Novela ''Tuya'' de Claudia Piñeiro


El siguiente análisis de la novela ‘‘Tuya’’ de Claudia Piñeiro se dividirá en los siguientes puntos:

1)Se dará una pequeña introducción acerca de qué es el cuento policial y los tipos de relatos dentro de éste.

2)Presentaremos un pequeño prólogo acerca de la novela ‘‘Tuya’’.

3)Analizaremos los temas que aborda la novela y se dará una descripción de los personajes principales.

4)Este punto se empleará para examinar la intertextualidad que presenta la novela.

5)El punto cinco estará dirigido a estudiar las estrategias de suspenso usadas en la obra.

6)Aquí nos enfocaremos en las estrategias cinematográficas utilizadas por la autora.

7)Se estudiará la cantidad de narradores usados desde principio a fin.

8)Por último describiremos la impresión que nos ha dejado la obra.













1) _ ¿Qué es el género policial?
El género policial es una narrativa en la cual mediante la observación, el análisis y la deducción lógica aplicada a un hecho policial, se busca descubrir al autor de un delito y sus móviles
Hay quienes sostienen que tanto el cuento como la novela policial son expresiones de un género menor, producto de la cultura de la masa, y que, por esto, buscan sólo entretener, divertir, distraer. Para quienes adoptan una postura más radicalizada, se trata de una literatura de evasión.
El género policial se construye sobre un sistema binario, soporte del relato policial, que se manifiesta en distintos niveles. Los personajes se mueven en un mundo imaginario donde responden a una disposición maniquea en la que los buenos se oponen a los malos, los ricos a los pobres, la razón al instinto. El dos, entonces, como signo de producción, generalmente atraviesa los textos en todos sus estratos: dos son las historias que se cuentan – la historia del crimen y la historia de la investigación – cuyos protagonistas principales resultan también ser dos, el detective y el criminal, o bien el asesino y su víctima, o bien el perseguidor y el perseguido. En el nivel de la enunciación observamos: un narrador (el detective) que se dirige a un narratario interno (su ayudante). Por último, el dos propone una serie de figuras como repeticiones, duplicaciones, inversiones, oposiciones, que aparecen en las diferentes categorías de los relatos con variedad de jerarquía e intensidad.
En lo policial se distinguen tres tipos básicos de relatos: novela-problema, novela de suspenso y novela “dura”.
La novela – problema se caracteriza por plantear un enigma y ofrecer un proceso de investigación a cargo del héroe de la historia: el detective. Se elige preferentemente un ámbito cerrado y un número limitado de sospechosos, lo que permite al lector entrar en el juego y tener la posibilidad de descubrir el enigma por su cuenta. Su propósito: asombrar intelectualmente al lector por un desciframiento ingenioso del enigma.
En la novela de suspenso, el eje del relato se desplaza del enigma hacia las situaciones de amenaza o agresión que sufre el protagonista; procura mantener en sobresalto al lector. El héroe no es ya el detective sino la víctima.
La novela dura o novela negra difiere con la anterior en que el detective pertenece al mismo ambiente que el criminal, se enfrenta a él pero con sus mismos métodos; muestra la violencia oscura de las calles, los trasfondos del mundo de la política, los negocios en el hampa, siempre dentro de las líneas más clásicas del realismo. El eje de estos relatos está centrado en la acción, que se conforma por una serie de hechos sucesivos que llevan a nuevos crímenes y permiten brindar descripciones de ambientes marginales.

2) _ Prólogo de ‘‘Tuya’’

La novela ‘‘Tuya’’ empieza cuando una ama de casa (Inés) descubre la infidelidad de su marido al encontrar una carta dentro del maletín de Ernesto (su marido) firmada como ‘‘Tuya’’. Cuando encuentra dicha carta su primera reacción es de rabia pero luego se calma e intenta justificar el acto de su esposo. Aun así, empieza a seguir a su marido, revisarle sus cosas y controlar el horario en que llegaba a su casa. Una noche, Ernesto recibe una llamada telefónica de una mujer e Inés levanta el teléfono para escuchar la conversación, en la cual la mujer pedía reunirse con Ernesto en cierto lugar. Acto seguido, sigue a su esposo y presencia una discusión entre él y la mujer. En un descuido Ernesto empuja a dicha mujer y ésta golpea su cabeza contra un tronco, terminando su vida. Inés al no saber qué hacer, enciende su auto y regresa a su casa en dónde horas más tarde se reunirá con Ernesto.
Éste es el comienzo de la historia que nos presenta Claudia Piñero. Una historia llena de intrigas, mentiras y sospechas que culminarán en un final inesperado. Además la relación entre madre e hija aportará uno de los ingredientes más potentes para crear el efecto de suspenso que persistirá hasta el final.3) _ Temas abordados:
El tema principal que aborda la novela es la hipocresía de algunas conductas sociales y las emociones humanas. Aquellas que se destacan son la lujuria (en Ernesto), la obsesión (en Inés) y la frustración (en Lali). Otras emociones que prevalecen en los personajes son: la falta de escrúpulos, el dolor y el rechazo.


Descripción de los personajes:


Ernesto: Es un hombre de entre 40 y 50 años que está harto de su mujer y de su matrimonio, pero por mantener las apariencias no se separa. No es muy inteligente, es mentiroso y pareciese que sus impulsos sexuales lo controlasen, es decir, que piensa con su entrepierna en vez de con la cabeza. Es bien apuesto, agradable y tiene dinero, cualidades que le han permitido tener dos amantes pero como ser humano es una basura. Piensa únicamente en el mismo, no le importa ni su mujer, ni su hija y ni siquiera su amante. Es una persona muy fría, mata sin sentir remordimientos y sin preocuparse por lo que le pueda pasar a su familia.


Inés: Es una mujer de entre 40 y 50 años. Es muy desconfiada, inteligente y manipuladora. Carece de escrúpulos. Idealiza a su marido, quien la decepciona en múltiples ocasiones a lo largo de la obra. Toma a su madre como un modelo seguir, siguiendo muchas de sus ideas pero también siempre tratando de no cometer los mismos errores que ella tuvo en su matrimonio. Piensa que la mujer solo está para servir al hombre por lo que la convierte (en nuestra opinión) en el personaje más idiota de toda la obra.


Lali: Es una adolescente típica: tiene amigas, va a la escuela pero comete un error gigantesco, queda embarazada y por si fuera poco, su novio la deja. Tiene una relación pésima con su madre y se lleva muy bien con su padre. Está muy frustrada porque siente que el mundo estuviera en su contra. Es bonita, hábil e independiente. Sufre el constante rechazo de su madre y su padre, por más que intente, no la entiende en lo absoluto. Además le duele saber que su madre sepa que su padre le está metiendo los cuernos y que sigan como si nada.


4) _ Intertextualidad:
Se entiende por intertextualidad, en sentido amplio, el conjunto de relaciones que acercan un texto determinado a otros textos de variada procedencia: del mismo autor o más comúnmente de otros, de la misma época o de épocas anteriores, con una referencia explícita (literal o alusiva, o no) o la apelación a un género, a un arquetipo textual o a una fórmula imprecisa o anónima.
Básicamente la intertextualidad es meter adentro de un texto otro que no tiene nada que ver.
En la novela ‘‘Tuya’’ se presenta la intertextualidad en diversos capítulos, como por ejemplo:


En el capítulo 6 (manual de práctica forense):


Cap. 6: Material fotocopiado de una publicación española de práctica forense, encontrado en la mesa de luz de Inés Pereyra, con notas en los márgenes y a pie de página, incorporadas entre paréntesis al texto en la versión transcripta a continuación.
La tierra de la escena del crimen y aledaños a la misma, es el lugar por donde empiezan su revisión los agentes forenses. Aunque no es una prueba en sí misma, los agentes nunca dejan de tomar una muestra de dicha tierra cuando realizan su inspección en busca de pruebas.
Hoy en día, la investigación forense cuenta con técnicas muy precisas para comprobar si hay restos de la misma tierra en la ropa o el vehículo del sospechoso. (¡Ojo, lavar ropa urgente!) …


En el capítulo 13 (fotocopias que hablan acerca de los homicidios):
Cap. 13: Fotocopias halladas en la casa de la familia Pereyra; a la fecha, no ha podido corroborarse la fuente. Las mencionadas fotocopias fueron encontradas en el baúl del auto que habitualmente usaba la señora Inés Pereyra, debajo de la rueda de auxilio. Las acotaciones en el margen y a pie de página fueron incorporadas al texto transcripto a continuación, entre paréntesis, por considerarse relevantes. Las cruces indican textos donde aparecen marcas que no pueden traducirse pero que, evidentemente, indican un llamado de atención sobre el párrafo o frase en cuestión.
Hay diversas formas de morir. (¡O de matar!)
A diferencia de otras épocas, ya no es tan sencillo conseguir venenos efectivos y, por atraparte, estas sustancias son muy fáciles de detectar con las actuales prácticas forenses.
Las armas de fuego, si bien son cada día más accesibles al público, presentan una importante complicación: es relativamente fácil, cuando así se quiere, relacionar el arma con el asesinato, y aun con quien lo cometió. Por eso las armas de fuego son mayormente utilizadas en agresiones planeadas con cierta premeditación. (XXXXXX)…


En el capítulo 30 (cuando describe el procedimiento que lleva a cabo el forense con el cuerpo de Alicia Soria):

Cap. 30: Sacaron el cadáver de Alicia Soria del refrigerador y lo colocaron sobre la mesa. Un cartón confirmaba su identidad gracias a la revisión que se había hecho, días atrás, sobre sus piezas dentarias. La medalla con sus iniciales y la fecha de su nacimiento no fue prueba suficiente para acreditar su identidad desde el punto de vista forense. Desde otros puntos de vista, sí. Su padre sabía que era ella. Su madre sabía. Charo, Ernesto e Inés sabían aunque no hubieran visto la medalla.
Corrieron el cierre de la bolsa plástica y el olor de la muerte de Alicia invadió la sala. "Cuerpo en estado muy avanzado de descomposición", le dictó el forense al asistente que tomaba nota para hacer el informe. El forense revisó el cuerpo. Primero externamente, buscando traumatismos, heridas cortantes, orificios de bala. Rutina difícil de aplicar en un cuerpo tan descompuesto y, lo que era peor, con presunción de inútil ya que todo indicaba una muerte por sumersión. Rutina. Giró el cuerpo muerto sobre la mesa y siguió su búsqueda. Algo le llamó la atención. "Infiltración sanguínea prevertebral", le dictó al asistente. Palpó el cuello, hacia arriba y hacia abajo. Y agregó: "Fractura del cuerpo de la 6a y 7a vértebra cervical con separación casi total de fragmentos y distensión medular". Volteó el cuerpo hacia arriba otra vez. Tomó el bisturí sabiendo que no todo era tan evidente en este cuerpo muerto. Dibujó una Y sobre él. Tuvo cuidado y no arrastró los senos de Alicia con el corte. Cuando completó el dibujo, entregó el bisturí a su ayudante y jaló de la piel. El ayudante le pasó la sierra eléctrica y el forense seccionó la caja torácica. Quebró el esternón. Desarticuló las clavículas, y llegó a los pulmones. Un ayudante se encargó de la evisceración. Sacó los órganos de Alicia en bloque, y luego los despegó para medirlos y pesarlos. Empezó por los pulmones. Todos supieron que Alicia no había muerto ahogada. "No existe evidencia de agua en los pulmones", dictó el forense…


En el cap. 25 hay una gran variedad de textos: el folleto publicitario de Brasil, cuando Lali revisa un listado de nombres y cuando se pasa la noticia de que encontraron el cuerpo de Alicia Soria.


Cap. 25: El pasado viernes, a las 17 horas, personal de la comisaría 31 recibió, en un sobre anónimo, un mapa a mano alzada que señala al lago Regatas de Palermo como el lugar donde se encontraría el cuerpo de Alicia Soria, desaparecida desde el 30 de junio próximo pasado. Ese mismo día viernes, y con anterioridad a la recepción del citado material, se produjeron varias llamadas, todas fectuadas desde teléfonos públicos ubicados en distintos puntos de esta capital, advirtiendo que el cuerpo de Alicia Soria se encontraría sumergido en el mencionado lago. La policía estudia la veracidad de esta información, que daría un vuelco de ciento ochenta grados en un caso todavía no aclarado. En éste párrafo comienza la noticia de que encontraron el cuerpo de Alicia Soria.
Copacabana es tal vez el motivo por el cual quienes visitan Río de Janeiro se enamoran de esta ciudad "a primera vista". Un mar nunca demasiado bravo y su arena blanca, la convierten en una playa ideal para tomar sol y refrescarse. Acá Inés estaba leyendo folletos turísticos de Rio de Janeiro.
Ante el estado público que tomaron las versiones sobre la posibilidad de que el cuerpo de Alicia Soria estuviera en el lago Regaras de Palermo, se presentó en la comisaría 31 un taxista que asegura haber llevado hasta ese lugar a una mujer, la noche de la desaparición de la mencionada Soria. Es la primera vez desde que los familiares de Alicia Soria hicieron la denuncia, que aparece un testigo aportando datos en la causa. El taxista Juan Migrelli, de 51 años, dice no haberse percatado hasta el día de ayer de que podría tratarse de la misma mujer, pero ante las versiones que ganaron la calle en las últimas horas, y aconsejado por su propia mujer, Migrelli decidió presentarse en la comisaría 31 para dar su testimonio. "Me acuerdo que le dije 'señora, ¿a usted le parece quedarse sola acá a esta hora?', y ella me contestó 'no se preocupe, ya me pasan a buscar'. Uno no se puede meter en la vida de los pasajeros, le cobré el viaje y me fui", dijo el taxista.

Lucas, del latín, "resplandeciente como la luz". Otras variantes del nombre: Luca, Lucca.
Guillermo, nombre de origen germano, significa "el protector". Aquí Lali estaba revisando una lista de nombres para decidir cuál sería el más apropiado para su bebé.


Durante todo este capítulo se salta constantemente desde la noticia que encontraron el cuerpo de Alicia Soria a el folleto turístico que leía Inés o a la lista de nombres que leía Lali.


Hay otros capítulos en donde se presenta intertextualidad pero éstos son los más importantes (a nuestro entender).


5) _ Estrategias de suspenso:

El suspenso es un recurso utilizado en obras narrativas en diferentes medios (cine, historieta, literatura, etc.) que tiene como objetivo principal mantener al lector a la expectativa, generalmente en un estado de tensión, de lo que pueda ocurrirle a los personajes, y por lo tanto atento al desarrollo del conflicto o nudo de la narración.
Las estrategias clásicas del suspenso son: el misterio, el conflicto y la tensión. En esta novela, la estrategia más utilizada fue la del conflicto porque son las decisiones de los personajes las que generan todas las situaciones que se viven. Por ejemplo: cuando Inés decide seguir a Ernesto y ve el homicidio (cap. 1); cuando Ernesto en vez de seguir lo acordado con su mujer decide llevar al mozo a testificar (cap. 31); cuando Lali decide robar el dinero de su madre que estaba escondido en el garaje y se encuentra con las pruebas de la infidelidad (que Inés había guardado) de su padre; etc.

Otras estrategias utilizadas son:

Ocultar identidad de personajes: Al principio se pensaba que ‘‘tuya’’ era Alicia pero luego descubrimos que en realidad es Charo.
Interrumpir una unidad narrativa para continuar con otra: Esta estrategia se utiliza en múltiples ocasiones a lo largo de toda la obra, por ejemplo: cuando salta de la historia central (que es la que cuenta Inés) a las conversaciones telefónicas de Lali.
Describir situaciones macabras: Cuando Inés presencia el asesinato de Alicia.
Anticipar o anunciar una unidad narrativa o un hecho: por ejemplo, el capítulo 6.

6) _ Estrategias cinematográficas:

La estrategia cinematográfica utilizada en la novela fue el guión literario.

Un guión literario tiene que transmitir la información suficiente para que el lector visualice la película en su imaginación: cómo transcurre el diálogo, cómo actúan los personajes y con qué objetos interactúan, sin especificar todavía los pormenores de la producción ni el trabajo de cámara.

Un ejemplo de éste se encuentra en el capítulo 16:

…Inés seguía hablando y Ernesto no la escuchaba. Quería que se fuera. Ella preguntó por Charo, a qué se dedicaba. ¿Qué le importaba?, se preguntó él. Le dijo la verdad, que era fotógrafa, y que trabajaba para una revista. Pensó en Charo. Se imaginaba yendo a buscarla. A algún boliche. Charo siempre estaba en algún boliche sacando fotos. Recorría lugares nocturnos buscando gente conocida a quien fotografiar. La imaginaba en una barra. El bretel de la remera caído, se veía la tira del corpiño. Blanco. No, negro mejor. Tomaba algo. Ya casi la tocaba; pero Inés se paró para irse. Ernesto la acompañó hasta el ascensor pero no esperó a que subiera. Entró en su oficina y llamó a Charo. No contestaba. Volvió a llamar. El teléfono estaba apagado. Salió a buscarla. Recorrió algunos lugares, y la encontró en un boliche nuevo, debajo de los arcos del tren. Cuando ella lo vio se molestó. Ernesto sabía que corría ese riesgo. Charo no quería que los vieran en público, era peligroso. A él no le importaba. La quería tocar. Ernesto le mantuvo la mirada. Ella hablaba con un tipo, en la barra. Ernesto empezó a caminar hacia ella. Charo se despidió del tipo de la barra, tomó su cámara y le hizo un gesto a Ernesto para que la siguiera. Se abrió paso entre la gente. Había mucho ruido. Y humo. Ernesto pensó que la había perdido. La vio saliendo por una puerta lateral. Hizo lo mismo. Se encontró con un depósito, donde guardaban bebidas y algunas provisiones. No la veía. Caminó unos pasos. Charo lo sorprendió saliendo de detrás de una heladera, y plantándose delante de él. "¿Vos sos idiota?", le dijo. Y ahí mismo Ernesto la empujó contra la pared besándola y tocándola, desenfrenado. No le daban las manos. Charo se quejaba. Le decía que estaba loco. Ernesto no podía parar. Charo se quejaba pero él seguía. Hasta que no se quejó más.
Ernesto llegó a su casa a las dos de la mañana. Inés le había dejado la comida sobre la mesa. La comida, un candelabro y una nota: "Despertame cuando llegues". Había dibujado un corazón. Ernesto sintió que su mujer quería hacer el amor y se espantó. No quería tener sexo con ella. No después de haber estado con Charo. Ernesto sabía lo que seguía de memoria. Eran demasiados años de estar juntos. "Erni, ¿dormís?" "No." "¿Querés venir?" "Bueno." Ernesto se subiría sobre ella, empezaría, terminaría, y se dormiría. Y mientras él trabajaba, Inés y sus suspiros. Un suspiro igual, parejo, falso.
Ernesto apagó la luz de la cocina y subió. Dio una pasada por el cuarto de Lali. Entró y se quedó un rato mirándola. Le dolía saber que en pocos días se iría de viaje de egresadas. Sabía que no lo podía evitar, pero le dolía. Le dolía todo lo que había pasado y ella no sabía. Ernesto hubiera querido que fuera nena otra vez, que le pidiera upa, que se durmiera mientras él le cantaba una canción. Pero su hija ya tenía diecisiete años. Y habían pasado demasiadas cosas como para hacerse la ilusión de que todo podía volver a empezar. Entró en su habitación tratando de no hacer ruido. Sobre su almohada había otra nota, otro "despertame", un bombón de chocolate y un video. Psicosis. Ernesto se metió en la cama con una suavidad exagerada. Eligió cada lugar donde apoyarse hasta conseguir la posición que buscaba sin hundir demasiado el colchón. Se dio vuelta hacia la pared. Esperó. Luego se tapó y cerró los ojos. Creía que lo había logrado. Pero se equivocaba.
"Erni, ¿dormís?", le dijo ella… 

7) _ Narradores utilizados:


El narrador es la persona que cuenta y relata sucesos, historias, o anécdotas, en forma ordenada.
Existen varios tipos:
Narrador en primera persona:
Es un personaje dentro de la historia, actúa, juzga y tiene opiniones sobre los hechos y los personajes que aparecen. En este caso el narrador sólo tiene y aporta información basado en su propia visión de los eventos. Éste a su vez se divide en tres tipos:
Narrador-protagonista: El narrador-protagonista cuenta su propia historia. El narrador en primera persona (yo) adopta un punto de vista subjetivo que le hace identificarse con el protagonista y le impide interpretar de forma absoluta e imparcial los pensamientos y acciones de los restantes personajes de la narración.
•Narrador Testigo: El narrador testigo es un espectador del acontecer, un personaje que asume la función de narrar. Pero no es el protagonista de la historia, sino un personaje secundario. Cuenta la historia en la que participa o interviene desde su punto de vista, como alguien que la ha vivido desde fuera, pero que es parte del mundo del relato.
•Monólogo interior: El monólogo interior es la técnica literaria que trata de reproducir los mecanismos del pensamiento en el texto, tales como la asociación de ideas.
Narrador en segunda persona:
Es el tipo de narrador menos utilizado. Es un tipo de narrador que busca la complicidad del lector. Por eso se dirige constantemente a él. Aunque utiliza los paradigmas de segunda persona, es decir, “tú”, “te”, “a ti”, “vosotros”, os”, etc., no pretende identificar a nadie en particular.
Narrador en tercera persona:
El narrador en tercera persona o narrador externo se encuentra (en la mayoría de los casos) fuera de la historia. Aquí la voz narrativa se dirige a uno o a varios personajes de forma directa.
Pueden distinguirse tres tipos de narrador en tercera persona, según el conocimiento que tienen del mundo creado por el autor.
•Narrador testigo: El narrador testigo está incluido en la narración pero en este caso no es parte de ella, sólo cuenta lo que ve, sin participar directamente en los acontecimientos. Narra en primera persona y en tercera las acciones de otros personajes, además siempre se incluye dentro de la narración pero sólo como un observador. Este personaje solo narra lo que presencia y ve.
•Narrador protagonista: El narrador protagonista cuenta su historia en 1ª persona con sus palabras centrándose siempre en él. Es el poseedor de la situación, organiza hechos y expresa criterios como le conviene. También puede ser una autobiografía hecha por éste.
•Narrador omnisciente: El narrador omnisciente es el que todo lo conoce o sabe. Conoce todo respecto al mundo de la historia. Puede influir en el lector, pero no siempre. Trata de ser objetivo en lo que dice o piensa. Las características principales del narrador omnisciente son que: expone y comenta las actuaciones de los personajes y los acontecimientos que se van desarrollando en la narración; se interna en los personajes y les cuenta a los lectores los pensamientos más íntimos que cruzan por sus mentes, sus estados de ánimo y sentimientos; posee el don de la ubicuidad, dominando la totalidad de la narración y parece saber lo que va a ocurrir en el futuro y lo que ocurrió en el pasado; utiliza la tercera persona del singular o plural.

Explicado esto pasaremos a estudiar los tipos de narradores utilizados en la novela:

Mayormente se utiliza el narrador-protagonista de la primera persona:
Cap. 7: Subí a la habitación con mi vaso de leche tibia. Ernesto no estaba ahí. Salí a buscarlo por el pasillo. La puerta del cuarto de Lali estaba entreabierta y me acerqué. Espié sin entrar. Ernesto lloraba sentado en el piso, junto a la cama de Lali. La acariciaba. Había tantas cosas por hacer y él se tomaba sus tiempos para sensiblerías. No se llora sobre la leche derramada. Se trae un trapo y se limpia. Y acá, la única que había empezado a hacer un poco de limpieza era yo…

No se utiliza ni el monólogo interior ni el narrador testigo de la primera persona, tampoco el narrador en segunda persona.



Se usa en ciertas ocasiones el narrador-testigo de la tercera persona como en el siguiente capítulo:
Cap. 31: … Estacionó en la esquina y bajó del auto. Pero no estaba solo, del lado del acompañante bajó un hombre alto, flaco, canoso. Alguien a quien conocía pero que no podía terminar de ubicar. Cruzaron la calle juntos, Ernesto unos pasos más adelante, como si lo guiara. Sin la caja de herramientas. Antes de entrar el hombre se acomodó el pelo mirando su reflejo en la ventanilla de un patrullero. Lo tuve frente a mí. Entonces vi su bigote negro. Sentí un dulzor relajante en la boca y ya no tuve dudas. Era el mozo que me tiró el azúcar encima la mañana que estuve en el departamento de Alicia… 
También se utiliza el narrador omnisciente de la tercera persona:
Cap. 33: Inés subió a un taxi y fue a su casa. Entró en la cocina. Fue a la pileta de lavar los platos y se puso los guantes de goma. Unos guantes anaranjados, de goma gruesa, talle M. Movió los dedos en el aire como probando distintos movimientos. Se sintió torpe, se sacó los guantes de un tirón, y los estrelló contra la pared de azulejo blanco, justo en la guarda de la tetera y la taza azul y blanca. Salió y fue a su cuarto. Se torció el tobillo entre el tercer escalón y el cuarto. Rengueó el resto de la escalera pero no aminoró su marcha. Estrelló la puerta de su cuarto contra la pared. Entró. Fue a su placard y lo revolvió. Cada estante, cada cajón. No encontró lo que buscaba. Se tomó un instante para pensar. Recordó. Fue al cuarto de Lali. Se alegró de que no hubiera regresado. Se subió a un banco y metió la mano hasta el fondo del último estante del placard de su hija…


Por último, en varios capítulos, se recurre a contar la historia sin narrador (éste se utiliza en las conversaciones entre los personajes):
Cap. 29: —Ocho dos cinco, ocho tres, ocho tres.
—¿Sí?
—Disculpe, ¿está Guillermo?
—Momentito, ¿quién es que le habla?
—Lali.
—Ah, sí, un segundito.
—…
—Hola.
—Hola, Guillermo, discúlpame que te moleste, yo soy la chica que estaba la otra noche...
—Sí, ya sé quién sos. ¡Qué bueno que me llamaste!
—…
—¿Cómo va todo, nena?
—Bien.
—¿Bien?
—Bah, maso.
—¿Estás en tu casa?
—Sí, estoy en casa.
—Ves, eso es bueno. Eso es muy bueno.
—Bah, en realidad ahora estoy en un teléfono público de un shopping, pero a la noche me voy para casa…


8) _ Crítica:
Opinión personal mía:
Es una novela muy entretenida, te engancha desde el primer capítulo pero tiene un final mediocre para lo que pudo haber sido. Sus personajes están muy bien logrados. A medida que fui leyendo y avanzando en la historia cada vez me generaba más ira, Inés por siempre justificar a su Ernesto y éste por la falta de moral constante que presentaba. Al principio pensé que Lali era una idiota por haber quedado embarazada pero luego de conocer mejor las personalidades de sus padres, sentí pena por ella.
Al principio admito que me confundió un poco la historia porque saltaba desde la historia principal a la historia de Lali y luego de eso saltaba como hacia al futuro y después volvía a la historia original. A pesar de estas idas y vueltas fue lo que más me causó incertidumbre porque esos saltos hacia el futuro me generaban expectativas acerca del final, de las cuales, no se cumplió ninguna.
Con respecto a qué clase de relato pertenece yo la incluiría en la categoría novela policial de suspenso porque:
•Logra atrapar al lector con la necesidad de saber que va a pasar luego,
•El ‘‘héroe’’ ya no es el detective sino la víctima, recibe constantes agresiones ,
•La historia presenta numerosos giros.


Opinión personal de un amigo:
No me gustó como fue desarrollado. La protagonista principal (Inés) es bastante antipática. La historia de la hija está medio descolgada, por llamarlo así, y es poco coherente: por más que lo padres no le presten mucha atención ¿Jamás se dan cuenta de su estado? ¿De cómo está? Por eso para mí no es creíble.
Lo que si me llamo mucho la atención y me gustó, fue el final, nunca creí que iba a terminar así, tan “atrapante” y de suspenso.