Por más que lo pienso no consigo entender por qué no soy una persona normal. Llevo años luchando con mi actuar, tratando de mitigar mis principios, de hacerlos escombros de manera que pueda igualarme al resto de la gente. ¡Cuánto quisiera ser como es todo el mundo! Ser irresponsable, ser desleal, insincero, hipócrita, tener un poco de cada una de esas cualidades negativas, quizás mi vida sería distinta, hoy tendría muchos amigos, mi familia estaría orgullosa de mí, mi padre me adoraría, estaría casado, divorciado, vuelto a casar y con hijos.

Luego me volvería a divorciar, cambiaría a mi esposa e hijos por una cualquiera. Quizás dejaría a mi esposa, ya desgastada por los años y buscaría una de 15. Luego, cuando ya me haya quitado hasta el último centavo de dinero, y me encuentre viejo, enfermo, arrugado, volvería con la cabeza agachada a buscar la misma vieja que un día humillé en frente de mis hijos. Quisiera ser normal, sí, así de normal.

En otro escenario, me casaría con una cualquiera, viviríamos felices ella, yo, y su amante. Como todo ser humano normal, como toda sociedad acostumbrada a lo normal. Luego dejaría a la cualquiera, quizás con varios hijos, con dudas de mi paternidad, pero reconocidos por obligación, y seguiría por el mundo actuando normal, mientras los hijos de quien sabe quien duermen en casa de sus abuelos, o de algún vecino. Y luego ocurrirá lo normal, los hijos crecerán y algunos escogerán ser lacras sociales o putas, otros con algo de suerte llegarán a ser alguien en la vida, mejor dicho alguien normal, según los ejemplos recibidos. A veces quisiera ser normal, deleitar mi agonía con todo tipo de drogas, llevar a mi sangre veneno, sentirme vivo, normal, que la sociedad me vea como uno más de los suyos, que la gente me ponga la mano en el hombro y me de una limosna, si, ser normal es lo que quisiera ser.

Me gustaría embriagarme de vez en cuando, gastar mi dinero en alcohol, para luego ofender o ser ofendido, para después aprovecharme de mis semejantes, llevar a una mujer a la cama luego de haberla conocido en una discoteca, pagar una habitación en un hotel cualquiera, a riesgo de ganarme una enfermedad de transmisión sexual o de otorgar un embarazo no deseado, si, quiero ser normal pero no se como hacerlo, no aprendí a serlo.

Quiero ser uno más del montón, quiero ser parte de la familia, quiero humillar al amor, entender que esa mierda limita la felicidad, que lo mejor es vivir sin amor, pero el amor no es para gentes normales, al menos no el verdadero, sino aquel que nace de lo más profundo del alma. Quiero comprarme un carro, manejar como si el mundo no existiera y mantener el acelerador a fondo para que la gente me vea soy normal, de carne y hueso, que existo, y pasaré la luz roja cuantas veces sea necesario porque la gente normal no se detiene en la luz verde.
Quisiera ser normal, comprarme un arma en la calle, y ajustar cuentas con mis enemigos. Quisiera ser normal, y pasarle por encima a todo el mundo en busca de mi propia felicidad.

Quisiera ser normal, escuchar música obscena y ofensiva, fornicar mujeres cuando bailo, y acostarme con mujeres casadas. Quisiera ser normal, aceptar que la infidelidad es una gran hazaña, que representa la felicidad suprema en el ser humano. Quisiera ser normal, asistir a una iglesia a darme golpes en el pecho y a mirarle el culo a toda aquella que tenga algo que enseñar, aprender la moral religiosa, dar limosna y vivir de lo ajeno. Dios, cuánto quisiera ser normal, enlistarme en el ejército y asesinar gente, debe sentirse bonito, debe ser lindo ser policía, extorsionar y valerse de un uniforme para amedrentar y vivir a la sombras del delito y que luego la sociedad lo respete a uno. Me siento emocionado, no aguanto las ganas de ser normal.

Anoche estuve pensando por qué no soy normal, por qué no puedo ser normal, por qué no logro entender qué significa ser normal, y revisé mis libros en búsqueda de un manual para ser normal pero no lo hallé. Entonces, hoy decidí que quizás la clave para ser normal sea observar y aprender por ensayo y error. Mi corazón late fuertemente, las ansías que tengo por ser normal me tienen extasiado. Pero mi realidad es otra, yo nací siendo anormal, es mi naturaleza, es lo que aprendí de tanto llevar golpes y humillaciones. Yo nací siendo quien soy, creo que lo traigo en las venas, y anoche me propuse buscar la poca gente anormal que viva en este mundo, no será fácil, pero tengo fe de que lo hallaré.

Para mí ser anormal es muy difícil, pero cuando pienso que no podré ser jamás normal prefiero no ilusionarme con ese sueño, prefiero levantarme cada día apretando fuertemente mis zapatos para no pisar en suelo falso, prefiero levantarme y reconocerme tal cual como soy en un espejo, porque dentro de mí, el destino no dejó espacio para lo normal.

Quisiera ser normalRonnald Rojas