Primeros indicios de los planes sociales:

En 1995, en el contexto de una importante recesión de la economía argentina producto del contagio de la crisis financiera en México, se desarrolló la primera experiencia masiva de programas sociales de transferencias monetarias a las familias, el “Plan Trabajar”. Planteado como un programa de empleo de emergencia, “Trabajar” proveía a jefes de familia con necesidades básicas insatisfechas una ocupación transitoria en el área de la construcción y del mantenimiento de infraestructura comunitaria. La siguiente experiencia masiva también estuvo relacionada a un episodio de crisis macroeconómica. A fines del 2001, Argentina atravesó una crisis económica y social que disparó los indicadores de pobreza y desempleo. En abril de 2002 el Gobierno Nacional creó el Programa Jefes y Jefas de Hogar Desocupados (PJJHD). Este programa de transferencias monetarias se caracterizó por su extensa cobertura (alcanzó a cubrir 2 millones de hogares, el 20% de los existentes en el país), e incorporó algunas prácticas que venían desarrollándose en otros países de la región, como el condicionamiento de la recepción de los beneficios a la acumulación de capital humano de los niños de los hogares beneficiarios y la introducción de contraprestaciones, tanto laborales (como en el “Trabajar”) como educativas.
Con el crecimiento de la economía después de la crisis de 2001/2, el Gobierno Nacional planteó una estrategia gradual de salida del PJJHD mediante la creación de dos programas, el “Seguro de Capacitación y Empleo” y “Familias por la Inclusión Social”. Aunque ambos mantienen una transferencia monetaria directa a hogares de bajos ingresos, esta estrategia de desdoblamiento divide a los beneficiarios en dos grupos diferenciados. El “Seguro”, basado en oficinas de empleo a cargo de los municipios que lo implementan, busca atraer a quienes tienen una mayor probabilidad de incorporarse al mercado de trabajo. En paralelo a un beneficio monetario por tiempo determinado, plantea proveer capacitación y facilitar la inserción y la intermediación laboral para los beneficiarios. “Familias”, en cambio, apunta a proveer sustento en el largo plazo a aquellos hogares con problemas más estructurales. El programa prevé transferencia de ingresos crecientes de acuerdo con el número de hijos, incorporando condicionalidades con respecto a la educación de los niños y la salud materno-infantil, pero sin contraprestaciones laborales.
Es destacable que, a diferencia de lo sucedido con experiencias anteriores, con la creación de los dos nuevos programas se planteó la continuidad de una política de sostenimiento de ingresos mediante programas sociales más allá de la emergencia económica que les había dado origen.

Breve análisis de las políticas sociales en Argentina.

Uno de los programas más importantes en materia política de “recuperación productiva” fue el plan Repro.

Este programa brinda a los trabajadores de las empresas adheridas una suma fija mensual no remunerativa plazo determinado, destinada a completar el sueldo de su categoría laboral, mediante el pago directo por ANSES. Para acceder a este beneficio las empresas deben acreditar la situación de crisis por la que atraviesan, estipulando las acciones que piensan desarrollar para su recuperación y comprometerse a no despedir personal. El programa fue creado en el marco de la Emergencia Ocupacional Nacional para sostener y promocionar el empleo genuino, apoyando la recuperación de sectores privados y áreas geográficas en crisis.
El Repro prevé una asignación de $ 600 de carácter no remunerativo. El empleador debe abonar la diferencia para que se alcance el monto de la remuneración correspondiente. La adhesión al programa se hace inicialmente por tres o seis meses, pero luego puede prorrogarse.
Un total de 1570 empresas y 77.190 empleados fueron alcanzados hasta febrero por el programa de Recuperación Productiva (Repro), por el que el Ministerio de Trabajo asigna $ 600 por trabajador para el pago de su salario, contra la declaración de crisis de la firma y el compromiso de no despedir personal durante la vigencia de la ayuda instrumentada con fondos públicos.
El repunte del plan -creado en 2002 por la crisis de aquel momento- se había dado en 2008, el año marcado por el conflicto del Gobierno con el campo, y más tarde por la crisis financiera internacional. Durante ese año se adhirieron al Repro 448 firmas, contra 63 que habían participado en 2007 y 27 que lo habían cobrado en 2006.
La participación de la pequeña empresa fue del 43,6 pp. sobre el total de los beneficios otorgados, las unidades de hasta diez empleados. Un tercio de las firmas, en tanto, tiene entre 11 y 50 trabajadores.

EPPS

Estas siglas significan: Encuesta de Percepción de Planes Sociales, fue un estudio realizado entre mediados de junio y mediados de agosto de 2007 por el Centros de Estudios Distributivos y Laborales de la Universidad Nacional de La Plata (CEDLAS) en el marco del proyecto “Política de Ingresos en Argentina”, de la división de Protección Social – América Latina del Banco Mundial. Consistió en una encuesta de opinión de 2.500 casos, con una muestra representativa de hogares a nivel nacional, regional y urbano-rural. El cuestionario se centró en capturar las opiniones de la población general sobre los “programas sociales” entendidos como políticas de transferencia de ingresos



Distribución de hogares por región y encuestas realizadas

Encuestas % de encuestas
Metropolitana 700 28%
Pampeana 360 14%
NEA 360 14%
NOA 360 14%
Cuyo 360 14%
Patagonia 360 14%
TOTAL 2500 100%

mercado laboral



Utilicé esta encuesta para conocer de una forma mas aproximada la realidad, cuales son los efectos directos e indirectos de los planes sociales en la sociedad argentina y si pudieron resolver el problema por el cual fueron creados.
Para ello, se explican las diferentes visiones que tiene la problemática según Bonvecchi y Smulovitz, de la cuales se nutrió la encuesta para su elaboración y formulación y estas son:


Visión Regeneradora: la política social es entendida como un instrumento para reconstruir lazos sociales desarticulados y reintegrar a excluidos.
Visión Derivada: entiende que la política social debe estar subordinada a los objetivos de la política económica y por ello, debe preparar a los actores para aprovechar el derrame o participar en la producción en la producción del crecimiento, por ejemplo, mediante la formación y capacitación laboral. El bien que debe entregar la PS es el trabajo.
Visión Garante: de acuerdo a la cual el objetivo de la política social es asegurar la realización de derechos universales. Para esta perspectiva, la misión de la PS es garantizar a todos los individuos un mínimo de ingresos y condiciones de vida dignas necesarias para desarrollar sus propias estrategias de vida.



Implementación de los programas en la actualidad


Percepción de dificultades para los beneficiarios de los planes

Afirmación De acuerdo
Mucha gente que lo necesita no tiene acceso a los planes 89%
Muchos de los que reciben planes podrían encontrar trabajo si realmente quisieran 84%
Los planes son usados políticamente 88%
La gente miente para que le den un plan 82%


Dejar los planes como están o eliminarlos sin reemplazarlos

Total Hogares con NBI
Dejarlos como están 50% 69%
Eliminarlos 28% 16%
Ninguna 16%


Los planes funcionan bien así y deben seguir como están


De acuerdo + muy de acuerdo 21%
Ni de acuerdo, ni en desacuerdo 15%
En desacuerdo + muy en desacuerdo 58%


Se observa en estas respuestas que los encuestados ven al plan de una forma negativa, atribuible a la falta de control por parte del Estado y también la falta de compromiso por parte de los beneficiarios, pero de todas formas prefieren seguir perteneciendo al plan si la consecuencia fuese eliminarlos. También se ve una cierta dependencia de los planes por parte de los hogares con NBI, donde hay una mayor aceptación a cerca de los planes seguramente porque su situación de pobreza es más grave. Además esta presente el clientelismo político, de cierta forma se confirma que los planes son o fueron utilizados con fines electorales.

Crisis 2001


Efectos de los planes sociales


Sin los planes sociales el problema del desempleo hubiera sido…De acuerdo
Mas grave 38%
Igual 44%
Menos grave 14%


Imagen de los beneficiarios y de los efectos de los planes

Afirmación De acuerdo
Hacen que la gente no salga a buscar trabajo 75%
Hacen que la gente no sepa resolver sus
problemas 57%
Hacen que la gente se sienta como ciudadano de segunda 44%


Condiciones económicas y sociales para la existencia de los planes

De acuerdo
Siempre tiene que haber planes 61%
Solo en crisis 28%
Nunca debería haber planes 9%



Nuevamente se ve otro aspecto negativo de los planes los encuestados perciben al plan como un gran desincentivo, hacen que las personas tiendan a la comodidad y la hacen mas dependientes del Estado. En el caso de que los que manifiestan que los planes hacen que la gente se sienta como ciudadano de segunda, porque el trabajo se asocia como una fuente digna de ingreso, que eleva la autoestima.


plan trabajar



Los planes deben tener contraprestación

De acuerdo
SI 93%
NO 4%

Tipo de contraprestación (mencione las tres mas importantes)


Trabajar 58%
Asegurar la asistencia de los hijos a la escuela 51%
Cursos de formación laboral 42%
Buscar trabajo activamente 36%
Proyecto productivo propio 28%



Efectos de los planes en la perspectiva laboral


Mejoró 26%
Siguió igual 66%
Empeoró 6%


Se pone de manifiesto en los encuestados que los planes deberían proporcionar una fuente genuina de empleo, debe llevar a los beneficiados a la reinserción laboral concreta u ofrecerle algún tipo de formación para que esto suceda y debe tener contraprestación. A pesar de que los planes puestos en marcha evidentemente no satisficieron esas cuestiones, los encuestados de cierta forma desmitifican ese estigma de la sociedad al pensar que los beneficiarios de los planes no quieren llevar a cabo tarea alguna o que están conformes con su situación y que no quieren trabajar.


A modo de conclusión:

Los planes sociales en el mercado laboral pasaron de ser una política cortoplacista que fue corrigiéndose sobre la marcha, a una política económica que no puede solucionar de manera genuina los problemas del mercado laboral, y sera una traba para gestiones futuras quienes tendrán que reformular nuevos paradigmas en torno a los planes sociales, debido a que estos no fueron concebidos como formadores adicionales al empleo existente sino que buscaron dar oxigeno a un mercado colapsado.
En la historia reciente vimos como la políticas sociales que comenzaron con la idea de crear empleo (Programa de Seguridad y Empleo) evolucionó en la Asignación Universal por Hijo, donde el Estado (gobierno de turno) decidió establecer un ingreso mínimo para satisfacer condiciones mínimas de vida digna. Podríamos decir que priorizo la visión garante. De esta forma se combate la pobreza y la indigencia, pero no se soluciona el problema del mercado laboral, que requeriría de un proceso mucho más complejo y extenso.