trata de un material propenso a absorber y ceder humedad, y por tanto puede sufrir transformaciones. Su coeficiente de dilatación es muy pequeño y es un excelente aislante térmico. Pero también se trata de un material orgánico, y su durabilidad va a depender de su conservación y resistencia al ataque de hongos, crustáceos, insectos…Hay especies que duran más tiempo, como el alerce, el cedro o el ciprés, por sus resinas larvicidas, y la encina, el roble o la teka porque su abundante tanino favorece su conservación. En madera se han construido muchos de los edificios clásicos, tanto como estructura horizontal, de cubierta, como zunchos o atado de muros o incluso para elementos provisionales como andamios, cimbras o encofrados. Las construcciones más primitivas en madera eran simplemente troncos adosados,
inclinados y unidos en la parte superior, y apoyados en el suelo sobre grandes piedras, formando una edificación sin paredes verticales cubierta a dos aguas. También se podían colocar troncos horizontales, entrelazados a caja y espiga en las esquinas, formando una estructura más ligera de vigas inclinadas para formar el tejado. Más tarde se adoptó la llamada parhilera, que es una cubierta a dos aguas cuyo extremo inferior se apoya directamente sobre la pared o muro, mientras que el extremo superior lo hace sobre una cumbrera.

Cuando aparecen los metales se aumenta la posibilidad de la madera porque se facilita su labra y ensamblaje. En Grecia aparece la carpintería de armar y las primeras herramientas especializadas, lo cual es un enorme avance en el ensamblaje de la estructura que sustenta el edificio. Una de las formas más elementales es la cubierta a la molinera, usada para pequeñas luces, formada por palos o correas en dirección perpendicular a la pendiente y que se apoya en muros piñones sobre una pieza continuada de madera o durmiente. Luego está la cubierta de par y picadero, con la cumbrera

El siguiente paso son las cerchas o cuchillos , un elemento estructural formado por dos piezas inclinadas, los pares, y otra horizontal, el tirante, que triangula el conjunto y garantiza que no se deforme. Cuando las luces aumentan se pasa a fórmulas más complejas, como el cuchillo de par y pendolón o el cuchillo a la española, llamado en América el montante maestro. Las construcciones griegas desarrollan plenamente este tipo de estructura de cuchillos de armadura vertical. La cubierta, vista desde el interior, es ventilada y bastante expuesta a incendios. La cobertura es de piezas de cerámica o de piedra y se completa con cornisas decoradas. Los espacios triangulares de la fachada que proporcionan los cuchillos dan lugar a los frontones clásicos, y las puntas de las vigas y tirantes horizontales conformarán las series de triglifos y metopas.


En Roma hay soluciones más complejas de estas estructuras porque se incorporan las correas y se usa el bronce como material para los tirantes. Para cubrir luces menores se usan vigas inclinadas, sin tirantes, apuntaladas sobre tornapuntas en los muros de carga. Los forjados planos se realizan sobre viguería de madera, a veces dos planos de vigas cruzadas sobre los que se clavaba un tablero de roble y sobre él barro y fragmentos de tejas mezcladas con cal, para acabar con el pavimento cerámico o de piedra.

En la Edad Media el problema suele estar en el tipo de uniones, sin clavos, que en general se resuelven con los sistemas de media madera, cola de milano y cajas y espigas.


No existían cerchas trianguladas, como en las construcciones clásicas. Las grandes estructuras descansan sobre manguetas y piezas en voladizo que les permiten ir construyendo una estructura escalonada, reforzada por tornapuntas verticales inclinados y por arcos de madera, sobre todo para conseguir soluciones abovedadas complejas. La técnica de las construcciones con troncos que venía de Noruega se aplicó ya en el siglo XI en las iglesias de madera, con estructura de troncos completados con entramados verticales

que se cubren y se decoran con madera. También existen construcciones de este tipo en el norte de Rusia, en casas, graneros o iglesias. Las formas de la arquitectura china provienen también de las estructuras de madera, y aunque se use también la piedra, el ladrillo o la cerámica, la de madera es la estructura dominante. Se sigue el método constructivo que se conoce con el nombre de doungong , que consiste en el ensamblaje de piezas de madera que dan como resultado techumbres en forma de pirámide invertida apoyadas en pilares, con aleros pronunciados y las puntas elevadas hacia el cielo. Estas techumbres se cubrían con teja cerámica que se solía pintar con colores simbólicos alusivos a la función del edificio.

El uso del entramado fue una gran evolución técnica. Se trata de pilares verticales en varias plantas, combinado con vigas horizontales, pares de cubierta inclinada y arriostrado todo por elementos horizontales e inclinados, rectos o con formas. Los materiales utilizados entre los espacios entre maderas en las fachadas, tales como barro, adobe, ladrillo o entablados, se combinan con los utilizados en la cubrición: madera, piedra, pizarra, turba, brezo. Estas construcciones se encuentran diseminadas por distintos lugares de Europa, como Inglaterra, o zonas de la Alcarria por ejemplo.


La construcción preindustrial .-


Podemos hablar de dos grandes grupos:

• Sistemas estáticos, basados en piezas rectas de gran formato, dinteles y arquitrabes, que se apoyan en estructuras masivas de muros y pilares
• Estructuras dinámicas, que transforman los esfuerzos a flexión de las piezas, a través del diseño en arco, bóveda o cúpula, que se transmiten hasta las estructuras portantes a través de los componentes verticales que absorben muros o pilares y esfuerzos horizontales que se recogen por medio de contrafuertes.

Se trata en definitiva de la arquitectura adintelada y la arquitectura abovedada. La construcción arquitrabada o la abovedada conforman el espacio interior. Al ordenarse los elementos formales, espacio y masa, se crea un dominio enteramente humano y finito dentro del ambiente infinito que es la Naturaleza. Por eso se puede definir el espacio dentro de la Arquitectura como la ausencia de masa : dentro de un edificio, el suelo, las paredes, el techo, todo es tangible y definido; mientras que el espacio es el vacío.

La arquitectura adintelada es cerrada y sólida, una arquitectura de volúmenes dominada por la masa y no por el espacio. Los primeros ejemplos son las formaciones megalíticas, como por ejemplo la de Stonehenge. La arquitectura religiosa o funeraria de Egipto usa el mismo sistema: inmensas salas hipóstilas, salas de enormes columnas que encierran el espacio entre muros e inmensos bloques de piedra como dinteles.

Los mesopotámicos construían templos con muros exteriores de ladrillo y tejados planos sobre vigas o dinteles de madera. Las mezquitas musulmanas o los palacios persas también desarrollan una arquitectura adintelada, en la que un muro y un bosque de columnas de piedra dominan el espacio vacío. En la arquitectura griega el espacio interior se resuelve como una gran sala rectangular de techo plano sostenido por líneas de columnas regularmente dispuestas. Se preocupan de conseguir una organización armoniosa y racional del cerramiento. Las columnatas de los distintos órdenes: jónico, dórico y corintio conforman las fachadas y sustentan grandes dinteles de piedra bajo triglifos y metopas, y sobre ellos suele haber frontones y cornisas esculpidos.
Materiales

Ya con el imperio romano llega la arquitectura abovedada como una nueva fórmula para cubrir los espacios. Aparecen el arco, la bóveda y la cúpula, que hacen olvidar las estructuras horizontales de madera o de piedra, y por eso se pueden construir edificios mucho más grandes. Se crean espacios interiores diáfanos, cada vez más grandes y liberados de los gruesos paramentos por la apertura de grandes vanos que sirven de iluminación. Todo ello se cubre con superficies cóncavas situadas a gran altura, bóvedas y cúpulas cuyo punto focal se encuentra en el interior de la estructura y no en el exterior. Se usan en la construcción sillares, ladrillo u hormigones a base de morteros. Ejemplo de cúpula es el Panteón de Roma ., que tiene un diámetro de 43,50 metros e igual altura. Es un enorme recinto circular con gruesos muros de ladrillo para soportar los empujes horizontales, y sobre ellos se levanta la inmensa cúpula construida por sucesivos vuelos de placas de hormigones aligerados con árido de piedra pómez. Las bóvedas paralelas permiten la elevación de varias plantas sobre arquerías con un reparto de esfuerzos en pirámide, como es el caso del Coliseo de Roma o la basílica de Constantino, que consta de una gran nave central cubierta por bóveda semicircular y naves laterales con bóvedas perpendiculares a la principal para absorber los empujes horizontales, por lo cual la gran bóveda central solo necesita como apoyos verticales unas columnas adosadas reducidas a pilastras. La arquería posibilita equilibrar los empujes horizontales reduciendo los esfuerzos a verticales en las fachadas o en los espacios interiores, casi libres de estructura vertical, con enormes superficies donde el vacío domina el paramento macizo. Permiten también salvar
grandes luces con estructuras conformadas por elementos portantes de secciones reducidas, como sucede en los acueductos, tales como el de Nimes o el de Segovia.

Los romanos son maestros en la construcción de arcos, bóvedas y cúpulas y abrieron nuevas posibilidades espaciales que permitieron evolucionar la arquitectura durante la Edad Media. En el período románico se universaliza la sustitución de las armaduras de madera por bóvedas corridas, semicirculares o de medio cañón sobre las naves, y se adopta el arco de medio punto para las arquerías y huecos de las fachadas. Se usan de manera masiva elementos que trabajan a contrapresión. medios

El estilo gótico no hace sino usar y desarrollar las anteriores soluciones. En esta estructura la base es la concentración de los esfuerzos de las cubiertas en puntos concretos, mientras que en el románico el peso de las bóvedas se repartía a lo largo de los muros sustentantes. El gótico usa las bóvedas nervadas que permiten liberar los muros y hacer grandes ventanales. técnicas

En el Renacimiento reaparece la arquitectura clásica y se estudian de nuevo las reglas de Vitrubio. Se enfatizan las ideas modulares, las ideas de proporción y simetría, y se resucitan los órdenes clásicos. Palladio, Alberti, Serlio o Vignola son los teóricos del momento. Nacen arquitecturas horizontales, centradas y simétricas, que se resuelven mediante soluciones arquitrabadas o adinteladas, con superposición de arquerías de Tema I. Técnicas y medios artísticos. María Isabel Espiñeira Castelos. UNED curso 2011-12 16 distintos órdenes y cubriciones planas de madera. Las cúpulas se usan para cubrir los espacios centrales de las plantas o los cruceros de las iglesias. Podemos poner como ejemplo la de Brunelleschi en Santa María dei Fiori.


Materiales y técnicas en arquitectura

El Barroco utiliza los mismos elementos y lenguaje de la época renacentista, básicamente. El desarrollo de la decoración se centró en el tratamiento de los yesos, estucos, pinturas, azulejos o trabajos de labrado de piedra y sillerías. Los muros de carga, arquerías o sucesiones de pilares, resueltos con lenguaje clásico, soportan techos planos de madera o cúpulas, y perviven hasta la aparición de los materiales modernos, tales como acero, hormigón…

Los efectos de la revolución industrial se dejan sentir en la utilización de nuevos materiales como el hierro fundido o el hormigón, y en el desarrollo de nuevas edificaciones que pretenden dar salida a las nuevas necesidades de la población. Aparecen nuevas tipologías como fábricas, bibliotecas, museos…además de otras tipologías que evolucionan como los hospitales, cárceles, manicomios, mercados o galerías comerciales. En el siglo XIX, cuando aparecen los altos hornos, aparece el hierro fundido y cambian las estructuras portantes de los edificios, al posibilitar salvar grandes vanos con piezas rectas, lo cual permite el racionalismo constructivo. Cuando se descubren los cementos artificiales ya no existen limitaciones en el diseño de las estructuras.

En el siglo XVIII aparece el hierro fundido. Aunque era un material conocido desde la Prehistoria, apenas se había usado en construcción. El mismo Alberti recomendaba en el Renacimiento usar materiales en su estado natural, como la piedra. Miguel Ángel empleó el hierro en zunchos para ensamblar la cúpula de San Pedro del Vaticano, aunque se tratase tan sólo de simples elementos de trabazón. El hecho de que apenas se haya usado el hierro en construcción se debe a que era costoso construir con él y era poco resistente a algunos cambios atmosféricos. La revolución industrial vendría a cambiar todo esto. El primer efecto de la industrialización fue la extensión del uso del ladrillo, aunque la auténtica revolución fue el hierro. Las primeras estructuras metálicas complejas se montan a mediados del siglo XIX. Después del incendio de las cubiertas del Teatro francés de Paris, Víctor Louis hace una estructura de hierro sobre la que asentar la Tema I.
cubierta. Poco a poco se va usando para muchas cubiertas en edificios públicos, como teatros o grandes almacenes. En 1818 se aplicará en el Royal Pavilion de Brighton, donde Nash proyecta una fantasía de estilo indio rematada con una cúpula en forma de bulbo, sostenida por una estructura de columnas de hierro. Más tarde se realizarán estructuras como la del Hall Central de Paris o el Palacio de Cristal de Paxton, en la exposición de Londres. Ambos están construidos en hierro y cristal. El edificio londinense establece una nueva relación entre los medios técnicos y las finalidades representativas y expresivas del edificio. Se crea un nuevo espacio arquitectónico que rompe con la opacidad, y a la manera de las catedrales góticas, los muros se hacen transparentes, enlazando interior y exterior. Las bibliotecas Nacional y de Santa Genoveva en Paris, junto con la cúpula de la Ópera, además del Museo de la Universidad de Oxford o las estaciones de San Pancracio de Londes y de Atocha en arquitectura
Madrid son estructuras muy del momento. Pero el punto cumbre se alcanzará con la Torre Eiffel, construida para una Exposición Universal.

El vidrio es un mineral que se obtiene por la fusión a altas temperaturas de una mezcla de arena y carbonato sódico o potásico, con pequeñas cantidades de carbonato cálcico, magnesio, aluminio. Se modela caliente cuando la pasta está fluida y desde el siglo XV se llamó cristal al producto más transparente y puro. Al principio su uso
se limitaba a la creación de piezas artísticas, pero en el siglo XIX se incorpora a la construcción. Poco a poco van aumentando los vanos en los edificios hasta llegar a la construcción de muros de cristal. El vidrio plano es el usado en vidrieras y aparece por primera vez en la ciudad de Pompeya. Se trabajaba con la técnica del soplado, estirándolo con pinzas, o con la llamada corona de vidrio, que consiste en hacer rotar una burbuja de vidrio soplado hasta lograr una placa delgada en forma de disco. El problema era que se conseguía un vidrio de escasa calidad. En el siglo XVII se logró una nueva técnica de elaboración de vidrio, que se vertía fundido sobre un molde y se aplanaba con un rodillo metálico para luego pulirlo con arena de cuarzo. Su uso en arquitectura se hizo decisivo porque posibilitó el desarrollo de los vanos en fachadas y la mejora de los sistemas de aireamiento y luminosidad de interiores. En el siglo XIX los procesos industriales de fabricación aumentan su calidad, transparencia y dimensiones. En construcción son decisivos a este efecto Paxton y Turner, con sus invernaderos de cristal. La construcción de pabellones de cristal en las diferentes exposiciones universales o el desarrollo de los rascacielos afianzó la técnica del vidrio, mientras que las tesis de Paul Scheerbart en Arquitectura de Cristal establecen las bases teóricas de un nuevo lenguaje arquitectónico. Los paramentos se convierten ahora en “muros cortina” apoyados en estructuras de hierro y hormigón. El uso del cristal ha cambiado el concepto arquitectónico y la relación interior- exterior.

El hierro fundido se desarrolló de manera notable y a finales del siglo XIX se produjo un descubrimiento trascendental, el acero, producto elástico y muy resistente, que deja atrás al hierro fundido. El hormigón aparecerá en 1849, descubierto por Monnier, aunque no se aplica en arquitectura hasta 1883. El estupendo comportamiento a flexión de los aceros hace que este material sustituya a todos los conocidos hasta el momento. Ya no existen limitaciones en el diseño de estructuras, tanto verticales como horizontales, y se construyen edificios de alturas imponentes, al tiempo que se salvan vanos con luces rectas, lo que da lugar a interiores de grandes dimensiones, libres de estructuras.

El cemento artificial es obtenido por calcinación hasta el punto de fusión de mezclas de calizas y arcillas con clinker, compuesto vitrificado de silicatos, aluminatos, ferritos, cal, magnesia…Estos cementos conservan el nombre de Portland, el lugar donde se prepararon por primera vez. El tiempo de fraguado varía entre una y doce horas. Los morteros y pastas de cemento artificial han sustituido a los conglomerantes históricos anteriores. Aunque el hormigón es el compuesto que ha hecho Materiales

posible el desarrollo sin límites de la construcción. El comportamiento del hormigón después de su fraguado es similar al de las piedras naturales. Dentro de los hormigones están: o Los hormigones en masa, que reúnen los componentes usuales del hormigón y se conocen con el nombre de normales cuando el árido tiene una granulometría continua, ciclópeos cuando se le mezcla con mampuestos de gran tamaño, aligerados cuando se obtienen con áridos como la piedra pómez. o Los hormigones armados están formados por la inclusión de armaduras metálicas, de aceros de resistencia normal, en su masa, destinadas a absorber los esfuerzos a tracción provocados por necesidad de esfuerzos de flexión. El descubrimiento del hormigón armado dio lugar a una enorme cantidad de investigaciones arquitectónicas, la primera de los cuales son los rascacielos de las ciudades americanas. Estos edificios cambian el concepto tradicional de vivienda y se impone la masificación. Con el nuevo siglo llega la Escuela de Chicago, que en la nueva tipología del rascacielos logra la combinación perfecta entre la mampostería de piedra en la fachada y la estructura interna de hierro. El acero se convirtió en el esqueleto de los edificios, que se levanta rápidamente y sobre él se dispone el cerramiento. Con esto se soluciona tanto la escasez de terreno de las ciudades como de tiempo. La arquitectura del siglo XX imprime las líneas definitivas de su posterior desarrollo. Establece el desarrollo sin límites de la potencia estructural de las edificaciones y consolida el racionalismo arquitectónico.


BIBLIOGRAFÍA:
• Técnicas y medios artísticos (UNED)
• www.artehistoria.es

6 comentarios - Materiales y técnicas en arquitectura

@007ricardote
me ayudo para hacer mi tares de taller.
te doy 4 puntachos