Razones por las que Dios no existe.


Introducción.


Existen diversas razones por las cuales las personas declaran creer en Dios, tan diversas
como creyentes hay. Pero estas explicaciones probablemente están dadas por
denominadores comunes que las sustentan o, para decirlo más claramente, conceptos
generadores, que se pueden traducir en: el anhelo de trascender más allá de la propia
existencia; el deseo de encontrar una causalidad en todo lo que resulta azaroso; el miedo
a los fenómenos desconocidos y/o la incapacidad para explicarlos racionalmente; la
necesidad de contar con un basamento moral; el deseo de pertenencia y el entorno
sociocultural.
Sin embargo, lo que sucede con algunas personas que se declaran creyentes es que, lisa
y llanamente, jamás se han detenido a pensar si Dios existe o no. En ellas simplemente
ha primado la adopción de la tradición familiar, sin mediar un deseo expreso o un
análisis a conciencia de la base de sus creencias. Pero las hay otras que sí se animan a
analizar el problema de la existencia de Dios y, muchas de ellas, se convierten en ateas,
y el ateo no es ni más ni menos que la persona que niega la existencia de Dios.
El objeto del presente artículo es, entonces, el de ofrecer al lector algunas razones para
ser ateo, o dicho de otra forma, razones por las que Dios no existe. Estas razones se
basan en enunciados a favor de la inexistencia de Dios, no en enunciados que refuten la
existencia del mismo porque, normalmente, la carga de la prueba recae en quien hace la
afirmación. Por ende, es al creyente quien le corresponde la responsabilidad de
demostrar que Dios existe, tal y como él lo propone.
A menudo se ha dicho que no se puede demostrar una inexistencia, o que no se pueden
dar pruebas de que algo no existe. Tal cosa es cierta para las afirmaciones de carácter
general, pero el tema que ocupa este artículo no cae en tal categoría. Dios es un caso
particular, un concepto suficientemente bien definido como para sacar algunas
conclusiones a partir de dicho concepto. Probar la inexistencia de Dios va a contramano
de lo que generalmente se acepta como un hecho, pero que hasta ahora nadie ha podido
demostrar como cierto, es decir, que tal ser existe.

1. El problema del mal.

Razones por las que Dios no existe.

La primera demostración está basada en la enunciada por Epicuro hace 2300 años atrás
y que comunmente se llama "El Dilema de Epicuro". Éste dice así:
1.1.- El Dilema de Epicuro.
1. Si Dios es todopoderoso puede eliminar el mal.
2. Si Dios es benevolente quiere eliminar el mal.
3. Si Dios es absolútamente benevolente entonces el mal no existe.
4. Pero el mal existe.
5. Si Dios no puede eliminar el mal, entonces es impotente.
6. Si Dios no quiere eliminar el mal, entonces es malvado.
7. Por lo tanto Dios no es todopoderoso o bién no es benevolente.

Hasta aquí el argumento no demuestra la inexistencia de Dios porque:
1. Dios podría ser efectivamente malvado o bién...
2. Dios podría ser efectivamente limitado en cuanto a su poder o bién...
3. Dios podría ser indiferente de nuestro sufrimiento.
1.2.- Pasa a ser Dios indiferente.

Si solo consideramos las dos primeras alternativas el problema quedaría sin resolver
debido a que Dios bueno y Dios todopoderoso son mútuamente excluyentes en función
de la existencia del mal y no es posible determinar cuál de los dos es el correcto. Por lo
tanto explotemos la tercer alternativa puesto que es una solución completa. Pero al
considerar esta alternativa nos lleva a una pregunta ¿qué tan indiferente es Dios?.
Analizando la realidad del día a día podemos observar que hay gente que afirma que
Dios sí interviene en asuntos humanos, por ejemplo, respondiendo plegarias, pero al
mismo tiempo podemos ver que esas supuestas respuestas pueden ser explicadas sin
recurrir a la intervención divina como explicación o bién resultan ser conclusiones
basadas en razonamientos erróneos del tipo "pasó esto, luego pasó esto otro, por lo tanto
lo primero es causa de lo segundo" o más concretamente "me dolía la cabeza, recé a
Dios y se me curó" pero no queda claro que una cosa sea consecuencia de la otra, por
ejemplo, el hablante podría estar omitiendo que se tomó una aspirina, o ignorar que el
dolor es cíclico para su caso y así innumerables explicaciones alternativas.
Lo mismo podemos decir de los llamados "milagros". Los milagros son rompimientos
del orden natural, suspención o violación de las leyes físicas o más comunmente se
definien como "intervención divina directa". En el fondo cuando se dice que ocurrió un
milagro no se está estableciendo que ocurrió un fenómeno que implica la intervención
divina (o la violación de las leyes físicas) sino más bien se está adelantando una
explicación para un fenómeno del cual no podemos saber qué lo provocó. La estructura
es como sigue:

1. Ocurrió tal fenómeno.
2. Me parece extraordinario.
3. No le encuentro explicación natural o racional.
4. Por lo tanto fue Dios.

El fenómeno mencionado en 1 no tiene que ser un fenómeno real, basta que el hablante
lo considere como tal, eso no tiene importancia para el argumento comentado aquí
porque haya ocurrido realmente un fenómeno o haya sido imaginario, lo que importa de
cara al argumento es que se afirme que ese fenómeno fue un milagro.
Cuando hablamos de "milagro" estamos admitiendo nuestra ignorancia, en realidad no
sabemos qué sucedió porque no contamos con todos los datos, porque nuestros sentidos
no son perfectos, porque los conocimientos científicos no son completos. Recurrir a la
intervención divina como explicación es más bien una conclusión precipitada, un
placebo para dejarnos tranquilos a nosotros mismos.
¿Qué nos dice esto de cara a la alternativa 3 enunciada más arriba?. Que Dios, de
existir, no interviene en ningún asunto humano ni de la naturaleza. En otras palabras
Dios podría haber creado el Universo, podría haberlo puesto a funcionar, estableciendo
sus leyes y luego dejarlo progresar por sí mismo. Esta idea no es extraña, la sostienen
los deístas. Los deístas son creyentes en la existencia de Dios solo como agente
iniciador del Universo y nada más. Ésta idea puede ser rastreada en la historia hasta
Aristóteles, no es nueva y ciertamente tuvo mucho auge durante el período histórico
llamado "Ilustración" (finales del siglo XVIII) con Thomas Paine a la cabeza.

1.3.- Se elimina por parsimonia.

ciencia

Ahora bien, un Dios tal como el deísta resulta en una hipótesis indemostrable, esto
quiere decir que la sola proposición de la hipótesis lleva en sí misma la imposibilidad de
ser demostrada ¿cómo podemos demostrar empíricamente un hecho que no se puede
reproducir o bién no puede ser corroborado en sus efectos debido a que por sí mismo no
deja rastros y es por definición irreproducible?. No podemos traer a Dios y obligarle a
crear universos de la misma forma que supuestamente lo hizo con el nuestro. No
podemos obligar a Dios a intervenir en el Universo porque eso resulta en la violación
directa de la hipótesis planteada.
Por lo tanto se descarta la hipótesis recurriendo al Principio de Parsimonia el cual se usa
para eliminar hipótesis que introducen entidades que no se pueden explicar. En otras
palabras Dios deísta o Dios absolútamente indiferente es una explicación que no explica
nada.
Por lo tanto la conclusión más racional que estamos obligados a adoptar por fuerza de la
razón es que Dios efectivamente no existe. Si tomamos esta conclusión como una
hipótesis a considerar vemos que encaja bien con lo observado hasta ahora: el mal
puede existir sin problemas ya que no hay nada que lo impida, las plegarias no son
respondidas por nadie lo que implica que aquellas que se aseguran sí lo fueron, se deben
atribuir a otras causas más terrenales, no existen "milagros", simplemente no sabemos
qué ocurrió, lo que nos impulsa a seguir investigando hasta encontrar las causas
naturales de esos fenómenos.

2. La existencia del Universo.
2.1.- El problema de la complejidad del Universo.


filosofia

El ser humano tiene capacidad de asombro. Cuando miramos una noche estrellada,
vemos cómo crece la cosecha en los campos, obsevamos un prístino paisaje, etc... esas
cosas nos provocan asombro. Es perfectamente natural que desde tiempos remotos el ser
humano se haya hecho la pregunta ¿cómo es posible que estas cosas asombrosas
existan?. De allí que se asegure que el Universo es complejo, es una cosa intrincada,
difícil de entender, a veces parece ser llanamente ininteligible; algunos han ido un poco
más allá proponiendo la siguiente explicación para la complejidad del Universo: alguien
tuvo que haberlo hecho.

2.2.- Eliminación de hipótesis explicativas.

El teísmo resuelve el problema de la existencia del universo mediante este aforismo: El
Universo es complejo, no pudo hacerse solo, no pudo salir de la nada, alguien tuvo que
haberlo creado, ese alguien es Dios. Como se puede apreciar, este intento de explicación
trata de eliminar dos hipótesis, el Universo no puede hacerse a sí mismo y no puede
salir de la nada.

2.3.- De la nada.

Para negar que el Universo haya salido de la nada se utiliza el principio que dice "de la
nada, nada sale" ("ex nihilo nihil fit" en latín) el cual parece muy evidente a simple
vista.
Sin embargo si analizamos detenidamente este principio encontramos varios problemas:
La frase "de la nada" supone que "la nada" puede ser algún tipo de origen causal, es
decir, que puede ser causa de algo (como cuando decimos "la luz sale de la lámpara", o
bién que "la nada" es un posible lugar del que salgan cosas (como cuando decimos "los
pasajeros salen del aeropuerto". ¿Pero alguna de estas cosas tiene sentido?. "La nada"
quiere decir "ausencia de toda cosa", por lo tanto ni es origen causal ni es un lugar.
Entonces no podemos tomar literalmente la frase; "De la nada" es una frase que no tiene
sentido. Simplemente carece de significado.
Pero supongamos que sí lo tiene. ¿Cómo saber si efectivamente de la nada, nada sale?.
Atendamos a la definición de "nada": ausencia de toda cosa, esto indica que "la nada" es
un estado, ¡un estado que nunca ha sido observado!, por lo tanto no podemos saber si
ese principio es verdadero o falso. No es que sea falso, es que no se puede evaluar ni por
sí ni por no. Nadie ha aislado alguna vez un poco de "nada" para poder experimentar
con ella, no sabemos si efectivamente de la nada, nada sale o si a veces sale algo o si
todo sale de la nada. Simplemente no sabemos.
En este punto le podemos dar la derecha a los teístas y decir que "la nada" no es
explicación para la existencia del Universo, precisamente porque "la nada" no es
explicación de... bueno... nada!.

2.4.- De Dios.

Dios parece resolver el problema de la existencia del Universo porque se asume que
algo complejo debe ser obra de un ser inteligente. Veamos hasta donde nos lleva esta
asunción.
Si algo complejo debe ser obra (creación) de un ser inteligente entonces ese ser debe
ser, por fuerza el propio argumento, tanto o más complejo que la obra creada por él. Por
lo tanto Dios debe ser igual o más complejo que el propio Universo ¿es ésta una buena
explicación?.
No la es. Al contrario, es una muy mala explicación. Porque en el fondo traslada el
problema más lejos. Resuelve un problema para volver a crearlo en otra parte, con la
salvedad de que con Dios está fuera de nuestro alcance. Al menos el Universo está aquí,
podemos extraerle información directamente, cosa que no sucede con Dios.
Hay otra forma de ver por qué Dios es una mala explicación para el Universo. Es
recurriendo al Principio de Parsimonia otra vez, el cual, recordemos dice así: dadas dos
hipótesis mutuamente excluyentes entre sí (esto quiere decir que si una es correcta, la
otra no lo es y viceversa), tales que explican la misma cantidad de hechos, se admitirá
como correcta la "menos compleja". Una hipótesis es menos compleja que otra si
supone o exige menos elementos y relaciones nuevas para explicar un fenómeno. Este
principio lo usamos todos, aunque sea intuitivamente. Por ejemplo, la policía al resolver
un asesinato no se molesta en investigar si el asesino pudo ser un extraterrestre venido
de Alfa Centauro porque esa hipótesis requiere demostrar primero que realmente existen
alfacentaurinos en primer lugar, es decir, esa hipótesis es más compleja que decir
simplemente que el asesino pudo ser una persona de la Tierra.
La razón para introducir la hipótesis teísta es la negativa a aceptar que las cosas "se
hacen a sí mismas". Aceptado esto el teísmo afirma que el Universo lo creó Dios. Ahora
bien, si nos negamos a aceptar que las cosas pueden hacerse a sí mismas, la pregunta
obligada es ¿de dónde salió Dios?.
Teniendo presente el Principio de Parsimonia comparamos dos hipótesis excluyentes
entre sí:
A: Dios existe y creó el Universo.
B: El Universo se hizo a sí mismo.
A explica lo mismo que B, ambos dan cuenta de la existencia del Universo. A introduce
un nuevo elemento (Dios) y una nueva relación (crear). B no introduce nada nuevo. Por
lo tanto A es más compleja que B, aplicando el Principio de Parsimonia debemos
aceptar que la hipótesis B es mejor explicación que la hipótesis A.


2.5.- De algo que no es Dios.
Ahora bien, supongamos que no partimos de la asunción dicha en la sección anterior, es
decir, no asumimos que "algo complejo debe ser obra de un ser inteligente".
Consideremos la contraria para no caer en el mismo problema de antes. Digamos que la
complejidad del Universo sí puede ser producto de algo menos complejo o directamente
de algo muy simple. Irónicamente esta es una hipótesis que está considerando la ciencia
ahora mismo; ésta hipótesis nos la sugieren muchos descubrimientos que hemos hecho a
lo largo de la observación de la naturaleza, me refiero a la Selección Natural.
Por el momento no sabemos qué puede ser y de hecho no estamos seguros de si el
Universo efectivamente viene de algo, como se discutirá más adelante en este artículo.
Antes que eso, vamos a tratar otro tema referente al problema de la complejidad del
Universo.
2.6.- No existe tal problema.
Comenzamos esta demostración exponiendo que la existencia del Universo requiere una
explicación y esa explicación debe dar cuenta de la complejidad del Universo que nos
causa asombro. Pero ¿realmente el Universo es complejo?.
Analicemos lo que observamos en el Universo, comenzando con cosas cotidianas,
digamos, una ciudad. Ciertamente una ciudad es una entidad bastante compleja con
todas sus construcciones, calles, cables, tráfico y polución . Bien pero si la
observamos más detenidamente veremos que las construcciones en su mayoría no son
más que "pilas de ladrillos amontonados", es decir, una casa cualquiera es un conjunto
de paredes, las paredes a su vez son ladrillos puestos unos encima de otros; así podemos
continuar con cada cosa que encontremos en una ciudad, al final llegaremos a la
conclusión de que las cosas complejas están hechas de cosas más simples.
Bien, de acuerdo, se puede objetar que el ejemplo se basa en algo claramente hecho por
la mano del hombre. Sin embargo las cosas naturales también pueden ser reducidas a
cosas más simples. El ladrillo del ejemplo está compuesto por una intrincada estructura
de moléculas y las moléculas están compuestas por átomos. Si bien se pueden fabricar
infinidad de tipos de ladrillos, solo se pueden hacer con una cantidad limitada de tipos
de moléculas, y las moléculas solo pueden formarse usando no más de 92 tipos de
átomos naturales que a su vez están formados con solo tres tipos de partículas (protones,
neutrones y electrones, para la materia bariónica al menos...), que a su vez están
relacionados entre sí por solo cuatro fuerzas fundamentales. Todo esto nos dice que todo
en el Universo está hecho de cosas simples y cuanto más investigamos las cosas más
simples las encontramos. Esto a su vez nos sugiere que quizá el Universo mismo haya
salido de algo muy simple. Es cierto que hay que tener cuidado con esta línea de
pensamiento pues corremos el riesgo de cometer un grave error (cometer la falacia de
"el todo por las partes" pero hasta ahora no nos ha sido contraproducente, sino todo lo
contrario, nos ha sido muy útil.
¿Y qué tiene que ver esto con Dios?. Pues si resulta cierta la idea de que el Universo en
última instancia es muy simple y que la complejidad que vemos en él no es más que la
acumulación de cosas simples, Dios no puede existir tal y como lo propone el teísmo
que por definición es muy complejo, ya que ese Dios es inteligente, tiene voluntad,
responde plegarias, nos dicta leyes, escribe libros y hasta tiene hijos. Nada de eso es lo
que nos sugiere la aparente complejidad del Universo.
3. El problema de la creación.
3.1.- Qué queremos decir cuando decimos lo que decimos.
Pocas veces nos detenemos a pensar acerca de las implicaciones que traen algunos
conceptos que usamos en la vida diaria. Esto no supone ningún problema grave en
muestras actividades cotidianas donde la falta de precisión en la comunicación de ideas
está compensada por nuestra capacidad natural de completar lo que falta analizando el
contexto de la comunicación. Una capacidad que el ser humano ha desarrollado
precisamente gracias a que podemos transmitirnos ideas complejas y comprenderlas.
Este proceso de retroalimentación donde la capacidad de comprensión de ideas
complejas se usa a su vez para comunicar esas ideas y viceversa.
En otros ámbitos donde la precisión en la comunicación de ideas se hace importante,
incluso fundamental, el significado de los conceptos se vuelve a su vez muy importante.
Es el caso de las ciencias que muchas veces prescinde del lenguaje natural
sustituyendolo por el menos ambigüo y más preciso lenguaje matemático, así mismo la
filosofía pone mucho énfasis en el significado de las palabras cuando se transmiten
ideas filosóficas, precisamente porque se estudian las implicaciones que esas ideas
pueden tener.
Se hace necesario de esta manera saber lo más exactamente posible de qué estamos
hablando cuando hablamos. Para ello se han inventado los diccionarios de la lengua los
cuales son un compendio de los significados comunmente aceptados en el uso diario.
El tema que nos ocupa aquí en este artículo es la existencia de Dios. Hasta ahora no
hemos dado una definición de Dios confiando en que el lector entiende de qué hablamos
cuando hablamos de Dios, pero ¿se ha detenido a pensar el lector en el significado de la
palabra "Dios"?, el diccionario lo define como "ser que en las religiones monoteístas es
considerado el hacedor del universo". Ciertamente en ese significado hay conceptos que
ya hemos usado y analizado en este artículo, el lector podrá detenerse a pensar sobre
este significado y determinar si está de acuerdo con él. Los diccionarios tratan de
reflejar el uso más común de las palabras, esto no quiere decir que el diccionario hace el
significado sino que solamente pone con palabras lo que el común de la gente entiende
cuando oye o lee esa palabra en particular. El significado se lo da el uso, no el
diccionario.
Una persona monoteísta estará muy de acuerdo con el significado de Dios reflejado en
el diccionario, pensará que sí, que Dios es el hacedor del universo, entre otras cosas,
dependiendo de su creencia particular, pero no cabe dudas de que todos entendemos que
Dios es el creador, el que hizo el Universo.
¿Implica esto que Dios efectivamente hizo el Universo, que es su creador?. No, no
exactamente. Solamente indica que si en el futuro nos topamos con un ser que resulta
ser el creador del universo ese es Dios, de la misma manera que si nos topamos con un
animal muy similar a un caballo y que tiene un cuerno de oro en la frente, a ese animal
lo podemos llamar "unicornio".
3.2.- El Dios creador.
Una cosa que podemos decir de Dios es que se trata de un agente creador, más
precisamente es el agente creador del Universo. Independientemente de qué otras
características le otorguen los teístas a Dios es necesario que Dios sea ese agente
creador del Universo para que podamos llamarle "Dios".
Es facilmente comprensible que un creador es distinto de su creación, de tal manera que
un pintor que crear una obra pictórica, es absurdo decir que la pintura es el pintor, y hay
muchos más ejemplos de esto.
Tenemos por lo tanto dos entidades separadas, Dios y el Universo, siendo Dios el
agente creador del Universo. Así lo entienden los teístas y así está reflejado en el
significado de la palabra "Dios" en el diccionario.
Por otro lado una de las cosas que hacen al Universo ser precisamente el Universo es
que el Universo incluye al Tiempo, además del espacio y todas las cosas ya
mencionadas en la sección anterior. Esto lo sabemos, entre otras cosas, porque nos lo
dice la ciencia pero aunque prescindamos de sus descubrimientos usando solo la razón
podemos concluir que sin Tiempo no hay Universo. El Universo con todas sus cosas no
tiene sentido si no se incluye al Tiempo dentro de él. Los eventos no ocurrirían, por lo
tanto no habría procesos y por lo tanto no se formarían galaxias, estrellas, planetas y
nosotros mismos en uno de ellos.

3.3.- El problema de crear el tiempo.

ateismo

Al darnos cuenta de este hecho, es decir, que el Universo incluye el Tiempo como parte
constitutiva y fundamental del Universo encontramos también que el acto de crear,
como toda acción, transcurre en el tiempo, esto se debe a que crear es una acción y una
acción se identifica presisamente como aquello que ocurre en el tiempo, en otras
palabras, para que ocurra una acción es condición necesaria que el tiempo exista.
De lo anterior se deriva que Dios, creador del Universo, tiene que haber creado el
Tiempo también. ¿Pero es esto posible?.

3.4.- Dios no puede crear.

Dios es el creador del Universo, por lo tanto ejecutó una acción, la de crear. Pero el
Universo incluye al Tiempo, como hemos visto antes, por lo tanto Dios creó también el
Tiempo, pero si lo creó, quiere decir que antes no existía el Tiempo, de hecho, no
podemos admitir que hubo un momento anterior a la creación del Tiempo porque
justamente no existe el Tiempo al cual unir ese "momento anterior". Es como tratar de ir
al Polo Sur desde un lugar más al sur que el Polo Sur, tal lugar no existe ni puede
existir, de la misma manera, no se puede encontrar un momento anterior al tiempo
mismo.
Nos encontramos ante un absurdo. Dios ejecuta una acción donde no hay Tiempo, lo
cual es imposible de hacer, por las razones vistas más arriba.
Por lo tanto Dios no puede existir.
El amable lector creerá ver una aparente contradicción en lo que acaba de leer: ¿cómo
es posible entonces que Dios sea el creador del Tiempo y a la vez no poder ser el
creador del Tiempo?. La contradicción es aparente, y aparenta serlo porque se tiende a
pensar que una definición es una afirmación cuando en realidad no lo es. Primero me
remito a lo ya expuesto más arriba cuando hablamos acerca de lo queremos decir
cuando decimos lo que decimos. Las definiciones no son acertos, no son cosas que se
afirman, son convenciones, descripciones que permiten identificar conceptos, a veces
esos conceptos tienen un referente real, a veces imaginario.
Para entender mejor la diferencia entre una definición y una afirmación voy a poner un
ejemplo. Un jefe le dice a su secretario que le traiga "el archivo 22 de la gaveta", ésta
frase define un objeto particular, se trata de un archivo con el número 22 que está en la
gaveta, no es el archivo número 21, no es el archivo número 23, es exactamente aquél
archivo que está identificado con el número 22 y además está en la gaveta. Ahora bien
supongamos que el secretario, que conoce la oficina, se encuentra con el siguiente
problema: los archivos en la gaveta no están numerados, de hecho están ordenados por
nombres que no incluyen números. ¿Significa esto el jefe hizo una afirmación errónea?,
no, puesto que él no afirmó que tal archivo existe, lo que ha ocurrido es que el jefe
definió un objeto que no existe ni puede existir. Dadas las circunstancias del ejemplo es
imposible que exista un archivo tal que esté en la gaveta y lleve el número 22, pero es
perfectamente posible definir un objeto así.
De forma similar es perfectamente posible definir un ser cuya característica sea la de
hacedor del Universo y luego demostrar que un ser así no existe ni puede existir. Eso es
exactamente lo que acabo de hacer. Uno (cualquiera) puede definir lo que quiera de la
forma que desee, pero eso no quiere decir que la cosa así definida exista realmente.
Por eso no hay tal contradicción en el argumento presentado.

3.5.- Dios no puede existir.








link: http://www.youtube.com/watch?v=9IHZ75ydrYY


Formalizando el argumento de la sección anterior quedaría:
1. Creación implica un momento donde el objeto creado aún no existe.
2. Dios es creador del tiempo.
3. La creación del tiempo implica un momento donde el tiempo aún no existe.
4. La creación del tiempo implica un momento del tiempo donde no hay tiempo.
5. La creación del tiempo constituye un absurdo.
6. No es posible crear el tiempo.
7. Dios no existe ni puede existir.
4. Atemporalidad.

Por supuesto, se puede definir "Dios" de diferentes maneras, incluso de formas
absurdas. No nos vamos a detener a discutir definiciones "infantiles" o "capciosas" tal
como "Diego Armando Maradona es Dios", ya que en el fondo no se está queriendo
decir literalmente lo que esa oración dice sino más bien que "Diego Armando Maradona
debe ser adorado como si fuera un Dios" y no que "Diego Armando Maradona es el
hacedor del Universo".
Por otro lado hay definiciones que resultan pertinentes en función del argumento
presentado más arriba porque tratan de resolver el problema de la creación del Tiempo,
me refiero a la característica de atemporalidad otorgada a Dios.
4.1.- Dios atemporal.
Entonces se nos dice que Dios es "el ser atemporal que es el hacedor del Universo".
Suponemos aquí que con atemporal se quiere decir que Dios no necesita del tiempo para
realizar sus acciones. Como dije, me parece pertinente analizar este caso y ver qué
resulta de ello.
Atemporal quiere decir que está fuera del tiempo, que el tiempo no le afecta (pero no
quiere decir "que no tiene tiempo", vaya!). Por lo tanto, suponemos, un Dios así podría
crear el Universo sin necesidad de que haya tiempo, pero ¿es esto correcto?.
4.2.- Las acciones transcurren en el tiempo.
El problema está en que tanto "hacer" como "crear" y como todos los verbos describen
acciones y las acciones transcurren en el tiempo sin el cual carece de sentido hablar de
acción y por lo tanto no es aplicable el uso de ningún verbo. Soy incapaz de imaginar
una acción que no indique secuencia temporal alguna (es decir, un pasado, un presente y
un futuro) y animo al lector a intentarlo. Aún en casos como "morir" indican que en
algún momento del pasado aquello que muere estaba vivo y al decir "algún momento"
ya estamos implicando la existencia de tiempo, o, como el caso que nos ocupa,
necesitamos del tiempo para describir la acción y por lo tanto para ejecutarse. Quede
demostrado entonces que las acciones transcurren en el tiempo.
Y "crear" y "hacer" son acciones, por lo tanto necesitan del tiempo para poder ser
ejecutadas.
4.3.- El problema persiste, Dios no puede crear.

Como podemos inferir de lo anterior, que Dios sea atemporal no afecta en absoluto el
hecho que no pueda crear o hacer el Universo, no el nuestro, que, como habíamos
discutido previamente, incluye al tiempo sin el cual no podemos llamarlo "Universo".
Dios aún necesita del tiempo a pesar de que él mismo sea atemporal. Por lo tanto sigue
sin poder crear, por lo tanto podemos decir que no existe un ser tal que sea atemporar y
sea creador del Universo. Es decir, Dios no existe ni puede existir.

5. El libre albedrío.

logica

Aceptemos, por amor al argumento, que existe el Libre Albedrío así como hicimos con
la existencia de mal en el primer capítulo de este artículo. El Libre Albedrío es la
postestad de obrar por reflexión y elección. Muchos teístas aceptan sin problemas que el
ser humano tiene Libre Albedrío y de hecho muchos de ellos afirman que el Libre
Albedrío del que goza el ser humano se lo ha dado Dios.
Pero pocos se animan a empujar hasta las últimas consecuencias las implicaciones de
este hecho, vamos a analizarlo aquí.
Hay otros teístas que no aceptan esto. Por ejemplo la teología cristiana calvinista afirma
que el ser humano, cada persona, está predestinada por Dios en esta vida. Lo que a
continuación se expone, evidentemente, no les afecta a ellos.

5.1.- Imposible subordinación.

La existencia del Libre Albedrío implica que es imposible predecir las acciones del ser
humano por cuanto el ser humano es libre de obrar, pensar, actual y elegir lo que quiera.
Por otro lado la supuesta existencia de un Ser Supremo todopoderoso que ha creado el
Universo y que le exije cosas al ser humano supone que el ser humano está subordinado
a Él. La relación entre ese ser y la humanidad resulta en imposible subordinación
absoluta. Por más que ese Ser exija subordinación, su omnipotencia chocará de frente
contra el Libre Albedrío del ser humano.
En otras palabras, no es posible estar subordinado a un Ser Supremo si uno cuenta con
Libre Albedrío ya que en cualquier momento uno es libre de salirse de esa
subordinación.
5.2.- Libre Albedrío es incompatible con la existencia de Dios.

Dios

Si Dios es todopoderoso y exije subordinación luego puede hacer que el ser humano
deje de tener Libre Albedrío.
Pero el ser humano tiene Libre Albedrío.
Aparece por tanto una incompatibilidad insalvable entre el Albedrío y Dios, puesto que
la existencia de uno supone la negación del otro. Y como hemos aceptado que el ser
humano tiene Libre Albedrío, Dios no puede existir, ya que es imposible que exista un
ser tal que sea todopoderoso y le exija subordinación al ser humano.
Por lo tanto Dios no existe.
5.3.- Más implicaciones.

Un Dios que exije cosas al ser humano lo hace en función de un Plan que el Ser
Supremo ha trazado y puesto que Dios es omnipotente, no hay obstáculo en su camino
que le impida llevar a cabo su Plan.
Pero el ser humano tiene Libre Albedrío.
Y como hemos visto, un ser con Libre Albedrío puede obrar de cualquier manera que
desee, incluso actuar en contra del Plan que Dios tenga para él.
Por lo tanto Libre Albedrío del ser humano y Plan Divino son igualmente
incompatibles. El uno no puede existir si el otro existe.
Por cuanto hemos aceptado que la humanidad tiene Libre Albedrío, luego Dios no
puede existir puesto que es imposible que exista un ser que sea todopoderoso y exija
que se le siga en su Plan.
Por lo tanto Dios no existe.
5.4.- Aún más implicaciones.

El argumento anterior tiene una respuesta por parte de ciertos teístas. Responden que el
Libre Albedrío es necesario para ser felices, o bien, que Dios nos otorgó (vaya uno a
saber cómo) el Libre Albedrío en función de hacer al ser humano "libre".
Si dios es omnipotente, entonces la idea de que el libre albedrío es necesario para ser
feliz, es falsa. Si Dios dotó a los seres humanos con Libre Albedrío para que estos sean
felices. Bien pudo haber hecho que los seres vivientes, que no lo tienen, puedan ser
felices sin Libre Albedrío también. Está claro que estos seres jamás habrían tomado una
decisión que molestara a su creador; como lo hacen los seres que sí tienen Libre
Albedrío. Un Dios omnipotente que crea seres capaces de buscar su propia felicidad, es
imposible.
Aún si es necesario el Libre Albedrío para la felicidad, Dios pudo haber creado seres
con la habilidad de tomar decisiones buenas y no malas. Dejarles el poder de decisión,
si, pero con la habilidad de decidir para su beneficio y no en contra de Él (la existencia
de los pecadores demuestra este hecho).
6.- Características incompatibles.

Dios pretende ser la respuesta última a todas las preguntas de la vida. ¿De dónde salió
todo lo que existe?, Dios lo hizo. ¿Cuál es el propósito de todo esto?, Dios lo hizo. ¿Qué
hacemos en este mundo?, Dios así lo quiere. ¿Por qué debo portarme bien?, Dios así lo
quiere. Para que Dios sea capaz de responder a estas preguntas debe tener ciertas
características o atributos, para responderlas definitivamente debe tener el absoluto de
las características o atributos. Y eso es presisamente lo que se le otorga a Dios. Es
omnipotente, es omnisciente, es omnipresente y además es benevolente en grado sumo,
es el absoluto en justicia, pero además es misericordioso en extremo. Dios no cambia de
atributos, es decir, es inmutable en todo sentido, es tan inmutable que su voluntad es
eterna. Y es perfecto perfectísimo, todo lo que hace, piensa y dice es perfecto en sí
mismo.
Sin embargo este frenesí de características absolutas chocan entre sí. Como hemos
hecho hasta ahora, usando la razón podemos ver que Dios posee (se le otorgan, más
bien) atributos incompatibles entre sí. Veamos por qué esto es así.
6.1.- Absolútamente justo, absolútamente misericordioso.

Llama la atención estas dos características. Llamamos "justo" a aquél juicio que está en
la medida exacta entre severidad y permisividad, de modo tal que si una acción merece
un castigo, será justo aquél castigo que no sea ni severo, ni liviano. Eso es lo que
entendemos por justicia y de hecho es lo que intentamos reflejar en nuestras leyes
humanas: el castigo debe estar en proporción con la falta teniendo en cuenta sus
atenuantes y agravantes.
Por otro lado llamamos "misericordia" al sentimiento de compadecencia frente a las
miserias ajenas, en el caso de Dios se nos dice que es la virtud para perdonar pecados y
miserias del ser humano.
Pero ¿cómo es posible que un ser sea justo y a la vez misericordioso?, si es justo debe
imponer el castigo justo, si es misericordioso debe perdonar la falta, pero si perdona una
falta no está aplicando justicia.
Por lo tanto no pueden coexistir la justicia y la misericordia en un mismo ser, es
imposible, por lo tanto Dios no existe.
6.2.- El perfecto creador inexistente.

razon

Se nos dice que Dios es perfecto, la perfección de una cosa, en este caso un ser, es la
máxima medida posible de una característica dada, y Dios, se nos dice, es perfecto en
todo.
Se nos dice además que Dios es el creador del Universo. Ignorando por un momento los
argumentos en contra de esto que ya hemos visto, podemos ver en el Universo la
perfección de Dios. La pregunta sería ¿es el Universo perfecto?, porque si Dios es
perfecto, solo puede realizar obras perfectas, lo que es lo mismo decir, sus obras tienen
el grado máximo de cualquier característica aplicable. Basta encontrar una sola cosa en
el Universo que, nosotros, meros morales, podamos tan solo pensar que podría ser
mejor, para demostrar que el Universo no es perfecto. ¿Existe una cosa así?.
Existen más de una, tantas que son innumerables, bastan algunos ejemplos. La
disparidad en la distribución de las lluvias, por ejemplo, donde en ciertos lugares las
lluvias resultan ser catastróficas para la vida mientras que en otras no ha llovido durante
años siendo esto catastrófico también, y por si fuera poco tenemos que hay lluvias en el
medio de los océanos donde no puede ser aprovechada por ningún ser viviente. Un
campesino sabe distribuir mejor el agua de lo que Dios lo ha hecho en el mundo. Si
hablamos de los humanos nuestros cuerpos están llenos de imperfecciones obvias, por
ejemplo, nos retorcemos de dolor ante una muela careada a pesar de que esto no supone
un riego de muerte, pero el dolor que nos alerta sobre un cancer solo se manifiesta
cuando el enfermo ya está condenado a morir y no hay nada más qué hacer.
Por lo tanto el Universo no es perfecto. Por lo tanto, si el Universo fue creado, no fue
creado por un ser perfecto. Universo imperfecto es incompatible con la existencia de un
ser prefecto creador del Universo. Por lo tanto Dios no puede existir.
6.3.- Los absolutos invitan a las paradojas.
Las paradojas son proposiciones que no se pueden resolver. Son ese tipo de
proposiciones cuya verdad o falsedad no se puede establecer debido a que la propia
proposición lleva dentro de sí su propia refutación. La omnipotencia de un ser encierra
una paradoja.
Omnipotencia significa, literalmente, que todo lo puede, que no hay nada que no pueda
hacer. Dios es omnipotente, por lo tanto puede hacer cualquier cosas. ¿Es esto verdad?.
Ciertamente entonces si Dios puede crear, Dios puede crear una piedra, por ejemplo.
Incluso una piedra muy pesada, pero ¿puede crear una piedra tan pesada que incluso él
mismo no pueda levantarla?. Si puede entonces no puede levantarla, por lo tanto no es
omnipotente. Y si no puede crearla porque no podría levantarla entonces tampoco es
omnipotente. Por lo tanto es imposible que un ser sea omnipotente. Por lo tanto Dios no
existe.
Algunos teólogos (estudiosos de las cosas de Dios) han dicho que Dios es omnipotente
en el sentido de que solo puede hacer cosas lógicamente posibles, esto quiere decir que
Dios no puede llevar a cabo el desafío planteado en el párrafo anterior. Si esto es
correcto, debemos considerar solo aquellas cosas que son lógicamente posibles. Pero
como hemos visto a lo largo de este artículo, Dios omnipotente como es, tampoco puede
ser creador del Universo, porque, como se ha argumentado ya, ni Dios ni nadie puede
crear el Universo sin tiempo.
6.4.- El inmutable que cambia.

Razones por las que Dios no existe.

¿Y qué decir de la inmutabilidad de Dios?. Se nos dice que Dios no cambia, que sus
atributos son eternos, que su naturaleza permanece imperturbable, pero a la vez se nos
dice que Dios es una persona, que tiene voluntad e inteligencia. Y también, como ya
hemos mencionado, Dios es el creador del Universo.
¿Cómo es posible que un ser personal tenga la voluntad de crear algo y una vez hecho
siga teniendo esa voluntad de hacerlo?, puesto que si es inmutable, su deseo de crear
debe permancer aún después de haber creado aquello que su voluntad ha deseado.
Cuando una persona ha creado algo, luego de haber creado ese algo ya no puede tener
esa voluntad, por lo tanto algo ha cambiado en él. Pero Dios no puede cambiar puesto
que es inmutable. Por lo tanto es imposible que un ser sea inmutable y tenga voluntad
creadora. Por lo tanto es imposible que Dios exista.
7.- Argumento antropológico.
La contradicción ocurre cuando dos afirmaciones, proposiciones o supuestas verdades
son mutuamente excluyentes, esto es, si una afirmación dice una cosa y otra afirma algo
diferente esto supone que lo segundo es la negación de lo primero, ambas cosas no
pueden ser verdad al mismo tiempo.
7.1.- Uno o muchos.
Para algunos es evidente evidentísimo que hay un solo Dios, para otros es igual de
evidente que hay muchos, más de uno al menos. Esto es una contradicción, no puede
haber un Dios y muchos dioses al mismo tiempo. ¿Cómo se explica que haya gente que
crea que existen muchos dioses y otras que crean que hay solo uno?. Toda esta gente
afirma lo suyo con igual seguridad y usando la fe como último recurso. Todos están
igual de dispuestos a defender su verdad. Los primeros negando a los segundos y
viceversa diciendo que "los otros" están equivocados cuando no directamente les acusan
de mentir.
7.2.- Uno pero muchos.
Incluso entre los que creen que existe un solo Dios no coinciden entre ellos. Diversas
religiones monoteístas proponen esto, que hay un solo Dios pero difieren en tantas cosas
en su concepción de ese Dios (alegando tener "conocimientos profundos" de Él) lo que
las hacen incompatible entre sí. Unos diciendo que es uno, otros que es uno y trino,
otros diciendo que ni tiene ni puede tener hijos, otros creen fervorósamente que sí lo
tiene o ha tenido. No es posible que todos estén en lo correcto al mismo tiempo.
7.3.- Dios habla pero cosas distintas.
Se ha dicho que Dios ha hablado y que hasta sigue hablando hoy en día. Unos creen que
las palabras de Dios están en la Torá. Otros en la Biblia. Y otros más en el Corán. Los
tres libros se descalifican mutuamente en multitud de asuntos. Los tres no pueden ser
verdad al mismo tiempo.
¿Cuál es el punto de tener tantas personas, agrupadas en religiones, asegurando tantas
cosas distintas acerca de la misma cosa?.
Hay quienes responden a esto diciendo que todos los dioses propuestos por las
religiones teístas son el mismo Dios. Que se ha presentado a diferentes culturas en
diferentes momentos históricos. Pero la pregunta persiste ¿cómo es eso de que Dios les
dice a unos que tal personaje histórico es su hijo mientras niega tal cosa a otros o
directamente no se los dice?, ¿cómo es eso que para unos después de la muerte hay un
paraíso mientras que para otros hay reencarnación?, ¿por qué a unos les dice que Dios
es uno y solo uno mientras que a los de más allá les dice que Dios es "uno con tres
personas"?.
¿Debemos concluir que Dios miente?, ¿o no será esto también una prueba de que cada
cultura ha inventado su propio Dios?.

7.4.- La existencia de religiones prueba que no hay Dios.

ciencia


Si Dios existiera y nos ha hablado algunas vez, nada impide que nos hable ahora mismo.
Si Dios ha hablado y lo que ha dicho es verdadero y lo que ha dicho es para toda la
humanidad, es imposible que haya tantas religiones.
En última instancia, si hay Dios, la existencia de las religiones demuestra que ese Dios
nunca ha hablado a la humanidad. Es decir, todas las religiones están equivocadas. Si
Dios nunca ha hablado y no se ha manifiestado nunca a la humanidad esto quiere decir
que no hay pruebas de su existencia, lo que, Principio de Parsimonia mediante,
podemos concluir que no hay Dios.
7.5.- La religión es un fenómeno humano.
A lo largo de la historia de la humanidad vemos que cada grupo de ellos ha manifestado
creencias similares entre individuos del mismo grupo y diferentes del grupo vecino.
Esas creencias difieren tanto como tan alejados estén un grupo de otro (la religión de los
egipcios antigüos difiere muchísimo de la religión hindú de la misma época y esta
difiere muchísimo de la Maya de siglos después y así...).
Esto nos sugiere que hay una especie de contaminación de creencias entre grupos
humanos. Un grupo cree una cosa, el vecino a éste copia (pero también es copiado)
alguna que otra creencia de ese grupo y la modifica. Todo esto es un proceso
antropológico que puede apreciarse claramente observando la evolución de los distintos
grupos humanos a lo largo de la historia.
Algunas religiones se parecen mucho, otras difieren hasta en lo fundamental (como es el
caso del budismo, una religión escencialmente "sin dioses", cada grupo hereda parte de
las creencias del grupo del que procede, o cuando ocurre una asimilación observamos
sincretismo, esto es, la mezcla de dos o más religiones (como ocurrió con el judaísmo y
la religión babilónica).
Algunas religiones intentan otorgarse la autoridad alegando su antigüedad. El
cristianismo asegura ser una religión con 2000 años de antigüedad, pero el judaísmo es
más viejo, y la religión egipcia antigüa duró sus buenos 3000 años. Esto no puede ser un
argumento definitivo.
Este cúmulo de información con el que contamos hoy nos indica que, como ya dije, la
religión es un fenómeno humano que opera bajo uno o varios principios básicos y que
se desarrolla para adecuarse al entorno de cada grupo humano que lo experimenta, y no
es algo instaurado por Dios o dioses.
Lo que nos lleva a concluir que la creencia en Dios es un fenómeno antropológico. De
la misma manera, al igual que cualquier otra afirmación que cualquier ser humano hace
o ha hecho a lo largo de la historia siempre ha habido otro ser humano que lo ha negado.
Podemos decir que el primer ateo existió casi a la par del primer creyente. No hay en el
fenómeno de las religiones nada que nos indique que hay un Dios, por el contrario,
podemos afirmar que el mero hecho de la existencia de religiones niega la existencia de
Dios.



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