El crepúsculo de las Religiones Neolíticas o Prehistórica

Parte 1
Recopilación, adaptación y aportes propios de un excelente artículo publicado en “Tendencias 21” por Leandro Sequeiros.

En la sociedad del conocimiento, cada día que pasa se les hace más difícil, a las religiones vinculadas al periodo Agrario - Neolítico, sostener, nutrir o simplemente mantener su paradigma Religioso.

El catolicismo, el judaísmo, el islam y todas y cada una de sus variantes por igual, atraviesan una gravísima crisis estructural, crisis orgánica, crisis de sustentación ideólogo- filosófico podríamos decir, que las está empujando invariablemente al rincón de los recuerdos históricos-culturales.

El crepúsculo de las Religiones Neolíticas o Prehistórica

Tanto en Europa, EE.UU. y prácticamente en todos los países industrializados las Religiones de origen agrario de principios del Neolítico, encuentran casi imposible acomodarse o por lo menos tímidamente amoldar sus predicas doctrinarias a la avalancha, al desbordamiento incontenible del cambio cultural en curso.
Este cambio cultural, consecuencia de la ampliación exponencial del conocimiento humano en el último siglo, la irrupción desenfrenada de las comunicaciones en la sociedad, la conciencia planetaria como consecuencia de la desmesura comunicacional y un callado enfrentamiento de la ciencia con la religión parecerían ser causas intelectuales de este nuevo fenómeno.

El desarrollo de las ciencias está llevando a la humanidad, primero a observarse a sí misma y luego a hacer de su religiosidad, pero particularmente de los fenómenos religiosos, un elemento más para el análisis, la investigación y el examen científico. Esta exploración y profunda indagación realizada en los últimos años por la Antropología, básicamente las investigaciones de su especialidad, La Antropología Cultural, La Sociología, La Arqueología, La Psicología y la Historia del Arte nos han mostrado una cara absolutamente diferente de las religiones surgidas a comienzos del periodo Neolítico.

A estas alturas de la historia, la ciencia se cree ya en capacidad de poder hacer sobre la religión un juicio diferente al que ésta ha venido haciendo de sí misma. La ciencia tiene otra visión totalmente diferente de la auto-definición con la que durante milenios la religión se ha presentado y con la que ha fraguado y dirigido a la opinión mayoritaria de las sociedades tradicionales.
Aunque quede mucho por investigar, la ciencia -interdisciplinariamente considerada– sabe ya cuándo y cómo se forjaron las religiones agrícolas del periodo Neolítico, con qué mecanismos sociales y epistemológicos operan, y cuáles son las dimensiones humanas profundas en juego en su relación con el ser humano, con la cultura en general y con las relaciones individuales.
Sustentación de la Hipótesis del cambio de paradigma religioso.
Cuando nos referimos a época «agraria» nos referimos y lo hacemos exclusivamente desde una perspectiva antropológico-cultural, por eso el elemento de estudio es la sociedad humana inmediatamente posterior a la revolución Agraria Neolítica incluyendo a las sociedades ganaderas, que comparten unas estructuras epistemológicas propias, particulares y confrontadas con todo ese tiempo neolítico inmediatamente posterior a la enorme revolución sociocultural que se inició con el descubrimiento de la agricultura y básicamente con la invención del arado.

religiones

Las revoluciones científica iniciada en siglo XVI, la industrial del siglo XVIII y la generalización de las comunicaciones en el siglo XX con la consecuencia lógica de la toma de conciencia planetaria, las hemos considerado para nuestro estudio como el fin del Neolítico o Edad Agraria profunda.
Las consecuencias son radicales, y por eso se generalizan y difunden en las sociedades más evolucionadas tan rápida como subliminalmente, generando un cambio profundo de actitud hacia la religión, que debemos interpretar como la llegada de un nuevo paradigma post-religioso y definitivamente como el fin del periodo Neolítico.

La nueva visión que nos está devolviendo la ciencia con respecto al paradigma de las religiones Agrarias de comienzos del Neolítico seria a grandes rasgos esta:
• Las religiones y sus Grandes Relatos no estuvieron siempre en la historia del hombre, no existen desde que el ser humano está sobre la faz de la Tierra. Hoy sabemos que las religiones que todos conocemos son muy jóvenes, prácticamente recientes en la historia de la humanidad. La más antigua conocida, el hinduismo, sólo tendría unos 6.500 años. La religión egipcia alrededor de 6000, El judeocristianismo, en conjunto 3.800. El islam, aproximadamente unos 1400 años.
En términos evolutivos, aun limitándonos a los tiempos del género Homo (entre uno y dos millones de años), o más todavía de la especie homo sapiens (150 mil o 200 mil), las religiones son “de ayer mismo”. Hemos pasado muchísimo más tiempo sin religiones que con ellas, aunque espirituales lo hemos sido desde el primer momento: homo sapiens y homo spiritualis son lo mismo, están intrincadamente ligados y la inquietud por la trascendencia está en nuestros genes.
Las religiones no son por tanto algo que acompaña necesariamente al ser humano desde el inicio de su evolución, como nos muestra la historia influenciada por el dispositivo religioso.

• Las manifestaciones religiosas se han construido en la época neolítica, tras la gran transformación que vivió nuestra especie al pasar de ser tribus o de hordas nómadas de cazadores y recolectores, a vivir sedentariamente en sociedades urbanas ligadas al cultivo de la tierra, a raíz de la «revolución agraria».
En esa coyuntura evolutiva del ser humano (tal vez el momento más difícil de su historia evolucionaria) la humanidad ha tenido que reinventarse a sí misma creando unos códigos que le permitieran vivir en sociedad, no ya en bandas o manadas depredadoras. La permanencia en un lugar determinado, la construcción de urbanizaciones, la espera de las cosechas, el acopio y selección de las semillas, el riego, requirió de un sistema totalmente, demando un nuevo derecho, requirió de una nueva moral, y para fomentar la cohesión social debió apoyarse en el sentido de pertenencia con el objetivo de ser viable y sobrevivir como especie.
Esta es la gran labor que la ciencia le reconoce a las religiones y sus Grandes Relatos, sin ellos probablemente no lo hubiéramos logrado, definitivamente no estaríamos aquí.
Por eso, en esta coyuntura evolutiva, nuestra especie ha echado mano de la que es quizá su fuerza mayor desde su aparición como especie emergente: su capacidad simbólica, su capacidad metafísica, su necesidad de sentido y de trascendencia de la vida.
• Desde el neolítico hasta nuestros días, las sociedades han sido religiosas, e incluso más bien religiocéntricas, transidas, abrumadas de religión en todas sus estructuras: su conocimiento (y su ignorancia), sus creencias, su cultura, su sentido de identidad, su cohesión social y el sentido de pertenencia de sus miembros, su derecho, su política, su legitimidad, su estructura social, su cosmovisión, su arte.
“La cultura ha sido la forma de la religión, y la religión ha sido el alma de la cultura” (Tillich).
El impulso religioso, la fuerza y la dinámica de la religión, han sido el motor, el impulsor de las sociedades. Si exceptuamos los dos últimos siglos, desde la revolución agraria no hemos conocido sociedades ni grandes movimientos sociales ni siquiera revoluciones no religiosas; es claro que sus motivaciones eran también y fundamentalmente económicas y políticas, pero era a través de lo religioso como eran gestionados y tramitados esos impulsos sociales. La religión misma, con un prestigio reclamadamente divino, con su autoridad incuestionable, sus creencias, mitos, dogmas, leyes, moral... e incluso sus instancias inquisitoriales son las que trajeron a la humanidad hasta aquí, el paradigma religioso Agrario-Neolítico han sido el vehículo de traslado, ha sido como las ruedas del avión, después de alcanzar la velocidad de despegue, no sirven mas como sistema de sustentación, deben guardarse porque la velocidad requiere y exige de un nuevo sistema, el sistema de sustentación de las alas.

Por que creemos en la libertad de expresión en Internet, el Post se encuentra abierto y acepta cualquier tipo de comentarios, inclusive para los que consideren apropiado utilizar la burla o el sarcasmo como medio de opinar.

Fuentes de Información - El crepúsculo de las Religiones Neolíticas o Prehistórica

Dar puntos
10 Puntos
Votos: 1 - T!score: 10/10
  • 0 Seguidores
  • 993 Visitas
  • 1 Favoritos

1 comentario - El crepúsculo de las Religiones Neolíticas o Prehistórica

@bodhidharma Hace más de 2 años
diego