Harta (texto propio)


HARTA


Estoy harta de ti y tu rutina. Ya no te soporto, cada minuto a tu lado se me hace más largo y despreciable que el anterior, por lo que ya no veo la hora de deshacerme de ti y expulsarte de mi alcoba, mi casa, mi sala, mi vida, y mi memoria.

¡Te odio! ¿Querías saberlo? Pues ahí está: ¡Te odio!

Sólo has venido a complicarme la existencia, como si en este mar de problemas que componen mi vida, eso me hiciera falta. Pero ya estoy harta de que seas lo primero que vea al despertar cada día, y lo último antes de irme a la cama.

Estoy cansada de que rijas mi agenda y no me dejes invertir mi tiempo como quisiera. Sólo piensas en ti. ¿Pero qué estoy diciendo? Tú ni siquiera piensas; te limitas a actuar, medir, hacer ruido y fastidiar mi existencia.

En más de una ocasión he pensado sacarte de la ecuación de mi vida. Quisiera perderte por ahí, olvidar ese momento en que se cruzaron nuestros caminos, pero es inútil. Lo sé, porque lo he intentado. Y lo peor es que te encuentro en cualquier parte, como si fueras una maldición.

Ya me aburriste, siempre me sales con lo mismo; eres más intransigente que un niño malcriado, más necio que un dolor de cabeza, y más insoportable que un político en campaña.

Pero hoy me armé de valor y de un zapatazo te demostré cuánto te desprecio. Y ¿sabes algo? No me arrepiento. De hecho, me siento orgullosa de haberte dejado ahí tirado, en silencio y con la carátula destrozada.

¡Te odio, reloj despertador!

Y la próxima vez no sólo será un zapato lo que te lloverá del cielo, sino los dos.


Lorena Andrea Corona Andry
17 de mayo de 2012

Reloj



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