LA CRISIS ECONÓMICA DE ARGENTINA ES INEVITABLE

Escrito por: Lic Ramón D. Peralta


La crisis económica argentina es inevitable

Muchos se estarán preguntando: ¿estamos en recesión realmente?, ¿es esto solo una desaceleración del crecimiento?, ¿estamos creciendo a pesar de todo, como dice Cristina?, ¿cómo estamos realmente? . Quizá las respuestas estén en la mente de cada uno, aunque también es posible que alguien en Argentina, quiera alguna vez reflexionar y aplicar en calidad de excepción, la lógica aristotélica.


Estamos en medio de un bombardeo de opiniones y dictámenes tanto de economistas oficialistas, opositores como independientes. Los primeros se suelen caracterizar por disponer en mano de una serie de argumentaciones ideológicas envasadas, para explicar problemas que son de orden estrictamente matemáticos. Hay opositores que dan vuelta sobre los mismos puntos una y otra vez, para luego volver sobre sus pasos. Entre los independientes, hay algunos que se exceden en su condescendencia, y otros prefieren no hablar y esperar. Pero existen algunos pocos, que sin pendular en los extremos, vienen avisando que las cosas se pueden poner feas. Dicho de manera mas clara, lo importante en economía no es la foto del día, sino el rumbo y la experiencia.


economía


Es tan especial esta crisis financiera del primer mundo, como nuestra crisis en la economía doméstica. Luego de gritar a los cuatro vientos que estábamos "blindados", ahora Cristina ya le endosa culpa y dolo a la crisis de la Eurozona, sin explicarnos que pasó en el medio, si es que hubo tal transición. Claro que en un país subtitulado y comentado como el nuestro, siempre nos terminamos quedando con solo palabras. Sería bueno que algún economista K, nos explique técnicamente donde perdimos el blindaje, y donde fue que doblamos de contramano. Un modelo que venía "tan bien", de repente se transforma en vulnerable. ¿Qué pasó?, si ahora los commodities alimenticios baten récord de cotización, ya no hay mas Lehman Bros, ni grandes empresas a punto de quebrar. Europa solo nos compra el 18 % de lo que exportamos, y la baja en las exportaciones se dieron varios años atrás debido a las políticas restrictivas a las exportaciones de carnes, lácteos, harinas. termoprocesados y conservas implementadas por Guillermo Moreno, ergo Cristina. ¿Europa nos compra menos por la crisis?, no estimada presidente de la Nación, Europa nos compra menos porque nosotros dejamos de venderle. Las caídas de las ventas a la Eurozona comenzaron en el 2007 y se agudizaron en el 2009. Le vendemos menos, porque nunca cumplimos con la cuota Hilton. Le vendemos menos porque en lugar de harina 0000, le mandábamos 000, le vendemos menos porque en lugar de cumplir con los contratos, solo nos dedicábamos a exportar explicaciones y justificaciones (de por qué no podíamos exportar). Dejamos de venderle a Europa, porque se cansaron de nuestra informalidad y falta de seriedad.

Por las mismas razones que dejaron de comprarnos, es que dejaron de invertir en la Argentina. Es curioso porque en Brasil, Chile, Colombia y México, entre otros, tuvieron exactamente problemas invertidos. La moneda nacional de estos países se sobrevaluó por la masiva llegada de dólares en concepto de inversión y préstamos provenientes del primer mundo. Ellos tuvieron que administrar sus fluctuaciones cambiarias, en virtud de que su moneda se apreciaba en demasía respecto del dolar, dado que el resto del mundo desbordaba en liquidez. México en el 2011 recibió de una sola vez 75.000 millones de dólares de préstamos del exterior, que pasaron a elevar sus reservas internacionales en mas de 200.000 millones de dólares, mas otro tanto en inversiones, cuando en Argentina a duras penas llegamos a 7.500 millones de dólares en todo concepto (gran parte destinado a la industria del agro). Brasil es otro caso donde tienen que rechazar el ingreso de dólares, para evitar el recalentamiento de su economía. Obviamente dichos países siguen con un dígito de inflación "real".-


crisis


Para el modelo Kicillof, todo parece cerrar (ver: http://www.copia-oculta.org/2012/07/economia-politica-modelo-kicillof.html), pero existen algunos "pequeños detalles", que presumimos se le están escapando. Estamos plenamente de acuerdo que los agentes económicos van a reforzar el consumo en pesos, y que la oferta doméstica (ya que la importación tiende al estrangulamiento) se deberá adaptar tarde o temprano, sobre todo el rubro inmobiliario quienes motorizan la construcción (mano de obra intensiva). Una porque hay superabundancia de pesos, y otra porque las tasas negativas que pagan los bancos por los ahorros, lejos de ser un estimulo, provocan una considerable perdida de poder adquisitivo, dado la inflación que tiende al espiralamiento. Vale decir que los argentinos están en un callejón sin salida que los lleva a consumir o consumir. Cuando hay poco ahorro, hay poco préstamo, por consiguiente, tal como ha sucedido, es el Estado quién tiene que salir poner el dinero restante, para que los préstamos sean aplicado a nuevas inversiones (edificaciones). Al margen obligó a los bancos a prestar a tasas negativas, el 5 % de su capacidad crediticia, lo cual constituyen algo mas de 15.000 millones de pesos (alrededor de 3.300millones de dólares). Si bien las cifras son exiguas para lo que demanda la economía de Argentina, sirve para ocasionar mayor emisión inflacionaria. Cuidado, gran parte de los inversores inmobiliarios quitarán de la venta sus propiedades, quienes serán vistas como un ahorro, provocando que la inversión para nuevas construcciones provenientes de este segmento habituado a la compra- venta-edificación, virtualmente desaparezca.


kirchnerismo


Pero hay otro factor que juega un rol trascendental en todo este juego, y es la productividad. El cierre de las importaciones, en pos de defender una industria nacional sin tecnología y sin desarrollo, no puede por si misma sustituir importaciones, por ende todo lo que se produzca en Argentina será mas costoso, independientemente de la inflación. En 10 años de crecimiento, solo algunas grandes empresas multinacionales se pudieron modernizar, no así las pymes. Vale decir que la perdida de competitividad, es el resultado de la combinación de una muy baja inversión, baja productividad y una sobrevaluación artificial de la moneda nacional (el peso $).


Paralelo a la anorexia de las inversiones, el gobierno adoptó una pésima política energética, que llevó a que hoy tengamos que importar petroleo, gas y derivados por un monto que este año rondará los 14.000 millones de dólares. Lo cual obliga al gobierno a bajar constantemente las importaciones, para que el superávit comercial le alcance para pagar sus deudas públicas, tanto externa como interna, vale decir que esta cuesta abajo seguirá hasta que detone la actividad industrial o el Tesoro, lo que se de primero, solo es cuestión de tiempo. Este déficit enegético a su vez, se le suma a la baja inversión, escaso desarrollo tecnológico y sobrevaluación de la moneda, para hacer que la oferta tenga aun mas problemas de productividad, dado que el gobierno les suele cortar los suministros de gas y electricidad ante los picos de consumo estacionales, tal esta ola de frío imperante. Hay muchos parques industriales con sus fábricas sin operar por cortes programados en el servicio de gas, por dar un ejemplo. Cosa que sucede en el verano con la energía eléctrica.



cristina



Con cada estatización, el gobierno se cargó sobre sus espaldas un nuevo salvavidas de plomo. Con Aerolineas Argentinas, el Tesoro de la Nación ya erogó mas de 3000 millones de dólares en menos de dos años. Con YPF, si bien al principio gozará de la contingencia de la administración Repsol, deberá comenzar (y pronto) el Plan de Inversiones necesario, para intentar lograr algún día salvar el daño que le hicieron a la matriz energética. En definitiva, la pesificación de la economía y el desdoblamiento cambiario, no son el problema, sino las consecuencias.


Otra cosa que pocos parecen comprender, es que en medio de esta trampa, cualquier medida que adopte el gobierno generará mas inflación. Ya sea que aumente la presión fiscal (como es costumbre), que practique una "devaluación interna" (como ya lo está haciendo), que devalúe nuestra moneda, que siga con medidas expansivas del consumo, que baje los subsidios o incluso que intente bajar los gastos de cuenta corriente, todo provocará antes o después, mas inflación.


recesión




Alto consumo con inflación, baja productividad y ausencia de inversión , produce una extraña sensación de hedonismo. Son crisis que para algunos parecen imperceptivas, y para otros son demoledoras.


Otro fenómeno que podemos observar es como se han producido divisiones y fuertes distanciamientos entre segmentos socioeconómicos que hasta no hace muchos años eran vecinos y próximos. Hoy las clases altas se distanciaron mas que antes, pero vaya paradoja, también lo hicieron la clase media alta y clase media-media, respecto de la clase media baja. También es notorio ver las enormes diferencias de poder adquisitivo entre los trabajadores formales y los informales (en negro). Por ejemplo: un tornero que trabaja en negro, gana hasta tres veces menos que uno en blanco sindicalizado.


A su vez, las clase bajas son cada vez mas pobres, haciendo que en este contexto de alta inflación, sean los que mas sienten y resienten esta pésima distribución de los recursos. Mas del 30 % de las familias argentinas, viven con menos de $ 2000 por mes, con el agravante de no tener negociaciones paritarias ni ajustes automáticos por inflación. En este sentido el gobierno, tampoco aumentó la base imponible del impuesto a las ganancias que le cobra a los trabajadores (caso excepcional en el mundo, por la amplitud del impuesto y su naturaleza), como tampoco aumento los planes asistenciales y de ayuda social.


Es muy curioso lo que sucede en Argentina por estos días, pues el impuesto a las ganancias a los altos sueldos, normalmente es aplicable a personal jerárquico y gerencial en el resto del mundo. Mientras en Argentina se le cobra impuestos a la renta, a quienes ganan 12.000 dólares anuales de salario, en EE.UU este impuesto recién se aplica a partir de los 100.000 dólares anuales (promedio ponderado entre todos sus estados). En Europa, esta escala comienza a partir de los 65.000 euros en promedio. Dicho de otra manera, en Argentina se considera burgués a un camionero, una maestra, una enfermera o un mecánico, etc.-


Argentina



¿Qué mecanismos usa el Gobierno para aumentar el impuesto a las ganancias? El sistema es complejo, pero voy a tratar de simplificarlo. Supongamos que de acuerdo a este impuesto, un trabajador en relación de dependencia, casado y con hijos, no pagaba ganancias si ganaba $ 6.000 mensuales. Como la inflación llevó al ajuste de salarios, que por cierto, vinieron subiendo por arriba del 30% anual (promedio) en estos últimos años, ese trabajador que ganaba $ 6.000 pasó a ganar $ 7.800. El impuesto a las ganancias determina que hasta cierto monto no se paga impuesto y a partir de ese monto comienza a pagarse a una tasa progresiva. Supongamos que el mínimo no imponible era de 7.700 pesos para ese trabajador casado y con hijos. Como el Estado prácticamente no ha modificado el mínimo no imponible (los $ 7.700), ese trabajador empezó a pagar ganancias cuando, por los aumentos de salarios, superó el mínimo no imponible. Así, cuanto más gana, más impuestos paga. Decía antes que la tasa del impuesto es progresiva, esto quiere decir que si alguien gana un 10% más puede pagar, por ejemplo, un 15% más de impuesto a las ganancias. Es decir, no es que si gana un 10% paga un 10% más de impuesto, sino que puede pagar el 15%. Por eso es progresivo el impuesto. Lo cual provoca una enorme distorsión, ya que en cierto punto, un aumento de sueldo puede significar en realidad ganar menos.


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Como los aumentos de salarios estuvieron ajustando según la inflación real y el mínimo imponible casi no se tocó, muchas personas en relación de dependencia empezaron a pagar cada vez más impuesto a las ganancias, con lo cual el aumento de salarios conseguido se licuó en parte con el pago de este impuesto. Pero ojo que no solo los que trabajan en relación de dependencia tienen este problema. Las empresas y los trabajadores independientes también sufren de una mayor carga impositiva del impuesto a las ganancias.


Por ejemplo, una empresa compra una mercadería a 10 pesos y a los 6 meses la vende a 15 por efecto de la inflación. Supongamos que reponer la mercadería le cuesta 13 pesos. Para el Estado esa empresa no ganó 2 pesos, ganó 5 y, por lo tanto, le cobra el impuesto a las ganancias sobre 3 pesos que "suponen" son utilidades. Le aplica el impuesto a las ganancias sobre utilidades que no existen o si se prefiere, le cobra el impuesto a las ganancias sobre el costo de reposición de la mercadería, con lo cual le cobra ganancias sobre su capital de trabajo. Este impuesto es tan distorsivo que obliga al empresario y pequeño productor a cargar esa perdida de rentabilidad a ventas futuras, provocando así mas inflación.


Con los profesionales independientes es incluso peor. Lo que pueden deducir del Impuesto a las Ganancias es prácticamente "nada". Es más, y esto supera al problema actual, un profesional que dedica horas de trabajo a estudiar para luego entregar su trabajo no puede deducir esas horas de trabajo del impuesto a las ganancias. Para el Estado el trabajo intelectual no es un costo y, por lo tanto, el impuesto a las ganancias se transforma casi en un impuesto a los ingresos brutos.




Macroeconomía



Por ejemplo: para un profesional, al escribir un informe o dar una conferencia significa tener que buscar datos, estadísticas, leer libros, monografías, diarios, ensayos, etc, para luego analizarlos, compararlos, chequearlos, verificarlos, para luego recién emitir un dictámen o confeccionar un escrito o informe. Ese trabajo, para la AFIP no tiene valor alguno. Lo único que considera como costo es el precio del libro o del diario, pero no el trabajo de estudiar y elaborar. Vale decir que para un profesional independiente, su trabajo para el AFIP debe ser gratis. No se contempla el trabajo intelectual como costo deducible de impuestos.


Claro que paralelo a esto, el gobierno de Cristina, mantiene al juego, los casinos, y la renta financiera sin gravar, lo cual nos lleva a preguntar ¿qué tan progresista es este gobierno?.Por supuesto que el impuesto mas injusto y conservador sigue siendo el Impuesto al valor Agregado (21 % de IVA), que obliga a los mas pobres a pagar por sus propios planes asistenciales. En Argentina, en proporción, son los pobres quienes mas impuestos pagan, pues todo lo que compran está gravado con impuestos al consumo, que son el pilar del sistema tributario vernáculo.



Eurozona



Los planes asistenciales, se construyen con el dinero de los impuestos al consumo que le quitan a los mismos pobres, reforzado con las asignaciones familiares que le sacaron a los trabajadores formales, mas los ahorros previsionales de los jubilados. Vale decir que son los trabajadores activos y pasivos quienes mantienen a los pobres, no los ricos, ni las corporaciones. La "lucha contra las corpo", es solo una sanata para entretener a los adoctrinados, y en el mejor de los casos, la única corpo que tienen como fetiche maligno es "Clarín", que en el fondo solo se trata de acallar las opiniones contrarias al gobierno.


Para finalizar, es importante decir que este modelo aunque cause todavía una dudosa sensación de saciedad, se dirige rumbo al autoajuste. La economía bien nos dice, que toda burbuja creada a contrapelo de las recomendaciones, la prudencia, el sentido común, la coherencia y la ortodoxia, tarde o temprano termina en eclosión. Muchos economistas asumen que esta crisis interna es pasajera, y que en el 2013 estaremos bien nuevamente, pero a mi entender se equivocan. De hecho en el 2013, la crisis internacional será peor que ahora, como asimismo la crisis doméstica, que aunque corre por carriles separados se hayan sincronizados en la contemporaneidad. La crisis Argentina es inevitable, aunque es probable, y solo probable, que no llegue al extremo de la crisis del 2001, aunque todo es posible.


modelokicillof


En el 2008, Movimiento Copia Oculta Argentina, fue el primero en sostener que el desmadre de las subprime generaría una crisis de orden mundial que solo se detendría con un ajuste global de las finanzas y la economía, obligando a una reconfiguración estructural y profunda de las reglas de juego. Recibimos tantas refutaciones y descalificaciones en su momento, como silencio e indiferencia en la actualidad. Y seguimos sosteniendo lo mismo, ni Argentina estuvo blindada, ni el primer mundo esta exento de pagar un alto costo por tanta codicia e imprudencia. La crisis de EE.UU y la Eurozona se profundizará aun mas, como se profundizará la crisis en el resto del mundo, con Argentina como estrellada invitada. Y ojo con los estallidos sociales, porque la gente esta harta de la dirigencia política, su mala praxis, soberbia, arrogancia, corrupción, insensibilidad e indiferencia. Si cayó el Muro de Berlín, puede caer cualquiera.-