Ventosidades rectales malolientes

Los causantes del mal olor no son los gases que conforman el mayor volumen del gas rectal sino que son cantidades traza de los gases sulfatados metanetión, ácido sulfhídrico, dimetilsulfuro y trimetilsulfuro, que contienen azufre. Estas sustancias provienen de alimentos que contienen sulfatos y cisteína, y, endógenamente, del mucus que se produce en todo el intestino y de las sales biliares conjugadas con taurina que llegan a zonas donde existe flora bacteriana.

La mayor parte de los gases producidos se absorbe o metaboliza por acción de las bacterias. El paciente afectado puede acudir al médico y relatar que elimina ventosidades rectales malolientes o que las personas que lo rodean perciben este problema. El contexto sociocultural y psicológico que hay detrás de esta situación es sumamente importante y es preciso definir la objetividad de estas percepciones o su potencial relación con trastornos psicológicos subyacentes.

El tratamiento apunta a modificar la producción de ventosidades malolientes, para lo cual está comprobado que el uso de antibióticos y probióticos es ineficiente.

En el paciente constipado, la lactulosa podría tener efectos benéficos, porque acidifica el contenido intestinal, lo que modificaría la flora productora de estos gases sulfurados.

Desde el punto de vista dietético, una recomendación siempre válida es la de restringir los alimentos ricos en sustratos sulfatados, como repollo, coliflor y otros.

El uso de productos que contienen carbón activado o subsalicilato de bismuto puede ser útil, pero no es sustentable a largo plazo. En los Estados Unidos inventaron los cojines absorbentes con carbón activado, sobre los cuales se sientan las personas afectadas y así pueden pasar la jornada sin mayores angustias.

Mis pedos la estan pasando mal