El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

La payada - Lo que no se podía escribir, se cantaba

La payada - Lo que no se podía escribir, se cantaba



gaucho



El Payador nació en el campo. El gaucho era analfabeto y necesitaba expresar su realidad en un canto, ya que no podía escribirlo ni aprenderlo de los libros. Entonces lo improvisó.


martin fierro






Payada



Según su país de origen, reciben el nombre de: Cantores, Troveros, Metristas, Copleros, Rimadores. En Alemania, es el Minnesinger. En España, es el Juglar. En Provenza, a la paya, se la llamó tensión. En Finlandia, se le llama Paralelismo. En Cuba y Puerto Rico, controversia y en Méjico, topada.


jose hernandez



Santos Vega

Payada en la Pulpería, cuadro de Carlos Morel, 1840




angel villoldo



El payador, es un poeta innato, repetista, un artesano de la copla que espontáneamente improvisa versos dando forma a una idea.

Tiene un talento e ingenio natural, es un enamorado de la cultura. El más claro exponente es Santos Vega, (de discutida realidad histórica), según el mito popular y legendario, fue vencido por el diablo en una payada de contrapunto (quizás otro payador que era mas ilustrado que él).

La payada se improvisa entre dos o más payadores, acompañados de sus guitarras con arpegios repetitivos y entonando versos sobre temas que son propios, como culto a la amistad, respeto al valor, desdén por el trabajo, vida errante, etc. Es como un duelo poético que se sostiene a base de versos octosílabos, combinados en cuartetas y décimas acompañados con las guitarras.



rafael obligado







gabino ezeiza



Del folklore pasó a la literatura inspirando numerosas obras en prosa y en verso (la más famosa es el poema de Rafael Obligado) que terminaron por idealizar su figura. Algunos de los temas tradicionales de las payadas se remontan a la edad media.

Después de esta primera etapa en el campo, con sus tradiciones y particularidades propias de los troperos, el payador pasa a la ciudad.


Barracas a fines de siglo XIX conservaba ese aire pueblerino, considerando las características de las tareas que se desarrollaban en la zona, (quintas, saladeros, mataderos y corrales con doma y venta de potros).


Muchos almacenes de Barracas conservaban a fines de siglo, su aspecto de pulperías, al atardecer, estos negocios se colmaban de parroquianos dispuestos a perderse en una partida de truco, a charlar y curiosear un rato y saborear de paso sus buenas “copitas” de ginebra o caña.

Eran criollos que trabajaban muy duro en los corrales y las quintas, ”cuarteadores” de fornida estampa, conductores de tropas de carretas, curtidos por el sol y el viento de los caminos hacia Magdalena.

Eran pardos, italianos y vascos acriollados, trabajadores de las barracas y saladeros que funcionaban a orillas del Riachuelo.



La payada - Lo que no se podía escribir, se cantaba



Santos Vega, poema de Rafael Obligado


Cuando la tarde se inclina
sollozando al occidente,
corre una sombra doliente
sobre la pampa argentina.
Y cuando el sol ilumina
con luz brillante y serena
del ancho campo la escena,
la melancólica sombra
huye besando su alfombra
con el afán de la pena.

Cuentan los criollos del suelo
que, en tibia noche de luna,
en solitaria laguna
para la sombra su vuelo;
que allí se ensancha, y un velo
va sobre el agua formando,
mientras se goza escuchando
por singular beneficio,
el incesante bullicio
que hacen las olas rodando.

Dicen que, en noche nublada,
si su guitarra algún mozo
en el crucero del pozo
deja de intento colgada,
llega la sombra callada
y, al envolverla en su manto,
suena el preludio de un canto
entre las cuerdas dormidas,
cuerdas que vibran heridas
como por gotas de llanto.

Cuentan que en noche de aquellas
en que la Pampa se abisma
en la extensión de sí misma
sin su corona de estrellas,
sobre las lomas más bellas,
donde hay más trébol risueño,
luce una antorcha sin dueño
entre una niebla indecisa,
para que temple la brisa
las blandas alas del sueño.

Mas, si trocado el desmayo
en tempestad de su seno,
estalla el cóncavo trueno,
que es la palabra del rayo,
hiere al ombú de soslayo
rojiza sierpe de llamas,
que, calcinando sus ramas,
serpea, corre y asciende,
y en la alta copa desprende
brillante lluvia de escamas.

Cuando, en las siestas de estío,
las brillazones remedan
vastos oleajes que ruedan
sobre fantástico río,
mudo, abismado y sombrío,
baja un jinete la falda
tinta de bella esmeralda,
llega a las márgenes solas...
¡y hunde su potro en las olas,
con la guitarra a la espalda!

Si entonces cruza a lo lejos,
galopando sobre el llano
solitario, algún paisano,
viendo al otro en los reflejos
de aquel abismo de espejos,
siente indecibles quebrantos,
y, alzando en vez de sus cantos
una oración de ternura,
al persignarse murmura:
"-¡El alma del viejo Santos!"

Yo, que en la tierra he nacido
donde ese genio ha cantado,
y el pampero he respirado
que al payador ha nutrido,
beso este suelo querido
que a mis caricias se entrega,
mientras de orgullo me anega
la convicción de que es mía
¡la patria de Echeverría,
la tierra de Santos Vega!



gaucho







martin fierro



Pocos vecinos recibían periódicos o tenían oportunidad de leerlos. El grueso ignoraba por consecuencia muchos de los acontecimientos que iban produciéndose en el país y en el extranjero, ellos se enteraban, en parte de un modo muy original.

En esos lugares solían presentarse los payadores de regular jerarquía, que haciendo a veces de “boletineros”, informaban a la concurrencia, cantando en “cifra” o milonga, los sucesos que habían visto, leído u oído comentar.

Luego de templar el instrumento y de saludar al auditorio con versos halagüeños, comenzaban a narrar las noticias, haciendo sobre ellas sencillas reflexiones, en las que apuntaba a veces el pintoresquismo poético, la versión cálida de un acontecimiento que había conmovido al pueblo, e interpretaban con candor las mas complejas realidades de la política internacional. Eran una versión criolla de “las coplas de ciego” del viejo mundo.

Según nos cuenta Enrique Puccia, ... Muchas payadas de resonancia tuvieron por escenario las “romerías” que se realizaban al sur de la quinta de Sáenz Valiente, el almacén “La Luna” de don Pedro Chiappe, en Uspallata y Av. Montes de Oca.

En el café “La Pelada en Patricios y Pinzón; en el café “El Pensamiento “ en Vieytes entre Suárez y Olavarría (hoy ubicado en Brandsen y Montes de Oca), también conocido como “El Palomar” porque en los fondos se levantaba una torre de madera que daba albergue a cientos de palomas... Y en muchos otros cafés, en distintos arrabales de nuestra ciudad.



Payada



jose hernandez

Cuadro de Molina Campos



Santos Vega



Los payadores fueron los “padres del tango”, los primeros poetas tangueros, fueron Ángel Villoldo, Gabino Ezeiza, José Betinotti solo por citar algunos.

Ángel Villoldo, nació en Barracas, se desempeñó también como tipógrafo en el diario La Nación, sin embargo alcanzó renombre como payador, compositor y cantor, enloqueciendo de gusto a los parroquianos de los cafetines de La Boca, Los Corrales (hoy Parque Patricios), San Telmo y Recoleta.

Fue el autor de “El Choclo”, que fue el primer tango en la historia y que fuera estrenado como “Canción orillera” por temor a la censura.










angel villoldo



rafael obligado

Gabino Ezeiza




Gabino Ezeiza nació en San Telmo, su maestro fue Pancho Luna. Le canto a los “valientes de Barracas y Puente Alsina”.

Sostuvo numerosos “contrapuntos” con los mas famosos payadores de su época.

Fue el autor del tango “Pobre mi madre querida”, tema con melodía cuyana en la que cantaban muchos troveros de la época. Dicen que al morir se rompió una cuerda de su guitarra. Basado en la historia de su vida Homero Manzi filmó la película “El último Payador”.

Para ilustrar y como broche final, mencionaré la payada que sostuvieron en el café “La Pelada” de la calle Patricios (hoy Av. de los Patricios) el popular Federico Curlando y “los créditos” Ramón P. Vieytes y Nicodemo Galíndez. Fueron tan severas las normas impuestas al cotejo, que se resolvió sacar una versión taquigráfica del encuentro. Vieytes y Galíndez actuaban “en pareja” y acosaron a Curlando con la habilidad que los había hecho famosos, buscando sus puntos vulnerables, pero Curlando encaró serenamente la batalla contrarrestando los argumentos que le planteaban con la agudeza de su ingenio. El público batía las palmas entusiasmado, ante las estocadas sutiles que se lanzaban los contrincantes, muchos paisanos se agolparon en el local y los aplausos arrecieron cuando Curlando cantó:


Pero yo siempre estoy solo
Con mi nombre de baluarte
A la verdad de estandarte
Donde yo quiero enarbolo.
Mi pensamiento acrisolo
Y ante mí nadie despunta
Sin que le tema a la yunta
Porque se que en la payada,
Tiene mi inflexible espada,
filo, contrafilo y punta.



El encuentro duró tres noches sin que hubiera vencedores ni vencidos.


gabino ezeiza



Martín Fierro


La payada - Lo que no se podía escribir, se cantaba
Martín Fierro, por Juan Carlos Castagnino



Fué escrito en dos partes, por José Hernández. La primera, "El Gaucho Martín Fierro" fué publicada en 1872, la segunda, "La Vuelta de Martín Fierro", en 1879.
Es un poema narrativo, escrito en verso.
Fue definido por Leopoldo Lugones como "el libro nacional de los argentinos".



Payada entre Martin Fierro y El Moreno


Dios hizo al blanco y al negro
sin declarar los mejores;
les mandó iguales dolores
bajo de una mesma cruz;
mas también hizo la luz
pa distinguir los colores.
Ansí ninguno se agravie;
no se trata de ofender;
a todo se ha de poner
el nombre con que se llama,
y a naides le quita fama
lo que recibió al nacer.
Y ansí me gusta un cantor
que no se turba ni yerra;
y si en tu saber se encierra
el de los sabios projundos,
decíme cuál en el mundo
es el canto de la tierra.

(El Moreno)
Es pobre mi pensamiento,
es escasa mi razón;
mas pa dar contestación
mi inorancia no me arredra;
también da chispas la piedra
si la gólpea el eslabón.
Y le daré una respuesta
sigún mis pocos alcances;
forman un canto en la tierra
el dolor de tanta madre,
el gemir de los que mueren
y el llorar de los que nacen.

(Martin Fierro)
Moreno, alvierto que trais
bien dispuesta la garganta;
sos varón, y no me espanta
verte hacer esos primores;
en los pajaros cantores
sólo el macho es el que canta.
Y ya que al mundo vinistes
con el sino de cantar,
no te vayás a turbar
no te agrandes ni te achiques:
es preciso que me espliques
cuál es el canto del mar.

(El moreno)
A los pájaros cantores
ninguno imitar pretende;
de un don que de otro depende
naides se debe alabar,
pues la urraca apriende a hablar
pero sólo la hembra apriende.
Y ayudamé ingenio mio
para ganar esta apuesta;
mucho el contestar me cuesta
pero debo contestar:
voy a decirle en respuesta
cuál es el canto del mar.
Cuando la tormenta brama,
el mar que todo lo encierra
canta de un modo que aterra,
como si el mundo temblara;
parece que se quejara
de que lo estreche la tierra.



gaucho

Ilustración de Juan Carlos Castagnino





martin fierro

Comentarios Destacados

26 comentarios - La payada - Lo que no se podía escribir, se cantaba

@Sortilegos +2
Es muy bueno! Te dejé 10, reco, a favoritos y siguiendo. Estos temas de la payada gauchezca es algo que me conmueve. La historia del gaucho en general me conmueve.
Te dejo una payada que resume, en gran parte, la idea del payador.

Coplas del Payador Perseguido (te la dejo no en la versión narrada, sino la cantada por Cafrune). La letra es simplemente maravillosa.


link: http://www.youtube.com/watch?v=FO1TFkaC2Ws


@1chinoss -1
1 estaba el payador , desp aparecio el rapear y el hip hop se copiaron en improvisar
@Sortilegos +2
Totalmente de acuerdo Cortazar... incluso hay una cuestión cultural, y algo que me molesta por ejemplo, más allá de que parezca una estupidez, en los actos escolares las maestras le dicen a los chicos: "hay que disfrazarse de gauchos"... la vestimenta del gaucho no es un disfraz!! El gaucho merece un lugar enorme en nuestra historia y nuestra cultura.
@Sortilegos +3
Sin los Infernales de Güemes no tendríamos patria independiente. No es para nada extremo lo que decis, concuerdo totalmente!
@grungito +1
Aqui en galici era tipico que dos bandas de musica se turnasen con canciones improvisadas y tambien los acertijos, mi padre me hablaba de eso, un post interesante, reco
@Peperina83 +1
Gracias!!! Después paso con puntos!!!
@flavion +1
Buenisimo!!!
+10, a favs y Reco!!
@jackganso +2
Mira como es que se dan fenómenos similares en todas partes, acá en México también son famosas las bombas yucatecas, duelos improvisados como estos. Después de todo, los seres humanos estamos hechos de la misma materia en cualquier lado.

Muy hermosas las canciones y las letras del post, hasta me cuesta creer que hayan salido improvisadas.

Un gusto haber conocido más de su cultura. Puntos en camino.
@fiexs +1
Me encantó! Te dejo los 10 puntos de hoy! Con lo que amo la literatura gauchesca!
@cachonegro +1
Me emociona el canto del payador como me gustaria poder cantar de ese modo