La jerarquía Infernal, las huestes del mal
  Los Demonios.
      En los comienzos de esta creación, Dios se ocupó de enviar al principal protagonista de esta escuela de superación interior. Su nombre era Luzbel, un ángel que irradiaba tanta bondad que la Luz de su amor llenaba de éxtasis a sus hermanos. Dios lo envió a tentar a los hombres y él no pudo negarse al mandato divino. Trajo a una legión de 72 ángeles, a los cuales se les borró la memoria para que pudieran llevar a cabo su misión sin titubeos. Así fue como se transformaron en Demonios, habitando los ciclos de la Oscuridad (son ciclos que interfieren en todos los planos de vibración).
Estos demonios, en forma de tentaciones, dominan el cuerpo de deseos del ser humano y también actúan acrecentando el ego en los espíritus del error.
  (Fragmento del libro "El Cielo responde"
 
 Los Demonios en la mitología.
     Existen algunos seres que aún se ocultan entre las sombras, esperando el momento adecuado para salir, cuando el mundo se olvide de ellos...
Cuando nadie los recuerde ellos volverán a infundir el terror en las almas de todos los que se hacen llamar humanos... Volverán para dejar salir todo el odio y resentimiento que han guardado durante su larga espera, y cuando estén aquí, nadie podrá detenerlos...
La Demonología es el estudio de las cualidades y naturaleza de todos los demonios, aunque muchos han llegado a creer que tiene algo que ver con el satanismo, esto se produce por la escasa información que se tiene acerca de este tema.
 Los demonios son entidades de bajo nivel, que interactúan con el mundo físico. Se cree universalmente que los demonios existen en variedades numerosas y que pueden ser enteramente malos o capaces de ayudar en determinados casos.
 También se dice que los demonios pueden ser convocados y controlados por adeptos calificados, como sacerdotes, magos, hechiceros o chamanes.
 
 clasificacion
 
 Demonio significa "lleno de sabiduría" y se deriva del griego daimon que se traduce como "poder divino", "destino" o "dios".  Para los griegos, los daimons eran espíritus mediadores, incluyendo aquellos de héroes deificados entre la humanidad y los dioses. Un daimon actuaba como un espíritu asesor.
Los demonios han sido clasificados en varios sistemas en la religión y la cultura occidental, desde por lo menos el año 100 al 400 de nuestra era. El Testamento de Salomón, que data de este período, describe el anillo mágico de Salomón que servía para comandar a los demonios llamados Djinn y ofrece los nombres y funciones de varios demonios hebreos, griegos, asirios, babilónicos, egipcios y quizás persas. Durante los siglos XVI y XVII, los cristianos expertos en estudios de demonología los catalogaron en varias jerarquías en el infierno y les asignaban atributos y deberes, incluyendo los de embajadas en diversas naciones terrestres. 
 
 demonio
 
  La jerarquía más compleja fue diseñada por Johann Weyer, quien calculó que había 7.405.926 demonios menores, sirviendo a 72 demonios principales que, a su vez, colaboraban con Lúcifer.
 Mucha de la sabiduría popular acerca de los demonios tiene que ver con las relaciones sexuales entre demonios y seres humanos. Los demonios con tales apetitos se encuentran en las demonologías de los antiguos hebreos, egipcios, griegos, romanos, asirios, persas y de otras culturas. 
 
 demonios
 
  La demonología judaica es compleja y se deriva de fuentes hebreas, cristianas, árabes, germánicas y eslavas. Las obras kabbalísticas contienen concepciones contradictorias. El Zohar sigue una leyenda talmúdica del origen de ciertos demonios como el producto de relaciones sexuales entre humanos y fuerzas demoníacas: cada polución de semen resultaba en demonios. Otros demonios, como Lilith, fueron creados como espíritus sin cuerpo, durante los seis días de la Creación, especialmente en el ocaso de la víspera del sábado; también se decía que copulaban con humanos.  Otros escritos kabbalísticos hablan de demonios creados del fuego y el aire. Hay demonios que, junto a los ángeles, están a cargo de las horas nocturnas y de la interpretación de enfermedades, y existen algunos que poseen sellos que deben ser usados para conjurarlos. En el cristianismo, el concepto de los demonios se asocia sólo con el mal. Incluye a los ángeles que echaron su suerte con Lucifer y que con él fueron arrojados fuera del cielo, así como a los dioses paganos, convertidos en demonios por la Iglesia.
 
 ocultismo
 
 Como agentes del mal, los demonios se dedican a conducir a los seres humanos por el mal camino, a atormentarlos, a atacarlos sexualmente, y en algunos casos, a poseerlos. Antes del siglo XII, no se consideraba posible el acto sexual con los demonios, pero la creencia se convirtió en dogma en el siglo XIV. Se decía que había demonios en forma de hombres (íncubos) que acosaban a las mujeres, mientras que otros en forma de mujeres (súcubos) acosaban a los hombres. Durante la Inquisición, los herejes que eventualmente incluyeron a las brujas fueron acusados de mantener orgías sexuales con los demonios. Se representaba el acto sexual como desagradable y doloroso, aunque según la Iglesia (que tenía un concepto bajo de la mujer, como ser débil y con inclinaciones inmorales) algunas mujeres disfrutaban de la cópula con demonios.
Para leer más  http://www.jorgeolguin.org/enigmas/los_elementales.htm
Johann Weyer

jerarquia



Pseudomonarchia Daemonum (Pseudomonarchia Daemonum -Liber officiorum spirituum-) es un tratado de demonología del médico holandés Johann Weyer, publicado en 1577 como apéndice del monumental estudio sobre la brujeríaDe praestigiis daemonum, el cual apareció en 1563.

La fuente del Pseudomonarchia Daemonum es un extraño libro al que Weyer llama: Liber officiorum spirituum, seu Liber dictus Empto. Salomonis, de principibus et regibus daemoniorum; título que podríamos traducir dubitativamente como: Libro de los oficios de los espíritus, o Libro llamado Empto. Salomón, acerca de los príncipes y reyes de los demonios.

Además de contener una pequeña biografía de cada demonio, elPseudomonarchia Daemonum incluye las días, horas y los rituales precisos para conjurarlos y protegerse de sus influencias.

Existen algunas discrepancias entre éste y otros grimorios: en ningún momento se detiene en los sellos demoníacos -especie de firma que los demonios incrustan en sus documentos-, y sólo repara en 68 entidades infernales, cuando la cantidad normal en esta clase de tratados es de 69 o 72 demonios.

El Pseudomonarchia Daemonum es un completo tratado de necromancia, acompañado por una dosis enorme de ingenuidad bibliográfica, pero que resulta muy interesante para todos los amantes del misterio.

Desconocemos si el libro fue traducido al español, de modo que los invitamos a leer o descargar una excelente versión bilingüe del Pseudomonarchia Daemonum en latín e inglés:

http://www.esotericarchives.com/solomon/weyer.htm

johann weyer