DEPRESION

La depresión es un tema tan difundido en estos tiempos, que cuando se la trata de analizar desde un punto de vista subjetivo, muy pocos son los que escapan a sus ataques.
La palabra depresión del latín-depressio, depresionis o depressionem. Algunos de sus sinónimos son: impotencia, extenuación, desaliento, desconfianza, desesperanza, fatalismo, etc. lo contrario es: vigor, potencia, fuerza, esperanza, optimismo, regocijo, etc.
Pero vamos a entrar en tema analizando en primer lugar el punto de vista objetivo, lo que la ciencia ortodoxa dice y en segundo lugar el punto de vista subjetivo. De esta manera en ambos casos analizaremos, ¿Qué es la depresión?; ¿Quiénes la padecen?; ¿Cuáles son sus causas y efectos?; ¿Cuánto dura?; y ¿Cómo superarla?. Es cierto y quizás puedan haber muchas otras preguntas que cada uno deberá contestarse así mismo.

¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN?
DEL DE PUNTO DE VISTA OBJETIVO: Según el diccionario es la acción y efecto de deprimir, entendiéndose por deprimir, disminuir el volumen de un cuerpo por la presión. O deprimirse, baja, descenso en general, decaimiento del ánimo o de la voluntad, es sintomático en muchas enfermedades síquicas.
Según la ciencia médica, es una patología, un síndrome caracterizado por una tristeza profunda y al parecer inmotivada.
Según la sicología, es un cuadro complejo formado por un descenso del tono vital del individuo en sus componentes somáticos y neurosíquicos. Si bien el término de depresión se utiliza comúnmente con el significado de tristeza, no es sinónimo de la misma, ya que la tristeza constituye solo un aspecto-no siempre más aparente- del cuadro depresivo.
También se dice que la depresión nerviosa, es un estado patológico de sufrimiento psíquico caracterizado por un decaimiento del sentimiento del valor personal por pesimismo y por inapetencia frente a la vida.
El Dr. Jaime Scolnik nos dice que la depresión esta asociada a menudo con la ansiedad, es el trastorno nervioso y emocional más común y que más hace sufrir, quizá al género humano.
Según el diccionario la ansiedad viene del latín: Anxietatem y es el estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo. Según la ciencia médica es la angustia que suele acompañar a muchas enfermedades.
Según la sicología es el estado tenso de la sique frente a un peligro indeterminado e inminente acompañado de un sentimiento de inseguridad.
También nos dice la ciencia médica que es el estado de ánimo apenado caracterizado por la espera de un peligro inminente e indeterminado como ya dijimos y con la convicción de hallarse impotente para alejarlo. Este estado de ánimo va acompañado con frecuencia, de reacciones neurovegetativas –palidez, tensión muscular, trastornos respiratorios, sensación de opresión precordial, etc.- Cuando estos componentes son intensos se suele adoptar el término angustia, que por lo tanto , puede considerarse sinónimo de ansiedad somatizada. La distinción entre ansiedad y angustia es que la primera es más síquica y la segunda es más somática, sin embargo difícil y artificial, ya que se trata, en definitiva, de un estado afectivo que, como ocurre en las emociones intensas, conlleva una reacción del sistema nervioso vegetativo , cuyos centros cerebrales se hallan estrechamente ligados a los de la actividad síquica. Cuando el peligro inminente se refiere a la integridad personal y se vive como una amenaza a la propia vida, se habla más exactamente de alarma. La ansiedad, la angustia, y la alarma son estados de ánimo de distinta intensidad, que pueden representar importantes síntomas de psicosis o neurosis, o bien constituir experiencias afectivas paranormales. Sin embargo hay que diferenciar la ansiedad del miedo, ya que este último es una emoción real, justificada por la experiencia y referida a algo conocido, por lo cual se produce sicológicamente y es comprensible. La ansiedad en cambio tiene un objetivo indeterminado y en consecuencia, es algo más subjetivo e intrínseco a la vida síquica.
Volviendo al término de depresión, encontramos que también se utiliza en otras ciencias. En economía, es una de las cuatro fases del ciclo económico llamada también “recesión”, como lo que actualmente desde hace mucho tiempo esta pasando en nuestro país, en la que las posibilidades de ganancia alcanzan su nivel mínimo, siendo la siguiente etapa la “recuperación”.
En física, es la disminución de la presión. En Geología, es el área hundida situada entre tierras más elevadas. En Meteorología atmosférica, depresión barométrica, masa atmosférica dominada por bajas presiones y que es el centro de movimientos ascendentes. Es un sistema de isobaras concéntricas o crecientes alrededor de un mínimo, que forma un área de presiones más bajas que la normal. El paso de las depresiones se señala por lluvias, cambios de temperatura, vientos, tiempo variable y tempestades. En el conocimiento teórico de las depresiones se funda la previsión científica del tiempo.
DEL PUNTO DE VISTA SUBJETIVO: “El Sr: D.K. en su libro 4-223 nos dice cuando nos habla de la depresión y su polo opuesto el regocijo, que es como una miasma, una niebla que cubre al hombre y le imposibilita ver con claridad, caminar con seguridad y conocer la realidad. Es parte del gran espejismo astral, y si esto es comprendido, resultará evidente porqué existe la depresión y porqué su causa es astral o física, e incidental a una situación mundial o personal”.
La palabra “depresión” nos revela lo que realmente es. De – presión. La preposición “de” en algunos casos nos indica “dar” como por ej. Decente = dar el ente. Demanda= dar mente, etc. Y en otros casos como en este nos indica “falta de”, como por ejemplo Develar= falta de velos. Demente= falta de mente. Desaliento= falta de aliento. Desilusión= falta de ilusión. etc. Así la palabra “de-presión” sería “falta de presión”. Y qué es la “presión” sino la acción y efecto de apretar, comprimir, reducir, reprimir, contener, etc. “Presi-ón” = Preso al Om, es decir que la presi-ón es tener apretado, contenido, comprimido al Om. De allí la palabra “Comprensión” = acción de comprimir, es decir la prensión del com, o mejor dicho la “Comprensión” es la “síntesis del Om”.
Por lo tanto podemos decir casi con certeza que la “Depresión” es la “falta de síntesis del Om” o mejor dicho la “Depresión” es “Falta de Comprensión”.



¿QUIÉNES LA PADECEN?
El llamado “depresivo” o “deprimido”, el que deprime el ánimo. Según el Dr: Jaime Scolnik nos dice que ataca principalmente a personas de más de 30 años, es decir las que se hallan en la cumbre de su capacidad productiva, siendo su frecuencia mayor entre los 40 y 60 años. Pero también hace víctimas a niños, adolescentes, jóvenes y ancianos, siendo más común en la mujer que en el hombre.
No siempre es fácil diagnosticar la depresión, pues algunos la ocultan tras una sonrisa, otros la niegan estoicamente, otros en fin la tienen enmascarada por diversos trastornos orgánicos o emocionales. Un especialista en la materia se refiere al deprimido en estos términos: “Las sensaciones agradables parecen no llegar a la conciencia. El paciente no puede apreciar la belleza del paisaje más encantador. El color ha desaparecido de su vida, que se ha convertido en una serie de grises y negros monótonos. La vida se ha hecho siniestra y sin sentido y él esta solo en su propio mundo desierto.

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?
El Dr: Scolnik nos dice que se inicia a raíz de una pérdida real o imaginaria: Ej. La muerte o el alejamiento de un ser querido, la pérdida de la fortuna, de la salud, del empleo o de una posición ventajosa o destacada en la sociedad, accidente o intervención quirúrgica que lo ha privado de una parte del cuerpo o de una de sus funciones, pérdida de la belleza, de la juventud, de la potencia o el atractivo sexual, desaparición de los amigos y compañeros en el transcurso de los años.
Otras causas también pueden influir en su aparición: la soledad, el agotamiento físico, emocional y mental, ciertas drogas farmacéuticas, el tabaco, el alcohol, y otros vicios o aberraciones, algunas enfermedades infecciosas por ejemplo algún virus, tratadas erróneamente con productos químicos o antibióticos, enfermedades crónicas como las reumáticas, endocrinas, diabetes, etc. Tratadas desacertadamente con drogas y hormonas, deficiencias alimentarias, desmembramiento de la familia, menopausia o andropausia, cambios políticos y sociales, situaciones nuevas como divorcio, jubilación etc.
No pocas veces, el mismo médico es causante del estado depresivo –angustia iatrogénica- del paciente, con sus palabras o actitudes, que lejos de tranquilizar su ánimo e infundirle confianza, lo alarma y asusta provocándole un daño aún mayor.
La depresión se inicia a veces en forma insidiosa y repentinamente cuando está relacionada específicamente con una pérdida.
Según el Sr. D.K. en su libro 4-223 nos dice que las causas de la depresión son:
1. El espejismo mundial que arrastra a las profundidades de la reacción mundial a la unidad aislada, la cual está libre de esas condiciones que producen depresión. Este espejismo mundial con sus resultados desvitalizadores y reprimentes, tiene sus raíces en diversos factores, que solo describiré brevemente:
a)Los factores astrológicos que afectan al horóscopo planetario, y en consecuencia la individual o primordialmente racial, y éstos generalmente son pasados por alto.
b)El recorrido del Sol en el firmamento. Su tránsito por el sur tiende a disminuir la vibración de su influencia, y los aspirantes deben tener en cuenta esto en otoño y en los primeros meses de invierno, (En el hemisferio Sur sucede a la inversa).
c)La parte oscura de la luna, el período final del menguante y las primeras fases de la luna nueva, como bien saben, afecta el trabajo de meditación.
d)Factores sicológicos e inhibiciones en masa, sin duda debido a fuerzas externas a nuestro planeta y a planes cuya intención es desconocida para el ser humano común.
Estas fuerzas que actúan sobre la raza humana afectan a los más sensibles, que a su vez afectan a su medio ambiente, estableciéndose paulatinamente un impulso que se precipita a través de una raza o nación, durante un período o ciclo de años, produciendo estados de profunda depresión y desconfianza mutua. Causa una triste auto absorción, a la cual denominados pánico u oleada de inquietud. Es causal el hecho de que su desarrollo sea militar, económico, social o político, o tome la forma de una guerra, una inquisición religiosa, restricciones económicas o desconfianza internacional. Las causas tienen su origen en los anteproyectos del proceso evolutivo y están regidos –aunque no sea comprendido- por la buena Ley.

2. Polarización astral. Mientras el hombre continúe identificándose con su cuerpo astral o emocional, interpretando la vida en términos de caprichos y sentimientos y se deje llevar por el deseo, tendrá igualmente sus momentos de desesperación, oscuridad, duda e intenso sufrimiento y depresión. Esto se debe a la ilusión y al espejismo del plano astral, que distorsiona y engaña. No es necesario extendernos en esto.
La polarización astral pone el hombre a descubierto de sus innumerables reacciones emocionales y de las oleadas de sentimiento colectivo de cualquier tipo. Por esta causa su Ser es arrastrado al vórtice de energías incontroladas y fuerzas emocionales mal dirigidas, que dan como resultado una guerra mundial, un pánico financiero, un despertar religioso o un linchamiento. Lo lleva también a las regiones de la hilaridad y la felicidad espuria, donde la “luz engañosa” del plano astral le descubre falsas fuentes de diversión, o la hilaridad colectiva –debido a su sensibilidad- lo arrastra a la histeria, que encuentra su desalojo en le diversión incontrolada, polo opuesto del llanto desenfrenado. No me refiero aquí al verdadero júbilo ni al sentido del buen humor, sino a esas expresiones histéricas de hilaridad, tan comunes en la mayoría de los humanos, que producen fatiga.
3. El debilitamiento del cuerpo físico. Se debe a diversas causas:
a)Un agotamiento del cuerpo etérico o vital.
b)Una enfermedad física, inherente o traída de otra vida o accidental, por reacciones emocionales equívocas o producidas como resultado del karma grupal, tal como una epidemia.
c)Una condición atmosférica. Esto a veces se pasa por alto, pero el clima, la densidad, la humedad o la sequedad, el calor o el frío, tienen un efecto definido sobre la perspectiva sicológica.
Encontrarán, si estudian, que todas las causas de depresión subsidiarias y temporarias y sus opuestos, pueden agruparse bajo uno de estos tres acápites, y cuando la causa se descubre, su curación es evidente.

También nos dice el Sr. D.K. en el mismo libro 4-249 respecto del “Desaliento” lo siguiente:.....no se dejen dominar por el desaliento. El desaliento se debe a tres causas, siendo la principal el descenso de la vitalidad del organismo corpóreo. Cuando ello ocurre, el cuerpo astral exige demasiado al físico y en el esfuerzo por responder y en la presentida incapacidad de hacerlo adecuadamente, reside una de las causas del desaliento.
Otra base del desaliento es el excesivo desarrollo de la mente concreta, que a su vez exige demasiado a la naturaleza emocional y en consecuencia al físico. La capacidad demasiado grande exigida para ver lo que abarca un tema, la comprensión excesivamente desproporcionada respecto a la comprensión de la necesidad del mundo y la captación demasiado rápida de las consecuencias involucradas, en relación con un asunto determinado, producen una vibración violenta en el cuerpo astral.
Una tercera causa reside en reinos más esotéricos, mediante el equilibrio de los pares de opuestos. Cuando oscila el péndulo –y debe oscilar y lo hace- hacia lo que llamamos oscuro, maligno e indeseable, produce tensión en quienes están orientados hacia la luz, trayendo como resultado malestar en todos los cuerpos y es sentido especialmente como “depresión” por el cuerpo físico. Cuanto más sensible es el cuerpo, mayor su respuesta a esta forma de tentación. Es una de las cosas que más obstaculiza al aspirante. El aspecto forma lo hace negativo y receptivo y aminora su vibración. Impide la realización y como consecuencia sufre el servicio que debe prestar al mundo.

¿CUÁLES SON SUS EFECTOS?
Según la ciencia medica en el plano somático y neurovegetativo se observan con más frecuencia: Cansancio muscular, hipotensión arterial, cefalea, opresión precordial, anorexia y adelgazamiento, estreñimiento, insomnio de tipo especial –despertar precoz-. En el plano psíquico y afectivo. Dificultad o incapacidad pragmática y proyectiva, cansancio, inhibición del curso del pensamiento, sentimientos de insuficiencia, de incapacidad y de culpa que pueden llegar a constituir verdaderos delirios, disminución del tono afectivo, fluctuaciones ansiosas con remisión parcial y tristeza.
En lo que respecto a la etiopatogenia –en parte también a la sintomatología- se pueden distinguir las siguientes formas principales: -endógena, endorreactiva, reactiva, neurótica, caracterígena. –de las personalidades psicopáticas- esquizofrénica, orgánica.
El síndrome de depresión cubre realidades clínicas muy diversas. Entre la forma más profunda –melancolía- y las depresiones reactivas o neuróticas, pueden observarse todas las gradaciones.
En los accesos de melancolía, la disminución de la actividad síquica e intelectual es muy marcada, excepto en lo concerniente a la busca de la muerte. El suicidio es pacientemente premeditado. El dolor mora, domina la vida afectiva y se traduce por auto acusaciones de culpas imaginarias o exageradamente aumentadas.
Una tristeza permanente, pero vaga, reemplaza en las depresiones neuróticas el dolor moral y la desvalorización de los demás y de uno mismo, la auto acusación y la culpabilidad delirantes. Se desea la muerte y la inhibición se traduce a nivel somático por una sensación de cansancio y falta de ánimo. Los sicoanalistas han subrayado el parentesco entre el sentimiento por la pérdida de un ser querido y la melancolía, que interpretan como dos reacciones, con la única diferencia de que, en la melancolía, el sujeto no es conciente de esta desaparición. La melancolía produce inhibición. La auto acusación equivale a los reproches dirigidos contra el objeto querido, que el sujeto ha revertido sobre su propio yo.
La manía es otra tentativa para resolver el mismo conflicto, como lo demuestra la alternancia de accesos melancólicos en el mismo sujeto –psicosis maníaco depresiva- .
El Dr. Jaime Scolnik nos dice que el deprimido marcha arrastrando los pies, en postura agobiada y mirada triste, habla en forma vacilante o farfullada, con pobreza de gastos y movimientos trabajosos; se siente constantemente fatigado, en especial al levantarse por la mañana y tiene que esforzarse para hacer algo. El sueño está alterado; siente dificultad para dormirse; se despierta muy temprano por la mañana y frecuentemente durante la noche y con sueños perturbadores. Sufre trastornos gastrointestinales –estreñimiento o diarrea, dolor abdominal, indigestión, malestar en la boca del estómago, flatulencia, náusea, vómicos, falta de apetito- y del deseo sexual; dolor de cabeza, mareos, excesiva cantidad de orina, visión borrosa, sequedad de la boca, comezón.
Además de los síntomas físicos arriba mencionados, el deprimido presenta también síntomas emocionales: humor triste, abatido, melancólico; se siente desanimado y pesimista, sin esperanzas para el futuro, con sensación de fracaso, sin encontrar, satisfacción en nada; se siente culpable, malo o inservible, disgustado o decepcionado con falta de confianza y hasta menosprecio por sí mismo, auto reproches, crisis de llanto y sensaciones de ansiedad, agitación, desamparo y temor.
También presenta síntomas psíquicos: dificultad para concentrarse en el trabajo, la lectura o el estudio; indecisión; falta de memoria; pérdida del interés y de la ambición; deseo de morir y hasta tendencias suicidas, que pueden reclamar la internación. Al perder su interés en los demás, el descontento y sensación de fracaso.
Ahora analizaremos uno de sus efectos: La Melancolía, que es la propensión a la tristeza. Tristeza nostálgica y suave , profunda y permanente. Según la psiquiatría es el estado de depresión intensa, vivido con un sentimiento de dolor moral, y caracterizado por la inhibición de las funciones sicomotoras y el deseo de la muerte.
La antigüedad y la edad media dividieron a los humanos en cuatro temperamentos entre los cuales se cuenta el melancólico, regido por Saturno, que gobierna la geometría, y rige las facultades devocionales.
También la ciencia médica dice que la “melancolía” es un trastorno psíquico caracterizado por una condición depresiva que se caracteriza por una profunda tristeza, una valoración pesimista de todas las cosas y un empobrecimiento de las formas de comportamiento creativo.
La melancolía viene, a veces, distinguida en : -débil o retraso simple. –media o depresión aguda y –fuerte o depresión estupurosa.
En el libro 17-251/252 el Sr. D.K. nos dice con respecto a los problemas de la melancolía lo siguiente: Los problemas de la melancolía son difíciles de encasillar debido a una amplia variedad de causas. Las enumeraré aquí y quizás alguna vez podrán ser de utilidad:

1. Un sentido de frustración, una insatisfecha vida de deseos y el reconocimiento de un fracaso fundamental en la vida.
2. Un sentido de lo dramático, y un deseo de figurar en forma importante en el pequeño escenario de la vida personal. Esto a menudo no es comprendido y tiene un origen verdaderamente subconsciente, o podría ser un hábito o actitud cuidadosamente cultivada.
3. Un estado de desvitalización, en gran parte de naturaleza etérica, que sustrae a la vida toda alegría y deseo y siempre presenta un sentido de futilidad. Muchas mujeres tiene esta experiencia durante la menopausia.
4. Ciertas formas de desintegración de las células, en una zona particular del cerebro.
5. Basadas en el temor a la demencia y a la muerte –temor infundado, que nunca se ha materializado, pero constituye una idea fija, tanto que la persona llega a ser víctima de una forma mental bien desarrollada.
6. Una sintonización, mediante la supersensibilidad, con el sufrimiento y el dolor masivo del mundo. Esto puede afectar temporariamente los discípulos.
7. Esta situación raras veces es producida por algún tipo de obsesión, tal como “una entidad aferrada a la tierra o una persona viviente, semejante a un vampiro”. Se han conocido muy pocos casos de estos y son demasiado raros para ser considerados como un factor.
8. A veces una persona se sintoniza con un estado de melancolía masiva, como el que se reproduce en los sanatorios o asilos. La condición no tiene nada que ver con el sujeto, pero por ser sensible, se identifica con quienes sufren de melancolía aguda.
9. La melancolía, como síntoma de enfermedad –no como enfermedad cerebral-, es también muy frecuente y desaparecerá cuando la enfermedad sea adecuadamente tratada.
Uno de los sectores de la medicina esotérica se ocupará en el futuro de la ley de los ciclos lunar y solar. Entonces se comprobará que es una realidad lo que siempre se ha sospechado, y generalmente se lo reconoce ahora, que el período del plenilunio tiene un efecto definido sobre las personas desequilibradas, sobre el estado de ensueño y frecuentemente condiciona drásticamente los estados neuróticos y eróticos, tan predominantes en la actualidad.

¿CUÁNTO DURA LA DEPRESIÓN?
Suele mejorar espontáneamente con el tiempo, aún sin tratamiento alguno, pero también puede convertirse en crónica. Su duración varía de 3 a 12 meses, siendo más corta en los niños, adolescentes y jóvenes, y más larga de 3 a 5 o más años , en los mayores de 50 años.
Son frecuentes las recaídas y las remisiones, con un intervalo libre de síntomas de hasta 3 años al principio que tiende a disminuir con cada ataque sucesivo. Cuando se debe a causas orgánicas y éstas se tratan adecuadamente por medios naturistas, se cura en forma definitiva y no se repite.
¿CÓMO SUPERARLA?
Frente al impacto de una pérdida, trauma psíquico o emocional de importancia, una persona normal trata de poner en juego mecanismos defensivos: la elaboración o la evasión. En el primer caso la angustia es analizada y vencida o superada, a veces con ayuda de un tercero –sicoanalista, etc. Y no acarrea mayores consecuencias. En el segundo la tensión interna creada no tarda en descargarse en varias direcciones, ocasionando diversos trastornos físicos, emocionales y mentales que son otras tantas reacciones anormales, entre las que se cuenta la depresión.
El Dr. Jaime Scolnik nos dice que el tratamiento se basa en la psicoterapia realizada por un médico comprensivo, que tenga la paciencia de escuchar todo cuanto referirle el paciente sobre sí mismo, lo que piensa y siente, así como los acontecimientos que, a su juicio, lo han llevado a la depresión. Ese desahogo libera al paciente de una parte considerable de su carga emotiva, aliviándolo hasta el punto de permitirle apreciar objetivamente su situación y afrontar sus problemas con serenidad y equilibrio, ayudado siempre por la palabra tranquilizadora y estimulante del psicoterapeuta. El uso de drogas –psicofármacos- debe excluirse, dado que solo complicaría el cuadro, aparte del peligro de crear en el enfermo un hábito, del que le sería después difícil librarse. Menos recomendable aún es la terapia electro convulsiva –electroshock-.
No se le debe decir al paciente que “no tiene nada” y que olvide sus preocupaciones. Tales consejos solo contribuirían a acentuar su depresión, pues él sabe que sufre realmente, y que no está en condiciones de poner en práctica tales consejos. Todo eso deben tenerlo presente el médico y los familiares del enfermo, ya que la inteligente colaboración de estos últimos puede ser muy valiosa.
El deprimido no debe estar inactivo, sino ocupado en algo que le agrade, esto contribuirá positivamente a su restablecimiento, al alejar el tedio y la idea de inutilidad y de desprecio a sí mismo.
De capital importancia en el tratamiento son también el régimen alimentario vegetariano, de preferencia crudívoro, la regulación del intestino, los baños de aire, el paso descalzo por el suelo mojado, la fricción general fría, o a penas templada si la fría no fuese bien tolerada, las infusiones de tilo, azahar, pasionaria e hypericum perforatum, así como la maceración en frío de raíz de valeriana –sedantes suaves-, el cocimiento de hojas de lechuga –para combatir el insomnio- el reposo suficiente, la relajación muscular, la gimnasia respiratoria y el masaje general.
También conviene investigar qué ambiente reina en el hogar del enfermo y la relación que existe entre éste y los demás miembros de su familia. A causa de su enfermedad, el deprimido a veces no trata en forma adecuada a quienes lo rodean. Si éstos no interpretan correctamente el motivo de tal actitud, pueden resentirse y manifestarle hostilidad, con lo que se crearía un círculo vicioso que en nada contribuiría a solucionar el problema. El médico es el encargado de aclarar la situación, informando a la familia de las características de la enfermedad, para que todos colaboren con paciencia y tacto en el buen éxito del tratamiento. No pocas veces toda la familia debe ser tratada por el psicoterapeuta en forma conjunta.
El Sr. D.K. en 4-224/225 nos dice:.....”Si existe un factor que los aspirantes reconocen, es el de la necesidad de liberarse de la Gran Ilusión. Arjuna lo sabía y, sin embargo, sucumbió a la desesperación. Pero en la hora de la necesidad, Krishna no le falló, y plasmó en el Bhagavad Gita las sencillas reglas por las cuales pueden vencerse la depresión y la duda. Estas pueden resumirse brevemente como sigue:
a. Conócete a ti mismo, como el Uno imperecedero.
b. Controla tu mente, pues por su intercambio puede conocerse al Uno Imperecedero.
c. Aprende que la forma no es más que el velo que oculta el esplendor de la Divinidad.
d. Comprende que le Vida Una compenetra todas las formas, de modo que no existe la muerte ni el sufrimiento ni la separación.
e. Deslígate, por lo tanto, del aspecto forma y ven a mí, y así morarás donde se encuentran la Luz y la Vida. Así se desvanece la ilusión.

Y en 4-249 nos dice:........La cura para este tipo de desaliento es evidente. El descanso y el relajamiento, reconstruyen y dan tiempo a la naturaleza para reajustar la dificultad. También el Sol revitaliza con prana y debe tenerse esto en cuenta. Después de todo, el sentido común es el requisito especial, y también la comprensión de que nuestro trabajo se ajusta a la propia capacidad y no a la abrumadora necesidad. Reflexionen sobre esto.
Esto conduce al desmoronamiento del vehículo físico, y al efecto sentido se lo denomina desaliento. Aquí se debe cultivar el sentido de proporción y entra en juego la facultad de equiparar inteligentemente y también de adquirir el equilibrio mental. El restablecimiento reside en comprender que el tiempo, la eternidad, la evolución –llámenlo como quieran- , hace que todas las cosas pasen y que no todo dependa del esfuerzo individual. Es posible que las almas sabias aceleren el buen trabajo, pero no obstante el fin es seguro. Si las almas sabias no aparecen, la fuerza de la evolución hará que todas las cosas sucedan, aunque con mayor lentitud. No olviden esto, pero cuando los domine el desaliento, proveniente de causas mentales, adquieran tranquilidad y perciban en la contemplación, la realización final de ese gran factor, el Tiempo.
Y en 4-250 nos dice:....El remedio para el desaliento no se encuentra en el cultivo de una vibración violenta contraria, reside en el inteligente empleo del cuerpo mental, en la capacidad del razonamiento lógico y en ver que la causa de las condiciones se hallan en su propia personalidad o en su medio ambiente. Así se logra equilibrio y como ya se ha dicho, hay que saber considerar que el tiempo lo resuelve todo. También radica en el aquietamiento de la mente concreta y la consiguiente vinculación con el alma, y por intermedio del alma, con el grupo egoico y en consecuencia con el Maestro.
Queridos hermanos, en todas las cosas hay siempre factores positivos y negativos. Estamos seguros que se puede adquirir salud mental, equilibrando las fuerzas negativas y positivas, pero no solamente si tratamos de desechar las negativas, como muchos dicen:.....¡hay que ser positivos! , en realidad no hay que ser ni positivos ni negativos. Hay que buscar el punto medio, el equilibrio, actuando como si todo marchara bien, esto nos pondrá en un mejor estado de ánimo. El optimismo significa simplemente que tenemos que saber que las cosas serán mejores en el futuro, aun cuando por ahora no vayan tan bien. Nunca perdamos el ánimo. Esa es una característica que puede ayudarnos a reaccionar cuando nos enfrentamos a la adversidad. La gente con valor puede seguir adelante no importa a qué situación se enfrente.
A continuación presentamos siete pasos de cómo podemos ser optimistas, simplemente decidámoslo a serlo y luego actuemos en forma optimista:

1. Vivamos este día para ahora, como si fuera el último de nuestra existencia. Olvidémonos de los errores y las desilusiones del pasado.
2. Concentrémonos en las cosas por las cuales debemos estar agradecidos.
3. Miremos a nuestro alrededor por si alguien necesita de nuestra ayuda. Descubramos a cada instante el servicio a cumplir desinteresadamente.
4. Seleccionemos amigos optimistas, evitemos a los pesimistas.
5. Busquemos lo extraordinario en lo vulgar. Y sepamos observar y valorar lo bueno que posee cada ser humano, olvidando todas las demás imperfecciones.
6. Seamos tan jovial como nos sea posible. El deber de la persona que refleja la alegría del alma, es proporcionar, a quienes están tristes y melancólicos o depresivos, una porción de la alegría que necesitan.
7. Sonriamos. Si no nos gusta sonreír, hagámoslo de todas maneras. Podemos olvidarnos de nuestros problemas sonriendo. Recordemos que el Sr. D.K. en su libro 2-45 nos dice:.....”Si la aflicción los abruma, sonrían ante ella, terminará en una fecunda recompensa y recuperarán todo l o perdido. Si son objeto de burla y desprecio sonrían también, solo deben esperar la aprobación del Maestro. Si las lenguas embusteras se desatan, no teman, sigan adelante. La mentira es una cosa de la tierra y puede ser trascendida como algo demasiado vil para ocuparse de ella. La meta del discípulo es alcanzar visión, deseo puro, propósito consagrado y oídos sordos a todos los ruidos de la tierra”.
El solo movimiento de los músculos al sonreír, produce efectos en el sistema nervioso causando alegría y placer. Además, la gente tiende a imitar lo que ve, así que ellos nos devolverán la sonrisa cuando nosotros les sonriamos.
Para finalizar el Sr. D.K. en su libro 14-25 nos dice:.....”les pido a todos seguir adelante. Que nada del pasado –inercia física, depresión mental, falta de control emocional- les impida comenzar de nuevo con alegría y dedicación y hacer el necesario progreso que los capacitará para servir en forma más útil y activa. Que nadie se vea inhibido por el pasado o el presente, sino que pueda vivir como observador, es la súplica constante y fervorosa de vuestro instructor. El Tibetano”.

L.D.C.
Luis H.Del Corso 17/07/95